Salvación desde las sombras

Hola he vuelto con esta historia, espero que no les haya molestado el anterior capitulo, se que fue un poco cruel, pero así lo tenía planeado, además en mi defensa este fic es rating M y avise desde el principio.

En fin, esta historia debe continuar.

La historia de Villa Kakariko

El castillo de Hyrule, aquella edificación grande y majestuosa que corona la ciudadela de la nación de Hyrule. Aquella gran edificación que imponía respeto y seguridad a todos sus habitantes, tan imponente que la tormenta que la azoto la noche pasada no había logrado perturbarla, tan calmada que aquella paz que mostraba la transmitía, sin embargo, lo que se mostraba desde afuera no era lo mismo por dentro. El caos reinaba entre los pasillos de mármol desde que el grito de uno de los soldados se había escuchado a media noche mientras todos dormían.

-¡EL SELLO ESTA ROTO, LA PRINCESA ESTA MALHERIDA!- fue el grito que se escucho por todos los rincones del palacio haciendo que cada uno de los soldados tanto en su turno de dormir como los que estaban en vigilancia saltaran de sus puestos exaltados dirigiéndose todos a donde estaba la princesa. A pesar de la ropa nueva que le habían puesto, gracias a las vendas y la palidez de su piel hizo que muchos se exaltaran en especial las sirvientas quienes vieron como un soldado salía con el vestido ensangrentado de la encarnación de Hylia haciendo que muchos pensaran lo peor.

-¡SE PODRIA SABER EN NOMBRE DE DIN, NAYRU Y FARORE QUE DIABLOS HACEN ACA TODOS USTEDES!- se escucho el grito de la coronel Ashei entrando con su armadura brillante al salón del trono que estaba abarrotado de guardias y soldados.

-coronel la princesa….-

-se que la princesa esta malherida- corto la de cabello azabache mientras ponía sus manos en su cintura mirando con sus ojos cafés a todos los presentes -lo que quiero saber es que demonios hacen los guardias en turno aquí cuando deberían estar cuidando los pasillos y la entrada- exclamo haciendo tensar a la mayoría.

Muchos al comienzo de la toma del puesto de Ashei se habían cuestionado el porque una mujer llegaba a tener un rango de tal magnitud hasta llegando a soltar chismes de todo tipo, pero después de que la azabache mostrara su verdadero carácter y fuerza fue suficiente para que todos le tuvieran respeto y como no, un temor lo suficientemente fuerte para hacer temblar a medio ejercito.

-ahora quiero que todos ustedes desaparezcan de mi vista y para que los pendejos que se suponen que deberían estar en guardia vuelvan a sus puestos- y así afilando la mirada continua con voz gutural sacada del inframundo- tienen 5 segundos y voy en 2-

Solo fue necesario que aquello fuera dicho para que todos salieran despavoridos del salón del trono quedando aquel lugar totalmente vacío excepto por un soldado que había sido agarrado del brazo por el coronel logrando que este temblara e hiciera sonar toda su armadura.

-ve por el general Auru, está en la taberna de Telma cerca a la entrada sur y lo quiero para ayer- dijo soltando al soldado quien corrió como alma que lleva el diablo. Pasaron unos minutos los cuales Ashei gasto en afilar la hoja de su espada esperando a que los que estuvieran en el cuarto de Zelda bajaran y dieran el informe. Pasada media hora empezaron a salir las sirvientas con utensilios de aseo.

-coronel- saludaron las damiselas inclinando la cabeza ante la figura de la mujer, fue entonces que Ashei vio como una de ellas llevaba lo que parecía era la ropa interior de la princesa totalmente desgarrada haciendo que la de cabello azabache sintiera una briza gélida recorrerle la espalda ante la idea que se le vino a la mente. Seguidas de las sirvientas bajo el capitán que había entrado al cuarto de Zelda junto con el medico que habían llamado.

-coronel- dijo el capitán haciendo un saludo marcial a la mujer quien le devolvió el gesto.

-capitán-dijo para después romper el saludo que estaba haciendo-¿cómo esta?-dijo dirigiéndose al hombre alto con bata que había entrado.

-su estado es frágil pero ya esta fuera de peligro- informo.

-¿Cómo la encontraron?- pregunto con incertidumbre contenida.

-estaba golpeada- respondió esta vez el capitán con una mirada doliente- tenía una gran herida en su hombro y varios moretones por todo el cuerpo-

-¿ella fue…fue..vi…vio?- dijo sin poder terminar la frase del solo pavor que le generaba aquella posibilidad.

-no- respondió el doctor acomodándose los anteojos en el puente de la nariz-pero lo intentaron. Tanto sus senos como sus piernas estaban marcados por las manos de lo que parece ser un hombre, sin embargo, habían rasguños cubriendo gran parte de sus muslos y en su entrepierna cerca de sus genitales. Sea lo que sea que detuvo a su atacante, evito una tragedia-

-gracias a las diosas- exclamo la coronel con cierto alivio al pensar que su princesa se había salvado de una de las peores experiencias que puede sufrir una persona, aunque aquello no quita el hecho de que lo que posiblemente vivió fue aterrador -¿alguna idea de que paso con el sello?-

-ninguna- respondió el capitán- vine lo más rápido que pude junto con un pelotón al descubrir que varios de nuestros guardias habían sido noqueados por algo, cuando estaba dos pisos abajo un resplandor salió de la torre- dijo el capitán perdiéndose entre sus pensamientos.

-¿y cuando llegaron?-pregunto Ashei al ver que el capitán se había quedado en blanco.

-el sello no estaba, pero…- dijo un poco dubitativo- cuando estábamos por subir las escaleras escuchamos como la puerta fue azotada fuertemente y a pesar de que el sello no estaba la puerta no abría. Intentamos de abrirla, pero no cedía además de que una voz se escuchaba adentro-

Aquella información hizo que la azabache se cerrara en sus pensamientos recordando aquel extraño momento en el que escucho ruidos en el despacho de Zelda encontrándolo abierto cuando se suponía que nadie podía entrar al esta estar asegurada con llave.

-además-agrego el médico- la princesa tenía en sus muñecas marcas de unos grilletes los cuales no aparecieron-

-y la encontramos en el suelo cubierto por las cobijas de su cama- menciono el capitán- la mancha de sangre estaba exactamente en el centro de la habitación donde se supone antes había una araña de cristal, lo que nos da a pensar que estaba encadenada y colgando del techo, y sea cual sea el objeto con la que la colgaron no estaba-

-¿había señales de que alguien estuvo?- pregunto con intriga Ashei.

-la única señal es la ventana, estaba abierta pero seria una locura que alguien haya saltado, no sobreviviría a la caída- dijo el capitán.

-sea quien sea que lo hizo fue capaz de romper el sello y si alguien lo logro no creo que saltar de una torre y sobrevivir le sea imposible- concluyo Ashei mirando fijamente al capitán -¿las llaves que llevaba consigo siempre la princesa están en su cuarto?- pregunto.

-no vi si estaban- dijo el capitán. Sin pensarlo la azabache salió corriendo hacia la escalera seguida del capitán dejando al doctor en la sala del trono. Cuando llegaron a la puerta entraron deprisa encontrándose con la figura pálida de Zelda totalmente dormida y con silencio empezaron a buscar las llaves.

-no está- exclamo en tono bajo Ashei para no despertar a la reencarnación de Hylia.

-coronel- llamo el capitán -¿es posible que el que haya liberado el sello sea el mismo que haya intentado abusar de la princesa?-

-quizás sí, quizás no- dijo la azabache asomándose por la ventana la cual estaba cerrada mostrando como el sol empezaba a despuntar el horizonte- lo único que si es seguro es que tiene las llaves de la princesa y que posiblemente siga en el castillo, o quizás ya se fue-

-¿Por qué son tan importantes esas llaves?-pregunto el capitán haciendo que la mirada de la coronel lo mirara fijamente-digo, se que ahí están las llaves del despacho de la princesa pero además de todo el papeleo de Hyrule no hay muchas cosas de valor-

-pero también en ese manojo de llaves están las llaves de la bóveda- informo Ashei.

-mierda- exclamo el capitán seguido después se vio como los soldados de abajo empezaron a hacer un alboroto llamando la atención de la coronel y el capitán quienes se volvieron a asomar por la ventana.

-coronel- exclamo un soldado entrando con fuerza ganándose una mirada reprobatoria de sus superiores por hacer tanto escandalo en el cuarto de la regente de la luz que para su suerte estaba aun inmersa en un profundo sueño- la bóveda fue robada, los fragmentos de la sombra fundida y la espada del emperador de las tinieblas no está-

-doble mierda- exclamo con cansancio el soldado.

DURANTE LOS SUCESOS ANTERIORES

La fuerte tormenta había sido amainada dejando atrás a una leve llovizna que peinaba a los arboles y las banderas del palacio. El cielo aún estaba oscuro, pero sin embargo los destellos azulados oscuros anunciaban la cercanía de un nuevo día. El castillo estaba hecho un caos donde el pánico habitaba en cada uno de los presentes excepto uno.

Ahí en el cementerio del palacio de Hyrule, la briza bañaba todo el lugar, desde los grandes árboles, hasta las fuertes tumbas incluyendo una figura en una túnica negra encapotada siendo acariciada por las leves gotas que caían en su ropa. El cabello anaranjado era despeinado por la briza mientras la piel azulada era acariciada por las gotas de la llovizna. La figura femenina estaba arrodillada enfrente de la tumba más reciente fijando sus ojos escarlatas en el nombre de la dueña de aquella tumba.

-Impaz- susurro la twili el nombre de la pequeña anciana sin poder recordar a la mujer que conoció y que se le apareció en el crepúsculo.

-no puedo- dijo Midna retirando su palma solo para ver con rencor aquel poder que resplandecía en su mano -no voy a ser igual a el, no voy a ser el monstruo que él fue-

-y no lo serás- conforto la anciana – al igual que la magia el poder no es bueno ni es malo, solo el uso que le des y creo que salvar la vida de los que amas no tiene ninguna maldad ¿o sí? - pregunto recibiendo una negación de la regente de las sombras -entonces deja de temerle a lo que se te ha dado y úsalo por el bien, no solo link te necesita sino también Hyrule. Es hora de pagar la cuenta que las sombras le debe a la luz-

-gracias Impaz- dijo Midna acariciando con su mano derecha la tumba dejando ver la trifuerza del poder – si no fuera por ti no hubiera llegado hasta aquí. No tendría una esperanza de derrotar a Dark Link y salvar a mi amado- dijo mirando la espada aciaga que tenia en su otra mano -te prometo que salvare a Link y haré pagar a ese espectro lo que le hizo a tu estudiante- dijo con determinación.

Su cuerpo se quedo quieto y su mente divago, sabia que tenia que moverse y rápido, pero mostrarle respeto a aquella por la que había encontrado el valor y la fuerza para hacer todo lo que había hecho, no estaba de más. Estaba aterrada en aquel momento, pero estaba enojada y llena de ira, las imágenes que Zelda le había mostrado seguían rondando por su mente, seguían dando vueltas como una melodía aguda y pegajosa que no se puede sacar de la cabeza haciendo que la regente de las sombras cerrara en un puño su mano sobre la tumba mientras con la otra hacia crujir la vaina en la que estaba guardada la espada de los sabios. Sus ojos fuertemente cerrados mientras sus dientes se apretaban y chirriaban mostrando los dos colmillos alargados de la de mirada escarlata.

-lo hare te lo prometo Impaz- susurro con fuerza intentando de no gritar de la ira, si a Zelda le había hecho aquello no quería ni imaginar en que estado estaba Link. Quería ahogarse un poco mas en su odio, pero para su desgracia un grito la sacó de sus pensamientos.

-¡LA BOVEDA FUE SAQUEADA!- se escucho el lejano grito de un soldado.

-rayos- mascullo corriendo al muro y levitando hasta poder agarrarse del borde y subir. Estaba en el borde de aquel rio que pasaba por el castillo así que empezó a correr por lo largo de la muralla para llegar al puente.

-oye tu suelta la espada- demando un soldado con su compañero al lado al ver como Midna corría a toda velocidad con la espada resplandeciente. Con agilidad la hechicera se desintegro en partículas negras apareciendo al frente de los soldados los cuales se exaltaron al tener al frente a la twili.

-a dormir muchachos- dijo guiñando un ojo y antes de que uno de los soldados pudieran hacer algo Midna agarro con sus dos manos la espada y la estampo en la quijada de uno de los guardias haciendo que este cayera al suelo inconsciente. Con intención de herir a la hechicera, el guardia restante intento de clavar su alabarda en el costado de la regente quien lo esquivo y al igual que el anterior dio un fuerte golpe con la vaina de la espada haciendo que este cayera al suelo- es mas ligera de lo que creí- dijo con su mirada escarlata en el arma.

Siguió su camino noqueando a todos los guardias que encontraba hasta que llego al puente y al asomarse levemente por la muralla vio como Auru entraba a el castillo cerrando la puerta. Con la agilidad digna de un felino Midna salto de la muralla cayendo en el puente de manera elegante para después salir corriendo por el largo de este hasta llegar a las escalinatas donde dos soldados le daban la espalda. Tapándole la boca susurro el conjuro en su oído haciendo que estos dos cayeran al suelo totalmente dormidos y al sol no aparecerse aun no había nadie que la viera.

Corrió por las calles de la ciudadela ocultándose en las sombras siempre que veía a alguien acercarse y después de un par de minutos logro llegar a la taberna de Telma, levitando y entrando por la ventana de su habitación.

-¿Midna?- escucho la voz de una adormilada Ilia logrando que la regente del crepúsculo saltara del miedo.

-rayos me asustaste- exclamo la de piel azulada.

-y tu me despertaste- se defendió Ilia -¿pudiste entrar al castillo?-

-si- y como si eso fuera magia la adormilada Ilia fue cambiada por una muy curiosa y charlatana.

-¿enserio como lo hiciste? No espera, tu usas magia debió ser fácil-se corrigió a si misma la castaña.

-ilia-

-¿encontraste algo? De donde sacaste esa espada tan extraña, resplandece de manera increíble-

-ilia- volvió a intentar de llamar Midna.

-encontraste a Zelda dime que sí, sería muy triste que..

-¡ILIA!- grito Midna logrando hacer que la castaña hiciera silencio -por las diosas es demasiado temprano para que estés dando lata-

-lo siento- dijo agachando la cabeza- me emocione-

-no hay cuidado- dijo la twili sentándose en su cama con cansancio. Recostando la cabeza contra la almohada de su cama que estaba intacta al no haber sido usada por la pelinaranja en toda la noche.

-entonces….-dijo con duda Ilia haciendo que los ojos escarlata se fijaran en ella-encontraste a la princesa-

-si- dijo con tristeza Midna.

-¿enserio?¿como esta?-

-bien en lo que cabe-

-a que te…-

-no quiero hablar de eso Ilia- dijo Midna cortando a la castaña la cual noto el semblante de su amiga decidiendo callar.

-¿encontraste una pista de Link?- pregunto Ilia.

-si- seguido a la respuesta materializo el libro negro en sus manos con letras doradas mostrándolo a Ilia-Zelda me dijo que Link había leído este libro y había ido en busca de algo que hay en el-

-¿te leerás ese libro entero?- pregunto exaltada Ilia al ver el tamaño que este tenía.

-no tengo tiempo para eso- gruño con frustración lanzando el libro al suelo. Era un libro que fácilmente llegaba a las 500 páginas y no tenía tiempo para leerlo en especial sabiendo que su compañero estaba bajo las garras de un maniático como lo era Dark Link. Con frustración se acostó a la cama y cerro los ojos con cansancio. No había dormido nada en la noche y usar su magia le quitaba energía, no mucha, pero sin el descanso adecuado se empezaba a notar aquello.

-Midna mira- dijo Ilia sacando a la regente de las sombras de su adormilamiento. Entre las manos de ella estaba el libro abierto en una pagina con una frase subrayada- oculto entre las montañas estaba aquel templo sagrado para aquel pueblo demoníaco, aquel lugar arrebatado de las manos de los sheikas y profanado por la tribu de las sombras con aquella magia de tinieblas, aquel artefacto demoníaco fuente de su poder- leyó en voz alta la de ojos verdes haciendo que la hechicera se acercara y viera el libro notando que efectivamente había párrafos subrayados con carboncillo y otros no.

-Link debió hacerlo cuando estaba leyendo el libro- concluyo al ver las líneas.

-tu ya no eres la sabia de aquel templo, ya tu generación paso, ya no tienes que seguir protegiéndolo- dijo con tristeza Zelda-

-lo se pero no hay nadie mejor que un Sheikah para cuidar y mantener contenido el poder del templo de las sombras-

-el templo de las sombras- susurro al ver el nombre subrayado más fuerte que el resto del párrafo mientras recordaba aquella visión que Zelda le mostró -ahí es a donde Link fue-

-esto es bueno- dijo Ilia volviendo a la primera pagina -Link ya te ahorro la necesidad de leer todo el libro, solo tenemos que leer lo que subrayo- y así paro en una hoja a la mitad de un capítulo.

"Llegaron cual volcán en erupción, impredecibles, peligrosos y en gran cantidad, ni los Sheikas ni los soldados pudieron hacerle frente a aquella tribu y su magia oscura, a su destreza y su ferocidad en combate tomando a Kakariko en un día asesinando a todos los que custodiaban el lugar y coronándolo como centro de sus operaciones y de su culto. La villa había sido sitiada"

Ambas se miraron viendo en los ojos de la otra el desconcierto ante aquella frase. En silencio siguieron cambiando de hojas pasando por el párrafo que Ilia había leído al comienzo, notando como las palabras, templo, tribu y sombras se repetían varias veces y otras haciendo referencia a la sombra fundida, además relataba como los hechiceros de aquel grupo habían empezado a hacer ataques por toda la nación con su magia, desde el lago hylia hasta la montaña de la muerte y la ciudadela buscando apoderarse de la trifuerza, sin embargo nada de lo subrayado les era lo suficiente relevante con respecto al paradero de Link. El libro describía como era la vida de aquella tribu despertando la curiosidad de Midna por sus antepasados y si no fuera por la escases de tiempo, se tomaría un par de semanas para leer aquel libro de principio a fin. Unos capítulos adelante llegaron a un titulo que citaba "la caída".

"La batalla contra la tribu duro años, ni el rey, ni Impa la líder sheika y fundadora de la villa lograron hacerle frente a aquella terrible magia que lograba penetrar a los lugares más recónditos de la nación. Los zoras eran atacados, los goron eran atemorizados y aquellos espíritus benevolentes en forma de niños llamados kokiri desaparecieron en su bosque por temor a los hechiceros del grupo. La trifuerza estaba en peligro y los hylian de la ciudadela lo sabían, estaban desamparados ante la fuerza de la tribu hasta que llegaron las mujeres de piel morena y su líder ofreciéndole sus armas y habilidades al rey de Hyrule.

Con los nuevos aliados, los sheikas, los zoras y los goron la tribu cayo y Kakariko se recupero sellando el templo de las sombras bajo la magia de la fundadora y su tribu dejando encerrada la magia que poseyeron y destruyendo su reliquia más sagrada "

"al igual que ganondorf en la época del héroe del tiempo cuando este apenas tenía 10 años y cuando este aun estaba bajo el cuidado de los kokiri se dio el ataque de la tribu de las sombras los cuales con furia y poder buscaban hacerse con la trifuerza y fue Ganondorf y sus gerudo uno de los cuales ayudo al rey a darle caza a aquella tribu ganándose la confianza del rey."

Recordó Midna su conversación con Din confirmando toda la historia dicha por la diosa de oro, aquel libro lo contaba y lo explicaba, como su tribu había hecho de las suyas en la época del héroe del tiempo y del cómo había sido derrotado.

-los condenados al crepúsculo- leyó Ilia el siguiente titulo sacando a Midna de sus pensamientos.

"La tribu había caído, todos sus hechiceros crueles habían sido sentenciados y el pueblo estaba a merced de la cólera del rey y sus aliados, el genocidio que estaba destinado a aquel grupo estaba siendo sentenciado por la mano del rey y a pesar del peligro, el líder del grupo se mofaba y reía del regente de Hyrule hundiendo mas a su pueblo y convirtiendo su condena a muerte algo casi inevitable.

A pesar de la maldad del pueblo, de entre ellos salió la esperanza en forma de niña que humildemente se presento ante el rey suplicando por la vida de su pueblo dando la de ella a cambio, la hija del líder de las sombras abogo y logro calmar la cólera de Hyrule poniendo su vida por la de todo su pueblo.

La ejecución se dio, la niña murió y junto con los sabios de los templos la tribu de las sombras fue desterrada al mundo del amanecer eterno"

-o por las diosas- grito exaltada Ilia.

-ya se- dijo Midna con fastidio previendo lo que iba a decir.

-esos son los antepasados de tu pueblo-

-ya lo se- bufo con fastidio mirando para otro lado ignorando a Ilia quien empezó a hablar y sacar conclusiones por ella misma.

-wow se parece mucho a ti- escucho a su lado y al voltear a ver pudo apreciar una ilustración de la hija del líder de los hechiceros notando como esta era una versión aniñada de ella con la diferencia de que su cabello estaba cortado a la altura de los hombros y al ser una figura a blanco y negro era difícil saber cual era el color de su cabello o el color de sus ojos.

"Cuando los habían capturado a todos Ganondorf había convencido al rey de hyrule a matar a cada uno de los de la tribu sin embargo fue la hija de 12 años del líder quien los detuvo. Esta ofreció su vida a cambio la de su pueblo logrando convencer al rey sediento de sangre por culpa de las palabras cautivadoras que susurraba la reencarnación de demise. En esa vida tu eras aquella niña a la que le había destinado la trifuerza del poder y que junto a su tribu iba a unirse a la batalla contra el emperador de las sombras, sin embrago no conté con la sed de poder que llevo al líder de la tribu a hacer las atrocidades que hizo. Fue Ganondorf el verdugo que asesino a aquella niña"

Volvió a rememorar aquella charla con Din el dia que había llegado a Hyrule, sin duda todo lo que había contado la diosa de oro era totalmente cierto, ella era la elegida de Din y era la heredera de la trifuerza del poder.

-¿entonces que harás ahora?- pregunto Ilia sacando a la regente del crepúsculo de su ensoñación-si Link estaba buscando el templo de las sombras debió ir a Kakariko aunque Renado no tuvo noticias de el-

-es porque no esta en Kakariko- dijo Midna sacando un mapa de Hyrule, el mismo mapa que Zelda había estado estudiando el día en que fue atacada.

-pero dice que el templo está en Kakariko- dijo confundida Ilia.

-pero el Kakariko que conoces no es el mismo kakariko del libro- y seguido señalo un lugar encerrado en el mapa- Zelda señalo este lugar, es una villa abandonada la cual estaba al cuidado de una de las ultimas sheikas-

-no sabía que quedaban sheikas-

-ya no quedan- dijo la de mirada escarlata haciendo exaltar a la castaña -murió hace unos meses y este libro lo encontraron en su casa. Zelda dijo que ella se quedaba en aquel pueblo abandonado para ser la guardiana del templo de las sombras, creo que esta es villa kakariko-

-entonces ¿por qué la villa kakariko que nosotros conocemos es diferente a la del libro? -

-no lo sé- dijo con cansancio la de piel azulada-algo debió pasar para que la villa fuera trasladada de un lugar a otro-

-pues veamos que hay en el libro- y seguido tomo el libro buscando la respuesta a aquella pregunta yendo hasta el final del mismo solo para encontrarse con un hecho inesperado -el ultimo capitulo no está, alguien arranco las ultimas paginas- dijo mientras señalaba la parte arrancada. Con incertidumbre Midna tomo el libro y se fue al índice encontrando el título del ultimo capitulo.

-la maldición de villa Kakariko- leyó el nombre inquietante del ultimo capitulo.