Frozen es de Disney y Rise of the Guardians de Dreamworks. Solo hago esto para mi diversión y su entretenimiento.


La canción es "My Only Hope" de Mandy Moore, gracias a gisecorrea9 por la sugerencia, así que, búsquenla, y familiarícense con ella :)


─ ¡No te pienso dejar en paz hasta que me cuentes que pasó! ¡Y no me mientas! ─ Elsa solo rodó los ojos fastidiada al ver a su hermana ocupando toda su cama en forma de protesta.

─Anna, de por Dios…estoy cansada.

─No me interesa; quiero saber ─ repitió, aun acostada en la cama, pero esta vez, cruzando los brazos sobre su pecho. ¿Cómo se supone que ignorara el hecho de que llegó malherida? ¡Eso era simplemente ilógico! ─Es tan sencillo como que me digas qué ocurrió.

─No tiene importancia…

─Aun mejor; me lo puedes decir con más confianza entonces ─ eso no era lo que la rubia quería lograr. La joven pelirroja se sentó en la cama y la miró seriamente─ Dime qué pasó

─Anna…

─Elsa…─respondió ─ ¿No se supone que hay confianza entre nosotras? ¡Deja de ocultarme las cosas! ─Elsa no respondió. Sabía que tenía razón, pero es que tenia tantos problemas en su vida…No quería involucrar a sus hermanos en todas aquellas preocupaciones que no tenían nada que ver con ellos.

─De verdad creo que no es necesario que te enteres…─ Elsa miró a su hermana menor. Su expresión era de seriedad mezclada con enojo; eso no era bueno.

─ ¿Sabes qué? Olvídalo…─Anna se incorporó de la cama y se dirigió a la puerta ─Es lindo saber cómo será nuestra dinámica a partir de ahora y sobre todo, saber que no confías en mi…

─Anna yo nunca…

─Buenas noches ─dijo de manera seca, cerrando la puerta de manera brusca.

Elsa quedó en su mismo lugar, paralizada por lo que acababa de ocurrir. Lo único que le faltaba era eso, pelearse con una de las personas que más le importaba. ¿Qué había hecho mal? ¿Acaso tenía alguna deuda con la vida? El abandono de su padre, la muerte de su madre, el acoso, la golpiza, la pelea con Anna…Sus ojos comenzaron a arder. Era demasiado para ella; sentía que no podía más. Se sentó en la cama y, sin poder evitarlo, comenzó a llorar. Tal vez, todo lo que le estaba pasando era una especie de señal de que algo estaba haciendo mal. Las lágrimas descendían sin parar de sus mejillas, estaba sollozando, pero cubría su boca para que sus hermanos no lo notaran. Lo último que quería era mostrarse débil ante ellos. Se acomodó mejor en la cama, divisando de inmediato un portarretratos con una foto que ella atesoraba con su vida: una foto de su madre. Tomó el objeto entre sus manos y lo abrazó con cariño.

─Mamá…no sé que hacer…─comenzó a decir con voz quebradiza como si de verdad su madre estuviera ahí con ella ─Son tantas cosas y yo…no sé si pueda…─alejó el retrato de su madre de su pecho y lo miró, recordando aquellos bellos momentos que había compartido con su madre. Uno en particular, llegó a su mente.

Nunca en toda su vida se había sentido tan mal. Las palabras de su padre seguían calando en lo más profundo de su interior. Tal vez lo hizo enojar o se portó mal, pero aun así su deber como padre era corregirla, no negarla de la manera en que lo hizo.

Elsa…─la chica de 13 años levantó la vista. Ahí estaba su madre, mirándola con un deje de tristeza. La pobre rubia no pudo evitar que un par de sollozos escaparan de su boca ─ Mi pequeña…─dijo acercándose a ella y protegiéndola en sus brazos.

¿Qué pasó? ¿Acaso fue algo que dije o hice?

No mi vida, no hiciste nada. El malo aquí es tu padre…tu no tienes nada de que culparte.

¿Y …por qué se fue?

Por egoísmo…tu padre está siendo egoísta ─dijo acariciando tiernamente el pelo de su hija ─ Ahora lo importante, somos nosotros como familia y te aseguro que haré lo imposible para que tú y tus hermanos estén bien. Solo recuerda que tenemos que ser fuertes; no importan las adversidades, no podemos darnos por vencido, ¿bien? ─Elsa asintió ─Esa es mi niña.

Te prometo que siempre voy a ser fuerte, no importa qué ─ susurró. Su madre sonrió orgullosa Te amo mami…

Se que sí, mi niña; yo también te amo.

Esa promesa no la podía romper. Secó sus lágrimas y contempló el retrato de su madre. La extrañaba tanto…Había veces que deseaba aunque fuera un minuto con ella para poder contarle todo lo que le pasaba, para decirle cuanto la quería… añoraba tanto un momento madre e hija que sabia nunca ocurriría. Aun así, debía seguir adelante. Sabía que en algunas ocasiones se derrumbaría, era verdad, ya que, ella no era de piedra y tenía sentimientos, pero lo importante era levantarse y ella lo haría las veces que fueran necesarias. Tomó el retrato y lo regresó a su lugar, para luego meterse bajo sus cobijas y acostarse de lado, observando aun el retrato de su progenitora.

─Te prometo que seré fuerte, mamá…te amo


Las estrellas se abrían pasó en aquella oscura noche. Jack estaba en su jardín mirando hacia el cielo, pensativo mientras bebía un poco. Tenía algunos días sin ingerir aquella sustancia que lo volvía eufórico y, aunque sentía ansiedad por ese hecho, no era lo suficientemente fuerte como para ir a buscarla. Su mente estaba más ocupada en algo, o mejor dicho, en alguien. No entendía porque no podía sacarse a Elsa de la cabeza. No quería creer que esta anomalía suya tenía una razón mas allá de sus riñas. Cuando leyó su mensaje y supo todo lo que su "amigo" y novia le habían hecho en el día, sintió una corriente de furia recorrer todo su ser, solo de imaginar cómo Hans debió tratar de propasarse con ella y de cómo Toothianna y sus secuaces, debieron dejarla después de la golpiza; no quería imaginarse como habían dejado su precioso rostro. Jack abrió los ojos en puro shock. ¿Había prácticamente pensado que Elsa era linda? Bueno, en realidad lo era, verdaderamente atractiva, pero él no debería estar pensando en eso. Suspiró frustrado. No sabía que le estaba pasando con ella y temía averiguarlo. Además, tenía que confrontar a dos personajes por sus acciones. No podía permitir que se salieran con la suya. No le importaba si eran sus "amigos", ellos debían saber que no apoyaba sus acciones. Sería un día más que largo para él…

─Necesito otro trago…─susurró para sí mismo. Tomaría una cerveza más; después de todo, le había prometido a su hermana beber menos.


Si algo caracterizaba a Toothianna era el hecho de que siempre conseguía lo que quería. Se sentía en la cima después de haber puesto en su lugar a aquella marginada. De seguro tenia algunos moretones y rapones por los golpes que le había proporcionado y eso la alegraba sobremanera; serian un recordatorio de que con ella no debía meterse y de que Jack, era de su propiedad. La castaña miró hacia la entrada de la Universidad por donde venia su muy adorado novio. Se sentía más tranquila al saber que, por lo menos, había asustado un poco a aquella…igualada. Caminó de manera orgullosa hacia Jack totalmente feliz.

─Hola, amor. Llegas temprano ─trató de besarlo, pero él giró el rostro. Su rostro denotaba enojo y seriedad, cosa que no agradó a la muchacha ─ ¿Qué ocurre?

─ ¿Por qué tú y tus "amiguitas" le propinaron una golpiza a Elsa? ─Tooth se paralizó. ¿Acaso la estúpida la había delatado?

─ ¿Ella te contó? ─preguntó por preguntar porque sabía que no había manera de que se enterara por otra persona.

─ ¿Acaso importa quién me contó? El punto aquí es que no sabía que estaba saliendo con una pandillera

─Si poner en su lugar a esa zorra es ser una pandillera, pues sí, ¡lo soy! ─Jack la tomó bruscamente del brazo y la miró furioso.

─ ¡No vuelvas a llamarla de ese modo!

─ ¡¿Por qué la defiendes?! ─dijo zafándose de su agarre ─ ¡Hace poco era tu enemiga también!

─ ¡Pues creo que ya no la veo de ese modo! Que no me agrade, no significa que tengo el derecho de interceptarla en una calle desierta y golpearla a traición porque estoy muy seguro de que, si hubiera sido una pelea justa, ella te habría hecho puré ─la chica lo miró indignada.

─ ¡Claro que no!

─Está bien, Toothianna, lo que digas…─dijo restándole interés. No había forma de discutir con alguien que se negaba a ver la verdad ─No puedo creer que eches la culpa de nuestro problema a una persona que no tiene nada que ver.

─ ¡Ella tiene mucho que ver! ¡¿No te das cuenta que ahora mismo estamos discutiendo por su culpa?!

─ ¡No estamos discutiendo por ella! ─ rebatió Jack ─ ¡Cada vez que discutimos es por tus paranoias! ¡Vives en estado de novia neurótica y celosa! ¡Me asfixias! ─explicó él. Pasó una de sus manos por su cabello, en señal de frustración ─Y yo ya no quiero seguir con esto…─Toothianna palideció.

─ ¿Qué… quieres decir con eso? ─Jack la miró de manera inexpresiva.

─Esto se acabó…

─ ¿Estas… terminando conmigo? ─preguntó no creyendo lo que escuchaba.

─Sí…─ la joven castaña quedó totalmente sorprendida. No podía ser cierto.

─No…no…no debemos terminar ─comenzó a decir ella de manera desesperada ─ ¡Yo puedo cambiar!

─Ya es demasiado tarde…el daño está hecho…

─Pero… ─comenzó a decir. Trató de tomar su brazo, pero él se alejó.

─Adiós, Toothianna… ¡Ah y otra cosa! Si vuelves a agredir a Elsa de cualquier forma, yo mismo me encargaré de que pagues por ello… ─ Jack se alejó de ella, sin agregar nada más. Sentía como un peso se eliminaba de sus hombros. Esta relación solo le causaba dolores de cabezas; no iban a ningún lado y lo mejor era terminarla.

Por su parte, la castaña no podía creer lo que acababa de pasar. Nadie había roto con ella antes; ¡eso era un insulto para ella! Y aunque Jack dijera que no, estaba segura de que Elsa tenía algo que ver en este asunto. De alguna forma, le había lavado el cerebro y ahora movía sus hilos para crear problemas entre ellos. Eso no podía quedarse así. Ella debía pagar por su atrevimiento.


Se sentía mal, mejor dicho, culpable. No quería tratar a Elsa de ese modo, pero prefería ignorarla a decirle algo de lo que se arrepentiría. Se levantó extra-temprano esa mañana para no encontrarse con su hermana mayor. Se bañó, vistió y desayunó en silencio, para luego abandonar la residencia. No le gustaba hacer aquello, de verdad que no, pero aun estaba enojada y herida por la desconfianza que Elsa últimamente le profesaba. Le había perdonado lo de la enfermedad, pero esto…ya era demasiado. ¿Por qué no confiaba en ella? ¿Acaso le había perdido la confianza? ¿Que había hecho? Anna entró al desierto salón. Miró su reloj: 6:45 a.m. Suspiró. Tenía muchísimo tiempo libre. No vería a Kristoff hasta la hora del almuerzo, ya que, el rubio siempre llegaba tarde. Aun agobiada por la tensión entre ella y su hermana, decidió que lo mejor sería despejar la mente del asunto y que mejor que hacerlo repasando su primera materia del día y la que más odiaba: matemáticas. Su antiguo profesor había sido transferido, por lo que, hoy iniciaría un nuevo docente. Esperaba que con este pudiera entender mejor…El tiempo pasó y el salón se fue llenando mientras ella estaba sumergida en sus estudios. Levantó la vista al escuchar como el alboroto disminuía y vio como el director hacia acto de presencia.

─Muy buenos días, jóvenes ─ ellos saludaron a coro ─He venido a presentarles a su nuevo profesor de matemáticas. Pase ─se podía sentir la expectativa en el aire. ¿Sería hombre o mujer? ¿Gruñón o amable? Eran las preguntas que rondaban la atmosfera. Luego de unos segundos, una figura se asomó en la puerta. La boca de Anna se abrió en puro asombro. No podía creer lo que sus ojos veían ─Preséntate ante tus alumnos.

─Muy buenos días. Mi nombre es Nicholas St. North y seré su nuevo maestro de matemáticas─ Nicholas escaneó rápidamente el aula y se fijó en un rostro muy familiar, al cual le sonrió muy sutilmente. ¡No podía creer su suerte! Era el maestro de su nieta; así podría conocerla mejor.

Anna aun no salía de su asombro. ¡Que pequeño era el mundo!


El día no había empezado muy bien para ella. Despertarse y ver que tu hermana menor estaba tan enojada contigo que decidió salir extra-temprano de la casa, no causaba la mejor de las sensaciones. La entendía, claro que sí, ella estaría enojada si fuera al revés y fuera Anna quien le ocultara algo, pero simplemente no quería que se enterara de todo el embrollo que era su vida. Ella quería que sus hermanos estuvieran alejados de todo eso, que no se preocuparan…Estaba muy sumida en sus pensamientos cuando alguien la jaló bruscamente del brazo.

─ ¡¿Qué quieres ahora?! ─preguntó frustrada. ¡¿Por qué no la dejaba en paz de una buena vez?!

─Lo que hiciste ayer no fue muy cortes de tu parte, exijo una disculpa ─Elsa lo miró indignada. ¿Acaso era una broma?

─ ¡No me disculparé contigo! ¡Tú fuiste el sub-normal que vino a molestarme! ─La respuesta no fue del agrado de Hans. Tomó a Elsa bruscamente del rostro e hizo que lo mirara.

─No me gusta que me lleves la contraria…

─ ¡No me interesa!─respondió totalmente furiosa mientras él la miraba de manera burlona, al ver aquellos golpes en su rostro.

─ Es una lástima que deba seguir maltratando tu bello rostro ─la chica vio como una de las manos de Hans se elevaba en el aire, tomando impulso para golpearla. Cerró los ojos anticipando aquel golpe que nunca llegó, en cambio, sintió como el agarre de Hans sobre ella, desaparecía de repente. Abrió los ojos extrañada y se encontró con una persona de espaldas a ella.

─ ¡¿Pero qué demonios te pasa?! ─gritó furioso Jack. Una cosa era ser un patán y otra muy diferente era levantarle la mano a una mujer ─ ¡¿Por qué ibas a pegarle?!

─ ¡Porque me rechazó! ¡¿Te parece poco?! ─ No podía creer lo que escuchaba…

─ ¡¿No te das cuenta de las estupideces que dices?! Ella no debe corresponderte y menos si sabe que eres capaz de levantarle la mano...

Hans se acercó iracundo a Jack.

─ ¡¿Y tú que te metes?! ¡Dijiste que no te importaba! ─Jack tomó al pelirrojo del cuello.

─Pues ahora lo hace. Si vuelves a molestarla otra vez, juro que no respondo… ─Hans se soltó bruscamente de su agarre. No podía creer lo que escuchaba. Su "mejor amigo" se había puesto del lado del enemigo.

─ ¡¿Nos traicionas?! ¡¿Ahora la defiendes?! ¡Pensé que éramos amigos!

─Yo también, pero tú y Toothianna me han probado que no ─dijo de manera fría ─ Ahora vete… ─Hans lo miró por unos momentos y luego a Elsa, quien lo miraba desafiante. Todo era su culpa…

─Estúpida zorra…─susurró mientras se alejaba. Tanto Elsa como Jack escucharon el insulto. El chico sintió unas ganas sobrehumanas de romperle la cara al que alguna vez consideró como su mejor amigo; ¿cómo se atrevía a llamarla así? Elsa, al notar la intención del joven de iniciar una pelea, lo sujetó del brazo.

─No vale la pena…─el joven Overland giró hacia ella para verla mejor. Hoy llevaba su pelo suelto, cubriendo algo de su rostro y él presentía por qué. Solo al ver aquel labio roto y ese ojo morado, sabía que trataba de ocultar algún que otro golpe. La culpa comenzó a carcomerlo, al ver aquellos golpes y de saber que, si no hubiera llegado a tiempo, la hubieran lastimado nuevamente. Todo había sido, indirectamente, su culpa, cosa que su consciencia no dejaba de recordarle.

─Elsa…

─Gracias, Jack─ Jamás en su vida se había sorprendido tanto. Elsa le estaba agradeciendo─ Aunque no me guste admitirlo, te debo una ─le sonrió de manera agradecida, lo que por alguna razón, causó un pequeño sonrojo en el rostro del joven Overland.

─Y aunque tú no me creas, fue un honor ─ella sonrió ─Yo…lo lamento mucho.

─ ¿Por qué?

Jack iba a responderle, pero fue interrumpido por la campana.

─ ¿Tienes algo que hacer después de esta clase? ─Elsa pareció pensarlo.

─Bueno, tengo una hora libre después de esta clase.

─ ¿Crees que puedas ir a la azotea? Quiero hablar contigo tranquilamente.

La joven rubia quedó algo sorprendida por la propuesta y más, porque se lo estaba pidiendo de la manera más atenta. Al parecer, era algo importante.

─Claro…ahí te veré, pero ahora debo irme ─él asintió.

Jack la vio alejarse por los pasillos. De verdad quería disculparse apropiadamente con ella. ¡La consciencia lo estaba comiendo vivo! Necesitaba decirme toda la verdad y descargar todo ese peso que sus "amigos" habían depositado sobre sus hombros. Ahora estaba solo. No tenía a sus supuestos amigos ni a sus padres; la única que le quedaba era su hermanita y tal vez, solo tal vez…Elsa.


No podía creer su suerte. No solo había encontrado a Elsa en su lugar de trabajo, ahora estaría más cerca de Anna por lo menos, dos horas al día.

─Eso es todo por hoy, jóvenes. Pueden retirarse… ─ en un abrir y cerrar de ojos, los estudiantes se habían marchado, a excepción de una.

─Es bueno verlo de nuevo, Señor North ─él sonrió.

─Lo mismo digo, Anna. Espero que nos llevemos bien ─dijo.

─ ¡Claro que sí! ─ exclamó de manera entusiasta ─Usted es un señor muy amable y que sabe explicar las matemáticas de maravilla. ¡Claro que nos llevaremos más bien! ─él rió divertido.

─Gracias. Al parecer te gustan las matemáticas ─Anna frunció el ceño.

─Para nada. ¡Son mis archienemigas a muerte! ─El hombre barbudo no pudo evitar sonreír. Sus nietas eran polos opuestos. Anna era extrovertida y alegre, mientras Elsa era más seria y reservada. Por eso se complementaban tan bien─ Si no fuera por Elsa, yo… ─la joven pelirroja calló abruptamente. Al parecer algo no iba bien…

─ ¿Por qué entristeciste de pronto? ¿Le pasó algo malo a Elsa?

─No…ella está bien, es solo que…nos peleamos, bueno, yo me peleé con ella porque no quiso contarme lo ocurrido anoche.

─Si no quiso contarte, sus razones tendrá ─dijo North. No quería involucrarse mucho en el asunto, después de todo, para ella él era un perfecto extraño que había ayudado a su hermana la noche anterior.

─Lo sé, juro que lo sé…es que…siento que cada vez nos alejamos mas. Ya no me cuenta nada, incluso me oculto acerca de su…─Anna calló abruptamente. Por poco hablaba más de la cuenta─ de algo muy grave. Siento que la confianza que solíamos tenernos, se esfumó en mis narices ─ El imponente hombre se acercó un poco a ella, colocando una de sus manos sobre su hombro en señal de apoyo.

─De seguro no quiere preocuparte. Por lo que pude notar, tú y tu hermano son lo más importante para ella; tal vez no quiera preocuparlos…Ponte en su lugar, ¿te gustaría preocuparlos por algo que consideras que solo te incumbe a ti? ─ella negó ─Ahí lo tienes…

Anna asintió débilmente. Aunque le doliera admitirlo, si se ponía en el lugar de Elsa, haría exactamente lo mismo.

─Tiene razón ─admitió muy a su pesar. Había sido más que injusta con su hermana mayor─ Ahora me siento más que culpable…

─No te preocupes. Elsa te perdonará sin problemas; ella te adora ─la pelirroja sonrió.

─Gracias, señor North; me ha ayudado mucho.

─Ni lo menciones; fue un placer ─respondió cortésmente.

Anna tomó sus cosas y abandonó el salón. Sabía que debía disculparse con Elsa por haber sido tan inmadura. Seguramente se sentía fatal por su notorio rechazo y se supone que no debería estar estresándola. Otro asunto que la tenia pensativa era aquella confianza que sentía hacia el Señor North. Nunca le había contado algo tan personal a una persona que no fuera Kristoff, por lo que, le extrañaba la soltura que tuvo para dialogar con él, pero eso pasaba a un segundo plano por ahora. Su prioridad era disculparse con Elsa.

North observó a su nieta alejarse. No podía permitir que sus nietas se enojaran entre sí. Ellas se complementaban y seria una verdadera tragedia si se separaran por pequeñeces. Pero lo que más le preocupaba era lo que Anna había comentado o, mejor dicho, lo que casi dice. ¿Qué secreto grave guardaba su nieta mayor? No lo sabía, pero por alguna extraña razón, lo preocupaba. Un sexto sentido le decía que ese secreto no podía ser bueno.


Elsa subía las escaleras con algo de incertidumbre. No sabía si era una buena idea subir a un lugar aislado, totalmente sola con Jack. Era cierto que el chico la había salvado de Hans, pero aun así, ella no podía darse el lujo de confiar enteramente en él. Estaba ahí gracias a su curiosidad. Necesitaba saber que era eso tan importante que necesitaba decirle. Elsa abrió la puerta de la azotea lentamente.

─ ¿Jack? ─llamó saliendo totalmente a la azotea. ¡El muy infeliz no podía citarla y llegar tarde! Aunque estaba enojada, se tomó su tiempo de apreciar su entorno. Era un lugar muy poco visitado, pero sin duda, era simplemente hermoso. Era como si hubiera un pequeño parque en el techo de la Universidad, llenó de flores, pequeñas plantas, banquillos y un techo de madera que le proporcionaba algo de fresca sombra…

─ ¡Elsa! ─la joven rubia dio un pequeño respingo al escuchar el grito detrás de ella. Giró y, frente a ella, estaba Jack agitado de subir las escaleras a toda velocidad.

─Jack, creí que…─trató de decir, pero fue interrumpida cuando el joven Overland, levantó su dedo índice, pidiéndole un momento para recuperar el aliento mientras se sostenía en sus rodillas con la cabeza baja. La rubia decidió cumplir su petición.

─Lamento…la…tardanza…─dijo recuperando el aliento y enderezando su postura ─ Había venido antes, pero como no era aun la hora de la reunión, fui a la biblioteca y, bueno…me quedé dormido ─ Elsa rodó los ojos. ¿Por qué no le sorprendía?

─En fin, ¿qué es eso que quieres decirme? ─ Jack se rascó la nuca, nervioso. Él no era bueno para eso de las disculpas. Muy pocas veces se había disculpado sinceramente con alguien, por lo que, le era difícil hacerlo en ese momento, pero sabía que ésta era necesaria. Después de saber la historia de su compañera de estudio, algo hizo "clic" en su interior. No podía dejar de sentirse culpable por ser uno de los factores que le complicaban aún mas su ya complicada vida ─ ¿Y bien?

─Yo…quería, bueno, aun quiero…pedirte perdón─ vio como los ojos de Elsa se abrían presos de la sorpresa ─Sé que todo lo que te ha pasado últimamente ha sido mi culpa y que mis, ahora ex amigos, actuaron influenciados por mí.

─ ¿Tú los mandaste a lastimarme?

─ ¡No! No, no, no ─negó rápidamente─ Me refiero a una manera más indirecta. Hans me había preguntado si me importaba que él tratara algo contigo y yo le respondí que no; por eso fue tan agresivo contigo y en cuanto a Toothianna…de seguro ya te lo contó.

─ ¿Por qué tú eres el que me pides perdón? En realidad, tú no los obligaste a nada, no es a ti quien te corresponde ofrecer disculpas.

─Puede ser…pero aun así, siento que te las debo ─ No podía creer lo que escuchaba. Jackson Overland le estaba pidiendo perdón de manera sincera. ¡Eso no pasaba todos los días! Un pequeño momento de silencio se formó entre ellos.

─Ya que estamos en eso…también me disculpo por los diferentes términos que he utilizado para insultarte. No fue muy cortes de mi parte ─ Jack la miró fijamente.

─ ¿Eso significa que aceptas mis disculpas? ─ella asintió ─Muchas gracias, Elsa ─respondió aliviado. Su consciencia ya estaba tranquila ─Yo también acepto tus disculpas. Y como ya todo está olvidado, sugiero un borrón y cuenta nueva ─dijo sonriente ─Hola, me llamo Jackson Overland ─Elsa sonrió divertida.

─Mucho gusto, Jackson, mi nombre es Elsa Arendelle.

─Un placer, Elsa.

Ambos se miraron sonrientes. Las circunstancias de su "tregua" eran más que extrañas. No podían asegurar que se llevarían bien, después de todo, su relación anterior era de perros y gatos, pero nada perdían con intentar. Quién sabe, tal vez de ahí nacería una muy buena amistad.

─Me alegra escuchar eso ─respondió ─Ya que todo está aclarado…

─ ¡Espera! ─exclamó él, al ver que ella se iría ─Pensé que podríamos ensayar.

─ ¿Ensayar?

─Ya sabes…la canción ─Jack caminó hacia uno de los banquillos, de donde sacó un estuche de guitarra ─Podemos cantar con música en vivo ─ Elsa lo miró extrañada.

─ ¿Tocas la guitarra?

─Sí

─ ¿Esa es la tuya? ─preguntó acusadoramente. Jack rió nervioso.

─No, lo pedí prestado del taller de música ─Elsa levantó una ceja, no creyendo su versión ─Está bien, lo tomé sin permiso, pero lo devolveré en cuanto terminemos. Tengo una propia en casa ─La rubia pareció convencida por la respuesta.

─ ¿Qué tienes en mente? ─ Jack se sentó en unos de los banquillos, sosteniendo la guitarra ya fuera de su estuche, invitándola a ella a sentarse. Elsa se sentó a su lado.

─Conozco la canción y puedo tocar la melodía. Creo que lo mejor sería familiarizarnos con la letra ─Elsa asintió. Tomó su mochila y sacó la letra de la canción ─Me gustaría que la cantaras, Elsa.

─ ¿Sola? Se supone que es un dúo.

─Lo sé, solo quiero comprobar como sonaría todo ─ Elsa pareció dudarlo ─Por favor…─dijo poniendo ojos de cachorrito. Elsa solo suspiró.

─Está bien…─Jack tomó la guitarra y comenzó a tocar la melodía de la canción mientras Elsa lo acompañaba.

Jack miraba impresionado la escena. No esperaba que cantara mal, pero tampoco esperaba que su voz fuera increíblemente hermosa. El seguía tocando por mero instinto. Estaba más que embelesado mirando a su compañera. Era como si su belleza combinada con su angelical voz lo retuviera en un universo paralelo donde lo único que le importaba era Elsa. La canción era lo último en su mente; su mano se movía de manera automática sobre las cuerdas. No era consciente de sus acciones.

Cuando la canción finalizó, Elsa miró a Jack ansiosa. Nunca había cantando para alguien que no fuera de su familia y se sentía nerviosa por saber su opinión.

─ ¿Estuvo bien? ─ Jack tragó nervioso. ¿Qué si estuvo bien? ¡Estuvo increíble! Tan increíble que lo aterraba. Elsa estaba despertando una sensación desconocida que, sinceramente, no sabía si quería conocer ─ ¿Y bien?

─Estuvo fenomenal…


Toothianna miraba impaciente la puerta del salón. El aula estaba desolada, después de todo, era la hora del almuerzo, pero le incomodaba sobremanera la soledad, así que esperaba que el individuo que había citado llegara pronto.

─ ¿Esperándome? ─escuchó como alguien decía.

─Supongo…yo te cité aquí ─respondió irritada ─En fin, ¿te has enterado de la nueva junta de Jack?

─Si ─respondió furioso al recordar la pequeña escena entre él y su, ahora ex-mejor amigo─ El muy traidor me enfrentó a mí para defender a la zorra de Arendelle.

─Lo mismo pasó conmigo ─comenzó a decir─ Terminó nuestra relación porque anoche, traté de entenderme con ella.

─ ¿Tu fuiste la que organizaste aquella paliza? ─Tooth asintió ─Mis respetos.

─Gracias ─dijo totalmente orgullosa─ Solo le di su merecido.

─Eso está bien…ahora, ¿me podrías decir para que me citaste aquí?

─Bueno, ya que estoy furiosa con Jack y Elsa, al igual que tu por lo que veo, podríamos hacer una pequeña alianza, ya sabes, para "retribuirles" el favor─ Hans sonrió maliciosamente.

─Eso suena muy bien… ¿Qué tienes en mente?

─Tengo varias ideas, pero me gustaría que pudiéramos intercambiar algunas, ya sabes, para crear un plan maestro.

Ambos jóvenes sonrieron malévolamente. Elsa les iba a pagar cada una de sus ofensas y demás acciones desagradables. No descansarían hasta verla humillada ante ellos. En cuanto a Jack…él era su enemigo ahora, por lo tanto, tanto él como Elsa sentirían su próxima venganza.


¡Hola chicos! Les dejo aquí un nuevo capítulo. La próxima semana tengo una serie de parciales, por lo que, no sé si actualizaré pronto =/

Gracias por los nuevos follows and favs y a: MyobiXHitachiin, Bonne Fille Parfaite, Liliana Galadriel, MadReader-aBy, KaryKinomoto (¡Hola! Claro que leí tu review, como he dicho antes, me siento muy feliz de saber que leen la historia. Gracias por tus sugerencias, ya que me ayudan a mejorar cada vez mas y también por leer la historia. Cuando me desocupe un poco, pasaré tus fics ;) Gracias por tu review), Clary17, TPATFan16, Nastinka, DeAtH tHe RoSe, Franota La Marmota, escudodeplata, Naara y gisecorrea9 (Gracias por la sugerencia. En verdad tenía otra canción, pero luego no estaba muy convencida. Leí tu review y pensé "perfecto" XD. Así que, gracias)

Como siempre, muchísimas gracias por leer y ya saben, siéntanse libres de comentar ;)

Cuídense,

Bye!