Frozen es de Disney y Rise of the Guardians de Dreamworks. Solo hago esto para mi diversión y su entretenimiento.


Unos débiles rayos de Sol se asomaban tímidamente a través de la ventana de la mayor de los Arendelle. Jack se removió un poco en la cama, sintiendo como sus brazos rodeaban un cálido y suave cuerpo. Al principio, se extrañó, pero luego, los sucesos de la noche anterior llegaron a su mente. No pudo evitar la sonrisa boba que se formó en su rostro. Elsa y él estaban juntos…eran novio y novia. Aun no lo podía creer. Hace tan solo algunas semanas la odiaba con todo su ser, o al menos eso pensaba; tal vez era un tipo raro de amor que se disfrazado como odio, no lo sabía, pero se alegraba de sentirlo por ella. Observó a la chica dormida en sus brazos. Se veía tan hermosa, casi angelical…acurrucada totalmente contra su pecho, su rostro totalmente relajado, su boca ligeramente abierta mientras su tranquila respiración llenaba el lugar. ¡Dios, de verdad era bella! Todos sus rasgos eran refinados, su cuerpo totalmente desarrollado y curvilíneo, sacando el pequeño detalle de su pequeño mal genio…ella era simplemente perfecta. No pudo evitar plantarle un pequeño beso en su frente, para luego mirar fijamente el techo. Se sentía afortunado de tenerla y por nada del mundo, la separarían de su lado…no importaba si tenía que enfrentarse el mismo a la dichosa enfermedad.

─Hola. ─Jack vio como dos brillantes y hermosos ojos azules lo miraban con detenimiento.

─Buenos días…─respondió él. ─¿Te desperté? ─Ella negó rápidamente.

─No, mi reloj biológico no me deja dormir mas allá de las 6:15 am los días de semana. ─Jack miró el reloj digital que reposaba al lado de la cama de su ahora novia. ─Eso es simplemente increíble. ─dijo al notar que marcaba las 6:15 en punto ─¿Cómo haces eso?

─Costumbre, supongo. ─ dijo restándole interés al asunto, mientras acariciaba el buen formado pecho de su ahora novio sobre la ropa; si se sentía así de bien por sobre la ropa…¿Cómo sería tocarlos de manera directa? Se sonrojó de inmediato ante aquel pensamiento. No llevaban ni 24 horas de relación y ya estaba pensando en perversidades.

─¿Qué pasa? ¿Te sientes mal? Tu rostro se puso rojo. ─dijo él mientras colocaba su mano delicadamente sobre su frente.

─Estoy bien, en serio. ─aseguró ella, incorporándose de la cama. ─Ahora, levántate, tenemos clases en dos horas ─Jack hizo un sonido de inconformidad.

─Oh, vamos Elsa. Vuelve a la cama y nos acurrucamos como antes. ─dijo.

─Aunque la oferta es muy tentadora, pasaré. ─dijo con una pequeña sonrisa en el rostro. ─Ya…levántate, holgazán. ─dijo arrojándole un pequeño cojín en el rostro. No tuvo más remedio que obedecerla.

─No se cómo puedes tener esa energía a estas horas. ─dijo mientras se acercaba a ella y la abrazaba cariñosamente.

─Tengo muchas cosas que hacer, Jack. ─respondió correspondiendo el abrazo ─Si no empiezo temprano, no terminaré a tiempo. ─Jack sabia lo agitada que era la vida de Elsa y no podía culparla por querer tenerla lo más fácil posible.

─Entiendo…de todos modos, ya debo irme. Mi madre se enojará si no llego al desayuno. ─dijo tratando de aligerar el ambiente ─Espero que no me mate. ─dijo aparentando preocupación y generando una sonrisa en el rostro de Elsa.

─Entonces, vete; te meterás en problema.

─Valdrá la pena…

─Adiós…─volvió a repetir la joven Arendelle.

─¡¿Me estas echando?! ¡Estoy ofendido! ─dijo de manera exagerada, para luego acercarse y plantarle un tierno beso en los labios ─Nos vemos en un rato. ─ella asintió sonriente.

Olvidando por completo que había irrumpido en la residencia Arendelle por una ventana, Jack se dirigió a la puerta de la habitación de su novia. La abrió y quedó frente a frente a cierta pelirroja que, al parecer, iba a tocar la puerta. La pelirroja miró incrédula al joven Overland. ¡¿Qué significaba esto?!

─¡Whoa! ─exclamó la pelirroja dando un salto hacia atrás ─¡¿Qué haces aquí?! No, no, no, espera; tengo una mejor pregunta: ¡¿Qué hacías en el cuarto de mi hermana?!

Jack quedó petrificado en su lugar, totalmente sorprendido por el arrebato de la menor de los Arendelle.

─¡Anna! ─escuchó como Elsa la llamaba mientras se acercaba a él ─¡Despertaras a todo el vecindario!

─¡Que se despierten los muertos si quieren! ─exclamó ─¡Quiero una explicación, pero ya!

Elsa miró a Jack totalmente avergonzada por la conducta de su hermanita. Anna era totalmente impredecible.

─Jack, es mejor que te vayas. Yo tranquilizo a la fiera. ─Jack giró hacia ella.

─¿Segura?

─Sí. ─respondió. Jack se acercó a ella y le dio un fugaz beso.

─No debía ver eso…─se quejó la pelirroja. ¿Acaso se lo estaban restregando en la cara?

Jack obedeció a Elsa y salió del hogar de los Arendelle.

─¿Me puedes explicar que te pasa? ─preguntó Elsa de manera seria. Anna la miró ofendida.

─¿Qué me pasa? Voy a la habitación de mi hermana a despertarla porque, según yo, aun dormía y cuando se abre esa puerta, se me aparece un hombre de frente…¡¿Se supone que debo hacerme la desentendida?!

─Anna…

─No, Elsa. Cuando te dije que tenías que charlar con él, no me refería a ese tipo de charla.

─¿A ese tipo de charla?¿A qué te refieres con…? ─ calló, al entender el doble sentido de sus palabras ─¡Anna! ─exclamó totalmente ruborizada ─¡No pasó nada perverso! Él vino, entró por mi ventana, nos declaramos y…ya somos novios… ─el semblante de Anna se suavizó. No podía negar que la noticia le alegraba. Por fin, Elsa se permitía sentir. Sin mediar palabra alguna, la pelirroja se acercó y abrazó a su hermana. Elsa se sorprendió; Anna debía ser bipolar…

─Me alegro mucho de que estén juntos, hermanita, en serio. Me alegro de que le des una oportunidad a la felicidad. ─Elsa sonrió.

─A mi también. ─dijo de manera honesta─ Me gustaría contarte todo en detalle, pero ya nos atrasamos. Ve y despierta a Brian. ─la pelirroja se apartó de su hermana y camino en dirección al cuarto del niño.

─Por cierto, Elsa... Si deciden hacer algo, no olviden la protección…─opinó de manera sugerente sabiendo muy bien lo penosa que era su hermana.

─¡Anna!


North se encontraba desayunando en una cafetería cercana a su lugar de trabajo. Él no se consideraba un hombre melancólico, pero últimamente, no podía afirmarlo con total seguridad. Entre la misteriosa enfermedad de Elsa, la búsqueda de su hijo y ocultarles la verdad a sus nietas, lo tenían pensativo y hasta triste. ¿Cómo podría vivir él si Elsa moría? Tanto tiempo deseando ser parte de sus vidas y resulta que cabía la posibilidad de que la perdiera. Quería decirles que era su abuelo, pero no sabía cómo. Había planead ganarse su confianza y luego, contarles la verdad, pero dada las nuevas circunstancias, no creía tener tanto tiempo como pensaba en un principio.

Tomó un sorbo de su café. Quería decirles, realmente lo deseaba, pero simplemente, no se sentía capaz de hacerlo.

─¿Qué voy a hacer? ─susurró para sí mismo mientras se perdía nuevamente en sus pensamientos.


─¡Dime, dime, dime, dime! ─Elsa rodó los ojos.

─Anna…termina tu desayuno que se nos hace tarde.

─¡Pero quiero saber todo sobre tu novio! ¿Es atento o rudo contigo?¿Te digo cosas bonitas? ¿Se besaron con ternura o con lengua?

─¡Anna! ─reprendió Elsa ─Brian esta aquí.

─¿Y? ─dijo totalmente tranquila ─ Ya es un niño grande.

─Además, yo también quiero saber cómo es eso de que tienes novio. ─ dijo el niño en modo de reproche ─Yo no lo he aprobado…

─Oh Dios mío…─dijo Anna retorciéndose de la risa ─Eso si no me lo esperaba. ─Elsa golpeó juguetonamente el hombro de su hermana, para luego, acercarse al menor de los hermanos.

─¿Cómo es eso de que debes aprobarlo? ─ el pequeño Arendelle miró a su hermana seriamente.

─Como el único hombre de esta casa, debo de aprobar a cualquier chico que quiera salir con ustedes. Ustedes son muy lindas como para salir con cualquiera. ─terminó de decir muy convencido de sus palabras.

─Bueno…¿Qué opinas de Jack? Él es mi novio.

─¡¿En serio?! ¡Eso es genial! Jack me cae muy bien!

─Entonces, ¿está aprobado? ─ él pareció pensarlo.

─Bueno…sí, pero si te hace algo, dile que se las verá conmigo. ─Elsa sonrió divertida.

─Yo le digo…

─Aunque tendríamos que averiguar qué tipo de daño le hace, ya sabes, hay veces que los gritos no son de dolor…

─Anna, juro por Dios que si insinúas algo mas, voy a lanzarte aquel sartén a la cabeza. ─dijo de manera seria.

─Está bien, está bien…no hay necesidad de ser tan agresiva. ─respondió ─Pararé…por ahora.

Elsa no dijo nada más. Después de lavar los platos del desayuno y asegurarse de que nadie dejaba nada, salieron de su hogar.


Se encontraba apoyado en la entrada de la Universidad esperando a que Elsa llegara, en medio de todo el bullicio y el gentío característico de los momentos previos a las clases. Por increíble que parezca, había llegado temprano, a pesar de que llegó a su casa casi a las 7 a.m. Llegó, saludó a sus padres y a su pequeña hermana, quienes se sorprendieron al ver tan amable y alegre actitud en él, teniendo en cuenta que era temprano en la mañana, luego se dio un baño y se vistió rápidamente. Bajó a desayunar con su familia, sin borrar aquella sonrisa que Elsa había plantado en su rostro; no podía dejar de sonreír. Su familia no sabía el por qué de su actitud; solo la pequeña Meghan sospechaba de que se trataba, pero prefirió ocultarlo y confirmarlo después con el mismo Jack. El joven Overland terminó su desayuno, abrazó a su madre, palmeó de forma amistosa el hombre de su padre y, finalmente abrazó y besó a su pequeña hermana, para luego salir de su hogar.

Sin duda, sus padres deberían estar sorprendidos ante esa extraña actitud, después de todo, siempre se comportaba de manera hostil con ellos, pero cuando estas feliz, simplemente todo estaba bien. ¿Quién lo diría? Jack Overland, a quien le apodaban "Frost", por ser un desalmado y calculador chico malo, se había transformado en una persona totalmente nueva, gracias a cierta rubia que en esos momentos se acercaba a él, a través del gentío.

─Debo decir que estoy sorprendida. ─dijo al llegar a él ─Pensé que no llegarías a tiempo.

─Bueno, ya sabes, soy una cajita de sorpresas. ─dijo sonriente mientras se acercaba a ella ─¿Cómo salió todo con Anna?

─Ni me lo recuerdes…Logree calmarla, pero ahora no para de hacer insinuaciones…

─¿Insinuaciones? ─ Elsa le dio una mirada sugerente ─Oh…─dijo entendiendo a que se refería ─ ¿Qué tiene de malo? No me molestaría que esas insinuaciones fueran realidad…─Elsa le dedicó una mirada de pocos amigos ─Solo bromeo; no me mires así─ extendió su mano hacia ella, la cual ella miró con detenimiento ─ ¿Qué pasa?

─Es solo que…pueden tomarse acciones contra ti, ya sabes, por andar conmigo.

Jack no podía creer lo que escuchaba. ¿De verdad estaba preocupada por su reputación? Fue a ella que el dúo diabólico la bañó de pintura de pies a cabeza; él debería estar preocupado por ella, no al revés. Jack tomó su mano de manera decidida.

─Somos novios ahora Elsa; lo que te hagan a ti, tendrán que hacérmelo a mí también. ─Elsa no pudo evitar sonreír. No esperaba menos de él…

Como era de esperarse, eran el centro de atención. Nadie podía creer que la mejor estudiante de todas, estuviera tomada de manos con el chico malo por experiencia; era surreal.

─¿Te das cuenta de que todos nos observan? ─dijo Elsa totalmente incomoda. No le gustaba recibir tanta atención.

─Relájate…que miren, para eso tienen ojos, ¿no? ─bromeó ─ No te preocupes. Te acostumbraras, después de todo, un noviazgo con este galán es impredecible ─la joven frunció el ceño.

─¿Qué se supone que significa eso?

─Oh, mi querida y confundida Elsa, ya lo veras más adelante. ─dijo él sonriéndole ampliamente ─pero te prometo que será un buen impredecible.

Sin darle tiempo de responder, Jack jaló a Elsa hasta el salón de clases; esta plática podía seguir después…


No tenía idea de por qué estaba en la oficina del Rector de la Universidad junto a su padre. No había hecho nada malo, o por lo menos, no recordaba haberlo hecho. Observó a su padre que se encontraba sentado a su lado. Se veía serio, imponente, totalmente aterrador. Él se parecía bastante a su padre, los mismos rasgos, color de pelo y rasgos faciales, claro que lis del hombre mayor denotaban más experiencia.

─Te pregunto por última vez, Hans…¿Qué hiciste?

─No he hecho nada, lo juro…─el hombre guardó silencio.

La puerta se abrió, dejando muy sorprendido a Hans.

─¿Toothianna? ─dijo sorprendido cuando vio al padre de la castaña entrar detrás de ella.

─¿Hans? ─preguntó igual de sorprendida ─¿A ti también te llamaron?

─Sí…─respondió poniéndose algo nervioso. Estaba sospechando de que se trataba todo esto.

─Muy buenos días; me alegra de que estén a tiempo. Necesito discutir un asunto muy importante con ustedes.

─¿Nuestros hijos están en problema?

─Me temo que sí.

─¿Por qué? ¿Que hicimos? ─preguntó Hans haciéndose el inocente.

─Bueno…salpicaron pintura en propiedad escolar, al hacerle una grotesca broma a su compañera de clases y, no conformes con eso, la humillaron frente a toda a la Universidad. ─los dos jóvenes miraron al director sorprendido.

─Nosotros no…

─No intenten mentir; tengo una lista enorme de testigos para comprobar mis alegatos. ─Ambos padres miraron a sus hijos indignados ─¿Se puede saber que hizo la señorita Arendelle para que la humillaran de esa forma? ─ Toothianna y Hans no sabían que decir. No podía alegar que había hecho algo malo o los había ofendido porque sabían muy bien que ellos eran lo que iniciaban todo.

─Con todo respeto, señor director, no creo que este sea el lugar para Elsa.

─¿A qué se refiere, joven Westergard? ─ preguntó el director totalmente interesado en esa respuesta.

─Esta escuela es para personas como nosotros, influyentes y con futuro. Ella es una pobretona que de seguro terminará en un lugar de mala muerte…solo le hacíamos un favor a la escuela.

─¡Hans! ─exclamó su padre. No podía creer las atrocidades que salieron de su boca. Sabía que estaba malcriado, pero no a tal extremo de denigrar así a otra persona.

─Él tiene razón; esa marginada no debería estar aquí…─ los adultos presentes miraron a los jóvenes horrorizados por la crueldad en sus palabras.

─Para su información, jóvenes, la señorita Arendelle se ganó su lugar en esta Universidad. A pesar de que es huérfana de ambos padres, tiene la patria potestad de sus hermanos y trabaja medio tiempo para sustentar su hogar y, aun así, su índice es tan alto que ni siquiera sumando los suyos llegarían a la mitad del de ella. ─dijo de manera calmada ─ Esta institución tiene reglas y principios que seguir y, luego de lo que ustedes hicieron y han demostrado hoy aquí, no tengo más opción que sancionarlos…están expulsados de la Institución. ─ Todos quedaron sorprendidos.

─Debe reconsiderar las cosas, señor; no puede expulsar a nuestros hijos.

─Lo lamento mucho, señores, pero sus hijos no solo dañaron propiedad de la Universidad, también pusieron en peligro la integridad de otra compañera; la moral de este recinto es muy clara al respecto. ─terminó de explicar ─ Al menos que…

─¿Qué? ─preguntaron todos los presentes.

─Ofrezcan una disculpa pública a la señorita Arendelle…

─¡No!

─¡Me rehúso! ¡No pienso pedirle disculpas a…esa!

─Hans, lo harás y punto.

─No, no lo haré…

─¿Qué me dice usted, señorita Fairyll? ─ella pareció pensarlo.

─No…no lo haré…

─Esta decidido entonces…se le permitirá terminar el semestre, pero no podrán volver a inscribirse en el siguiente. Lamento importunarlos, señores, pero lo que hicieron sus hijos es muy grave y no va con la Institución.

─Entendemos, señor. Al contrario, queremos pedirle perdón por la actitud de nuestros hijos. Al parecer, los hemos malcriado demasiado. ─dijo el padre de Toothianna.

─Pero eso se acabo…─dijo el señor Westergard viendo a su hijo con enojo ─No mas tarjetas de crédito, ni relojes caros, ni mucho menos mesado o ropa de marca…

─¡¿Qué?! ─exclamó escandalizado.

─De ahora en adelante, si quieres algo, consigue un trabajo y cómpralo por tus propios meritos; a ver si aprendes a valorar el esfuerzo.

─Lo mismo va para ti, Tooth…

─¡¿Qué?! ¡No puedes hacer eso! ─exclamaron los dos a sus respectivos padres.

─Puedo y lo haré…─le respondieron de vuelta.

¡No podían creer lo que estaba pasando! Las comodidades a la que estaban acostumbrados se le serian arrebatadas todo por culpa de Elsa…Eso no podía quedar así…¡Se las iba a pagar!


─Señorita Arendelle, ¿puede quedarse un momento? ─todos los estudiantes abandonaron el salón, dejando al profesor y a la estudiante mencionada.

─¿Qué pasa, señor North? ¿Hice algo malo?

─Oh, no, Anna, claro que no. ─dijo tranquilizando a la muchacha ─ Solo quería preguntarte como seguía tu hermana.

─Ah, eso. Elsa está mucho mejor; ahora mismo está en la Universidad.

─¿Y crees que ya esté bien? Ella debe estar vigilada por si se siente mal.

─No se preocupe, señor North. Su novio esta allá…

─¡¿Novio?! ─exclamó sin poder ocultar su sorpresa. ¿Su nieta tenia novio? ¡Pero si era muy joven para eso! ─ No sabía que tenía novio…

─Es algo reciente. Estoy tranquila porque sé que Jack la cuidará bien.

─¿Jack? ¿El chico del hospital? ─ Anna asintió. Esto no le gustaba nada…Le agradó el chico cuando lo conoció, pero tenía un aire de chico malo que no le gustaba para su nieta.

─Me alegro por ella…hace mucho que no la veía tan feliz.─ dijo Anna con una sonrisa en su rostro─ ¿Necesita algo mas, señor?

─No, no…gracias Anna, eso es todo. ─respondió aun sorprendido por esta nueva noticia ─Mándale mis saludos a Elsa. ─Anna asintió.

North quedó pensativo. Tenía que vigilar muy de cerca a ese tal Jack y asegurarse de que no lastimara a su nieta de ninguna forma posible.


─¡Y aquí estamos! ¡En nuestro pequeño lugar secreto! ─ exclamó Jack abriendo la puerta de la azotea.

─¿Así lo llamamos ahora? ─preguntó divertida.

─Obvio; este lugar es muy especial para nosotros. ─dijo mientras se sentaba en uno de los banquillos, apoyando su espalda en el muro que había detrás de él; Elsa lo imitó.

─Tienes razón…─terminó admitiendo. Un fuerte gruñido sonó en el ambiente: el estomago de Jack ─¿Tienes hambre? Puedo compartir mi almuerzo contigo.

─No, de ninguna manera. Iré mas tarde a la cafetería y compraré algo.

─Vamos a ver si te lo hago entender: tu no comes, yo no como…

─Elsa…

─No bromeo. ─Jack suspiró derrotado.

─Está bien…─Elsa sonrió satisfecha. Sacó su almuerzo y se lo extendió a Jack ─Wow, Elsa, todo se ve delicioso y huele fenomenal.

─Gracias. ─la joven rubia tomó una porción en una cuchara y se la dio de comer a Jack ─¿Y bien?

─Esta deliciosa. ─dijo aun con la comida en la boca, para luego, tragársela ─Muy buena de verdad, tal vez estas tratando de envenenarme…─dijo entrecerrando los ojos.

─Solo come, tonto─ la joven pareja degustó el almuerzo rápidamente. Jack no bromeaba; Elsa cocinaba más que bien. ¡Eso estuvo delicioso! Luego de terminar de almorzar, ambos chicos decidieron acostarse en el suelo bajo el techo de madera que cubría parcialmente lugar, viendo pacíficamente como las nubes pasaban por el cielo ─Tenemos unos 15 minutos de tranquilidad hasta que debamos volver a clases. ─Jack giró un poco su cuerpo para mirarla.

─Tenemos más que suficiente. ─se acercó a ella y le brindó un tierno beso. Por algunos segundos, permanecieron ahí, sin mediar palabra alguna, solo mirándose a los ojos.

─Jack…¿Por qué me escogiste?

─¿A qué te refieres?

─Me refiero a que…puedes conseguir a cualquier chica si quisieras hacerlo. ─Jack sonrió de medio lado, mientras acariciaba su rostro.

─Cada hombre, tarde o temprano, encuentra una chica que lo cambia y lo hace sentir completo. Me equivoqué tantas veces en el amor, tratando de llenar aquel vacio en mi vida, que a veces me concentraba en lo pasajero y no en el sentimiento en sí…Elsa, contigo todo es diferente…─la joven rubia escuchaba atentamente ─ Ahora, mis días son más fáciles, mas amenos…más felices…Todo gracias a ti…Me enseñaste a querer de verdad y por eso, no me importa si todas las chicas del mundo se abalanzan sobre mí, yo siempre te preferiré a ti…te quiero…

Elsa no pudo contener la emoción que la embargó al escucharlo decir eso. Acercó su rostro al de él y lo besó con pasión, transmitiéndole el mensaje de que ella también lo quería. Jack la envolvió en sus brazos completamente, girando para quedar encima de ella y así, tener mejor acceso al beso. Sentía como sus manos se enredaban en su rebelde cabello, acercándolo más a ella, queriendo profundizar el beso y así, lo hizo cuando dejó que sus lenguas se entrelazaran en tan magnífico acto. Eventualmente, se separaron por falta de aire. Verla debajo suyo, con sus mejillas sonrojadas y esos bellos ojos mirándolo con inocencia, lo estaban volviendo loco; los pensamientos que rondaban su cabeza eran todo, menos inocentes. Decidió que lo mejor sería dejarlo hasta ahí, por lo que, volvió a acostarse a su lado. Elsa no era una chica cualquiera. Ese paso en su relación, sería perfecto porque él se encargaría de eso, pero por ahora, se sentía contento de la cercanía que tenia con ella.

─Te quiero, Jack. ─el joven no pudo evitar sonreír mientras entrelazaba sus dedos con los de ella.

─Y yo a ti, Elsa…


─¡Al fin! ─exclamó totalmente aliviada la pelirroja al terminar una larga practica de Ciencias Sociales, no porque fuera difícil, más bien por lo tediosa que era la asignación. Por lo menos ya la había terminado.

La pelirroja sonrió contenta mientras recogía sus materiales. Brian estaba durmiendo la siesta, ella había terminado los deberes, Elsa trabajaba…por fin, podría relajarse un rato. Tiró su mochila en un rincón, se lanzó al sofá a ver algo de TV y cuando estaba a punto de relajarse por completo…el timbre sonó.

─Debe ser una broma…─susurró por lo bajo, totalmente fastidiada. Sin más remedio, fue a abrir la puerta─ ¿Jack? ─preguntó frunciendo el ceño─ ¿Qué haces aquí? Sabes muy bien que Elsa está en el trabajo.

─Lo sé, por eso vine; quiero hablar contigo.

─¿Quieres hablar con la persona a la que desobedeciste hace menos de 24 horas, entrando a escondidas por la habitación de su hermana menor Dios sabe a hacer que cosa? ─dijo mirándolo de manera acusadora.

─Yo…─comenzó a decir nervioso ─¿traje chocolate? ─dijo enseñándole una barra del dulce.

─Pasa. ─Jack intentó entrar a la casa, pero ella lo detuvo ─Dame el chocolate. ─Jack se lo entendió y por fin, Anna lo dejó pasar. ─Entonces…¿Qué necesitas? ─dijo la menor de las hermanas mientras se sentaba frente a Jack.

─Pues veras…necesito que me des unos consejos para organizar la cita perfecta para tu hermana.

─¿Cómo dices?

─Este sábado, he pensado en llevarla a una cita tranquila después del curso de música porque sé que no le gusta mucho el alboroto; tengo casi todo planeado, pero me gustaría que me dijeras sus comidas favoritas, postres y…algo especial que pudiera regalarle. ─Anna colocó su mano sobre su corazón, totalmente conmovida.

─Oh por Dios, Jack…─dijo emocionada─ Eres un amor…

─Bueno…─dijo algo incomodo ─ ¿Qué podría conseguir?¿Que le gusta?

─Elsa ama la comida italiana y le encantan los postres fríos, en realidad le gusta todo lo frio, lo cual es raro porque ella nació en pleno verano…

─Anna─ interrumpió él─, ¿a qué te refieres con que le gusta todo lo frio?

─Me refiero a que le encanta el invierno y todo lo que tenga que ver con él. ─Jack guardó esa información muy bien en su cabeza; no podía olvidarla ─¡Oh, hay algo muy importante con lo que Elsa ha soñado desde siempre! ─exclamó Anna.

─¿Qué cosa? ─ preguntó ansioso. Anna le contó uno de los deseos que Elsa mas atesoraba. Era algo estúpido, según algunas personas, pero para él, era más que tierno. Jack sonrió. Le cumpliría ese deseo a su Elsa…


Otra jornada de trabajo había finalizado. La joven rubia tomó sus pertenencias y como de costumbre, se despidió de su jefa y de sus compañeros. Todos habían notado lo energética y feliz que estaba la rubia ese día. Gerda sospechaba que todo tenía que ver con cierto joven que había pasado por ella el día anterior. Decidió no decir nada, pero se alegraba de ver lo feliz que estaba su joven empleada.

Elsa salió de su lugar de trabajo y solo pudo dar dos pasos antes de que su celular vibrara. Se detuvo en seco y lo tomó para saber de qué se trataba: un mensaje.

Lamento no haber podido ir a buscarte hoy; surgió algo y tuve que resolverlo. Cuídate y envíame un mensaje cuando llegues a casa sana y salva.

Te Quiero,

Jack.

Una sonrisa se dibujó en el rostro de la mayor de los Arendelle; Jack era muy atento con ella. Guardó su celular en el bolsillo y emprendió camino a su hogar. Al parecer, había llovido, pues todo estaba mojado. No sabía cuando había llovido; estuvo muy ocupada durante la tarde, por lo que, las condiciones meteorológicas no eran su prioridad.

─¡Elsa! ─escuchó que alguien gritaba a sus espaldas y, lamentablemente, sabia de quien se trataba.

─¿Qué quieres, Tooth-?─ pero no pudo terminar de hablar porque en el preciso momento en que volteó, la castaña la abofeteó ─¡¿Cuál es tu problema?!

─¡Tu!¡Tu eres mi problema! ─gritó ─¡Siempre estas arruinándolo todo para mí! ¡Eres una escoria! ─se abalanzó furiosa sobre Elsa para atacarla, pero ella tomó su mano en el aire y esta vez, fue ella quien la abofeteó. Tooth perdió el equilibrio y cayó en uno de los charcos de agua que se habían formado por la reciente lluvia.

─Me das lastima, ¿sabes? ─comenzó a decir Elsa─ Eres una niña rica que culpa a los demás por lo que le pasa, en vez de ver que hizo mal. Eres una malcriada Toothianna y, honestamente, no me importa que te pasó; de seguro tú te lo buscaste. ─La joven rubia dio media vuelta y dejó a la castaña aun sentada sobre el charco de agua, totalmente empapada.

─¡Maldita! ─gruñó Tooth mientras golpeaba el suelo de manera furiosa como toda una niña malcriada.

A Elsa…no le podía importar menos. Que hiciera todas las rabietas que quisiera; después de todo, le importaba muy poco lo que hiciera. No le gustaba usar la violencia, pero ya estaba bueno de abusos; si ella la golpeaba, le devolvería el golpe. Giró en una de las esquinas. Aun escuchaba las maldiciones de Toothianna a lo lejos y no pudo evitar sonreír. Le había dado su merecido y se sentía muy orgullosa de ello.


Uff, tarde pero seguro.

¡Hola, chicos! Aquí con un nuevo capítulo. Ya sé que se preguntan muchas cosas de la que pasarán y una de ellas, es el lemon. Como dije anteriormente, habrá lemon, pero hay que esperar un poco más; hay ciertas cosas que deben pasar para que llegue y…no les puedo decir más o terminaré contando todo XD

Gracias por los nuevos favs y follows y a: MadReader-aBy, MyobiXHitachiin, TPATFan16, Liliana Galadriel, Bonne Fille Parfaite, RuzuChan Poly, gisecorrea9, escudodeplata, mary-animeangel, michell de PR, KaryKinomoto, Clary17, Annimo, Nastinka, LeahBookLover, Naara y Ariel por sus reviews en el capitulo pasado.

Nuevamente, gracias por leer, significa mucho y, ya saben, siéntanse libres de comentar ;)

Cuídense,

Bye!