Salvación desde las Sombras

Hola mi gente, estoy de vuelta con esta historia. Se que me demore, pero por la universidad no he tenido tiempo de escribir, pero ya que el covid-19 llego y la mitad de los países, incluyendo el mío, declararon cuarentena y tengo más tiempo para escribir.

Historias del antiguo Hyrule

Era abrumador aquella sensación que invadía a la regente del ocaso eterno en aquel preciso momento mientras estaba en la entrada de aquella bella y misteriosa arboleda. Después de aquel doloroso momento en el que la bestia de ojos zarcos y ella acompañaban al guardián de la espada maestra en su último suspiro, tomaron al infante guerrero y lo llevaron a aquel claro ubicado al comienzo del laberinto rodeado por arboles altos para enterrarlo. No dijeron nada en el transcurso de las puertas de la espada hasta la entrada del recinto, solo se escuchaban los pasos de los dos elegidos por las diosas y uno que otro animal pasando por entre la vegetación. Cuando llegaron a la entrada, Link empezó a cavar una tumba en el centro del claro mientras Midna limpiaba el cuerpo de Skullkid para así dejarlo más presentable.

Mientras hacia aquella tarea no pudo evitar pensar en lo inoficioso y extremadamente doloroso que era aquel trabajo. Iba a ser la última vez que vería al pequeño guardián y se estaba esmerando en dejarlo lo mejor presentado para poder enterrarlo. A pesar de no haber conocido muy bien al niño, sabia que por su actitud juguetona e infantil este se reiría de ella al estar poniendo tal esfuerzo en arreglar a alguien que iba a ser enterrado y sin duda ella pensaba de igual manera llevándola a preguntarse por qué lo estaba haciendo.

"Los funerales no son para los muertos, sino para los vivos"

Recordó la frase que una vez su padre Hyarion le dijo cuando estaban asistiendo al funeral de 3 soldados que habían sido asesinados por una banda de pandilleros. Al tener no mas de 7 años, en aquella época su entendimiento de la situación la hacia inocente y ciega ante el motivo de los sentimientos arremolinados en aquella situación en la que los familiares y conocidos de los soldados lloraban sus penas. Recordaba haber visto las elegantes mantas y costosos perfumes que provenían de los cadáveres antes de que estos fueran quemados en 3 altares cuidadosamente decorados.

"¿Por qué arreglar a alguien que ya está muerto? No creo que pueda ver su apariencia antes de ser quemado" recordó haber preguntado mientras el sacerdote decía las bendiciones para los muertos y oraba para que ellos pudieran llegar al mas allá. Fue entonces que su padre le respondió con aquella frase que nunca había entendido en aquel momento y que solo llego a comprender su significado en ese preciso instante y fue cando vio como Link cavaba con fuerza con la cabeza gacha. La ultima imagen que el portador de la trifuerza del valor tendría de Skullkid no podía ser aquella del niño mutilado y desangrándose lentamente, aquella imagen no dejaría que el dolor que este sentía fluyera de la manera en que debía en aquel momento. Porque después de todo, aquella era la razón de ser de los funerales, para que los vivos que el muerto dejo atrás pudieran sacar aquellas emociones que estos tenían guardadas en su interior.

Fue aquello que le hizo comprender el por qué estaba haciendo aquella labor con tanto esmero impulsándola a hacerlo aun mejor para que de es manera su amado lobo pudiera desahogar sus penas en aquel improvisado funeral.

Sin que Link se diera cuenta, se transportó a la aldea con rapidez y cogió una manta que había quedado atrás de la casa de Sera solo para después volver a la arboleda y cubrir el cuerpo del niño que había dejado atrás una sonrisa al estar siendo arrullado por aquella canción que le tocaba su madre en la ocarina que ahora el héroe del crepúsculo poseía.

Al levantarse del lugar vio la imagen que daba el guardián de la espada maestra en aquel momento exacto dando la impresión de solo estar durmiendo. Aquella manta sin duda había logrado su objetivo y era cubrir la pierna y brazo cercenado de aquel infante que alguna vez corrió y salto con aquellas extremidades, libre por los parajes de aquella arboleda mágica y misteriosa.

-Ya esta la tumba- escucho a Link atrás de ella y al voltear vio como este se paraba de manera rígida en frente de aquel agujero mientras apretaba con fuerza e ira la pala que ella había traído del pueblo para poder cavar mas fácil. Sin responder nada, puso su mano en el suelo y susurro un conjuro haciendo que una nube negra se formara debajo del cuerpo y lo levantara solo para así llevarlo hasta el centro del claro y depositarlo con cuidado en lo profundo de aquel hueco.

Apenas el cuerpo toco el fondo, el héroe del crepúsculo empezó a cubrirlo con la misma tierra que había sacado. Se le veía enojado, pero a la vez abatido y triste, la de ojos escarlata solo podía ver como aquella persona que tanto quería sufría en silencio mientras ella se quedaba parada ahí sin poder decir nada.

"¿Cuánto mas tendrá que sufrir para por fin ser feliz?" pregunto mentalmente viendo como el héroe hacia un esfuerzo monumental por no dar rienda suelta a aquellas emociones y sentimientos que rugían con fuerza fluyendo a través de sus venas. Aquella pregunta tenia ganas de gritársela de frente a las 3 diosas al ver como este había sufrido no una, sino 2 veces por aquel reino que ellas tanto amaban. Recordó el viaje tortuoso que la bestia de ojos zarcos tuvo que hacer para recuperar Hyrule del crepúsculo, recordó la angustia que este sufrió cuando los niños habían sido secuestrados, la desolación que lo había abarcado cuando encontró a Ilia sin ningún tipo de recuerdo, recordó el frio penetrante que este sufrió para que así la aldea de los yetis liderada por Yeto y Yeta no fueran congeladas por la magia oscura que había invadido a la yeti. Y con gran pesar, recordó como este había sufrido la partida de su mejor amiga, la partida de aquella que en sus momentos mas oscuros lo acompaño hasta el final.

"¿Cuántas partes mas van a tomar de él?" porque después de todo lo que hiso un año atrás, el tendría que volver a poner en peligro su cuerpo y mente con tal de ver aquel mundo de luz a salvo.

Tenía que parar aquellos pensamientos para así evitar aquel deterioro mental que lentamente se apoderaba de ella así que posó su mirada en aquella pequeña trompeta que antes tocaba Skullkid y con la necesidad de poder sacarse aquella opresión en el pecho camino por el claro buscando aquello que la distraería.

Cuando volvió vio la pala clavada a un lado de Link el cual estaba hincado en una pierna, con la espada maestra clavada enfrente de él mientras rezaba una plegaria por el infante.

Sin interrumpir o perturbar al hyliano, cogió aquel adorno de flores que había amarrado a la trompeta y la puso sobre el montículo de tierra. Se dirigió a un árbol y con ayuda de su magia arranco un pedazo de corteza de un árbol para después escribir con magia crepuscular sobre ella.

"Aquí descansa Skullkid el guardián de la arboleda sagrada. Que las diosas lo guíen y lo reciban en su reino eterno"

Y así con fuerza clavo la lapida improvisada en la cabecera de la tumba. Al levantar la vista, el héroe pudo apreciar el adorno y la lápida dejándolo congelado por un momento.

-gracias- susurro el heroe solo para después empezar a caminar hacia la salida del lugar dirigiéndose hacia la aldea.

Quería seguirlo, sin embargo, sabia que aquel momento no era el más adecuado así que solo se agacho y se sentó enfrente de la tumba.

Era un poco irónico, en su vida había perdido a toda su familia, pero esta era la primera vez que asistía un funeral de alguien allegado a ella. Cuando se hizo el funeral de los reyes, Hyarion y Arwen. Había sido una ceremonia sin cuerpos que quemar al estos haberse perdido ya que Zant había quemado los cadáveres de sus padres junto con los que habían muerto en el patio trasero del palacio, quemados, así como cualquier trozo de madera en una hoguera. Y el cuerpo de su hermano, al igual que el de sus padres, fue en el patio trasero donde nadie fue a ver y que ella presencio a la distancia sintiendo solo una pequeña tristeza ante el recuerdo del hermano amoroso que alguna vez fue el tirano.

El tiempo siguió y el sol paso su punto más álgido dictando la hora de partida de la regente del crepúsculo. No se teletransporto, no estaba de ánimos ni de fuerzas para aquello por lo que camino todo el camino de regreso a Ordon, si algún bokoblin o baba deku estaban cerca, ni se inmuto ni se detuvo a ver si la atacaban. No le importaba, o quizás solo estaba demasiado distraída para ponerle atención a algo que la verdad la tenía sin cuidado, después de todo solo era necesario un movimiento de muñeca y podría mandar a aquellos demonios por los aires con su cabello envuelto en la magia del crepúsculo.

Quizás si sentía un poco sádica y cortaría par extremidades con la hoja brillante de la espada aciaga que descansaba en su funda colgada en su cadera dentro de su túnica negra. Fuera cualquier problema o amenaza del mundo exterior, este no fue lo suficientemente fuerte para detener a la regente del crepúsculo en su camino a la aladea fantasma que en ese momento era Ordon. Solo salió de aquel rincón de su mente cuando llego a la casa de Link y escucho aquel bello sonido proviniendo de la aldea siendo confirmadas sus sospechas cuando vio a el héroe elegido por las diosas sentado a la orilla del lago con aquellas ropas que usaba en la granja tocando la ocarina que Skullkid le había regalado antes de morir. La melodía que estaba tocando era aquella nana que lograba abrir las puertas de la arboleda sagrada la cual tenía ensimismado al héroe que no sintió a Midna acercarse por detrás. Pudo ver como el rostro de Link mostraba una mixtura entre sorpresa, cariño y rencor en aquel momento en el que el elegido por las diosas se se entregaba a aquel sonido que parecía dar un significado especial a este.

-Suena hermosa tocada desde la ocarina- dijo la twili cuando Link paro de tocar la ocarina exaltándose levemente ante el cauteloso acercamiento de la regente de ojos escarlata.

-pensé lo mismo mientras la tocaba -dijo el ordoniano mientras admiraba la ocarina -es tan extraño-

-¿Qué?- pregunto Midna mientras se sentaba a un lado del héroe y fijaba su vista en las calmadas aguas del Lago de Ordon.

-tocar la ocarina- respondió mientras acariciaba con su pulgar la madera de esta -me parece extraño y familiar a la vez. Casi no tengo que pensar en que dedo poner o con que tanta fuerza tengo que soplar para que suene bien. Es tan natural y desconocido para mí-

Lo pudo ver, como el héroe ocultaba su dolor tras aquella nueva habilidad descubierta para así no tener que pensar en su perdida, pudo ver como este intentaba de reprimirse para así no preocuparla y así poder seguir mostrando aquella imagen del héroe en el que siempre se puede confiar. Fue así como Midna le puso una mano en el hombro para detenerlo y mirar con cariño directamente a aquel mar azulado que la bestia tenía por ojos.

-sabes que no tienes que reprimirlo estando conmigo- y aquello fue suficiente para que el héroe quebrara aquel momento y se dejara llevar por el dolor de la perdida mientras era abrazado por la twili. Pudo sentir como el rubio usaba mas fuerza de la debida como una pequeña muestra de la gran ira que en aquel momento sentía, y a pesar del dolor que esta estaba sintiendo en las costillas no dejo de acariciar las hebras de la cabellera del héroe quien gimoteaba sobre su hombro mientras este cerraba los puños de sus manos con fuerza en un vano intento de calmarse.

-Dark Link te maldigo, desgraciado espectro- gruño con ira mientras recargaba su cabeza en el hombro de la regente. -él no se lo merecía-

-yo se que no- dijo la de piel pálida mientras consolaba al héroe -pero ni tu ni yo hubiéramos podido salvarlo-

-Era mi deber, yo era el héroe elegido- respondió Link sin despegarse de la regente.

-Y el era el guardián de la espada, y dio su ultimo aliento en aquel trabajo encomendado por su padre. El dio su vida por aquel cometido y lo cumplió hasta el final-

Aquellas palabras calmaron en parte a Link que ,después de unos minutos, se separo de Midna solo para limpiarse el rostro de aquel rastro salino que manchaba sus mejillas. Quería distraerlo y quería ver si distrayéndolo a él, ella podría olvidar parte de la culpa que en aquel momento la carcomía directamente a ella, así que en un intento no muy inteligente, decidió hablar.

-Link te importaría si…- dijo Midna llamando la atención del héroe -¿te importaría tocar aquella canción que tocaba Skullkid una vez más? Me gustaría escucharla una vez más- pidió la monarca mientras jugaba con uno de los mechones de su cabellera anaranjada. Se jalo un poco el cabello con fuerza, y se dio una bofetada mental ante aquella estúpida petición por parte de ella.

"Intentas hacer que el olvide aquellos últimos minutos de la vida de Skullkid, y tu primera idea es pedirle que toque la canción que este tanto le gustaba. Idiota" se reprendió mentalmente al haberse dado cuenta de su error.

Solo recibió un asentimiento por parte de Link que al terminar de limpiarse el rostro puso la boquilla del instrumento entre sus labios empezando a tocar aquella enigmática canción que empezó a llenar el lugar con su melodía. Y al igual que la anterior vez, la regente del crepúsculo se unió para cantar junto a su amado que no paro hasta llegar al final junto con hechicera de piel pálida. Sin duda alguna aquella canción tenía cierto poder sobre el bosque, cada nota cada frase de esta hacía que la naturaleza cobrara vida dando la impresión de que el viento danzaban al tempo de la canción, y la vegetación brillaba con cierto resplandor ante los matices de aquella indescifrable melodía.

No era triste pero tampoco era feliz, pensaba Midna mientras canta en un intento vano de describir aquella bella canción, no transmitía amor, pero tampoco transmitía rencor, era de carácter jovial pero no lo suficiente al estar envuelta en aquella capa de misterio y fantasía que envolvía a aquella melodía. Sin duda era especial y fue confirmado cuando de un momento a otro que entre el bosque se escucho la respuesta de un sonido parecido al de la ocarina tocando la misma melodía exaltando a ambos bendecidos con la trifuerza.

-¿pero que demonios?- exclamo Midna parándose al instante igual que Link.

-allá- dijo el hylian señalando la entrada del pueblo por el camino que daba a su casa. En aquel lugar se podía ver a una pequeña niña con trajes verdes de cabello corto y verde tocar una ocarina igual a la que el héroe sostenía en aquel momento. De un momento a otro esta salió de aquel ensimismamiento en el que había entrado al empezar a tocar dejando apreciar unos ojos tan azules como el cielo solo para después adentrarse en el camino perdiéndose de la vista de los dos elegidos.

-sigámosla- dijo la regente del crepúsculo mientras salía corriendo junto con Link en dirección a su casa por donde aquella enigmática niña de ropajes verdes había salido corriendo.

Cuando llegaron a la casa de este escucharon una risa tierna, dulce y sin duda infantil y al encontrar su origen pudieron ver como la niña sostenía la ocarina contra su pecho y salía corriendo en dirección a la fuente de Ordona.

-niña ten cuidado, hay monstruos rondando este lugar- intento de razonar el rubio mientras seguía en su carrera en busca de la niña misteriosa. Fue entonces que ambos elegidos llegaron a la fuente del espíritu protector de la región de Latoan y vieron como la niña estaba levitando sobre aquella pequeña cascada de la fuente y en aquel momento al ver aquella figura en el aire, pudieron apreciar como los rayos del sol atravesaban el cuerpo de la niña.

-es un Fantasma igual que Rutela- expreso Link al ver a la niña ahí enfrente de él flotando como si nada en aquel lugar.

-¿Quién eres?- pregunto Midna estando en el centro de la fuente teniendo al héroe del crepúsculo a su lado. A pesar de su pregunta, solo recibió como respuesta una sonrisa dulce de parte de la niña.

-¿Por qué nos guiaste hasta este lugar?- pregunto la bestia de ojos zarcos -esa era tu intención ¿no? Guiarnos hasta aquí- fue así como la niña asintió solo para llevarse la ocarina a la boca empezando a tocar la canción que tanto le gustaba a Skullkid sin despegar su mirada de Link.

-Creo que quiere que la toques junto a ella- propuso la portadora de la trifuerza del poder al ver que después de pasados unos minutos no ocurría nada significante. Y así como había sugerido la twili, un poco incrédulo si hablaba con la verdad, así lo hiso el héroe elegido empezando a seguir a la niña en aquella melodía llenando el lugar con el misterioso ambiente que se generaba ante aquella bella tonada.

-¿Pero que rayos…?- exclamo la de ojos escarlata ante la sorpresa del suceso. En aquel momento del suelo surgieron unas escaleras que se adentraban en aquella pequeña cueva detrás de la cascada la cual había abierto paso a un largo túnel dentro de esta. Apenas la estructura se termino de elevar, la niña descendió y salió corriendo por el túnel que se había formado. -¿deberíamos seguirla? –

-yo creo que si- dijo Link ocultando la sorpresa que había sentido al ver como del lago de Ordona salía aquella estructura revelando aquel pasaje secreto que nunca nadie había descubierto.

Siguieron aquel pasillo oscuro de paredes rocosas iguales a las de la arboleda sagrada. El camino que recorrían era bañado por una fría y tenue brisa que lograba hacer que los bellos de los elegidos por las diosas Din y Farore se erizaran ante aquello que sentían. Llego un punto en el que el túnel se volvía lo suficientemente oscuro como para que ninguno de los dos pudiera ver algo más allá de su nariz, por lo que Midna encendió su palma con un conjuro que logro iluminar el camino con el azul claro del hechizo que brillaba en su mano y que hacía resplandecer aquellos tatuajes que esta poseía.

-mantente alerta- dijo Link con seriedad mientras agarraba con firmeza la empuñadura de la espada maestra para después seguir su camino por aquel pasillo antiguo.

Pasaron minutos en los que solo se escuchaban la respiración de ambos héroes junto con los pasos de estos sobre la piedra caliza del túnel siendo acompañado por el tenue lamento del viento viajando a través del pasaje. Cuando el recorrido parecía tornarse interminable, empezaron a escuchar como por el pasillo empezó a resonar una vez más aquella melodía fantástica y misteriosa que provenía de lo que parecía el final del recorrido.

-mira- dijo la regente del crepúsculo a su compañero quien afilo la mirada logrando ver una pequeña luz al final del túnel.

-Ya estamos cerca- dijo Link empezando a caminar levemente más rápido, pero sin dejar la cautela de lado para así poder salir de aquel asfixiante corredor sin ningún rasguño.

Cada vez que se acercaban más al final del pasillo, la música sonaba con mayor intensidad haciendo que los héroes lograran escuchar como la reverberación del sonido se desvanecía al estar cada vez más cerca a la fuente de este.

-wow- fue la única exclamación que salió de los labios de ambos al haber salido de aquel oscuro corredor. En frente de ellos había una especie de templo antiguo de piedra caliza que era decorado por ramas y maleza en sus paredes haciéndose uno con la naturaleza. En el centro de este estaba lo que parecía una gran losa de mármol pulido en forma de hexágono y que sobre este estaba el símbolo de la trifuerza con el símbolo del bosque inscrito en su interior. Al frente de la losa se veía como una gran escalera llevaba a lo que parecía ser la entrada al templo la cual estaba elevada a unos metros del suelo. Y al lado de aquella escalera en un tronco viejo vieron algo que les dejo con los ojos abiertos a ambos elegidos.

-¿Link?- dijo con confusión la twili al tener al frente de ella una ilusión fantasmal del héroe del crepúsculo.

-pero que rayos- exclamo la bestia de ojos zarcos al ver aquella imagen de el mismo unos años mayor tocando la ocarina de detales verdes mientras era oído por la niña que habían perseguido que en aquel momento se encontraba sentada en una de las piernas del héroe escuchando atentamente.

-¿conoces a la niña?- cuestiono Midna al ver aquel escenario en aquella entrada de aquel templo.

-no la conoce- respondió alguien detrás de ellos haciendo que ambos elegidos sacaran sus respectivas armas dispuestos a atacar a quien sea que estuviera detrás de ellos.

-sabio del bosque- exclamo la regente al volver a ver al fantasma del sabio al que Ganondorf había asesinado en su intento de huir a la condena que los sabios le iban a imponer.

-¿Qué haces aquí?- pregunto el héroe del crepúsculo.

-vine porque así estaba previsto por las diosas y porque este es el lugar al que mi alma en pena está condenada a vagar hasta que la siguiente generación de sabios sea escogida- dijo el espectro haciendo que los héroes se miraran entre si ante aquello que decía el ente.

-¿a qué te refieres? ¿Las diosas planearon esto? – pregunto Midna con incredulidad al pensar que las diosas hubieran maquinado todo aquel viajecito hasta aquel templo antiguo.

-dije que lo previeron, no que lo hayan planeado- respondió el sabio- aunque me causa un poco de gracia e ironía. Como ustedes dos terminaron por encontrar el lugar en donde el héroe del tiempo paso sus últimos momentos de vida.

-¿el héroe del tiempo?- exclamaron ambos a la vez ante lo revelado por el espectro.

-mírenlo detalladamente y verán las diferencias- y así como lo sugirió el sabio, tanto la bestia de ojos zarcos y la regente de mirada escarlata detallaron a aquel que estaba en frente de ellos notando como la cara de este era más afilada que la del héroe del crepúsculo y como el cabello de este era más rubio y más largo que el del lobo.

-es verdad- dijo la monarca al ver las diferencias entre el héroe del crepúsculo y el héroe del tiempo. En aquel momento el fantasma del héroe del tiempo dejo de tocar solo para recibir una risa traviesa de parte de la niña.

-¿Qué es tan gracioso?- se escuchó la voz del héroe del tiempo la cual era más gruesa que la de la bestia de ojos zarcos.

-te lo dije - respondió la niña con una brillante sonrisa mientras balanceaba los pies sobre la pierna en la que estaba sentada.

-¿a qué te refieres?-

-hace ya 15 años te dije que este lugar iba a ser muy importante para ambos- respondió la niña sin borrar aquella sonrisa de su rostro la cual se vio reflejada también en el rostro del hyliano quien la abrazo con cariño apegándola a su pecho mientras esta recostaba su cabeza en el hombro del héroe.

-y como siempre, tenías razón- y al terminar aquella conversación ambas ilusiones se desvanecieron en el aire dejando sorprendidos a ambos portadores de la trifuerza.

-síganme y podre explicarles todo- dijo el sabio del bosque mientras empezaba a subir las escaleras. Así como pidió el sabio, los héroes lo siguieron hasta dar con la entrada del templo. Cuando estos dos entraron vieron en el interior un gran salón que tenía varias puertas en sus paredes, en el centro de esta estaba un gran candelabro colgado del techo, y a pesar de lo antiguo y enmarañado por telarañas, apenas el sabio aplaudió, este se encendió al igual que las antorchas que estaban en las esquinas del cuarto.

-¿en dónde estamos sabio?- pregunto Midna viendo con curiosidad aquel lugar.

-estamos en aquel que es conocido como el templo del bosque- respondió este mientras se dirigía a una de las puertas que daba a un gran jardín.

-espera- dijo Link deteniéndose en el camino- este no es el templo del bosque. Ese está en la región de farone metido en la zona norte-

-en eso te equivocas héroe del crepúsculo- dijo el espectro mientras continuaba su andar por aquel jardín con puentes y fuentes de piedra -aquello que tu conoces como el templo del bosque es lo que antes se conocía como el Árbol deku, el gran árbol guardián del bosque- y a pesar de haber respondido la pregunta, la interrogante estaba cada vez más dibujada en los rostros de los elegidos -sé que tienen varias preguntas pero antes de responderlas, voy a darles el contexto para que así puedan comprender mejor lo que les quiero enseñar- y así este se metió por otra puerta a la que los portadores también entraron para así conseguir las respuestas que tanto querían.

-retomemos la historia del héroe del tiempo- dijo este caminando por un pasillo donde se podía apreciar al héroe cuando este aún era pequeño-después de haber salvado al reino de Hyrule de su fatídico destino, este se fue en un viaje al bosque para así encontrar a aquella que lo acompaño durante todo su periplo-

-se su pone que volvió unos años después ¿no?- dijo Midna recordando las memorias que Zelda le había mostrado.

-así es- respondió el espectro- durante su viaje, el héroe se vio inmerso en otra aventura en una tierra desconocida guardada por 4 guardianes que en aquel momento se encontraban sellados por una criatura noble que estaba siendo controlado por un gran demonio- y así como mencionaba se iban revelando cuadros a lo largo del pasillo que relataban la historia que el fantasma iba contando.

-después de haber salvado aquel mundo de la destrucción el héroe volvió a las tierras que lo vieron crecer. Y a pesar de que había superado el abandono de parte de su compañera, la soledad que lo abarco en aquel momento fue indescriptible-

-pero…- interrumpió la twili quien aún se encontraba extremadamente confundida -¿el era el héroe del tiempo, que acaso el pueblo no lo tenía en gran estima? ¿Por qué lo dejarían solo? -

-no- respondió el sabio- lo poco que se sabe del héroe del tiempo es gracias a los sabios de aquella generación. Recuerden que después de haber vuelto a su tiempo, nadie recordaba al que les salvo la vida ya que ese suceso fue prevenido por el héroe y la princesa antes de que este tuviera lugar, por ende este relativamente nunca ocurrió- y así siguió caminando dejando momentáneamente atrás a Midna y a Link que empezaban lentamente a armar el puzle de aquella historia.

-¿Qué paso con la princesa? ¿ella no ayudo al héroe en aquella soledad? -pregunto Link quien no podía sacarse aquella sensación de familiaridad de la boca.

-no pudo. El héroe volvió cuando tenía aproximadamente 14 años. En esa época la princesa estaba siendo adiestrada en el arte de gobernar y a pesar de que esta recordaba las hazañas del héroe, el rey por el contrario no lo hacía por lo que a sus ojos solo era un niño que su hija había conocido por casualidad- respondió el espectro mostrando un cuadro en el que se podía ver al héroe del tiempo bajo un árbol mirando a la ciudadela desde lejos. Aquel cuadro ilustraba la soledad que el guerrero había sentido en aquel momento, en como este a pesar de haber salido de un dolor por abandono entraba a uno por soledad en un mundo que ni si quiera lo conocía.

-la vida de los héroes después del periplo siempre ha sido dura- dijo el sabio haciendo que Link agachara la cabeza con pesar -sin embargo, siempre logran salir adelante- y así le dio una mirada de soslayo a Midna quien a pesar de haber visto el gesto no entendía el punto al que quería llegar.

-¿Cómo salió el héroe del tiempo de su dolor?- pregunto el elegido por Farore con cierta esperanza.

-con amor- dijo con simpleza el sabio.

-¿amor?- pregunto confundido el héroe ante aquella respuesta.

-si- dijo para dobla en una esquina que daba a otro pasillo -el héroe volvió al lugar que lo vio crecer, a la aldea de los kokiri y en aquel lugar se volvió a encontrar con aquella amiga de su infancia. Saria la sabia del bosque- y así ambos portadores vieron un vitral de una niña de ropajes verde y cabello del mismo color cayendo sobre una mirada tan azulada como el cielo.

-es la niña de la ocarina- dijo el héroe al reconocerla.

-así es. Aquella canción que tocaste y que el guardián de la espada tocaba se llama la canción de Saria, una melodía que ella compuso para que su amigo de la infancia se pudiera contactar con ella cuando él quisiera. Cuando la tocaste en el lago de Ordon, invocaste su espíritu el cual fue ante tu llamado- explico el sabio.

-pero Link la toco en la arboleda sagrada y no ocurrió nada- menciono la hechicera al recordar la mañana de aquel día.

-eso se debe al poder ancestral que protege la arboleda sagrada desde el momento en que fue movida a su posición actual. Ningún hechizo sirve dentro de la arboleda, sin embargo, este se vio seriamente menguado cuando el espíritu de Farone perdió su luz- respondió el espectro para después seguir caminando.

-espere un momento- detuvo la regente del crepúsculo -¿la arboleda sagrada no estaba en el bosque en la época del héroe del tiempo?-

-al comienzo de la época, no- respondió el ente.

-¿entonces donde estaba?- pregunto el rubio con curiosidad.

-antes, la arboleda sagrada se encontraba en la ciudadela de hyrule, en la zona noreste y era conocida como el templo del tiempo-

-¿el templo del tiempo? ¿El mismo que Midna y yo cruzamos para encontrar la 3ra pieza del espejo? –

-así es- respondió el espectro – después del periplo del héroe del tiempo, todos los sabios se reunieron para tomar una medida sobre el templo y el peligro que suponía su posición y la cantidad de objetos importantes que este contenía. Una de las ventajas que tuvo Ganondorf para entrar al reino sagrado fue la posición del templo el que no era secreto para nadie, así que se llegó a un censo unánime en el que se decidió destruir el templo y transportar la espada al bosque perdido. Sin embargo, la entrada al reino sagrado no podía ser destruida ya que aquella conexión entre el mundo de la luz y el reino de las diosas era lo único que era capaz de proteger a todo hyrule, por lo que se decidió hacer una ruptura espacio-tiempo que permitiera volver al pasado y entrar al templo. De aquella manera la entrada al reino sagrado no se rompería-

-¿entonces nosotros…?- pregunto Link atando los cabos que iba cogiendo.

-así es héroe- interrumpió el espectro las cavilaciones de Link- aquel lugar en el que tú y la regente de las sombras estuvieron era la ruptura espacio-tiempo que los sabios de la época del héroe del tiempo construyeron. El plan de la reencarnación de demise era entrar a la ruptura una vez conquistados ambos mundos para así usar la trifuerza para abrir el reino sagrado y así atacar a las diosas de oro y conquistar los tres mundos- y sin decir más continuo dejando extremadamente sorprendidos a los héroes elegidos por las diosas.

-continuando con nuestra historia. El héroe volvió a la aldea de los kokiri donde se reencontró con la sabia del bosque. Con permiso del árbol deku se volvió a instalar en la aldea y al ser Saria la conocedora de su dolor al ella también recordar los sucesos que nunca ocurrieron, estos se hicieron más unidos y al final, como ya creo que dedujeron, los dos se enamoraron-

-un momento- dijo Midna parando en seco - ¿Qué no se supone que los Kokiri eran niños que nunca crecían? –

-si- respondió con simpleza el espectro.

-por las diosas- exclamo la regente -Link, en tu vida pasada eras un depravado- dijo con burla haciendo que el héroe del crepúsculo se pusiera rojo como tomate ante la vergüenza que sentía en aquel instante.

- no exactamente- dijo el espectro llamando la atención de ambos portadores quienes vieron como el espectro entraba por otra puerta para así llegar a un jardín circular con una estatua de 2 metros de alto en el centro que dejo a ambos elegidos con la boca abierta – Saria al ser una de las sabias tenía poderes inimaginables y entre esos era poder cambiar su apariencia -explico mientras señalaba la estatua la cual era del héroe elegido abrazando protectoramente a una doncella por detrás quien recostaba su cabeza en el pecho de su protector mientras tomaba los brazos que la abrazaban con cariño. Aquella doncella tenía un cuerpo delgado, facciones finas y de una altura que llegaba por debajo del mentón del héroe del tiempo - además Saria fue una de las guardianas más sabias de su generación, solo era superada por la sabia de las sombras Impa- y así los elegidos y el espectro rodearon la estatua para así adentrarse a otro pasillo con más cuadros y antorchas en su extensión.

-cuando el héroe cumplió la mayoría de edad, fue nombrado guardabosques del imperio, y al ser este guardián del bosque también paso a ser el guardia personal de la sabia siendo este, el templo, su lugar de refugio, el lugar que vio el desarrollo de aquel profundo amor- termino de relatar el fantasma mientras doblaba por una esquina -hasta vio el crecimiento de una familia-

-¿Qué?- pregunto el hyliano incrédulo -¿tuvieron hijos?-

-no exactamente- respondió el ente -a pesar de poder cambiar su apariencia, internamente el cuerpo de Saria seguía siendo el de una niña, inmaduro y por ende estéril al nunca haber pasado por aquella pubertad que vuelve fértil al cuerpo de la mujer-

-entonces, ¿a cuál familia se refiere? - pregunto Midna desconcertada.

-a aquella que formaron con aquella criatura noble al que el héroe se enfrentó en su viaje en tierras extranjeras -y así señalo a un gran cuadro que se encontraba en la pared principal de lo que parecía una sala de estar.

-Skullkid- dijeron ambos asombrados mientras entraban en aquella sala y veían un retrato del héroe, de la sabia y del guardián de la espada. El héroe del tiempo estaba abrazando por la cintura a Saria mientras esta tenía sus manos posadas en los hombros de un sonriente Skullkid.

"mi padre estaría avergonzado"

"el sí fue fuerte, él era el más grande de grandes. Me había pedido cuidar la espada antes de morir y yo le falle"

"mi madre la compuso. Ella la tocaba siempre, y siempre me arrullaba con ella"

-estos son los padres de Skullkid- recordó la reencarnación de la guardiana del inframundo las últimas palabras del guardián de la espada maestra -a ellos se refería-

-si-dijo el héroe ensimismado ante aquella revelación- ¿pero entonces de donde vino Skullkid? ¿Qué fue de el después de la aventura del héroe en tierras extranjeras? –

-el guardian de la espada maestra antes de haber sido poseído por el demonio había vivido parte de su vida en Hyrule donde había aprendido la canción de Saria de parte del héroe por lo que ya se conocían antes de haber sido enemigos. Cuando Ganondorf iba a ser denunciado, el niño salió del reino en busca de una aventura donde encontró la máscara donde estaba sellado el demonio y al ser curioso como todo niño no midió el peligro que aquella mascara representaba para el mundo- dijo el espectro para continuar -después de haber sido liberado, Skullkid vivió en las tierras que estuvo a punto de destruir, sin embargo, no podía olvidar a su gran amigo y menos cuando tocaba la canción que este le había enseñado, así que decidió volver a Hyrule donde conoció a aquella que compuso la canción y la que era la actual pareja del héroe del tiempo. Al ser un niño sin hogar y sin rumbo, y al ellos no poder concebir hijos, los corazones nobles del héroe y de la sabia del bosque decidieron adoptarlo y criarlo como su propio hijo- termino de relatar el espectro.

-vaya- dijo Link con felicidad al pensar en la historia de su antepasado,

-si, me alegra saber que tuvo un final feliz- dijo Midna con una radiante sonrisa al ver la felicidad del héroe del crespúsculo, no obstante, cuando el espectro se detuvo y agacho la cabeza sintió que algo faltaba, que algo no encajaba -ellos tuvieron un final feliz ¿cierto? - y sin recibir respuesta vio como el espectro retomo su camino sin decir más -oye responde- exclamo la regente del crepúsculo al ver que el espectro no respondía a su pregunta. Fue entonces que este entro por otra puerta que al abrirla dieron con un pequeño jardín al que solo se filtraban un par de rayos ante el denso follaje de un gran árbol que extendía sus raíces por todo el lugar resquebrajando los muros y el suelo ante las grandes raíces que habían crecido.

Sin responder el espectro señalo entre las raíces de la base del árbol sin decir ni una sola palabra. Con cautela ambos elegidos se acercaron a la base del gran árbol llevándose una gran sorpresa, en especial el héroe del crepúsculo.

-he ahí el héroe del tiempo- dijo de manera sombría el fantasma del sabio del bosque.

Bueno hasta aquí el capitulo de hoy. Se que me demore, pero les prometo que se los compensare. La verdad este capítulo era más largo, pero me di cuenta de que estaba llegando a las 15k palabras así que decidí partirlo en dos. Así que estén atentos en esta semana o la siguiente que el siguiente capítulo ya estará publicado muy pronto.

Y ya saben cuídense y les deseo suerte y bendiciones de Dios en esta crisis que se esta viviendo.