TENZOU
De niño y joven había estado bajo las ordenes de Danzou Shimura que me convirtió en uno de sus espías y asesinos. Hasta que Kakashi Hatake me sacó de esa vida y me mostró que Danzou era realmente un criminal, manipulador y asesino disfrazado de consejero y protector. Siguiendo a Kakashi me cambié de bando, sirviendo esta vez a los kages de Konoha y siendo un anbu protector de la villa y no al servicio de los intereses de un viejo tirano. Incluso ayude a desenmascarar a Shimura de sus planes, salvando un montón de vidas en la aldea… Por una vez me sentí verdaderamente útil y un shinobi de valor y no un simple sicario. Había realizado una misión salvando vidas y no destruyéndolas.
También a lo largo de mi vida he tenido varios nombres, Kinoe, Tenzou y más adelante Yamato. Él que más me gustaba era Tenzou, aunque tengo que reconocer que al principio no era así pero, escuchar ese nombre susurrado de los labios de alguien como Kakashi Hatake era una gozada para mis sentidos.
Ocurrió cuando ya me había convertido en un anbu de Konoha, al mando del capitán Kakashi, la misión había sido realizada con éxito y la euforia del momento nos asaltaba. Además de mi celo, el primer celo de mi vida llegó en ese momento de exaltación post misión. Una misión larga, peligrosa, pero que había resultado superada con gran éxito, habíamos descubierto a Danzou y sus planes de emboscar a Minato (o intentarlo), habían fracasado… Lo mismo que había fracasado su intento de controlar al clan Uchiha para que se levantara en armas contra Konoha y así dieran la orden de eliminarlos. Fue descubierto, el informe enviado y ahora Minato junto a los anbus y la fuerza policial de la Hoja deberían estar deteniendo a Danzou Shimura y sus seguidores más leales. Mientras que nosotros habíamos hecho un alto en el camino, agotados tras los meses de espionaje, lucha, infiltración en diversos países donde esa vieja araña de Danzou había hecho de las suyas. Minato mismo nos había pagado la habitación en ese onsen cuando se reunió con nosotros para recoger los informes sobre nuestras pesquisas.
–Descansad, el trabajo ya esta hecho y ahora nos toca a nosotros buscarlo y detenerlo. Buen trabajo Kakashi y Tenzou, habéis salvado muchas vidas con esto.
Nos quedamos en ese onsen, disfrutando de un relajante baño y una copiosa comida, que acompañamos con sake. Y conversaciones intimas y con complicidad, fruto del sake, el estrés vivido y ahora la relajación… Nos estaba afectando de una manera que ahora, al estar ya lejos de peligro, nos hacía buscar una forma de escapar a esa tensión que se había metido durante meses en nuestros cuerpos.
El calor empezó a afectarme cuando ya estábamos en la habitación a solas, ambos éramos omegas, pero los dos necesitábamos relajar nuestros cansados cuerpos y liberar estrés.
Gemí por el dolor que me causaba sentir ese calor y esa necesidad recorriéndome, enseguida tuve a Kakashi a mi lado. Al oler mi necesidad y mis feromonas sus mejillas se colorearon.
–¿Es tu primer celo? – Le asentí con debilidad, mientras mi cadera se contorneaba sola. –¿Quieres tomarte algo o…?
Kakashi no sabía como continuar, él era omega, pero oler ese embriagante aroma, unido al sake y a tener ganas de deshacerse del estrés de ese tiempo, le estaba afectando y su propio ano estaba humedeciéndose. Tragó saliva y se removió un poco sintiéndose incomodo por su propia reacción totalmente incontrolada, se estaba excitando. Necesitaba liberación.
–Kaka-shi- sensei… ayúdame… Necesito, necesito algo– La voz de Tenzou salió entre gemidos y quejidos deseosos.
Y el peligris, que nunca había entrado en celo, aunque si tenía deseo sexual… su lado humano no era de piedra. Simplemente que aunque lubricaba (por algo era omega), no quería que ningún alfa le tocara y mucho menos se apareara con él, le causaba rechazo total. Su lobo cuando sentía feromonas de un alfa intentando incitarlo e inducirle un celo se tensaba y se crispaba, su lomo se erizaba y poniéndose totalmente tenso gruñía con fuerza. Lo siguiente sino desistían, era una buena paliza al intrépido e inconsciente alfa, con Kakashi Hatake no se metían, nadie era adecuado.
El deseo sexual de Kakashi estaba muy presente aunque no deseara un alfa con él, siempre se saciaba con libros eróticos o tocándose a él mismo, pero ahora tenía la oportunidad de aceptar lo que le daba Tenzou. El otro omega lo necesitaba y su lobo estaba tan tranquilo, señal de que no le importaba tener relaciones sexuales con otro de su mismo sexo. Así que… ¿Por qué no aprovechar lo que le ofrecían y encima ayudar a un buen amigo?
–¿Estas seguro de que quieres esto, Tenzou? –Le susurró en el oído.
Tenzoy liberó un quejido lastimero y agarrando la mano de su superior la metió en sus pantalones para que le acariciara el miembro.
–Por favor, capitán… Le necesito.
Hatake sin dejar de masturbar al omega fue despojándoles de la bata que llevaban y en ese momento, al presionar un poco más fuerte el pene del otro, el que estaba en celo se corrió entre gemidos.
–No… no es suficiente, más… por favor.–Pidió con lujuria en la voz, sometido totalmente por el celo.
El del pelogris se tumbó encima del más bajo y empezó a frotarse en su contra, sus dos penes necesitados y erectos.
–Dentro… taichou– El moreno necesitaba sentir el pene en su interior, sólo así calmaría un poco su dolor.
Kakashi sonrió y agarrando su miembro, lo colocó en la húmeda y muy lubricada entrada del menor, empujó sus caderas penetrando al otro omega. Tenzou levantó la cabeza liberando un largo gemido. Era su primera vez y algo le dolía, pero a la vez la satisfacción de sentirse llenado era muy superior a cualquier dolor.
–Muévete… dame tu semen, alfa.– Gimió dominando por el celo, sin saber realmente lo que decía. Su instinto de omega era el que hablaba.
Kakashi empezó a moverse con fuerza tal como el otro parecía necesitar, sintiéndose alucinado de ver como era un omega en celo, como sería él si entrara en celo ante un alfa que su bestia encontrara aceptable, si es que alguna vez entraba en celo. La lujuria y el instinto dominaban al omega debajo suyo que parecía que necesitara el apareamiento, su semen y seguramente anhelando también un nudo que no tendría en esos momentos y con él. Pues aunque su especie era un lobo y los canidos les crecía un engrosamiento en la base del pene al llegar a eyacular, seguía siendo un omega y no creía que en su pene sucediera ese fenómeno… O eso creía él, ¿podía seguir considerándose un macho aunque fuera omega?
Tenzou debajo suyo jadeaba y le apretaba internamente ante cada estimulación que recibía y le hacía tensar de gusto. Le rodeo con piernas y brazos, mientras le mostraba su cuello en sumisión. Gimiendo en alto y asustándolo por eso, pero enseguida vio que era porque algo le había gustado en demasía, imaginando que era la tan nombrada próstata. Intentó seguir golpeando ese punto con ahínco y lográndolo al oír los gritos y el temblor en las extremidades del omega moreno. El semen caliente de Tenzou les mojó el abdomen a ambos, creando una viscosidad sólo superada por su ano, el sonido del líquido lubricante al entrar su pene con fuerza y velocidad en esa entrada era minimizado por el ruido de sus pieles chocando ante las potentes embestidas. Siguió golpeando la próstata de Tenzou aunque este hubiera llegado al orgasmo, el suyo estaba cerca, le lamió el cuello y en una última embestida se corrió en ese cálido interior, dejándose caer agitado encima del otro cuerpo que le recibió.
Tenzou le levantó la cabeza y unió sus bocas en un beso profundo.
–Gracias, capitán… – Su necesidad se calmó durante unos instantes al ser calmado por el otro. Sabía que sólo sería un tiempo antes de que otra oleada de calor le asaltara y necesitara más.
Kakashi, fue a separarse para permitirle respirar mejor al cuerpo más menudo y cual fue su sorpresa al sentir que había cierta resistencia a no poder desunir sus partes con la entrada del otro omega.
–Vaya… No me lo esperaba.– Le miró con cierto azoramiento. –Soy un lobo, pero no creía que al ser omega se me hinchara algo.
–Yo soy perro, también me sucede. Según leí es algo inherente a las razas caninas… sean o no alfas. Aunque en el caso de los alfas, les sucede a todas las especies y el abultamiento es muchísimo mayor. Al igual que los omegas también nos "cierramos" un poco para retenerlos– Entonces Kakashi se fijó en el pene de Tenzou, notándolo aun erecto y como en su base había una pequeñísima hinchazón, mientras iba liberando gotitas de semen aun. Le tocó causando un jadeo en el otro.– Estoy en celo, si me tocas me enciendo de nuevo de forma más veloz. Además de estar la zona sensible. Puedes quitarlo si quieres, no es una hinchazón que nos impida desunirnos.
–Depende de ti… si te hace sentir incomodo o no, Tenzou. – A él le daba igual seguir en contacto tan intimo con el otro omega, al menos en esa situación donde estaban compartiendo el celo.
Luego de unos 10 minutos se separaron al bajar su abotonamiento, y notando los finos hilillos de sangre en su pene y en las sábanas, al haberle quitado la virginidad al otro omega, Tenzou no le dio importancia. Como parecía mejor informado sobre la sexualidad de los subgéneros, le contó que en los alfas el anudamiento, y por lo tanto quedarse trabados, podía durar de 40 a 60 minutos. Kakashi abrió los ojos asombrado, era un tema del cual nunca le había interesado informarse, lo mismo que tampoco asistió nunca a las clases de educación sexual para alfas y omegas que daban en el hospital de Konoha.
–Sensei, no sabe nada del tema. –Rió con suavidad Tenzou. – Si usted en vez de ser omega fuera alfa, yo no podría estar tan calmado ahora. Pues aunque estaría saciado, por el momento hasta mi siguiente pico de calor, las feromonas de excitación que expulsa un alfa caliente me tendrían perpetuamente excitado hasta que mis propias feromonas disminuyeran al terminar el periodo de celo. Es como un pez que se muerde la cola.
–Nunca me interesaron estos temas y como tampoco he entrado en celo…–Levantó los hombros quitándole importancia al asunto. Vio la confusión en su compañero y como estiraba la mano hasta su trasero, rodeando su entrada y colando el dedo en su interior. Kakashi le dejó hacer al no sentirlo, su lobo, como una amenaza.
Tenzou sacó el dedo mojado por la lubricación del peligris, dedo que se llevó a la boca causando que Kakashi enrojeciera un poco.
–Lubrica y sabe bien, pero nunca ha entrado en celo… es extraño.– Murmuró para si mismo pensando. –¿No siente curiosidad?
Kakashi volvió a levantar los hombros despreocupado. Y Tenzou sólo le sonrió, mejor dejar el tema, Kakashi era un misterio y algo solitario. Si algún día tenía ganas sabía que sólo tenía que exhibirse un poco y tendría cola en su puerta, como por ejemplo el joven Itachi Uchiha, parecía tener cierto interés por el esquivo capitán, aunque siempre se mostraba respetuoso y aceptaba y, nunca cruzaba, las barreras invisibles que ponía Kakashi a su alrededor.
Su siguiente ola de calor le asaltó y se subió encima del fibroso y fuerte cuerpo del Hatake que hasta entonces había estado desnudo leyendo su famoso libro. Se frotó contra él mientras pedía por ser llenado y cuando notó erecto el pene de su superior se auto penetró, empezando un fuerte contoneo de caderas para continuar cabalgando ese cuerpo.
Aunque la postura favorita de los dos fue a cuatro, no por nada eran caninos. Ahí el movimiento de cadera se hizo veloz y descontrolado, unas penetraciones a las que llamaron "experiencia canina" y que fue la favorita de ambos.
Tres días pasaron en ese lugar, tres días donde no fueron molestados mientras el celo de Tenzou era saciado hasta su fin. Minato mismo los había ido a buscar al ver que no volvían, pero el fuerte olor a feromonas de omega en celo y de excitación, lujuria y sexo que emanaba la habitación le dio una idea de lo que sucedía ahí dentro. Pagando por esos días extras y pidiendo que les dejaran bebidas y comida en la puerta, pero que no entraran para nada.
Al terminar los días, y dando gracias a ser ninjas y tener una inmejorable forma física, que no les dejó postrados en cama por el agotamiento y el dolor. Volvieron a Konoha, su único delator, la pequeña cojera de Tenzou al andar. Y una ligera cara molesta de Kakashi al moverse su pantalón y rozarle en su miembro, que se encontraba algo escocido y sensible al haber montado tantas veces y durante tantos días a su compañero de escuadrón. Aunque si, la actividad sexual compartida les había gustado mucho… a los dos.
Danzou no fue capturado como creyeron que sucedería, cuando volvieron a la aldea Hiruzen les dio la noticia, pues Minato estaba intentando rastrear a Shimura que había huido antes de que pudieran mover ficha para su encarcelamiento, era alguien muy astuto. Y poco después de que huyera de Konoha con sus hombres de confianza, pasó una terrible tragedia que empañó el corazón de todos. Se levantaron con un ambiente pesado, la muerte estaba rodeándolos, y el olor a sangre venía del barrio Uchiha.
Minato junto al Sandaime, Kakashi y él, junto a otro escuadrón anbu, fueron a ver que sucedía. Era terrible... todos estaban muertos.
–Itachi y Sasuke... No tienen que ver a sus parientes así –Dijo el Yondaime con voz afectada, grandes personas y amigos habían sido asesinados de la forma más vil y cruel, y los ojos de los que habían despertado el sharingan arrancados de sus cuencas.
Recordó que Itachi y junto a otros ninjas habían acompañado a Iruka, y con los niños de la academia habían ido a realizar ejercicios de supervivencia y a entrenar en la naturaleza. Iban a estar fuera tres o cuatro días.
–Kakashi, que levanten los cadáveres y los preparen para su entierro. –Ordenó Hiruzen.
–Y cuando ya estén algo más... –Minato no añadió nada, se entendía que tenían que ocuparse de que los cuerpos no se vieran tan macabros –Avísame, para que Itachi y Sasuke puedan despedirse de sus padres.
Iría a por los dos muchachos, se merecían poder ver a sus padres, cuando los lavaran y arreglaran un poco. Iba a ser duro para los dos jóvenes Uchiha, pero sabía que no iban a estar solos.
El trabajo que ayudaron a realizar esa mañana no fue agradable, era triste ver lo que les habían hecho a sus compañeros, a aldeanos que sólo buscaban descansar después de un largo día de trabajo, a shinobis respetables de esa aldea sin permitirles defenderse... una actuación de cobardes. Y por las pistas era evidente que había sido el cabrón de Danzou Shimura.
Poco después del incidente de los Uchiha, Kakashi dejó el cuerpo de anbus para ser un jounin. Minato le dijo que si era jounin podría aceptar a alumnos, pues sería de gran ayuda a las futuras generaciones al tener tanta experiencia y ser tan buen shinobi. Pero Kakashi sólo aceptaría a alumnos que él considerara capaces, el Yondaime estuvo de acuerdo con esa decisión. Sólo un equipo, al cabo de un par de años años, lo consiguió.
Por su parte siguieron siendo amantes aunque el de pelo gris hubiera dejado el cuerpo anbu, o lo fueron hasta que el Hatake le presentó a un alfa, su alfa destinado... Iruka Umino. Desde ese momento Kakashi pasó a ser un buen amigo y ya está, no volvieron a compartir sexo. Ahora yo tenía a un alfa, mi compañero destinado.
Bueno, este capítulo me sirve para dar descanso a la intensidad del anterior... Y que continuará en el siguiente (pobre Obito).
En fin. muchas gracias por leer.
