Poción de Amor

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N/A: ¡HOLA! Si, estoy de vuelta, ¿pensaron que había olvidado esta historia? ¡PUES NO!... solo me tardo un poco en escribir, ténganme paciencia.

Pero por ahora concentrémonos en la nueva historia, una pequeña historia de amor (como todas las de aquí) entre dos lindas jovencitas, que por jugar con cosas que no deben se meterán en un gran apuro, que las llevara a encontrar algo muy especial.

Y como siempre digo… ¡POR LOS ESPIRITUS DEL YURI COMENZAMOS!

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En la oscuridad de la noche, mientras toda la familia dormía, una pequeña se mantenía despierta, intranquila sin poder calmar su corazón, algo dentro de ella no se lo permitía, algo poderoso, algo que no sabía cómo tratar.

Por lo que hizo lo que hacia en momentos como este, escribir.

La pequeña se escondió bajo sus cobijas, encendido una pequeña linterna, y saco su libro de poemas, respirando hondo esperando que la oportunidad de plasmar sus ideas en papel también le permitiera ponerlas en orden dentro de ella.

"Haiku

Tú que avanzas por la vida como sombra en la noche
Siempre estas a mi lado, me apoyas sin reproche

Haiku

Siempre me has acompañado como la mejor amiga
Tú tan misteriosa como rosa que crece entre espinas

Haiku

Yo no quiero nuestra amistad traicionar
Pero solo deseo tus labios bes…"

La pequeña no pudo completar su poema antes de que la vergüenza por lo que estaba escribiendo la venciera, completamente rojo tuvo que tapar su cara con almohada para ahogar el grito que quería escapar de su garganta.

No podía creer que esto le estuviera pasando a ella, que no pidiera alejar a una persona de su mente, haciendo que su corazón latiera con fuerza y vigor, haciendo que su rostro se sonrojara vívidamente resaltando fuertemente en su pálida piel, y su alma le suplicaba por ir a buscarla, por estar con ella.

¿Cómo se había salido todo de control? ¿Cómo había llegado a esto? Por mucho que estas preguntas se repitieran en su cabeza, siempre se daba a si misma la misma respuesta, "fue tu culpa" y ella lo sabía, pero no sabía cómo arreglarlo, no sabía cómo deshacer lo que ella desato cuando creo aquella poción de amor.

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¿Seguramente se preguntarán que paso? ¿Cómo llegamos a esto? ¿Cierto? Bueno es algo simple en realidad, el día de ayer…

—Cumplí mi parte del trato ¿Tu tienes lo que te pedí?— Decía Lucy, tranquilamente.

La pequeña se encontraba en su cuarto sentada en su cama junto a Haiku, sin embargo, no era a esta a la que iban dirigidas sus palabras, no, ella le hablaba a otra chica, que veía a través de la pantalla de la computadora que ambas niñas miraban con ansia.

—La misión se complicó, solo conseguí un par de páginas, pero creme valen la pena— Dijo la chica del otro lado de la pantalla.

Se trataba nada más y nada menos que Ronnie Anne, la "no novia" de su hermano Lincoln, normalmente ella dos no son muy de hablar, pero hace unos días, a Lincoln se le escapar hablar sobre ella, y entre las cosas que dijo, hubo algo que llamo la atención de Lucy, Aparentemente la abuela de Ronnie Anne, tenia amplios conocimientos sobre brujería mexicana, y ella como una gran fan del ocultismo tenia que averiguar más sobre eso.

Contactar con Ronnie Anne, no fue difícil, sin embargo, convencerla de sacarle información a su abuela para ella fue algo muy diferente, al parecer la mujer era hermética sobre esos temas, queriendo mantener sus secretos precisamente como eso, secretos; sin embargo, todo el mundo tiene un precio, y el precio de Ronnie Anne, no era tan alto.

Lucy solo tuvo que hacerle un par de bromas a su hermano y tomarle algunas fotos, para dejar más que contenta a Ronnie Anne, y ahora lo que Ronnie había prometido a cambio era fotografiar algunas páginas del libro de hechizos de su abuela.

Ambas chicas completaron su transacción Lucy mandándoles las fotos que le hizo a Lincoln cuando cayo en cada broma que Ronnie Anne le pidió que le hiciera de su parte, y a cambio Ronnie paso las paginas al par de chicas ansiosas, por poder darle una mirada a un verdadero libro de hechizos.

Sin embargo el resultado final fue algo decepcionante, si, estaban viendo un verdadero libro de hechizos, sin embargo, al parecer la prisa de Ronnie Anne, por hacer las fotos y salir antes de ser atrapada por su abuela, hizo que varias de las fotos salieran borrosas haciendo imposible leerlas, mientras que otras eran paginas sueltas que sin las paginas anteriores o inmediatamente posteriores eran inútiles, sin embargo cuando el par de niñas estaban por pensar que todo esto fue para nada al final encontraron algo; la formula para hacer una poción de amor.

Esta también estaba algo borrosa, pero no tanto para que no se pudiera leer, por lo que ambas chicas se miraron entre si con complicidad.

No es que ellas tuvieran algún objetivo al que desearan aplicarle dicha poción, pero el solo crearla ya sonaba bastante divertido, hacer algo de magia real entre amigas; por lo que el resto de la tarde se la pasaron traduciendo el texto y reuniendo los ingredientes lo mejor que podían.

Ambas chicas comenzaron a buscar por toda la casa los ingredientes necesarios para hacer la poción… o en su defecto lo que más se parecía.

—¿Cómo haremos esto? No tenemos "polvo de cuerno de toro" ¿O algo si?— Pregunto Haiku leyendo la receta lo mejor que podía, después de todo tuvieron que traducir las páginas y no estaban 100% seguras si lo estaban leyendo bien.

—No, pero… tenemos carne de res ¿la carne tiene que ser mejor que solo el cuerno no?— Dijo Lucy sacando un paquete de carne del refrigerador.

—¿Cerveza negra?— pregunto Haiku leyendo el siguiente ingrediente.

—Tenemos cerveza de raíz— Dijo Lucy sacando una botella [Para quienes no lo sepan la cerveza de raíz es en realidad un tipo de refresco]

—¿semillas de chocolate?—

—Tenemos algo mejor— Dijo Lucy sacando una barra de chocolate de su escondite —No creo que necesitemos todo— Dijo tentando por el dulce, dulce chocolate y partiendo dos secciones de la barra de chocolate una para ella y otra para Haiku.

Así estuvieron un buen rato el par de chicas recolectando todos los ingredientes, para finalmente ponerlos todos en una hoya y… tener que pedirle ayuda a Leni para que la encendiera por ella, pues Lucy al tener 8 años, no tenia permiso para usar la estufa ella sola.

Así se quedaron un buen rato esperando que pasara el tiempo preciso, cuando la hoya comenzó a hacer ruido ambas chicas muy interesadas se acercaron a quitarle la tapa, lo cual lejos del efecto deseado solo ocasiono que la hoya comenzara a desbordarse y lazar un humo con aroma desagradable por toda la cocina.

Leni se apresuro a apagar todo, sin embargo, la cocina ya estaba muy llena con ese humo con fuerte olor, que ocasiono que tanto ella como Haiku y Lucy tuvieran que salir de la cocina tosiendo.

Dejándose caer al piso, mientras intentaban despejar sus pulmones de ese apestoso aroma.

–Bien… creo que no funciono— Dijo Lucy entre su tos.

—¿Ha tu crees?— le respondió sarcásticamente Haiku.

Lucy solo estiro su brazo y le dio un pequeño golpe en el brazo por esa respuesta, haciendo que las dos niñas comenzaran a reírse, a fin de cuentas, aun con el fracaso de su poción, el haberla intentado crear había sido muy divertido para ambas.

—Creo que la próxima vez debemos de usar todos los ingredientes tal como son— Dijo Lucy aun riendo ligeramente.

—O tal vez si alguien no se hubiera comido todo el chocolate— Le respondió Haiku en tono acusatorio y divertido, levantando una ceja.

—Oye tú también comiste— Le respondió, Lucy defendiéndose.

—Y estuvo delicioso— Contesto Haiku con una gran sonrisa, y sobándose el vientre para enfatizar sus palabras, lo cual saco aun más risas del par de niñas —Aun tiene algo de chocolate en la cara—

Dijo Haiku divertida viendo una pequeña mancha de chocolate en la comisura de los labios de Lucy, y gentilmente acerco su mano a su rostro, y mientras con la palma de la mano sujetaba su rostro con el pulgar limpiaba los pequeños restos de chocolate de forma gentil, lo cual logro sacarle un sonrojo a Lucy y una sonrisa nerviosa.

—Esto apesta— Interrumpió Leni tosiendo un poco.

Lo que causo que ambas niñas se separaran la una de la otra de forma nerviosa, aun que ambas no estuvieron muy seguras de por que tuvieron esa reacción tan escandalosa.

—Lo siento Leni, yo limpiare— Dijo Lucy aceptando la responsabilidad por lo ocurrido y dejando que Leni fuera a bañarse para quitarse ese mal olor del cuerpo antes de salir.

—¿Necesitas ayuda?— Dijo Haiku de bien humor dispuesta a ayudar a u amiga, después de toda ambas habían echo este desastre no solo Lucy.

—Claro, no creas que te ibas a librar de ayudarme— Dijo Lucy bromeando un poco, logrando sacarle una risa a Haiku.

El par de niñas comenzaron a limpiar la cocina de bastante buen humar para tratarse de ellas, las que normalmente eran chicas serias y algo frías, estaban baste alegres la una de la otra, esto no era algo raro, eran las mejores amigas desde que se conocieron hace un año.

En aquel entonces Haiku no era gótica, era solo una niña nueva que intentaba encajar actuando como todos los demás aun si esto no la complacía mucho, al menos hasta que por casualidades de la vida, conoció a Lucy, simplemente se encontró un poema tirado en el piso y al recogerlo y leerlo le encanto, era tan lindo y profundo, lo que hizo que decidiera buscar a la dueña de este, lo cual no fue muy difícil pues Lucy había firmado el poema con su nombre, y al conocerla… fue un Wooow, no se esperaba para nada que quien escribió ese poema fuera una niña mucho más pequeña que ella, pero no le importo realmente, hablo honestamente, y le dijo lo mucho que le había gustado su poema, lo genial que era y que si podía escuchar más de eso; lo que alago enormemente a la pequeña Lucy que poco a poco se fue haciendo muy amiga de ella.

Desde entonces ellas dos fueron las mejores amigas, fue por Lucy que Haiku se había vuelto gótica, y había encontrado algo con lo que realmente se sentía cómoda con ella misma, y todo gracias a Lucy… o mejor dicho todo eso en Lucy, pues aun más que cualquier otra cosa, ambas niñas se encontraban muy cómodas con la otra, congeniaban como nadie más en el mundo, cada una era la mejor amiga y mayor confidente de la otra; para ambas era algo segura que las dos estarían unidas por muchos años.

Pero lo que ninguna sospechaba era él como.

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Pasado un rato terminaron de limpiar y debido a la hora Haiku tuvo que irse a su casa, despidiéndose afectuosamente de Lucy, ambas chicas estaban algo apenadas por que si pequeño experimento alquímico no hubiera salido bien, pero felices de haberlo echo igualmente, que importaba si al final hubiera sido un fracaso si lo habían echo juntas y la habían pasado bien.

Lucy tras despedirse de Haiku subió a su cuarto, dispuesta a escribir en su diario lo que había echo el día de hoy, con una sonrisa cada vez más y más grande en sus labios, recordando el buen rato que paso con su amiga, aun que al final todo fuera un desastre, pero bueno por algo dicen que los desastres generan las mejores historias, repasaba cada cosa que paso escribiéndola en su diario, hasta que llego a ese momento, ese momento en que con un gesto gentil Haiku limpio la comisura de sus labios.

Lucy sitio saltar su corazón al recordar ese momento, y físicamente pudo sentir como su cara se sonrojaba solo con pensar en eso, se sintió tan torpe tan avergonzada, le preocupo haberse visto boba con la cara manchada como una mocosa, pero al mismo tan feliz por ese suave gesto de Haiku, la mejilla en la que Haiku había descansado su mano en el rostro de Lucy comenzó a cosquillear con el recuerdo de su caricia, legando ese cosquilleo a sus labios, haciendo que su imaginación la traicionara, haciendo que se imaginara algo que la hizo saltar de su cama, completamente roja, nerviosa y avergonzada por lo que se acababa de imaginar con su mejor amiga.

No podía creerlo, no podía creer que se llegó a imaginar una situación como esa, agito su cabeza intentando alejar esos pensamientos de su mente, pero por más que lo intentaba no podía, aun más que eso, era como si entre más lo intentara esos pensamientos golpearan su cerebro con más y más fuerza.

¡¿Cómo rayos pudo imaginar a Haiku acariciando sus labios de una forma tan romántica?!

¡Eran amigas! ¡Las dos eran chicas! ¡¿Se estaba volviendo loca?!

La mente de Lucy la estaba atormentado con lo que acaba de hacer, sin darle descanso, Lucy solo intentaba crear alguna excusa, algún pretexto de que ese pequeño lapsus de imaginación no significaba lo que temía que significaba.

No quería que Haiku le gustara, buena ella siempre pensé que Haiku era muy linda pero… haaa.

Lucy era muy madura para su edad, y estaba muy interesada en el tema romántico, ya anteriormente se había sentido atraída por otras personas, pero con Haiku no era lo mismo, ella… ¡Ella era su mejor amiga! Fuera de su familia inmediata podía decir que era la persona más importante para ella, a quien más quería y… eso no sonaba nada bien en esta situación, no podía enamorarse de ella, Eran amiga y ella no quería arruinar eso, ya había tenido acercamientos románticos un par de veces y cada vez habían fracasado al final, había pensado que tal vez fuera aun muy pequeña para esas cosas, y no quería arruinarlo con Haiku, la quería demasiado para arriesgarse a eso.

Sin embargo los pensamientos de Lucy, fueron abruptamente interrumpidos cuando Leni volvió a la casa con una enorme sonrisa y saltando muy emocionada.

—¡Estoy enamorada!— Proclamo felizmente, mientras bailoteaba feliz mente por la sala.

—¿Qué? Wooow woow wow Leni ¿qué paso?— Le pregunto Luna algo sorprendida.

—Lo conocí en el centro comercial con mis amigos, fue amor a primera vista— Dijo Leni con tono enamorado.

No era algo tan raro, después de todo Leni era algo enamoradiza, y una vez le echaba el ojo a un chico se dejaba llevar, pero era un poco extraño que tan repentinamente proclamara que estaba "Enamorada" y más aún a primera vista.

Lucy se sintió algo incomoda cuando escucho del enamoramiento de Leni, sobre todo cuando ella dijo:

—Puedo sentir mariposas en el estomago solo pensando en él—

El subconsciente de Lucy la traiciono haciendo que pensara en Haiku, y tal y como había dicho su hermana sintió mariposas en el estómago.

No podía ser, no podía ser, no podía ser.

A ella no podía gustarle Haiku, no podía ser que estuviera experimentando los mismos sentimientos que su hermana… ¿Los mismos sentimientos? ¿Justamente hoy? ¿Justamente después de…?

—¡FUE ESO!— Se le escapo decir en voz alta, y cuando noto que llamo la atención de sus hermanas solo pudo sonrojarse un poco y tras disculparse salir corriendo a su cuarto.

Ahora comprendía lo que estaba pasando, esto era su culpa, ellas habían creado una poción de amor, y todas habían respirado el humo que había echado esta, aun si la poción no había salido del todo bien, Lucy pensó que debió de haber funcionado y que solo al respirar ese humo ahora todas estaban bajo el influjo mágico de la poción.

Eso calmo el alma de Lucy por un segundo, había una explicación, había un motivo de por qué se sentía así, incluso se permito a si misma sentirse algo orgullosa por haber logrado hacer una verdadera poción de amor, y lamento el no haberse dado cuenta que funcionaba realmente antes de tirar todo el sobrante.

Sin embargo, el momento de paz mental que le dio esta idea duro poco, casi de inmediato entro en pánico al darse cuenta lo que eso implicaba, ¡Ella si estaba enamorada de Haiku! Por una poción, pero lo estaba, y ella no tenia ni la más remota idea de como deshacer los efectos bajo los que ahora estaban Leni, ella misma y… ¿Haiku? ¿Ella también se habría visto afectada? ¿y si era así de quien se enamoraría?

El rostro de Lucy se sonrojo a un punto insospechado cuando la golpeo la idea de que si la poción hace que te enamores de la primera persona que veas… ¡Haiku estaría enamorada de ella!

El corazón de Lucy latió rápido y emocionado, mientras una tonta sonrisa se formaba en su cara ante la idea de que esto fuera verdad, que Haiku estuviera enamorada de ella.

Momento que fue interrumpido por la propi Lucy quien se abofeteo a si misma, para hacerse entrar en razón.

—¡¿En que estoy pensando?! Esto no es real, son solo los efectos de la poción, no puedo dejarme llevar por esto, no puedo aprovecharme— Se dijo a si misma para controlarse.

Siendo interrumpida nuevamente, esta vez al sonar su celular, con una tonada que reconoció de inmediato y que hizo que su corazón se acelerara y sintiera mariposas en el estómago: el tono particular de Haiku.

—Realmente tengo que encontrar una forma de resolver esto— Dijo Lucy antes de contestar su teléfono y hacer su mejor esfuerzo para que su voz no se notara nerviosa.

Haiku había llegado a casa, y tenia muchos deseos de hablar un poco más con Lucy por lo que procedió a llamar a Lucy, una larga llamada en que ambas niñas estuvieron muy felices escuchando la voz de la otra, aun si Lucy por mucho que lo intentara disimular se notaba nerviosa, y para el sufriente de Lucy le hacía difícil controlar su propia mente.

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Ahora Lucy estaba atrapada, esos sentimientos lejos de desvanecerse se hacían más y más fuertes, entre más intentaba sacarse eso de la cabeza más fuerte golpeaba una y otra vez, su corazón le pedía desesperadamente que dejara de luchar y se entregara a esos impulsos, sin embargo, Lucy no quería, no quería rendirse tan fácilmente, tenia que luchar contra esto y encontrar una forma de deshacer los efectos de la poción antes de arruinar su amistad con Haiku.

Y por ahora lo mejor que podía hacer para intentar ocultar sus sentimientos era evitar a Haiku tanto como podía, sin embargo parecía que ella no estaba dispuesta a dejárselo fácil.

Puesto que en ese preciso momento en que estaba débil y cansada pudo notar como su teléfono vibro ligeramente, señal de que había recibido un mensaje, Lucy se extrañó de eso después de todo era muy tarde pero por curiosidad procedió a verla y para su suerte o desdicha era de Haiku.

—Hola ¿estas despierta? No puedo dormir—

Nuevamente el corazón de Lucy salto, y los nervios le impedían pensar claramente, no sabia que responderle, o si debía responderle en primer lugar, estaba demasiado asustada y no podía dejar de pensar en una seria de posibilidades, simplemente se quedo congelada pensando en que hacer, sin embargo ese tiempo fue ocupada por alguien más, alguien que pudo ver que Lucy había leído su mensaje… pero no le estaba contestando.

–¿Hice algo que te molestara?— pregunto Haiku con cierta melancolía que era palpable aun en tan simples palabras.

Este nuevo mensaje saco a Lucy de la tormenta de sus pensamientos, este mensaje exigía una respuesta rápida, era claro que Haiku se daría cuenta que ella, también había leído este mensaje y lo tomaría a mal si no contestaba rápidamente, por lo que Lucy solo intento responder con la mayor naturalidad posible.

—Claro que no, ¿Por qué piensas eso?— se excuso ella, intentando no darle mayor importancia.

—¿Me has estado evitando?— pregunto Haiku más como una acusación que como una pregunta —Durante todo él día, cada vez que te llamo te apresuras a cortar la llamada, cuando ambas llegamos a la reunión del club en cuanto me viste te alejaste de mi y te fuiste ¿hice algo malo?—

Lucy sintió como esas palabras estrujaban su corazón, había intentado ser sutil, pero Haiku lo noto, y era claro que ese rechazo le había dolido, después de todo eran las mejores amigas y si no debía sentirse nada bien que tu mejor te rechace de repente sin explicación.

—Yo… creo que necesito hablar contigo— Fue todo lo que dijo Lucy como respuesta, pidiéndole que fuera a verla al día siguiente.

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—Hola Lucyyyyyyyyy—

Tal como se lo había pedido, Haiku fue a visitar a Lucy a su casa al día siguiente, sin embargo, no recibió la bienvenida que se esperaba.

En cuanto Lucy le abrió la puerta, la tomo del brazo y la arrastro dentro de la casa, Lucy se notaba claramente nerviosa mientras vigilaba cada pasillo para intentar pasar desapercibida, llevando a Haiku hasta el ático, para estar bien ocultas, y que nadie fuera a escuchar lo que tenia que decirle a su "amiga".

—Lucy que te pasa— Pregunto Haiku preocupada por el extraña comportamiento que había estado mostrando su amiga.

—Es… es complicado… Haiku… no sé cómo preguntar esto… ¿no te has sentido… "rara" estando conmigo?—

Haiku pareció estar confusa por la pregunta, y se quedó pensando un momento, pero la pregunta era tan extraña que en realidad no sabia a que se refería.

—¿rara? ¿Qué quieres decir con "rara"?—

Las palabras que Lucy quería decir eran fáciles, pero no sentía el valor para decirlas, aun si pensaba que probablemente Haiku comprendiera si le explicaba; se sentía muy nerviosa y avergonzada, lo que llevo a su rostro se sonrojara.

—¿Estas bien? Jeje te as puesto toda roja— Se burlo ligeramente Haiku, empeorando por mucho el problema, forzando a Lucy a desviar la mirada —Lo… lo siento, no quise hacerte sentir mal—

—Haiku… ¿no te as sentido "diferente" desde el otro día? ¿Desde que intentamos hacer esa poción de amor?—

—¿Pero a que te refieres con "diferente"? ¿Qué pasa Lucy?— Dijo Haiku con un tono de cariño y preocupación.

Lucy no tenia de otra, tenia que decirlo, pero aun si estaba muy decidida a ello, tampoco sabia él como por lo que tras pensar unos segundos pensó que la mejor forma seria explicando lo que pensó cuando se dio cuenta de sus sentimientos.

—¿Recuerdas el otro día? Después de hacer la poción cuando… cuando salimos tosiendo, y estábamos bromeando y como… como tu acariciaste mi rostro y….—

Lucy no tuvo que seguir hablando un fuerte sonrojo en la cara de Haiku, seguida por una pequeña sonrisa delatora que se le escapo parecían confirmar las sospechas de Lucy de que ambas se habían visto afectadas por la poción de igual forma.

—Haiku… ¿yo te gusto?—

Lo directo de la pregunta de Lucy golpeo a Haiku como si de un autobús se tratara haciéndola caer al piso por la impresión, notoriamente nerviosa y avergonzada, con la cara completamente roja y balbuceando sin parar producto de los nervios.

Lucy dejo escapar una pequeña sonrisa, Haiku se veía tan linda de ese modo, tan nerviosa y vulnerable, era algo adorable.

—Tu me gustas— Dijo Lucy, bastante nerviosa al decirlo.

—… oh… Oh… ¡Oh!... ¡OHHH!—

Ambas fueron interrumpidas por ese sonido que venia justamente de la entrada al ático, y al voltear vieron como todos los hermanos de Lucy las estaban viendo fijamente con unas enormes sonrisas traviesas; cuando Haiku se dejo caer por la sorpresa de la pregunta de Lucy hizo bastante ruido, el suficiente para preocupar a un montón de hermanos entrometidos, que fueron a asomarse sutilmente para saber lo que estaba pasando.

Haciendo que ambas chicas se pusieron completamente rojas muertas de vergüenza, haciendo que Haiku se tapara la cara con las manos para ahogar un grito mientras que Lucy… Lucy sabia que ahora que sus hermanos habían visto eso nada tenia caso y bajando la cabeza derrotada solo puso decir algo.

—Suspiro—

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No había forma en que sus hermanas las dejara irse ahora, todas las chicas obligaron a bajar a la parejita y las hicieron sentarse en el sofá una al lado de la otra, mientras eran avasalladas con un enorme número de preguntas.

En realidad eran tantas preguntando tantas cosas tan rápido, que no les estaban dando tiempo a responder a nada, al menos asta que en plena sala sonó un fuerte gong, tan fuerte que obligo a todos a callar mientras se tapaban las orejas.

—Ok chicas denles algo de espacio— Dijo Luna de forma estricta, para la molestia de todas las chicas, y el agradecimiento de Lucy y Haiku.

—Que mala eres, ¿Por qué no dejas que le preguntemos más cosas?—

—Chicas… por si no lo notaron, interrumpimos su declaración… y alguien aun no ha respondido—

Dijo Luna señalando algo obvio, Haiku no había respondido realmente a la declaración de Lucy, lo que hizo que todas vieran a Haiku muy interesados presionándola por una respuesta, una respuesta que si bien la niña quería darle, no se sentía cómoda hablando de sus emociones frente a tanta gente, lo que causo que comenzara a tartamudear.

—NO— interrumpió Lucy —Esto no está bien, nosotras… no debemos sentir eso—

Fue claro que esas palabras le dolieron a Haiku, sintiéndose rechazada, sin saber por que el cambio tan repentino, afortunadamente Lucy se dio cuenta de la mala elección de palabras y se apresuró a explicarse.

—Es que nosotras… hicimos una poción de amor el otro día—

—¿La cosa rara que apesto la cocina?— Pregunto Leni.

—Si, no salió muy bien pero… creo que igualmente funciono por que después de eso comenzamos a sentirnos así—

—¿Qué? pero… ¿estas segura?— pregunto Haiku confundida.

—Yo apuesto lo que sea a que no es por eso— Dijo Lana, segura de sus palabras extrañando todas.

—Piénsalo ¿desde cuando comenzaste a sentirte así por mi?—

Haiku lo pensó, realmente no estaba segura, ella quería mucho a Lucy, desde… desde hace mucho y le parecía muy linda, pero la verdad es que no lo había pensado tanto, al menos hasta que Lucy la confronto con eso.

—Supongo… que puede ser— Acepto Haiku —¿Y que hacemos entonces?—

—Supongo… que tenemos que buscar la forma de deshacer esto—

Lucy y Haiku tuvieron que admitir de donde habían sacado la formula de la poción de amor, lo que también las llevo a confesar también que ellas eran las responsables de las bromas que Lincoln había sufrido los últimos días, haciendo que este se molestara mucho, sin embargo sus quejas fueron ahogadas por el resto de las hermanas que querían ver como se resolvería esto; y final mente llegaron a la solución obvia, preguntarle a la señora Casagrande directamente por la solución, y él que eso fuera también a meter a Ronnie Anne en cerios problemas con su abuela solo hico que Lincoln estuviera más que feliz de ofrecerse a hacer la llamada.

Mientras Lincoln hacia la llamada ambas chicas esperaban a la sala, muy nerviosas y avergonzadas por todo esto, sin saber que decir una a la otra, después de todo la situación era muy rara, cada una sabia que estaba enamorada de la otra, pero… todo era raro.

—Yo… igualmente creo que eres linda— Dijo Haiku muy avergonzada intentando romper el hilo, después de todo por muy incomoda que fuera todo el silencio absoluto solo lo empeoraba.

—Si, yo igual pienso eso de ti… desde antes de lo de la poción— respondió Lucy sonrojándose y bastante feliz por dentro por las palabras de Haiku.

Puede que su amor fuera falso, algo que crearon ellas mismas por accidente, pero podían sentirlo, y esa sensación les estaba gustando, lo que las llevo a querer disfrutar esos breves momentos, antes de que todo acabaran, diciéndose todas las cosas que a cada una le gustaba de la otra, y felizmente a entrelazar sus dedos dulcemente.

Sin embargo esto no podía durar mucho y pasado algunos minutos Lincoln las llamo para escuchar lo que tenia que decir la señora Casagrande; y con ese llamado ambas niñas se levantaron pesadamente del sofá, y comenzaron a subir las escaleras.

Sin embargo tras dar un par de pasos Haiku se detuvo, en su lugar pensando en algo, muy nerviosa apretando su puño con fuerza, lo que llamo la atención de Lucy quien se volvió en su lugar para ver que le pasaba.

—Lucy… no tenemos por que hacerlo— Dijo finalmente Haiku armándose de valor para pedir por aquello que realmente quería —Podemos… podemos quedarnos así—

—Haiku… pero… ¿Por qué?—

—Por que… me gusta estar contigo, tu me haces feliz, que importa si esto surgió por una poción o por lo que sea, siempre he pensado que e res muy linda, siempre e admirado lo inteligente y madura que eres, siempre te e querido mucho… si tengo que enamorarme de alguien… creo que sin importar que no habría una mejor opción que tu—

Haiku miraba a Lucy esperanzada, dentro de ella siempre había anhelado algo así, sentirse amada, sentir un verdadero amor, y siempre pensó que al tener un enamoramiento no respondido siempre seria así, pero ahora… ahora sentía algo… algo mucho más fuerte que lo que sintió antes, y era algo tan cercano algo que si tan solo estiraba la mano podría sentirlo, algo que ella no deseaba perder.

—Pero…—

Lucy dudo, las palabras de Haiku fueron tan honestan, tan apasionadas, que la hicieron estremecerse, el corazón de Lucy latía con fuerza gritándolo que lo hiciera que escuchara Haiku, y solo se dejara llevar, pero su mente repitió unas palabras con fuerza, unas palabras que hacían que todo ese deseo se apagara, mismas palabras con las que respondió a Haiku.

—Pero no es real—

—¡SI lo es!— Grito Haiku sin desear perder ese sentimiento —Las dos podemos sentirlo, si lo sentimos es real, sin importar el como hubiera surgido; ¿Qué importa si no es "real"? nosotras podemos sentirlo ¿Cuántas cosas increíbles del mundo la gente dice que no son reales? Pero eso no hace que no dejemos de amarlas y… y… Lucy… ¿Sabes como funciona el amor?... no me fiero a enamorarse y una relación y todas esas cosas, me refiero a… científicamente ¿sabes lo que hace al amor "real"? es solo química, al final del día son cosas químicas en el cerebro Lucy, pero… nosotras somos libres de darle el significado que queramos—

La voz de Haiku salía como un suplica, sabia que no podía forzar a Lucy, a hacer algo que ella no quisiera, pero… solo quería una oportunidad, una oportunidad de probar esto, una oportunidad de aprender lo que era el amor, una oportunidad de vivir todos estos sentimientos que ahora estaban fluyendo dentro de ella, una oportunidad… que Lucy parecía no querer darle, lo que hizo que tristemente Haiku bajara la mirada, dejando escapar una lagrima.

Lucy escucho sus palabras cada una de ella con total atención, y su mente estaba conflictuada, sin saber que hacer en realidad, sin saber si estaba haciendo lo correcto, pero sobre todas esas ideas al ver la tristeza en Haiku, su corazón hablo más fuerte que nada, y le dijo que esta tenia razón, eran mucho más felices así, ¿Por qué perderlo?

Lucy solo se acerco a Haiku, gentilmente, queriendo calmarla, tomo su rostro gentilmente para hacerla levantar la mirada, y al hacerlo noto una pequeña lagrima que se había derramado, recorriendo el blanco rostro de Haiku hasta descansar suavemente en la comisura de sus labios, donde Lucy la seco con un suave gesto con el pulgar, acariciando al mismo tiempo los labios de Haiku.

Ninguna de ella supo como paso, fue muy rápido, un fuerte impulso de sus corazones que hizo que cada uno se acercara a la otra, y antes de darse cuenta se besara, era un beso algo torpe, obviamente ninguna sabia como se besaba, este era su primer beso y era algo tan raro, una sensación única y mágica que hacia que sus corazones se aceleraran.

—Ohhh— interrumpió Lincoln sin quererlo, al no poder evitar su expresión de sorpresa al verlas besarse cuando fue a ver por qué tardaban tanto.

Ambas se separaron muy sonrojadas pero felices por lo que acababan de hacer.

—Um si… bueno creo que la señora Casagrande debe decirles algo— continuo Lincoln.

—Sobre eso hermano— dijo Lucy con una sonrisa tomando la mano de Haiku.

—Hemos decidido que así somos más felices, que importa si es por una poción, amor es amor— completo Haiku.

Ambas esperaban una buena y comprensiva reacción de Lincoln, después de todo él era un chico muy dulce y considerado… por lo cual las dos quedaron muy extrañas cuando este simplemente se comenzó a reír, extrañeza que rápidamente paso a enfado, lo cual Lincoln noto.

—No… no se enfaden, es solo que… vengan tienen que escuchar esto— Dijo Lincoln entre risas, con una sonrisa picara como si supiera algo que ellas no.

Ambas niñas se limitaron a obedecer y a seguir a Lincoln hasta su cuarto, ahí estaba Luna, y en la pantalla estaba una enfadada Ronnie Anne, su abuela y… ¿Lori?

—¿Lori?— Pregunto Lucy confundida.

—Si, vengo de visita a ver a mi novio, y me entero que ustedes estuvieron jugando con cosas que no debían— Las reprocho Lori.

—Si, La magia no es para niñas, pudieron hacer un verdadero desastre, tanto por jugar con cosas que no deben, como lastimando los sentimientos de las personas— Las regaño la señora Casagrande, que tras unos segundos se sonrió —tienen suerte que esa poción en particular solo funcione con hombres—

—¡Sorpresa! ¡¿Qué?!— Expreso Lucy muy sorprendida.

—¿Solo con hombres? Pero… nosotras…—

—Si pequeñas, esa poción solo funciona en hombres, y si ustedes están sintiendo algo… ¿están seguras que no sintieron algo así antes? ¿aunque fuera sutilmente?—

Ambas niñas comenzaron a hacer memoria y al mirarse la una a la otra se sonrojaron intensamente, era verdad cada una ya tenia un muy sutil flechazo por la otra, tan sutil que ninguna se había dado cuenta aun, así que ¿al final solo fue una coincidencia que fuera después de eso que descubrieron sus sentimientos?

Lincoln volvió a soltar una risita, esto era lo que le había echo tanta gracia, que las dos estuvieran tan decididas a no deshacer los efectos de la poción, cuando en realidad no había nada que deshacer.

El par que niñas estaban muy avergonzadas, pero al mismo tiempo felices, y emocionadas, eso significaba, que sus sentimientos eran reales, desde cualquier perspectiva, ellas podían estar juntas, y seguir disfrutando de ese sentimiento sin miedo a nada.

—Y tu tienes suerte Luna— Dijo Lori alegremente.

—¿Yo? ¿Yo por que hermana?— Pregunto esta confundida.

—Bueno nosotras sabemos que a Lucy también le gustan los chicos, así que no amenaza tu puesto como la lesbiana de la familia—

—¡MALDITASEA LORI! ¡QUE SOY BISEXUAL!— Se quejo Luna bastante frustrada por las palabras de su hermana mayor.

Tras eso, y disculparse con la señora Casagrande por lo ocurrido ambas niñas salieron felizmente del cuarto de Lincoln…

[N/A: Tiene gracia por que le cuarto de Lincoln es un armario ¿entienden? XD]

Tomadas de la mano, Lucy pudo presentar a Haiku a toda la familia, esta vez como su novia… lo que para desgracia de la nueva parejita provoco un fuerte y vergonzoso interrogatorio por parte de todas las hermanas.

—Esperen… antes de eso— Interrumpió Lana —Paguen—

Lana extendió la mano y varias comenzaron a darle dinero, aparente mente cuando Lana dijo que estaba dispuesta a apostar que lo de la poción no tenia nada que ver lo dijo muy en serio.

—¿Como rayos lo sabias?— se quejo Lola mientras le entregaba unos billetes de mala gana.

—Me lo dijeron mis entrañas— Fue todo dijo Lana mientras cobrara con una gran sonrisa.

Por que vera… bueno es mejor que lo explique Lana.

Lana se aparto del resto de sus hermanas y tran asegurarse que no la estuvieran viendo miro al lector y dijo.

—Hola soy Lana Loud, y tome prestados los poderes de romper la cuarta pared de mi hermano para decirles que… yo sabia que no tenia nada que ver con esa pocion, yo estuve ese dia cuando prepararon esa cosa, y antes de que la tiraran le di una pequeña probada, y aun que sabia horrible no me hizo, así que yo sabia que no tenia poderes pero… no se lo digan a nadie— Dijo finalmente Lana alegremente mientras le guiñaba un ojo al lector y se guardaba los billetes, para inmediatamente después ir con el resto de sus hermanas a interrogar a la parejita.

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N/A: Hola mis soles, ¿Cómo estuvieron? ¿me extrañaron? No puedo escribir tanto como me gustarían pero cada que puedo me alegro mucho que poder crear algo que les guste, solo para ustedes.

Y como siempre acompañare mi historia con un consejo romántico…

Si una chica Mexicana les dice que uso magia para enamorarlos o que planea hacerlo… ¡Tengan miedo! ¡Tengan mucho miedo! En otras culturas esto suele ser algo inocente, algún pequeño ritual inofensivo… y muchos de los amares (es el nombre que tiene los hechizos de amor en México) de aquí son iguales, poner una foto en alcohol, darle la vuelta a un santito, amarar unos cabellos… cosas inofensivas… pero aparte de esos en México existen algunos rituales que van desde lo asqueroso, pasando a lo perturbador y terminando en lo verdadera aterrador.

Y… como los de producción dicen que tiene un consejo más feliz diré que… el amor es algo completo, pero al final del día es algo que solo existe dentro de nosotros, nosotros somos libres de darle significado, y convertirlo en lo que nosotros queramos, así que traten esos sentimientos con respeto y cariño y conviertan su amor en algo muy especial.

Y ahora si hora de las preguntas.

¿Les gusto el consejo de hoy?

¿Cuál hermana quieren que sea la siguiente?... ya les adelanto que será Leni… ¿pero cual les hubiera gustado a ustedes?

¿Cuál fue su hermana favorita?

¿Les gusto esta pareja? ¿o a ustedes se les ocurrió otra persona?

Y la pregunta más importante ¿Les gusto este capítulo?

Y sin más que decir mis soles les deseo mucha suerte y espero la pasaran bien leyendo esto bye.