Han pasado diez años. Heiji vuelve a Japón. Kazuha no sabe como reaccionar. Un caso complicado, sentimientos encontrados y una atracción sin precedentes. ¿Podrán dejar atrás el pasado y empezar de cero?
Fic categorizado como M por escenas sexuales explícitas. Si no te gusta este tipo de contenido, ya estás avisado.
Los personajes de Detective Conan son propiedad de Gosho Aoyama.
CAPÍTULO 16
- ¿Eres idiota o te lo haces? - Heiji reacciona con brusquedad a la hostia que le ha propiciado su compañero y le da un empujón que hace que Shiozaki se tambalee.
- Lo siento, pero necesito que te calmes y que me expliques que está pasando, creí que necesitabas reaccionar…
- Tenemos que volver a Tokio, al menos yo… me tengo que ir. - Heiji toca su frente con las manos y respira hondo, nervioso.
- ¿Qué ha pasado, Hattori? - La actitud de su jefe le está poniendo nervioso y no sabe como lidiar con él.
- ¡No sé lo que ha pasado! ¿Vale? Lo único que sé es que Nagoya me ha dicho que Kazuha está en el hospital y que ha detenido al asesino… - Decir las palabras "Kazuha" y "hospital" en la misma frase hacen que la situación se vuelva más real y Hattori vuelve a perder los estribos. - ¡Tengo que ir con ella, Shiozaki!
- Nagoya ha pedido que te quedes aquí en Tokio… ¿no? - Shiozaki se acerca a Heiji en tono conciliador. - Ha dicho que Toyama está bien, ¿verdad? Puede que te necesite aquí para poder cerrar el caso…
- El caso… - Heiji le interrumpe – ¿Enserio? – por primera vez en la vida el hombre siente que nada tiene sentido, que si Kazuha está herida, aunque tenga solo un rasguño, el caso le importa realmente una mierda. - ¡Ya he puesto el trabajo demasiadas veces por encima de ella, tío… esta vez me largo de aquí!
Shiozaki no intenta detenerlo, simplemente coge el teléfono y marca el número del inspector Nagoya.
…
Abro los ojos y una luz blanca me obliga a cerrarlos de nuevo. Me duele todo el cuerpo, pero intento incorporarme y, al hacerlo noto como unas manos me ayudan a sentarme.
- ¿Cómo te encuentras, Kazuha?
La voz de Saori, entrecortada por los sollozos, hace que poco a poco recuerde los últimos acontecimientos.
- Hola… ¿Cómo te encuentras tú?
Antes de responderme, mi amiga me abraza con fuerza y con lágrimas en los ojos me da las gracias mil veces.
- Gracia no, Saori… lo siento mucho, de verdad. Si no hubiera sido por mí nunca te hubieras encontrado en una situación como la de ayer…
La puerta se abre y entra una doctora.
- ¿Ya ha despertado? Ha estado inconsciente 12 horas. Deje que la revise… - La doctora se acerca a mí mientras que Saori sale de la habitación. - Ahora dígame… ¿cómo se siente?
- Bien… me duele la garganta y siento el cuerpo adolorido, pero me encuentro bien.
- ¿Dónde está su marido?
- ¿Mi marido? Creo que se confunde, no estoy casada…
- Ya veo…
- ¿Pasa algo?
- ¿Sabía que estaba embarazada?
Sus palabras me dejan helada… ¿Embarazada? ¿Cómo debía saberlo? Millones de pensamientos vienen a mi mente y se acumulan en mi garganta, pero no puedo pronunciar ninguna palabra. ¿Dónde está Heiji? Necesito a Heiji a mi lado…
- ¿Inspectora? Lo que voy a decirle no es fácil, pero debe saberlo… ha tenido un avorto…
Mi garganta se hace un nudo, no por el bebé, no por el dolor que entumece todo mi cuerpo, si no por la situación, la descarga de energía y la impotencia.
- Doctora, necesito estar sola…
- Vendré más tarde.
Cuando la médico sale cojo el móvil que está en una mesita al lado de mi cama y veo un montón de llamadas perdidas y mensajes. Busco a Heiji entre mis contactos y lo llamo, pero no obtengo respuesta. ¡Mierda! Las lágrimas empiezan a salir a borbotones de mis ojos y me siento completamente indefensa, sola. Tengo tanto miedo… Entonces la puerta de mi habitación se abre y entre lágrimas alcanzo a ver dos siluetas que se acercan a mí deprisa.
- Kazuha, hija…
- ¿Papá? - Me dejo llevar por las emociones y rompo a llorar desconsoladamente - ¡Papá! Estoy bien, es solo que no puedo parar de llorar… ¿Cómo has llegado? - Mi padre me abraza y su calidez me consuela.
- No te preocupes, Kazuha… He venido con Heiji, él me ha traído.
Entonces me fijo en el hombre que está de pie detrás de mi padre, con la mirada fija en mí y con el semblante serio.
- Papá… Siento ser así, pero… ¿Puedes dejarme un rato con él?
Mi padre sale de la habitación sin hacer ruido y nos quedamos a solas.
…
Salgo de la habitación del hotel al mismo tiempo que llamo al padre de Kazuha, voy a recogerle a su casa y conduzco hacia Tokio con el coche de mi padre. Las casi siete horas que dura el trayecto se me hacen eternas. Kazuha no coge el teléfono y el inspector Nagoya solo me dice que la tienen en observación, pero no puede darme ninguna información más.
Llegamos al hospital, nos dirigimos hacia la habitación de Kazuha y nos encontramos con Saori en la puerta.
- Hola, Hattori… Kazuha acaba de despertar, la doctora está dentro ahora.
- ¿Has hablado con ella? ¿Está bien?
- Parece que sí… el inspector Nagoya me ha explicado que me secuestró el asesino en serie que estabais persiguiendo. Kazuha fue a buscarme, pero él me había dado un sedante y yo no recuerdo nada con claridad. Solo sé que ella se enfrentó a él y que me sacó de allí.
El señor Toyama se acerca a Saori y pone una mano en su hombro.
- Tú debes ser Saori… deberías ir a descansar, has pasado por mucho. Déjanosla a nosotros, ella agradecerá que te hayas recuperado completamente cuando se encuentre mejor.
Al decir esto la doctora sale de la habitación de Kazuha y se dirige a Saori.
- Perdone, señorita, pero necesito saber quien es el responsable de la inspectora.
- ¡Yo! - Sin saber como, cojo las riendas de la situación y me dirijo hacia la doctora. - Dígame, ¿le pasa algo malo a Kazuha?
La doctora nos lo explica todo y nos pide que seamos comprensivos con ella, que seguro que va a necesitar un tiempo para hacerse a la idea que ha perdido el bebé. Un bebé que yo no tenía ni idea que existía y al que ahora siento tan mío como lo que Kazuha y yo estamos construyendo.
Entramos a la habitación y ella está llorando. Tiene moratones por todo el cuerpo y se la ve terriblemente vulnerable. No parece mi Kazuha. Habla con su padre, le abraza y llora. Yo soy incapaz de apartar mi mirada de ella, quiero decirle tantas cosas…
- Papá… Siento ser así, pero… ¿Puedes dejarme un rato con él?
Nos quedamos a solas y me acerco lentanmente a la cama, me siento a su lado.
- Heiji… hemos detenido al asesino. - Las lágrimas no dejan de salir de sus ojos y yo las seco con mi pulgar.
- Has sido muy imprudente, Kazuha… - Sin dejar de acariciarle la cara le beso la frente y luego la acerco a mí para abrazarla.
- Lo sé, Heiji… pero tenía a Saori, no podía dejar que le hiciera daño, a ella no…
- Ya hablaremos de esto luego… - Me separo de ella, la tomo de los hombros y la miro a los ojos - ¿Quieres decirme algo?
Kazuha se estremece, evita mi mirada y comprendo que no está preparada para hablar, así que prosigo.
- He hablado con la doctora y me lo ha explicado todo… Solo quiero que lo sepas, no pretendo que hablemos de ello si no estás preparada.
- Yo no sabía nada, Heiji… - Empieza a sollozar de nuevo.
- No es culpa tuya, ¿vale?
- Lo siento, lo siento tanto…
Si has legado hasta aquí, gracias por leer. Si te ha gustado el capítulo, déjame un comentario.
Ha pasado casi un año desde que actualicé por última vez. La verdad es que tenía este capítulo redactado desde hace mucho, pero no me atrevía a publicarlo porque no sabía hacía donde iba a ir la historia. Hoy la he vuelto a leer i he decidido subirlo... Ya veremos donde me llevan los personajes.
Nos leemos.
Natsu
