Just one of the guys

Los nombres se detuvieron.

"Kibana Inuzuka vs Naruto Uzumaki"

¡De acuerdo! ¿Escuchaste eso Akamaru?. Tendremos un encuentro fácil. -Grito Kiba mientras saltaba a la arena de batalla, Akamaru aterrizo a lado de ella, con un fuerte ladrido. Kiba no pudo evitar sonreír al ver a Naruto casi caer sobre la arena de batalla, sin nada de elegancia además parecía que lo había pasado muy mal en el bosque.

"¿Kibana?" Naruto no pudo evitar sonreír por el nombre ridículo. "¿Que clase de nombre es ese?" Estallando en risas por el desafortunado nombre de Kiba. Kiba sintió que su cara se volvía roja a causa del comentario y dio un pisotazo.

"Cállate" grito Kiba. "Mi mamá es mala poniendo nombres a las cosas! ¡Mi nombre es Kiba! ¿Escuchaste? ¡Kiba!- Kiba fulminó con la mirada a Naruto

Al menos él no se sintió intimidado por ella, de la misma manera que los demás lo hubiera hecho. Lástima que estuviera enamorado de Sakura.

Luego ellos pelearon, sin embargó, rápidamente se convirtió en una batalla de desgaste. La resistencia de Kiba contra el aguante de Naruto. Naruto contrarrestó los jutsus y técnicas agresivas de Kiba con una bolsa sin fin de trucos basados en clones y transformaciones, Kiba estaba rápidamente realizando ataques, la pelea se iba volviendo cada vez más difícil.

Gracias al jutsu en cuatro de Kiba, ella estaba presionando con fuerza para tomar la ventaja, causando que Naruto constantemente este sobre la punta de sus pies. Incapaz de moldear el chakra. Mientras Kiba iba a dar el golpe final, Naruto detuvo el ataque, retorciendo el brazo de Kiba tras su espalda y tirando de él con fuerza.

Squish squish

Naruto se congeló mientras tenía una mano en el pecho de Kiba. Estaba apretando algo suave. Kiba no era tan gordo. ¿O sí?

"Naruto", Kiba gruñó mientras lo sentía apretar su pecho. Ella también se había congelado ante el repentino contacto. Un calor repentino estaba creciendo en su interior.- ¿Por qué estás apretándome el pecho?

-¿Porque tienes tetas? Respondió Naruto. "¿No eres tan gordo o si?" Kiba quizá no fuese la chica más femenina. Su personalidad no tenía nada de femenina. Pero aún así era una chica.

"¿Porque no tendría tetas?" Preguntó Kiba mientras comenzaba a luchar contra el agarre de Naruto. El maldito perdedor era más fuerte de lo que pensaba. Su nariz estaba recibiendo el olor de Naruto. Ese dulce olor terroso solo lo había olido antes. Ahora se ahogaba en ese olor, era diferente al de antes. Ensangrentado y lleno de sudor, pero eso no era todo. La base del olor se había vuelto más fuerte, le recordaba a su padre. Ese era el olor de la Fuerza De Un Alfa.

"¡Los chicos no tienen tetas!" Gritó Naruto mientras retorcía su agarre y sin esfuerzo lanzaba a Kiba lejos de él.

La habitación entera miro a Naruto, con excepción de Sakura. Kiba aterrizó sobre su espalda y se levantó rápidamente mirando a Naruto con la cara roja.

"Soy una chica, idiota". Le dijo Kiba quitándose su chaqueta grande y pesada, revelando por primera vez su cabello castaño que le llegaba hasta los hombros, junto a su cuerpo adolescente bajo el traje estándar de kunoichi, una camisa de malla unida con tela de soporte alrededor del busto, la chaqueta realmente escondía bastante.

"De ninguna manera" ese grito no vino de Naruto. Aunque la mirada en el rostro de Naruto indicaba que estaba pensando lo mismo. El grito venia de Sakura, la cual miraba a su alrededor para ver si alguien más pensaba lo mismo.

"Los Inuzuka no tiene heredero varón, Sakura" dijo Kakashi con suavidad, su unico ojo lucia divertido mientras miraba la situación de Naruto. "Pensar que estoy sorprendido que tú y Naruto no lo supieran."

Sakura tuvo la decencia de callarse y sonrojarse.

"Bueno, como sea" dijo Naruto finalmente después de salir del shock. "No importa si eres una chica, no cambia nada, yo no perdere, ¡deveras!"

"No, ¡no sera tan fácil Naruto!" Grito Kiba. Su rostro estaba rojo con rabia y sus puños sacudiéndose de ira.

XXXX

Semanas han pasado desde su humillante derrota a manos de Naruto. Y Kiba se sentia frustada por eso. No fue por perder, sino porque Naruto pensaba que ella era un niño. También fue que él no la trato como una niña, sino que la trataba como a Kiba, incluso después de la pelea, Naruto no cambio su actitud hacia ella.

"GARH" Kiba enterró su rostro en una de las grandes almohadas que tenía en su cama, mientras tiraba de su pelo ligeramente húmedo.

¡Naruto! ¡Ese molesto y fastidioso chiquillo idiota que pensaba que era un niño! Claro, Kiba podría haber estado con los chicos en sus días de academia. Claro, nunca adulo a Sasuke como las otras chicas, claro que nunca le dijo a Naruto que era una chica.

"GAH " Kiba gritó nuevamente contra su almohada, ¿porqué le importaba lo que ese molesto perdedor de Naruto pensaba de ella? Claro, él era técnicamente más fuerte que ella. Naruto técnicamente la venció. Pero maldición ella todavía sería Hokage, y ella haría que Naruto pagara.

"Esta bien, esos fueron dos gritos contra la almohada". Kiba volteo la mirada a su hermana mayor, Hana, mientras esta se acercaba a la habitación. "¿Qué te tiene tan molesta?" Hana empujó a la preocupada Akamaru hacia un lado mientras se sentaba al lado de Kiba.

Kiba miró a su hermana por un momento y se sonrojo lentamente hasta las orejas. Hana le devolvió la mirada con una propia. Suspirando en derrota, Kiba decírselo a su hermana, "Naruto" le dijo Kiba rápidamente mientras se alejaba de la mirada intensa de su hermana, concentrándose en Akamaru quien se había acercado a lamer sus manos.

"¿Qué, todavía tienes su pedo atrapado en su nariz?" le dijo Hana con una fuerte risa nasal a costa de su hermana menor. Un Inuzuka nunca antes había sido derrotado por un pedo. Su madre le dijo a Kiba que gracias a su oponente, ahora sus enemigos conocen esta debilidad y trataran de explotarla comiendo grandes cantidades de fréjoles.

"No su pedo" respondio Kiba sin animo, "¡No puedo caminar por Konoha sin percibir su olor". Kiba patio su cama en señal de frustración. "¡Tampoco puedo ignorarlo!"

"¿A qué huele?" Le preguntó Hana con diversión y curiosidad entrelazadas en su voz. Ella no confiaba en aquella sonrisa demasiado astuta en la cara de su hermana. Ella no se fiaba en lo absoluto.

"¿A qué huele?" Kiba se levantó, torciendo su cuerpo para que estuviera directamente enfrente a su hermana. "¡Huele a Naruto!" Esa fue la respuesta más simple y la más confiable que Kiba pudo encontrar. "Huele a trabajo duro, sudor ramen, hojas, sol y un desodorante realmente barato. ¡Pero hay más que eso! ¡No puedo describirlo! Kiba escupió con rapidez las cosas a las que olía Naruto. Evitando el evidente olor a fuerza que le recordaba a su padre. Ese era una de los rasgos más predominantes en el olor de Naruto.

"Wow" dijo Hana riendo nuevamente, mientrás Kiba gruñia por la risa de su hermana. No importaba cuan útil podía ser Hana a veces las burlas rara vez valían la pena. Estupidas hermana mayores. "Bueno, ¿Odias ese olor?".

Eso tomó a Kiba con la guardia baja cuando su cara hizo una mueca de confusión. No era eso, el olor de Naruto no era malo, Kiba en realidad pensaba que era un buen olor. A ella realmente no le importaba olerlo cuando salía por Konoha. A ella simplemente no le gustaba que le hiciera pensar en Naruto.

"No esta mal" dijo Kiba suavemente.

Hana se rió mientrás tenía una imagen mental de Kiba con orejas de perro, las cuales cayeron mientrás hablaba. "Parece que te has enamorado".

"¡De ninguna manera!" gritó rápidamente Kiba de pie en su cama. La simple idea de estar enamorada de Naruto era demasiado para manejar y sólo tenía que moverse para que no se asentará en su cabeza. Sacudiendo su cabeza rápidamente hacia atrás. "¡No hay forma de que me gusta ese perdedor!".

¿Por qué no? Preguntó Hana con curiosidad.

"¡Porque él pensaba que era un chico hasta hace una semana!" Intentó defenderse Kiba. "¡Y sólo descubrió que era una niña porque se estaba burlando de mí nombre!"

"Esas son las razones por las que no le gustas", dijo Hana mientras golpeaba los pies de su hermana para obligarla a volver a la cama. Kiba cayó a la cama con un jadeo indignado. Akamaru valientemente se levantó en su defensa mordiendo la mano de Hana. "Cuidado cachorro".

¡Él es estúpido!" Kiba gruñó desde su nueva posición. "¡Es inútil y un idiota! ¡Es débil!"

"Él te venció" intervino Hana. Pero Kiba continuó con su perorata*.

"Es pequeño. Sólo come ramen. Es estúpido y Hinata ya está enamorada de él, además le gusta Sakura. Así que, obviamente tiene mal gusto en mujeres". Kiba dejó escapar un largo resoplido. "¡Y es un pervertido!" Kiba terminó mientrás lanzaba sus brazos al aire.

"Bueno, esta bien. Sheesh". Hana se levantó de la cama de Kiba y salió de la habitación. Se detuvo en el marco de la puerta. "Sabes, a menudo, cuando las chicas de tu edad tienen opiniones como esas, realmente están enamorados de esa chico". Hana salió corriendo por la puerta mientras una almohada volaba hacia su cabeza.

"¿Qué piensas, Akamaru?" Kiba le preguntó a su compañero, quién sólo ladró. Ella entendía claramente lo que significaba ese ladrido. Akamaru le decía que le gustaba Naruto. "¡Qué diablos sabes! ¡Eres un perro!" Gruño Kiba.

Akamaru ladró nuevamente.

"Lo que sea. Salgamos". Kiba se cansó de mirar su habitación, ella no tenía entrenamiento con Shino hoy. Además, Shino entrenaba más con su clan de todos modos. Y con Hinata aún en el hospital, Kiba no tenía nada mejor que hacer que entrenar, revolcarse, sentir autocompasión y frustrarse con Naruto infinitamente.

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Ir propiamente a Konoha resultó ser un error, era como si Naruto se hubiera frotado en cada esquina de la calle, el mismo aire estaba cargado con el olor de Naruto. Kiba simplemente se había dado cuenta piso una de las muchas calles de Konoha junto a Akamaru. El olor de Naruto siempre había estado dentro y a los alrededores de Konoha. Pero ahora no podía dejar de notarlo en todas partes. Una vez que había reconocido su olor ya no pudo escapar.

¿Ichiraku Ramen? Naruto

¿Academia? ¡Naruto!

¿Mesa de misiones? ¡Naruto!

¿Apartamento al azar? ¡Naruto!

¿Puente Rojo? ¡Naruto!

¿Sakura? Shampoo de fresa... y luego ¡Naruto!

Kiba estaba en donde todo olía a Naruto. Su olor estaba por todas partes.

"¡GAH!" Kiba gritó en medio de la calle antes de correr en una dirección aleatoria. Necesitaba desesperadamente escapar del olor de Naruto. Ella necesitaba más que nada sacarlo de su cabeza. Ignorando los gemidos de Akamaru ante su repentino movimiento, Kiba salió disparada hacia los bosques más gruesos que rodeaban a Konoha.

"¿Por qué estás en mi cabeza?", Se preguntó Kiba mientras se apoyaba contra la áspera corteza de un árbol. Akamaru le saltó encima y le ladró. "¡No estoy enamorado de Naruto!" Le espetó Kiba al pobre perro. "No hay forma de que pueda hacerle eso a Hinata", admitió Kiba mientras continuaba enterrando su cabeza en la áspera corteza del árbol.

Kiba casi quiso llorar. Incluso aquí, en medio de la nada, aún podía oler a Naruto. Ella prácticamente podía oírlo. Akamaru aulló y le gruñó mientras tiraba de su pantalón para llamar la atención de Kiba.

"¿Qué pasa?" La voz descontenta de Kiba fue apenas un susurro cuando volvió su atención a Akamaru. Akamaru ladró y luego se giró actuando como un puntero. Kiba lo siguió y sintió que su corazón se hundía.

De alguna manera sin siquiera pensarlo. Ella había seguido el olor de Naruto directamente hacia él. Justo al otro lado de la ancha curva del río, en un lugar para nadar bastante bonito, estaba Naruto. El viento soplaba hacia Kiba y ella sintió que se le doblaban las rodillas. Estaba empeorando. Sus mejillas se enrojecieron mientras el olor crudo de Naruto se filtraba por su nariz.

Kiba quería gritar. Odiaba el hecho de que le gustara el olor. Ella odiaba el hecho de que era Naruto quien estaba causando esto. Odiaba el hecho de que Hinata era su amiga. Odiaba el hecho de que solo quería hablar con Naruto en ese momento.

Odiaba el hecho de que no sabía lo que estaba pasando.

Al ver a Naruto entrenar sin poner atención al mundo, Kiba no pudo evitar pensar que la vida sería mucho más fácil si en realidad fuera un niño.

Kiba simplemente se quedó medio escondida entre los árboles y el follaje mientras observaba a Naruto entrenar. Un hombre grande con un montón de pelo blanco puntiagudo se sentaba cerca riendo más a menudo de lo que él estaba dando instrucciones. La risa parecía estar demostrando ser más efectiva que las instrucciones reales para que Naruto se entrene realmente. Todo lo que Naruto estaba haciendo era hacer que los sapos aparecieran una y otra vez. La mayoría de ellos eran renacuajos no más grandes que la mano de Naruto.

"¿Por qué está perdiendo el tiempo con esas cosas débiles?" Kiba preguntó a nadie en particular. No se había dado cuenta de que estaba sentada hasta que Akamaru se acurrucó en su regazo y decidió que una siesta a última hora de la tarde era una buena idea. "¿Cómo demonios está planeando golpear a un tipo como Neji de esa manera?"

Fue entonces cuando Naruto se congeló. Y de repente miró directamente a Kiba.

Kiba se congeló también.

"¡Hey Kiba!" Naruto le gritó a la chica que solía pensar que era un niño. Como un ciervo atrapado por un lobo, Kiba salió disparada en una loca carrera. "¡Hey Kiba espera!" Naruto gritó desde detrás de ella.

La cara de Kiba ahora estaba roja, muy roja, su respiración era irregular y su corazón latía en sus oídos, así que eso era lo que se sentía al morir por la vergüenza. Naruto la había atrapado prácticamente acechándolo. ¡Naruto va a pensar que le gusta a él ahora! Naruto va a tener la idea equivocada de todo. Fue una mera suerte que tropezó con Naruto y fue solo por curiosidad lo que la hizo quedarse y ver a Naruto entrenar. ¿Cierto?

Kiba se tropezó, estaba demasiado nerviosa por el hecho de que Naruto la estaba persiguiendo, para prestar atención de por donde iba. El pie de Kiba quedó atrapado bajo una raíz que la envió rápidamente al suelo, mientras enviaba a Akamaru por los aires frente a un acantilado.

"¡Akamaru!" Kiba vio a Akamaru caer a su muerte. Incluso un perro ninja no podría sobrevivir a una caída desde la altura de la que su compañero había sido prácticamente arrojado, su mejor amigo, su compañero hasta la muerte. Kiba luchó contra la malvada raíz que estaba envuelta en su tobillo.

"¡Lo tengo!" Kiba se giró para ver a Naruto saltar del acantilado. Sin ningún sentido de autoconservación, atrapando a Akamaru en el aire en un salto mortal.

"¡Naruto!" Kiba gritó mientras sacaba su tobillo de la raíz. Rotando la frágil articulación. Ambos iban a morir ahora. Naruto y Akamaru iban a morir ahora porque ella tropezó con una raíz.

"¿Estás bien Akamaru?" Preguntó Naruto mientras miraba al perro que estaba en sus brazos. Akamaru se quejó y dio un ladrido. Naruto no tenía idea de lo que el perro estaba diciendo. "Bueno, lo que sea, ¡esperemos que esto funcione!" Akamaru se aferró a Naruto por su vida, mientras Naruto empezó a realizar las sellos de mano una vez más.

"¡Algo grande!" Naruto gritó mientras disparaba su mano hacia abajo. "¡Jutsu invocación !" Desde el suelo hasta donde estaba Naruto se lleno de humo. Naruto se estrelló sobre la superficie azul resbaladiza de la bestia que convocó.

"¿Gero gero?" Gamahiro preguntó mientras miraba a su alrededor. "Jiraiya-san?" el sapo cuestionó cuando comenzó a buscar en su cabeza a su invocador. Con un golpe de energía, el enorme sapo derribó a Naruto ante él. "Tú no eres Jiraiya-san. Eres muy pequeño."

"¡No soy pequeño!" Naruto gritó mientras pateaba sus piernas mientras colgaba frente al enorme sapo. "¡Y mi nombre es Naruto! ¡Lo tienes! Naruto Uzumaki." Akamaru ladró de acuerdo. Los enormes ojos del sapo azul se abrieron ante el ruido.

"¡Ahh, un perro!" Gamahiro chilló en un tono que no se ajustaba a su enorme tamaño. La chaqueta de Naruto se arrancó de su cuerpo cuando se vio lanzado por el aire cuando el sapo agitó los brazos antes de desaparecer en humo.

"¡Te tengo, chico!" Dijo Naruto cuando atrapó a Akamaru por segunda vez ese día. Naruto logró chocar con fuerza contra la cima del acantilado sacándole el aire, pero dejando a Akamaru a salvo. El cachorro le devolvió el favor mordiendo las mangas de Naruto para tratar de subirlo por el acantilado.

Kiba se acercó a Naruto con el tobillo torcido en un ángulo doloroso, se agarró del brazo de Naruto antes de que el rubio pudiera levantarse.

"Gracias", dijo Kiba bruscamente mientras tomaba a Akamaru en sus manos. "Pero todo esto es tu culpa, idiota." El tono áspero de Kiba hizo que Akamaru gimiera y se quejara en sus brazos. ¿Akamaru estaba del lado de Naruto ahora? Simplemente genial.

"¿Qué?" Grito Naruto mientras se quitaba el polvo. "¡Cómo es mi culpa! ¡Tú eres la que escapó de mí!"

"¡Porque me estabas persiguiendo!" Respondió dándole a Naruto una mirada aguda por su cuenta.

"¡Solo porque empezaste a huir!" Naruto resopló mientras se metía las manos en los bolsillos. "Lo que sea, necesito volver a entrenar antes de que el sabio pervertido escape". Ya le faltaba su chaqueta.

"¡Lo tengo!" Naruto dijo cerrando su boca. Bien, estaba aprendiendo.

"Bien", dijo Kiba sonriendo por un momento. Antes de que ella se diera cuenta exactamente de lo que hizo. Ella, Kibana Inuzuka acababa de invitar a Naruto Uzumaki a una cita. ¿En qué estaba pensando? ¿Qué iba a usar? ¿Qué iba a decirle a Hinata? ¿Cuánto ramen podría comer Naruto? ¿Qué hacías en una cita?

Prácticamente podía escuchar a Akamaru burlándose de ella. Ya podía sentir las burlas de Hana. Y la sonrisa divertida de su madre. Kiba odiaba esa sonrisa. Fue una sonrisa tipo "Oh, estabas realmente tan cerca de ganar".

"Bueno, de todos modos. Creo que mi tobillo mejoró, así que, Uhh, te veré en Ichiraku mañana al mediodía, bueno, adiós". Kiba rápidamente escupió mientras rápidamente ignoraba el dolor en su pie. "Y no llegues tarde idiota!"

"Las chicas son extrañas," dijo Naruto mirando a Akamaru, quien inclinó su cabeza en confusión. Antes de ladra amablemente a Naruto y salir corriendo tras Kiba. "Pero hey, ramen gratis".

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Perorata: Oración o razonamiento molesto o inoportuno.