ESTA HISTORIA NO ME PERTENECE, ASÍ COMO LOS DERECHOS DE LOS PERSONAJES MOSTRADOS EN LOS CAPÍTULOS. SOLAMENTE DECIDÍ TRADUCIR ESTA HISTORIA PORQUE QUERÍA QUE MÁS PERSONAS CONOCIERAN DE ELLA.
Capítulo 3.
Nueva Casa
17 de noviembre
Sus pies eran completamente sus enemigos en este momento. En serio, se tambaleaba como un pato caminando en el hielo o algo parecido a eso; casi se cae de camino a la parada del autobús porque no podía sentir el suelo debajo de él.
¿Cómo diablos caminaron con esto las chicas?
La hermana de Quinn, Frannie, se había quejado de él (o de Quinn) durante diez minutos sobre cómo la había obligado a faltar a una cita con el estilista, pero lo bueno es que se ocupó de llenar todos los formularios y le mencionó a los médicos que no inyectaran penicilina a Quinn otra vez, porque era alérgica a eso. Pero él no sabía si eso todavía era cierto, porque, ¿el cuerpo de Quinn era alérgico o solo el cerebro de Quinn?
Iba a tener que convertirlo en una especie de misión de vida personal para no necesitar antibióticos hasta que pudieran descubrir cómo deshacer todo este intercambio.
El hospital lo había dejado salir después de eso, haciéndolo ir en silla de ruedas hasta la entrada principal (y se sentía extraño, porque recordaba que cuando estuvo en la silla de ruedas para ese estúpido ejercicio del club Glee apenas cabía en ella, pero ahora en el cuerpo de Quinn, es como si su pequeño cuerpo desapareciera en la silla).
Entonces, como un estupido se quedó parado allí, preguntándose cómo iba a llegar a su casa. Después, recordó que él ni siquiera sabía dónde vivía Quinn actualmente.
Sabía por Puck, (el cual sabía por Santana) que los Fabray habían vendido la casa durante el verano, y que se habían mudado a una casa más pequeña en algún lugar de Lima.
Como si hubiera estado leyendo su mente, el teléfono de Quinn sonó en su bolso, por lo que decidió darle un vistazo.
Toma el autobús #36 hacia la ciudad, luego agarra el 13 – bájate cerca de 68 Ave. Rosewood. Hay una farmacia CVS en la esquina. La llave está en el llavero.
Esta bien, gracias, fue el mensaje que le mandó como respuesta antes de dar vacilante el primer paso hacia aquel terreno irregular no hospitalario.
Maldita sea, estos zapatos, era como estar en uno de esos kangoo jumps que él y Puck solían tener cuando eran unos niños, sentía que sus piernas iban a todas partes. Además, como la cabeza de Quinn estaba vendada, la gente lo miraba con lástima, como si se estuvieran preguntando dónde estaban sus padres.
Aun que, tenian razón en ese punto.
De nada, Quinn respondió, luego, dos segundos después, yno olvides llamar a Sam.
Esta bien, pensó mientras arrastraba los pies desde el estacionamiento hasta la parada de autobús. Cuando llegó a la parada, buscó el dinero en su bolso, pero solo se encontró con un pase de autobús. Frunció el ceño, porque si Quinn tenía ese pase signfica que con frecuencia tomaba el transporte público, además ¿qué pasó con su auto?
Bueno, una cosa a la vez, pensó, y se centró en algo que estaba bastante seguro de que podía hacer, hablar con Sam Evans del trabajo de niñera. Sam estaba en la parte superior de sus contactos frecuentes, los cuales solo eran tres; Mamá, Sam y Santana ... en realidad, ¿con quién más iba a hablar Quinn?
Presionó el número de Sam y se apoyó contra el costado de la parada de autobús mientras sonaba el tono de espera de la llamada.
Hola Quinn-, dijo Sam, cuando contestó. -¿Piensas cancelar lo de mañana?-
¿Mañana? De repente, Finn sintió un violento impulso de poner los ojos en blanco, porque esto era demasiado. Él y Quinn no habían tenido tiempo de hablar mucho, y aparentemente había algo que sucedería mañana que él no sabía.
-Um bro… ¿puedes recordarme a dónde iremos mañana? Mira, estoy en el hospital; … Finn y yo tuvimos un accidente en el laboratorio de química y ahora tengo una conmoción cerebral- dijo, viendo como el #38 pasaba y mientras miraba el reloj de Quinn para tener una idea de cuánto tiempo faltaba para que él pudiera quitarse ese maldito vestido, tal vez, se pondría unos jeans o algo parecido.
No tenía idea de cómo ponerse de pie. Lo único que sabía era que sus rodillas debían de permanecer juntas,lo sabía porque si le dieran un billete por cada vez que había escuchado a Quinn decirle eso a Santana y a Brittany durante su segundo año ...
-Vaya, lo siento, ¿estás bien?- Preguntó Sam, sonando preocupado. -Espera, obviamente no lo estás; me acabas de llamar bro- Mierda.
-Sí, siento que mi cabeza da vueltas. Creo que esto es lo que se siente cuando alguien te golpea con fuerza con su casco- dijo Finn, después de un momento de vacilación. -Um, de todas formas, los médicos dijeron que no puedo estar sola durante las próximas 24 horas y me preguntaba si podrías venir a mi casa, puedes traer a...- espera ¿Cómo diablos se llamaban los hermanos de Sam?
-... puedes traer a mis chicos favoritos- dijo, haciendo una mueca, aun que en realidad sonó genuino.
Sam se rió. -No hay necesidad de exagerar Quinn; sé que hay veces que se comportan como mocosos-.
-Los quiero-, dijo Finn, con firmeza.
-Uh huh, bueno, me preguntaba si estabas bromeando sobre la lesión en la cabeza, pero obviamente no es así. Y contestando tu pregunta… Sí, iré. Supongo que tu mamá todavía está en la clínica, ¿verdad?-Sam preguntó, gentilmente.
Quinn lo había llamado un retiro, ¿por qué? Frunció el ceño y luego hizo señas al autobús. No sabía cómo responder pero decidió arriesgarse porque demonios, conocía a Quinn desde hace tres años y conocía sus respuestas mordaces.
-¿Desde cuándo es asunto tuyo?- dijo, incluso poniendo algo de molestia en su voz.
Sam no dijo nada durante unos momentos y luego suspiró. -Tienes razón, no lo es. Lo siento. Solo deseo, ya sabes. Que las cosas sean diferentes para ti. Pero bueno, si quieres que vaya a tu casa con dos pequeños tornados para asegurarme de que no mueras... -
-Sí, lo quiero- dijo Finn, antes de mostrar el pase de autobús de Quinn al conductor y sentarse en la parte de atrás; después, cruzó las piernas y ... bueno, no iba a mentir, se sintió un poco orgulloso de eso. -Um, puedes pasar la noche, podemos pedir comida para llevar y ...-
-¿Quién lo pagará? - Sam preguntó, sonando divertido. – No te preocupes, Quinn, estoy bastante seguro de que te he visto hacer puttanesca con la suficiente frecuencia como para hacerlo yo mismo, por si necesitas descansar.- Putta-¿qué?
-Está bien, gracias- Finn finalmente murmuró. -Te veré luego. ¿verdad? Sabes donde vivo, bien, adiós.-
Metió el teléfono en el bolso y luego miró por la ventanilla; cada vez que pasaba una calle, se alejaba más de su propia casa, al mismo tiempo de que se acercaba a la de Quinn, y a decir verdad, todo era demasiado para él.
Suspiró y juntó las manos, tomando el dobladillo de su vestido para tranquilizarse solo porque era algo bastante pequeño y suave. Eso funcionó durante unos buenos cinco minutos, hasta que sintió un hormigueo realmente molesto en la parte posterior de su cuello, como si alguien lo estuviera mirando.
Cuando miró hacia arriba, un tipo al otro lado del pasillo lo estaba mirando de manera descarada, estaba mirándolo fijamente, lo miraba como si estuviera pensando en cosas pervertidas o algo parecido, y ... en serio, quería ir ahí y hacer que ese tipo le mostrara un poco de respeto. Excepto que no podía comenzar una pelea en la parte trasera del autobús con un tipo porque tenía estos brazos femeninos delgados y no podría defenderse de un golpe de su adversario, así que decidió mirar hacia su dirección con el ceño fruncido, hasta que el tipo se sintió avergonzado y finalmente miró hacia otro lado.
Mierda. Ahora esto iba a suceder todo el tiempo, porque Quinn era realmente bonita y ...
no es de extrañar que siempre tuviera esa mirada de perra en su rostro.
Después tres intentos fallidos para abrirla, finalmente encontró la llave correcta y entró con cautela a la nueva casa de Quinn. Se sintió realmente mal; como si estuviera entrando sin su permiso, a pesar de que ahora él era ella y en realidad, no tenía muchas opciones.
Las paredes estaban abolladas, blancas y todavía había algunas cajas de mudanza apiladas en la parte posterior del pasillo, estaban etiquetadas con palabras como Invierno y Horneado. El resto del pasillo estaba completamente vacío, como si estuviera en la oficina de su dentista. A la derecha estaba la sala de estar, que tenía una televisión (pequeña, casi prehistórica) y un sofá que parecía muy fuera de lugar; lo recordaba como en el que había estado sentada la mamá de Quinn cuando salió a la luz la verdad sobre el bebé, y eso era casi como tener un trofeo de la Superbowl en medio de un depósito de chatarra, porque la mayoría de las cosas parecían viejas y usadas; una pequeña mesa de comedor con solo dos sillas que no parecía que se hubiera usado nunca, y una mecedora con lo que parecía una manta hecha en casa junto a una lámpara de lectura.
No tuvo que pensar mucho para saber que ahí es donde Quinn pasaba la mayor parte de su tiempo. Alado de las escaleras se encontraba una pequeña pila de libros, suspiró por un momento atrás.
Había escaleras hasta el sótano, y después de deshacerse de esos zapatos de mierda que había tenido que usar de camino a casa, bajó a buscar la caja de DVD. La caja estaba a simple vista y después de un momento de escoger entre los discos, decidió irse por Mulan porque bueno, no es que lo haya visto recientemente, pero a Rachel también le gustaban las películas de Disney y esa película la llamó la menos ofensiva porque enviaba un buen mensaje a las niñas pequeñas. Además, también se sintió como una buena elección elegir algo sobre una chica que finge ser un tipo, porque había mucho de eso en su vida en este momento.
Después de arrojar el DVD al sofá, subió las escaleras y encontró un baño lleno de productos, en realidad, casi retrocedió ante la cantidad de botellas que había, ¿por qué no solamente tenia una pastilla de jabón, un shampoo y un desodorante? Así sería más fácil, ahora tenía que averiguar cómo lidiar con eso tan pronto como pudiera quitarse el vendaje y pudiera lavar su nuevo cabello.
Al final del pasillo había dos habitaciones más; la primera tenía la puerta abierta, y se podía ver en ella un marco de cama blanco de aspecto sencillo, con algunos tacones al lado de un vestidor. No se sentía como la habitación de Quinn, así que abrió la otra, suspiró cuando finalmente vio algunas cosas que le parecían familiares.
Como… Jesús que se encontraba mirándolo desde el otro lado de la cama. Y su escritorio, aunque ya no estaba el sofá que había tenido antes debajo de Jesús. Su cama también era más pequeña (difícilmente hubieran encajado juntos antes) que cuando estaban saliendo. Tal vez ella redujo el tamaño debido a eso, pero él estaba teniendo una horrible sensación de que nada sobre el aspecto de este nuevo lugar era por elección.
Sería genial si pudiera simplemente llamarla y preguntarle "¿Tienes problemas financieros o estás pasando por algo parecido?", Porque eventualmente tendría que lidiar con los lunch y…bueno, no queria dejarla en situación de bancarrota si podia evitar gastar más dinero de lo necesario. Pero estamos hablando de Quinn. No solo estaba probablemente cenando en este momento (con su familia), sino que lo más seguro es que le cortaría la cabeza antes de responderle cualquier pregunta sobre su vida.
Se sentó en el borde de la cama, miró su escritorio, el iPod de tercera generación que se estaba cargando y las pilas de libros escolares que estaban presionados contra la pared. Luego, observó un póster de Orgullo y prejuicio en su ropero y la pequeña estantería que estaba abarrotada hasta el borde con libros de bolsillo que parecían doblados.
Ahora que la estaba mirando (y no solo pensando en si Quinn iba a dejar que le tocara los pechos mientras se besaban), probablemente esta era la habitación más aburrida en la que había estado Ni siquiera se sentía realmente como un dormitorio. Es como si Quinn solo necesitara un lugar para dormir y guardar sus libros, y bueno…este era ese lugar. Pero si así era su dormitorio, y la sala de estar no parecía un lugar que frecuentaba la chica ¿En dónde se la pasaba Quinn en realidad?
Suspiró,caminó hacia el armario y lo abrió. Después de ver tantos vestidos, y de sentir que estaba siendo como Jacob Ben-Israel en niveles aún más espeluznantes, finalmente encontró en la parte de atrás, un montón de ropa relacionada con el equipo de porristas, y sacó algunas de las sudaderas de su antiguo equipo y una camiseta de un retiro de porristas de 2010.
Está bien…esto sería extraño, hoy ya lo había hecho una vez, pero al menos una enfermera lo había ayudado a hacerlo.
Quitarse el vestido solo le llevó un minuto, y cuando este estuvo fuera del cuerpo no pudo evitar mirar su ropa interior (o bueno la de Quinn). Tenia puesto un lindo conjunto azul pálido, había un pequeño lazo en sus bragas y en medio de su sostén, y ... Joder, esto era tan extraño y se sentía tan mal. Se sintió como ese tipo en el autobús, así que decidió centrar sus ojos en el techo.
Quinn lo mataría si alguna vez lo pillaba mirándole la ropa interior; aunque realmente no iba a poder detenerse, al menos no siempre; porque no estaba lo suficientemente coordinado entre manos y ojos para vestirse y ducharse con los ojos cerrados y no le gustaría caer o morir si lo intentaba.
Respiró hondo, se colocó la camiseta, después se puso los pantalones deportivos. Se sentian apretados alrededor de la cintura, así que tiró de ellos hasta que se sintieron más o menos bien, luego se miró en el espejo que estaba en el interior de la puerta, solo para sentir que su cabeza se iba a abrir por completo. Otra vez.
Él era Quinn. Este era el dormitorio de Quinn y el armario de Quinn y el cuerpo de Quinn y el trasero de Quinn que por cierto, se veían realmente bien con este tipo de pantalones, en realidad ... mierda, le dolía mucho la cabeza, cerró la puerta de golpe antes de bajar las escaleras y preguntarse qué iba a hacer sobre el tema de la cena. Sam probablemente querría al menos saber dónde esta todo (si es que aún no lo sabe), y realmente le vendría bien un Sándwich BLT o algo parecido.
Rachel sabría por qué sentía que se iba a desmayar; seguramente tendría algo que ver con sus niveles de azúcar en la sangre, pero en realidad el sabía que el cuerpo de Quinn necesitaba tocino, no pregunten por que, sólo lo sabía.
Todavía estaba buscando verdadera comida cuando sonó el timbre de la puerta, así que se golpeó la cabeza con el gabinete en el que estaba buscando cereal o algo más que pudiera comer.
Abrió la puerta y unos segundos después, los hermanos de Sam estaban en sus brazos, los abrazó torpemente antes de ponerse de pie y ... cierto.
Ahora estaba abrazando a Sam Evans, quien lo miró preocupado y le dijo: -Te ves algo drogada.-
-Me siento drogada- murmuró en respuesta, y luego salió de los brazos de Sam, porque: no. -Aun que solo estoy tomando un poco de Paracetamol y Naproxeno. Estaba buscando comida, pero ...-
-Ah, mierda. ¿Queda algo?- Sam dijo, con un suspiro. -Lo siento, no pude conseguir el auto hoy, pero todavía iremos mañana, ¿esta bien? También necesitamos comida, así que está bien, podemos hacer una parada más.-
Finn vio como Sam conducía a los niños a la sala de estar, donde se abalanzaron sobre la película de Mulan; Esperó en la puerta mientras Sam lo señalaba, se unió a él allí, mirándolo con tanta preocupación que a Finn le dio náuseas una vez más.
-En serio, ¿queda algo para comer? ¿Te queda algo de dinero del viernes pasado?- Preguntó Sam, en voz baja.
-No lo sé- admitió Finn, y luego vio como Sam se dirigía a la cocina, abrió el armario que estaba debajo del fregadero y metió la mano.
Cuando se agachó y salió con tres botellas vacías de whisky de baja calidad en su mano, Finn sintió que iba a vomitar; este whisky era lo que los padres de Quinn habían estado bebiendo cuando él cantó esa estúpida canción que Kurt lo había convencido de cantar, cuando corrieron a Quinn de la casa, y aparentemente lo que su mamá aun continuaba bebiendo.
Sam se deshizo de las botellas en silencio y luego se pasó una mano por el pelo. -Sé que no quieres hablar de esto, pero la clínica funcionará, ¿de acuerdo, Quinn? Tu mamá mejorará y las cosas se pondrán mejor.-
Ni siquiera se dio cuenta de que estaba llorando (estaba seguro que esto tenía mucho que ver con el dolor de cabeza y lo hambriento que se sentía), hasta que Sam suspiró y envolvió un brazo alrededor de su espalda.
-Iré a la tienda de la esquina y compraré pan; podemos hacer tostadas francesas y tal vez una ensalada de algún tipo. ¿Necesitas más analgésicos? ¿Te dieron una receta o algo?-
Finn negó con la cabeza en silencio y luego se secó los ojos con enojo. -Solo necesito acostarme, simplemente descansar.-
Sam miró hacia otro lado por un momento y luego dijo -Sabes, con todo lo que has hecho por mí y por Stace en los últimos meses, por favor, no te sientas rara si te ayudo, ¿de acuerdo?-
Quinn le habría gritado, por ser invasivo y señalar cosas de las que no quería oír, pensar o hablar pero Finn no se atrevió a hacerlo. Suspiró -No lo haré.-
En algún lugar al otro lado de la ciudad, su madre y Kurt probablemente estaban haciendo un especie de platillo horneado con relleno de queso, que él habría podido oler desde su habitación, y Burt estaría hablando de estadísticas y playoffs.
Se preguntó si Quinn se sentía tan destrozado en ese mundo como en este, donde todo lo que podía era sentarse y ver como Sam les susurraba algo a sus hermanos antes de buscar algo de cambio en su bolsillo y salir por la puerta. No hay comida, sólo botellas vacías de alcohol, mientras todo el tiempo pasaba.
-¿Quinn?- Stacy gritó desde la sala de estar. Le tomó un momento responder. -¿Si?-
-Sam dice que tienes un búho, pero que deberíamos dejarte ver la película y te sentirás mejor-
Mierda. Él no quería llorar, excepto que aparentemente no tenía control en este tipo de cosas mientras estuviera en el cuerpo de Quinn, así que, se acomodó entre los niños y dejó que sus lágrimas salieran.
-Mulan es asombrosa; Quiero ser como ella cuando sea grande- dijo el hermano de Sam, (cuyo nombre aún no conocía y no podía preguntarle), antes de acomodarse a su lado.
Stacy asintió, se acurrucó también contra él, y suspiró.
Sí, Mulan era bastante impresionante, pero ... ¿Cómo iba a poder sobrevivir comiendo solamente ensalada y tostadas francesas?
NOTA DE AUTOR: Espero les haya gustado la segunda parte, estaré actualizando los MARTES.
NOTA 2: El siguiente capítulo es la primera vez que Quinn(en el cuerpo de Finn) y Rachel están juntas. Ahhh me gustó mucho traducirlo y espero a ustedes les guste.
