Ranma ½ es una obra cuyos derechos pertenece a Rumiko Takahashi. Este fanfiction está realizado sin ningún ánimo de lucro.
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Momento: 13
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Después de una larga mañana Akane tomaba un descanso en uno de los comedores, sirviéndose un sencillo plato de comida. A su parecer era el área más ruidosa y diversa, pues mientras unos reían, por lo bajo otros familiares lloraban en una esquina, pero era algo a lo que se estaba acostumbrando; exhausta camino pasando lentamente cerca del televisor sentándose cerca de la pantalla.
"En otras noticias deportivas en el área de las artes marciales mixtas un joven prometedor está en la mira para ser el próximo campeón por la UFC", hablaba el presentador mientras pasaban algunas imágenes de las recientes peleas del luchador Ranma Saotome. Mientras que Akane miraba sin mucho interés aquellas noticias llevo los palillos a sus labios cuando una de las imágenes entorpeció sus manos haciendo volar el trozo de comida.
—Hola Tendo ¿Qué ocurre? —aquel hombre con vestimentas de enfermero miraba curioso hacia donde Akane clavo la vista.
—Mizao… —sacudió un poco su cabeza saliendo de sus pensamientos—no, nada ¿Cómo te va a ti? ¿Ya terminaste tus turnos?
—Eso quisiera, no pude dormir en toda la noche por estar en pediatría —soltó su cuerpo en la incómoda silla estirándose. Akane sonrió al ver su cansado rostro.
—Bien, entonces vayamos por un café —dijo animadamente levantándose.
Mientras tanto en la televisión seguían hablando de un curioso detalle que llamo la atención de los comentaristas sobre la chica que regularmente comenzaba a salir en muchas de las fotos del luchador.
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Aquella noche Akane sentía un nudo al tragarse un poco de su orgullo para asistir al evento al que Ranma le había conseguido un boleto, sin embargo, aunque lo intento no pudo llegar a tiempo por lo que al llegar a su asiento asignado este estaba ocupado. Sin tomarle importancia decidió buscar algún otro.
Sin despegar la vista del cuadrilátero después de mucho tiempo Akane podía observar de nuevo en vivo a su ex prometido. Sus golpes seguían siendo certeros y veloces pero esta vez notada algo diferente en sus ataques, si alguna vez creyó conocer sus expresiones o su técnica ahora no estaba segura en que estaba pasando por su mente para que sus golpes fueran tan contundentes, pues estaba haciendo sufrir a su oponente. Pronto la pelea se había terminado nombrando como ganador al joven Saotome.
Akane comenzó a saltar y aplaudir como todo el público vociferando el nombre del luchador, había pasado tanto tiempo pensó al sentir su piel erizarse por estar en un combate.
Sin pensarlo mucho fue pasando entre la multitud desde las gradas de arriba para acercarse a él lo más rápido posible, quería que supiera que ante todo ella estaría para apoyarlo si así lo quería, pero esto fue imposible pues camarógrafos rodearon el ring y no solo ellos, una joven mujer subía junto a él.
Viendo como ambos se sonreían su corazón sintió un vuelco, empuño sus manos girando sobre sus talones. "Idiota, para eso querías que viniera" decía entre dientes molesta.
Varios metros alejada volvió a girar mirando el panorama, Ranma trataba de bajar junto a la chica yendo adelante protegiéndola de los molestos reporteros.
Hasta que se encontró con un par de ojos sorprendidos, haciendo una señal Akane entendió que tendría que esperar.
—Tendo, ¿pero qué haces aquí? —Akane baja lentamente escalón por escalón encontrándose con Takeshi.
—Quedando como tonta, no sé cómo me convencí de hacer esto.
—No es lo que parece, y no lo estoy defendiendo. Pero a veces así es y…
—No importa, en serio. Hace mucho que no vengo a ninguna competencia y fue genial —sonrió con sinceridad—. No le digas, por favor.
—Pero…
—He venido aquí como publico espectador, quiero pensar que no se dio cuenta de mi presencia así que estará molesto por no aceptar venir y que su plan no funcionara por lo que no ira a mi departamento por un largo tiempo y será lo mejor —siguió bajando cada peldaño sin poder ser detenida, Takeshi quiso intentarlo pero las palabras tan solo se quedaron atrapadas en su garganta.
Y la verdad era que aquellos años de adolescencia no habían pasado en vano pues se conocían muy bien, porque fue justo así como paso. Molesto por ser ignorado Ranma no volvió a aparecer por varias semanas y siguió con su juego de niños para llamar su atención de manera indirecta ¿A caso estaría funcionando?
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Cuando el invierno llego a Tokio las luces comenzaron a aparecer poco a poco en cada árbol de la ciudad engalanando cada rincón, la época navideña estaba llegando.
Sus nudillos comenzaron a doler con sus inexistentes golpeteos, y el frio que sentía en sus manos no estaba ayudando.
—Oh, joven ¿por qué tanta insistencia? —salía la anciana Kaede con tal vez a simple vista tres abrigos encima.
—Lo siento —se inclinó levemente— no quería molestarla.
—Está bien muchacho, se lo insiste que eres, no te iras en un buen rato y hace mucho frio como para que te congeles en vano, la señorita Tendo no está aquí.
— ¿Qué? ¿Se fue? —pregunto exaltado.
—La calefacción se averió, así que me dijo que pasaría unos días en casa de unos amigos mientras alguien venía a revisar.
—Oh —suspiro más calmado— y ¿sabe dónde es?
—Señor Saotome hay veces que uno no puede saber todo —reprendió la mujer.
—Claro perdón, pero…
—No señor Saotome, no sé dónde está —se giró para volver a la calidez de sus hogar. Ranma soltó un sonoro suspiro llenando de vaho su alrededor. Rendido volvió a su departamento.
"Espera", detuvo sus paso abruptamente "dijo ¡¿amigos?!".
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—Buen día señor Hotaro ¿Cómo es…? —Akane entro animadamente a la habitación de su paciente haciendo una leve reverencia, hasta que levanto su rostro para ver a alguien muchísimo más joven — ¡¿Pero qué rayos estás haciendo aquí?!
—Oye no es correcto gritar en un hospital, ¿así tratas a tu pacientes? —Ranma se levantó de la cama con pereza.
— ¿Dónde está mi paciente? —miro a cada rincón de la habitación.
—Tranquila, una enfermera vino a llevárselo hace un rato —camino unos pasos hacia ella al verla furiosa, Akane sabía que de nuevo todo fue plan de Ranma por lo que no espero más y girando sobre sus talones trato de abrir la puerta pero fue detenida —. Espera —tomo antes la perilla de la puerta.
— ¿Qué quieres ahora? Debes irte o me meterás en problemas.
—Solo quería hablar contigo.
— ¿Conmigo? Yo creo que no —paso debajo de su brazo alejándose de él.
—Yo creo que sí, me debes una disculpa —se cruzó de brazos, mientras Akane no pudo evitar soltar una carcajada.
—Estás loco, yo no te debo nada.
—Espere verte en la pelea y nunca apareciste.
—Pues no pareció importarte estabas muy bien acompañado.
—Bien, estas enojada —volvió a tratar de acercarse a ella— ambos estamos molestos ¿entonces por qué no mejor lo olvidamos? —Akane entre abrió sus labios ya no podía contener sus sentimientos, pero no era tan fácil, porque ninguno de ellos se pudo convertir en palabras. Incluso sus ojos mostraban total confusión.
—Nos vemos mañana —sonrió poniendo su mano sobre su cabeza, su cabello azulado era tan suave.
—No.
— ¿No quieres verme mañana? —pregunto burlón.
—No, Ranma, no quiero verte nunca —este retrocedió dolido topándose con la puerta.
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Continuara…
