PRÓLOGO

-¿Qué fue lo que dijiste?- preguntó Rarity sorprendida a un pequeño dragón morado de espinas verdes.

-Lo que acabas de escuchar Rarity... Yo te amo-

La unicornio blanca de melena morada estaba perpleja. No sabía que decir. No sabía que pensar. Ella era consciente de los sentimientos del pequeño dragón hacia ella. Desde aquel dia que Spike se entregó a su avaricia estuvo consciente. Siempre los vió como el tierno enamoramiento de un niño hacia una mujer mayor. Pero el bebé dragón acababa de decirle que sus sentimientos eran serios. Temía que llegara ese día... Aquel dia que no tendría más opción que decirle la verdad.

-Spike... yo... No sé qué decir. Escúchame mi pequeño Spikey Wikey. Tu eres un dragón muy bueno, amable, generoso, voluntario y con un corazón enorme. Pero... yo soy una pony... y tu un dragón. No te lo tomes a mal, pero... eso no funcionaría-

Spike sentía su corazón comprimirse.

-Pero Rarity... yo he hecho todo por ganarme tu corazón. He recolectado gemas para ayudarte con tus vestidos. He cargado TUS maletas cuando viajábamos. He incluso te dí mi preciado rubí de fuego creyendo que con ese acto me ganaría tu corazón... ¿Me estás diciendo que todas esas cosas que hice por tí... NO VALIERON DE NADA?- dijo el dragón con lágrimas en sus ojos.

-No... no Spike. Eso no es lo que quise...-

-Yo partiéndome la espalda por ti, trabajando muy duro para ser digno de ti... ¿Y tú solo me diste falsas esperanzas?- dijo el bebé dragón rompiendo en llanto.

-Spike... escúchame por favor- dijo Rarity preocupada por el estado de Spike.

-¡Déjame! ¡No quiero saber NADA de ti!- gritó Spike mientras salía corriendo, con cascadas de lágrimas en sus ojos.

-¡Spike, espera! ¡Por favor!-

Rarity solo pudo ver como el dragón se alejaba totalmente destrozado.

-Perdóname Spike- dijo Rarity con voz quebradiza.


Spike entró a la biblioteca, subió corriendo las escaleras y se encerró en su habitación.

Había pasado una hora y Spike se asomó por la ventana mientras seguía llorando.

-Hice tantas cosas por ella. Lo habría dado todo por ella y ella solo jugo con mis sentimientos-

Spike estaba destrozado. Su corazón. Su alma. Se sentía tan miserable y deprimido. Odiaba que lo usaran como una herramienta.

-Estoy harto de que solo me utilice para sus propios beneficios-

De pronto se le vino algo a la cabeza. Algo que lo ayudaría a demostrar que un dragón es capaz de cualquier cosa.

-Supongo que no tengo otra opción. Si es la única forma de demostrar de lo que soy capaz... LO HARÉ- dijo Spike con determinación mientras iba en busca de papel y pluma.

2 horas después

Twilight volvió a la biblioteca luego de una visita a casa de Zecora.

-¡Spike! ¡Ya regresé!- llamó la unicornio a su asistente.

-¿Spike? ¿Estás aquí?- preguntó al no recibir respuesta alguna.

Twilight decidió subir a su habitación para ver si Spike se encontraba ahí. Al llegar abrió la puerta, pero la habitación estaba totalmente desierta. Entonces notó algo sobre su cama y se acercó a ver lo que era. Se trataba de un pergamino enrollado.

-¿Qué es esto?- dijo atrayendo el pergamino con su magia y desenrollándolo.

"Querida Twilight, me duele en el alma decirte esto, incluso mediante este mensaje escrito. Probablemente cuando encuentres esto yo ya esté a miles de kilómetros lejos de casa. Me siento tan miserable y destrozado por dentro, y me cuesta demasiado contártelo. Le dije sobre mis sentimientos a Rarity, pero ella simplemente confesó que nunca me quiso y está claro que solo se aprovechó de mi voluntad y jugó con mis sentimientos. Esa confesión me destruyó totalmente. Quizás lo que estoy haciendo no es lo correcto, pero siento la necesidad y estoy dispuesto a hacerlo. Quiero demostrar de lo que es capaz un dragón cuando se lo propone. Créeme que me sentiré muy mal sin ti a mi lado y viceversa. Pero sin importar a donde vaya, siempre tendré conmigo algo que me hará recordarte por siempre. Cuídate y hasta siempre mi querida Twilight Sparkle".

Spike

Twilight sin pensarlo dos veces, salió corriendo de la biblioteca.


Rarity escuchó que golpeaban a su puerta y fue a ver quién era. Cuando abrió la puerta, se encontró con Twilight muy molesta.

-¡¿Qué mierda hiciste Rarity?!-

-¿De qué hablas Twilight?-

-¡Hablo de ESTO!- exclamó la unicornio violeta mostrándole el pergamino a Rarity.

-¿Qué es esto?- dijo Rarity confundida.

-¡SPIKE SE FUE!- gritó Twilight mientras lágrimas empezaban a asomarse por sus ojos.

-¿Q-Qué?- dijo Rarity sin poder creerlo.

-Spike te dijo que sus sentimientos eran serios, pero tu solo los pisoteaste y le diste falsas esperanzas. ¡Le destrozaste el corazón en mil pedazos!-

-Ay por dios. Nunca quise que pasara esto... En serio. Pero... Spike era un dragón Twilight, y yo una pony. No quiero sonar cruel, pero... Eso no hubiera funcionado- dijo Rarity con tristeza.

Twilight estaba perpleja.

-¡¿Lo rechazaste simplemente porque era un dragón?! ¿Te preocupaba lo que pensarían los demás ponys por verte con un dragón? ¡¿Te preocupaba más tu reputación?!- exclamó Twilight muy molesta y con lágrimas cayendo por sus mejillas.

Rarity no sabía que decir. Muy en el fondo sabía que era cierto.

-¡Eres lo peor Rarity...! ¡No, lo peor de todo es que provocaste que mi fiel amigo Spike se fuera con el alma destrozada! ¡Él era parte de mi familia, desde que salió de ese huevo estuvo a mi lado! ¡Ahora no sé a dónde fue o peor... SI REGRESARÁ CONMIGO!- gritó Twilight con un dolor muy fuerte en su pecho, para después salir corriendo.

-¡Twilight espera!- dijo Rarity.

Pero la unicornio violeta se fue de todos modos. Dejando a Rarity muy arrepentida de aquella confesión.


Música:

Megaman Zero 4: Ciel d'aube

Twilight entró a la biblioteca respirando agitadamente. A pesar de los esfuerzos, no pudo contener las cascadas de lágrimas que salían de sus ojos, y empezó a llorar en silencio.

-Spike...- dijo Twilight mientras lentamente se desplomaba sobre el suelo y escondía su rostro entre sus piernas delanteras.

La unicornio no sabía cuánto tiempo había estado llorando, pero en medio de su dolor; levantó la mirada y vió una mesita con una foto sobre ella. Haciendo un gran esfuerzo, se levantó del suelo y se acercó a la mesa. Tomó la foto entre sus cascos y se sentó sobre sus patas traseras. La foto mostraba la imágen de ella y Spike cuando este último había salido de aquel huevo. Twilight solo pudo contemplar la foto mientras sus lágrimas caían sobre el cristal que cubría la imagen. Con la vista nublada por las lágrimas, cerró sus ojos y abrazó la foto con fuerza.

-Mi pobre Spike... Lamento mucho por el dolor que debes estar pasando. El dolor que siento ahora debe ser el mismo que tu sientes donde sea que estés ahora. No creo que sea capaz de aceptar el hecho de que ya nos estás a mi lado. Ahora todo lo que me queda son los recuerdos de todo lo que hemos pasado juntos. Pero no perderé la fé... yo sé que algún día volverás a casa. Yo... Yo creo en ti...-

Lejos de Ponyville

Spike caminaba hacia el horizonte, donde se podía ver el atardecer. En su hombro cargaba una vara con una bolsa de color rojo atada a esta. Se detuvo un momento y volteó su mirada hacia atrás, para ver una última vez el pueblo a la distancia. Metió su mano a la bolsa y sacó algo de ella. Eran una pequeña foto de Twilight. La miró por unos segundos y lágrimas empezaron a salir de sus ojos. Cerró los ojos con fuerza mientras reanudaba su camino mientras un pensamiento se le venía a la mente.

Tienes que ser fuerte.


Que tal compañeros. Aquí vengo con una nueva historia que surgió como parte del tiempo de casi 2 meses que estuve inactivo. Estén atentos a toda actualización, ya que esta historia sera muy emocionante. Y por ultimo, muchas gracias por las 350 vistas de mi fanfic "Canterlot High School".

HASTA OTRA COMPAÑEROS