Caduco

-está hecho-

-muy bien, querida amiga ahora ya no debería de haber ningún problema -

-pero creo que Shizuru me ha visto, no, en verdad me vio -

Había regresado al cuerpo prestado, la sensación era extraña si le ponía atención, la razón no la entendía y ni siquiera sabía que sentir, había escuchado todo.

-que? - decía el ángel acercándose a mi

-si, cuando estuve con ese chico intercambiamos palabras pero a la hora de irme me miraba Shizuru me miraba fijamente, nos había escuchado-

-ok, entiendo, se asustó?, te importa?, quieres que le borre ese don? -

Nada me venía a la mente, nada pensaba, no me concentraba y tampoco decía nada.

-uhm yo digo que como no te vio en tu forma humana entonces lo dejes pasar, ella no sabe que Natsuki es la muerte o si?, solo sabe que apareció la muerte y escucho lo que dijiste no creo que ella sepa de ti-

Observe a Nao, no sentía que gestos hacía pero ella solo sonreía.

-bueno, Nao tiene un punto, así que ahora solo a esperar a que se encuentre bien tu cuerpo e ir a casa aunque pensando bien en eso, creo que es hora de conseguir un lugar más amplio que les parece? -

-más amplio?, por qué? -

-he visto y se supone que una chica de quince años no puede estar durmiendo con sus padres, ellas tienen su privacidad-

-pero que te hace pensar que son mis padres? -

-bueno es un decir la verdad es que no te veo tampoco de esa forma pero tienes que tener tu privacidad, no está bien?, bueno si no quieres, podemos estar en la misma cama, pero aun así tendrás un lugar en el que estar tu sola, si quieres, además, de que tendremos un nuevo integrante-

-un nuevo integrante…., oye!, tú estás haciendo esto solo por qué quieres que esa chica que se lanzó venga con nosotras no es así? -

-me has atrapado-

-acaso piensas que somos algo que puedes tomar como quieras? -

-cálmate Nao, ah uhm, no crees que sería mejor tener a mis amores cerca? -

-tu!, pequeña sinvergüenza!, Natsuki!, no aprendas estas cosas de esta enferma-

-o-oye que haces, no sería al revés? -

-Claro que no, la única enferma eres tu, Natsuki debería de ser el ángel y tú, y tú no sé!, porque creo que para ni ser muerte podrías hacerlo! -

-oye eso duele tanto físicamente como sentimentalmente-

-ese era el chiste! -

Mientras todo eso pasaba, yo seguía sin entender que sucedía, me sentía como al principio, tratar de explicar esas sensaciones o nada de pensamientos era confuso, solo su rostro al verme era; no lo sabía.

Transcurrieron las horas el ángel había convencido a Nao de ir al departamento ya que el plan de conseguir un nuevo lugar no estaba en discusión y me decía también que debería de dejar de nuevo descansar el cuerpo, y así lo hice.

Vagué sin rumbo fijo en ese lugar, no encontrando o quizás tratando de encontrarla aunque sin dejar de lado mi trabajo.

-ugh, duele-

Me había detenido en una habitación donde era una mujer joven, cabello café obscuro, ojos azules, se veía saludable pero su apariencia no se comparaba por lo que estaba pasando, tuvo un inicio bueno, si lo manejamos al sentido de los humanos, tenía padres buenos, calidad de vida buena, desgraciadamente su cuerpo era frágil, constantes preguntas para saber qué era lo que tenía, en realidad era fácil de encontrar, pero malos doctores, tiempo desperdiciado, sus padres no lo creían pero creían en un milagro, desgraciadamente ella ya solo no quería seguir sintiendo dolor, sabía que no había solución, y sabía que no podía hacer nada más que afrontar ahora mismo que estaba enfrente de ella.

-puedo quitarte el dolor si quieres-

Hable sin pensar pero veía su rostro en un principio asustada pero después al parecer entendía el por qué me encontraba ahí.

-no, así estoy bien; gracias, la verdad es que ugh, si tu estas aquí eso ya no importa-

-está bien-

-aunque me da alivio que seas amable-me sonreía como podía a pesar del dolor

-amable? -

-si, sabes?, ugh, eh, desde que me diagnosticaron esto, trato de concentrarme en algo más que no sea el suicidarme, es por eso que ves todos esos libros, mis padres me los traen, pero también pienso en que debería de darles un descanso, es agotador para ambos, ellos trabajan día y noche para darme esta cama de hospital y poder hacer que los doctores me quiten este dolor que me ha estado molestando por mucho tiempo, pero también sé que ya es demasiado tarde, pero tu llegas y me dices; puedo quitarlo, algo que en verdad he pedido que llegue por esa puerta con algún doctor y me diga creo que lo hemos logrado haciendo que me emocione, me cure y por fin pueda ver el mundo como en realidad es-suspira-pero sé que no será así-

-porque he venido-

-sí, y no lo tomes a mal, digo siempre pensé que serias alguien aterrador pero estaba equivocada, ahora te veo me dices algo agradable me hace pensar que; si, en realidad es este tu trabajo? -

-sí, hace mucho tiempo que lo hago-

-ya, debe de ser entonces también cansado no? -

-no lo veo cansado, si no lo hiciera, yo creo que no estaríamos en este punto-

-un mundo donde nada existiría, bueno si lo piensas un poco suena aterrador pero creo que sería genial así nadie sufriría, pero conocer a personas agradables, vivir con padres amorosos y encontrarme con la muerte siendo amable no esta tan mal tampoco-

-lo siento-

-no te disculpes sé que es tu trabajo, no sé si exista el cielo o el infierno y también sé que no me lo dirías, creo tengo que averiguarlo yo, pero antes de todo eso podrías acercarte más?, ahora mismo veo borroso, podrías darme la mano?-

-... -

-es un cambio por el rechazo de hace rato que dices? -

Ya sabía que en ese momento su dolor gradualmente había bajado, ella sabía que el tiempo se estaba acabando, hablaba más tranquilamente, él sudor se detenía, como los pequeños espasmos. Me acerque por petición suya dándole mi esquelética mano, aunque sería la primera vez que alguien me toca de esta manera.

-deberías de comer más, siento que estas muy flaca-

No dije nada mientras ella me sonreía.

-creo que también eres de esas chicas que se preocupan por el peso, aunque no lo creas a mí no me importa… creo…, sabes?, me alegro que hayas venido por mí, siento que soy afortunada, así no me voy tan sola, gracias-

Su vista se iba apagando cada vez más, mientras que yo sin soltarla sentía su agarre cada vez más débil.

-podrías ayudarme por favor? -

Me dijo ya sin poder ver pero su respiración era más lejana, me acerque le di un beso en la frente mientras le acomodaba alguno que otro mechón de cabello, para que la hiciera ver bien con esa última sonrisa que ha dejado.

Me quedé ahí un momento más mientras soltaba su mano, sin que nadie nos interrumpiera, desde que había llegado leí su pensamiento ya no quería escuchar más nada que solo su voz y tener una conversación.

La miré por última vez y me marché de ahí, dejando ahí también ese algo que me hacía sentir incomoda junto con los sentimientos extraños, no podía sentir lástima, o preguntarme el por qué.

-siempre fuiste muy amable verdad? -

No me había dado cuenta de que al salir de aquella habitación se encontraba ese ser humano que no sabía que me hacía sentir.

-ara, nunca pensé que también fueras tímida-

-... -

-te puedo ver clara y perfectamente bien-

Mi instinto fue observar al rededor.

-tranquila a esta hora las enfermeras o se están durmiendo o están haciendo sus rondas, y si me escuchan tal vez será otro rumor más, así que no hay problema, tranquila, aunque podemos salir si quieres-

-yo… no entiendo por qué puedes verme-

Ella camino lentamente esperando a que la siguiera y así lo hice. No encontraba razón.

-has escuchado la frase; "la muerte para los jóvenes es naufragio y para los viejos es llegar al puerto" ?, eso quiere decir que para alguien viejo es el final de su viaje mientras que si es de alguien joven es una desgracia, cuando era pequeña sufrí mucho, o eso pienso yo, llego un momento en el que en verdad deseaba que vinieras por mi o que te lo llevaras a él, cada vez que rezaba por un milagro y cada día era como si se burlaran de mí el cielo y el infierno, y en medio de toda esa desesperanza sentía, no, más bien cuando te vi entendí que era solo un juego o eso pensé en un principio ya que, a quien le dan una oportunidad de decidir quién vive o quién muere?, esas plegarias, ese tiempo perdido no era nada para ti o para quien quiera que haya sido, así que con ese enojo tomé la decisión de que si era el o yo, preferiría que fuese él, y lo hice mientras el apretaba mi cuello, mi mano tomaba un cuchillo y se lo enterraba en el cuello, llore, no, por haberlo matado, para ese momento ya no sentía que esa persona fuera mi padre sino un monstruo, más bien llore porque entendía a la vida, entendía a la muerte, entendía que los milagros no existen y la suerte es para quien tiene un ángel…-

Sus palabras eran fuertes, la escuchaba enojada hasta cierto punto tensa, eso lo sabía por qué hacía movimientos un poco duros, para ese momento habíamos salido del hospital, el cielo era nocturno, y yo sentía también ese frío de sus palabras como su descontento. Yo no había dicho palabra alguna diciendo lo mismo de siempre el cual era mi trabajo.

-… pero-ella continuó- aun cuando estaba cubierta de sangre, y mis ojos no paraban de sacar lágrimas escuche tu voz diciéndome, "todo estará bien, ahora", en ese momento me di cuenta también que era el destino y que nadie más podía cambiarlo, agradecí ese hecho que me reconforto y por eso ahora te digo y te doy las gracias-

Se volteo a verme y el viento hacia lo suyo con su cabello, sus ojos se transformaban no dejándome apreciarlos por la noche pero tenían un brillo que a cualquiera si le ponía atención le gustaría ver por siempre, así como esa ligera que no podría definir que sentimientos conllevaba aquello.

-has crecido-atiné a decir

-eso piensas?, bueno si lo vemos de esa forma han pasado diecisiete años, pero los años no son nada para ti verdad?, pero si lo vemos físicamente si he crecido a comparación de cuando tenía cinco-

-estas enojada? -

-ya te lo he dicho, con la única que no estoy enojada es contigo, y me lo confirmaste, hace un momento, no eres mala, tu misma lo dijiste es tu trabajo, y aun así te quedaste con ella un rato, me hubiera gustado que hicieras lo mismo en ese entonces pero creo que lo entiendo, y ahora sé que has cambiado, en cambio lo de Reito, como decirlo, sabía un poco de eso no estaba segura, pero tú lo confirmaste al final, no entiendo otras cosas, pero sé que tu no mientes, entonces no tengo por qué reclamarte o decirte algo, más bien tendremos que ver qué pasa con eso-

No entendía muy bien lo que me había dicho al último solo sabía que nunca pensé en tener esta clase de conversación con ella, que no me tuviera miedo, que me aceptará aunque no sea la hora, era extraño, pero ella tenía razón de algo que había olvidado cuando uno toca la puerta puede ser abierta o no, pero el hecho está en que fue tocada y en ese momento en el que sentía que ella iba a morir, me notó siendo yo una simple espectadora, pero su confort fue dado en ese momento cuando le dije que todo estaría bien, el futuro no lo conozco, solo el pasado y el presente. Y el presente que tenía en este momento era muy agradable eso lo podía sentir.

-te has enamorado alguna vez? - dijo sin mas

-yo…-dudaba y no sabía porque, y por qué me preguntaba eso-no puedo sentir eso, sí.., si, yo lo hiciera tal vez se enterarían, no puedo sentir apego ya que dejaría de existir la muerte, dejarían de existir ustedes y todo lo que conocen, solo por un amor como lo mío-

-eso suena muy cruel, pero creo que no me importaría dejar de existir si tú te enamoras de mí-

-que? -

Ella rio un poco, sonrió y me miró.

-digo que me gustas, esa fue una declaración de amor-

No entendía nada, absolutamente nada, mientras ella se acercaba y me decía algo más, que no alcanzaba a escuchar, pero el sentir, en este cuerpo frío tal vez duro, que podría romperse tan fácil, ella me daba un beso cálido y luego ver como se alejaba era extraño, era más confuso que no me daba cuenta que el tiempo seguía y aquellos que necesitaban irse les había regalado tiempo, solo un poco más, para darme un respiro.

Pensar en que algo hacia click, todo este tiempo sabia de mí y puede que ahora sepa que el cuerpo prestado era yo.

Que debería de hacer no entendía, camine con un destino fijo, tal vez para buscar una razón o algo que me haga no perderme o dejar esa oportunidad que me había dado el ángel, eso era amor?. Pero que era el amor?.

Despertaba al ángel notando que estaba dormido con Nao, pero yo necesitaba una explicación.

-uhm, amiga mía, que sucede?-

-me dijo que le gustaba y me beso-

-mh, acaso eso no es genial?, creo haberte dicho que te enamoraras, fueras rebelde, que vivieras, sintieras como un humano, así que está bien, si eso es todo dormiré un poco, deberías de invitarla a salir-

-en mi apariencia real-

-por lo menos ahora sabe quién eres, no está mal, ella sabe que eres hermosa, entonces no hay problema-

Veía como el ángel se quería tapar con las cobijas pero nada de lo que me había dicho tenía sentido para mí, que debía de hacer.

-no puedo-

-no puedes?-

-si siento apego puede que él se entere y todo desaparezca-

-sabes querida amiga, creo que esto que te diré, no te lo he dicho, pero eres muy extremista-

-extremista?-

-sí, solo relájate, recuerdas la vida de la chica que ahora tienes el cuerpo?-

-me dijiste que ella mataba por encargos a personas malas en cierto aspecto-

-sí, exacto y también tenía una enamorada-

-…-

-a que voy con eso?, de que deberías de ser capaz de separar tu vida laboral como la muerte y tu vida amorosa como ser humano-

-pero…-

-solo deja que Shizuru-san se encargue, ese ya es su asunto, ahora podemos dormir?-

No me había percatado que la voz del ángel se escuchaba más despierta haciendo que despertara a Nao para quitarse las cobijas y ver al ángel.

-Nao, estabas despierta?-

-sabes que tengo el sueño ligero y con la única que hablarías al aire es con Natsuki entonces supongo que está aquí-

-si-

-ok, como lo digo para que lo entiendas, en esta parte de tu vida humana nosotras no podemos decirte que sentir, eres tú la única que puede decidir si intentarlo o no, sentir amor no es como lo enfermo que siente Mikoto-

-oye!, nuestra forma de amar es la más pura, eso me ofende!-

-si, como no, en fin, tal vez puedo decirte más o menos qué es lo que significa ese amor, si lo hacemos de manera básica es un poco salvaje ya que en realidad son tus sentimientos primitivos, como lo explico de manera más sencilla, te gustaría que te besara de nuevo?, o te abrazara todo el día o en su defecto quisieras tocarla, verla desnuda?, si te hace sentir un cosquilleo en cierto lugar que deberías de saber, si es que leíste los libros de aquí, sabes a que me refiero entonces; si es así supongamos que también te gusta, deberías de pensarlo porque hasta en este punto es confuso, porque muchos lo hacen por placer sin un sentimiento mutuo como el amor, solo es para satisfacer esa lujuria, entonces date tiempo y que se encargue Shizuru-san de eso, por que nosotras no podemos decidir por ti y ni cómo hacerte sentir, tu eres la única que lo va a poder decidir, tienen mucho que pensar entonces qué tal si mejor le hablas cómo te sientes, puedes empezar por ahí, si eso sería bueno-

-wow Nao, no pensé que fueras tan inteligente-

-q-que!?, soy más inteligente que tu!-

-ugh, ya, ya, ya jajajaja perdón, si tienes razón-

-en fin, si eso es todo, ahora pueden dejarme dormir?, hay mucho que hacer-

-es por eso que quiero que tengas tu propio espacio-

-si, si, lo tendré, así que buenas noches Mikoto, Nat, descansen-

-ya la oíste amiga mía, será mejor que lo tomes con calma, y no sé, puede que hasta pueda conseguir una habitación grande para ti, bueno no me hagas caso, sigue con tu trabajo, no te desconcentres tanto-

Una parte de mí se aliviaba por la cordura de Nao al decirme esas cosas, de las cuales solo había captado bien el hecho de que tenía que hablar con ella, aun no entendía su porque, o ese tal sentimiento llamado amor.

Regrese al hospital buscándola para encontrarla en donde se encontraba el cuerpo prestado, el cielo pasaba a ser un poco más claro, declarando un nuevo día, así que me metí al cuerpo y espere a que ella despertara, ahora pensaba en que ella no había ido a su trabajo, que habrá pasado.

Su celular sonó, sabía que era el sonido que la hacía despertarse y así fue, no queriendo pero sintiendo el dolor por haber dormido en una mala posición como en un lugar incomodo, se estiro y sus ojos como los míos se miraron fijamente.

-desde cuando sabes que soy yo?-pregunte

Su rostro se veía cansado, si me fijaba más en esos pequeños detalles su cabello es ondulado, labios finos pero con un ligero grosor, piel clara, cuerpo delicado, pero ojos brillantes muy brillantes, si me pongo a pensar más en ellos, no se comparaban con los de su madre, los ojos de Shizuru son impresionantes, la verdad es que no tendría ningún problema con mirarlos eternamente.

-al principio no lo sabía, sabía que eras una persona extraña, pero después que te volví a encontrar seguías a esta persona, por un momento pensé que estabas ahí para llevártela, pero después note que hablabas con alguien más, y no puedo verla si te lo preguntas, pero te veía como nos observabas y decidí esperar hasta saber que sucedía y vi como entrabas a ese cuerpo y despertabas-

-porque no me tienes miedo?-

-creo que no soy la única que no tiene miedo, esa chica de anoche tampoco tenía miedo, no crees que es normal?-

-muchas personas reaccionan de distinta forma, pero esto es diferente-

-si?, bueno tal vez entienda un poco a lo que te refieres aun no es mi momento, pero lo fue por un momento, te lo dije no es cierto?-

-por qué te gusto?-

-tal vez no lo entiendas pero para mí, esas palabras que me dijiste fueron una salvación, tal vez esté siendo agradecida, pero que digo, claro que lo estoy, pero siempre quise volver a verte, o si en verdad no fue una imaginación o algo, por eso decidí estudiar medicina, solo para encontrarte, pero al parecer eres alguien que visita a las personas solo si estas de paso, y ahora siento que valió la pena estudiar esto, no es que no me importen las personas, trato de salvarlas de verdad, en este lugar luego vienen personas que casi se encuentran en la misma situación en la que estuve, entonces quiero ayudarlas, las ayudo a salir adelante, o eso trato-

-aun no entiendo el por qué te gusto-

-y por qué no mejor te lo muestro Nat-su-ki-

Ah de nuevo lo hacía pero en esta ocasión podía sentir su piel perfectamente con la del cuerpo prestado pero aun así se sentía bien, muy bien, quería seguir sintiendo esa textura, ese calor, esa suavidad.

-será mejor que nos detengamos aquí-

Se alejó mientras veía que su mirada cambiaba un poco sus brillantes ojos parecían concentrados sin perder el toque, poco me preocupe por la cara estaba haciendo pero tenía calor.

-aun tu cuerpo necesita descanso, lo dejaremos para otra ocasión, me tengo que ir, en unos minutos empiezan mis rondas-

-Shizuru…-

Fue lo único que alcance a decir.

-tranquila vendré cuando termine así que mientras más rápido haga mis rondas más tiempo tendré para ti, así que come algo-

Fue lo último antes de salir de la habitación brindándome una sonrisa.