Salvación desde las sombras

Acá esta el capitulo así que espero que lo disfruten

Esta historia continua.

En busca del camino

La luz infinita del crepúsculo, aquel Taiyo que en su principio fue una de las más grandes maldiciones para la tribu de desterrados a aquel lugar encantado donde no se ve ni el amanecer ni el anochecer, ni el medio día ni la media noche, solo aquella luz intermitente que nunca deja de bañar al pueblo que acogió en antaño. Pasado el tiempo aquella luz, símbolo de su opresión y castigos se volvió el símbolo de su hogar, aquella celda se había convertido en su zona de confort haciendo que los prisioneros se sintieran a gusto con aquel sitio al que habían sido condenados.

Aquella luz que tintaba el cielo de colores anaranjados y amarillos bañaba con su confort y calor todo el palacio del crepúsculo, símbolo del gobierno y orden que aquellos condenados habían creado teniendo aquella estructura imponente en lo más alto de la ciudadela de las sombras estableciendo su orden y protección. Sin duda desde que su princesa y ahora reina había regresado contando como aquella leyenda de la bestia de ojos azules era real donde el héroe y ella se aventuraron en minas de lava, ciudades flotantes y templos del pasado para así volver a su gente a la normalidad y sacar del trono al rey usurpador y su cruel dios. Ahora la gente le tenía respeto y admiración como muy pocas veces se habían tenido a un rey o reina y a pesar de haber estado un poco escépticos al recordar a la antigua y despreocupada princesa del crepúsculo, esta demostró la madurez adquirida ante su viaje al enfrentar la crisis que habían sufrido en los meses siguiente. Era de lógica suponer la comida se iba a pudrir y acabar si nadie la trataba durante año y medio.

Y ahí en aquel símbolo de orden y poder en la torre más alta y del centro se encontraba la reina del Crepúsculo Midna en el balcón de la torre siendo bañada por la luz del taiyo portando su túnica negra con capota, su falda morada que dejaba al descubierto una de sus piernas junto con aquel colgante en su frente que la identificaba como la regente de aquel mundo. Recostada sobre la baranda del balcón se encontraba la de mirada escarlata con su vista fija en el pueblo que dirigía. Había salido de una reunión con el duque de unas tierras al noreste de su reino con quien se buscaba tener comercio y claro no faltaron las propuestas de matrimonio a las que ya estaba acostumbrada pero que a su vez le cansaba.

La reunión había sido larga y sobre todo muy aburrida, algo que ella pudo disimular a la perfección haciendo que la reunión siguiera su curso, sin embargo, el aburrimiento no evito que su mente de vez en cuanto divagara en el lobo que la acompaño y ayudo durante sus días de crisis. Las pesadillas continuaban cada que ella se transportaba al mundo de los sueños, cada una de las veces lo podía ver a él en aquel pedestal gritando de dolor y agonía pura mientras una sombra de ojos rojos lo torturaba. Vivía el mismo infiero una y otra vez.

"aquel día en que derrotaron a Ganondorf, este con su último aliento lanzo una maldición sobre el héroe haciendo que su lado más oscuro tomara forma y vida, una copia del héroe llena de maldad y locura que solo busca destruir a su contra parte. La bestia sagrada cayo en sus manos y ha sido torturado por el espectro desde entonces el cual se ha alimentado de su dolor"

Recordó las palabras que había dicho el espectro y fueron aquellas palabras las que hicieron que aquel infierno fuera un dolor latente en toda su extensión. Desde que despertaba hasta que se acostaba tenia la imagen de su amado siendo torturado solo para saber que cada que cierra los ojos lo iba a ver sufriendo.

Ahí recargada en la baranda deshizo aquella ilusión que camuflaba la piel ennegrecida por la marca de la diosa Din empezando a frotarla y dibujarla con sus palmas. Sabrán las diosas que pasaría si alguno de sus súbditos se entera de aquel "suvenir" que se había traído de la luz y solo había que ver como en antaño en el antiguo Hyrule los clanes se habían matado por aquellos tres triángulos de los cuales uno le pertenecía haciendo que muchos murieran o como en su caso fueran sentenciados a aquel lugar. Confiaba en su gente, pero ya se saben lo que se dice, un reino que no conoce su historia esta sentenciado a repetirla.

Con su vista en aquella bendición no pudo evitar recordar la que su amado llevaba en la mano donde pocas veces la contemplo sintiendo pena y empatía por la responsabilidad que caía sobre el joven hylian que ni si quiera entrado en la adultez, tenía que combatir con los millones de peligros a los que se enfrentó. Y así mientras él dormía, solo podía sentarse a contemplarlo viendo su rostro tranquilo haciendo que un sentimiento aflorara en su corazón haciendo que solo deseara verlo feliz, en paz y a salvo.

"de aquel deseo de proteger a tu amado hizo que parte de tu alma y poder viajaran y se unieran al héroe dándole fuerza en su batalla, como resultado final tu alma y la del héroe se encadenaron"

Y gracias a aquellas palabras que en un sentido u otro para ella fueron consuelo para su alma había podido enfrentarse a aquel infierno sintiendo un poco de paz a pesar de siempre ver el dolor al que Link estaba sometido, pero a la vez sentía frustración e impotencia. Ya desde hace una semana que había tenido aquel inesperado encuentro con la anciana y fue una noche que logro comprobar aquella unión que había sido mencionada durante la reunión en el cuarto secreto debajo de su despacho.

Había vuelto a aquel cuarto ante aquel pedestal donde su amado llora y grita frente a ella. No importaba cuantas veces viera aquello jamás iba a acostumbrarse a aquella imagen que tenía enfrente. Volvía a taparse los oídos para poder apaciguar aquel dolor que salía de la garganta del héroe de ropajes verdes. ¿Cuántas veces tendría que ver aquello? ¿Cuántas lagrimas tendría que derramar al ver aquello? Tenía que hacer algo, así que con decisión alzo la mirada y descubrió sus oídos.

-Link, lobito por favor solo resiste- dijo con fuerza mientras intentaba de acercarse al héroe – resiste Link, te estoy buscando solo resiste y espérame- las lágrimas dejaban su marca por los pómulos azulados de la princesa de las sombras. Fue mayúscula su sorpresa el ver como los gritos del héroe del crepúsculo cesaban solo para ver como este gruñía de dolor como si contuviera aquellos gemidos que salen de su garganta y por primera vez desde que aquel martirio empezó para ambos el héroe hecho lobo abrió sus ojos azulados cual zafiros y miro fijamente a la princesa de mirada escarlata, y por primera vez desde que veía su rostro agónico y sus ojos apagados, un brillo de esperanza se asomó por el rostro del rubio.

-Mid…Middy- en aquel pequeño instante aquella pequeña luz sobresaliente de la profunda oscuridad hizo que las palabras y silabas que salieron de los labios del héroe se sintieran como el mayor confort para la regente de las sombras. Sin poder evitarlo sonrió y una vez más intento acercarse al héroe sin obtener resultados.

En aquel instante todo el cuarto se empezó a sacudir con fuerza y vio como el héroe jalaba con fuerza las cadenas que lo contenían para así poder estar con ella, la tierra siguió temblando y una fuerza empezó a arrastrar a la pelinaranja haciendo que esta empezara a alejarse, escucho como gritos desgarradores salían de la boca del héroe llamándola con desesperación.

-Resiste, solo resiste, encontrare la manera de volver contigo, pero por favor solo resiste- rogó la princesa de las sombras mientras era absorbida por aquella fuerza sin embargo antes de desaparecer de aquel sueño vio como aquellos ojos rojos del espectro se asomaron por detrás del héroe del crepúsculo y para su temor vio como este la miraba fijamente. A comparación de las veces anteriores este no rio con aquella voz gruesa y tenebrosa que poseía, sino que el silencio que fue ofrecido en aquel momento hizo temblar a la princesa del crepúsculo.

Desde aquella noche se dedicaba a intentar de apaciguar el dolor del héroe elegido por las diosas con palabras de consuelo haciendo rabiar al espectro quien siempre al final del sueño atravesaba a su amado con aquella espada negra. Estaba desesperada el tiempo corría y podía sentir como en momentos perdía fuerza siendo esto una clara señal de que el héroe estaba perdiendo la batalla contra aquella sombra. Tenía impotencia y miedo, saber que aquel que tenía la llave de su corazón estaba muriendo hacía que ella sintiera como si cayera en un pozo de espuma y agua turbulenta del que no podía salir. Y nunca hubiera creido que la solución iba a llegar de la manera más trágica posible aquella tarde.

-Reina Midna!- entro un soldado apresurado al cuarto abriendo las puertas de golpe y haciendo que Midna se sobresaltara y con rapidez escondiera el símbolo de la trifuerza del dorso de su mano.

-¡¿se podría saber porque demonios no tocas la puerta?!- grito furibunda por la intromisión del guardia en su alcoba.

-es lord Viel- dijo el soldado haciendo que a la mente de la regente llegara la imagen del representante del norte -está muerto-

La noticia llego de golpe para la reina quien no reacciono al momento quedando perdida en sus pensamientos ante la terrible tragedia. Sin decir más corrió mientras el soldado la guiaba a donde un gran número de soldados y sirvientes estaban reunidos escuchando gritos de miedo ante lo que veían, al llegar al centro pudo ver a su guardiana y su esposo el general mirando atónitos ante lo que tenían frente a sus ojos.

Ahí en el medio de la sala del trono estaba el cuerpo de un Twili pasado de los cuarenta años con el cabello morado con destellos blancos por la edad. Sobre un charco de sangre espesa de color rojo oscura estaba el cadáver con una de sus manos mutiladas y con dos cuencas oscuras de donde deberían estar los ojos.

- ¿qué paso? - pregunto la regente después de haberse recuperado de la impresión que había tenido al ver al hombre muerto en medio del castillo.

-no sabemos- le respondio Lenox mientras este veía con seriedad aquella escena.

-un portal los arrojo acá- dijo Kira.

Alrededor de este se encontraban los que escoltaban al miembro del consejo representante de la región norte en igual o peores condiciones, pero para su sorpresa uno empezó a moverse llamando a la regente de las tierras crepusculares. Con rapidez la guardiana de la reina se hinco y levanto al guardia quedando este acunado entre los brazos de la peliplata y al igual que su maestra se agacho para poder escuchar lo que el soldado tenía que decir.

-lo lamento, nos tomaron por sorpresa-

-calla- dijo con suavidad midna mientras ponía una mano en el pecho del soldado- no fue tu culpa-

-lo ha logrado- dijo en un susurro el guardia acunado entre los brazos de la guardiana.

- ¿quién logro qué? -

-Maryn-

Escuchar aquel nombre hizo que la sangre de la regente del crepúsculo hirviera de ira. Tenía suficiente trabajo y preocupación con su pueblo y con la manera de volver al mundo de la luz, y como si fuera poco, ahora tenía que lidiar con una rebelde que no dejaba de fastidiarle la vida, sin embargo, esto ya había sido la gota que rebaso el vaso.

-logro develar la ilusión de espacio tiempo y los portales del crepúsculo-

-Zant- siseo Midna al recordar la batalla entre Link y el dónde la ilusión de espacio tiempo era aquel hechizo que le permitió a Zant viajar por entre los templos, aquel hechizo era un encantamiento prohibido que requería de mucha experiencia y poder.

-solo es… cuestión de tiempo… que…. logre abrir los portales… interdimensionales…. Y entonces… conquistara ambos…mundos-

Y así con sus últimas palabras y después de haber entregado el mensaje a su reina, el último aliento del soldado salió haciendo que la energía vital abandonara su cuerpo. El trono de la reina fue invadido por un silencio sepulcral, todos los presentes inclinaron la cabeza en señal de respeto a los difuntos. Pasaron unos minutos eternos hasta que Midna se volteó abriéndose paso entre la gente.

-háganles un funeral digno y avisen a la familia de lord Viel el suceso- siguió caminando entre la gente con mirada severa y paso firme -cruzaste la línea Maryn- sentencio mientras salía del palacio, con un conjuro invoco un Kargarok lo suficientemente grande para ser montado y así sin más salió volando en dirección al bosque de las sombras.

La briza del crepúsculo le daba de lleno en el rostro haciendo que su cabello anaranjado fuera mecido por este. Maryn iba a pagar con sangre lo que había hecho a uno de los miembros de su consejo, iba a pagar cada una de las vidas que tomo con aquel libro maldito que tenía en su posesión. Y a pesar de sentir sus venas ser llenadas de sangre hirviendo del coraje, no pudo evitar muy en el fondo de su corazón escuchar las últimas palabras de su soldado. Aquella rata de alcantarilla tenía la solución para poder volver al mundo de la luz y así salvarle la vida a aquel que le dejo su felicidad. Sin embargo, se preguntaba si Maryn tenía conocimiento del componente faltante para poder abrir el portal al mundo de la luz, haciendo que ella vaya a una trampa directa. O quizás ignoraba aquello que le faltaba y se demoraría mucho tiempo o quizás nunca abriría el portal a la luz, pero a pesar de no estar en contra reloj por el hecho de los portales, cada segundo perdido era un segundo que aquel espectro le drena la vida a Link así que tendría que actuar rápido.

El solo hecho de pensar la posibilidad de que Link muriera hizo que un escalofrío recorriera su espalda seguido de un calor proveniente del dorso de su mano derecha. Desapareció la ilusión que camuflaba la trifuerza del poder y vio como esta brillaba con fuerza haciendo que Midna se perdiera en su brillo y el confort que el calor proveniente de esta le ofrecía.

-¿se podría saber que estás haciendo?- escucho la voz de su maestra atrás de ella y sin poder evitarlo grito del susto volviendo a poner la ilusión en su mano.

- ¿Qué hacen aquí? - dijo al ver a su maestra y al general quienes se habían colocado a cada lado de princesa en sus respectivos Kargarok preguntándose a sí misma si ellos habrán visto la trifuerza titilar en su mano.

-evitamos que hagas una tontería- dijo Lenox con una mirada severa.

-Maryn ya llego muy lejos y si quiere derrocar y matarme le daré el placer de que lo intente- dijo con determinación.

-lo que planeas es un suicidio, en especial si vas sola-

-es la única manera de que ella se presente y me enfrente- sabía que si iba con un ejército nunca iba a aparecer y a pesar de que tenía bastantes seguidores, sabía que esta no iba a ser capaz de enfrentarla de aquel modo, o bueno eso creía ella.

-es verdad- dijo Kira- sin embargo, que ella te vea sola no significa que lo vayas a estar-

-pero de que…- y sin terminar la frase vio como su maestra llevaba una de sus manos a su boca y soplaba haciendo que un silbido agudo sonara en el aire. Al voltear vio como detrás de ellos empezaron a aparecer soldados con armaduras negras y túnicas azules verdoso, eran los soldados de la élite que habían estado camuflados con magia. Solo con la aprobación de todo el consejo y la reina se podían mandar a los soldados de élite, y al parecer tomaron su escapada del castillo como un voto a favor de usarlos contra Maryn.

-son pocos para que ella los detecte, pero si los suficientes para hacer pasar a los seguidores de Zant un infierno- dijo Kira con una sonrisa.

-me gusta- dijo Midna ya que a pesar de ser la reina y de haber visto el entrenamiento de los soldados especiales, por primera vez iba a poder ver a estos en acción y contra nada más ni nada menos que aquella que apoyo la caída de sus padres – pero pase lo que pase Maryn es mía-

-de acuerdo- sin embargo, la peliblanco se acercó al Kargarok de su estudiante y hablo en tono bajo – pero será mejor que ocultes bien la trifuerza del poder y solo la uses en caso de ser necesario.

"demonios, la vio" pensó Midna al verse descubierta.

-la vi el día en que te embriagaste con vino- dijo a adivinar los pensamientos de su aprendiz.

"demonios" volvió a pensar con pesadez.

El viaje siguió sin contratiempos hasta que lograron ver el bosque de sombras a lo lejos, con una señal Kira dio la orden de ocultarse a las fuerzas especiales quienes desaparecieron como un soplido en el aire. Desde hacía meses que el grupo rebelde era visto en el bosque sombrío lo que llevo al consejo y su reina a creer que en algún lado del extenso bosque estaban los rebeldes y prueba de ello era el portal que lentamente se estaba cerrando sobre sus cabezas. Al parecer aquel portal había sido el que habían usado para poder ir a la región norte, sin embargo, al acercarse al lugar donde estaba ubicado exactamente el portal no encontraron nada más que rocas y árboles. El tiempo paso y no lograron hallar nada, el bosque era espeso y muy difícil de caminar.

-creo que no hay nada- dijo Midna con frustración junto a Kira. Habían decidido entrar a pie solas mientras Lenox se ocultaba con la elite y las seguía desde el aire

-quizás deb…. ¡CUIDADO!- grito Kira empujando a Midna haciendo caer a ambas al suelo mientras una explosión sonaba en donde antes estaban paradas. Sus oídos le dolían ante el pitido que estaba escuchando lo que evitaba que pudiera pararse con facilidad. Para cuando recobro su equilibrio pudo ver como su maestra conjuraba un campo de fuerza mientras este era bombardeado por hechizos, fue entonces hasta que el campo de fuerza se quebró haciendo que Kira cayera al suelo jadeando, que pudo ver en los árboles y arbustos a los twili rebeldes rodeándolos.

-Vaya ¿pero que tenemos aquí? - se escuchó una voz burlona que reverbero de entre una cueva oculta en el bosque de donde salió una mujer casi desnuda con pocas prendas de color negro que tapaban solo su cintura y su pecho. Su espalda estaba cubierta con un enorme tatuaje de un rostro burlón con dientes de color verde fosforescente mientras su cabello dorado pálido caía sobre sus hombros desnudos, la mujer estaba montada sobre un enorme lobo de color negro con azul y sus ojos naranjas se fijaban en Midna con burla -miren muchachos tenemos el honor de tener a la soberana del crepúsculo en nuestro humilde hogar- se escuchó la voz aguda y burlona de la mujer mientras unas risas la secundaban.

-Maryn- gruño Midna con enojo.

- ¿te llego mi mensaje? – la burla en la voz de la hechicera hizo que la sangre de Midna burbujeara y sintiera el calor desprenderse de la trifuerza, cada vez le era más difícil mantener la ilusión en su dorso de la mano, pero no iba a echar a perder aquel momento.

- el anciano era una buena persona, era inocente-

-no- gruño Maryn en odio puro -todos aquellos que están de acuerdo con este encarcelamiento por parte de la luz no es alguien inocente- dijo mientras se erguía en el canino de las sombras -aquel anciano era uno de los líderes del pueblo y un líder que permita que su pueblo sea confinado a un lugar maldito no merece vivir-

-eso ya quedo atrás, este es nuestro hogar, este mundo es lo que conocemos y es suficiente para nosotros-

-no para mí- dijo Maryn para recostar sus manos y mentón sobre la cabeza del lobo -allá afuera de esta celda hay un mundo mejor ¿no Midna? - el sarcasmo resaltaba en la voz de la rubia- nos privaron de nuestra libertad, nos volvieron débiles ante la luz de su mundo, creo que es justo que les devolvamos el favor-

-¿de que serviría?. Tu misma lo dijiste somos débiles ante la luz del otro mundo, no sirve de nada tener un mundo donde no puedes vivir-

-pero tú eres inmune ¿no es así? - dijo Maryn con su vista anaranjada sobre la mirada escarlata de Midna -mi rey y amado me contó cuando te redujo a nada para después robarte la sombra fundida- se volvió a erguir mientras llevaba una mano a su mentón-también recuerdo cuando me dijo que habías sobrevivido y que habías logrado la manera de ser inmune ante la luz. Y que al igual que Zant había logrado lo mismo para él y las bestias de las sombras, tú lo habías conseguido gracias a la princesita llorona que se hace llamar Zelda-

-Esa princesita vale más que todo tu ejercito junto-

-mirenla damas y caballeros, la gran reina midna simpatizando con el enemigo- dijo mientras la señalaba con mofa- después de que acabe contigo voy a acabar con la princesita de Hyrule y aquel sarnoso con el que viajabas-

- ¿y como planeas hacer eso? - pregunto Midna con una sonrisa- el único modo de entrar al mundo de la luz es si tienes el poder de una de las tres diosas, sin ello jamás podrás viajar a dónde quieres-

-cierra la boca- gruño Maryn al verse descubierta.

-miren señores les prometió algo que no puede cumplir- dijo Midna a sabiendas de la ira que causaba en la mujer. Vio de reojo a su mentora quien estaba a un en el piso, pero mirándola fijamente mientras le sonreía con determinación -eres igual de patética que mi hermano mayor. Igual que un niño llorón gritando y pataleando por algo que jamás van a tener-

-¡CIERRA LA PUTA BOCA! ¡CIERRA LA PUTA BOCA! ¡CIERRA LA PUTA BOCA!-grito con voz aguda mientras se golpeaba la frente contra la cabeza del lobo.

"por las diosas es igual a Zant" pensó Midna.

-¡ATAQUEN!- se escuchó el grito fúrico de Maryn, sin embargo del cielo aparecieron los kargaroks de la elite empezando a atacar con hechizos a los insurgentes. Al igual que los soldados, Midna y Kira empezaron a pelear con los rebeldes obligándolos a cubrirse con escudos de energía o detrás de las rocas para poder contraatacar.

-me gusto cuando la hiciste rabiar- dijo Kira mientras lanzaba un hechizo que derribo un árbol sobre 5 rebeldes.

-si, tenía el presentimiento de que era igual de infantil a Zant- dijo Midna para agarrar con una mano de sombras y lanzar una roca contra unos rebeldes que se escondían en la copa de unos árboles. Unos minutos después llego Lenox en su armadura y se resguardo con su mujer y su reina.

-nos doblan en número, pero no tienen ni la mitad del entrenamiento que nosotros tenemos-

-no acabara si no eliminamos a Maryn-

-creen que con esto nos ganaran- se escuchó la voz de Maryn desde una colina, Midna se asomó a ver y pudo distinguir el libro de su hermano en las manos de la rubia y antes de que pudiera decir o hacer algo, de la palma de la hechicera salieron miles de sombras que se dirigieron a los cuerpos inertes de los rebeldes y a los que aun luchaban por mantener la posición. De un momento a otro estos empezaron a temblar violentamente mientras sus cuerpos se desfiguraban.

-tiene que ser un puta broma- dijo Midna al ver la nueva forma de los rebeldes- bestias de sombras-

El grito de estas se escuchó al unísono mientras cargaban contra la élite. Los soldados después de haber salido de su sorpresa empezaron a cubrirse o levitar para salir del alcance de las bestias oscuras. La risa de la hechicera resonó mientras se le veía escapar montada en su lobo perdiéndose entre el espesor del bosque.

-ve- grito Kira mientras atravesaba a una de las bestias con su espada – nosotros podemos, no puedes dejar que escape-

Dubitativa asintió a su maestra solo para levitar un poco y dejarse caer en el lomo de su Kargarok. Con rapidez empezó a perseguir por entre el bosque al lobo y su jinete mientras esta zigzagueaba por entre los árboles dificultándole el movimiento a Midna.

-sígueme reinita- dijo la hechicera mientras reía maniáticamente.

-ven aquí cobarde-

La persecución evoluciono a estar ambas jinetes lanzándose hechizos una a la otra para estorbar el paso, ya cansada de la persecución Midna lanzo tres hechizos en donde dos de ellos derribaron dos árboles en el camino de Maryn. Al ver los dos árboles en su camino, creyó que iba a pasar con solo saltarlos sin percatarse de que el tercer hechizo era un hechizo explosivo que estaba oculto por los troncos caídos. Cuando la hechicera salto los troncos, la de ojos escarlata detono el hechizo haciendo que la rubia saliera volando y se estrellara contra una roca.

-vas a pagar lo que hiciste- dijo Midna mientras se bajaba del Kargarok caminando lentamente hacia el cuerpo al lado del lobo de las sombras. Sin embargo, esta empezó a reírse haciendo que soberana de las sombras se detuviera en la marcha.

-Midna,Midna Midna- dijo Maryn mientras se paraba y se sacudía el polvo de su cuerpo- ¿enserio creías que quería escapar? Solo quería alejarte de tus perros guardianes para poder asesinarte.

Y sin decir más Maryn desapareció en partículas del crepúsculo para aparecer detrás del kargarok de Midna, con un movimiento de su mano encerró a este en un aura morada haciendo que el animal alado chillara de dolor para después desintegrarse lentamente en partículas negras.

-No!-

-ahora- dijo la hechicera de cabellos dorados para después aparecer montada sobre su lobo totalmente intacto- veamos que tan bien te defiendes contra la ilusión de mi amado rey sin tu héroe-

Aquel bosque empezó a temblar y cambiar solo para dejar ver aquel cuarto subterráneo en el fondo del templo del Tiempo, la oscuridad cubría las paredes y una leve luz se filtraba por uno de los huecos del techo.

-princesita-escucho la voz de Maryn y al voltear a ver vio con horror como está ya no estaba encima del lobo de las sombras sino de aquella araña que ella y su amado habían derrotado – veamos si puedes tu sola contra los guardianes que custodiaban estos templos- al finalizar armogohma empezó a dejar caer miles de huevos los cuales eclosionaron y atacaron a Midna.

Con un hechizo invoco un muro de llamas azules verdosas que quemaron a los insectos, con la mirada busco a su oponente y la vio en el centro del techo colgada de cabeza. De un momento a otro la enorme criatura ataco con aquel rayo mortal del ojo de la araña obligando a la de ojos escarlata a desaparecer en partículas Crepusculares y aparecer en otra parte de la habitación. Intento transportarse al lugar donde estaba Maryn y atacarla a quema ropa, pero al parecer la hechicera había creado un vacío a su alrededor para evitar que la alcanzaran.

La araña de las sombras arremetió contra la reina obligándola a desaparecer y aparecer otra vez, pero a pesar de esto la araña la siguió haciendo que Midna tuviera que teletransportarse varias veces sin darse cuenta de que estaba siendo predecible en sus movimientos. Al aparecer otra vez, fue mandada contra una de las estatuas por un conjuro de la hechicera. Armogohma volvió a arremeter obligando a Midna a resguardarse en un campo de energía.

-Tarde o temprano te quedaras sin energía y en ese momento serás quemada viva- dijo Maryn para después reír.

"Tiene razón, no puedo quedarme aquí, pero si quito el campo ese rayo podrá tocarme" estaba en un dilema y solo intentaba de recordar lo que le había sugerido a Link contra armogohma.

"Ese ojo que tiene en la mitad parece importante, tienes que darle. Pero ten cuidado con los rayos que lanza"

"Bueno, creo que debí haber tenido en cuenta el último consejo" se dijo a si misma al ver como estaba a punto de ser quemada viva por aquel rayo. Vio el ojo a través de su propio escudo, así que sin más remedio desapareció el campo de energía y se hizo a un lado para evitar el rayo, pero para su mala suerte el rayo logro rozarle su brazo haciendo que Midna chillara de dolor. Ignorando aquel ardor disparo una esfera de energía que dio justo en el ojo rojo haciendo que la araña se estremeciera con fuerza haciendo caer a Maryn al suelo y seguido de esta cayera la araña.

Con dificultad se levantó del suelo y miro su brazo rojo y con carne expuesta por el calor. Se acercó a Maryn lentamente para confirmar su victoria, no obstante, el lugar empezó a estremecerse mientras la hechicera se reía histéricamente. De un momento a otro una briza gélida golpeo su espalda haciendo que su capa se hondeara con el viento. Fue entonces que pudo ver que estaba en medio de una pradera rodeada por nubes y cuatro torres que se erguían imponentes en el cielo.

Un rugido ensordecedor se escuchó en el cielo y de una nube negra Midna vio como un dragón en una armadura negra batía sus alas quedando suspendido en el aire. Encima de este estaba la hechicera con una sonrisa de oreja a oreja.

-Argorok- dijo la regente del crepúsculo al ver al dragón.

Con un rugido la bestia se lanzó sobre Midna escupiendo fuego he incendiado el césped del lugar. Rodando por el suelo la princesa escapo del fuego solo para ver como el dragón daba vuelta en círculos a las cuatro torres. La hechicera empezó a lanzar conjuros a la peli naranja quien los esquivaba o desaparecía entre las sombras para evitar el ataque. Los relámpagos partían el cielo con fuerza y furia mientras la batalla entre las dos twili más fuertes de la dimensión crepuscular se atacaban mutuamente.

Midna esperaba el momento en que Argorok pasara por entre las torres para poder hacer su jugada, hasta aquel momento no había logrado atacar al dragón esperando su oportunidad. Cuando la bestia alada paso entre las torres Midna activo el circulo de sello que había invocado haciendo que cuatro cadenas violeta conectadas a cada torre se ataran a la cola del reptil sin permitirle volar más alto.

-no!- grito Maryn al ver como Argorok batía con fuerza sus alas sin poder moverse. Con terror vio como Midna cargaba una gran esfera de energía oscura la cual salió disparada contra el pecho del dragón. El golpe fue lo suficientemente fuerte para hacer que toda la armadura del lagarto volador se cayera, no obstante, la parte que tenía apresada a la bestia también cayo haciendo que este se liberara.

-llevemos esta pelea más alto- grito Maryn haciendo que el dragón empezara a volar más alto, con rapidez la reina de los twilli se transportó a la punta de una de las torres y salto para poder golpear la espalda de la bestia alada, pero viendo lo que iba a hacer la regente del crepúsculo, la hechicera hizo un movimiento con su mano y seguido el Argorok batió su cola golpeando a Midna y mandándola contra una de las torres solo para después caer y chocar contra el suelo haciendo reír Maryn.

-como diablos Link soportaba esto- dijo Midna aturdida, por puro milagro no tenía ningún hueso roto. Duro un tiempo hasta que logro recobrar su equilibrio.

-¿ya te cansaste?- alcanzo a escuchar la burla de la hechicera en lo más alto rodeada por aquel anillo de plantas voladoras. Se teletransporto a la punta de una de las torres otra vez y a pesar de que podía levitar, no podía volar toda esa altura, así que imitando a su amado lobo con un hechizo saco dos cadenas de disparo y retracción imitando las zarpas de link.

No importaba que tan rápido se moviera, Maryn lograba leer sus movimientos obligándola a cambiar de curso. Estaba cansada y muchas veces estuvo a punto de ser alcanzada por el fuego así que quedándose sin opciones tomo lo más arriesgado que se le ocurrió.

"debo estar loca si voy a intentar esto" se dijo al quedarse quieta enfrente del dragón.

-Vamos Maryn veamos si tienes las agallas- reto Midna.

-si tu deseo es morir, déjame tener el gusto de complacerte- y con un movimiento argorok escupió el fuego de su garganta. La de cabellos dorados vio con satisfacción como el fuego envolvió hasta la planta que tenían enfrente, no obstante, cuando esta se apagó vio con horror como la planta estaba vacía mientras caía al suelo.

- ¿me buscabas? - escucho a sus espaldas solo para después ver a Midna quien la recibía con una patada en el pecho haciendo que Maryn cayera del dragón, la twilli de mirada escarlata se había soltado al momento de ser atacada por el reptil y mientras caía disparo a la cola usándola de péndulo para así terminar a espaldas de la rubia. Sin perder tiempo la princesa de las sombras creo una lanza de energía y la clavo en el diamante de la espalda del dragón haciendo que este rugiera de dolor y cayera al suelo. El lugar se llenó de polvo y humo del fuego que consumía el césped.

-ya se acabó- dijo Midna con satisfacción al ver como las piernas de Maryn eran apresadas por el cuerpo de la besta mientras esta no mostraba signos de estar viva. Cuando estaba dispuesta a irse vio como el lugar se comenzó a sacudir con fuerza empezando todo a derrumbarse y cambiar.

-ya acabaste con mi paciencia- escucho a sus espaldas y vio con temor a Argorok de pie y a la hechicera levantándose. Cuando esta por fin estuvo de pie salto sobre el dragón haciéndolo temblar -veamos si puedes contra la última transformación-

El lugar cambio a un cuarto que a pesar de haber estado solo una vez lo conocía perfectamente y para su mala suerte vio con horror la última transformación del lobo de Maryn.

-no, él no- ahí en frente de ella estaba aquella bestia con cuernos y cabello rojo alargado, frente a ella estaba nada más ni nada menos que Ganon, la bestia de las sombras. El rugido ensordecedor del monstruo hizo estremecer a la princesa del crepúsculo.

-ahora Midna es hora de que mueras- dijo Maryn de pie en lo alto de Ganon. La bestia cargó contra la regente del crepúsculo quien se teletransporto fuera del camino de esta. En lo alto Maryn le lanzaba hechizos y a la vez dirigía a Ganon contra la twili.

Estaba perdiendo y lo sabía. Cada vez sus escudos estaban más débiles y sus movimientos más lentos, cada vez le era más difícil teletransportarse entre las sombras y fue entonces que Maryn lanzo un hechizo logrando estallar el campo de energía que había invocado para evitar el golpe. Cuando abrió los ojos vio como Ganon había desaparecido solo para después ser golpeada y aventada contra el trono de hyrule quedando sentada en él y sin energías. La bestia había entrado en un portal y había aparecido detrás de ella.

-es hora de morir-

Y así el monstruo cargo contra Midna quien en un último esfuerzo cargo sus manos y brazos de energía logrando agarrar los cuernos de la bestia y así evitar que la embistieran. A pesar de ello su espalda estaba contra el trono de Hyrule el cual crujía bajo ella mientras Ganon empujaba para poder destrozarla.

-miren eso, pelea hasta la última gota de energía, pero es inútil- dijo con burla y sin poder evitarlo miro el colgante en forma de lobo alrededor del cuello de la reina y no pudo evitar reír -no podrás ver a tu amado lobo Midna, tranquila yo le mandare tus saludos-

No pudo evitar pensar en su amada bestia de ojos azules, recordó cada uno de los momentos de su aventura, las risas, los juegos, las historias, recordó el calor que emanaba este cuando dormía junto a él, pero también recordó su sangre cuando era herido y así recordó sus pesadillas, sin poder evitarlo dejo que unas lágrimas salieran de sus mejillas, ¿iba a morir sin poder salvarle la vida a aquel que la libero? ¿iba a rendirse condenando a Link al mismo destino?

"deja de temerle a lo que se te ha dado y úsalo por el bien, no solo link te necesita sino también Hyrule. Es hora de pagar la cuenta que las sombras le debe a la luz"

-ay no me digas que estas llo…- sin embargo, no termino al ver como una luz empezaba a emerger del dorso de la mano de Midna haciendo que los huesos de su columna temblaran de temor-no, tú no puedes tener la tri…- y sin poder evitar lo siguiente las lágrimas de la de ojos escarlata salieron disparadas contra Ganon haciendo que el espacio tiempo en el que estaba se quebrara cual cristal y explotara mandando a la bestia de las tinieblas para atrás.

La luz resplandeció en el trono de Hyrule solo para después dejar ver a la regente del crepúsculo encima de un lobo igual de grande a Ganon de color negro con tatuajes y ojos dorados y un aura de luz cubriéndolo.

-tú tienes la trifuerza del Poder, ¿Cómo?- dijo alterada Maryn.

-un regalo de las diosas que nos aprisionaron- dijo Midna con seriedad mostrando la trifuerza del poder brillando en su mano- ahora si pagaras lo que hiciste-

-si crees que te tengo miedo estas muy equivocada-

Y así ambas bestias se lanzaron la una contra la otra, mordiscos y zarpazos iban y venían, pero para temor de la hechicera el lobo negro estaba haciendo retroceder a la bestia de las sombras y sin más ni menos el canino agarro a Ganon del cuello y lo mordió tirándolo al suelo y haciendo que la bestia rugiera de dolor solo para después volver a su forma original.

El lugar se estremeció una vez más y todo cambio volviendo al bosque de las sombras donde Maryn jadeaba incesante en el suelo y detrás de ella el cadáver del lobo. Midna camino lentamente a la hechicera haciéndola retroceder con temor.

-espera… por favor- suplico mientras se arrastraba por el suelo intentando de escapar de la soberana de las sombras.

-¿por qué habría de?- dijo la twili con seriedad mientras avanzaba.

-te daré el libro- y seguido saco el libro de hechizos de Zant y lo arrojo a los pies de Midna – llevatelo no lo quiero, es tuyo-

-eras una de las mejores hechiceras Maryn- dijo con ira mientras avanzaba- ibas a ser parte de la elite, pero te contagiaste de la locura de mi hermano, pudiste llegar lejos, pero mataste gente inocente y debes pagar- dijo con frialdad agarrando a la hechicera del cuello.

-espera por favor, ten piedad- grito con temor Maryn.

-¿piedad?- dijo Midna con una sonrisa felina -claro, tendré piedad- seguido agarro del cuello a la rubia alzándola del suelo solo para continuar con su mirada bañada en un brillo sádico jamás visto en la pelinaranja -borrare tu triste y vacía existencia de la faz de este mundo. Después de todo, es una prisión en la que te sientes condenada- terminada la frase envolvió a Maryn en un aura dorada empezando a desintegrar a la hechicera lentamente mientras esta gritaba de dolor y agonía.

-vaya pero que dramática- escucho Midna detrás de ella y vio a su maestra junto con el general -bien hecho, esa perra se lo merecía-

La regente solo sonrió para después caminar a donde habia quedado el libro de hechizos el cual levanto.

- ¿y bien como termino? -

-logramos derrotar a todas las bestias, al parecer cada que Maryn perdía energía ellos también lo hacían. Casi todos volvieron a la normalidad- informo Lenox.

La de mirada escarlata solo asintió y empezó a buscar en el libro la página que quería hasta llegar a donde estaba el encantamiento para abrir el portal al mundo de la luz, al leerlo y aprenderlo cerro el libro y miro a los dos twili junto a ella.

-yo tengo que…-

-ve- dijo Kira con una sonrisa mientras tomaba los hombros de Midna y le sonreía- asegúrate que nuestro rey vuelva sano y salvo- y sin poderlo evitar se sonrojo furiosamente haciendo reír a la twili.

Se alejo de ambos twili y haciendo el conjuro abrió un portal que hizo al viento estremecer haciendo que los árboles se mecieran con fuerza, al otro lado pudo ver el cielo estrellado de Hyrule y sonrió.

-cuiden al reino por mi mientras no estoy-

-dalo por hecho-

Y así sin más entro al portal.

"solo aguanta Link, ya estoy cerca"