Caduco
…
Después de ese abrazo el cual deshice después de un rato, ella no dijo nada y ni yo tampoco, creí que esto se hacían hasta en un punto pero tampoco me miro cuando me dijo que tenía que irse a trabajar a su tiempo parcial y que regresaría algo tarde.
No lo entendía muy bien del todo el por qué tenía ese comportamiento y los libros que tenía en este lugar no me decían más que lo que ella hace, todo me era tan complicado y difícil de entender, que mi cabeza era un lio pero no solo por eso sino porque también podía escuchar las voces de las personas que sabían que era la hora de partir.
Y al siguiente segundo con un chasquido las voces desaparecían para que haya otras más ocupando el lugar, no tenía tiempo esa era la verdad.
Escuche el sonido de la puerta para que me levantara y ahí estaba ella, con una cara que podría decir que estaba cansada, no le dije nada y ella a mí tampoco, se dirigió al llamado refrigerador solo para sacar lo que había hecho antes de irse y lo cual no me comí.
-por qué no comiste?- me preguntaba por fin mirándome a los ojos
-yo no tenía suficiente hambre-
-vamos tienes que comer aunque no tengas hambre sabes?, y tienes que comer a ciertas horas, no puedes dejar que se eche a perder la comida o no comértela, muchas personas en el mundo no tienen que comer sabes?-
Lo sabía, pero yo antes de tener un cuerpo el cual necesitaba esas cosas, no podía sentir hambre o alguna otra cosa que no fuera solo observar a la humanidad antes de morir.
-ven vamos a cenar tengo que levantarme temprano mañana-
-de nuevo?- fue lo único que pude decir al observar su cansancio y ganas de acostarse en la cama
-si, todos los días es la misma rutina hasta que termine de pasar las materias que debo y mis prácticas, solo después de eso podre pedir trabajo en algún hospital y por fin ganar dinero bien, aunque aún me falta mi especialidad pero eso puede esperar- me dijo mientras comía una de las bolas de arroz
Su vida era difícil eso lo sabía y tenía otra sensación que no sabría decir que era pero mis pensamientos como con mi boca no era la misma, la verdad me preguntaba qué clase de pensamiento tuvo "el" al momento de hacer a los seres humanos, eran tan confusos y tampoco sé que decir sobre el amor que tenían los ángeles hacia ellos.
-si ese es el problema puedo pagarte por mi estadía y así puedes dejar de trabajar- dije sin mas
Por otro lado ella me volvía a mirar con esa expresión que no entendía que era, sorpresa asombro, incertidumbre, miedo tal vez, no lo sé.
-que estás diciendo?-
-ayer cuando no me encontrabas fui a cambiar uno de los boletos de la tienda y me dieron esto-sacando de la bolsa de mi pantalón la tarjeta de débito que me habían dado en el banco, o así le llamaban como una identificación que me dio el ángel junto con una libreta apuntando el dinero total que tenía en la tarjeta
-qué es esto?- dejo de comer solo para observar primero mi identificación- con que te llamas Natsuki Kuga, tu residencia era en Okinawa tienes 21, eres menor que yo por un año, vaya y esto es una libreta de gastos-
Ella al momento en el que lo abrió tampoco podía entender su expresión
-que pasa es poco?, me dijeron que era millonaria-
-yo, la verdad no sé qué decir, no te entiendo y no entiendo cómo es que te pasan estas cosas-
-qué cosas?-
-esto, esta suerte porque esto solo se le puede llamar suerte, diablos-
Podía sentir su enojo salir con las palabras que me decía y no entendía por que
-no lo entiendo-fue lo que atine a decir
-olvídalo, termina de comer y no pienso dejar mi trabajo, te puedes quedar aquí hasta que pueda devolverte el pago de la renta que le diste al casero, después de eso te pediré que te vayas-
-pero…-
No me dejo hablar para después tomar algunas cosas de sus cajones e irse al baño sin decirme nada, comí otra bola de arroz mientras esperaba tal vez hablar de nuevo con ella pero no pude, al salir la veía salir con algo que le tapaba los oídos y escuchaba ruido salir de ese para después acostarse dejándome un espacio para dormir o eso podía más o menos entender.
Aun asi todo eso era frustrante quería hablar con ella pero ella no accedía, que había hecho, no entendía nada, pensé que sería algo bueno, lo veía de vez en cuando, cuando les ponía algo de atención alguien que les ayudaba no estaba mal el recibirlo pero aquí no lo entendía, si ella dejaba de trabajar podía tener más tiempo para su escuela y poner más atención a sus idas al hospital.
Podía sentir un sentimiento extraño mi respiración era pesada escuchando lo que podría decir se le decía varios suspiros, me levante porque sentía que necesitaba aire y salí de aquel pequeño cuarto, necesitaba no sentirme asi.
-esto es extraño- me dije mientras veía mi reflejo en un charco.
No sé en qué momento fue que me encontraba mirando los primero rayos del sol salir y tampoco sabia en donde me encontraba, y tampoco me preocupaba podía sentir el como todas esas cosas se olvidaban y solo me concentraba en mi trabajo y aquí estaba haciendo mi trabajo en medio de la nada para mí pero entendía que era un parque con mirador.
Veía a lo lejos o hasta donde podía ver perfectamente a un hombre corriendo detrás de una chica pelirroja podía saber que su tiempo se acababa y yo sabía que era tiempo de trabajar, me le acercaba lo más tranquilamente posible porque sabía cómo iba a acabar, obviamente sin interferir eso también entendía y que tenía un cuerpo y yo no tenía poderes curativos como los ángeles.
-alguien ayúdeme!, auxilio-
-Nao-chan sabes que nadie te podrá escuchar aquí-
-aléjate de mí-
-ah~ sabes que eso no lo puedo hacer Nao-chan-
Había llegado en el momento adecuado escuchando detrás de un árbol lista para observar sus últimos segundos de aquella chica pelirroja.
De la nada escuchaba en crujir de algo siendo yo la única que lo había escuchado ya que tanto como la chica pelirroja y el sujeto con el que estaba, estaban tratando de ella salvarse y de el de podría decir disfrutarlo, solo para encontrarme con el ángel.
-yo!, mi querida muerte-
Ella se veía tan inocente con ese cuerpo, mientras que sus ojos era otra cosa, como sus acciones otras más, porque chasqueo los dedos y el tiempo se detuvo, estaba mal en muchos aspectos pero eso a quien le importaba, era un don que solo ellos tenían y que el lo había hecho, era muy distinto a lo que yo hacía, que parecía que se detuviera el tiempo pero solo hacía que fuera más lento sin detenerse.
-…-
-vaya, al parecer tenemos un destino juntas querida-
-supongo que has encontrado a alguien más a quien amar-
-tan sabia como siempre, mi querida muerte, así es-
-entonces que quieres que haga-
-vamos no seas así tú tienes tu trabajo y yo tengo el mío-
Me lo decía sonriendo lo más anchamente posible, pero no entendía tal vez era como lo dicen las personas que sería esa chica su nuevo juguete para satisfacer su diversión. Aunque no entendía que clase de diversión se podría obtener de esto o de la persona en cuestión de quien el ángel se había enamorado.
-entonces me la llevare si no piensas hacer nada-
-déjala vivir y llévatelo en su lugar dale esa oportunidad-
-sabes que no puedo hacer eso, no es su tiempo-
-la verdad lo hago porque no quiero volver a verlo-
De un momento a otro su actitud cambiaba, los ángeles eran tan temperamentales que tampoco los entendía, podían amar a los humanos hasta disfrutar de cada uno de los sentimientos que tenían. No importando que fueran malos pero decaían a la hora de saber que ese ser era corrompido y eso no lo podían tolerar y era solo yo la única que podía hacer lo que los ángeles querían, pero hasta eso era raro, porque los ángeles rara vez se enamoran y rara vez les ayudan a los humanos, mire al sujeto a quien quería a cambio de la chica, y es que no vi que tuviera algo que ver con algún pacto, o que lo siguiera algún demonio, sabía que esta situación era muy rara, si este ángel se hubiera enamorado de Shizuru podría haberle evitado sufrimiento y ese fue el último pensamiento que tuve antes de escuchar al ángel.
-querida, sabes que debes de hacerlo cuando un ángel te lo pide, él es malo y es mejor deshacerse de el antes de que siga contaminando su mundo-
-entiendo, lo hare-
Los ángeles aman hasta perderse y solo me hacía recordar que había dejado de amar a la chica de quien me hizo meterme, pero asi son ellos me dije al final. La observe otro segundo más para poder después observar a mi alrededor y tomar un pedazo de madera lo suficientemente grueso y resistente como arma, para después dirigirme hacia el por detrás.
-muy bien entonces cuento contigo-
Tampoco podía simplemente chasquear mis dedos y que este cayera eso haría mas rara la situación y seria perturbadora para aquella chica y sabía que el ángel no quería hacerla sufrir de esa forma a esa pobre chica, de quien ahora era su devoción. De la nada escuche de nuevo el chasquido del ángel como el sonido de la madera romperse contra el cráneo de aquel sujeto, sabia que no lo mataría con eso, pero también escuche el grito de la chica.
-tranquilízate-dije sin mas- no te hare daño solo me desharé de el-
El sujeto estaba aturdido aun de rodillas.
-podrias taparte los ojos?-le pregunte pero me veía con miedo, ya que ponía mis manos en la cabeza del sujeto
-querida debiste primero gritarle, ser más apasionada al querer hacerle entender que querías salvarla…-
De la nada aparecía el ángel detrás de mí, acercándose a la chica la cual intentaba moverse pero no podía, y en otro segundo el ángel se encontraba sonriéndole mientras le daba un beso en la frente y esta se desmayaba o dormía.
-… muy bien ya puedes continuar-me decía el angel y lo hacia
El tiempo que le quedaba al sujeto había sido transferido a la vida de la chica que el ángel decidió amar.
-me voy- dije sin mas
-espera- me llamo
-hice lo que me pediste tengo que seguir trabajando-
-ya habíamos acordado que puedes solo chasquear o pensar en todos aquellos a quienes les llegaba la hora-
-…-
-aun te falta mucho por aprender querida, tenemos que deshacernos del cuerpo y llevar a esta chica a que la curen-
-lo segundo lo puedes hacer perfectamente, lo primero no lo entiendo, se puede quedar aquí-
-ok tu ganas sobre lo primero-acercándose a la chica y curándole todas las heridas que tenía en el cuerpo- pero lo otro no se puede quedar así, seria sospechoso para los humanos y las huellas de tus manos se quedaron en su cuerpo y están en el sistema del banco entonces podrías ir a la cárcel-
-este ni siquiera es mi cuerpo-dije
-vamos, aun te falta por aprender o me dirás que no quieres volver con Shizuru-
No dije nada a ese comentario porque no sabía que decir seguía sin entender que son esos tonos de voz cambiantes que son esas expresiones y acciones, solo quería solo hacer mi trabajo pero si se lo decía al ángel, algo me decía que no me haría caso y solo por esa razón se metería más tiempo conmigo.
Así que solo acerté en tomar la rama rota y empezar a excavar.
-ah!, ten- de la nada me daba objeto que los humanos decían que era una pala
-sabias que vendría aquí no es asi?-
-no claro que no, pensaba que su salvación sería un poco más dramática, ya sabes la suerte de alguien-
No dije más a su respuesta sin sentido y tome la pala para poder hacer lo que me pedía. No sabría decir cuánto tiempo me tomo o si, si miraba al cielo podría decir que lo suficiente para que viera irse el sol cuando había terminado de echar el cuerpo en el agujero y cubrirlo de nuevo con la tierra.
-solo un toque más-dijo el ángel antes de chasquear lo dedos y de la nada el pasto creciera ocultando que alguien había escarbado o sepultado algo- y listo!, ahora podemos irnos-
-y que harás con ella?-
-ayúdame a llevarla, no puedo hacerlo soy pequeña y no con mucha fuerza-
-a donde la llevaras?-
-vamos a donde me estoy quedando pero antes tenemos que ir a una tienda a sacar dinero-
Me dijo antes de empezar a andar y que yo recogiera a la chica entre mis brazos la cual aún estaba dormida, a pesar de que estaba curada físicamente, se podía sentir su desgaste mental así como el sueño profundo de por fin poder descansar en paz.
Caminamos un buen rato antes de llegar al tienda de conveniencia de la cual el ángel saco provecho para después dirigirnos a un edificio que no se parecía en nada a como era el edificio de Shizuru, este se veía brilloso y espacioso, y así como era el exterior el interior era igual.
-puedes ponerla en la cama-
Me dijo mientras prendía todas las luces y ponía las compras que hizo en una mesa para empezarlas a sacar y hacer al parecer comida.
Una vez habiendo puesto a la chica pelirroja en la cama decidí irme, pero de nuevo era detenida por el ángel sin entender el por qué.
-vamos, a cenar a puesto que no lo has hecho, te he dicho que tienes que comer porque eso es lo que pide tu cuerpo humano-
-no entiendo todo esto-
La había escuchado suspirar mientras rompía unos palillos para comer una especie de sopa de un contenedor de plástico.
-vamos, siéntate y come algo, necesitas descansar debes de hacerle caso a tu cuerpo humano, no puedes simplemente destrozarlo apenas que te lo he dado-
Imitaba lo que hacía mientras seguía diciéndome lo que sabía pero en realidad no podía y no sabía por qué.
-y tu niña sé que estas despierta, podrás engañar a mi amiga pero a mí no así que ven a comer algo, no te haremos daño-
Voltee a ver el bulto que se supone que había dejado en la cama y que se suponía que estaba dormida pero no me percate de nada de eso, solo asumí que estaba dormida porque tenía los ojos cerrados y su respiración era tranquila como la que tenía Shizuru al dormir.
-vamos no me hagas repetirlo de nuevo estas a salvo y sé que te mueres de hambre, no nos interesa hacerte daño de eso puedes estar segura-
Decía el ángel mientras observaba el bulto moverse ligeramente o eso era lo que la vista de este cuerpo me podría otorgar mientras copiaba la manera de comer del ángel.
-puedes traerla?- me dijo
-puedo hacerlo pero eso estaría bien?-pregunte sin seguir entendiendo a que quería llegar el ángel con aquella chica
-si, está bien solo quiero que coma-
Me levante y fui por ella, al llegar con ella me di cuenta que estaba temblando y diciendo algunas cosas que apenas podía entender.
-escucha- le dije- la verdad no sé cómo decir esto y tampoco sé muy bien si lo que te diré está bien pero eres un ser frágil que ahora necesita sobrevivir y para eso tienes que comer, la verdad es que no entiendo el gusto de aquella, pero yo no te hare daño no es el momento y tampoco lo haría ya que ese no es mi trabajo, en cambio ella solo busca tu bienestar, se que suena como le dicen ustedes, extraño pero te salvamos la vida, no se cual sea su intención pero será mejor que le hagas caso porque tiene un temperamento extraño, quieres?-
-oh vamos no seas tímida se perfectamente en que momento despertaste y sabes que somos o por lo menos sabes que soy yo es por eso que no debes de tener miedo-
Ese era el ángel con un tono distinto al habitual
-no, no se qué son- decía por fin ella
-podemos tener esa conversación en la mesa, esto se categorizaría como malos modales o eso dicen los humanos-
Me levante de ahí preguntándome si era buena idea decir esas cosas, y sumaba otra cosa mas a la lista de que no lo entendía, lo que no me había percatado era que aquella chica me detenía sosteniendo una pequeña parte de lo que era mi pantalón, no sabia que quería entonces solo la cargue.
-e-ey!, bájame puedo hacerlo yo sola!-
-…-
-porque tienes tanta fuerza!-
-esto es fuerza?-
-como es?, no sabes que es fuerza-
-ah, disculpa a mi querida amiga, pero ella no entiende muy bien todo eso de los sentimientos, sabe que significan pero no lo entiende del todo-le decía el ángel mientras yo la sentaba en una de las sillas, para después hacerlo yo y seguir con lo que estaba haciendo
-qué demonios son ustedes- dijo aquella chica
-no, no, no señorita esa palabra está prohibida aquí-le decía el ángel- pero yo soy un ángel y mi querida amiga que está enfrente de ti es la muerte-
-q-que!?-
De la nada escuche como la pelirroja se levantaba y quería correr hacia la salida, pero fue detenida por el ángel con uno de sus chasquidos, haciendo que se parara.
-vamos, no seas así podemos simplemente olvidarlo?, es más debiste de huir cuando tuviste la oportunidad si no querías que esto sucediera y lo entendería, pero no fue asi entonces piensa un poco porque de eso es de lo que está orgulloso, el-le decía estando enfrente de ella-entonces te soltare pero necesito que escojas alguna de estas dos opciones, la primera opción es que no dirás nada de lo que sucedió el dia de hoy y puedes seguir con tu vida, la verdad es que me gusta observarte, pero se que no tienes un lugar a donde ir y dos no decir nada de lo que sucedió el dia de hoy y disfrutar del hubiera en esta ocasión, que dices?-
-hubiera?- pregunte
-ah, si, si no se si has escuchado la frase; el hubiera no existe?-
-no-
-bueno esta frase hasta donde lo tengo entendido se refiere a las decisiones que alguna vez decidiste no tomar un ejemplo seria; hubiera sido mejor no jugar con alguien, no es cierto Nao?, o otra situación seria que hubiera pasado si hubiera aceptado ese trabajo?, o le hubiera dicho otra cosa a ese alguien?, cuando uno dice esa palabra es cuando has dejado escapar una posibilidad y te imaginas como hubiera sido si hubieras tomado el otro camino-
-las oportunidades que luego das?-pregunte acabándome lo que tenía el recipiente
-uhm digamos que si y no, es casi el mismo concepto pero en cambio yo podríamos decirlo lo que hago es dar suerte si lo escoges bien y es donde por lo regular no piensas en él hubiera, tampoco es que vaya con cada humano y haga esas cosas, sabes que nuestros gustos son distintos-
-es confuso-dije
-bueno entiendo que alguien como tu que apenas llevas un par de días aprendiendo lo que se supone un humano normal sabría desde que nace, es entendible, básicamente eres un adulto con mentalidad de un recién nacido mi querida amiga, pero dejando eso de lado, entonces Nao, que decides, un hubiera o no pensarlo-
Hubo un silencio el cual no sabría definir pero después de eso solo se escuchó un no quiero pensarlo y el ángel la dejo moverse para regresar a su lugar.
-muy bien hecho!, entonces ven, ven vamos a comer algo apuesto que tú tampoco has comido, ustedes deben de cuidarse más saben?, no siempre puedo estar con ustedes, tengo también que disfrutar de la vida, así que coman, coman, hay más por si quieres mi querida amiga mañana será un día largo también!-
La charla continuo por el ángel hasta el punto de que la chica pelirroja, se durmió haciendo que la llevara a la cama, seguida por el ángel.
-vamos acuéstate amiga mía, también necesitas descansar te lo he rápido muchas veces este podría adivinar que es el 4 día que no duermes como tal-
-como se supone que es, no puedo dejar de trabajar-
-jumm has intentado salir del cuerpo que te di?-
-…-
-acaso no tienes curiosidad?-
-…-
-ok vamos a intentarlo, ven acuéstate, cierra los ojos cuando sientas que alcanzas algo o te pierdas en algo en ese momento podrás salir del cuerpo y ser de nuevo tú, sencillo no?-había echo lo que me pidió y fue relativamente rápido para volver a ser como en verdad era, y su ves miraba el cuerpo ahí tumbado- y no te preocupes por el cuerpo que te di no se echara a perder solo entrara en un estado en pausa y cuando pase horas que por lo regular es el tiempo que un adulto debería de dormir puedes regresar sin ningún problema, que tal eh?, no soy la mejor, y asi puedes seguir con tu trabajo, mientras que tu cuerpo físico recargue batería pero creo que en esta ocasión deberías de dejarle dormir más tiene ojeras y eso no es muy sano-
Termino de decirme mientras aun veía el cuerpo que me dio acostado
-pero tampoco te dejare dormir demasiado porque hay que ir de compras!-
-compras?-
-si!, no podemos dejar a Nao con esos harapos, que horrible sujeto- dijo- tienes tu tarjeta y todo eso que te di?-
-no-
-que!?, como que no?-
-la deje en la casa de Shizuru-
-no puedo creer que hayas echo eso, deberías de tener más cuidado, bueno supongo que no debería de sorprenderme así eres tú, no importa mañana haremos unas paradas-
-iras de nuevo a sacar más dinero?- pregunte
-claro es la mejor forma de manipular la suerte sin ser tan ambicioso como el de encontrar dinero tirado por la calle, además también necesitas bañarte y tener más ropa que esta cosa-
No dije nada mientras seguía haciendo mi trabajo
-bueno si vas a seguir así será mejor que descanse yo también, si sales no vayas tan lejos, si te quedas puedes rondar por aquí, es lo suficientemente espacioso entonces no te hará mal-
Me dijo antes de taparse junto con la chica pelirroja y con el cuerpo que me había dado.
Yo seguía tratando de recordar lo que había pasado pero era confuso podía lidiar con mis pensamientos con los nombres de las personas a las cuales me tenía que llevar, pero otra cosa era el recordar sus expresiones y todo lo que conlleva eso, era inevitable, tenía que aprender mucho… aprender?, me cuestione pero ese pensamiento paso rápido solo para darme cuenta de que en este lugar había también libros, fui hacia ellos pero ninguno de ellos era lo que buscaba pero si podía entender algo más de la vida de los humanos y su entorno lo cual nunca me atreví a ponerle atención.
