Los personajes no me pertenecen, son de autoria de las fabulosas CLAMP
-EDITADO-
Sakura mantenia estatico el estetoscopio en el pecho de uno de sus pequeños pacientes, mientras sus ojos se inundaban en lagrimas y sentia su corazon contraerse...recordar ese dia habia sido una mala idea.
-Doctora...Doctora Sakura esta bien?! Onee-Chan! *Gritaba el pequeño Tai*
-Hooe?! Tai-Kun! Que...que sucede! Te duele algo! *revisandolo por todos lados*
-*Toma la mano de Sakura y le limpia una lagrima del rabillo de su ojo* No!, pero parece que a ti si te duele algo onee-chan. *la mira preocupado*
-No es nada *se seca los ojos con las mangas de la bata medica* Estoy bien, solo me lagrimean los ojos de sueño *hace pose de estar sana y fuerte*
-Mi madre dice que cuando el corazon esta enfermo, esta bien llorar.
-*Mirandolo con sorpresa* Gracias Tai *Lo abraza y besa su cabeza* Te prometo que muy pronto sere la misma de antes, y estare tan sana y fuerte como tu.
-Sonreiste Onee-Chan! *le sonrie*
-Claro que si, si tu estas sano yo siempre voy a sonreir. Buenas noches Tai *le sonrie y besa su manita* Ire a ver a Satsuki.
Un chico de ojos azules como zafiros, cabellera rubia y amable sonrisa la miraba desde el otro lado del pasillo con curiosidad y atencion. Una amplia curvatura se dibujo en sus labios cuando Sakura beso aquel pequeño con tanta dulzura y lo metio a la cama cobijandolo con ternura. Aquella mirada color esmeralda lo habia cautivado desde ese mismo momento. El corazon del rubio latio con inusual rapidez al descubrirse sonriendole a la castaña, sacudio su cabeza para intentar despejar el sonrojo que claramente sentia sobre sus mejillas, y comenzo a caminar sin mirar por donde iba, Sakura venia en direccion a el mirando un expediente cuando chocaron uno contra el otro.
-Hoooooe! * Sobandose la cabeza* Lo siento, no me fije por donde iba, yo...D
-No te preocupes *sonrisa calida* Yo tampoco miraba por donde venia, no ah sido solo culpa tuya cherry.
La ojiverde levantado la mirada para ver con quien se habia cruzado, y se topo con esos preciosos y profundos ojos color celeste, esa mirada era tan calida que derretiria un iceberg si la mirabas demasiado, bajo la mirada y ahi estaba su amplia y perfecta sonrisa...acaso habia muerto y llegado al cielo de repente? Se preguntaba la castaña, mientras seguia mirando aquel apuesto hombre frente a ella, y los mechones rubios caer por su rostro. La voz de Fye la regreso a la tierra de golpe.
-Te lastimaste? *Le pregunta preocupado*
-Ehh No, No, estoy perfectamente *sonrojada y nerviosa* Lamento lo sucedido *se disculpa una y otra vez*
-Jaja Que dulce! *le sonrie de nuevo* Soy Fye Flowright, mucho gusto!. Me trasladaron de Francia, son Cirujano Pediatrico.
-*Le sonrie* Sakura Kinomoto, Pediatra del Area de Oncologia, este es mi pabellon.
-Oh! Doctora Sakura! Todos me han hablado mucho de usted y sus generosos aportes al hospital.* Sonrisa*
-*Sonrojada* Todos?...bueno no es para tanto, yo solo cuido bien de los niños.
-Tambien eres modesta y muy bonita, justo como me lo dijeron. Lo que haces con esos niños es muy dulce sabias.
-Me viste?
-*Le sonrie* Si, ellos parecen quererte mucho. *le acaricia la cabeza* Nos veremos muy seguido Cherry *comienza a caminar despidiendose con una mano*
-E...Espera...Dr. Flowright...
-*se voltea con una enorme sonrisa* Dime Fye! Vengo de occidente, no soy tan ceremonioso Cherry!
-Ham, esta bien...Fye, quieres venir conmigo, puedo presentarte a los demas, y a los niños. Justo iba de ronda. * un poco sonrojada*
-Lo hare con gusto! Puedo decirte Sakura? *Pasa un mechon de cabello de Sakura detras de su oido*
-Si...supongo
-Creo que una chica se ve mucho mejor con una sonrisa en su rostro * le sonrie*
La ojiverde se estremeció ante el gesto del extranjero,esa sonrisa suya parecía siempre estarle adornando el rostro, sin embargo le compartía gran calidez, casi de una manera mágica aquel chico de ojos color celeste, había calentado su corazón. Sakura caminaba a su lado aun con la cara sonrojada, y un tanto nerviosa, podía sentir el palpitar de su corazón retumbar en sus oidos,
La castaña le había mostrado todo el pabellon a Fye y presentado a cada uno de los niños, quienes lo recibieron con alegría, el rubio realmente poseía gran encanto con las personas, entre la charla con Sakura, había descubierto que Fye venia de una familia muy adinerada en Francia, que la medicina era su segunda carrera y la que mas le apasionaba, pero en su país natal era un concertista reconocido, era similar a Eriol quizá por ser de occidente y tener costumbres distintas, era afable y sociable, le gustaban los dulces, y era bastante bromista, lo descubrió siendo un poco infantil como ella pero sin perder madurez cuando hablaban de temas médicos, el rubio le había confesado que disfrutaba de la gastronomía de su país y los postres de pasta hojaldrada como el Struddel de Manzana, así como de las tardes de verano recostado en la maleza mientras le encontraba formas graciosas a las nubes. Cuando tocaron el tema de la música, algo en el pecho de Sakura hizo Clic, Fye era un experto en el piano y el chelo, mientras caminaban tarareaba melodías y su libreta de notas tenia lineas con estrofas y partituras de música, era un compositor bastante hábil, le explicaba a Sakura las ligaduras en las notas, y con el sonido de su voz asemejaba el sonido que procedería del piano, la ojiverde no lo había notado pero en esos momentos la armonía que fluía entre ellos era visible para todo el piso. Eriol y Tomoyo los miraban desde la oficina del peliazul, se miraban con complicidad mientras Tomoyo sonreía complacida de ver una vez mas a Sakura disfrutar de la compañía de alguien mas del sexo opuesto, mientras Eriol se sonreía para sus adentros, sabia que traer a Tomoeda a su amigo de infancia cambiaría el rumbo de las cosas, siempre le había hablado de sus amigos en Japón y el rubio por alguna razón y aun sin conocerla siempre mostró gran interés en la ojiverde, el destino era fascinante, y su forma de unir los caminos de los seres humanos siempre le parecía misteriosa y acertada.
-De ahora en adelante, espero que puedas ser muy feliz mi querida Sakura... *se acomodaba las gafas, mientras volvía a la oficina con Tomoyo*
-Vaya Fye eres todo un experto, esa melodia suena muy dulce.
-Mi madre me enseño a tocar el piano y el chelo desde pequeño, ya que ella es una de las violinistas mas reconocidas a nivel mundial...por lo que bueno, crecí con la música.
Habia dicho Violín?, Automáticamente el cerebro de Sakura trajo hasta ella el sonido melódico y feroz del violín en manos de Shaoran, sus flequillos moviéndose al ritmo de las notas y su sonrisa de media luna. Se perdio unos momentos en sus pensamientos.
-Shaoran...el tocaba el violin
El rubio la miro con sorpresa, ya se había tardado en mencionar el nombre del chico chino, del cual Eriol le había hablado. Fye sabia algunas cosas sobre Sakura, como el hecho de que pese a los años tras su ruptura con su primer amor, ella no lo había superado, tenia una ligera idea de quien era el, castaño, ojos marrones, cabello despeinado, impulsivo, introvertido, y completamente enamorado de la ojiverde. Se preguntaba si realmente podría competir contra ese gran titan reflejado en la mirada de la castaña.
-*Le sonríe* Yo prefiero el piano.
-Eriol me enseño a tocar el piano, pero tiene mucho que no lo hago.
-Lamento escuchar eso *La mira con tristeza* Sabes...no te vez bien Sakura
-Lo siento, eh tenido unos días complicados, pero estos bien *le sonríe*
-*Mirando el cielo dibujado en el techo del pabellón* Sabias que la música, sana el alma? *le sonríe*
-Tu crees...*Mirando también las figuras dibujadas en el techo*
-Por supuesto Cherry! Cuando conectas tus sentidos con la música, puedes externar todo lo que guardas dentro tuyo y dejarlo libre...dejarlo ir.
-Me encantaría poder hacer eso * coloca sus manos a la altura de su corazón*
-Yo puedo ayudarte,todo lo que no puedes dejar ir, yo te ayudare a olvidarlo *la mira seriamente por unos segundos y después sonríe*
-Que... *Lo mira con sorpresa*
-Como compensación por haberme recibido tan bien en el hospital, te invito a comer *le sonríe* Puedo hacer un delicioso Struddel de Manzana con helado, y mostrarte un poco de lo que hago con la música cuando me siento un poco roto como tu.
Las palabras del rubio resonaron con fuerza en la cabeza de Sakura, el encuentro con el debía ser alguna clase de extraña casualidad y por alguna razón aun mas extraña que la anterior, su cercanía no le desagradaba, es mas se sentía cómoda con el, aminoraba un poco el dolor en su pecho, y su sonrisa siempre marcada en su rostro la aturdía cada que la veía.
"!Otra vez la música"! pensaba, amaba tocar el piano pero siempre terminaba recordando al ambarino, tenia esperanzas en que las palabras de Fye surtieran efecto y que la música así como la había acercado a Shaoran ahora la ayudara a dejarlo ir, por lo que curiosa acepto la invitación.
-Acepto * le sonrió*
-Maravilloso! En ese caso, me retiro mi trabajo esta hecho.
-Que trabajo Fye?
-Verte sonreir. *le guiña un ojo*
El rubio se levanto de la mesita en el área de expedientes del pabellón, miro a los niños dormir con tranquilidad y salio en silencio del lugar, antes de dar vuelta en el pasillo miro de soslayo a Sajyra justo como Shaoran lo hacia y le sonrió, solo que esa sonrisa era diferente, era mas amplia aunque igual de calida. Levanto la mano en señal de despedida y partió. Unos minutos después de haberse ido la ojiverde recibió un sms.
"4:30PM En la fuente de la entrada al hospital lleva apetito, no te arrepentirás.
Voir Precieux"
-"Nos vemos preciosa". Eso es lo que dice al final del mensaje, pequeña Sakura *sonriendole juguetonamente*
-ERIOL! *Escondiendo el móvil detrás de ella*
-JAJAJA Esperabas a alguien mas? *levantandole una ceja*
-No bueno, es que yo, yo...no te vi es todo, me asustaste
-Quien es Fye? *colocando sus codos sobre la mesa y sosteniendo su cabeza entre sus manos mirándola juguetonamente*
-El nuevo Cirujano para Pediatría * contesta desinteresadamente, acomodando unos papeles evitando mirar a Eriol*
-Así que mi viejo amigo, te encontró querida Sakura, no pierde el tiempo no?
-Lo conoces Eriol?*mirándolo curiosa*
-*enorme sonrisa de triunfo* Así es! Desde pequeños, es amigo de la familia, aprendimos música juntos, yo fui quien lo invito a trabajar aquí hace unos meses, sabia que hacia falta un cirujano con la experiencia que el tiene, sera un buen colega! No te dijo que nos conocíamos?
-Me comento algo así.
-Quien crees que le hablo tantas maravillas de ti? *le sonríe*
-Así que fuiste tu Eriol!
-Te equivocas fuimos Tomoyo y yo *esquiva un golpe propinado por Sakura con un archivo medico*
-Woo, woo, wooou! Hey! *levanta las manos en señal de rendirse* No me odies! Es un buen amigo, ustedes dos tienen mas cosas muchas cosas en común, ademas no lo hice con la intención que tu crees, el solo mostró el interés *le sonríe de lado*
-*baja lentamente el archivo hasta colocarlo de nuevo sobre la mesa y suspira con pesadez* Ok...te voy a creer, me dijo algo sobre que la música sana el alma, y me invito a comer.
-Oh es un magnifico concertista, me supera, te lo aseguro *comiéndose algunos caramelos de su bolsillo* lo trae en la sangre, igual que su madre.
-Concertista? Pero si es medico , Eriol!
-Antes de estudiar medicina, estudio música conmigo en Inglaterra, se ah desenvuelto toda su vida en el ramo de la música por su madre, por lo que llego a ser un gran concertista en Francia, era muy reconocido en Europa junto con su Madre. * le ofrece caramelos*
-Era?
-Si bueno, no se si sea correcto que lo escuches de mi, quiza con el tiempo mi querida Sakura descubras que el y tu comparten muchas cosas en comun. *se levanta de la mesa para irse*
-No entiendo de que hablas... *mirandolo confundida mientras mastica caramelos*
-*le acaricia la cabeza* Nunca cambias no querida Sakura *le sonríe* Iré a buscar a Tomoyo! Ya debe de haber acabado la ronda, Au Revoir! Ve a casa a descansar!
La castaña se queda sentada mirando la pila de archivos que tenia por organizar, no entendía nada de lo que le había querido decir Eriol, odiaba que siempre fuera tan misterioso, inflo los cachetes como niña pequeña y se resigno a terminar hasta tarde con su trabajo pendiente.
HONG KONG, CHINA
FIRST PACIFIC COMPANY
Shaoran había salido tras TianMei pero cuando bajo del asensor y llego ala puerta del edifico, vio a la chica subirse a su auto y arrancarlo furiosa, el ambarino se quedo parado en la entrada, suspirando con pesadez y pasándose una mano por el cabello con fastidio, sabia lo caprichosa y berrinchuda que podía llegar a ser su prometida, y realmente no quería lidiar con ello, por lo que la dejo ir y regreso a su departamento, aun sentía ese revoltijo de emociones en el estomago por el mensaje de Sakura y deseaba olvidarse de eso lo mas pronto posible. Subio a cambiarse y decidió mejor partir rumbo a su oficina, quizá el trabajo que tenia pendiente lo distraería lo suficiente de su pasado.
Al llegar al 12vo. piso del edificio en el que habia funfado su compañia, el ambarino encendio un cigarrillo mientras se masajeaba las cienes y venia con tentancion el cogñac al fondo de la habitacion, era inutil que evitara pensar en ese mensaje, la sensacion de saber que pese a tantos años ella cumplia su promesa y aun lo esperaba lo hacia sentir terriblemente culpable y feliz a la vez...tenia toda esa lucha de emociones en su interior que lo hacian sentirse mareado y molesto.
El paisaje helado que se divisaba desde su oficina le seguía recordando sus días felices en Tomoeda, a su dulce y tierna Sakura, y lo horrible que habían sido esos 6 años alejado del amor de su vida, abrió su cajón del escritorio y miro descansando ahí todas las cartas que le había escrito en ese tiempo, esperando por ser enviadas o tentado por ir el mismo hasta Tomoeda a decirle cuanto la extrañaba y la seguía amanado, cuanto deseaba un beso de sus labios, aun podía sentir esa deliciosa sensación sobre ellos, cerro sus ojos unos segundos y rozo con su pulgar sus labios, la seguía sintiendo con la misma fuerza.
Recordó la ocasión en la que escapo de la mansión después de haber encontrado su pasaporte escondido por mas de 2 años y llego hasta el aeropuerto dispuesto a volver con Sakura y suplicarle por perdón, escapando a su lado, pero los guardaespaldas de su madre lo habían interceptado, impidiendo su viaje y encerrándolo durante meses bajo vigilancia como un criminal, en su misma casa. Ierian y TianMei habían hecho publico el compromiso, dando una conferencia de prensa y obligando a Shaoran a tomarse fotos con su prometida para publicarlas en todas las redes sociales y diarios del país, asegurándose de que la misma Sakura fuera la primera en enterarse de la noticia para alejarla del ambarino. Shaoran había pensado que después de eso ya no tendría oportunidad con ella, pero después de su mensaje, la esperanza brotaba de nuevo en el.
Su único logro en esos años era su independencia financiera de su familia, y el haber establecido su propia empresa, no dependiendo de la fortuna familiar y dándole un poco de libertad para tomar algunas decisiones. La relación con su madre se había fracturado considerablemente tras conseguir una noción del consejo para abdicarle su puesto al consejo y otorgárselo a SunWo el ahora esposo de su hermana Fanren, quien era un chebool importante en Corea, con grandes influencias políticas que podían beneficiar al Clan. SunWo y Shaoran eran bastante cercanos pues su cuñado había tenido una situación familiar a la de el al comprometerse con Fanren, pero su madre era mucho mas sensata y benévola que Ierian, consumando su matrimonio, eso que tenían en común los había acercado mucho y SunWo apoyaba al ambarino en todas sus decisiones, y ya que era un hombre cabal y centrado, tenia buena posición económica y venia de una familia con muchas influencias y poder, el consejo había aceptado que tomara el cargo en lugar de Shaoran, solo dependía de que el ambarino cerrara un importante trato con un empresario Europeo al que nadie del consejo había logrado convencer de ser accionista en sus empresas en China.
El ambarino soltó un suspiro pesado desde sus adentros, miraba su reflejo en el cristal del escritorio, ese no eral él, no sabia donde había quedado el chico idealista y enamorado de hace tanto, rozaba casi los 30 y se sentía como un anciano del consejo, parecía que fuese tanto de aquellos felices días a lado de la ojiverde, le había costado mucho resignarse a su vida, y cuando creyó que casi lo lograba, Sakura volvía aparecer en su vida como una luz en la oscuridad, deseaba verla mas que nada en el mundo, un calor emergía de su pecho y estallaba dentro de si cada que pensaba en la sola idea de encontrarse una vez mas. Miro el telefono a un lado de el y lo tomo sin pensarlo demasiado, al menos queria tener noticias de ella.
-Jie, comunicame a Japon, con Eriol Hiraguizawa, es Urgente!
-Si señor Li, en un minuto le paso la llamada a su oficina.
-Vamos Eriol contestame...contestame, por favor.
Un apuesto Psicólogo de cabello azul y gafas, se encontraba dando una conferencia sobre Cáncer Terminal y sus etapas de duelo, para los familiares de los pacientes en el Internacional Hospital Healt Insurance en Tomoeda, la platica estaba casi por terminar cuando sintió su teléfono móvil vibar en sus bolsillos una y otra vez, la insistencia en esa llamada se estaba tornando molesta, Eriol tomo el teléfono y se lo paso discretamente a Tomoyo mientras terminaba con la conferencia, sonriendole amablemente a su esposa para que atendiera la llamada por el.
-Si diga, habla Tomoyo Daidouji, el Doctor Hiraguizawa no puede atender su llamada en este momento pero con gusto puedo tomar su recado. *Decia amablemente la amatista*
-Tomoyo!?
-Quien habla? *se fija en el numero del destinatario, tenia clave lada de China, no podia ser posible* Shaoran Li? *preguntaba con miedo*
Escupe la ojiazul, apenas sin aire, mientras retoma la llamada tomando asiento en una de las bancas en el pasillo del auditorio.
-Si, soy yo, lamento la molestoa, esta Eriol?
-No puedo creer que seas tu, han pasado años desde que te fuiste y dejamos de saber de ti...espera un momento por que llamas a Eriol?
-Necesito pedirle un favor...
-Ustedes dos ya se han comunicado antes verdad *Le reprendia la amatista*
-Si...algo asi
-Pero por que nadie me dijo nada Shaoran! Sabes lo feliz que eso hubiera hecho a Sakura?
-Yo se lo pedi asi a Eriol! No es culpa suya
-Solo llamabas para preguntar por ella desde las sombras verdad...es lo mas cobarde que te eh visto hacer Li Shaoran!
-* Suspiro * No es lo que tu crees Daidouji... * se soba las sienes, parecía que oia a Meiling*
-Amor? Escuche gritos, el podium ya termino, con quien hablas, es Sakura? esta bien?
-No, es Sakura *Mirándolo seriamente y pasandole el teléfono* Es Shaoran! Te suena Honey?
-*Sorpresa* Oh...cariño podemos hablar sobre esto después? * con una gota en su cabeza, ese sarcasmo en ella era peligroso*
-Tienes mucho que explicar Hiraguizawa! Te estoy vigilando! *haciéndole señas con las manos en sus ojos*
Shaoran suspiro pesado del otro lado del telefono ,habia escuchado todo.
-Te Amo! Por favor no le digas a la pequeña Sakura, si?
-Por que lo haría, no deseo verla sufrir, te veo en la cena. Jum *se da media vuelta y se va por el pasillo*
-*Moviendo su cabeza de un lado a otro, las mujeres a veces le daban miedo* Shaoran, sigues en la linea?
-*Suspiro* Lo siento Hiraguizawa! No sabia que me iba a contestar ella, creo que te eh metido en muchos líos, sonaba muy molesta.
-No te preocupes amigo, algún día tenia que enterarse, como estas? *le sonrie*
-Mal si te soy sincero, Sakura me envió un mensaje hace un par de noches...creí que no quería saber mas de mi después de lo de Tian.
-*sujetandose la barbilla* Ahora que lo mencionas, ella llego ayer muy triste al hospital
-Ella esta bien?
-Lo esta Shaoran, las verdad es que llevaba mucho tiempo luchando consigo misma para poder contactarse, aunque veo que finalmente esa primera nevada la ayudo hacerlo. Que te dijo?
-Solo eso, que se había quedado despierta viendo la primera nevada, que si recordaba la melodía que tocamos en su fiesta de compromiso.
-Asi que volvio a tocar el piano, interesante.
-Quieres dejar de psicoanalizar todo lo que te digo, idiota! *sujetándose el puente de la nariz*
-JAJAJAJA Lo siento, estressadito?
-Déjate de bromas Eriol! Quiero verla, necesito tu ayuda!
-Que? * sorprendido*
-Que quiero verla! Si ella aun me ama no puedo dejar que el tiempo siga pasando! Ayudame!
-No puedes Shaoran, si tu madre se entera, sabes que no se detendra en hacerle daño! No la subestimes *le dice serio*
-Por eso estoy pidiendo tu ayuda, yo no puedo ir pero ella puede venir, yo me encargare del resto.
-Es muy arriesgado! Esta en sus territorios, Tomoyo va asesinarme, no la dejara ir *suspira* Escucha, me pones en un lió querido descendiente, nadie mas que yo desearía verlos felices, pero creo que ella se merece intentar rehacer su vida.
-Que estas ocultándome Hiraguizawa, y no me mientas...
-Hay una buena persona interesada en ella *sujeta el puente de su nariz mientras se recarga de la pared* No hay nada aun pero podría haberlo...mejor no la busques.
-Es un complot acaso! Que nadie me deje estar con ella! * le grita*
-Te recuerdo que tu fuiste quien decidió irse...cada decisión tiene una consecuencia y un pago a cambio. *le dice seriamente*
-Me fui para protegerla!SABES QUE NO FUE APROPOSITO!
-Entonces apúrate a terminar lo que no te permite estar con ella, y cuando eso pase, tendrás mi ayuda! No puedes venir y buscarla ahora si no pueden quedarse juntos...ella no se merece un final así.
-*golpeando su escritorio* Rayoos! Aun la amo Eriol
-Lo se...
-Entonces, cuídala por mi, volveré *mirando fijamente por la ventana*
-No necesitas pedírmelo, pero debes darte prisa.
-Por que me dices eso *siseando molesto del otro lado del teléfono*
-Por nada en especial, pero te lo dije una vez, alguien se te puede adelantar, ella no esperara por siempre, aunque le duela, deberá seguir con su vida. Su corazón puede tocar una melodía diferente si demoras demasiado.
Un apuesto chico de ojos celeste, jugueteaba con los copos de nieve que caían sobre sus manos mientras esperaba a Sakura en la plaza al frente del hospital.
-Fye! Lo siento, lamento la tardanza hubo una urgencia de ultimo momento.
-Sakura! *sonrisa* Me alegra que pudieses venir, no te parecen hermosos? *mostrandole un copo de nieve* si los miras con atención, cada uno tienen una belleza única, me encanta la nieve *estirando sus brazos y suspirando* Me siento inspirado! Tu no! *le sonríe de nuevo* Andando!
La ojiverde se había quedado mirándolo por unos instantes, haciendo lo que ella solía hacer en un pasado, disfrutando de la nieve caer sobre ella, con sus manos extendidas para cazar los copos de nieve entre sus dedos, ese chico extranjero tenia algo magnético sobre ella, mientras la ojiverde se deprimia viendo el invierno llegar, Fye disfrutaba de los pequeños detalles que la vida le obsequiaba, vivía un día a la vez, y era feliz con eso. Esa sonrisa sobre los labios del rubio era casi contagiosa, absurdamente cálida. La castaña se descubrió en un par de segundos sonriendo a su lado con los copos de nieve cayendo sobre sus manos, disfrutando a lado del rubio la nevada.
La casa de Fye quedaba muy cerca del hospital, era una pequeña y pintoresca casa con un enorme jardín al frente cubierto por completo de blanco, ventanas color chocolate con marquesinas de madera y macetas colgando de ellas, era una postal a la vista. Cuando se abrieron las puertas el interior era lo contrario, sobrio y elegante, con un bellisimo piano de cola al centro de la estancia, parecía haber sido tocado recientemente, con partituras regadas sobre su cubierta, con llaves y notas por todas partes. También noto el imponente y precioso Chelo que descansaba a un costado, parecía una pequeña sala de conciertos, Sakura se acerco de inmediato al piano, acariciando sus teclas y sintiendo ese repentino cosquilleo en sus dedos, ansiosos por tocar.
-Si lo deseas puedes tocarlo Cherry *le sonríe acercándole una taza de té Chaí*
-Sí! Me encantaria! *mirando el Té* Que...es eso?
-Te Chai! Es una bebida deliciosa proveniente de medio oriente, si no te gusta puedo traerte otra cosa *señalando la cocina*
-*prueba un poco y lo saborea* Vayaa! Es delicioso *mirando con emoción su taza*
-Buena entonces que te parece si pido la cena? No conozco mucho la comida Oriental, lo dejare a tu buen gusto *le sonríe*
-Hay un restaurante de comida aquí cerca, podríamos pedir un poco de Okonomiaki y dumplings de Sesamo *se sonroja*
-Tus deseos son ordenes Cherry!
Fye se acerco al teléfono de la cocina a pedir la comida, mientras veía a Sakura curiosa hojeando las partituras que había sobre el piano, intentando tararear la melodía, ninguna se le hacia conocía, no parecían ser de un autor que ella conociera..
-Yo las compuse *asomándose desde su hombro y sonriendole*
-Me sorprendiste Fye! *Sonrojo repentino*
-*Tomando asiento en el banquillo frente al piano e invitando a Sakura acompañarlo* Cuando me siento inspirado vengo aquí a tocar, después lo que haya resultado de ese momento lo plasmo en las partituras.
-Que hermoso *mirando las anotaciones del Francés*
-Quieres probar *le sonrie*
-Probar que?
-jaja Eres muy dulce mon amour *mostrandole el piano* tocar en este momento, sin partituras, lo que salga de aquí *señalando su corazón*
Fye se subió las mangas del sweater azul turquesa que traía puesto, comenzando a tocar algunas notas delicadas y armoniosas, invitando a la ojiverde a unirsele.
-Piensa en los copos de nieve cayendo cuando salimos del Hospital.
Mientras el rubio continuaba con la melodía la cual lentamente armonizaba la habitación, Sakura cerraba sus ojos intentado conectarse con lo que había sentido en aquel momento al ver los copos de nieve caer junto al rubio, sus dedos sin notarlo danzaban al compás de las notas iniciadas por Fye, la sincronizacion que habían logrado en esa melodía estaba creando magia tangible entre ellos, el rubio lo sintio en su interior, mirando de reojo a Sakura, y ruborizandose por un momento al verla sonreír genuinamente dejándose llevar por la música que creaban juntos en ese momento.
El rubio se detuvo un momento mirándola con atención, cautivado por la belleza de la ojiverde. Sakura sintió una mirada sobre ella y abrio los ojos, encontrándose con la mirada curiosa y las mejillas sonrojadas del Francés, detuvo la melodía suavemente y miro sorprendida sus manos.
-Que fue eso? *mirando a Fye y sus manos al mismo tiempo*
-*le sonríe* La magia de la música Mon Cherí! Lo lograste!
-Ni siquiera me di cuenta que tocaba
-Disfrute mucho de haber tocado a lado tuyo Cherry * le besa la mano*
-Estábamos tocando juntos? *se sonroja profusamente*
-Asi es *le acomoda un mechon de cabello detras de la oreja* Te dije que la música tenia un poder curativo.
Fye se levando del banquillo para abrirle la puerta al repartidor, dejando a una Sakura con la mirada atonita en su asiento, "Que habia sido todo eso, por que su corazon latia tan rapido" Miro de soslayo a Fye entragandole unos billetes al chico de la comida con esa sonrisa afable en su rostro, y se sonrojo de nuevo. Algo dentro de ella, estaba despertando.
La cancion que tocan Fye y Sakura lleva por nombre
"Far and Beyond" de Charles Bolt
por si desean escucharla y darle un toque extra a la historia.
Au Revoir, Eli-OFF
