Disclaimer: Ni la historia ni los personajes me pertenecen. La historia le pertenece a la autora Gigi256 y los personajes son de Richelle Mead, yo solamente me encargo de traducirla.


Capítulo 5

El primer día de la experiencia de campo siempre era memorable en la Academia, con los novicios de último año deseosos de demostrar su valía, quienes normalmente estaban en su mejor forma, siempre en guardia, cuidadosos de no distraerse o fallar. Los guardianes podíamos usar esto para su ventaja. A veces los presionábamos inmediatamente después de que salían de la puerta del gimnasio, casi sin darles tiempo para adaptarse a su nuevo estilo de vida, otras veces no atacábamos durante un día o dos y esperábamos a que los estudiantes se confiaran.

La verdad era que la experiencia de campo de la Academia requería la mayor disciplina en la protección. En el mundo real, la mayoría de los guardianes podían vivir estilos de vida bastante relajados. Podían sentarse, leer, tener conversaciones entre ellos o con sus compañeros, y en su mayor parte vivían vidas simples aunque generalmente satisfactorias. Mientras permanecieran alerta a cualquier posible peligro y estuvieran listos para enfrentarlo cuando llegara el momento, normalmente podían ser ellos mismos. Así es como vivía con Ivan, y hasta donde podía ver, podía esperar algo similar con mi posición como guardián de Lissa. Por supuesto, no tendría la misma familiaridad, al menos no para mí, pero era un lujo raro proteger a alguien que conocías tan bien y que contaba como un amigo cercano. Rose disfrutaría de la misma fortuna que alguna vez tuve yo, y yo no podría esperar algo mejor en lo que respecta a su carrera de guardiana.

Sin embargo, ese no era siempre el caso. Algunas posiciones más notables, como la Guardia Real, requerían que los guardianes permanecieran en guardia y con vestimenta formal en todo momento mientras estuvieran de servicio. Por lo general, se requería que permanecieran en completo silencio a menos que alguien directamente autorizado les hiciera una pregunta. Era aburrido, exigente y honestamente, un poco degradante en algunos aspectos. Dudo que exigir tanto de ellos hubiera sido la intención inicial, pero no pasó mucho tiempo para que la realeza de clase alta empezara a insistir en que sus propios guardianes actuaran como los de la Guardia Real. Se convirtió en una demostración de poder y posición. A diferencia de la Guardia Real, que tenía un cronograma más indulgente para acomodar su exigente carga de trabajo, los guardianes sancionados que trabajan para un Moroi se exhibirían así durante días sin interrupción. En cierto modo, esos Guardianes se volvían menos seres humanos con necesidades reales y se convertían más en un accesorio para su empleador.

Lo que era peor, la demanda de estar en servicio todo el tiempo, a menudo hacía que los guardianes se cansaran y fueran más propensos a cometer errores. Trabajar de una manera tan rigurosa ponía en riesgo tanto a los guardianes como a los Moroi, pero sucedía más a menudo de lo que realmente nos gustaría admitir, así que necesitábamos ayudar a los novicios a prepararse para esta posibilidad tanto como fuera posible. En el mejor de los casos, estarían preparados para trabajar ocasionalmente en un evento formal. En el peor de los casos, tendrían las herramientas que necesitaban para mantenerse alerta y en guardia incluso cuando estuvieran agotados.

Dio la casualidad de que estaría participando en uno de los primeros ataques del día. Me encontré con Emil en uno de los pasillos justo antes de que la penúltima clase saliera. Después de una discusión rápida, decidimos organizar el primer ataque entre períodos, lo que tendría mucho caos visual para desestabilizar a los novicios. Era mucho más difícil vigilar en un área ruidosa, concurrida y atestada de gente de lo que era vigilar un aula organizada o un departamento vacío.

Emil haría el primer ataque, y otro guardián y yo atacaríamos al segundo novicio poco después. A medida que pasaban los minutos hasta que sonara la campana, lo que significaba el final del período de clase, busqué un escondite en las sombras del viejo edificio, esperando nuestra señal.

Emil no entró en acción inmediatamente, sino que esperó hasta casi el final del tiempo asignado para que los estudiantes llegaran a su clase final. Eventualmente, la conmoción de puños contra la carne sonó, seguida rápidamente por fuertes aclamaciones para el novicio Reyes.

Miré a la vuelta de la esquina, viendo a varios novicios, pero uno en particular destacó entre la multitud. Ryan Aylesworth, asignado para proteger a Camille Conta, estaba a pocos pasos de ella y completamente concentrado en la batalla de Shane en lugar de en su propio cargo. Un rápido asentimiento de confirmación a mi compañero al otro lado del pasillo y nuestro objetivo había sido elegido.

El Guardián Anderson se acercó primero, tomando a Ryan por sorpresa y haciéndolo tropezar aún más con la señorita Conta. Mientras tanto, pude deslizarme detrás de ella y agarrarla, cortando su grito de sorpresa con mi mano sobre su boca.

Ni siquiera había sido capaz de exponer su cuello, lo que significaba mi "asesinato" antes de sentir un fuerte golpe en la cabeza. Fue lo suficientemente fuerte como para hacer que soltara a Camille y permitirle que escapara mientras mi posición pasaba de ofensiva a defensiva.

Mi oponente era Eddie. Sabía que Lissa estaría en algún lugar cercano y una rápida mirada instintiva mostró que estaba en una pequeña alcoba junto a Christian, y que Rose estaba protegiendo a ambos. A diferencia de Ryan, Rose estaba observando mi batalla y sus alrededores, lista para defenderse si aparecía otro atacante.

Sin embargo, no tuve tiempo de admirar su buen trabajo, porque Eddie me atacó de nuevo. Emparejé la mayoría de sus ataques, bloqueándolos o tomando represalias con los míos, pero él era tan bueno cómo yo. Ryan intentó acercarse furtivamente a mi izquierda, pero había dejado su guardia abierta y pude darle un golpe mortal en menos de unos segundos.

Sin embargo, involuntariamente, esto agregó combustible al fuego de Eddie. Hay varias formas en que un "Strigoi" podría "matar" a uno de los estudiantes. La primera era exponer su cuello y bajar la cara para indicar una "mordida". Otra forma era anclar a un alumno hasta el punto en que no pudiera soltarse y defenderse. Finalmente, podíamos colocar ambas manos alrededor de su cuello o cabeza, lo que indicaba una ruptura de la columna vertebral.

Debido a la guardia baja de Ryan y la necesidad de una muerte rápida, había elegido la última opción sin pensar.

Mis ojos se encontraron con los de Eddie solo por un momento cuando ambos nos dimos cuenta de lo que acababa de hacer, y fue suficiente para mí ver el destello de reconocimiento en sus ojos antes de que viniera hacia mí nuevamente con renovada energía. Y esta vez, no estaba solo. Traté de luchar contra Eddie y Shane, quien había terminado con Emil, pero resultó ser demasiado al final. Mientras intentaba desequilibrar a Shane, Eddie terminó por desequilibrarme a mí. Le di una patada a Shane mandándolo al piso y me volví para encargarme de Eddie cuando su estaca de cayó con fuerza contra la placa de mi pecho.

La placa era una pieza de seguridad que era más una última línea de protección para los Guardianes que participábamos en las pruebas. Técnicamente, ni siquiera les decíamos a los estudiantes que las estábamos usando. Se les había instruido para detener el avance de la estaca antes de hacer contacto. Las puntas de las estacas de práctica estaban redondeadas, de modo que un golpe, incluso sin la placa protectora sobre mi corazón, en realidad no mataría, pero Eddie había puesto suficiente fuerza en su golpe que estaba seguro que tendría un moretón decente mañana. Sin la placa, probablemente me habría enviado a la clínica.

Las ovaciones estallaron cuando Eddie mató al último "Strigoi," y bajo la protección del ruido, le dirigí a Eddie una mirada preocupada—. ¿Estás bien?

—Sí, estoy bien. —Eddie tomó mi mano, y le di un apretón de manos en felicitación, pero su voz vaciló levemente.

—Lo lamento…

—No, por favor. —Eddie rechazó mi disculpa inconclusa—. No se disculpe. Necesitaba verlo. No puedo permitir que eso me tome por sorpresa allá afuera.

Asentí con la cabeza, agradecido de que hubiera elegido usar el momento desagradable como una forma de mejorar en lugar de estancarse en él—. Buen trabajo.

Emil ayudó a Shane a levantarse del piso donde lo había dejado y me dirigí a los dos.

—Buen trabajo para ustedes dos en realidad. Shane, reaccionaste rápido y Eddie, tú interviniste cuando viste la necesidad de hacerlo. Rose felicidades a ti también. —Rose se contuvo, continuando su guardia sobre Lissa y Christian, a pesar de que la pelea había terminado. Puede que no hubiera participado en el combate cuerpo a cuerpo, pero su disposición a vigilar el Moroi de Eddie marcó la diferencia en la batalla—. Proteger a los Moroi no es un esfuerzo en solitario, sino un trabajo en equipo. Trabajar juntos les permitirá superar desafíos que no podrían hacer solos. Más importante aún, es lo que los mantendrá vivos a ustedes y a sus Moroi.

—Ryan, te recuperaste a tiempo, pero es importante no dejar que nadie te tome por sorpresa. Eso es lo que te costó al final, y si Eddie no te hubiera ayudado, tu Moroi también estaría muerto. —Emil fue firme en su reprimenda, pero no excesivamente duro. Siempre era difícil afrontar tu primer desafío. El novicio Aylesworth bajó la cabeza, pero tomó el regaño admirablemente.

Tan pronto como terminamos de darles todos nuestros comentarios sobre su desempeño, Eddie se alejó y se dirigió hacia su Moroi, sacudiéndose las persistentes emociones de Spokane y celebrando con Rose en el proceso. Si el método de mi ataque la había dejado perpleja, no lo demostró. Lo más probable era que hubiera estado demasiado centrada en cuidar a los Moroi como para darse cuenta de cómo había "matado" a Ryan. De cualquier manera, ambos habían tenido éxito en su primer ejercicio, incluso participando cuando no necesariamente tenían que hacerlo. No debería haber esperado nada menos de esos dos.

Negué con la cabeza ante sus juegos, observándolos completar una compleja sacudida de manos que había visto a Rose hacer muchas veces con Mason. Ambos estarían bien. Mejor que bien, ambos serían geniales.

Mi turno había finalizado y estaba terminando los informes de experiencia de campo del día en el salón de guardianes. Había participado en dos ataques hoy, pero hasta ahora había habido un total de cuatro y aún quedaba mucho tiempo antes del toque de queda. No teníamos planeado un ataque diurno esta tarde, pero aún así había sido un día bastante largo.

La mayoría de mis notas simplemente recopilaban información sobre cómo se habían comportado los novicios mientras no estaban defendiendo activamente a sus Moroi, pero también tuve que dar los detalles de los dos ataques por etapas. Estaba tan absorto en mi trabajo que apenas alcancé a escuchar los pasos detrás de mí y me volví solo un momento antes de que la mano del Guardián McHugh me aplastara el hombro. Dustin solo era un año o dos mayor que yo, pero también había pasado un tiempo en el campo antes de ser transferido a la Academia. La única diferencia era que mientras yo había sido asignado aquí, Dustin había solicitado un puesto en la Academia. Por lo que yo sabía, nunca le había contado a nadie el por qué. Parecía que no quería hablar de eso y, por lo que a mí respecta, no era asunto mío.

—Oye, ¿qué pasa entre Hathaway e Ivashkov?

Eso sí era asunto mío, y si no lo fuera, lo haría mío. Su pregunta de inmediato captó mi atención—. ¿Disculpa?

—Adrián Ivashkov. Sé que ha estado en el campus desde el inicio del nuevo semestre y más de una persona me ha dicho que los han visto juntos. Pensé que ella estaba designada para proteger a la Princesa Dragomir contigo. ¿Algo cambió?

—No. Por supuesto que no. Ella es la guardiana ideal para la Princesa Vasilisa con su historial juntas.

—Hmmm… tal vez sea más personal que profesional entonces... —Se detuvo, aparentemente divertido ante la idea de un romance entre los dos.

—¿Qué escuchaste? —Rose no me había mencionado nada, pero me pregunté si me contaría si realmente hubiera pasado algo entre ellos. Ella se había alejado de mí recientemente y yo había asumido que tenía que ver con Mason, pero tal vez estaba equivocado. Adrián la había perseguido muy insistentemente antes, y por sus quejas ocasionales, sabía que todavía estaba tratando de ganársela y que lo aceptara en su vida. Tal vez él había encontrado una manera de colarse entre las grietas de sus muros.

—Oh, en realidad nada importante, excepto que Ivashkov le ha echado el ojo y no planea dejarla fuera de su vista. Y ese chico está acostumbrado a obtener lo que quiere, ¿sabes? No le había dado mucho crédito a los rumores hasta que alguien mencionó algo al respecto a esos rumores el día de hoy en la cara de Rose.

—¿Ella los confirmó? —Estaba agradecido de que los años de entrenamiento me permitieran mantener la preocupación urgente fuera de mi voz.

—Bueno no, pero tampoco los negó, eso es seguro. —se levantó, se dirigió a la mesa que siempre parecía tener una selección de comida interminable y agarró una banana—. De cualquier manera, ella manejó bien la situación. No se alteró antes las burlas del tipo, sino que respetuosamente lo puso en su lugar. Supongo que no importa de todas maneras, siempre y cuando ella haga su trabajo. ¿Cierto?

—Cierto. —Mi corazón no estaba muy contento al considerar lo que el Guardián McHugh parecía estar insinuando. ¿Tenía importancia? Tal vez no durante su experiencia de campo, pero ¿después de la graduación? Por supuesto. No era completamente inaudito para los guardianes tener breves romances con los Moroi, y probablemente estas relaciones no duraban mucho, pero no estaba seguro de cómo podría detenerme y verla vivir una relación, sin importar cuán trivial fuera, con Adrián o cualquier otro hombre. Quizás no fuera importante para su trabajo, pero era importante para mí.

Antes de que pudiera cambiar el tema a algo que no se sintiera como un cuchillo en mi pecho, la puerta del salón se abrió de golpe. Yuri miró frenéticamente la habitación, su mirada se posó en mí con una expresión de alivio que no disimulaba su urgencia.

—Belikov, tienes que ir a la sala del consejo ahora.

Me puse de pie inmediatamente, mi mente recorriendo una lista de posibles razones por las que sería necesaria mi presencia. Casi todas giraban en torno a una persona: Rose. Claro, podría haberle sucedido algo a Vasilisa, pero era mucho más probable que Rose hubiera resultado herida en uno de los ataques por etapas.

Dudé solo un momento mientras veía que mi papeleo se regaba sobre la mesa.

—No te preocupes, —dijo la voz de Dustin—. Yo me ocuparé de esto, vete.

Asentí rápidamente en agradecimiento antes de seguir a Yuri por la puerta y caminar al final del pasillo. Pude oír un retumbar de voces por la conversación que provenía de la habitación incluso antes de entrar, pero aún así me tomó por sorpresa cuando entré para ver a Alberta, Emil y Celeste sentados en la parte delantera de la sala. Había estado preocupado por qué se tratara de un accidente o lesión, pero esta era obviamente una audiencia disciplinaria. Y sentada al frente y al centro de la habitación estaba el tema de discusión, Roza.


Chicos, espero que éste capítulo les haya gustado. ¿Qué pensará Dimitri de todo lo sucedido con Rose? ¿Creerá que no protegió a Christian por venganza o pensará que algo más allá del estrés por la muerte de Mason le está afectando? ¿Cómo reaccionará a su cercanía con Adrián? Bueno, pues ya cadi llegamos a todos esos temas.

Díganme, ¿cuál es la escena que más quieren leer (aparte de la de la cabaña)?

El capítulo 6 lo subiré a los 290 reviews o el próximo viernes. Cuídense mucho y nos seguimos leyendo.