HERIDAS DE BATALLA

Tras acabar la misión y eliminar a los titanes de Trost, los reclutas tenían la orden de recoger los cadáveres que habían quedado cuando la ciudad cayó y durante la misión.

Pero no fue tarea fácil. Ni mucho menos.


Al atardecer:

Al día siguiente de acabar la misión, empezó la recogida de cadáveres. Todavía se desconocían los números de heridos y muertos, pero ya se habían recogido más de cien cadáveres y en el hospital había más de doscientos soldados, pero no se sabía el número exacto.

"Con cuidado" Connor y Dave estaban llevando un cuerpo al carro donde tenían que dejar los cadáveres que encontraban. Ellos y el resto de cadetes llevaban guantes y mascarillas para poder recoger los cadáveres sin riesgo.

"Esto es una mierda" dijo Connor cuando dejaron el cadáver en el carro.

"No me digas"

"Llevaos a estos" les dijo Connor a los que conducían el carro. Estos asintieron y se fueron al muro Rose para dejar los cuerpos.

Después de que se fueran, escucharon a alguien vomitar detrás de ellos. Al darse la vuelta, vieron al chico en cuestión, estaba encorvado y seguía vomitando.

Ambos se acercaron y comprendieron de inmediato porque vomitaba. Era por un cadáver. Ya habían visto varios cadáveres con algunos miembros amputados, pero ese cadáver estaba… estaba.

"No puede ser" dijo Dave apartándose mientras se tapaba parte de la cara para evitar todo lo posible el olor.

"Joder" a Connor le entró una arcada y tuvo que tener cuidado de no vomitar también. El cadáver… simplemente era imposible describirlo.

"¿Qué pasa?" Dave escuchó la voz de Mikasa mientras esta se acercaba para ver que ocurría. Ella también tuvo que trabajar en la recolección de los cadáveres, ningún cadete se libró de la tarea.

Antes de que pudiera acercarse lo suficiente para ver el cuerpo, Dave la agarró del brazo y tiró suavemente. Cuando Mikasa le miró, el simplemente negó con la cabeza, como si estuvieran diciendo 'No es necesario verlo'

Mikasa asintió al entenderle y le dirigió una última mirada a Connor y al chico antes de alejarse en dirección contraria.

Mientras se alejaba, tiró suavemente del hombro de Dave para que fuese con ella y este la siguió con un ligero asentimiento. No era necesario quedarse para seguir mirando aquel cadáver.


Al anochecer:

Armin se encorvó y siguió vomitando. Al caer la noche, habían permitido a los cadetes regresar a la base para comer y dormir un poco, pero la cosa aún no había acabado ya que quedaban muchos cadáveres por recoger. Al menos los superiores les dejaron descansar hasta que amaneciera.

Armin había necesitado toda su fuerza de voluntad para no vomitar en el distrito, pero cuando volvió a la base y escuchó que les iban a dar comida, no pudo aguantarlo y salió para vomitar.

Puede que algunos cadáveres estuvieran relativamente intactos y no fueran tan visuales, pero otros eran completamente indescriptibles. Daba igual si los conocía o no, simplemente era algo horrible cómo acabaron los cuerpos.

Vomitó otra vez, que fue menos cantidad al no haber casi nada en su estómago, al recordar otro cuerpo y sintió una mano en su hombro unos segundos después.

Al recuperarse un poco, se dio la vuelta y vio a Mikasa, que le miraba con preocupación. Pero no dijo nada, en ese caso, la pregunta '¿Qué te pasa?' sobraba, así que simplemente le ofreció una cantimplora con algo de agua.

Armin la cogió y, cuando sintió que ya no vomitaría, tomó un par de tragos, sintiendo que las náuseas paraban, aunque sabía que no comería nada.

"¿Mejor?" preguntó Mikasa después de que terminara de beber y le apretó un poco el hombro.

Armin asintió levemente y le devolvió la cantimplora. Mikasa le hizo un gesto para que ambos entraran y Armin la siguió hasta el interior de la base.


Diciéndolo de una forma suave, los ánimos estaban por los suelos. Todos estaban en el comedor con sus bandejas con comida pero nadie comió nada, siendo Sasha la única excepción pero no comía con tantas ganas como lo hacía de normal.

Connor y Jack estaban sentados en la misma mesa. Jack estaba jugando con la comida, ni si quiera él tenía ganas de hacer una broma, y Connor simplemente la miraba con los brazos cruzados.

Jack dejó los cubiertos y empezó a mirar a su alrededor. Los demás reclutas estaban igual, daban vueltas a la comida, miraban hacia otro lado o habían apartado la bandeja para poder apoyar la cabeza sobre la mesa.

No solo estaban así por lo que habían visto, también estaban preocupados por los demás compañeros. Debido a todo el trabajo, los superiores les habían dividido en diferentes grupos para trabajar más rápido, lo que hizo que algunos no se vieran en todo el día y no sabían que compañeros habían muerto. Jack podía decir varios nombres de otras personas que no sabía si estaban vivas o muertas.

Jack dejó de mirar a su alrededor y apretó su collar, esperando que le diera fuerza para poder aguantar todo lo que estaba por venir.

"Reclutas, se acabó la cena. A los barracones" dijo un superior al entrar. Nadie se movió del sitio, como si no le hubieran escuchado. Por suerte, el superior no insistió ya que sabía que era un momento difícil para los reclutas.

Unos segundos después, los primeros reclutas se empezaron a levantar y se dirigieron a los barracones. Cada uno se levantaba cuando quería, haciendo que el comedor se vaciara a un ritmo bastante lento, siendo Jack uno de los último en salir.

Suspiró antes de levantarse de la mesa, siendo consciente de que Connor se había ido hace rato, y se dirigió a los barracones, sabiendo que solo dormiría unas horas.


A la mañana siguiente:

El comedor de la base estaba relativamente lleno, los reclutas que estaban en las mesas tenían un plato con algún tipo de caldo para desayunar pero nadie comió pese a que no habían comido nada el día anterior. El hambre que tenían desaparecía al recordar los eventos pasados.

Dave estaba sentado en una mesa solo con un plato con el caldo, el cual no había tocado.

El día anterior fue infernal, tanto por el trabajo como por todas las horas que tuvieron que trabajar, desde que amaneció hasta bien entrada la noche. Y seguramente ese día sería igual. Dave se preguntaba seriamente si tendría la fuerza física y mental para continuar el trabajo.

Estaba tan sumido en sus pensamientos que no notó a Mikasa hasta que esta se sentó a su lado con su bandeja.

"Hola" le saludó levemente y Dave se lo devolvió con un pequeño asentimiento y algo que Mikasa no pudo oír.

Pese a que había cogido una bandeja, Mikasa solo la dejó delante de ella, ni siquiera cogió un cubierto para intentar comer. La apartó un poco y suspiró cansada.

"¿Pudiste dormir anoche?" le preguntó Dave.

"Un par de horas ¿Tú?" Mikasa levantó la cabeza y le miró, intentando parecer menos cansada de lo que estaba.

"Lo mismo. Tal vez menos" admitió y Mikasa asintió.

Se asentó un pequeño silencio entre ambos mientras miraban a la nada o la comida que no habían probado. Y, a través de la mirada perdida de Mikasa, Dave se dio cuenta de una de sus preocupaciones.

"Estoy seguro de que Eren está bien. Los superiores saben que fue clave para recuperar Trost" ante la mención de Eren, Mikasa le miró a los ojos y, al notar la mirada que tenía, suspiró y volvió a mirar a la nada.

"Eso espero" le dijo a la vez que le apretaba el antebrazo suavemente para darle las gracias por intentar aliviar su preocupación.

Unos segundos después, Armin se acercó con su bandeja y se sentó delante de ellos mientras le saludaban.

"¿Pasa algo?" le preguntó Mikasa al ver la mirada de Armin. Algo le preocupaba.

"Sí" admitió "De camino al comedor, escuché hablar a dos miembros de la policía" Dave y Mikasa se tensaron ligeramente, pero no dijeron nada, esperando a que Armin siguiera hablando.

"Eren va a ir a juicio"

"¿Qué?"

"¿Van a juzgar a Eren?"

Preguntaron ambos prácticamente a la vez ¿Por qué le llevarían a juicio? Gracias a Eren habían conseguido recuperar Trost.

"¿Por qué?" preguntó Mikasa.

"Desconozco los detalles pero creo que van a decidir el destino de Eren"

"¿Qué significa eso?" a Mikasa no le gustaba a donde iba esto.

"Seguramente, si lo matan" Mikasa se levantó rápidamente de su asiento, sin poder creerse la situación. Eso no podía estar pasando. Simplemente no podía.

Aunque se había quedado callado, Dave estaba igual de sorprendido que Mikasa. Parecía que las cosas solo empeoraban por cada día que pasaba.

"¡Mikasa Ackerman, Armin Arlet, Dave Eagle! ¿Están aquí?" al momento, tres soldados de la policía militar entraron de golpe y preguntaron por ellos.

"Sí" respondió Armin levantándose de la mesa.

"Se os ordena comparecer como testigos en el juicio que tendrá lugar esta tarde"


Algunas horas después:

Jean andaba por la calle de Trost, conmocionado.

Hacia un par de horas que se había reanudado la recogida de cadáveres y ya estaba agotado. Había sido incapaz de dormir la noche anterior y no pudo comer nada.

Unos minutos antes se había encontrado con Sasha y Connie. Ambos se habían alejado un poco para descansar unos minutos.

Jean consideró unirse a ellos pero quería acabar lo más rápido posible. Cuando antes acabaran, antes podrían elegir a que regimiento unirse y antes se podría ir a la policía militar y alejarse de todo.

Solo pensaba en unirse a la policía, no podía pensar en otra cos-

Jean se quedó paralizado. Justo a su lado estaba, sin equipo y sin la mitad de su cuerpo, el cadáver de…

"No" dijo sin poder creérselo "No puede ser"


Jack junto a Reiner estaban terminando de cargar otro cuerpo en un carro, el cual ya estaba lleno de cuerpos.

"Vale. No caben más" dijo el soldado que estaba conduciendo el carro cuando ambos dejaron el cadáver. El soldado les hizo un asentimiento y condujo el carro hasta fuera de Trost.

"Vamos. Tenemos que seguir" le dijo Reiner al ver que Jack estaba mirando a una chica que estaba sentada mientras lloraba.

"Ve, ahora te sigo"

Jack se quitó la mascarilla a la vez que se acercaba a la chica y se arrodilló para estar a su altura una vez que llegó a su lado.

"¿Hannah?" dijo suavemente, consiguiendo que la chica le mirara unos segundos antes de volver a llorar.

"Franz está muerto" dijo rompiéndose a llorar y encorvándose un poco más.

"¡Está muerto!"

Jack no pudo evitar sentir pena por Hannah. Ni ella ni Franz eran especialmente fuertes, pero ambos estaban llenos de vida y eran increíblemente alegres, raro era el día que no sonrieran.

Y, aunque ambos solo llevaban juntos unos meses, su muerte la dejó devastada, principalmente porque siempre fueron cercanos, desde que empezaron con el entrenamiento.

"Lo siento mucho Hannah" fue lo único que podía decir, no podía tratar de animarla cuando Franz había muerto hacía apenas un día.

"¿Qué voy a hacer ahora?" se preguntó sin mirar a Jack ¿Cómo iba a superar esto?

"Ahora solo se puede seguir a delante. Es lo único que se puede hacer cuando alguien muere"

"¿Qué sabrás tú de perder a alguien?" Hannah levantó la vista y le miró con ira, pero Jack no se inmutó, apenas le cambió la cara.

"Más de lo que crees" admitió casi en un susurro.

La ira se fue del rostro de Hannah y volvió a apoyar la cara sobre sus rodillas para seguir llorando.

Jack no se lo pensó mucho y se sentó a su lado, poniendo una mano sobre su hombro.

Al notarle, Hannah le abrazó fuertemente y lloró sobre su hombro. Jack solo le pudo devolver el abrazo e intentó calmarla todo lo posible. El gesto, aunque no alivió el dolor, sí que la tranquilizó.


"Solo queda está zona. Démonos prisa" ordenó un superior de las tropas de guarnición a los cadetes.

Después de estar trabajando dos días casi sin descansos, ya estaban a punto de terminar la recogida de cadáveres, solo quedaba una zona de Trost por limpiar. Luego, incinerarían todos los cuerpos y los cadetes tendrían el día libre para poder pensar a que regimiento unirse.

Uno de los cadetes sufrió un mareo y cayó de rodillas al suelo. Connor lo vio y se acercó rápidamente a su lado para comprobarle.

"Oye ¿Estás bien?" le preguntó arrodillándose a su lado.

"No, no me encuentro bien" respondió el chico intentando ponerse de pie pero era incapaz. Connor se quedó a su lado y le ayudó a levantarse cuando recuperó algo de fuerza.

"¿Cuánto hace que no comes?" le preguntó.

"No lo sé, desde ayer por la mañana, creo" Connor se dio cuenta de lo débil que parecía el chico, estaba muy pálido y a duras penas se podía mantener en pie.

"Tómate un descanso y come algo, aunque no tengas hambre" Connor no cenó la noche anterior pero sí que desayunó y comió algo ese día. Sabía que si no lo hacía, no tendría fuerzas para trabajar durante todo el día. Por eso le dijo al chico que comiera algo.

"No creo que pueda"

"Inténtalo, no puedes trabajar sin comer" Connor le insistió un poco más y el chico cedió, asintió y se fue a comer algo. Connor le vio alejarse unos segundos antes de retomar el trabajo, quería acabar cuanto antes.

No muy lejos había un grupo de cadáveres, unos cuatro, y todos eran cadetes.

Con una pequeña mueca, se acercó a uno de ellos y le dio la vuelta. Era una chica, uno o dos años más pequeña que él. A Connor le resultaba muy familiar y se congeló al darse cuenta de quién era.

"Connor, menos más que ya estás aquí" recordó lo que le dijo la chica mientras se acercaba a él. Fue justo después de que los titanes entraran en Trost.

Era la chica que estaba en su escuadrón. La que estuvo con él casi todo el tiempo.

Cuando superó la sorpresa inicial, se acercó a los otros cuerpos y vio que todos eran parte de su escuadrón.

Todos estaban muertos.

"No" Connor se sentó en el suelo y se pasó una mano por el pelo ¿De verdad todos estaban muertos?

"Ni siquiera sabía sus nombres"


Por la noche:

Cuando el juicio de Eren terminó, se dictó que se uniría al cuerpo de exploración bajo la supervisión del capitán Levi y Armin, Mikasa y Dave tuvieron que seguir trabajando en la recogida de cadáveres. Al menos, todos los cadetes terminaron el trabajo esa noche.

Al terminar, los superiores les ordenaron quemarlos para evitar una epidemia. Los cadetes estaban furiosos por esa orden, aunque la entendían querían enterrar a sus camaradas y amigos, pero no era posible debido al alto número de muertos, doscientos siete en total, aunque había muchos más heridos.

Los cadetes habían terminado de apilar los cuerpos y con algo de madera los quemaron. En poco tiempo, las llamas quemaron los cuerpos y solo quedó las cenizas de estos, aunque el fuego seguía siendo fuerte.

Todos hablaron entre ellos y descubrieron los nombres de los caídos, algunos nombres les sonaban, otros no, otros eran amigos, algunos eran conocidos pero todos tenían en común que eran camaradas.

Pero uno de los nombres que muchos se impresionaron al escuchar era el de Marco. Nadie sabía qué le pasó, lo único que se sabía era que no tenía el equipo de maniobras y que murió solo.

"Marco" pensó Dave mientras miraba el fuego junto a Mikasa y Armin. Aunque Marco no fuera el primero de la clase, era uno de los diez primeros ¿No se suponía que eso significaba que podría sobrevivir? Ahora, lo único que podían hacer por él es seguir adelante.

"¿Creéis que si mi plan hubiera sido diferente, no habría muerto tanta gente?" preguntó Armin sin apartar la vista del fuego. Su plan había funcionado, pero a un precio demasiado alto.

"Fuiste el único al que se le ocurrió un buen plan y gracias a eso, la puerta está cerrada. No es tu culpa, no te tortures" Armin sintió una mano en su hombro, pero no era la de Dave.

"Es cierto Armin, aunque se han perdido vidas, muchas otras se han salvado y no puedes culparte por esas muertes" Mikasa seguía siendo fría, pero se notaba que la muerte de sus camaradas le afectaba aunque intentaba no mostrarlo.

Armin seguía mirando al fuego hasta que notó otra mano en su hombro, esta vez sí era la de Dave, quien intentaba animarlo, al igual que Mikasa.

.

"Tendría que haberme quedado con ellos" pensaba Connor mirando las llamas. Desde que encontró los cuerpos de su escuadrón, no había dejado de culparse por sus muertes.

Ellos le habían nombrado líder. Confiaron en él para liderarlos y protegerlos y les defraudó ¿Por qué se separó de ellos?

"Tío ¿Qué te pasa?" le preguntó Jack al acercarse a él. Connor miró las llamas unos segundos antes de hablar.

"Les decepcioné y ahora están muertos"

"¿Hablas de tu escuadrón?"

"¿De qué otra cosa podría estar hablando?"

"No es culpa tuya, ni si quiera estabas con ellos"

"Precisamente" Connor se giró y le miró a los ojos "Cuando lideras un grupo, tu deber es que todos sobrevivan a la batalla. Esa es la verdad y nada de lo que digas puede cambiar eso"

Viendo que, dijera lo que dijera, Connor no se sentiría mejor, Jack solo asintió y Connor volvió a mirar las llamas.

Aunque no podía animarle, se acercó a él y le puso una mano en la espalda, esperando que Connor entendiera que con ese gesto le estaba diciendo que podía hablar con él si quería.

Jack miró a un lado y vio a Jean arrodillado y perdido en sus pensamientos, teniendo en cuenta que él era el más cercano a Marco, no era de extrañar que estuviera destrozado.

Miró a otro lado y vio a Dave y Mikasa animando a Armin. En estos días no había podido hablar con ellos, entre la recogida de los cuerpos y el juicio que tuvieron, fue imposible.


Al día siguiente:

Después de que los cuerpos fueran recogidos y quemados, los superiores dejaron a los cadetes el día entero para descansar.

La verdad era que todos lo necesitaban, el haber trabajado durante esos días sin apenas dormir y comer combinado con lo que pasó en Trost había sido mortal.

Los cadetes estaban agotados y les dolía todo el cuerpo. Habían podido comer y dormir en condiciones, pero algunos no eran capaces de conciliar el sueño.

Pero después del desayuno, hubo más problemas. Alguien había matado a dos titanes que habían sido capturados para realizar experimentos.

Los cadetes estuvieron toda la mañana y la tarde respondiendo preguntas y dejando que los superiores inspeccionaran sus equipos, pero al final no se supo quién fue.

Y después de muchas horas, finalmente llegó el momento de decidir a qué cuerpo se unirían; a las tropas guarnición, al cuerpo de exploración o a la policía militar.

Quedaba una hora para tomar la decisión y todos los cadetes ya estaban reunidos a la espera de que se les diera la orden.

Jack se había alejado un poco de los demás. Estaba apoyado contra una pared mientras miraba su colgante. Observó su nombre en el colgante y empezó a acariciarlo suavemente con un dedo.

"¿Qué haces?" le preguntó Dave mientras se acercaba y se apoyaba en la pared a su lado.

"Pensar" dijo mirándole pero sin soltar el collar. Dave lo notó y supo en que pensaba. Jack siguió mirando el collar unos segundos más y luego miró Dave.

"¿Crees que de verdad se hubiera unido?" le preguntó "Dijo que lo haría pero parecía que fue más por el momento"

"Yo la vi muy decidida cuando lo dijo y era más cabezota que tú" dijo Dave con una sonrisa y Jack se rió ligeramente.

"No te lo puedo negar" ambos se rieron un poco y cayeron en un silencio de unos segundos.

"La echo de menos" fue Jack quien lo rompió, sin rastro de la risa de hacía solo unos segundos.

"Yo también"


Hace nueve años:

Dave y una chica de su edad estaban corriendo por el bosque cogidos de la mano. Jack les estaba persiguiendo mientras los tres no paraban de reír.

La chica tenía el pelo a la altura de los hombros y rubio, los ojos azules y llevaba una camiseta de un tono rosa muy claro y unos pantalones azules también muy claros. No era de esas chicas que solían llevar vestidos.

Los tres siguieron corriendo hasta que llegaron a un árbol muy alto y grueso, con varias ramas muy gruesas por todo el tronco. Al llegar, Dave y la chica se soltaron de la mano y empezaron a escalar.

Consiguieron subir varias ramas, con Dave a la cabeza, cuando Jack llegó al árbol y empezó a escalarlo, con la diferencia de que él se cayó ya que se apoyó en una rama más delgada que no aguantó su peso.

Al escucharle, los dos se detuvieron y le miraron.

"¿Estás bien?" le preguntó Dave al ver que estaba sentado en el suelo. Jack se levantó rápidamente y fingió que no había pasado nada.

"¿Seguro que queréis hacer una carrera?" dijo la chica con un tono de burla e imitando lo que Jack había dicho unos minutos antes "No os lo pondré fácil"

La chica y Dave se rieron y Jack suspiró.

"Alice, si no fuera por Dave, habrías quedado última"

"Eso es discutible" dijo Dave mirando a Alice y ambos sonrieron.

Escuchó a Jack haciéndole burla y buscó otra zona por la que subir. Dave se giró para ver a Alice pero esta volvió a escalar el árbol.

Dave la empezó a seguir hasta que Alice se detuvo varias ramas arriba, no estaba en la zona más alta pero había varios metros de caída, unos nueve o diez.

Alice se sentó en una rama muy grande y Dave se sentó a su lado. Desde ahí se veía gran parte del bosque, el pueblo donde vivían y un lago donde habían aprendido a nadar hacía unos años.

"Me encanta este árbol" dijo Alice mirando el paisaje.

"A mí también" los dos se sonrieron y volvieron a disfrutar de la vista. De fondo, podían escuchar a Jack escalando a un ritmo mucho más lento que el de ellos. De los tres, era el que peor escalaba.

"Sé que te quieres unir a los exploradores" dijo Alice de repente, con la sonrisa un poco más débil "Alan se lo dijo a Emily y ella me lo dijo a mí" explicó.

Dave la miró sin intentar negarlo ya que Alice sabría que estaba mintiendo.

"¿Por qué?" le preguntó poco después.

"Mis padres quieren acabar con todos los titanes para que Alan y yo tengamos vidas normales. No quiero quedarme sentado sin hacer nada" admitió y ambos compartieron una mirada.

"Eso es muy aburrido" dijo Jack subiéndose a una rama que estaba algo más baja pero también muy cerca de donde estaban Alice y Dave.

"¿Tú también iras?" le preguntó Alice.

"Claro" respondió entusiasmado "Volar con esos equipos, vivir todas esas aventuras. Será increíble"

Jack siempre fue el más arriesgado de los tres, así que no era raro ver con que emoción contaba todo y el brillo de sus ojos.

"En ese caso, solo falto yo" dijo Alice, haciendo que Dave se asustara.

"No tienes que-"

"Vosotros tenéis vuestros motivos, y yo los míos" Dave la miró extrañado, sin saber muy bien a que se refería. Alice entendió su mirada y suspiró.

"No tengo ningún recuerdo sin vosotros, siempre hemos estado juntos. Fin del mundo o no, lo superaremos. Juntos" lo último lo dijo extendiendo un puño hacia delante.

Dave la miró unos segundos antes de sonreír y poner su puño contra el de Alice.

"Juntos" dijo y ambos sonrieron. Los dos miraron a Jack, quien tenía una expresión divertida, y también puso su puño.

"Juntos" los tres no pudieron evitar reír un poco "Sabéis que prometerlo así es muy cutre ¿No?" dijo cuándo los tres apartaron los puños.

"Sí, por eso" Alice metió su mano en un bolsillo y sacó tres collares. Cada collar tenía una cuerda de cuero y un diente de un animal. En cada diente estaba escrito el nombre de cada uno.

"Madre los consiguió ayer de un animal que cazó" explicó Alice.

"Mola" dijo Jack cogiendo el collar que tenía su nombre "Genial"

Dave cogió el suyo y miró su nombre grabado en él. Vio a Alice y Jack ponerse sus colgantes y les imitó después de seguir mirándolo unos segundos después.

"¿Una carrera hasta el lago?" sugirió Jack.

"¿Para que vuelvas a perder?" dijo Dave en broma.

"Eso está por ver. A la de tres" el trio se colocó y se preparó para bajar el árbol con cuidado para no caerse.

"Uno ¡Tres!" gritó Jack y rápidamente empezó a bajar el árbol.

"¡Tramposo!" gritaron Dave y Alice y empezaron a bajar el árbol lo más rápido posible.


Ahora:

"¡Cadetes, preparaos!" gritó un superior y todos los cadetes se empezaron a mover.

Jack y Dave se quedaron quietos unos pocos segundos hasta que Jack levantó el puño.

"¿Juntos?" Dave le sonrió y chocó su puño contra el de él.

"Juntos"


"Soy el comandante del cuerpo de exploración, Erwin Smith" todos los cadetes estaban reunidos para escuchar el discurso del comandante, aunque no hacía falta ser un genio para saber que después de lo ocurrido en Trost, casi nadie se uniría al cuerpo.

Erwin no se andó con rodeos y fue sincero con los cadetes, demasiado.

Erwin contó que Eren era la clave para averiguar el origen de los titanes y contó la importancia del sótano de Eren. Aunque la posibilidad de poder averiguar el origen animó a algunos cadetes a unirse, no duró demasiado ya que Erwin hizo públicas todas sus estadísticas de mortalidad en el cuerpo, incluso dijo que en unos años, la mayoría morirán.

"Él que desee unirse a otra fuerza, puede marcharse" así terminó su discurso.

No era extraño que la mayoría de los cadetes se empezaran a ir, Erwin había sido demasiado directo. Algunos se fueron sin dudar y otros tardaron un par de segundos más en irse y los que aún no se habían movido, estaban dudando de que hacer o tenían claro que no se iban a mover.

Cuando los cadetes que se querían ir se fueron, solo quedaron:

Mikasa

Armin

Dave

Jack

Ymir

Crista

Connor

Reiner

Berthold

Además de un par de cadetes más y sorprendentemente, Jean, Connie y Sasha, ya que los tres no querían unirse a los exploradores tras Trost.

"¿Estaríais dispuestos a morir si os lo ordenaran?"

"No quiero morir" dijo un cadete.

"Ya veo. Me gustan vuestras miradas. Cadetes, por la presente, os doy la bienvenida al cuerpo de exploración. Este es un verdadero saludo ¡Ofrecer vuestros corazones!"

"¡Sí señor!" respondieron todos mientras hacían el saludo.

"Lo hemos hecho" dijo Armin un poco asustado mientras miraba a Mikasa y Dave.

"Sí" dijo Dave y le sonrió para calmarle un poco.

"Ya no hay vuelta atrás niño" dijo Connor y miró a Jack.

"Lo sé, espero que puedas seguir mi ritmo viejo"

"Yo espero que un niño como tú pueda aguantar todo lo que está por venir" ambos sonrieron levemente antes de volver a tener una expresión seria, pese a que solo tenían dos años de diferencia, Jack siempre llamaba a Connor viejo y Connor le llamaba niño o pequeño.

A parte de ellos, los demás cadetes tenían dudas, algunos más que otros, pero ya no se podía dar marcha atrás.

Eran parte del cuerpo de exploración.