Caduco
…
Lo siguiente que veía en suceder era que Shizuru no iba a casa, tampoco Nao, aunque se le había dicho que no se preocupara que regresaría pronto, pero también era que estaba enojada con el ángel, pues supo el por qué; el cuerpo estaba en ese estado, en cambio el ángel se escapaba para ver a la chica peli naranja que se encontraba en el mismo hospital pero, en otra sección llamada psiquiatría, para ayudarle con sus problemas o eso decía el ángel, aunque no entendía del todo.
-ya es hora de que puedas regresar-Me habla el ángel
-...-
-tienes miedo? -
-miedo? -
-si, es como cuando te sientes arrinconado, o nervioso, la verdad es que me doy cuenta que no soy tan bueno como lo es Nao, y ahora ni me habla, creo que estoy hablando por mí, no quiero alejarme de ella pero tampoco de la otra chica, es están confuso que no sé.. -
-te has disculpado? - pregunte
-disculpado?, por qué debería? -
-por qué?, Nao me dijo una vez que cuando hieres a alguien lo mejor es disculparte, sin esperar algo más, si te perdona está bien si no también, creo que entiendo el por qué ella se puso de esa forma contigo y creo que deberías de hacerlo, la has lastimado-le dije
-mh, si lo dice Nao entonces tiene razón, ahora entiendo que tengo que ser empático-
-empático… -
-si, es ponerse en el lugar del otro, no puedo creer que esa chica humana rebelde me esté enseñando a mí-
-Nao también dijo algo sobre eso-
-lo sé, lo sé, y creo que tú también deberías de disculparte, esa chica Shizuru no se ha despegado de ti, he visto su historia y es lamentable, muchas personas de aquí la miran con malos ojos-
-malos ojos? -
-bueno entiendo que no lo entiendas, para ti es como decir; así son ellos y entiendo que así sean ellos, pero de ese normal que para nosotros es, para esta sociedad no, tú estuviste ahí, te llevaste a su madre, su padre era un monstruo cegado por la obsesión de su esposa, por ser ese alguien único, creo que ahora entiendo un poco cuando te pedí que ayudaras a esa chica en el puente-se quedaba en silencio por un momento para después continuar-y después de eso; maltrato, tras maltrato, ella solo quería sobrevivir y también estuviste cuando te llevaste a su padre o mejor dicho, viste cuando ella lo asesino, ella solo tenía cinco años, fue un caso extremadamente raro, claro en el mundo humano, pero al final era llevada a la correccional con una sentencia de cárcel, ahí empezó a leer, escribir, a querer ir a la escuela, lo hizo, salió de donde estaba por buena conducta e incluso le ayudaron a conseguir un trabajo y, a ayudarle con el papeleo para entrar a la universidad donde está, pero la gente no olvida o solo es que se enteran de todo eso, a quien le gustaría estar con alguien que asesino a su propio padre?, o que estuvo en la cárcel?, a veces por esa misma razón hay algunos que no son tan lindos pero, en cambio Shizuru, es una mujer fuerte, con sentido hermoso, belleza inigualable, porque hasta eso le tienen envidia, ella tiene todo, lucho por todo, pero al final la sociedad y las circunstancias le hacen tener esa llamada mala suerte-
-El destino es a veces inquebrantable no es cierto? -
Dije al final, observando que se había quedado dormida leyendo un libro, como siempre de medicina.
-si, pero creo que ha cambiado, desde que llegaste a su vida, aunque ahora puede que este enojada, le dijiste que habías salido? -
-no-
-tal vez esté enojada por eso y después de un largo tiempo el volver a verte con tres chicas contigo de seguro se enojara, las mujeres son celosas-
-tú fuiste quien no me dejó regresar -
-que? -
-si-
-ugh, creo que más bien las dos tenemos que disculparnos, en fin como dicen los humanos; al mal paso darle prisa, así que entra-
Me había tomado de la mano solo para hacer lo mismo como aquella vez, pero tenía que tomarlo con calma, sentir como ese calor invadía por todo el cuerpo, como también algo de dolor por todos lados y la garganta seca.
-muy bien en un momento te veo, amiga mía-
Me dijo antes de que dejara de sentir su presencia.
Quería moverme, pero no lograba que el cuerpo reuniera la fuerza necesaria para hacerlo, hasta que escuchaba su voz y la mire.
-Natsuki, tranquila te ayudaré, sabes dónde estamos?-me decía ella, mientras me ayudaba con un pequeño control que estaba cerca de la cama, el cual hizo que se moviera en una posición donde cambiaba mi posición y ella sacaba su linterna para ponérmela en los ojos
-Natsuki?, ¿me escuchas? -
-si.. - trate de hablar pero mi garganta necesitaba agua
-aquí tienes - me daba un vaso de agua, el cual me ayudaba a tomar para después seguir con lo suyo -no veo indicio de hemorragia, aprieta mis manos lo más fuerte que puedas, sabes dónde estamos?-
-en tu trabajo -
-sí, bueno, dejémoslo que en un hospital, sabes que paso?, porque estás aquí?, muy bien, ahora que te parece si me ayudas a mover tus pies-
Hacia lo que me pedía y lo que él cuerpo me dejaba hacer, pero el ángel no me dijo en ningún momento que era lo que tenía que decir en esta situación.
-vi a una chica saltar y fui detrás de ella-
Ella se detuvo solo para observarme.
-lo siento? - dije
-por qué deberías de sentirlo?, lo bueno es que sigues siendo tu como cuando te conocí, salvaste a alguien de una muerte segura y no moriste eso fue suerte… -
-siento el no haber regresado-
Veía como sus ojos se volvían más cristalinos de lo usual.
-idiota, estaba preocupada por ti, eres tan no sé, que pensé que te había pasado algo, además no había visto a Mikoto para preguntarle por ti, te busque, era como si hubieras desaparecido de la faz de la tierra, pensé, por un momento que no existías pero, tenía tu identificación y eso me decía que no eras producto de mi imaginación, y luego después de tres meses apareces de la nada con otras dos chicas aparte de Mikoto, que… idiota, idiota, idiota-
Al parecer quería decirme más cosas pero llegaba el ángel.
-Natsuki! - gritaba subiéndose a mi cama - bendito sea!, que has despertado! -
-Natsuki? - y esa era la voz de Nao frotándose los ojos, quitando toda señal del sueño-en serio eres tú? - su voz cambiaba y sus ojos eran cristalinos también
-en serio soy yo?, no entiendo-
-ugh, si eres tu! - se paraba de la silla de donde estaba solo para subirse también a la cama y abrazarme mientras lloraba-pensé que no te volvería a ver! -
-pero si me has estado viendo, como podrías no verme?-
-solo cállate, no arruines el momento, déjame quedarme así-
-ah, yo uhm-esa era Shizuru de nuevo que notaba sus cambios - iré con el doctor encargado del caso para que te revise también, y hacerte unas pruebas de acuerdo?, solo diles que no se queden mucho tiempo así ok?, ya regreso-
No sabía que decirle pero la verdad es que no quería que se fuera, no entendiendo el porqué de esa mirada y por qué esa sensación en mi pecho al verla dar la vuelta dispuesta a irse.
-señorita!-esa era Nao quien se había levantado y dirigirse a Shizuru-gracias! - y la abrazaba
Lo siguiente que notaba era que estaba sorprendida pero reaccionaba y ponía sus manos en los hombros de Nao.
-no tienes que agradecerme es mi trabajo-
-eh?, si como no, estuviste más tiempo con ella crees que no lo vi? - le decía alejándose de ella
-Nao, deja de molestarla - y ese era el ángel, aunque Nao tenía razón y creo que todas lo sabíamos pero porque ese tipo de actitud?, esa era mi pregunta.
-tu, no me hables aún estoy enojada contigo-
-ugh… ok, ok, solo deja que haga su trabajo-
-está bien, pero es en serio lo que dije, gracias por ayudarla estuviste más presente que todos los demás, aunque no diría que fue un milagro o suerte verdad Mikoto? -
-ok!, ya entendí, lo siento si?, no fue mi intensión ok?, ahora podrías dejar que Shizuru traiga al doctor?, lo digo en serio, lo siento-
-pero que dices?, por qué te estás disculpando solo estoy siendo agradecida con quien si se toma la molestia de hacer su trabajo, por que los demás de este lugar son horribles-
-creo que eso se debe a mi lo siento-dijo ella con una sonrisa algo extraña
-por qué dices eso? – le preguntaba Nao
-sé que soy Interna pero, el hospital sabe de dónde provengo y por esa misma razón no son muy amigables, estoy aquí gracias al jefe del hospital ya que es muy amable, pero a pesar de todo, no soy muy bien aceptada aquí, pero no te preocupes el doctor que está a cargo de Natsuki es bueno, podría decirse que es mi amigo o alguien que pueda contar si se puede llamar así-
-estoy segura que a eso se le llama envidia-dijo sin más Nao
-envidia?, no lo creo señorita, pero bueno no Importa, iré a traerlo-
Ella hizo una pequeña reverencia y salió, mientras Nao se volteaba.
-eh, que chica tan rara-
-rara?-ese era el ángel-por qué? -
-por qué?, es bonita y se ve que es más inteligente que los demás que están aquí, la he visto y he escuchado de ella, pero de los rumores a lo que ella es en verdad no hay comparación, la gente de aquí no la merece, lucha por aprender, lo hace de quienes la dejan e incluso tiene más aptitudes que los demás, es una lástima que piense ella que es un estorbo, cuando en realidad los demás lo son-
-ves querida amiga!, porque me enamoro!, oh Nao eres una de esas luces que no deben de apagarse!, en este mundo retorcido-
El ángel había saltado de la cama solo para ir con Nao, y después abrazarla.
-hey! Suéltame-
-no quiero-
-Mikoto! -
-ujum, lamento interrumpir señoritas pero recuerden que están en un hospital-
Al escuchar esa voz, volteamos a ver quién era, tenía una ligera sensación si podría llamarse así, de que ya lo había visto, era un hombre alto, cabello negro, a comparación de otras personas su complexión me decía que el hacía ejercicio, lo notaba ahora ya que prestaba un poco de atención a las personas que venían conmigo, y con una sonrisa que me hacía preguntarme algo que no sabría decir, le tendría que preguntar después a Nao.
-ah, lo sentimos-
-no se preocupen solo recuerden que hay personas que están descansando en las demás habitaciones, de acuerdo?-
-si-
La palabra maldad en un diccionario, la define en palabras simples como, los actos que están fuera del sentido común, como por ejemplo; matar a alguien, o secuestrar, o envenenar, y la lista sigue. y es que hay muchas cosas que se categorizan malas ahora en este mundo pero para mí, lo que es malo o bueno, la verdad es que no es un factor necesario en mi trabajo, en cambio para el ángel era distinto, el ángel podía ver su vida y juzgarla si eso querían, cuando llegaba a encontrarme de casualidad con alguno de ellos, sin preguntarles algo ellos me decían; que era molesto ver todo el mal que habían hecho, que no se encontraban ahí por haberse enamorado sino porque se cruzaron con ellos y es su deber deshacerse de esos seres que contaminan el mundo de él y por esa misma razón era molesto, pero era parte de su trabajo y otros más lo hacían sino mal recuerdo por mera curiosidad y todo esto antes de deshacerse de ellos.
Pero lo que más les enojaba era que, ose preguntaban cómo es que aun aparecían esa clase de seres, su sentido era tan notorio que no daba opción, ni siquiera para darles una ligera despedida solo me decían; no vale la pena ensuciarme las manos aunque quisiera, deshazte de esa cosa. Sus miradas si lo comparábamos con seres amables no lo eran en ese momento así como notaba la actitud del ángel.
La verdad es que no veía nada en él, ya que los demonios han dejado de aparecer, solo por el hecho de que los mismo humanos les han quitado el trabajo, ya que; por sí solos descubrían el mal, o eso recuerdo que me había dicho alguno, solo por mera cortesía o amabilidad ya que ellos me veían como algún tipo de compañero, pero más que eso sabían que era mi trabajo.
La reacción del ángel fue ponerse enfrente de Nao..
-no, no, fue mi culpa el haberlas asustado-decía aquel hombre
-que haces Mikoto? - le preguntaba Nao
-solo quédate atrás de mí y no digas nada-dijo sin mas
-los niños y su imaginación no cree?, amm señorita Kuga?- agarrando el expediente que se encontraba a los pies de la cama
-si? - conteste mirando al hombre
- qué malos modales los míos, mi nombre es Kanzaki Reito su doctor asignando, me permitiría hacerle una revisión?, será algo rápida-
-claro-
Tomaba de su camisa una linterna como la que tenía Shizuru para hacer lo mismo que me había hecho ella, después tomar su estetoscopio y hacerme respirar lentamente. Todo se había hecho en silencio.
-muy bien repita, de nuevo y listo-se alejó de mi-vaya me sorprende como es que su recuperación fue muy rápida, lesiones así, solo llevan a la muerte, coma, o una recuperación muy tardía, con secuelas, pero lo de usted, es impresionante, supongo que fue un milagro, algún ángel la cuida señorita, debería de estar muy agradecida-
Todo ese comentario lo había distinguido como algo curioso observe al ángel y notaba que ella no dejaba de verlo, observando cada uno de sus movimientos mientras que el no hacía nada más que ponerme atención.
-Reito ya estas aqui-
Y todo eso había sido roto, interrumpido por Shizuru de nuevo.
-oh Shizuru, he terminado de revisar a la señorita Kuga se ve mejor de lo que esperaba, un milagro diría yo-
-los milagros existen? - preguntó ella
-Shizuru, a pesar de que seamos personas de ciencia debemos de creer en ese algo o idea de que hay alguien, más allá de todo sentido común-
-no entiendo el milagro pero, si, entiendo que hay otras cosas que pueden existir-
-bueno, ese no es el tema aquí, discúlpennos-sonreía- eh señorita Kuga, sé que aún le duele lo noto por sus cautelosos movimientos, no se preocupe, es normal, ha estado en cama por una semana, ahora que esta despierta le voy a dar una dieta blanda, reducir los medicamentos y en otra semana más le haremos un chequeo, por lo mientras pediré que la lleven a tomarle una resonancia para ver si en verdad no hay problema, no queremos que usted siendo un milagro se vaya por negligencia verdad? -
-ara Reito no debes de decirle esas cosas a un paciente-
-mi culpa, discúlpenme de nuevo, no suelo decir mentiras, en fin si todo sale bien, dentro de otras dos semanas más, podrá salir de aquí por su propio pie, entonces me retiro, Shizuru tengo una operación programada te gustaría asistir?, podrías aprender, creo que esta operación no te la he enseñado-
-Claro, estaré contigo, muchas gracias-
-no me agradezcas para eso estamos, para enseñar, recuerda que este hospital es de enseñanza-
-si, muchas gracias-
-excelente me retiro, con permiso señoritas que tengan excelente tarde-
Él se fue y Shizuru observaba las actitudes de Mikoto, no la había visto o puesto atención como tal hasta ahora que decidió por esa misma razón preguntarle.
-Mikoto, que sucede? -
-ah, no es nada solo estaba jugando con Nao, verdad? -
Su estado de alerta se iba poco a poco, como Nao quien ahora le estaba haciendo caso al ángel y sin decir nada más le contestaban a Shizuru.
-si-
-puedes contarme, sé que Reito es algo extraño pero es el único que me ha dejado hacer lo que quiero hacer y en realidad es bueno en lo que hace, acaso les pregunto algo o les dijo algo? -
-no-
-seguras?-
-si, no hizo nada-
-ya, ok, está bien, vendré en un par de horas entonces, qué tal si le ayudan a Natsuki a entretenerse, ahora que está despierta, pero recuerden no hacer mucho ruido sino las enfermeras se enojaran, de acuerdo? -
-si-
Shizuru salió de la habitación, no sin antes volvernos a ver, para dejarnos solas.
-Mikoto, que sucede? - preguntaba Nao
-querida amiga tienes que llevártelo-
-no es su tiempo-
-q-que?, como que llevártelo de que hablas? - insistía Nao
-sabes que tienes que hacerlo si yo lo digo, Nao, esa persona es mala no te le acerques entendido? - el ángel miraba a Nao, ponía sus manos en sus mejillas y la acercaba para darle un beso en la frente, otros besos más en cada una de las manos de Nao, y otro último en los labios.
-q-que haces, Mikoto!? -
-cálmate estoy dándote protección, así damos bendiciones nosotros, es la forma más pura para cuidar a alguien, ese tal Reito me hace recordar a esas bestias, como no me di cuenta antes, pero las veces que había estado aquí no lo había visto, tal vez sepa -
El ángel empezaba a hablar creyendo que le estaba dando una explicación a Nao pero, no era así, solo se estaba sumergiendo en sí mismo.
-Mikoto, no entiendo lo que dices, relájate-
-Nao, que somos Natsuki y yo? -
-Natsuki es la muerte y tú eres un ángel-
-exacto, nosotros como tal no debíamos estar haciendo estas cosas, y me refiero a que tu sepas que existimos o que tomamos estos cuerpos prestados, este es nuestro secreto no es cierto? -
-si-
-entonces no crees que después de todo lo que te hemos mostrado, no crees que exista la maldad?-
-la maldad? -
-si, la maldad nació del hermano lucifer, aunque no debería de llamarlo así, él fue más allá de la arrogancia entendiendo que los seres humanos estaban siendo atados sólo a la idea de nuestro padre, y por esa misma razón lucifer, creía que en vez de dejar que los humanos sean marionetas como él lo dijo, decidió enseñarles lo que es vivir de verdad, entonces en su camino conoció a humanos que podría decirse que no querían estar atados porque para él todos están atados, para no dejar salir a su verdadero yo, entonces a esos que nosotros podemos categorizar como seres malvados, para lucifer son los buenos, y que es ser malvado Nao?-
-cómo la persona que iba a matarme -
-exacto-
-entonces si te salve fue; si, por que me enamore de ti, pero le pedí a mi amiga que se deshiciera de él por la simple razón que esos seres no pueden estar aquí, solo contaminan su mundo y ese es nuestro deber con la muerte, ahora lo entiendes? -
-entonces ese doctor Kanzaki es malvado? -
-más que eso, creo que si no fuera por que ayude a sanar el cuerpo de mi querida amiga ahora mismo estaría en posesión de ese ser, he visto todo lo que ha hecho, en comparación a lo que mi querida amiga, yo lo puedo ver en el momento que sea todo lo que ha hecho en su vida hasta ahora, en cambio ella solo lo ve a la hora de llevárselos porque ustedes se lo comparten-
Notaba como su actitud era distinta a la normal entendiendo que era peligroso, trataba de recordar alguna vez que se hayan encontrado pero eso había pasado más tiempo de lo que podía recordar, pero más allá de un porque o lo que sea él era cercano a Shizuru.
-si es así lo haré, no puedo desobedecer-
Cerré los ojos y salí del cuerpo prestado, las voces en mi cabeza se hacían un poco más presentes pero seguía mi camino, mirando a donde podría encontrarlo hasta que lo encontraba, estaba operando a alguien con Shizuru enfrente de él, estaban concentrados una que otra vez, él le decía algún dato, pero ella ya sabía el procedimiento lo que no sabía era como hacerlo.
Solo chasquee los dedos, dándole dolor que podía resistir para después verlo caer al suelo todos estaban preocupados, mientras Shizuru también lo estaba pero no podía dejar al paciente en ese estado, tenía que terminar la operación y ver que le sucedía a aquel chico.
Me acerque lo suficiente para verlo y él lo entendía.
-tu.. -
-yo? -
-por qué? -
-por qué?-
-no juegues conmigo-
-jugar?, yo no lo hago, solo hago lo que me pidieron hacer, es mi trabajo-
-fue ella no es cierto?-
-viendo ahora lo que miro el ángel, la verdad es que no lo entiendo, pero si lo vemos en el mundo humano eras alguien muy malo, habías matado, descuartizado, secuestrado, violado, incluso vendido y comido, a los de tu propia especie, serás amado con el diablo-
-que? -
-no te preocupes, el de seguro se alegrará por que llegues, para el hermano lucifer tus historias serán escuchadas, tal vez se enoje por haberte llevado pero no puede hacer nada, sabe que es mi trabajo, entonces este es un adiós-
-no! -
-ya no hay marcha atrás, has muerto y tu desaparecerás, tal vez te lloren si eso es lo que quieres, te extrañaran si es que es lo que buscas, o tal vez te odien si descubren lo que has dejado en tu casa, al final son las consecuencias de haberte cruzado con un ángel, y yo con el ángel, es por eso que este es tu destino conmigo-
Ese chico veía su cuerpo tirando, sus compañeros tratando de revivirlo pero ya no era posible cualquier cosa que intentarán no iba a regresar, los milagros no existen en aquellos que no son bendecidos, amados o encontrados por algún ángel, o protegido por un demonio aunque estos no los protegían como tal solo eran un algo con que pasar el rato.
-no! -
-no?, no lo decides tú, el ángel te ha juzgado y el diablo te ha reclamado esa es la verdad, no hay más, no te lo volveré a repetir-
A veces me encontraba con esa clase de seres que no entendían, y por qué pensaban de esa forma, eran difíciles pero más que lo intentarán no se podía dar marcha atrás, eran órdenes justificadas del por qué lo hice, Chasquee de nuevo los dedos y este desapareció.
Seguí mirando lo sucedido hasta que declararon su muerte y yo me disponía a irme, no dándome cuenta de un par de ojos observándome detenidamente.
Me miraba fijamente, tan fijamente que me quedé ahí sin moverme.
-doctora Fujino, la presión del paciente está bajando-
-si, estoy en eso, saquen al doctor Kanzaki, trataré de terminar esto o cerrarla para después de continuar-
-entendido-
En ese momento lo que hice fue desaparecer de su vista, no entendiendo el por qué me podía ver.
