ESTA HISTORIA NO ME PERTENECE, ASÍ COMO LOS DERECHOS DE LOS PERSONAJES MOSTRADOS EN LOS CAPÍTULOS. SOLAMENTE DECIDÍ TRADUCIR ESTA HISTORIA PORQUE QUERÍA QUE MÁS PERSONAS CONOCIERAN DE ELLA.


Capítulo 2

Acuerdos

17 de noviembre

Sus manos eran tan grandes.

Una luz brilló dos veces frente a sus ojos mientras las miraba, las manos estaban sostenidas frente a ella como si estuvieran alejando a los médicos, pero sinceramente, los médicos eran lo que menos le preocupaba en este momento.

El 17 de noviembre marcó el día en el que llegó por completo a la segunda base con Finn Hudson, y eso fue solo porque una enfermera la habia desnudado, quitandole toscamente su camisa y sus jeans, dejándola parada solamente en sus bóxers (con temática de Spiderman, lo cual no debería haberle sorprendido), hasta que la enfermera regresó con una enorme bata que colocó sobre sus hombros.

Ahora se encontraba sentada en una mesa, respondiendo un cuestionareo que se sabía de memoria. Se detuvo para preguntarse si Finn sabría quién era el presidente, pero déspues decidió contestar con la respuesta correcta solo por que era probable que si no contestaba de manera adecuada la tendrían un tiempo más en el hospital.

-¿Qué hay de tu seguro?- preguntó el médico, y ella parpadeó un par de veces para concentrarse.

-Uh- dijo finalmente, porque no tenía idea de si Finn tenía seguro médico, y si lo tenía, ¿a nombre de quién sería, Hummel o Hudson?

Desde a puerta se escuchó un jadeo que la salvó de tener que pensar más sobre ello -Oh, Finn, cariño, ¿estás bien?

-Estoy bien... mamá- dijo, murmurando las palabras como lo habría hecho Finn; en realidad, la incomodidad por ser mimada de esta manera vino de forma totalmente natural, y se estremeció cuando Carole Hudson se acercó a la cama en la que estaba sentada y la abrazó con fuerza.

-¿Qué estabas haciendo en el laboratorio de química?

-Hablando con Quinn- admitió, y vio como la cara de Carole cambiaba de cálida y cariñosa para darle una mirada desaprobadora.

-Finn…

-Rachel me hizo hacerlo- agregó, solo porque sentía que este era el tipo de cosa que detendría la conversación; espera ¿Finn le tendría la confianza a su madre como para hablarle sobre sus novias? Pensó en su propia madre por un momento y se incomodó de nuevo.

-¿Tiene una conmoción cerebral?- Carole le preguntó al médico, quien asintió después de un momento.

-Sí, es ligera, pero manténgalo despierto durante 24 horas y le recomiendo que tenga algo de naproxeno a la mano porque la parte de atrás de su cabeza comenzará a dolerle pronto. Limpiamos algunos cortes superficiales y colocamos un vendaje mariposa en la laceración más grande de su mejilla, la cortada debe ser monitoreada para detectar posibles infecciones y debe cambiarse el vendaje diariamente durante toda la siguiente semana.

Carole asintió y tomó el lado bueno de su cara, (bueno de la de Finn) ahuecandola suavemente-¿Pero va a estar bien?

-Por supuesto- dijo el médico, asintiendo.

Quinn vaciló, pero luego gritó -Espera, ¿qué pasa con mi amiga? ¿Con la chica con la que me trajeron?

Carole le lanzó una mirada extraña, pero realmente no le importaba, el cuerpo que estaba siendo revisado varios pisos abajo era el suyo. Además, Finn tenía la capacidad para comportarse como una persona decente, así que no era tan ridículo que él preguntara por Quinn, ¿verdad?

-La chica se encuentra bien; solo estamos esperando a que sus padres nos llamen, pero si quieres puedes ir a verla- dijo el médico con una pequeña sonrisa antes de salir de la habitación.

Ella suspiró de mala gana. Si Finn iba a estar esperando a que sus padres llamen al hospital, estaría esperando durante mucho tiempo.

-¿Finalmente te disculpaste con ella?- Preguntó Carole, y miró hacia arriba con sorpresa.

-Oh-

-Porque puede que no sea la mayor fan de ella Finn, pero en un funeral ... —decía Carole.

Quinn miró hacia otro lado antes de que su rostro pudiera revelar algo, y luego asintió. -Sí. Quiero decir, todavía está bastante enojada, pero ...-

-Todo lo que importa es que hiciste lo correcto, incluso si lo hiciste meses después- dijo Carole, apretando su hombro, y luego miró el reloj que tenia en su muñeca. -Está bien, primero vamos a vestirte de nuevo y después pasaremos por el taller; Kurt me está ayudando a preparar la cena para que podamos recoger a Burt y luego nos iremos a casa para cenar ¿de acuerdo?-

Algo sobre la forma sencilla y objetiva en la que Carole estaba planificando la noche, como si siempre fueran por Burt, y como Kurt ayudaba regularmente a preparar la cena, y el hecho de que fueran a cenar juntos voluntariamente, hizo que algo se le atascara en la garganta.

-¿Podemos, eh, pasar a ver a Quinn primero? Solo quiero ver si está bien. Y como tuve algo de culpa de que el laboratorio de química explotara…- Ella puso la mejor cara de apenada que recordaba de Finn, la que parecía conseguirle constantemente lo que quería. Además, no es como si fuera una mentira; si Finn no hubiera entrado y tratado de hablar con ella sobre uno de los peores momentos de su vida en medio de un experimento, nunca habría dejado que las cosas llegaran tan lejos.

Había sido un duro recordatorio de cómo había sido su relación: con un alto nivel de desconfianza y quejandose constantemente uno del otro. Lo único que faltaba era Rachel flotando a su alrededor, lista para cuando Finn la necesitara.

Bueno, el destino no queria que Rachel dejara de estar continuamente invadiendo su espacio, porque Carole dijo -Pero dile a Rachel que estabas con Quinn, ¿de acuerdo? La llamé y le conté lo que pasó y vendrá después de la cena, y se honesto con esa chica. Ya la has hecho pasar lo suficientemente mal.- Por supuesto que Carole era fan de Rachel. Todos lo eran. Suspiró.


Finn se veía increíblemente pequeño en la cama en la en la que lo habían dejado sentado, estaba encorvado hacia adelante con una bata atada a la espalda, y se sonrojó cuando se dio cuenta de que no era la única que se habia sentido cierta pena con las revelaciones de cuerpos ajenos. Hasta aquí llegaban sus mejores intenciones para no dejar que las cosas llegaran demasiado lejos con Finn en la preparatoria.

Supuso que él también estaba pensando en algo similar porque en su rostro se veía un poco la incomodidad y luego preguntó-Oye, ¿estás bien?-

-Tengo conmoción cerebral y algunos cortes. ¿Tú?

Se encogió de hombros y dijo -No me dirán hasta que... llegue mi mamá-. Luego, miró a Carole y su expresión se relajó por completo, él trató de llamar su atención, pero al final todo lo que dijo fue -Hola, Sra. Hummel. Hudmel. Hudson.-

Carole pareció disgustada cuando dijo -Hola, Quinn. Largo tiempo sin verte.-

-Sí, he… he estado ocupada- dijo Finn, después de un momento, y la expresión en su rostro fue realmente dolorosa de presenciar; como si nunca antes hubiera escuchado a su propia madre usar ese tono de voz dirigido a él.

En realidad, probablemente no lo había hecho, así que Quinn se aclaró la garganta -Um, ¿tus padres sí podrán venir? Porque recuerdo que dijiste que tu papá estaba fuera de la ciudad y tu mamá está en un retiro, así que ...-

Finn la miró con el ceño fruncido. -Esta bien. Sí Um, no recordaba. Supongo que debería llamar a...-

-A tú hermana- dijo Quinn, tratando de no suspirar. -Si le envían tus formularios por email, los llenará y firmará-

Carole los miró a ambos y luego se despidió diciendo -Te espero en el auto, Finn- y le mandó otra mirada de advertencia a su hijo (o quien pensaba que era su hijo).

La vieron irse y Finn exhaló temblorosamente. -Maldita sea, a mi mamá realmente no le agradas.-

-Lo sé- espetó ella inesperadamente. -Así que imagina lo que es tenerla todo el tiempo sobre mí, quitando el cabello de la frente, y sobreprotegiendome.

-No te esta sobreprotegiendo a ti.-

-Finn…-

Suspiró. -Lo sé, lo sé. Sin embargo ¿Estás realmente bien? Quiero decir, ¿mi cuerpo está bien? No es que solo me preocupe por eso, pero ...-

Se mordió el labio, pero después de un momento lo soltó, sabiendo que probablemente se veía increíblemente extraño en su nuevo rostro, y después expresó -Vas a estar solo en casa. Si tienes una conmoción cerebral, debes llamar a alguien para que venga y se quede contigo.-

-¿Quien?-, Preguntó, ella hizo una mueca.

-Llama a Sam. Él ira y probablemente llevará a sus hermanitos. Tenemos DVDs de Disney en una caja en el sótano, así que ...-

-¿Todavia haces eso? ¿Cuidar a niños?- Sonando más curioso dijo. -¿Ustedes dos ...?

-No- contestó enfáticamente. -Y ni siquiera pienses que tienes suerte porque nosotros no estemos juntos, porque no sé qué voy a hacer al respecto con todo el tema de Berry.-

-No digas su apellido con ese tono- dijo Finn, luciendo tan lastimero por un momento que Quinn suspiró. -¿Necesitas un abrazo?-

Él se encogió de hombros con impotencia, y después de un momento de preguntarse qué estaba haciendo, se acercó a la cama junto a él y envolvió un brazo alrededor de su propia espalda.

Se inclinó hacia él, y esto le resultó extrañamente familiar; excepto que en realidad era al revés, aun así, cuando un mechón de cabello cayó sobre su rostro, automáticamente lo tomó entre sus dedos y lo colocó detrás de su oreja.

-Gracias- murmuró. -Simplemente no estoy acostumbrado a… ya sabes… que mi mamá sea tan horrible conmigo.-

-Sí, esta bien -dijo, porque no había mucho más que decir.

-¿Si vendrá Rach esta noche?- preguntó después de unos momentos, y ella dejó caer el brazo que tenia alrededor de sus hombros.

-Sí- Soltó un suspiro audible y prosiguió. -Mira, sé que no tenemos mucho tiempo con el cambio de cuerpo, pero he estado pensando en esto y…vamos a tener que decírselo.-

Finn la miró con una mirada de incredulidad, de acuerdo, en realidad se veía muy natural en su rostro. Fue casi divertido -Sí claro.-

-Finn, tenemos que decírselo, porque la alternativa es que yo tendría que hacer lo mismo que tú haces con ella. Y bueno, ella dejó el Club del Celibato este año, así que supongo que ...-

El rubor en sus mejillas fue realmente divertido, hasta que se dio cuenta de lo que significaba.

-Bien, entonces tenemos que decírselo- dijo Finn, aclarándose la garganta y pasando saliva. -Además, no hemos tenido sexo, pero…-

-No quiero saber-

-¿Qué, en verdad no te gustaría saber cuándo se quita lo que lleva puesto en el torso y ...-

Cerró los ojos con fuerza. -Finn, oh Dios mío, esto es exactamente el tipo de cosas por las tenemos que decírselo.-

-¿Pero cómo?- preguntó

- Creo que debemos buscamos la mejor manera. Tendremos que decírselo juntos, para que ...-

-No- dijo, presionando los labios y negando con la cabeza. -Oye, si vienes conmigo… supongo que si aparezco contigo, ella pensará que esto es una especie de broma-.

Quinn frunció el ceño. -¿Por qué ella pensaría algo así?-

-Porque fuiste terrible con ella durante años, y ella aun te tiene un poco de miedo aunque me hizo hablar contigo, lo cual ahora realmente desearía no haberlo hecho, pero da igual ...- Finn suspiró. -Mira, ella no confía en ti. Entonces, si tu cuerpo aparece junto al mío y le digo que realmente soy su novio, pensará que es parte de un plan.-

Quinn se frotó la frente, haciendo una mueca cuando eso produjo un fuerte latido en la parte posterior de su cabeza de ella. -En realidad, en esta situación no la culpo, digo ¿Cómo le dices a alguien que cambiamos de cuerpo sin hacernos sonar como si tuvieramos TEPT?-

-¿Sonar como si tuvieramos qué?-

-TEPT, Trastorno por estrés postraumático.-

Finn la fulminó con la mirada. - está bien, mira. Vas a tener que tener cuidado, Quinn. No uso palabras como esas, incluso cuando sé lo que significan.-

-Bueno, gracias a Dios sabes el significado de algunas de ellas, porque conmigo al mando de este cuerpo vas a empezar a usarlas.-

Se miraron por un momento hasta que Finn murmuró -Esta situación está tan jodida... lo siento.-

-No, estoy de acuerdo contigo y, además, creo que esta situación merece algunas maldiciones- suspiró, apoyándose contra la cama por un momento. -Entonces, ¿qué hacemos con Rachel?-

-Tienes que decírselo- dijo Finn, después de un momento. – pero reucerda que me gusta, así que, se amable al respecto y puedes usa la ciencia y esas cosas que sabes para explicarselo; Rachel es inteligente y lo entenderá. Y luego, eh… supongo que puede ayudarnos a descubrir cómo deshacerlo.-

Quinn resopló. -Estupendo. Entonces, incluso si puedo evitar salir con ella, de todos modos será mi nueva mejor amiga.-

-Podría ser peor- dijo Finn, con un poco de frialdad; sonando muy parecido a lo que desearía hubiera hecho durante el tiempo que salian, lo cual…

Sacudió la cabeza y luego miró hacia la puerta. -Será mejor que me vaya. Tu mamá me está esperando. Um. ¿Cómo llamo al papá de Kurt?-

-Burt- dijo Finn, sonando melancólico. -Hay un partido de los Browns esta noche; probablemente deberías verlo con él hasta que llegue Rachel, y um. No sé. Solo sé amable con ellos, ¿de acuerdo? Sé que no eres muy cercana a Kurt, pero esa es mi familia y ...-

-Sí, lo sé-, dijo en voz baja, y luego miró su propio cuerpo probablemente por última vez en 24 horas, lo que le recordó un tema diferente. -¿Finn…?-

-¿Si?-

-Nos vamos a ver desnudos. Quizás no esta noche, pero definitivamente mañana, porque a diferencia de ti, me ducho durante veinte minutos al día, y tú también vas a hacerlo mientras estés en mi cuerpo, así que ...-

No está muy seguro de cuándo el pánico se apoderó de su voz de esa manera, pero Finn tragó saliva y la miró con los ojos muy abiertos.

-Um. No diré nada si tú no dices nada.-

-Solo se rápido, ¿de acuerdo? Y si puedes evitarlo, no toques nada que no te haya dejado tocar antes- dijo, sintiendo sus mejillas arder.

Asintió y luego se aclaró la garganta. -Uh, sobre, um, mi cuerpo ...-

-¿Qué?- preguntó ella, solo con ganas de salir de ahí, porque de alguna manera esto era aún más humillante que darse cuenta de que él iba a pasar la noche en su casa vacía, con su madre ausente y si tenía suerte, su único verdadero amigo.

-Podrías ... orinar sentada, pero, es más fácil si lo haces de pie, pero solo ...- Le ardían las puntas de las orejas cuando Finn negó con la cabeza y murmuró -Tienes que sujetarlo o tu orina caera por todas partes y ...-

La necesidad de poner sus manos sobre sus oídos era increíble, pero en lugar de eso, simplemente estalló -Está bien, gracias, lo entiendo. Encontraré algo.-

-Está bien-, dijo, y miró el reloj. -Supongo que será mejor que llame a tu hermana.-

-Es una perra; solo sé exactamente igual de grosero y obtendrás lo que necesitas de ella más rápido. Y nunca digas nada sobre Dios a menos que quieras escuchar un sermón que te hará sangrar tus oídos- le dijo, y luego tomó su propio hombro y lo apretó. -Te llamaré mañana, porque tengo suficiente con esta noche, o bueno, tú tienes suficiente, por que ya sabes ... -

-Sí- dijo, y le dio una leve sonrisa. -Buena suerte, supongo. Aunque mi familia es increíble, vas a estar bien.-

Eventualmente, él se daría cuenta de cuán extraño era el concepto de una familia increíble para alguien como ella, pero no iba a mencionarlo porque la manera en la que él estaba sentado en el borde de la cama con un vendaje envuelto alrededor de su cabeza, los pies colgando y su mirada nerviosa fueron suficientes para saber que ese momento no era el adecuado. -Tu también- dijo, dejando caer la mano su mano, y luego se dirigió al pasillo.

Finn gritó su propio nombre al salir, y ella lo miró por encima del hombro.

-Deja de hacer eso con tus caderas; Me veo como Kurt haciendo su impresión Tyra Banks, y eso se ve muy bien- dijo, encogiéndose.

Ella no pudo evitar una pequeña risa. -Lo siento. Tendré que trabajar en eso.-

-Piensa en cómo camina Puck- sugirió. Ella regresó a la habitación, respiró hondo y volvió a intentarlo. -Sí, eso está mejor, todavía se ve como si tuviera una chica dentro de mí, pero oye ...-

Ella se rió de nuevo y tuvo la sensación más extraña que había tenido sobre esto hasta el momento: que iba a extrañar este medio día que iban a pasar separados.

-Crees que eres muy gracioso, ¿no? Bueno, Quinn, buena suerte caminando a casa con mi calzado-dijo.

Tragó saliva y miró el calzado aparcado a los pies de la cama. -¿Por qué comprarías zapatos así?-

-Porque hacen que mis piernas se vean más largas y mis pantorrillas más delgadas. Intenta no romperme los tobillos, ¿de acuerdo? - dijo, justo antes de doblar la esquina.

Sinceramente, se sentía más o menos bien si estaba con él.

Ahora que había vuelto a ser solo Finn Hudson, reuniéndose con su madre fuera del hospital para ir a casa a una cena familiar, para ver un partido de football americano con su… ¿papá?, y una visita nocturna de su novia. El mundo entero se sentía demasiado pequeño, y era realmente injusto que incluso en el cuerpo de otra persona ella siguiera siendo claustrofóbica.


NOTA DE AUTOR: Espero les haya gustado la segunda parte, estaré actualizando los lunes.

NOTA 2: Ayer no pude actualizar por motivos personales pero trataré de ser responsable con esta historia y actualizar según lo planeado