Disclaimer: Bleach y sus personajes le pertenecen a Tite Kubo. A mi solo me pertenece mi OC.
Se que he tardado un poquito. ¡Pero tengo una buena excusa! He estado enferma y en exámenes, además de que también se estropeo mi movil, por lo tanto me vino todo la misma semana. Tras ver que hacía mucho que no actualizaba quise terminar este capítulo esta noche, todavía la una y yo sigo escribiendo jajjaj.
Namikazee: Bienvenida! Me alegra que te guste Kai. Sii Byakuya se lo merecía, además que Kai es así ajjajaj
Azulaill: No te preocupes si que me llegó el guest, lo único que se me publican unos dos días después. Si Byakuya se paso un poco, pero como dices, así es el, sobretodo me inspire en esa parte cuando habla de la nobleza de la familia Kuchiki. Y lo de la uni, yo también estoy ahora un poco como Rukia, no consigo aprobar, aunque tampoco me extraña ni me preocupa ya que me cambiare de carrera y por una serie de asuntos personales no he podido asistir a casi a clase. El ichiruki vendrá más tarde, y también lo que le compran a Urahara jjaja.
Byakuya llegó a su empresa algo enojado. Su traje se había estropeado por completo por culpa de aquella "mocosa" y era mejor que no le vieran en ese estado. Quería olvidar lo sucedido, lo más seguro es que no la volvería a ver. Rogaba que fuera así, aquella chica, en poco tiempo, había conseguido sacarle de quicio. Tuvo que controlarse mucho para guardar la compostura.
Entró en su despacho seguido de un hombre pelirrojo con tatuajes, el cual era su secretario personal. Hacía unos días que no le veía por la empresa ya que le había encargado ir a cerrar unos asuntos a Tokio.
-Jefe, le traigo los partes de nuestras reuniones con la empresa Sousuke.
-Luego los leeré.- decía el hombre mientras se sentaba en su silla de cuero tras la enorme mesa de roble.- puedes dejarlos sobre la mesa, Abarai.
El pelirrojo obedeció y dejó una carpeta marrón frente a él. Fue en ese momento cuando vio el traje que llevaba su jefe, pero decidió que era mejor no preguntar.
-Renji, podría ir a por un traje nuevo, una chica me ha tirado un café encima.- aquello sorprendió a Renji, no se imaginaba que su jefe le pediría un favor, y menos uno como ese.
-Si, jefe.
El pelirrojo salió del despacho del moreno y se dispuso a salir del edificio, pero un chico moreno con un 69 tatuado en el lado izquierdo de la cara le detuvo.
-Oi, Renji, ¿Qué tal te ha ido por Tokio?
-Bien. Kira me saco un día de fiesta y conocí a una chica… tenías que verla Hisagi. Lástima que no le pedí su número de teléfono.
Kai se encontraba en el aula revisando los últimos trabajos que le habían entregado sus alumnos. No le gustaba tener que esperar para hablar con el hermano de Rukia. Ella sabía perfectamente el tipo de personas que eran los Kuchiki. Tan ricos como unos aristócratas. Por lo tanto, seguro que sería tan arrogante como ellos. Pero el comportamiento de Rukia siempre le llamaba la atención, si no fuera por su apellido se atrevería a decir que era una alumna de igual estatus que los demás.
Miró el reloj, todavía quedaban unos 10 minutos hasta la hora acordada. Se levantó de su asiento y fue a la sala de profesores en busca de un café.
Por culpa de la llamada de la noche anterior, aquel día apenas había podido dormir bien. Y junto a eso, estaba en encuentro con aquel hombre de ojos violeta que había conseguido alterarla tanto. Esperaba no tener que volver a ver a aquel hombre nunca más.
Cuando volvió a la clase tan solo quedaban cinco minutos. Quiso repasar mentalmente lo que iba a decirle a aquel hombre, pero unos golpes en la puerta la sacaron de sus pensamientos. Demasiado puntual.
-Adelante.- escuchó la puerta abrirse y poco después se cerró-. Siéntese por favor.- dijo esta sin apenas mirarle mientras bebía su café.
En cambio el hombre la reconoció casi al instante y frunció el ceño. Tenía pensado que aquella reunión fuera lo más rápida posible, él había tomado una decisión. Pero al ver a la rubia supuso que no iba a ser tan sencillo como esperaba.
Miro la silla vacía que había enfrente de su mesa y se sentó esperando a que la rubia comenzara a hablar.
Esta aparto su vista y le miro. Vio aquellos ojos violeta que se encontró a la mañana. El hombre vestía con un traje nuevo y llevaba su pelo largo con algunos mechones sobre su ojo izquierdo. Kai apretó la mandíbula mientras respiraba profundamente. ¿Cómo era posible que tuviera tan mala suerte para encontrarse con el mismo hombre borde y estirado el mismo día?
-¿Eres el hermano de Rukia, verdad?
-Sí. Kuchiki Byakuya- dijo este con voz firme.
La chica al escuchar el nombre pestañeo unas cuantas veces. ¿Cómo narices ha dicho que se llama?
-Cómo te habrá comentado Rukia, tiene bastantes asignaturas suspensas, lo que me resulta preocupante…
-No hace falta que se preocupe- le interrumpió este. Kai respiro profundamente intentando tranquilizarse.
-Cómo iba diciendo- retomó lo anterior sin importarle lo que el hombre le dijo- me resulta preocupante ya que siempre la veo muy atenta a mis clases, es una alumna aplicada, pero no se cuál puede ser la razón que suspenda tanto. Por lo que me lleva a pensar que tal vez pueda tener algún problema en casa.
-Está intentando decir que la razón por la que suspende es mi culpa.- afirmó este frunciendo levemente el ceño. Aquello lo había molestado- como se puede atrever a decir eso.
-No quiero decir que sea tu culpa- decía está intentando controlar su tono de voz- puede deberse a que siente algún tipo de presión o algo parecido. O que no puede concentrarse a la hora de estudiar. Que pueda tener algún problema con algún amigo o novio…
-Rukia no tiene ningún problema de ese tipo, si lo tuviera lo sabría.
-Como que se lo contaría a un estirado como tú- murmuro para sí misma, pero para su desgracia Byakuya lo había escuchado y le había molestado.
-Tampoco hace falta que se preocupe por eso, cambiare a Rukia a un instituto privado.
-¿Qué? No puede hacer eso, ¡estamos en medio de un semestre!
-Solo deje que viniera a este instituto con la condición que aprobara.
-Con que si aprobaba…- Kai sonrió de lado una idea se le acababa de venir a la mente.- escucha, By-bya… Kuchiki- dijo esta tras darse cuenta de que no era capaz de decir su nombre- yo me ocupare de que apruebe las asignaturas, puedo ser su profesora particular.
-¿Por qué haría eso?
-Dos razones. La primera porque Rukia es una de mis mejores alumnas y quiero ayudarla a seguir con el curso, y no veo justo que la cambies de repente. Y la segunda, porque eso te fastidiaría mucho.- Kai le miro con una sonrisa irónica mientras este la miraba seriamente- ahora entiendo a la presión que está sometida Rukia.- le dijo al hombre negando con la cabeza.- solo te falta ponerle una correa.
-Tenme más respeto por favor- dijo el hombre asqueado con aquella situación.
-Solo si me dices que dejaras que Rukia siga aquí.- este hombre además de estirado y borde tenía que ser cabezón- Kuchiki, en el fondo sabes tan bien como yo que Rukia está bien en este colegio, dejando nuestras claras diferencias a lado, no creo que tengas que cambiarla, ella no lo merece.
-Me lo pensare.- dijo el hombre después de meditarlo durante unos segundos- ¿Hay algo más de lo que quiera hablarme?
-No. Eso es todo.- el hombre tras unas breves palabras para despedirse se dirigió fuera de ese lugar, pero cuando estaba junto a la puerta la rubia le dijo- esto… flequillos, me debes un café.- ante eso el hombre se paró y apretó brevemente los puños.
-Y tu un traje nuevo- le contesto antes de irse del lugar.
Cuando se fue Kai rio bajo, se le había hecho tan divertido molestar a aquel hombre. Tan serio y formal en toda la reunión, cuando estaba segura que estaría deseando terminar con eso.
Recogió sus cosas y se fue a su casa, lo único que pensaba era en que aquel hombre (que no conseguía recordar su nombre) recapacitara y dejase que Rukia siguiera en ese colegio. Además de que quería ir en contra del Kuchiki, no le agradaba la idea de que aquella chica pagara por lo estricto que podría ser su hermano.
Ella más que nadie sabía lo duro que era estar en aquella situación.
Cuando llegó a su apartamento unos brazos la agarraron por la cintura fuertemente lo que hizo que Kai se sobresaltara. No puede ser. ¿Ha podido encontrarme tan pronto?
Se que es más corto que los demás, pero es tarde y quería subirlo hoy. Además que quería dejaros con la intriga de quien es la persona que sale al final jaajjaja.
El hecho de que Kai no se acuerde del nombre de Byakuya y del mote de flequillos es en honor de cuando veía al principio Bleach y no me acordaba de ningún nombre de los tenientes y capitanes, solo el de Renji, por lo que me dedique a ponerles motes a todos para identificarlos ajajajaj.
Una pequeña nota, espero no haber hecho algo de ooc, y si lo he hecho lo siento mucho.
