Frozen es de Disney y Rise of the Guardians de Dreamworks. Solo hago esto para mi diversión y su entretenimiento.
Este capítulo contiene lemon. Ahora, si no te gusta o no tienes interés en leerlo, abstente de hacerlo o salta la parte donde está; pondré "─0─", al principio y al final del mismo, para que sepan dónde empieza y dónde termina. Enjoy the Reading!
Leves rayos de sol iluminaban la habitación donde los dos amantes yacían. Jack se revolvió un poco en la cama. Abrió los ojos con extrema pereza, un poco desorientado cuando sintió una presencia cálida a su lado. Aun medio dormido, miroo a su lado y no pudo evitar sonreír al ver a cierta rubia plácidamente dormida. No había sido un sueño; realmente había pasado…hicieron el amor.
Sin poder evitarlo, comenzó a acariciar suavemente el despeinado cabello de su novia. No podía entender como esta chica, a la que un principio odiaba, había logrado conquistar su corazón y desaparecer aquella mala versión de él que reinó por mucho tiempo. No podría vivir sin ella, no después de lo de anoche. Cuando sus cuerpos se unieron, supo que jamás encontraría otra mujer que lo hiciera sentir tan vivo, que encajara tan perfectamente con su anatomía, ella era… simplemente…su otra mitad. Sonrió para sí mismo. Elsa lo había convertido en todo un romántico.
Su mano pasó de acariciar su pelo a acariciar su mejilla, para luego pasar a su cuello, donde sonrió orgulloso al ver la pequeña marca de su autoría que adornada su nívea piel. No pudo resistirse más…se acercó un poco más a ella y plantó un dulce beso en sus labios, provocando que la rubia se removiera un poco.
El joven Overland observó como un par de bellos ojos lo miraban aun presos del sueño, para luego, comenzar a brillar mientras su portadora le profesaba una tenue sonrisa.
─Hola…─saludó ella tímidamente. Los recuerdos de la noche anterior volvían con fuerza a su mente, provocándole un intenso sonrojo. Jack sonrió enternecido.
─Hola…¿dormiste bien? ─preguntó mientras apartaba un mechón rubio de su rostro.
─Estoy muy segura de que sabes la respuesta. ─él sonrió de manera picara.
─Puede ser…mi meta era dejarte exhausta y creo firmemente que lo hice…─ Elsa golpeó su hombro de manera juguetona. ─Oye, ¿Por qué la violencia?
─Por directo, ¡que poco tacto tienes! ─ambos rieron ─ Jack…─comenzó a decir ─lo que pasó anoche…fue muy especial para mí y me alegro de que haya sido contigo. ─dijo mientras acariciaba el rostro de su novio, acercándolo un poco más al propio. Jack la miroo con devoción. Esas palabras causaron una sensación de plenitud en el mayor de los Overland, después de todo, eso era lo que él quería: hacerla feliz. La pareja se perdió en los ojos de su otra mitad, transmitiéndose sin palabras los sentimientos que recorrían todo su ser.
─Para mí también lo fue…─respondió. ─porque, aunque he estado con varias chicas…nunca había sentido lo que sentí contigo…fue simplemente perfecto y entendí algo muy importante.
─¿Qué cosa? ─él sonrió.
─La diferencia entre tener sexo y hacer el amor. Anoche, fue mi primera vez haciendo el amor, mi Reina…y te aseguro, que es mucho mejor que el sexo casual.
─Jack…
─Me rehabilitaste, Elsa y no sé ni como lo hiciste. ─dijo sinceramente. ─ Lograste que aquel Jack que solo vivía de fiesta, drogado, borracho y de chica en chica, se convirtiera en una versión mucho mejor de la que jamás pensé que seria y todo gracias a ti. ─Elsa lo miraba en trance, totalmente conmovida. ─ ¿Cómo lo hiciste, Elsa? ¿Cómo lograste salvarme de aquel abismo al que llamaba vida? ─ella sonrió tenuemente.
─Solo…descongelé tu corazón…─Jack no pudo evitar sonreír ante esa respuesta. Besó su frente, su nariz, hasta llegar a sus labios y besarlos con pasión. ¡Como la amaba! Ya había arriesgado su vida una vez por ella, no dudaría de hacerlo de nuevo. Sumido en una renovada pasión, Jack comenzó a acariciar el curvilíneo cuerpo de su novia. Sus ansias estaban renovada, como si lo de la noche anterior no hubiese pasado; él quería hacerle el amor nuevamente.
─Jack…espera…─dijo Elsa con el poco de cordura que le quedaba. Las caricias de Jack en aquellos lugares tan sensibles, la tenían al límite.
─¿Qué pasa? ─preguntó él sin detener sus caricias.
─No vinimos aquí a estar todo el día, ¿o sí? ─él la miroo con ojos de cachorritos.
─No, pero…
─Sin peros. ─dijo ella, zafándose de su agarre y tomando las cobijas fuertemente contra su cuerpo para cubrir su desnudez. Jack cayó desplomado en la cama, aparentando tristeza extrema. ─No seas así, de seguro…auch. ─se quejó ella por lo bajo al sentir un punzante lugar en su intimidad. De inmediato, el joven Overland se acercó a su novia.
─¿Estas bien? ─preguntó preocupado.
─Sí, es solo que…─comenzó a decir, pero no pudo terminar de hablar porque Jack, entendiendo lo que ocurría, le respondió preocupado.
─Soy un bruto, te lastimé…─dijo desanimado, sintiéndose totalmente culpable.
─No, no…claro que no…─comenzó a decir Elsa. ─Es totalmente normal, es decir, fue mi primera vez…
─Pero…
─Estoy bien. ─concluyó─ Ahora, ¿tienes idea de qué hora es? ─ aun no muy convencido por las palabras de Elsa, Jack tomó su teléfono de la mesa de estar.
─Son las 9 a.m. ─la rubia abrió los ojos en sorpresa.
─¡De verdad que hemos dormido!
─Por favor, Elsa, aun es de madrugada para mí. ─se burló él. Elsa lo miroo con cara de pocos amigos.
─¿Por qué no vas y te duchas?
─Me encantaría, señorita Arendelle. ─tomó su pantalón de pijama y se lo colocó ante la atenta mirada de la rubia. ─¿Te gusta lo que ves? ─todas las tonalidades de rojo aparecieron en el rostro de la joven rubia
─Solo vete a duchar y punto…─él solo sonrió, entrando al baño.
Elsa fijó su vista en la puerta ahora cerrada puerta del baño. Aunque a veces ponía a prueba su paciencia, Jack era perfecto para ella. La forma en que le hizo el amor la noche anterior fue celestial. La forma en que la acaricio, la besó y la hizo sentir todas aquellas sensaciones que jamás pensó podrían existir fue sublime. Fue paciente, dulce, pero al misto tiempo, fue pasional e intenso…La joven rubia trató de alejar esas memorias…ya se sentía acalorada. Caminó por la habitación, cubierta por las sabanas y comenzó a mirar por la ventana. Una gran sonrisa apareció en su rostro al notar el panorama: totalmente blanco; había nevado. No supo cuanto tiempo quedó maravillada por el paisaje, volvió a ser consciente de sí cuando un par de fuertes brazos la rodearon por detrás y unos labios depositaban un tierno beso en su cuello.
─Leí en los noticiarios que posiblemente nevaría en esta zona y como sé que adoras todo lo relacionado al invierno, me dije a mi mismo, "vale la pena" ─Elsa sonrió sin apartar la vista de la ventana cubriendo las manos de Jack que descansaban en su vientre con las suya.
─¿Ahora controlas el invierno? ─él sonrió.
─Digamos que sí… ─respondió divertido. Podía sentir la emoción que emanaba de su novia. Era como ver a una niña en navidad. ─Podemos salir en cuanto estés listas y…─pero no pudo terminar la frase. Elsa se había escabullido de su abrazo y corrió hacia el baño. En cuestión de segundos, escuchó el agua correr…─desayunemos. ─terminó de decir divertido.
De verdad amaba el invierno.
Los dos hermanos menores de los Arendelle se encontraban desayunando. Brian estaba en la sala de estar comiendo su cereal mientras veía las caricaturas sabatinas mientras su hermana lavaba el plato que había usado para desayunar. La joven pelirroja quedó pensativa por un momento mirando los pequeños copos de hielo que caían tranquilamente. No pudo evitar pensar en su hermana…Había sido un año duro y rogaba a Dios que el que viniera fuera mejor. Aunque si recapitulaba, algunas cosas no fueron malas: Elsa había encontrado a Jack, ella estaba de novia con el mejor de los chicos y…había aparecido su abuelo. Anna sonrió. Las cosas con su abuelo iban de maravilla, obviamente, si sacaba el hecho de que le ocultaba la verdad a Elsa. No tenía ni la menor idea de cómo le diría la verdad a su hermana mayor, pero sabía que mientras más tiempo pasara, sería peor.
El timbre de la residencia sonó, sacando a la pelirroja de su trance. Se secó las manos y fue a atender la puerta, encontrándose con un muy abrigado rubio.
─¡Amo…el…invierno! ─exclamó el rubio mientras ingresaba a la residencia de su novia y le regalaba un fugaz beso en los labios. Anna rió levemente. ─¿Cómo amaneció mi princesa?
─Muy bien, ¿qué haces aquí tan temprano? ─ el rubio se encogió de hombros mientras se quitaba su chaqueta y gorro.
─Quería ver como habían amanecido.
─¡Kristoff! ─exclamó el niño de 5 años corriendo hacia él. El rubio lo cargó de inmediato.
─Hola, amiguito. ¿Cómo va eso de ser el hombrecito de la casa? ─preguntó despeinado su cabello.
─Muy bien. ─respondió. ─ Anna está bien.
─Eso veo. ─dijo colocando al niño nuevamente en el suelo. ─Eso me recuerda…─metió sus manos en su bolsillo y sacó un par de barras de chocolate. Los ojos de la pelirroja se iluminaron de inmediato.
─ ¡Chocolate! ─Kristoff sonrió. Anna no tenía remedio.
─Me alegro que les gustara. ─dijo─¿Y que harán hoy?
─Ya que se acercan las festividades, vamos a ensamblar y adornar el árbol navideño; una pequeña sorpresita para Elsa.
─¿Necesitan ayuda?
─Claro. ─respondió sin dudarlo. ─Acabaremos mas rápido; ayúdame a cargar esas cajas…─el rubio obedeció y cargo todas las cajas que su novia le había encomendado. Anna sonrió al ver la emoción en el rostro de su hermanito mientras abrían las cajas. Ojalá esa felicidad durara eternamente.
─¿Y si hacemos un muñeco?
─¡Elsa, espera! ─gritó Jack al ver como su novio salía disparada hacia el jardín cubierto de nieve mientras él aun batallaba para ponerse las botas. ─¡No es justo!
─¡No seas llorón! ─gritó la mayor de los Arendelle mientras saltaba y corría como una niña pequeña. ¡Como amaba la nieve! Jack no pudo evitar sonreír al verla de ese modo. Terminó de colocarse sus botas y camino hasta el lugar donde ella creaba una especie de muñeco de nieve.
─Con que llorón, ¿eh? ─dijo arrodillándose a su lado. Ella le dedicó una sonrisa, para luego, seguir con su labor. ─De verdad te gusta la nieve…
─Me recuerda una época más sencillas y felices. ─respondió. ─ Cuando teníamos vacaciones de invierno y corríamos a casa para jugar, ya sabes…cuando éramos una familia…─Jack comenzó a moldear junto a Elsa al muñeco de nieve.
─Pero aun lo son y tu eres el pilar de ella. ─la joven rubia lo miro por unos instantes, para luego, acercarse a él y besarlo tiernamente; un roce entre sus labios que lo dejó sin aliento.
─Gracias. ─el sonrió. Luego de unos minutos, terminaron de moldear al muñeco.
─Nos quedó genial. ─Elsa asintió.
─Sí, estas perfecto Olaf.
─¿Olaf?
─Así se llama. ─respondió como si fuese lo más natural del mundo.
─¿Y no podías elegir un nombre más…normal?
─Se llama Olaf y punto. ─Jack decidió no argumentar mas contra ella; la experiencia le decía que saldría perdiendo.
─Está bien, está bien. ─dijo mientras pegaba unas pequeña rocas negras para simular botones. ─ Solo decía que…─pero no pudo terminar la frase, ya que sintió como algo impactaba contra su espalda. Algo frio…─No lo hiciste…─dijo con una sonrisa juguetona mirando a su querida novia quien se encontraba a unos metros de él; no se había dado cuenta en qué momento se había alejado. Elsa se encogió de hombros.
─Tal vez si, tal vez no…
─Si vuelves a lanzarme otra bola de nieve, yo…─pero nuevamente no pudo terminar, ya que su adorada novia, tuvo la osadía de lanzarle, no una, sino tres bolas de nieve. ─Oh, Elsa…¡esto es guerra! ─tomó un gran puñado de nieve y comenzó a moldearla, acercándose peligrosamente a la rubia.
─Espera, Jack…era en broma…─comenzó a decir dando pasos hacia atrás, tratando de contener la risa.
─Oh no, señorita Arendelle, usted inicio esto…─y comenzó a disparar. Una guerra de bolas de nieve fue iniciada. Ambos jóvenes corrían tratando de esquivar los ataques del otro, creando más bolas y lanzándoselas entre sí; parecían un par de niños. Aprovechando que Elsa se distrajo por un momento para tomar más nieves, Jack corrió hacia ella y la atrapó, cayendo ambos a la fresca nieve, Jack encima de ella. ─ ¿Te rindes? ─ella se mantuvo seria y negó con la cabeza. El joven Overland comenzó a hacerle cosquillas a la joven rubia quien se revolvió bajo él, presa de la risa.
─ ¡Sí, sí, me rindo! ─ dijo entre risas. Jack se detuvo y miroo a su novia sonriente. Ella lo miroo de vuelta. Ella acarició su rostro.
─Te amo. ─ a veces sentía que esas palabras no eran suficientes para expresar lo que sentía por ella, pero al menos, se acercaban. Ella sonrió.
─Yo también te amo, Jack. ─se acercó a él y lo besó, enredando sus brazos en su cuello, acercándolo más hacia ella. Jack profundizó el contacto, logrando el acceso para explorar su boca en totalidad. Cuando el aire se hizo escaso, se separaron.
Jack se acostó al lado de ella y entrelazó su mano con la suya, mientras ambos disfrutaban de la compañía del otro.
Era simplemente…perfecto.
─¿Qué tal así, Anna? ─preguntó Kristoff. La chica lo miroo extrañada.
─No es muy navideño, Kristoff; es más…escolar…no usaremos eso. ─sentenció la pelirroja. En ese preciso momento, el timbre sonó. Anna fue a atender.
─Hola, Anna.
─Abuelo…─susurró sorprendida de verlo ahí. ─¿Qué ocurre? ─North la miroo de manera seria.
─Me gustaría hablar contigo…a solas…
─Bueno, es que yo…
─Ve tranquila. ─escuchó como le decía Kristoff desde la sala de estar. ─ Aquí nos encargamos…─Anna le dedicó una sonrisa agradecida a su novio y salió de su hogar cerrando la puerta tras sí.
─¿Qué pasa?
─Hace tiempo que tengo una duda que no ha sido respondida en nuestras conversaciones cotidianas y de verdad, necesito saber. ─comenzó a decir ─ Sé que buscan a mi hijo por algo que aqueja a Elsa. ─Anna abrió los ojos sorprendida. ─¿Me podrías decir toda la verdad? ─North notó como la mirada de Anna se ensombrecía; era algo grave sin duda.
─Elsa está enferma…─tomó aire para decir lo siguiente. ─tiene leucemia. ─Nicholas palideció.
─Leucemia…─susurró totalmente sorprendido y alarmado. Dios mío…no podía ser.
─Aunque nos duela, debemos encontrar a papa; él es el único que puede salvarla…
─Tal vez yo pueda salvarla…─ Anna lo miroo esperanzada. ─Yo puedo ser compatible también. ¿Qué debo hacer?
─¿Tiene donde anotar? ─North sacó un pedazo de papel junto a un bolígrafo y se lo extendió a su nieta, quien escribió rápidamente el numero y la dirección del hospital, además del nombre de su médico. ─Creo que hoy él está en el hospital; si gusta puede pasar hoy mismo. ─North asintió. Se acercó a ella y la abrazó.
─Ya verás que salvaremos a Elsa, no te preocupes. ─ella asintió. ─Iré hoy mismo; cuídate, pequeña; cualquier cosa que necesites, no dudes en decirme, ¿bien?─ ella asintió mientras e regalaba una tenue sonrisa.
─Adiós, abuelo.
─Nos vemos, pequeña.
North se alejó de la residencia. ¿Elsa con leucemia? Aun no podía creerlo, era simplemente horrible. Esperaba en Dios poder ayudar y ser compatible con su nieta, pero aun si, necesitaba un plan B y ese…era su hijo. Sacó su celular y marcó un numero.
─Detective Bunny…
─¿Quieres un poco de chocolate caliente? ─preguntó Elsa mientras se servía una taza.
Eran las tres de la tarde, pero parecían horas de la noche. Una inesperada ventisca había oscurecido el lugar, haciéndolo ver como si fueran altas horas de las noches. Ya que no planeaban salir a ninguna parte con ese clima, Elsa vestía un simple camisón que le llegaba casi a las rodillas, mientras Jack utilizaba una especie de pijama: una franela negra pegada al cuerpo con un pantalón holgada.
─Claro. ─ respondió él mientras encendía la chimenea. Cuando el fuego estuvo listo, encendió la Tv y se sentó en el sillón, donde Elsa le esperaba con dos tazas de chocolate caliente. ─Gracias.
─¿Está rico?
─Mucho. ─ambos tomaron su bebida con calma. Luego, tomaron una frazada y se acurrucaron para mantenerse caliente; Elsa acurrucándose en el pecho de novio mientras éste la abrazaba contra sí. ─ ¿En qué piensas? ─dijo acariciando su pelo, ignorando totalmente el televisor.
─En nada en especifico; estoy muy feliz. ─ respondió.
─Me alegra escuchar eso; esa es mi meta principal. ─dijo tiernamente besando su sien.
Elsa se sentía a salvo con él. Hans ya no atormentaba sus pensamientos. Cada vez que algún amargo recuerdo de su secuestro estaba por aparecer, era reemplazado por recuerdos de la noche de pasión que había tenido con Jack. Puede que le causaran algún que otro sonrojo, pero preferiría eso mil veces a la agonía que le causaban los demás.
─¿Quieres…ir a la habitación? ─sintió como Jack la miraba atentamente.
─Aclárame a qué; no quiero malinterpretar las cosas. ─ le encantaría hacerle el amor de nuevo, es más, se moría de ganas, pero no quería verse demasiado necesitado, aunque lo estuviese.
Elsa no dijo nada. Se levantó del sofá, apagó el televisor y se acercó nuevamente a su novio. Tomó su mano y lo miroo intensamente. Jack se sorprendió al encontrar aquella mirada llena de deseo nuevamente. No había duda de lo que quería.
Sin dudarlo, se dejó guiar por ella hasta la habitación.
"─0─"
Al llegar ahí, Jack se sentó en la cama y vio con emoción como Elsa se sentaba a horcajadas sobre él. Se miraron intensamente por algunos segundos, hasta que ella se acercó para besarlo. El beso se tornó pasional en cuestión de segundos mientras ambos se concentraban en saborear la boca del otro. Las manos de Elsa comenzaron a acariciar el aun cubierto pecho de Jack. Decidida a sentirlo directamente, tomó el borde de la franela y comenzó a levantarla; Jack alzó los brazos para ayudarla con la tarea. Con la franela fuera del camino, Elsa se deleitó acariciando el bien formado pecho de su novio. Los labios de Elsa pasaron a besar su cuello con pasión, dejando algunas marcas en él.
Jack no podía creer lo que estaba pasando. Elsa estaba al mando y le encantaba.
Sin previo aviso, lo empujó hasta dejarlo acostado en la cama mientras ella quedaba sobre él, con sus piernas a ambos lados de su cuerpo. De una manera sensual, tomó su camisón y comenzó a quitárselo ante la atenta mirada de Jack, quien gruñó excitado al ver que su novia no traía sostén. Elsa rió ante esa reacción.
─¿Quién eres y que hiciste con Elsa? ─ preguntó con voz ronca. Ella sonrió.
─Soy yo, Jack…solo quiero que lo pases bien…─dijo de manera sensual. No podía creer que esas palabras salieron de su boca.
En un ataque de atrevimiento, la rubia bajo el pantalón y los bóxers de un solo movimiento, liberando la hombría de Jack. Elsa dudó un poco. No sabía qué hacer a partir de ahí, pero quería darle a Jack el mismo placer que él le brindó a ella.
─Elsa…─comenzó a decir. No quería que se sintiera obligada a nada.
Jack gimió en sorpresa cuando sintió a Elsa acariciar esa parte de su anatomía. Masajeando con diferentes ritmos y direcciones haciendo que el joven chico delirara en placer.
─Elsa…─gruñó. ─te necesito…ahora…─Elsa no se hizo de rogar.
Se despojó de la única prenda que le quedaba y se posicionó para recibirlo. Lentamente, se fue sentado sobre su hombría, introduciéndolo más en su interior. Ambos gimieron ante la placentera unión. Jack, aun acostado en la cama, veía con una mezcla de lujuria y devoción a aquella chica sentada sobre él; se veía tan angelical y sensual a la vez.
El joven Overland puso los ojos en blanco cuando Elsa comenzó a mecerse de atrás hacia adelante. Se sentía tan bien…Con cada movimiento podía sentir como su hombría se clavaba más profundamente en la intimidad de su novia.
─Jack…─susurró. Jack la observó con lujuria. Ella estaba llegando a su límite; podía sentir como sus paredes convulsionaban cada vez más a su alrededor. La joven rubia apoyo sus manos sobre su musculoso pecho, rasguñándolo un poco por la fuerza de las sensaciones que recorrían su cuerpo.
Los movimientos de Elsa se volvieron más salvajes y bruscos, tratando desesperadamente de que aquella presión en su vientre saliera, por lo que, Jack se incorporó en la cama hasta sentarse y comenzó a mover sus caderas con las de ella, abrazando su cuerpo totalmente, tratando de ayudarla a culminar. Al cabo de unos minutos, Elsa gritó del placer cuando su orgasmo llegó con fuerza. Jack siguió abrazado a ella, sintiendo como sus paredes internas lo envolvían en un cálido abrazo.
─Jack…tu no…
─No importa…─respondió. ¡Claro que importaba! Estaba viviendo una intensa y placentera agonía. Su hombría vibraba pidiendo más, pero no quería obligarla a nada. Elsa se alejó un poco de él para verlo a los ojos, encontrándolos llenos de deseo.
─Tómame de nuevo…
─¿Crees que puedas soportar una vez más?
─ Y todas las que quieras…─respondió a centímetros de su boca.
Un instinto sobrehumano tomó posesión del cuerpo de Jack. Rápidamente, cambio de posiciones, colocando a Elsa en la cama y él encima de ella, empezando el vaivén nuevamente. Elsa comenzó a gemir. Las embestidas de Jack eran salvajes, fuertes y cada más profundas llegando a aquel punto mágico en su interior que la hacía perder la razón. Los labios de Jack besaron su cuello, su rostro, sus pechos…tratando de que ella lo disfrutara tanto como él.
La sensación que recorría su cuerpo era indescriptible. Sentir a Elsa tan cerca de él mientras gemía y gritaba su nombre en puro placer, era sublime. No había otra mujer así y jamás la habría.
─Jack…
─Yo también…estoy cerca…─respondió entendiendo su súplica.
Las manos de Elsa se aferraron a las de Jack buscando apoyo a lo que pronto vendría, cerró sus ojos fuertemente, mientras Jack gruñía. Y así…ambos culminaron al mismo tiempo.
Con las respiraciones agitadas, ambos quedaron exhaustos tendidos en la cama. Dios, eso fue asombroso…
"─0─"
─Tenemos…que comenzar a pensar…un lugar en casa…para que esto pase con regularidad…─dijo Jack aun recuperando el aliento. Elsa sonrió.
─Sé que encontraremos un lugar…─dijo de manera sugerente. ─Te amo…
─Yo también te amo…
Ambos amantes quedaron abrazados cubiertos por las sabanas mientras los copos de nieve seguían cayendo en las afueras de su habitación.
¡Hola! Volví por un ratito. Quiero agradecerles por su paciencia y por sus favs y follows y a: SnowHeaven, paloma frost (desde que me desocupe, con gusto leeré tu historia ;)), Jackesita Frost, TPATFan16, Ma, Sara Elisa Snow, lachulevidegaray, KaryKinomoto, hiroto11genesis, Gise24Divergente y Nastinka por sus reviews en el capitulo pasado.
Les agradezco un montón por el apoyo y espero que les haya gustado el capitulo y, ya saben, siéntanse libres de comentar ;)
Disculpen cualquier error que puedan encontrar, es tardísimo y no he podido revisarlo.
Cuídense,
Bye!
Posdata: Si les interesa, subí un one-shot navideño llamado "Perfect Gift" el cual trata de esta pareja. Si lo llegan a leer, me dejan saber que les pareció ;)
