Después del suspense creado en el anterior capítulo, aquí esta el siguiente. Y podréis descubrir de quien se trataba.

Nota: he decidido comenzar a poner título a los capítulos también. Más aclaraciones al final.

Azulaill: a mi también me gusta hacer sufrir de alguna manera a los personajes jajajaj. Si me di cuenta de eso pero no es el único tema del que tratare.

Disclaimer: Bleach y sus personajes pertenecen a Tite Kubo, a mi solo me pertenece mi Oc.

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Capítulo 4: Cuanto tiempo sin verte.

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Cuando llego a su apartamento, unos brazos la agarraron por la cintura fuertemente lo que hizo que Kai se sobresaltara. No puede ser. ¿Ha podido encontrarme tan pronto?


Kai no sabía qué hacer. Si era quien pensaba estaba perdida. ¿A quién quería engañar? Claro que sería él.

Toda la tranquilidad y todo lo que había conseguido las últimas semanas en Karakura se acababan. Ahora él la volvería a llevar a Tokio. Y quién le podría asegurar que ella podría volver a escapar de sus garras.

-¡Cuánto tiempo sin verte!- escucho una voz femenina que conocía muy bien.

-¡Rangiku!- decía la rubia soltando todo el aire que estaba aguantando ¿Desde cuándo había dejado de respirar? Aquella situación le había dejado tan tensa que se olvidó por completo de recuperar el oxígeno- me has dado un susto de muerte.

-Lo siento. Pero quería que fuera una sorpresa- decía la pelinaranja con una sonrisa.

-Pues lo has conseguido.-le reprocho mientras abría la puerta de su casa.

-¿Por qué?- contesto entrando tras la rubia- ¿Creías que era él?- cerró la puerta- Olvídalo, no vendrá hasta aquí. Ni si quiera sabrá situar donde está la ciudad en un mapa.

-Pero podría descubrirlo.

-Tranquilízate- le contesto con un movimiento de mano- que casa más pequeña.-exclamó mientras la veía por completo- Nunca entenderé para que te vas a estos sitios si te puedes permitir algo mucho mejor.

-Lo sé, Rangiku- decía Kai dejando sus cosas sobre la mesa y sacando unas cervezas de la nevera.- es una casa solo para mí y nadie más. Por lo que me conformaré con esta pequeña.- le entrego una lata a la pelinaranja- y… ¿a qué has venido?

-¿En serio me lo estás preguntando?- preguntó sorprendida.

-Si- contestó la rubia desconcertada.

-¿Cómo no iba a visitar a mi mejor amiga por su cumpleaños?

¿Cumpleaños? Kai miro el calendario que tenía en la cocina y pudo comprobar que su amiga tenía razón. ¿Cómo había sido posible que se le olvidara aquella fecha?

-Con todo el lio que he tenido hoy… lo olvide.

-¿Y qué te ha pasado?

-Por donde empiezo…

-Soy toda oídos- se sentó en una de las sillas de la mesa de la cocina y comenzó a beber.

-He tenido un montón de pesadillas por culpa de tu llamada de anoche. Aunque siempre las tengo.- suspiró mientras se sentaba al otro lado de la mesa- después me he encontrado a un tipo borde y estirado al que le tire el café encima.

Rangiku comenzó a reírse- en enserio ¿Cómo fue? Se lo tiraste así sin más, porque te caía mal.

-Nos chocamos. Lo mejor es que tenía una reunión con el hermano de una alumna, y adivina ¡era él!

-Eso es mala suerte- le decía señalándola- o igual es… el destino.- la rubia le miro con desaprobación- Piénsalo. Has pasado racha y una mala noche, entonces el destino pensó "voy a ponerle a un chico justo en frente para hacerle olvidar el gilipollas de su ex" y zas, os chocáis.

-Eso no quiere decir nada.- comentó negando con la cabeza mientras bebía de su lata.

-Sí, pero casualidad que cuando os separáis y cada uno va por sitios diferentes, en esa misma tarde os volvéis a encontrar. Amiga mía, eso es el destino.- Kai suspiro resignada.

-Esto no es una comedia romántica de las que tanto te gustan. Es solo simple casualidad.

-Así funciona el amor.- decía ilusionada y después suspiro- Y dime ¿Cómo es?

-Ya te lo he dicho, es un borde y un estirado. Es muy serio siempre guardando la compostura.- término diciendo Kai imitando lo tenso que estaba durante la reunión e intentando imitar su tono de voz, haciendo que su amiga se riera.

-Todo lo contrario que tú, pero ya sabes, los opuestos se atraen. Pero, ¿Cómo es físicamente? ¿Es guapo? ¿Qué años tiene? ¿Cómo se llama? Vamos quiero información.

-Tendrá cómo nuestra edad, más o menos, creo- dijo indecisa- No me acuerdo como se llama, pero yo lo apodo flequillos.- su amiga volvió a reírse levemente.

-¿Pero es guapo?-Kai como respuesta se quedó callada y bebió un trago de su bebida.- Eso es que sí. ¡Cómo me gustan estas cosas! Dime que te ha pedido una cita, eso ya lo remataría.

-No me ha pedido nada.- le reprocho con disgusto- ya te he dicho que es un borde y sabes de sobra que no quiero saber nada…

-Nada de relaciones- le interrumpió la pelinaranja con tono aburrido-Kai pasa ya esa etapa, y disfruta de este nuevo chico que el destino te lo ha puesto en bandeja.

-Quieres dejar de hablar del destino. Es solo un tío borde, estricto y arrogante. Y si no vas bien vestido no puedes pasarte por la zona donde trabaja- decía con tono burlón.

-O eso es lo que ves ahora en él.- le decía su amiga sonriendo- ¿Es rico?- preguntó y después comenzó a beber su bebida.

-Su apellido es Kuchiki.- soltó de repente haciendo que la pelinaranja se atragantara.

-Perdona. ¿De verdad? pero… si… entonces… ¡está forrado!-gritó- Definitivamente tienes que salir con él. Vivirás en una mansión, tendrás chalets por todas partes ¡cómo no me invites tendrás graves problemas!- exclamó señalándola robándole una sonrisa a la rubia.

-¡Quieres parar ya! No tenemos nada. Y ni muerta voy a salir con ese. Con un poquito de suerte, no lo tengo que volver a ver.

-Está bien… Oye Kai.- dijo poniéndose seria de repente.

-¿Ocurre algo?- preguntó preocupada.

-Es solo que me parece mentira que haya pasado otro año más. Ya sabes, de que te hablo.

-Sí. No hace falta que sigas- le contesto con una leve sonrisa entristecida.

-Pero… eso no es por lo único que he venido.- Rangiku cada vez se ponía más seria, con lo que conseguía que Kai se pusiera cada vez más nerviosa, hacía mucho tiempo que no veía así a la pelinaranja. Y comenzaba a temerse lo peor- No sé si te gustara o no la noticia- aquello comenzaba a confirmar las sospechas de la rubia- ¡Gin me ha pedido matrimonio!- exclamo de repente Rangiku sonriendo de oreja a oreja.

-¿Qué?- preguntó sorprendida la rubia abriendo los ojos de par en par. Se esperaba cualquier noticia, menos esa. ¿Aquel hombre de sonrisa siniestra iba a casarse con su amiga?- Ichimaru y tu…- comenzó a tartamudear.

-Sí- exclamó la pelinaranja ilusionada. Cogió su bolso y de allí saco una cajita con un anillo y se lo pusó- ¡A qué es precioso! No quería llevarlo puesto para que fuera una sorpresa. A Toushiro no le acaba de gustar la idea, sabes lo que opina de Gin, pero cambiara. Ahora estamos haciendo la mudanza, nos hemos comprado una casa más grande. Y ahora que vamos a vivir los tres juntos por fin podrán estrechar lazos.

-Fe-felicidades- tartamudeo la rubia todavía estupefacta.

-Sé que a ti tampoco te gusta, pero él me trata realmente bien. Sé que me quiere y yo a él.

-Que no me guste es un hecho- se levantó de su asiento y se acercó a su amiga- pero me alegro mucho por ti.- le dijo abrazándola.

-Gracias. Pero tenemos un problema- la rubia le miró fijamente dejo que se explicara- yo todavía estoy casada. Y no sé dónde está mi marido para pedirle el divorcio.

-¿No hay otra manera?

-No lo sé. Gin me ha dicho que va a intentar buscarlo. Lamentablemente no nos podremos casar hasta que me divorcie.-decía con tristeza.

-Ya veo.- Kai odiaba ver así de entristecida a su amiga.

Ella era una persona muy alegre, pero hablar del hombre que la abandonó con un niño de 5 años siempre se le hacía muy duro. Sin lugar a dudas aquel hombre la había hecho mucho daño, pero Rangiku al contrario que Kai, nunca puso pegas al amor, y siempre estuvo dispuesta a que llegara el hombre indicado. En aquel momento, solo había una manera de animarla.

- ¿Qué te parece, si después de cenar con mi familia nos vamos de fiesta?- a Matsumoto le brillaron los ojos y mostro una amplia sonrisa.


Tras haber estado toda la tarde hablando, Kai tenía que ir a cenar con los Kurosaki, por lo que Rangiku se fue a su hotel para no molestarlos.

Kai no sabía cómo sentirse en aquel momento. Estaba feliz por su amiga, pero a la vez odiaba que se fuera a casar con aquel hombre. Al fin y al cabo, de manera indirecta, fue culpa suya que acabara como acabo en Tokio.

Cuando llego a casa de su familia, Isshin se le abalanzó encima suya llorando. Tuve que intervenir Karin para que no la llegara a asfixiar. Al entrar en la casa, pudo inhalar el olor exquisito de lo que había cocinado la pequeña, Yuzu había preparado una gran cena acompañada de una tarta enorme. Al terminar, Yuzu se fue a su habitación para volver con una gran caja.

-Espero que te guste Kai-chan. Es de parte de los tres.

-Chicos, no hacía falta que me comprarais nada.

-Solo ábrelo- contesto secamente el mayor con su característico ceño fruncido.

La rubia rompió el papel sacando de allí un vestido de color verde claro que tenía la espalda al descubierto y se ataba por el cuello.

-Es precioso- decía está alzandoló, después lo dejo en la caja y se acercó a las dos niñas con ojos cristalinos- muchísimas gracias- decía estrechándolas fuertemente.

-Aaaww Masaki ojala estuvieras aquí para el cumpleaños de tu sobrina. Es tan tierno ver a las niñas juntas- lloraba junto al poster de su mujer.

Ichigo veía a las chicas ignorando a su padre. Aunque mejor dicho, todos los presentes lo ignoraban, aquel hombre siempre tenía que hacer una de las suyas. La rubia por su parte se secó las lágrimas y guardo bien el vestido en la caja para que no se arrugara.

-¿Vas a hacer algo después?- preguntó Ichigo.

-Sí, ha venido una amiga de Tokio, así que esta noche saldremos.- la rubia miro de reojo a Ichigo y sonrió de lado.

-¿Sabes algo de Rukia?

-Yo… yo que voy a saber de ella- decía el pelinaranja poniéndose colorado.

-Te sientas al lado de ella, y…- se levantó para ponerse frente a él- te has puesto rojo.

-Cállate- decía este girándose para evitar que le viera mientras ella se reía.- ¿Por qué me preguntas eso?

-Solo por asuntos de la escuela, nada más.

Después de haber estado un buen rato con ellos. Ya llegaba casi la hora en la que había quedado con Rangiku. Salió de la casa, pero cuando comenzó a caminar a la propia, escucho detrás suya la puerta de entrada volverse abrir para cerrarse de un golpe. La rubia se giró y pudo ver a Isshin serio yendo hacia donde ella estaba.

-¿Ocurre algo?- pregunto la rubia preocupada.

-Solo quería darte un último regalo.- le dijo entregándole una pequeña caja. Esta lo abrió y se quedó boquiabierta con lo que había en el interior. Era una pequeña pulsera de cuero desgastada. La pulsera se cerraba en una pequeña medalla de plata en la que ponía Akira.

-Era…- comenzó a decir ella mientras unas lágrimas amenazaban con salir de sus ojos.

-Era de tu madre.-termino Isshin por ella.- Fue el primer regalo que le hizo tu padre. Ella siempre la llevaba a todas partes. Estoy seguro de que querría que tú la tuvieras.

-¿Cómo es que las tienes?

-Era de las pocas pertenencias que consiguieron. Al no poder contactar contigo, me lo entregaron a mí. Es un milagro que consiguieran rescatarla, tiene un gran valor sentimental, y estoy seguro que tus padres querrían que la llevaras. De esa manera siempre estarán contigo.

-Gracias- decía está secándose las lágrimas y abrazando a su tío.


Después de unas horas de fiesta y de unas cuantas copas, las chicas estaban más que animadas. Algunos chicos iban hacia ellas, la rubia les ignoraba y la otra, les rechazaba de forma brusca. Pero en la entrada del bar, algo llamó la atención de la pelinaranja. Era una cabellera roja como la sangre atada en una coleta.

Rangiku al verle, se acercó a la oreja de la rubia y le dijo fuerte para que la pudiera escuchar.

-Ese de allí- le dijo señalando la entrada- ¿no es el chico que nos presentó Kira? El chico pelirrojo, el que no recuerdo su nombre.-decía arrastrando las palabras.

-Renji- le contesto la rubia riéndose.

-Ese. Vamos a saludarlo.

-Vale.- le contesto la otra animadamente.

Las dos pasaron entre las personas como pudieron hasta llegar su objetivo. Este se encontraba junto a un chico moreno con un 69 tatuado en la mejilla izquierda. Los dos hablaban mientras miraban a las personas que había alrededor. De ese modo, el pelirrojo al ver a las dos chicas acercarse a ellos, pudo reconocerlas casi al instante.

-Hola- saludo Rangiku con las mejillas un poco rojizas por el efecto del alcohol- ¿Cómo tú por aquí?

-Yo vivo aquí, la pregunta es ¿Qué hacéis vosotras aquí y no en Tokio?

-Me he mudado.- contesto la rubia alegremente.

-Y… hoy es su cumpleaños y yo como su mejor amiga he venido a molestarla un poquito.

-Felicidades- contentó Renji, y con la excusa se acercó a la rubia y le dio dos besos.- Este es mi amigo Hisagi- presento al otro chico.


Mientras tanto, en un lugar de Tokio.

Un hombre se encontraba viendo una fotografía de una chica rubia y de ojos verdes. Tenía una mano apoyada sobre la barbilla pensativo.

-¿Dónde estarás? ¿Dónde te habrás metido? Hoy es tu cumpleaños y deberías de estar aquí. Acaso has intentado alejarte de mí. Sé que tome una decisión equivocada con esa chica, pero no tenías que haberte ido por eso. Te encontrare, y cuando lo haga, te traeré de vuelta y no dejare que vuelvas a marcharte nunca más.


Unas pequeñas notas. Este capítulo esta inspirado en que ayer fue mi cumpleaños, y además también era el dia internacional del océano y el nombre Kai significa mar, por lo que quise hacerle este pequeño homenaje poniendo que era su cumple, aunqeu claro en el fic no estaríamos en junio jajajaj. Quise subirlo ayer, pero como comprenderéis no me dio tiempo.

Aparte de este detalle, me parecía interesante que el día que se conocieran Kai y Byakuya fuera en el cumpleaños de esta, y además de eso, me ha dado la oportunidad de volver a meter en acción a su ex, pero esta vez de forma más directa.

Quería poner que ocurría al día siguiente, pero iba a ser un tanto cómico y no quería estropear la tensión que he puesto al final, asique para el proximo capítulo.

Originalmente, Kai no iba a tener ningún exnovio, luego empece a plantearme la posibilidad y en un principio iba a ser Kira porque es un personaje un poco vulnerable, pero luego comencé a ponerle una serie de ideas al ex y Kira no era un buen personaje para eso, asi que lo descarte.

Como última nota: REVIEWS, REVIEWS Y REVIEWS. No seáis tímidos y dejar vuestros comentarios ;)