Hola... ¿hay alguien aún por aquí...? (~_~;)

Hoy traigo por fin otro capítulo, uno muy largo para compensar tardanzas y porque me dejé llevar (*-*'')

Afortunadamente ya tengo bien planeado lo que le sigue así que quizás no vaya a tardar tanto para el próximo.

Here We Go...

Cuando Charlotte cruzó las puertas de la escuela a la mañana siguiente, fue sorprendida con su ahora nueva mejor amiga. Piper apareció literalmente de la nada, la agarró con ambas manos de su brazo y la apartó, arrastrándola dentro de un cuarto de escobas, empujándola adentro y cerrando la puerta detrás de ellas.

—¿Qué fue eso? —cuestionó Charlotte, enviando a su amiga una mirada extraña y dando un paso atrás con precaución.

—Perdón, quería interrogarte sobre tu novio pero Henry venía hacia nosotros y no quería esperar a que estuviéramos solas de nuevo, no te escribí porque no quería hacer todo incómodo si te fue mal —explicó rápidamente—. Así que... ¿cómo te fue? ¿Estuvo de acuerdo, rompió contigo? No te ves triste o desanimada, así que no puede haber hecho ninguna de esas cosas, ¡vamos! ¡Dime!

Charlotte la tomó por las muñecas y empujó a la chica rubia con cuidado. En su afán, Piper la había agarrado por los brazos y la había sacudido ligeramente.

—Cálmate, te diré todo lo que quieras saber.

Una vez que la otra chica se calmó un poco, la soltó y exhaló. Luego, una gran sonrisa dividió su rostro y Piper abrió mucho los ojos, igualando su sonrisa.

—¡Dios mío, dijo que sí! —gritó Piper al darse cuenta, luego se cubrió la boca con ambas manos cuando su amiga la hizo callar.

—Sí, dijo que quería ir en serio conmigo, y cenará conmigo esta noche para conocer a mi mamá —continuó, incapaz de contener la felicidad y la emoción que sentía en su voz.

—Eso es genial... ¿necesitas un pianista o una camarera? —se ofreció Piper.

Charlotte puso los ojos en blanco con buen humor.

—Gracias, pero prefiero mantener todo entre mi mamá y yo por ahora.

Piper resopló suavemente, quería conocer a este tipo misterioso. Charlotte sonrió comprensiva y le dio unas palmaditas en el brazo.

—Te prometo que serás la primera en conocerlo.

—La segunda, Ray ya lo hizo —se quejó.

—Serás la primera en conocerlo oficialmente —aclaró su amiga.

—Está bien... —Piper se rindió, luego se animó de nuevo—. Entonces, ¿qué tienes en mente para esta noche? —preguntó.

—Estaré cocinando una receta especial, y como postre decidí... —comenzó pero fue interrumpida por su amiga.

—No, eso no, ¿qué te vas a poner? Eso es lo primero que tienes que pensar.

Charlotte hizo una mueca de timidez.

—Honestamente, estoy tan nerviosa por esta noche que ni siquiera pensé en eso —confesó.

Piper jadeó, un poco exagerada para su gusto.

—Tendré que resolver eso —decidió poniendo sus brazos en jarras.

—No creo...

Piper la detuvó alzando su índice.

—Iré a tu casa después de la escuela y te ayudaré a elegir un atuendo apropiado —dijo.

Charlotte exhaló pero asintió, sabiendo que tratar de cambiar la forma de pensar de Piper sería una tarea inútil. De hecho, sería bueno tener la opinión de su amiga en lo tocante a su apariencia, ella tenía un estilo bastante bueno.

Después de eso, ambas salieron de la sala de limpieza y se fueron a sus clases separadas, pero justo cuando ella estaba a punto de entrar a su primera clase, el reloj de pulsera que llevaba puesto comenzó a sonar de forma molesta.

Ella jadeó y miró a su alrededor, haciendo una mueca de culpabilidad a sus curiosos compañeros de clase mientras se alejaba y doblaba la esquina. Se dirigió a un área apartada y contestó.

—¿Ray? Estoy en la escuela, ¿qué necesitas? —preguntó en un susurro, ligeramente molesta.

Ella había dejado en claro que no quería que la llamaran para ocuparse de emergencias cuando estaba en clase, lo estaba ayudando solo por medio tiempo. Cualquier cosa que pudiera hacer solo, tenía que hacerlo solo. Solo debía llamarla en horario escolar si se trataba de algo importante, pero conociendo a Ray, lo más probable es que no sea así.

—Sé que se supone que no debes salir de la escuela por una emergencia, pero esta es realmente importante, no puedo ir solo y Henry aún no está en su mejor forma —respondió Ray.

Ella lo miró cuidadosamente. Ray ya estaba en su traje y se veía serio, preocupado y decidido. Frunció el ceño con curiosidad.

—¿Qué esta pasando? —preguntó, pero de todos modos comenzó a caminar hacia la puerta de salida más cercana.

—Está ocurriendo un atraco en una joyería, al sur de la ciudad —informó.

Luego hubo una pausa y...

—La gente informa que vieron al Cool Shooter y sus secuaces allí —agregó.

La chica se detuvo en seco, sus zapatillas chirriaron sobre el suelo, estaba desconcertada y aturdida. ¿Archie estaba robando de nuevo? ¿El mismo día que se suponía que iba a cenar con ella y su madre?

Ray confundió su sorpresa con miedo y trató de calmar sus nervios. Después de todo, él pensaba que era normal que ella se sintiera insegura, hasta ese momento había luchado contra criminales bajos, este era un villano de primera clase -para los noticiarios, al menos- y uno que la había tomado como rehén antes. Era obvio que se pondría nerviosa.

—Me ocuparé de él, tú te encargas de los secuaces, Schwoz ya mejoró nuestros cinturones con el escudo invisible, tengo uno aquí para ti, ¿de acuerdo?

Ella asintió en silencio porque no sabía qué decir. Si hablaba, su frustración y enojo podrían hacerse demasiado evidentes y no quería ser interrogada. Pero por dentro estaba furiosa. ¡¿Qué estaba pensando Archie?! ¡¿Qué era tan importante que necesitaba robar una joyería ese mismo día?! ¡¿No podía esperar un día más para llevar a cabo sus malvados planes?! Había reunido mucho coraje para hablar con su madre en su nombre y, ¿así fue como él respondía a su amabilidad? ¿No tenía miedo de ser capturado y llevado a la cárcel?

—Está bien, espérame en el callejón detrás de la escuela, te recogeré allí —prometió Ray.

De nuevo, ella solo asintió, sin palabras. Si abría la boca, gritaría de rabia y frustración.

—Bien, nos vemos y date prisa.

El holograma de Ray se desvaneció y dejó caer el brazo con fuerza, exhalando un escalofrío y cerrando los ojos. Era extraño cómo su día había pasado de ser esperanzador y prometedor a ser incierto y sombrío.

Solo esperaba que Archie tuviera un plan de respaldo para escapar si las cosas iban mal. Ray no sería fácil ni suave con él si lo atrapaba.

Con reticencia, Charlotte se dirigió a un área solitaria, tomó el chicle del paquete e hizo una burbuja, convirtiéndose en su sexy alter ego –había visto las noticias sobre ella y lo que decían los policías de ella y eso había agrandado un poco su ego– . Luego se escabulló hábilmente de la escuela y se dirigió al callejón trasero donde vio la camioneta esperándola. Se detuvo y exhaló con fuerza, preparándose para lo que estaba a punto de suceder. Unos segundos después, caminó hacia el vehículo.

Ray abrió la puerta del pasajero y la arrastró adentro tomándola del brazo. Para estar dirigiéndose a un robo se veía demasiado emocionado.

—Ponte tu cinturón de seguridad —le ordenó.

Ella obedeció y lo hizo en silencio mientras él encendía el vehículo y se alejaba hacia la joyería.

Condujo rápido, saltándose los semáforos en rojo y dando vueltas cerradas, pero se dirigía a detener un crimen y ella no estaba de humor para reprenderlo por su imprudencia.

Mientras tanto, no podía dejar de parlotear sobre sus muchas estrategias para burlar y atrapar al nuevo villano. Tenía mucha confianza en el invento de Schwoz, ya que lo había puesto a prueba muchas veces antes.

Lo que no entendía era por qué ella no parecía estar tan emocionada como él por participar en esto.

Normalmente estaba encantada de ser de ayuda, al principio un poco extrañada pero poco a poco se fue acostumbrando a la rutina. Se le ocurrían muchos planes de ataque y planes de respaldo e ideas para terminar todo rápidamente, pero ahora se veía sombría y renuente.

Al darse cuenta de que ella no le estaba prestando mucha atención, se detuvo y decidió interrogarla.

—¿Todo bien?

Ella se enderezó en su asiento y apartó los ojos de la ventana hacia él.

—¿Qué?

—No pareces tan ansiosa como siempre.

Al darse cuenta de que su extraño estado de ánimo había captado su atención, trató de poner una sonrisa para aliviar sus preocupaciones.

—Sí, es solo que... —se estrujó el cerebro buscando una buena excusa y soltó la primera que se le ocurrió—. Ya hablé con mi amigo y mi mamá —reveló.

Rey frunció el ceño. De acuerdo, estaba bien, pero...

—¿Qué tiene eso que ver con esto?

Ella exhaló, pensando cómo explicarlo.

—Acordamos cenar esta noche y quiero que todo salga bien así que no puedo dejar de pensar en lo que voy a cocinar y cómo me voy a vestir, pero ahora esto pasa y no quiero lastimarme y arruinar todo...

Esa era toda la verdad que ella podía revelarle.

El rostro de Ray se retorció con disgusto, pero ella no lo notó, demasiado ocupada mirando por la ventana. Saber que ese... Hombre... había accedido a ir en serio con ella debería haberlo aliviado pero no, se sentía peor.

Él optó por dejarlo de lado y recordarle que tenía un deber que cumplir.

—Será mejor que apartes de tu cabeza esas cosas inútiles y te concentres ahora porque no podemos fallar esta vez —dijo.

Ella resopló, cruzándose de brazos. No le gustaba que él hubiera dicho que sus preocupaciones eran "inútiles", pero sabía que tenía razón y que no tenía forma de saber que el ladrón y su novio eran la misma persona.

Y que estaba preocupada de cómo iba a reaccionar una vez que estuviera cara a cara con él. ¿Sería capaz de luchar contra él, de hacerle daño? ¿La reconocería? Tenía tantas preocupaciones arremolinándose en su mente...

Cerró los ojos y trató de aclarar su mente. Como Girl Danger, tenía que poner el deber por encima de todo, incluso de sus propios intereses. Haría lo mejor que pudiera, Ray confiaba en que ella le cuidaría la espalda, y aunque no quería que su novio saliera lastimado, no traicionaría la confianza de su casi figura paterna de esa manera. Además, Archie era un adulto, ingenioso e inteligente, podía cuidar de sí mismo.

Sus ojos se abrieron de nuevo y puso una cara determinada. Estaba lista para enfrentar cualquier resultado.


Cool Shooter estaba nervioso, algo inusual. Sus esbirros estaban acostumbrados a que enmascarara sus temores e incertidumbres muy bien, sobre todo en un asalto, su estrategia era demostrar tranquilidad y seguridad a sus hombres, y así éstos tendrían más confianza para actuar si veían a su jefe comportarse de forma relajada.

Pero no en esta ocasión.

Odiaba que lo apresuraran con un trabajo, por eso pocas veces accedía a llevar a cabo un atraco para alguien más. Los planes llevados a cabo de forma apresurada y sin cubrir cada posibilidad corrían el riesgo de salir mal, y en su línea de trabajo, eso significaba muchas veces terminar en la cárcel.

No podía terminar en la cárcel, no ahora que las cosas con su chica iban tan bien. Menos el mismo día en que iría a cenar con ella para conocer a su madre.

No había querido que este trabajo y esa cita se traslaparan pero había sido imposible. La Señorita Moss quería una parte del dinero que su nuevo esbirro le debía a su padre, y si no lo tenía antes de ese fin de semana, no solo Terrance sino también él lo lamentarían, tan solo por haberlo contratado y darle su relativa protección, así que se había visto en la necesidad de realizar un atraco de emergencia, teniendo que dejar de lado por el momento sus planes para hacer una espléndida reaparición en Swellview por una aparición normal.

Duncan no comprendía porque la necesidad de salir en auxilio de un hombre que podría poner en peligro su floreciente negocio, aunque reconocía su talento como conductor para huidas rápidas, y por más que fuera su amigo, no había querido revelarle sus verdaderas razones por la cual obrar de esa manera. Afortunadamente, Duncan lo conocía y había visto lo suficiente para confiar en su criterio a pesar de la inusual y poco bienvenida situación, así que sabía que tendría su apoyo.

Esperaba que –de salir todo bien– tuviera también el de su novia y que ella no lo matara por casi arruinar todo.

Lo que el jefe de la banda no sabía era que un transeúnte que pasaba por ahí había visto desde afuera a uno de sus secuaces amenazando al dependiente de la joyería mientras el resto reducía a los demás trabajadores y clientes, quitándoles los celulares y amordazandolos mientras el resto se ocupaba de vaciar vitrinas y la caja. Ese transeúnte no lo pensó y marcó a la línea del Capitán Man.

Por suerte, siendo el criminal precavido que era, había dejado a dos de sus hombres escondidos afuera, uno en un edificio de enfrente y el otro vigilando los alrededores. Ese mismo fue el que le advirtió de la llegada del superhéroe y su nueva ayudante.

"¡Jefe, código rojo!"

Su radio cobró vida y la tomó de su cinturón, apretando el botón mientras respondía.

—¿De qué hablas, Jules? ¿Cuál código rojo?

"¡Capitán Man está aquí!" Respondió su secuaz. "¡También viene la policía!"

Después de anunciar aquello, empezaron a oírse las sirenas de los patrulleros acercándose. Archie murmuró una grosería enfadado y miró a sus hombres a través de su casco.

—¡Ya oyeron, caballeros, apresúrense, carguen lo que hayan juntado y vámonos! —ordenó secamente.

Volvió a encender la radio para llamar a su secuaz.

—¿Dónde estan?

"La chica parece que va a meterse por un ducto de ventilación" explicó su esbirro. "¡Capitán Man lo hará por la puerta trasera, los patrulleros estacionaron en la entrada!"

Archie cerró los ojos suspirando exasperado. Había esperado que este atraco no se complicara tanto, solo era entrar, vaciar y salir. Incluso había elegido ese horario porque era el de menos concurrencia, solo había dos clientes y tres trabajadores. Tendría que cambiar sus planes.

—Muy bien, todos carguen sus costales y prepárense, yo crearé una distracción para darles tiempo a huir ¡En marcha!

Sus hombres no dudaron ni vacilaron un segundo, de inmediato cargaron lo que tenían y llevaron a cabo su orden. En cuanto a él, encendió su arma de hielo y congeló la trasera así como las cubiertas de los ductos por los cuales la chica podría colarse. Le hubiera gustado enfrentarla como tenía planeado pero eso tendría que esperar.

—¡Cool Shooter, estás rodeado! —anunció una voz por un megáfono de la policía—. ¡Entrégate ahora y nadie saldrá herido!

El criminal sonrió de lado con malicia detrás de su casco, alzando el radio para hablar con su vigilante.

—¿Cuántas cargas traes, Rick?

Casi pudo sentir la mueca diabólica de su esbirro mientras este respondía con maligno deleite.

"Cuantas necesites para volar esos autos, jefe"

—Bien, a la cuenta de tres, dispara una contra el patrullero más lejano, y ven acercándote hasta el último.

"Como deseé, jefe"

Mientras tanto, Charlotte se había colado por el ducto de ventilación y estaba acercándose poco a poco a los criminales. Había oído a la policía dar el ultimátum pero nada indicaba que Archie y sus hombres fueran a rendirse. Ella no lo había esperado tampoco. Todo indicaba que tendría que actuar como si no supiera que su novio era un criminal cuando su identidad fuera expuesta. Temía tanto ese momento, y sabía que después de esto tendría a Ray recordándole su estupidez e ingenuidad por el resto de su vida, probablemente.

Solo su mala suerte.

Bien, si llegaba a Archie antes que Ray, le daría una paliza por imbécil antes de terminar con él.

Ya estaba llegando al final del recorrido cuando sintió la temperatura más baja de lo normal, y al acercarse, se dio cuenta que la boca de la ventilación había sido congelada. De inmediato encendió su comunicador y habló a Ray.

—¿Capitan? —Murmuró para que el sonido no se reprodujera más lejos.

"Girl ¿Alguna novedad? ¿Llegaste, ves algo?" Preguntó el adulto.

Ray se había escondido detrás del edificio, esperando el informe de su compañera para entrar en el momento correcto.

—Creo que saben que estamos aquí —mencionó la chica.

"¿Qué?"

—Congelaron la salida del ducto —explicó la chica, preocupada—. Tengo que derretirla con un láser pero eso revelará mi presencia.

Ray bufó molesto.

"¿Cómo demonios lo descubrieron?"

—No lo sé, pero lo que sea que quieras que haga, debes decírmelo rápido o...

Jamás terminó la frase, porque varias explosiones cercanas los interrumpieron.

En la entrada, uno de los patrulleros salió volando, haciendo llover trozos de hielo producto de la bomba que lo hizo estallar, y la zona donde había estado quedó cubierta por una fina capa de hielo y estalacmitas. Los otros vehículos de la policía estallaron también, segundos después. Los policías afortunadamente habían bajado para enfrentar a los criminales así que no había nadie dentro, pero si sufrieron heridas por estar tan cerca del foco de la explosión ya que estaban usando los autos como cubierta por si las cosas se ponían difíciles.

Recibieron impactos de fragmentos de hielo y carrocería, además de que la onda expansiva fue una ola de frío que duró solo unos segundos pero que les congeló las puntas del cabello y los dejó temblando de frío.

El jefe de policía había estado al frente de las patrullas, con el megáfono y fue quien habló al criminal para que se rindiera. Estaba un poco alejado de la zona de explosiones pero las sintió y la fuerza lo empujó al suelo, cayendo de frente y sintiendo su espalda helada por la onda expansiva.

Entonces las puertas delanteras se abrieron y por ellas salieron corriendo los hombres del villano cargando costales con joyas y dinero, disparando sus propias armas con proyectiles de hielo para detener a cualquiera que quisiera interponerse en su huida. Algunos disparos impactaron en los oficiales que trataron de detenerlos, congelando partes de sus extremidades.

Mientras tanto adentro, en el ducto de ventilación, Charlotte oía lo que decían las comunicaciones de la policía que había intervenido para enterarse de lo que ocurría, que algo –probablemente unas cuantas bombas– habían hecho estallar los patrulleros y los policías necesitaban atención médica de inmediato.

"Congelaron las puertas de atrás!" exclamó Ray enfadado por el enlace de comunicación. "Iré por adelante!"

—¡Yo entraré por el ducto! —decidió Charlotte.

Ray quiso protestar porque se trataba de un villano peligroso pero ella ya había demostrado que era capaz, además que no quería subestimarla y hacer que se enfadara con él. Y no tenían tiempo que perder discutiendo.

"¡De acuerdo!"

Rápido sacó su láser, colocándolo a la máxima potencia y empezó a derretir el hielo en las esquinas del ducto, consiguiendo quitar la tapa en tiempo record. Guardó su laser y se reacomodó en el ducto, dando una fuerte patada a la tapa haciéndola volar para después deslizarse y dejarse caer en el suelo, plantando ambos pies al mismo tiempo, flexionando las piernas un poco y estirando sus brazos en preparación para una defensa, cerrando los puños.

Fue recibida por un disparo de hielo, que fue absorbido por el escudo invisible de su traje. No se quedó a recibir más disparos, de inmediato se movió a un lado, evitando recibir más proyectiles. El escudo tenía una resistencia limitada a la cantidad que podía aguantar antes de que la energía se le acabara y se apagara, y si podía no iba a tratar de averiguar cuántos disparos de hielo aguantaría.

Pero más disparos le siguieron a ese, y ella corrió por la joyería, agachándose, esquivando y rodando hasta conseguir cubrirse detrás de un mostrador semi congelado.

Ella no perdió tiempo y sacó una pistola paralizante, levantando la cabeza sobre el mostrador para dispararle.

El villano huyó de los disparos, un par de ellos lo alcanzaron pero su armadura lo protegió de ser aturdido. Él tomó represalias disparando su arma a la compañera, que tuvo que ponerse a cubierto de nuevo para evitar el rayo de hielo que pasó sobre su cabeza, cubriendo la pared más allá de ella con una fina capa de hielo.

Archie resopló molesto y frustrado, la nueva chica era rápida y ágil, por lo que usó su rayo de hielo especial. Estaba configurado en un grado más bajo de formación de hielo, no quería convertirse en un asesino todavía, se suponía que el rayo ralentizaría sus movimientos con una fina capa de hielo sobre su traje, pero la chica lo esquivó.

La desventaja de su arma preferida era que el rayo especial consumía mucha energía y ya la había usado a su límite. Tenía que enfriarse durante unos minutos si no quería que explotara en sus manos.

Es decir, era inútil en este momento.

Pero al menos, Girl Danger se había distraído, era su oportunidad de escapar y unirse a sus hombres.

Sin embargo, las puertas se abrieron de golpe por una fuerte patada que detuvo su huida.

—¡Congelate ahí! —Ordenó el Capitán Man, bloqueando la salida.

Detrás de su casco, Cool Shooter puso los ojos en blanco.

—¿Cuánto tiempo pensaste en esa línea? —preguntó secamente.

No esperó una respuesta, levantó su otra pistola para disparar una ráfaga de hielo hacia el superhéroe.

La mayoría de ellos fueron absorbidos por el escudo y algunos otros rebotaron. El Capitán Man simplemente se quedó quieto, con las manos apoyadas a los costados mirándolo con altanería, y se rió de la impotencia del criminal.

—Tus rayos de hielo ya no representan una amenaza para nosotros —dijo en tono burlón.

El criminal apretó los dientes mientras Ray golpeaba su puño en la palma de su mano con una sonrisa arrogante. Detrás de él, el ladrón sintió que la chica se levantaba, apuntándole con una pistola paralizante.

—Este es el momento en el que te entregas a nosotros y te liberas de una dura paliza, pero para ser honesto, quiero que nos resistas, tengo muchas ganas de darte la paliza que te mereces —admitió Ray.

Charlotte se limitó a mantener su arma apuntando a la espalda de Archie. No quería hablar por si él reconocía su voz, era observador y prestaba atención a los detalles.

—Por muy tentadora que se oye la oferta, tengo prisa —respondió sarcásticamente el villano.

Entonces sacó algo de su bolsillo y lo arrojó al suelo con tal rapidez que ninguno de los dos tuvo tiempo a reaccionar de otra manera. Charlotte estaba detrás de él así que tarde se dio cuenta de sus intenciones. Ray creyó que volvería a utilizar su arma de hielo porque alzó la mano que la portaba, pero eso solo se trató de una distracción para que no viera que su otra mano se dirigía a su cinturón.

Al suelo arrojó un objeto de pequeño tamaño que parecía ser de vidrio porque apenas tocar el suelo se hizo pedazos, liberando al instante una espesa niebla blanca que se expandió en segundos obstaculizando la visión. Charlotte alzó el arma y disparó en la dirección en la que recordaba que estaba el criminal, sin saber que este se había hecho a un lado, habiendo esperado una respuesta de algún tipo.

Cool Shooter pasó corriendo junto al superhéroe, su casco tenía visión térmica que él activó para saber donde estaban sus oponentes y no tropezar con uno de ellos en su huida, eso habría sido vergonzoso. Pero no pudo evitar golpear al hombre en una de sus piernas con la punta de acero de su bota al pasar, haciendo que perdiera el equilibrio.

—¡Girl, está escapando! —advirtió Ray en un grito mientras daba manotazos al aire con la esperanza de dar con el criminal entre la niebla.

Charlotte saltó sobre el mostrador y corrió hacia la salida, agachándose justo para esquivar un manotazo de Ray. Alcanzó a ver al criminal cruzando la puerta, y estaba tan enojada con él por haberse puesto en riesgo en un día tan importante para ella que no pensó en ningún momento en dejarlo escapar.

Saltó sobre él por detrás porque las armas láser no servían con su armadura, de forma tan inesperada que ambos cayeron al suelo. Pero el criminal se movió rápido, girándose para quedar arriba. La chica estaba de espaldas al suelo, y él de espaldas a ella, con sus brazos rodeando su cuello en un intento de cortarle el aire. Así que Archie le dio un fuerte golpe a su frente con la parte posterior de su cabeza, provocándole que perdiera su fuerza lo suficiente como para soltarlo.

Rápido se puso de pie y le apuntó con su arma de hielo, disparándole pero sin causar daño porque los disparos eran absorbidos. Charlotte recobró el sentido y rodó por el suelo, poniéndose de pie de un salto. El criminal aún le estaba disparando, pero su escudo estaba resistiendo. Así que ella de lanzó hacia él.

Cuando vio que sus disparos poco daño hacian y que ella se le venía encima, Archie dejó de lado el uso de sus armas y decidió enfrentarla cuerpo a cuerpo. Se echó hacia atrás para esquivar el puñetazo, sujetándola de la pierna que trató de conectar una patada con la idea de hacerla girar para arrojarla lejos pero ella entendió que intentaba hacer y antes de darle tiempo, tiró su pierna hacia ella de nuevo, lo que obligó al ladrón a soltarla si no quería recibir un cabezazo. Girl mantuvo el equilibrio y arremetió de nuevo con una ráfaga de puñetazos de diferentes tipos que al criminal le costó un gran esfuerzo esquivar o bloquear.

—Eres buena, Girl —murmuró jadeando mientras se defendía de ella.

Conociéndolo, sabía que sus palabras eran sinceras, no estaba siendo sarcástico. Eso la lleno de orgullo, ser capaz de conseguir un halago de su novio villano, era como si finalmente fuera reconocida como una heroína.

Así que no pudo evitar regodearse con altivez.

—No has visto nada todavía —declaró con sarcasmo, enmascarando su voz usando un tono más susurrante para no ser reconocida.

Detrás de su máscara, el villano sonrió de lado. Esta nueva heroína estaba demostrando ser más interesante de lo que creía. Y al parecer le gustaba hablar durante una pelea...

—Me muero por ver más, estás mostrando más habilidades que tu predecesor —reconoció.

—Ten cuidado con lo que deseas —le advirtió la chica.

—Lo tendré, cariño —respondió en un tono coqueto el criminal.

Fue su turno de atacar, lanzando puñetazos hacia la chica, a quien le costó un poco más bloquearlos debido a la diferencia de fuerza, así que Charlotte se enfocó más en esquivarlos y desviarlos.

—¿Cuando permití que me llamaras con nombres cariñosos? —preguntó ligeramente ofendida porque él no sabía quien era ella.

Él no sabía que contra quien estaba peleando era su novia, por todo lo que sabía él, estaba coqueteando con otra chica.

—Lo siento, esa es mi reacción por defecto, se sale de control cuando estoy cerca de chicas bonitas, hábiles e inteligentes —respondió Cool Shooter con la misma voz coqueta.

—¿Tu novia sabe que coqueteas con tus enemigas? —lo reprendió, empezando a molestarse más.

—Ella sabe que viene con el trabajo.

Bueno, al menos él no había negado tener novia, pero aún así...

—Si yo fuera esa chica, te daría una bofetada en la cara por eso.

—Que bueno que no lo eres, linda.

Su enojo le dio un poco más de fuerza para combatir sus ataques, al menos hasta que Ray se uniera al combate. La niebla se estaba disipando, y por la puerta alcanzó a ver a su amigo acercarse, con un rostro contraído en evidente furia.

Charlotte se distrajo brevemente, lo que le valió ser atrapada en una llave por el criminal que la colocó frente a él como escudo porque también había notado que el Capitán estaba acercándose a ellos con intención de unirse a la pelea. Él no deseaba entrar en una pelea cuerpo a cuerpo con los dos, estaba algo apurado.

—Un paso más, Capi, y alguien se convertirá en un cubito de hielo —amenazó el villano.

Usó su mano libre para sacar su arma de hielo y alzarla con el dedo en el gatillo. El tiempo de enfriamiento había pasado y era funcional de nuevo.

Capitán Man se detuvo pero le envió al criminal una mirada burlona.

—¿Te olvidaste acaso de nuestros escudos?

Cool Shooter sonrió tras su máscara.

—Yo aprendo de mis errores, Capi, pero creo que tú y tus compañeros no lo hacen.

Dicho aquello, empujó a la chica hacia adelante con brusquedad que fue atrapada por los brazos del héroe, mientras se alejaba y apuntaba su arma, pero en lugar de apuntar a uno de los héroes, la dirigió hacia uno de los policías que no había sufrido heridas muy graves.

El jefe de policía estaba cerca de la zona de combate, se había recuperado y ahora estaba esperando una oportunidad para ayudar al dúo, pero apenas tuvo tiempo de reaccionar cuando un rayo del arma de hielo lo alcanzó, cubriendo su pierna por completo.

En la conmoción, el villano empezó a disparar a mansalva a cualquier civil que estuviera cerca, obligando a los héroes a correr a proteger a los civiles en lugar de detenerlo porque se había alejado y no les dio tiempo a nada más. Charlotte corrió a socorrer al jefe de policía, sacando su láser para derretir el hielo antes de que dañara su pierna de gravedad.

Ray corrió y se puso frente a los policías y paramédicos atendiéndolos, ordenándoles que se pusieran a cubierto mientras los rayos de hielo caían uno tras otro sobre su traje. Entonces Archie sacó una de sus granadas especiales y cuando estuvo lo suficientemente lejos, la arrojó hacia ellos, provocando otra explosión que hizo volar una ambulancia cercana.

Charlotte se arrojó sobre el jefe de policía para cubrirlo de los restos de carrocería y hielo que llovieron sobre ellos mientras Ray hacia lo mismo con todos los que pudiera, sus escudos siendo de gran ventaja.

Y Cool Shooter aprovechó la enorme distracción para correr lejos de allí, amenazando a los transeúntes con sus armas hasta hacer detener a un taxi, abrir la puerta del conductor, sacarlo con violencia de su asiento y ocuparlo él, utilizando el vehículo para huir.

En la escena de la explosión, cuando la lluvia de chatarra y trozos de hielo se detuvo, Ray alzó la mirada buscando al ladrón pero resopló molesto cuando se dio cuenta que ya había huido.

Charlotte se levantó de sobre el policía al que había cubierto con su cuerpo, mirando a todas partes y cuando se hizo claro que estaban a salvo, se arrodilló en el suelo y miró al hombre.

Su pie aún estaba cubierto por una fina capa de hielo que ella terminó de derretir con su arma láser.

—Gracias, Girl Danger —exhaló el jefe de policía con una débil sonrisa.

—De nada, pero aún así debería dejar que lo revisen los paramédicos —aconsejó la joven.

Ella lo ayudó a ponerse en pie y lo acompañó hasta una de las ambulancias que milagrosamente había sobrevivido al ataque del villano. Lo dejó en las capaces manos de un paramédico y se fue a ver a quien más podía ayudar.

Junto a Ray regresaron dentro de la tienda y liberaron a los clientes y trabajadores encerrados en una oficina. Ellos no habían sufrido heridas de gravedad porque habían estado protegidos ahí dentro, aunque también fueron revisados por los paramédicos que comprobaron su pulso y presión arterial. Después se pusieron a derretir el hielo cubriendo la salida asi como los parches y témpanos de hielo productos de la pelea, del secado ya se encargaría el dueño que había sido avisado y estaba en camino.

—Bueno, creo que es todo por aquí —mencionó Ray.

Apagó su arma láser y la devolvió a su cinturón utilitario. Había varios charcos de agua en el suelo y también escurrían las paredes. Se giró a ver a su compañera.

—¿Qué tal de tu lado?

—Terminé.

Charlotte guardó su láser y le dio una mirada al local, haciendo una mueca por el estado en el que había quedado el sitio. Lo lamentaba por el dueño, aparte del dinero perdido en joyas, también se le acumularía el gasto en refacciones.

—Entonces creo que ya es hora de irnos, y empezar la cacería de ese miserable ladrón cuánto antes —decidió el adulto.

La chica asintió aunque sintiéndose algo culpable porque ese mismo ladrón iba a encontrarse con ella esa noche para conocer a su madre. Sería muy sencillo tan solo usar aquello como una trampa para atraerlo, presentárselo a Ray en bandeja de plata, y minutos atrás, enfrentándolo, quizás la idea se le hubiera hecho tentadora y hasta la habría llevado a cabo, pero... Ahora que las cosas se habían enfriado, que ya no estaba siendo impulsada por adrenalina y su enfado, el cariño que empezaba a sentir por el chico la estaba llevando en otra dirección.

Ella no quería que todo terminara tan rápido, no quería tener que entregarlo después de esperar tanto por no tener que esconderse. Era un criminal, un ladrón profesional, ella debía esperar que algo así ocurriera en algún momento, que cometiera algún crimen porque era lo que él era, su trabajo por así decirlo ¿Qué más esperaba?

Y además, en ese momento habían sido Cool Shooter y Girl Danger, no Archie y Charlotte. Él no sabía quien era ella mientras que ella sabía su secreto ¿No sería injusto que ella lo traicionara de esa forma, entregándolo al tomar ventaja de la confianza que había depositado en ella?

—¡¿Pueden contarnos algo de la pelea?!

—¡Otra vez escapó! ¡¿Ayudaran a la policía a buscarlo?!

—¡Le diste más pelea que Kid Danger! ¿Cómo te sientes al respecto?

Apenas salir de la tienda, fueron bombardeados con preguntas de parte de los reporteros que habían llegado a la escena. Los flashes de las cámaras brillaban sobre ellos pero estaba muy abrumada para responder. Ray tampoco estaba de humor para una entrevista, el villano se le había escapado de nuevo, con un gran botín. Todo lo que quería hacer era regresar a la Cueva, darse un baño y empezar a buscarlo con más empeño.

—Apoyaremos a la policía en todo lo que podamos, y para eso debemos regresar a nuestra base —respondió Capitán Man, apartando a los reporteros para poder pasar.

A ella iba empujándola suavemente de la parte baja de la espalda, haciendo a un lado a los periodistas para que le permitieran caminar. Algunos policías que habían llegado a la escena después de todo el caos ayudaron a los héroes mediante apartar a los camarógrafos y reporteros, en agradecimiento por haber protegido y ayudado a sus compañeros del ataque del villano. Así pudieron llegar a la Man-Van y finalmente marcharse de ahí.

Una vez dentro del vehículo, Charlotte se permitió exhalar de cansancio y echarse hacia atrás en el asiento. Aún estaba a tiempo de ir a clases si así lo deseaba, al menos las que quedaban del día pero estaba agotada y sin mucho ánimo para eso. Era una buena estudiante, perderse un día de clases no le afectaría en nada.

Ray parecía que pensaba lo mismo porque ni siquiera le preguntó, solo condujo hacia el lugar donde generalmente dejaba la Man-Van escondida y la estacionó allí. Era un lugar donde también tenían los tubos para llegar a la Cueva.

Se bajaron del vehículo y fueron por los tubos sin decir una palabra. Al llegar, se encontraron con Schwoz esperándolos con una expresión expectante.

—Las noticias estan hablando de ustedes —anunció el científico.

Parecía inquieto por algo más aparte de eso, además de que seguramente quería saber cómo les había ido con sus escudos anti-hielo. Pero ella estaba cansada y necesitaba un baño.

—Luego, pido la ducha primero —anunció antes que Ray pudiera decir nada.

Este resopló frustrado pero no discutió con ella. La chica dejó descuidadamente su mochila sobre el sillón y se dirigió a la ducha antes de que Ray cambiara de opinión.

El adulto se cambió de nuevo a sus ropas normales y fue a sentarse en el sillón, relajándose sobre este.

—Busca todas las cámaras de seguridad de la zona alrededor de la joyería, quiero saber en qué dirección huyó cuánto antes —ordenó, cerrando los ojos y echando la cabeza hacia atrás sobre el respaldo.

Había algo que Schwoz quería mencionar y los había estado esperando para eso, pero viendo el humor del que su amigo y jefe se encontraba, pensó que sería mejor no molestarlo con la noticia que estaba en cada canal de la ciudad. Eso solo lo pondría de peor humor. Y haría enfadar más a la chica de seguro.

Así que simplemente fue a hacer lo que le ordenaron. Ya después les preguntaría qué tal habían funcionado sus escudos y si debía mejorar algo.


Sin embargo, en la escuela, las noticias sobre Capitán Man y su compañera tratando de evitar un atraco a una joyería se regaron como pólvora. Pero había un vídeo en particular que rondaba las noticias y el Internet, y en uno de los recesos entre clases, todos los chicos estaban compartiéndolo o hablando de eso.

Eso incluía al par de hermanos y a su amigo.

Jasper, Henry y Piper estaban en los casilleros, la chica tenía su teléfono en alto y cada chico a cada lado viendo la pantalla con atención. El vídeo había sido tomado desde cierta distancia por un transeúnte que se había encontrado en medio del caos. El chico se había escondido detrás de unos autos y desde ahí había filmado la pelea entre la heroína y el villano. Se notaba que estaban hablando y como quería escuchar de qué y que la gente también lo pudiera escuchar, se acercó todo lo que pudo sin ser detectado para grabar sus voces.

Alcanzó solo a grabar la última parte de la corta conversación, pero esas pocas palabras bastaron para que la gente joven empezara a sacar sus conclusiones.

"Lo siento, esa es mi reacción por defecto, se sale de control cuando estoy cerca de chicas bonitas, hábiles e inteligentes."

"¿Tu novia sabe que coqueteas con tus enemigas?"

"Ella sabe que viene con el trabajo."

"Si yo fuera esa chica, te daría una bofetada en la cara por eso."

"Que bueno que no lo eres, linda."

El vídeo seguía hasta que el villano empezaba a disparar rayos de hielo a diestra y siniestra y el camarógrafo tuvo que esconderse y cortar, y hacía menos de una hora que había sido revelado por la cuenta del espectador, pero ya había gente que había encontrado la interacción muy entretenida.

Y para descontento de Henry, habían empezado a shipearlos. No lo shipeaban con él aunque fuera la versión masculina, sin embargo aparecía un villano 'cool' y coqueteaba con la nueva compañera ruda y bonita y ya tenían fan arts ¡Ugh!

Aparentemente, la idea de dos polos opuestos, un villano y una heroína coqueteando era la sensación, una especie de Batman y Catwoman pero invertido. Y a eso había que agregarle que Charlotte se veía muy bien en el traje y que el villano tenía sus miles de fans por alguna razón.

Una vez que se confirmó que el robo había concluido y que ya todo estaba en calma, Henry sacó su teléfono y envió un mensaje a su amiga.

"Cómo estás?"

Tuvo que esperar un poco por una respuesta pero finalmente llegó.

"Bien pero cansada, me quedaré aquí por hoy"

"De acuerdo, nos vemos allí después de clases"

"Nos vemos Hen"

"Por favor, tráeme lo que veamos hoy ¿Si?"

Henry sonrió suavemente porque solo ella podía preocuparse por la escuela después de haberse enfrentado de esa manera a un villano.

"Lo prometo"

Se guardó el teléfono y suspiró, dirigiéndose a sus clases junto a Jasper. No podía darse el lujo de faltar o le llamarían la atención y lo que menos quería era buscar excusas para dar a sus padres de porque tenía tantas faltas.


Después de alejarse lo suficiente, Archie (ahora Blair) descartó el taxi robado y se escondió a esperar a uno de sus hombres que pasó a buscarlo en un camión pocos minutos después de contactarlo. Dentro de la caja, se cambió, quitándose el traje de villano para quedar en ropas normales. Guardó su traje y sus armas en unos estuches especiales y luego esperó pacientemente hasta que el camión regresó a su taller mecánico.

Una vez adentro, salió de la caja, encontrándose con su mejor amigo Duncan esperándolo de brazos cruzados y una media sonrisa.

—Lindo espectáculo, jefe.

Blair resopló con una mirada sarcástica sacando junto con él los estuches que camuflaban sus armas. Empezó a caminar hacia la oficina de su taller con su amigo a la par. Otros de sus hombres tomaron los estuches de sus armas y lo ayudaron a llevarlos. Una vez en su oficina, dejaron los objetos ahí y se marcharon, dejando a su jefe y su mano derecha solos.

Blair tomó asiento detrás de su escritorio pesadamente, suspirando de cansancio. Abrió uno de los cajones de abajo y sacó del interior una botella de vodka y un par de vasos de vidrio. Se sirvió una buena cantidad y le ofreció un poco a su amigo. Ambos se bebieron unos cuantos tragos antes de retomar la conversación.

—¿Alguna noticia de Jules? —preguntó, dejando el vaso casi vacío en el escritorio.

—Ya están en el escondite haciendo los cálculos del valor del botín, no tuvieron ningún inconveniente y puedes estar tranquilo que nadie los siguió y evitaron las cámaras todo lo posible, tu nuevo conductor es muy hábil, ciertamente compensa el hecho de que es su culpa que nos hayamos encontrado en la necesidad de acelerar los planes —contestó su amigo, no sin un tinte de desaprobación en su sarcástico comentario.

Blair le envió a su amigo una mirada puntiaguda. Como su amigo, Duncan no tenía reparos en declarar su descontento de tener a un hombre no solamente buscado por un robo pobremente manejado sino también en una cuantiosa deuda con una de las familias más influyentes del crimen.

—Si todo salió perfectamente, no veo la necesidad de echarle nada en cara.

—Todo salió perfectamente... ahora... dudo que lo obtenido sirva para saldar una deuda como la suya, necesitaremos más para eso.

—Servirá al menos para apaciguar a la Señorita Moss por el momento y eso debería bastar.

—¿Y cuando su paciencia vuelva a agotarse? —preguntó su amigo—. Exigirá su pago y no podemos depender de la buena suerte.

—Y no lo haremos —sentenció el jefe—. La próxima vez que llevemos a cabo un atraco, me aseguraré de que esté perfectamente planeado como es mi costumbre para eliminar cualquier posibilidad de fallar.

Duncan bebió un largo trago antes de continuar.

—Eso puede llevarte semanas.

Blair hizo un gesto de despreocupación con la mano.

—Tenía algo planeado que me hubiera gustado utilizar como mi regreso al estrellato criminal, pero requería de más preparación del tiempo límite que nos dieron, pulirlo y llevarlo a cabo no me tomará más que unos pocos días.

—¿Y mientras tanto?

Blair se sirvió otro vaso.

—Bueno, tu reconociste que Terrance es un excelente conductor, y recuerdo haberte oído mencionar que querías intentar expandir tus horizontes, esa puede ser una oportunidad para ambos, tú progresas y él trabaja en saldar sus deudas.

—¿Sugieres que lo convierta en el conductor de uno de mis autos? —preguntó Duncan con incredulidad.

—¿A menos que ya tengas un prospecto?

—No, aunque pensaba empezar a buscar entre los aficionados.

—Escoge a Terrance y te ahorrarías horas de trabajo.

Duncan lo miró con diversión.

—Si no fueras mi amigo y me conocieras lo suficiente como para saber que te delataría si por tu culpa voy a la cárcel, creería que tratas de manipularme para conseguir exactamente eso —bromeó.

Blair rió por lo bajo con buen humor. Sabía que lo de delatarse era una broma inofensiva y que no tenían que temer el uno del otro. De empeorar las circunstancias, se cubrirían la espalda todo lo que pudieran.

—Las carreras en las que quieres participar son igual de ilegales que mis negocios, no porque uno de los conductores tenga antecedentes criminales -que no sería una novedad- tus probabilidades de ser arrestado se elevarían. Tal vez estarías más alerta y al borde, pero no sería más de lo que ya lo estás asociandote conmigo y Tyler.

Su amigo asintió, reflexionando en su sugerencia. La aprensión que sentía hacia Bolton era ciertamente mínima en comparación a la admiración que sentía de sus capacidades al volante. Si uno hacia a un lado su actual relación con las autoridades de la ciudad y su deuda con los Moss, sería una adquisición beneficiosa.

—No quiero que lo aceptes solo por ser mi amigo, piénsalo bien porque al fin y al cabo es tu negocio.

—Eres un buen juez de carácter, no tengo porque dudar de que si lo crees apto para el trabajo es porque realmente lo es y no es solo que quieres deshacerte de él.

—Sabes que si quisiera haberme deshecho de él lo habría dejado a su suerte en cuanto me enteré de sus tratos con los Moss.

—Por eso me intriga la razón de porque mantenerlo aquí cuando te librarías de tantos problemas dejándolo para que lidie con sus problemas por su cuenta.

—Tengo mis razones —aseguró Blair pero no añadió más explicaciones a su declaración.

Después de eso, dejaron el tema cerrado para pasar a los negocios que les esperaban ahora que tenían un gran botín en su posesión. Duncan se pondría en contacto con sus clientes para empezar negocios. Lástima que gran parte de las ganancias iría a las cuentas de la señorita Moss cuando intercambiaran las joyas por efectivo en algún país distante, pero los contactos y las relaciones que obtendrían también iban a ser tan o más beneficiosos que el dinero.

Duncan se marchó satisfecho y asegurándole que probaría las habilidades de Bolton antes de decidir nada, sin presionarlo para que le revelara más sobre la extraña simpatía que le reservaba a un mísero criminal. Aunque lo mataba la curiosidad, sabía que parte de la excelente amistad de la que disfrutaban se basaba en la confianza que se tenían uno al otro, y de estar seguros de que revelarían cualquier secreto cuando lo creyeran apropiado.

Una vez solo, Blair se sirvió un último trago antes de guardar la botella. En ese mismo cajón estaba un folio con las averiguaciones que había hecho de su último esbirro contratado. Lo sacó de allí para mirar una foto que había entre los documentos. Su obsesión de averiguar hasta el más mínimo detalle de la vida de otros no se limitaba a sus intereses románticos, era un hábito que había adquirido con su profesión así que casi todo el mundo estaba a merced de su desmedido interés, aunque se esforzaba en no convertir a cada persona conocida en un sujeto de observación. Solo cuando realmente sentía que debía estar en alerta, cuando tenía dudas o, como en este caso, cuando quería estar preparado.

Sin embargo, lo que averiguó sobre ese hombre en particular lo convirtió en un sujeto al que había decidido mantener cerca, vigilado y sobretodo seguro.

Después de todo, si con su poder podía evitarlo, no iba a dejar que su suegro terminara en la cárcel, pensó con una media sonrisa mientras veía la bonita foto de la chica que le robaba el sueño abrazada cariñosamente al hombre que él conocía como Terrance Bolton.


Así que Archie sabe finalmente quien es Terrance, pero tratar de proteger a su suegro no va a ser excusa suficiente para poner en riesgo su cita xD

En el próximo capítulo, nuestra protagonista enfrenta a su novio ¿Cómo irá la cita? ¿Cómo reaccionará a qué estén shipeando a su novio con su alter ego?

See Ya!!