AMOR SIN MEDIDAS
Los personajes de Ranma ½ le pertenece a Rumiko Takahashi, este fanfic es sin fines de lucro solo para entretenimiento y cualquier coincidencia con la vida real es pura casualidad
《DIALOGO》
~PENSAMIENTO~
[MENSAJES DE TEXTO]
Son momentos como estos, en los cuales odio mi miserable vida y quisiera desaparecer para siempre.
Me había ilusionado como un pobre tonto al pensar que tendría un nuevo comienzo en un lugar donde nadie me conocía, que sería diferente, que las humillaciones, insultos y golpizas habían quedado en mi antiguo instituto, que tendría la posibilidad de hacer amistades. Pero cuan equivocado estaba este instituto era incluso peor que el anterior convirtiéndose en un verdadero infierno del cual quería escapar.
Tan solo en mi primer día como estudiante de la Escuela Secundaria Izumigawa no tuve un buen comienzo, puesto que apenas al verme entrar al salón recibí por parte de mis nuevos compañeros apodos ofensivos dirigidos hacia mi persona.
Ahora llevo dos semanas en esta escuela compartiendo clases con estas persona y las cosas parecen empeorar cada vez mas a medida que pasan los días. Como por ejemplo en este momento cuando me dirigía a mi primera clase un bravucón me realiza una zancadilla, haciéndome tropezar y recibir un fuerte golpe en la caída. Una vez en el suelo este muchacho se ríe de mi desgracia e ínsita a los que se encuentran alrededor a burlarse de mi, mientras escupe mi espalda.
Se preguntaran ¿por que soy blanco de burlas?¿qué hice mal para recibir tales maltratos?. Pues la respuesta a esas preguntas son porque soy un chico de negros cabellos amarrados en una trenza, con un poco de sobre peso en el cuerpo, problemas en la vista y buen estudiante. Mis características físicas me hacen desagradable a ojos de algunas personas, posicionándome fuera de los estereotipos aceptables de belleza en nuestra sociedad otorgándoles según ellos el derecho a fastidiarme.
Intentaba encontrar mis lentes con el propósito de una vez hallarlos recoger el resto de mis pertenecías, para ponerme de pie lo mas rápido posible y salir corriendo a mi escondite para poder llorar mi frustración e impotencia donde nadie pueda verme.
¡CRASH! Se escucho a mi lado ocasionando por mi parte cerrar los ojos con fuerza al no haberlos encontrado antes y por parte de mis acosadores hacer las risas mas escandalosas.
En ese instante sentí una pena abrumadora, puesto que esto supondría un gasto mas para mi madre, quien era el único sustento económico de mi familia, desde que mi padre falleció cuando yo tan solo tenia 4 años y mi hermana Ranko 2 años.
De pronto se genero un tenso silencio que paso desapercibido para mi, ante la angustia de mis pensamientos que querían averiguar el estado de mis lentes. Gire un poco mi cuerpo hacia donde intuía que provino el sonido, para luego estirar mi brazo izquierdo y recoger los restos de los maltrechos anteojos, topándome de repente con la mano de alguien mas. Retire inmediatamente la mano y asustado levante el rostro, cruzando mi mirada con los ojos marrones mas hermosos que alguna vez hubiera visto.
Una muchacha delgada, de cabellos negros azulados, cortos en la mayoría parte de cabeza y un con pequeño rapado de lado izquierdo; me devolvía una penetrante mirada que me intimido, a la vez que tomaba entre sus manos lo poco que quedaba de mis anteojos.
《Levántate》 ordeno con una voz firme una vez se puso de pie, asentí recogiendo mis libros a la par que me levantaba del suelo
《Tendo le dará una paliza por tocarla》escuche mencionar a una muchas llenándome de pavor
Por lo que conocía de las habladurías de algunos, la famosa chica Tendo era una fiera salvaje e indomable que se imponía ante los demás y que había mando a mas de uno al hospital por tan solo haber osado a dirigirle la palabra.
《Son estos tuyos》 me pregunto mostrando los partidos anteojos por la mitad y con un vidrio quebrado, utilizando el mismo tono se voz anterior, haciéndome encoger y hundir mi cabeza entre mis hombros pero afirmando con la cabeza de forma temblorosa 《Puedes ver algo sin ellos》
《Pppppu-pue pues》tartamudeaba como loco sin poder encontrar mi voz
《Contesta de una vez que no tengo todo el día 》 gruño cercando la mano que contenía los anteojos y colocándolos en uno de los bolsillos de su uniforme
《Si puedo ver sin ellos, son solo de lectura》respondí de forma clara reuniendo todo el valor en mi cuerpo
Tendo solo movió la cabeza de forma afirmativa y se fue tan rápido con apareció, por mi parte seguí sus pasos con la mirada agradecido de no parar en el hospital
《Gordoño Saotome》interrumpió mi visión colocándose frente mío con una cruel sonrisa el mismo bravucón que me hizo caer ,a la vez que mencionaba el estúpido apodo que se le había ocurrido puesto que era gordo y un ñoño estudioso "Súper original verdad" pero que esperaban de salvajes de las cavernas como ellos 《Esta te la dejo pasar por lastima y por que se que Tendo te golpear a la salida de clases, pude ver el enojo en sus ojos 》finalizo soltando una carajada y pasando a mi lado con fuerza para chocar uno de mis hombros haciendo que tirara mis cosas
Me disponía a levantar una vez mas mis pertenencias cuando toco el timbre que daba inicio a la jornada escolar. Maldije a tan crueles personas por detener mi camino y me apresure a correr hacia mi salón logrando llegar segundo antes que el profesor.
Ingrese al salón agitado con la respiración muy pronunciada y con el rostro rojo por el esfuerzo físico que me suponía correr con un cuerpo tan pesado. Muchos se rieron al verme llegar en tales condiciones prodigándome con su palabras tan desalentadoras que bajaba mi autoestima. Baje la cabeza y camine entre los pupitres tratando de hacer odio sordo a tan crueles palabras que iban en aumento.
Cuando llegue a mi lugar me sorprendió ver a la chica Tendo recostada sobre el pupitre que se encontraba detrás del mío. Me quede allí observándola y pensando que ni siquiera tenia conocimiento de que éramos compañeros de clase, ya que desde que inicio el año escolar nunca la había visto en las instalaciones que solo conocía su existencia por los dichos de su persona.
《 Deja de mirarme con esa cara tonta y siéntate de una vez》dijo con la cabeza aun entre sus brazo
《 Pe- perdón》me disculpe haciendo lo que ella ordenaba para no hacerla enojar
《Buenos Días jóvenes》 saludo recibiendo inmediatamente una efusiva contestación de las féminas, el apuesto profesor de literatura que cautivaba a todas las chicas de mi salón con esa mirada aguamarina que poseía.
《Pero miren que linda sorpresa nos trajo este día》hablo cuando fijo la vista hacia la dirección donde me encontraba, por un momento pensé que el profesor también me haría algún comentario despectivo pero sus palabras eran dirigidas a otra persona《Señorita Tendo Akane que bueno que halla decidido acompañarnos de nuevo este año》hablo mientras sacaba unas hojas de su portafolio《 Solo espero que su rendimiento esté año no sea tan lamentable y pueda avanzar al próximo curso》 finalizo ridiculizando su desempeño académico
《 Por supuesto profesor》 contesto en un gruñido que se sintió lleno de rabia y el cual el profesor con una sonrisa paso por alto continuando la clase con normalidad
La chica Tendo paso todas las clases recostado en su pupitre solo incorporándose y pronunciando cortas frases cuando algún profesor le dirigía alguna preguntaba a la cual contestaba de forma sumamente errónea recibiendo reproches de los profesores para que prestara atención.
Para mi fortuna las clases pasaron con tranquilidad solo con comentarios desagradables de vez en cuando, pero nada en contra mi integridad física .La peliazul por su parte no me golpeo a la salida y ni siquiera la vi por los alrededor esperando por mi, así que concluí que se fue directo a su hogar, puesto que cuando el timbre de salida anuncio el final de la jornada fue la primera en desaparecer. Quise preguntarle durante el receso del almuerzo por mis gafas, ya que con ellas a mano tal vez podría repararlas que seria mas económico que volverla a hacer de cero. Pero como buen cobarde no lo hice y me dedique a almorzar en soledad.
Una semana después cuando llegue al salón me pareció extraño no ver a la peliazul recostada sobre su asiento como de costumbre. La muchacha desde que se incorporó a las clases era la primera en llegar al salón y la primera en salir pero cuando no apareció para las primeras clases, llamo mi atención, pero me dije que seguro estaba enferma y no le di mas vueltas al asunto.
Una golpiza con toallas mojadas fue lo que ese día me propinaron mis compañeros apenas salí de la ducha, luego de sacarme el sudor de la clase de gimnasia. No vi venir sus planes contra mi para anticiparme a ellos y esconderme, solo descubrí sus intenciones cuando fue muy tarde. Los animales me golpearon hasta que mis carnes obtuvieron un color rojo sangre y luego se fueron entre risa. Como pude me vestí con gran dolor que sentía y me dirigía a paso lentos a mi salón para retirar mis cosas, ya que no podía continuar las clases así, debía recurrir a algún medico para que me recetaran cremas y calmantes para mis golpes.
Seguro un Dios se compadeció de mi por que en el camino no me encontré con ninguno de mis verdugos que seguro se encontraban almorzando a gusto en el patio. Llegue a mi destino agradecido por que al parecer estaba desierto y tal vez sin la mirada de nadie podría sacar algunas lagrimas que me hicieran descargar un poco de mi frustración. Cuando corrí las puertas corredizas para entrar, la vi a la distancia, sentada en su lugar como siempre recostada sobre su mesa, respire profundo para aparentar calma y continuar con mi cometido.
Parado frente mi pupitre no podía sacar mis ojos del fino y elegante estuche para anteojos que se encontraba sobre este. Lo tome con manos temblorosas y una actitud cautelosa, por si era una broma que saltaría a mi rostro al abrirlo, pero nada de lo que pensaba sucedió, en su lugar había unos lentes nuevos que seguramente debían ser costosos. Lagrimas de alegría inundaron mis ojos al recibir tal muestra de consideración por parte de una persona, me gire observándola para luego limpiar las pocas escurridizas gotas que salían de mis ojos.
《Gra-gracias》dije dirigiéndome a la única persona que se encontraba conmigo en ese lugar
《 No tienes que agradecerme, fui yo quien destrozo tus anteriores gafas es justo que te las reponga》 hablo en un tono desinteresado sin moverse ni un ápice de su posición
《Igualmente te doy las gracias no sabes lo que significa esto para mi》dije mostrando una sonrisa de eterno agradecimiento, puesto que en mi hogar aun no teníamos dinero suficiente para reponer las que se me rompieron y hacer mis tareas se me dificulta muchísimo
《Ok pero no es la gran cosa》 contesto indirectamente, no quise molestarla mas así que con sonría guarde mis pertenencias en mi mochila puesto que debía irme pronto antes que terminara el receso《 Oye Saotome ese ojo se ve realmente dañado, que fue lo que te paso》pregunto cuando termine mi tarea y coloque con cuidado mi mochila en la espalda haciéndome abrir los ojos de par en par por que la pelíazul no había levantado el rostro desde que ingrese como podría saber que estaba lastimado
《Na-nada grave solo me golpee con la puerta del casillero al abrirla demasiado fuerte》mentí para que no pensara que soy un cobarde al cual solo le otorgan palizas y no se sabe defender 《 Es mas en este momento me voy para que me lo revise un medico》anuncie como excusa por si un profesor preguntaba por mi ella le podría informarle que me retire al medico
《 Bien》exclamo levantándose de su asiento y observándome de forma analítica 《Vámonos yo te llevo》termino tomando su mochila intacta y comenzando a caminar a la salida
《¡No!》grite por que no deseaba que se diera cuenta de mi condición quería quejarme a solas y caminar a paso tranquilo《 Di-digo no es necesario no quiero que pierdas el resto de las clases por mi》hable nervioso cuando me miro con ojos furiosos y el ceño fruncido
《He dicho vámonos que yo te llevo》me reprendió con un tono grave y escalofriante para continuar caminando, suspire y decidí seguirla para no enfadarla aun mas
Akane me dirigió al estacionamiento de la escuela a la sección donde se encontraban los vehículos de los profesores y directivos, detuvo sj caminar frente a un auto rojo modelo Volkswagen Gol Trend 2019 . De su mochila tomo las llaves sacando los seguros y con la cabeza me señalo que subiera al asiento del copilo por mi parte hice lo que le pedía sin cuestionamientos ni dudas, esta chica tal vez podría ser una traficante de órganos en el mercado negro pero yo sin chistar accedió a que me llevara donde ella quisiera.
Estuvimos media hora dentro de ese auto sin hablar una palabra, tan solo alejándonos del centro de la ciudad para llegara una zona residencial y detenernos frente a un consultorio medico. Una vez mas me señalo que bajara para acompañarla y de nuevo yo seguí sus paso como un perro persigue a su dueña no entendía que me pasaba pero su compañía me otorgaba una tranquilad que no quería que se terminara. Ambos entramos a una modesta consulta que en esos momentos se encontraba vacía, siendo anunciada nuestra presencia por un melodiosa campana. No tardo mucho tiempo en aparecer un joven doctor con anteojos redondo y una gran sonrisa en su rostro.
《Buenos Tardes pequeña Akane que te trae hoy por mi consulta 》saludo efusivamente revolviendo de forma juguetona los azulados cabellos de mi compañera un vez estuvo frente a nosotros
~Es hombre muerto~ pensé recordando todo lo que se decía de ella acerca de que odiaba a los hombre y había enviado al hospital a algunos que osaron hablarle o tocarla
《 Y quien es tu amigo》 dijo el doctor posando sus ojos en mi, sin quitar su amable sonrisa
《 Hola Doctor Tofu》respondió la peliazul al saludo mostrando la mas hermosa sonrisa que me dejo embobado por su calidez, creyéndome afortunado de poder admirar ese gesto nunca antes visto en su rostro《El es Ranma Saotome mi amigo del instituto y necesita que lo atienda por favor 》me presento con el medico sorprendiéndome que conociera mi nombre
《Claro con mucho gusto》 expreso a la peliazul para acercarse a mi 《Ven muchacho acompáñame a esta sala donde podre examinarte》 invito de manera cordial posando una mano en mi hombro para indicarme que avanzara con el, su toque me causo un estremecimiento de dolor que no paso desapercibido para el medico quien me miro de manera seria 《 Akane por que mejor no preparas un te y nos esperas en la sala hasta que termine de atender a tu amigo》
《Claro Doctor》 concedió tomando camino a rumbos desconocido para mi pero que ella seguramente le eran familiares
Una vez dentro de la sala, el doctor sin preguntarme nada me pidió que me quitar la ropa para revisar mi cuerpo y hacer una valoración del dolor que percibió en mi cuando me toco el hombro. Con mucha vergüenza hice lo que me solicitó rogando que a Akane no se le ocurriera entra y viera mi amorfa anatomía. El medico se sorprendió por la cantidad de golpes que marcaban mi cuerpo, me pido que me recostara en la camilla para verificar que ninguno fuera de gravedad. Una vez se cercioro que solo fueran golpes superficiales, me pidió que me sentara y comenzó a presionar algunos puntos en mi espalda que eliminaron el dolor de manera instantánea de mi cuerpo. También me dio unas yerbas extrañas de nauseabundo aromas para que tomara cada 4 horas durante tres días, pregunte si me recetaría algunos calmantes pero me aseguro que esa planta eliminaría no solo mi dolor sino que se desharía de los hematomas en una semana.
El medico me pregunto si había sido Akane la que me propinara tal paliza, que podría confesarme con tranquilidad y que no seria nada raro si le confirmara que había sido ella. Negué fervientemente que ella hubiera sido la causante e invente la tonta explicación que había rodado cuesta abajo por las escaleras. El doctor no creyó ni una palabra de mi mal cuento y exigió explicaciones de quienes eran los culpables. Presionado le solté entre llanto toda mi triste historia, de las humillaciones que sufría, de los constantes golpes que me daban y que esta vez no midieron los golpes y que temia que la próxima vez lo asesinaran.
El doctor Tofu menciono que debía denunciarlos ante las autoridades que el podría presentarse como testigo médico avalando en un informe el estado de mi cuerpo. Le dije que por el momento no lo haría que no quería ocasionarle preocupaciones a mi madre, que trataría de arreglarlo por mi cuenta y que si volvían a golpearme levantaría cargos solicitando su ayuda.
Tofu no quedo muy conforme pero nada podía hacer si el chico no se animaba a denunciarlo solo le tocaba rogar a algún Dios que nada malo volviera a ocurrirle. Con mi uniforme ya puesto nuevamente el doctor me invito para que retrocediéramos en nuestros pasos hasta la sala de espera donde seguramente Akane tendría listo un delicioso te. El mayor no se equivoco y una vez en la estancia fueron recibidos por la sonrisa amable de la peliazul y una deliciosa taza de te con galletas.
Media hora después la amena conversación fue interrumpida por nuevos pacientes que llegaban a la pequeña clínica, ambos los adolescentes tomaron este hecho como pie para retirarse. Salieron de la consulta del médico, quien los despidió desde la puerta solicitando que Ranma volviera dentro de una semana para una nueva consulta a los que el muchacho accedió moviendo la cabeza en afirmación.
Una vez en el auto Akane cambio su expresión relajada y sonriente por la misma de siempre. De manera seca le pidió la dirección de su casa para dejarlo en ella. A Ranma le turbo su actitud pero no quiso preguntar el porqué de su cambio ya que no se conocían de nada.
Al día siguiente los alumnos fueron interrogados, aula por aula acerca del robo del automóvil del profesor Shinnosuke Ryugenzawa nadie había visto nada y la escuela no tenia cámaras de seguridad para atrapar a los ladrones. Ranma se imagino en la cárcel al conocer esta noticia y tener mas detalles de las características del auto que concordaban con las del vehículo usado por el y la peliazul, quiso darse la vuelta y preguntarle de frente por que lo había robado que de haber sabido que estaban cometiendo un crimen no la hubiera acompañado ni loco, pero mejor se mordía la lengua y se hacia el demente por que si caía la chica lo arrastraría con ella a prisión.
Ese mismo día otra noticia también circulaba por los pasillos de la escuela, esta hablaba acerca de como el grupo de chicos que siempre lo agredían habían tenido un accidente de transito camino a un club de golf al que pertenecían, a las afuera de la ciudad. Los habladores del salón continuaron relatando que el auto había sido chocado a gran velocidad por otro que se acercaba en dirección contraria, el impacto hizo derrapar por la banquina y luego volcar dejando a los ocupantes muy mal heridos y en coma.
Para el joven Saotome todo era extraño en demasía, para el la insistencia de la chica por llevarlo al medico, que robara el auto del profesor y que horas mas tarde envistieran el auto de sus maltratadores para hacerlo rodar eran hechos interrelacionados que la apuntaban como sospechosa principal, pero sacudió la cabeza tal vez eran coincidencia no la creía capas de hacer tal cosa no después de los gestos que tuvo con el un don nadie.
Movió un poco la cabeza para observarla de reojo, descubriendo que la peliazul tenia sus ojos puesto en el, esto hizo que sus bellos se erizan y a continuación le diera un enorme escalofrío al percibir que se levantaba de su asiento para salir del salón alegando que iría a la enfermería por que se sentía mal. Cuando la muchacha abandono el lugar se permitió relajarse y concluir que debía borrar esas infundadas sospechas de su cabeza.
Así pasaron dos meses donde nadie encontró el auto del profesor y los accidentados alumnos no volvieron nunca mas al instituto. Ranma durante ese período solo recibía comentarios desagradables que eran soportables al hacer oídos sordos pero nadie nunca mas lo volvió agredir ni a humillar. Estos cambios en su rutina escolar fueron significativos para el gordito muchacho quien ahora podía caminar con tranquilidad. Akane por su parte continuaba con su extraño comportamiento pero ahora también había veces que desparecía durante algunas clases y volvía.
Se dirigía a la biblioteca para buscar un material solicitado por la profesora de inglés cuando casi tropieza con el profesor Ryugenzawa quien se había detenido un momento a atar sus zapatos. Sumamente avergonzado se disculpo, pero el profesor sonrió con amabilidad y alego que también tenia culpa que no debía pararse abruptamente que debió ver si no caminaba alguien detrás suyo. Agradecido por que el hombre no fuera un prepotente con autoridad que disfrutara de regañar a los alumnos por nada se despidió para continuar con su camino, dejando al profesor en la anterior tarea de atar sus zapatos.
Ranma camino 10 pasos mas cuando fue tomado por sorpresa del brazo y jalado para ser metido a la fuerza en un armario oscuro. La repentina acción espanto al joven quien esperaba recibir nuevamente una paliza, pero lo mas alejado de su realidad le sucedió. Unos suaves y exigentes labios asaltaron su boca, dejándolo petrificado como una estatua . Se estaba por entregar al exquisito beso, cuando la puerta fue abierta por el mismo profesor de hace unos minutos.
《Tendo, Saotome que creen que están haciendo》regaño sumamente enfadado con llamas que salían de sus ojos.
El autoritario llamado hizo que nos separáramos como si nuestro contacto quemara nuestras pieles.
《Sa-Saotome》dijo la peliazul mirándome con la boca abierta y sumamente pálida.
Su desencajado rostro me hizo sentir la escoria mas grande de la tierra, puesto que seguramente le repugnaba que hubiera besado por equivocación ya que era mas que obvio que esperaba a alguien más.
《Quiero que se dirijan a la dirección para ser amonestados por mal comportamiento en la escuela》volvió a ladrar furioso señalando el camino con su dedo índice.
Tanto Akane como yo hicimos lo que pedía y no volvimos a cruzar miradas y palabras en todo el camino.
¡Ey estamos de vuelta!
Una nueva historia sin terminar las demás ya se soy terrible pero como le había contado mi computadora fue profanada y mis historias borradas. Así que solo trato de que mi memoria no pierda esto que quiero compartir con ustedes. Espero que todos se encuentren bien, que continúen leyendo los fics del trenzudo que mas amo y también les estoy sumamente agradecida por sus comentarios que siempre los leo aunque no los conteste. Los quiero y nos vemos en la próxima actualización de una de mis historias. Besos y abrazos desde Salta Argentina.
