Caduco
…
El tiempo había transcurrido aunque de eso el ángel se encargaba de recordarme, para regresar al cuerpo prestado.
Era la misma rutina aunque luego a veces con distintos cambios, porque despertábamos, desayunábamos, nos bañábamos, y o salíamos o nos quedábamos en el departamento, o el ángel salía solo o la chica pelirroja me hacía salir con ella, por que como me decía el ángel cuando él no este, yo tengo que cuidarla y así era o tal vez eso hacía por que la veía mirando la tele y yo leyendo el último libro del estante.
-Natsuki ven-me llamaba la chica pelirroja dándome cuenta de que me había adaptado al nombre, cerré el libro y lo dejé en la mesa para levantarme e ir a donde estaba ella
Había entendido un poco más de las expresiones y de las palabras a causa de ella pero aun había todavía muchas cosas que no entendía.
-necesitas algo? -
-eh?, que clase de tono es ese?, te interrumpí en tu aburrida lectura? -
-no-
-bueno no importa-ella se levantó del sillón me tomaba de la Mano y me dijo- siéntate en el suelo-
Hice lo que me pedía para después sentir uno de los cojines entre mis piernas y ella sentarse en él y luego se recargaba en mí.
-sí, se siente mejor-
-que haces? -
-molestándote-
-molestándome? -
-sip, es divertido que no sepas ciertas cosas y me dejes hacer lo que quiera contigo -
No sabía que contestarle, por qué no lo entendía pero ella estaba feliz viendo una caricatura mientras seguirá recargada en mí, hasta que el ángel llegaba.
-vaya, vaya que hacen? -
-ah Mikoto!, nada, le dije a Natsuki que se sentará y vi la Oportunidad para sentarme en ella, estas cosas no se pueden hacer siempre-
-quiero intentarlo también-
Decía el ángel para sentarse entre las piernas de la chica pelirroja.
-tienes razón se siente bien-
-verdad que si?, por cierto a dónde fuiste?
-ah uhm fui a tramitar unas cosas -
-qué cosas? -
-vamos a ir a la escuela-
De la nada Nao se detenía en un jugueteo para mirar al ángel.
-que!? -
-Nao ya te sientes mejor y, no puedes no ir a la escuela, los humanos tienen que estudiar para llegar a ser adultos de bien además tienes que seguir con tu vida-
-pero porque, así estamos bien-
-por qué no siempre vamos a estar contigo de esta forma, y yo estaré contigo así que no te preocupes-
Al chica pelirroja se levantaba sin decir nada, para después dirigirse a la cama y taparse, así pasaron los días no quería comer, o lo hacía pero comía poco, el ángel me decía que estaba deprimida los motivos eran inciertos y yo la verdad es que tampoco entendía del todo, pero lo que sabía es que a causa de ella podía entender poco a poco que era todo eso de los sentimientos.
-oye-le dije sabiendo que estábamos a solas
-yo no soy; oye.. -
-no entiendo-
-no quiero darte lecciones ahora, el oye no es mi nombre-
-Nao? -
-... -
-Nao-
-mhh?, no quiero hablar ahora Natsuki-
-Nao-
-... -
-Nao! -
-que!?, porque me gritas! -
-eso es gritar? -
-ugh, que quieres, ya te aburriste por no tener más que leer?, Mikoto te dijo que te traería más libros así que aguanta, y déjame -
Entienda más o menos el tipo de tono de voz lo cual era triste, y tampoco sabría decir el por qué pero me contestaba y había hablado un poco mas de lo habitual que los anteriores días.
-vamos-dije extendiendo mi mano
-vamos?, no quiero salir-
-por qué? -
-por qué?, no vale la pena decirte, no lo entenderías y tampoco Mikoto-
-quiero entenderlo-
-vaya, ahora eso si fueron intenciones firmes-
-esto es ser firme ok-
-no, solo es ser seria en el tema que estamos hablando decidida a saber, lo otro fue un decir por que también eso de firme es ser estricto-
-ya, no entiendo muy bien pero quiero que me digas que sucede-
Escuche que suspiraba pero ella decía que eran muchas cosas por lo que uno suspiraba, pero la mayoría era porque ese alguien estaba cansado podía ser físico o mental.
-no quiero ir a la escuela-
-por qué, el ángel te dio sus razones, yo no lo entiendo muy bien pero si él lo dice es porque sabe más-
-si, claro, para ser un ser que ha vivido mucho tiempo entiende la situación, créeme que entre ustedes a la hora de sentimientos se van a la par, Mikoto no se detiene a ver cómo se siente la persona, solo dice que es lo que uno tiene que hacer y ya-
-entonces que quieres hacer?, el cuerpo que tenemos es prestado, ella te salvo por que le gustas-
-o-oye!, eso no es cierto! -
-Nao, al ángel le gustas no sé por qué y tampoco yo lo entiendo, su trabajo es distinto al mío, el observa y cuando algo le interesa lo hace, cuando se enamora te cambia la vida y hay ocasiones como fue que te salvo la vida te dio más tiempo, lo cual yo no podía hacer, yo estaba ahí para llevarte porque era tu hora en cambio él te curó, te alimento, te vistió y ahora quiere que trates de seguir tu vida, pero ella seguirá enamorada de tu alma hasta que ella lo decida, ella no te va a dejar-
-todo eso que dices solo suena a que solo soy su juguete y en cualquier momento me va a dejar y tu también-
-no me compares con esas arpías, Nao-
Había llegado el ángel, y Nao estaba sorprendida.
-Mikoto!? -
El ángel también había suspirado mientras caminaba a la cama.
-por qué suspiras?, acaso te molesto?, si es así me puedo ir-
-Nao, suspiré por qué no te entiendo, te dije lo que te tenía que decir, no puedes solo desperdiciar tu vida así, nosotras solo tenemos estos cuerpos prestados, a diferencia de mi querida amiga, la cual no puede llegar a sentir apego o que se le está prohibido porque ese es su trabajo, yo soy diferente, yo no pienso dejarte y si le llamas suerte a lo que seguirá después de que si nos separemos, esa será la señal de que aún sigo contigo hasta el final, de eso puedes estar muy segura, no puedo cambiar de cuerpo tan fácil, así que mientras que me veas y sepas de mi existencia, no te es suficiente para decirte que te amo?, si, tal vez nosotros somos juguetones y hasta podría decir que traviesos a alturas que lo entenderías como malas, pero es porque está en nuestra naturaleza ser demasiado como ustedes dicen literales, nosotros no nos vamos por la ramas ustedes también lo dicen si te digo que te amo es porque en verdad te amo, y ya no hay más, dependerá de ti como quisieras tomarlo pero no dudes, que lo que hago es para tu propio beneficio y no estarás sola, estaré contigo -
-y Natsuki? -
Me miraba de una forma extraña pero entre todo eso entendía la tristeza.
-el ángel ya te lo dijo, tengo prohibido sentir apego hacia la vida, si eso llegase a suceder estaría rompiendo las órdenes que él impuso, me castigarían de tal manera que ustedes morirían en menos de un parpadeo, y no sería yo quien las mire y me las lleve, sería él quien juzgaría y yo me quedaría sin regresar al cielo o que me acepten en el infierno, no tendría propósito alguno, no tendría nada que hacer, a nadie quien ver, a nadie quien llevar, no tendría nada-
No sabía en qué momento Nao me abrazaba.
-tu eres quien más ama Natsuki y es tan injusto a su vez-
-no puedo decir nada a las órdenes de él, porque todos tenemos un propósito-era el ángel quien se había acercado y ponía su mano en la espalda de Nao y tomaba mi mano-pero entiendo lo que dices, y a su vez recuerdo como fue ella quien decidió hacer ese trabajo, todos mis demás hermanos éramos o aún somos arrogantes, pero ella siempre fue distinta, ella entendió en el primer momento que era amor y por ese motivo él, le encomendó ese trabajo porque entendía que sin la muerte no existirá la vida y la vida es igual al amor y eso ella lo entendía hasta el punto de sacrificarse a sí misma hasta que no lo pudiera disfrutar, ni demostrar, ni sentirlo, pero ahora en este momento, es ligeramente distinto y esto es un secreto entiendes Nao?-
-uhm-
No sabría decir cuánto tiempo había pasado pero sentía un ligero sentimiento que fue un poco más de lo normal hasta que sentí que se separó de mi, me miró y después miro al ángel.
-entiendo iremos a la escuela, pero con la condición de que Natsuki nos lleve y nos traiga-
-estas siendo muy mimada Nao-
-si, quiero hacerlo-
-amiga mía puedes hacerme ese favor? -
-está bien-
-entonces ahora donde iremos? -
-al parque?, al centro comercial?, al distrito comercial? -
-eres pésima para invitar a alguien, que tal. Si vamos al acuario-
-que es un acuario-
-es un lugar donde hay muchos peces -
-el mar? -
-no, no, aunque tampoco sería mala idea ir, pero que tal si vamos mejor al acuario comemos algo afuera y regresamos -
-está bien-
-entonces alístense para salir-
Los días pasaban en yo tratando de seguir entendiendo lo que los humanos decían y hacían porque hasta en eso había diferencias, el comportamiento humano era un bastó tema el cual uno no podría terminarlo de comprender. Nao decía que era concentración u obsesividad a la hora de ver y entender esas cosas, que tenía que tomármelo con calma porque podría perderme en la locura, conocía la locura, muchas veces aunque había personas que no les tocaba irse, me veían algunas, otras hasta me hablaban, y otras tantas se enamoraban, o decían hacerlo la verdad es que no entendía por qué pero si entendía su esperanza a la devoción de algo, aunque no fuera yo quien las cumpliera, a mí me daban las gracias.
-Natsuki? -
-si?-
-te has perdido de nuevo, ¿en qué piensas? -
-en cómo sentir lo que estás haciendo, que piensas cuando lo haces y sé que es en nada, es natural, pero no lo entiendo-
-no te obsesiones, eso es malo, si no pienso en eso es porque es natural, y ya has hecho cosas que no sabes cómo explicarlas, eso se hace de manera natural, es algo sin sentido, pero con algo de razón-
Aún tenía mucho que aprender, pero las lecciones que me daba Nao eran de ayuda aunque siempre me decía después que solo era ella y su interpretación, que había más personas que eran distintas pero casi el sentimiento es mutuo.
-Natsuki! -
La rutina había cambiado nos levantábamos más temprano para desayunar, era difícil y eso era porque según Nao decía que ninguna de las tres era lo suficientemente buena como para cocinar, era por esa misma razón que comprábamos comida hecha para ponerlo en pequeños contenedores y que ellas lo lleven, en cambio yo, tenía más tiempo hasta la hora indicada y era por esa razón que contaba con un reloj, que me fue entregado por el ángel para evitar faltar a la promesa que había hecho con Nao y no perderme en mi trabajo.
-cómo te fue en la escuela?, Nao-
-bien, Mikoto pasó al baño no tarda-
-te dije que me esperaras Nao! -
-je je je, quería saludar primero -
-ugh, ahora mismo siento un ligero dolor en mi corazón, y no me gusta que me sean infiel-
-infiel? -
-ambas deberían de entender que nosotros somos celosos-
-ugh que tóxica -
-oye! -
-ya!, mejor vámonos, pero antes de eso vamos por algo de comer!-
Si lo pensaba mucho esto era normal hasta cierto punto, eso lo sabía, a veces antes de haberme metido o que me hayan metido en este cuerpo, los paisajes de al rededor eran así, una misma rutina que a veces se desviaban pero el final era el Mismo, aunque había otras más que eran la Excepción o el destino como lo llamaría él.
Era de noche la hora favorita para algunos, para otros no tanto, íbamos de regreso al departamento cuando veíamos algo extraño para Nao, común para mí, y algo preocupante para el ángel.
Notábamos como una chica con poca ropa para esta clase de clima donde solo buscarías algo caliente ella no lo tenía, y es que simplemente se subía al barandal donde abajo solamente pasaban autos. no era mi intención por que ese era mi trabajo, era el destino y es que no podía decir mucho ya que su tiempo se estaba acabando, y ella solo fijaba su mirada en un punto sin retorno, no quería saber nada de mí porque aunque no lo quiera fui yo quien le arrebato ese amor.
-Natsuki-
Mire al ángel, solo para percatarme que de nuevo había faltado a las reglas. Y la expresión de Nao era distinta aunque preguntarle sobre eso sería mala idea seguía esperando alguna respuesta.
-es su hora -
-sálvala-
-no puedo hacer tu trabajo - conteste
-en este punto ni yo puedo hacerlo-
-es tarde no es cierto? -
Ese era el destino que imponía el, y que ni el ángel y ni yo podíamos hacer nada solo observar lo sucedido pero el ángel se había enamorado de nuevo.
-puedo hacerlo si me ayudas -
-por qué?, es el destino no hay mas-
-al verla siento como si mi corazón se rompiera, miro su alma y es tan hermosa, no puedo evitarlo tenemos que hacer algo-
-no puedo hacerlo yo!-
El sonido que salía de su boca me era conocido, no pensando que el angel podría decirlo de esa forma.
-en este momento suspiro, no entiendo, pero has hecho cosas que están mal, lo sabes?-
-eso no me importa-
-si, que son arrogantes, solo espero que no lo note, porque si no; tú, yo y todo este mundo desaparecerá-
-es la última vez que lo hare-
-no te creo, también sé que son codiciosos y no soy quien para detenerte-Dije para estar enfrente del ángel y agacharme un poco para estar a su altura-dame una bendición-el ángel me miraba entendiendo un poco que era lo que quiera-necesito suerte porque si no me llevare a muchas personas inocentes y eso no lo puedo permitir-
-está bien-me daba un beso en la frente, para después caminar al puente y estar en el punto donde aquella chica ahora se encontraba mirando el cielo tratando de alcanzar algo que no podía obtener pero que si podría encontrar aunque no estaba muy segura de que se volvieran a encontrar.
Mire al ángel de nuevo solo para decirle
-no dejes que Nao mire-
El ángel entendió cuando yo iba por el mismo camino de la chica, pero no para cometer el mismo acto sino para salvarla. Escuchaba como es que el ángel chasqueaba de nuevo, y de un momento a otro, los ojos de la chica me miraban espantados, tomaba su mano, la abrazaba y me ponía de espalda para recibir cualquier golpe, lo hacía porque lo había visto en uno de los tantos animes como les llamaba Nao, y a su vez escuchaba el grito de Nao como de otras personas sorprendiéndose.
Lo primero que sentí fue un golpe en mi espalda y cabeza, como la falta de aire, por el peso extra para después rodar, volver a caer de nuevo y chocar de nuevo, escuchando el sonido de vidrio romperse, así como también el sonido de autos detenerse.
Abrí los ojos porque sentía algo que quería entrar en mi ojos, asi que me limpiaba o trataba de hacerlo porque no veía que el cuerpo prestado hiciera caso, entendiendo que tal vez lo había estropeado, que no había sido suficiente y a su vez veía a la chica peli naranja mirarme llorando otras personas aparecían en mi campo de visión borrosa.
-Querida amiga sal de ahí-
Escuchaba la voz del ángel, quien aparecía enfrente mía con su apariencia original.
-cre-creo que no puedo-
Dije tratando de concentrarme pero las voces de los que tenía que llevarme persistían pero suponía que era un efecto por el hecho de que el ángel no podía curarme no era lo mismo, la conciencia que estaba atrapada en este cuerpo no era la misma como cuando estoy en mi apariencia original.
-entiendo yo te ayudo-
Sentí como era jalada y eso que lo que necesitaba ya no me era necesario y por fin podía dejar de sentir dolor, confusión, o que necesitara aire. Veía todo el panorama mucha gente alrededor viendo lo sucedido, la chica peli naranja había salido casi ilesa, sino fuera por su brazo llorando encima de mí, notaba que su tiempo había sido detenido y regresado en su punto original.
También veía a Nao tratando de acercarse para verme pero era detenida por policías ya que habían llegado al igual que un par de ambulancias.
-tienes que regresar con Nao- dije observándola llorar.
-tratare de irnos con tu cuerpo físico, para ayudarlo…. gracias-
La mire dándose vuelta y dirigirse a su cuerpo físico solo para acercarse a los policías y decirles que me conocían a mí que tenía que ir con Natsuki, yo suspire y dejaba de lado las sensaciones que me habían invadido y seguí con mi trabajo, no podía dejarlo porque si no se darían cuenta que algo está pasando.
Observaba como se llevaban el cuerpo prestado de ahí con mucho cuidado lo sabía por qué lo hacían de manera lenta, lo revisaban, le abrían la camiseta, solo para enterrarle un bisturí y drenar sangre era algo primitivo de ver pero era normal o eso lo sabía por qué en algún momento en el libro de Shizuru venían esa clase de procedimientos aunque estaba escrito.
Me había perdido en todo lo que hacían a aquel cuerpo, como el angel ayudándolo mientras no interfería en la labor de los paramédicos y Nao llorando, no me había dado cuenta de que habíamos llegado al hospital y reaccionar a la voz que tal vez había olvidado pero no a su cabello u ojos.
-que tenemos?-
-chica de veintantos, salto de un puente para salvar a la chica que viene en camino, tenía un pulmón obstruido tuvimos que sacarle los coágulos que se le empezaban a formar….-
-Mikoto?-
-Shizuru?-
-… es… Natsuki?-
-si-
