Hola que tal! Hacía tiempo dije que subiría la conti, pero se me atravesaron algunos percances, y apenas tuve chance, sin más les dejo el capi :3

Capítulo 14: Intriga y Deseo

Aquella noche que había sido apasionada para algunos, pero para Tea y el joven Faraón sin duda había sido amarga, por su parte, el amatista se sentía arrepentido por su recién ataque de furia con la chica, aun cuando la tuvo tan cerca para besarla, supo en ese instante que ella no le respondería y que solo estaría obligándola, y decidió no hacerlo, aun no podía dominar su corazón frío, sin embargo sabía que él deseaba tenerla cerca, su sola presencia causaba sentimientos en él, y sobre todo deseo, realmente la deseaba, pero su propio orgullo estaba conteniendo sus deseos por ella. Se recostó en su lecho y trató inútilmente de descansar, pero el rostro lloroso de la castaña seguía atormentándolo, un rostro que el mismo había provocado.

Después de aquel suceso, pasaron varios días, tiempo en el cual Tea seguía recibiendo sus lecciones, se sentía triste de no poder estar cerca del tricolor, pero sabía que después de lo que había sucedido, era normal que él no la buscara más, incluso estaba convencida de que muy pronto la desecharía como concubina y volvería a ser una esclava, suspiró con amargura mientras practicaba en el salón de entrenamiento, el cual era el más cercano al de costura; era un espacio bastante amplio, donde reposaban armas hechas de oro, el suelo era liso y había grandes ventanales verticales, le habían enseñado desde lo básico de pelea cuerpo a cuerpo, era algo normal que se enseñara el pelear tanto como para defensa como arte mismo de enseñanza, la castaña tenía un cuerpo ligero y gracias a su previo entrenamiento para ser bailarina, tenía una condición bastante buena, sus largas y torneadas piernas le ayudaban mucho al hacer movimientos.

—Muy bien Tea, aprendes rápido de verdad— comento el maestro alertando a la chica

—Gracias señor Azaeth, pero creo que debo darle méritos por tenerme paciencia— respondió la chica con sonrisa cansada

—Sin duda disfruto mucho enseñándote, eres muy responsable y atenta, aquí entre tu y yo, es más estresante cuando le enseño a tu compañera Zarinah— dijo con en tono de burla

—Bueno, debo suponer que su carácter no es muy favorable— contesto la chica con ojos cerrados divertidos

Tea se sentía muy tranquila cuando tomaba clases, tanto su maestro de defensa como su maestra de costura, eran muy atentos y amables con ella, lo que era muy reconfortante, desde su problema con el joven Faraón se había estado sintiendo bastante incomoda, incluso durante la cena, él ni si quiera volteaba a mirarla, y durante esos momentos era cuando Zarinah aprovechaba para lucirse con el amatista.

Al anochecer la ojiazul caminaba por los corredores del palacio, la luz intensa de las antorchas iluminaban los pasillos y cada rincón del palacio, disfrutaba del viento fresco, después de una larga temporada de calor, había empezado a mejorar el clima, comenzó a pensar en su hermano, hacía tiempo que no sabía de él, ya que al dejar de ser esclava también dejo de salir del palacio, miro su hombro y vio su marca pintada fuertemente a su piel, "el ojo del milenio" símbolo que pertenecía a la familia real del Faraón desde hacía muchas generaciones, el ojo del milenio se encontraba en muchos artefactos de gran importancia en el palacio, incluso en el misterioso rompecabezas del milenio, el cual portaba el tricolor todo el tiempo, entonces recordó el momento en el cual le fue dada aquella marca.

Tea se encontraba sentada en su habitación mientras Mai le pintaba con Tinta de henna un símbolo en su hombro, esta tinta no era permanente, duraba al menos un mes, y debía ser repintada al desaparecer.

Mai ¿Qué esto? — pregunto la castaña al finalizar el pintado de un símbolo en su hombro

Oh es verdad, olvidaba que eres nueva en todo esto de las concubinas, eso que te acabo de pintar es el Ojo del Milenio, el símbolo real de la familia del Faraón desde hace muchas generaciones, las concubinas deben portar esta marca que significa que pertenecen enteramente al Faraón y que ningún hombre puede tocarlas— dijo la rubia

Pero entonces tú…— contesto la castaña asustada

Ja Ja no seas tonta, solo los hombres ajenos al Faraón no tienen permitido tocarlas, con las mujeres no hay problema— dijo en tono de risa

Ya veo, y si algún hombre me tocara…— pregunto dudosa

No tendría un buen final, bueno esa es la regla por lo que sé—

La castaña regresó a la realidad y acaricio levemente la marca en su hombro, cerró los ojos con fuerza y un semblante triste poseyó su rostro.

—Aun cuando te pertenezco, siento que cada día estamos más alejados— dijo en sus pensamientos

—Imagino que debe ser muy desagradable para ti llevar esa marca— dijo de repente una voz dura y muy conocida para la ojiazul

Tea volteó en seguida, topándose con el rostro frío del Faraón, aquel rostro con el cual la miraba la primera vez que llegó al palacio, el amatista estaba a unos cuantos metros de ella, pero de alguna manera la chica sentía un aura de frialdad y al mismo tiempo de tristeza propagando del joven.

La castaña sintió un nudo atravesar su garganta, sus ojos miraban fijamente a los del tricolor y por un momento sintió la necesidad de bajar la mirada y esconder su miedo y tristeza del joven rey, desde aquella noche que habían hablado por última vez, cuando empezaban a construir una relación y fue destruida en apenas un segundo.

—Alteza— musito la chica bajando la mirada

—Creo que hemos regresado al principio, donde de nuevo tienes temor de mi— contesto con mirada dura, pero al mismo tiempo decepcionada, dio la media vuelta dándole la espalda a la chica y a continuación siguió hablando

—No te preocupes, no volveré a tocarte nunca más, vas a seguir siendo mi concubina, pero no volveré a ponerte un solo dedo encima, puedes estar tranquila, descansa Teana— dijo el joven sin mirarla dispuesto a alejarse

Tea quedo inmóvil durante un instante al escuchar aquellas dolorosas palabras, pudo sentir su frialdad, su corazón se estaba alejando de ella, una vez más iba a perderlo, y aun cuando fuera de su propiedad, el solo hecho de saber que estaría cerca de él y no poder siquiera tocarlo o que el la tocara, estaba más que segura que sería la peor tortura a la que podría ser sometida.

Sus hombros comenzaron a temblar, avecinando sus lágrimas, mientras que el tricolor comenzaba a caminar para alejarse, no pudo más y descargó lo que llevaba en su pecho y que estaba desgarrando su alma.

—¡No se vaya! — gritó de repente la castaña haciendo detener de inmediato al joven rey

Al darse la vuelta, el amatista se encontró nuevamente con el rostro lloroso de la ojiazul, ese rostro que el siempre causaba en la chica, quedo de pie mirándola mientras Tea encontraba las palabras para decirle.

—Yo…para mí no es desagradable el llevar esta marca, no quiero que piense que odio el hecho estar a su lado, he sido muy feliz desde que llegue al palacio, aun cuando llegué a ser esclava por circunstancias ajenas, eso no impidió que yo pudiera ser feliz estando aquí— dijo firmemente la ojiazul mientras limpiaba suavemente sus lágrimas con el dorso de su mano

—Así que no saque conclusiones por usted mismo, lo único que deseo es que algún día usted pueda aceptarme, ya que sería doloroso el hecho de que sea su concubina y que ambos no podamos estar si quiera cerca uno del otro, por favor…no me aparte de su lado— musito mientras cerraba los ojos con fuerza, tratando de esconder el temor que le había propiciado el solo hecho de haberle hablado de aquella manera

El tricolor se quedo estático durante un instante, mientras procesaba lo que había escuchado, la mirada llorosa y las mejillas rosadas de la castaña le confirmaron que todo lo dicho por ella era real y no una fantasía, aquellas palabras llenas de sentimiento hicieron que su corazón comenzara a latir desbocadamente, de alguna manera su corazón le dictaba que la chica era sincera, y que hablaba con el corazón en su mano, por un momento el miedo de ser lastimado nuevamente por una mujer lo embargó, pero decidió mandar al demonio su inseguridad, y guiado por sus emociones, comenzó a caminar a paso lento hacia la castaña, está al darse cuenta hizo un gesto de miedo pensando que el podría querer hacerle daño, pero todo aquello se disipo en el momento en el que el chico la tomo entre sus brazos en un efusivo abrazo lleno de ternura.

Tea abrió sus ojos sorprendida mientras era sostenida fervientemente por el joven rey, la calidez de su abrazo y el aroma masculino que desprendía la hicieron darse cuenta de que todo era real y que el realmente la tenía entre sus brazos, instintivamente ella igualmente coloco sus brazos a su alrededor correspondiendo su abrazo importándole una mierda las reglas de no tocar al Faraón. La castaña puso su cabeza en su hombro al mismo tiempo que una lagrima resbalaba por su mejilla mojando levemente el hombro del tricolor.

—No pienso apartarte de mi lado, no se te olvide que eres mía— musito finalmente el amatista dulcemente en su oído

La castaña sonrió levemente mientras se apegaba mas al cuerpo del Faraón, sus latidos le confirmaron que todo realmente estaba sucediendo, que ella era suya y de nadie más. Ambos aun mirándose a los ojos, comenzaron a acercar sus rostros instintivamente, el tricolor deseaba con fervor probar los labios de la chica, y ahora que ella era su concubina no había nada que pudiera impedírselo, ella por su parte estaba mas que deseosa de igual manera de ser besada por el joven rey, a solo milímetros de fundir sus bocas de repente una voz inoportuna detuvo el acto de inmediato.

—Mi señor—

Ambos voltearon al unísono, el amatista soltó lentamente a la castaña mientras lanzaba un suspiro de tristeza, Zarinah se encontraba de pie mirándolos con ojos llenos de furia que disimulaba muy bien con un rostro neutral.

—Veo que he interrumpido un buen momento— Soltó con evidente fastidio

—¿Pasa algo Zarinah? — pregunto el tricolor ignorando su reciente comentario

—Nada mi señor, solo avisarle que el capitán Jono está buscándolo, me retiro— contesto con tono fingido de amabilidad

—De acuerdo, gracias— dicho esto, la pelinegra se dio la vuelta no si antes echar un vistazo a la pareja

En un movimiento rápido, el tricolor acerco a la chica hasta tener su oído cerca a su boca, susurrándole en el oído unas palabras que hicieron que la chica se sonrojara hasta los pies.

—Ven esta noche a mis aposentos, esta vez no pienso reprimirme— le dijo con tono seductor mientras le dejaba un beso rápido en su oreja lo que la hizo temblar de inmediato

La chica solo pudo ver una sonrisa de lado en el rostro del chico mientras este se daba la vuelta y caminaba hacia el salón principal del trono, al ver su capa revoloteando y su fuerte espalda alejarse, sintió una necesidad de dejarse llevar por sus instintos, ella también lo deseaba y de eso no había duda, sin embargo, aun sentía que un obstáculo los detenía, y ese obstáculo era Zarinah, se palmo las mejillas y disipo sus recientes sentimientos de inseguridad, no podía perder la oportunidad solo por esa mujer, ella valía tanto como ella y tenía tanto derecho como ella de estar con él.

—Oh gran dios Ra, si no fuera tan…perfecto— musito la chica mordiendo su labio con fervor, mientras comenzaba a sonrojarse de solo imaginarlo estando tan cerca de ella

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Isla de File, Sur de Asuán

Campamento de Bakura

Habían pasado ya tres meses desde que Bakura y sus hombres habían dejado Tebas, La noche cubría por completo el cielo, mientras la enorme fogata alrededor de los hombres brillaba con intensidad, varios bandidos se embriagaban en vino, mientras en una de las carpas su líder se encontraba muy bien acompañado de una hermosa joven de ojos esmeralda y cabello negro como la noche, una mujer que había robado de un harem algunos pueblos atrás.

—Puedo darme cuenta que se encuentra muy contento señor mío— siseó la pelinegra con voz seductora mientras dibujaba figuras con sus dedos en el pecho del chico

—Estás en lo correcto, mis planes están marchando a la perfección, pronto estaré de vuelta en Tebas y pondré en acción todo lo planeado— contesto el peli plateado mientras se levantaba del lecho para vestirse

—Valla, me gustaría poder ver eso— dijo mientras se recostaba en medio del lecho con pose seductora

—Me temo querida que no podrá ser así, solo eres un poco de entretenimiento pasajero, agradece que seré bueno contigo y te dejaré en el pueblo más cercano, ahora vístete y sal de aquí, estoy por recibir visitas— contesto sin más mientras la chica lo miraba indignada y se levantaba aun desnuda y se vestía rápidamente para luego murmurar un "desgraciado" y salía de la tienda

Un momento después un grupo de hombres de apariencia nada amistosa y muy bien armados, entraron a la tienda, al mismo tiempo que el chico se encontraba con ellos.

—Estamos esperando sus ordenes señor Bakura— dijo uno de ellos

—Todo está marchando perfectamente, en unos días dejaremos estas tierras y regresaremos a Tebas, solo necesito recuperar una ultima cosa y todo comenzará como lo planee— dijo con sonrisa confiada mientras los hombres asentían

Hasta aquí este capi, Gracias por su infinita pacienca, en el siguiente capi contesto reviews, nos leemos!