Sé que no tengo perdón, me he tardado demasiado. Sí aún quedan lectores, muchísimas gracias por tenerme tanta paciencia.
Horns
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Capítulo 2
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—Como ya te lo he dicho, mi madre me abandonó apenas y tuvo la oportunidad. No estaba en sus planes criar a una niña cuando podía divertirse causando desgracia a otra familia de humanos— dejó la almohada al lado—, mi padre ni loco se iba a hacer responsable, así que ella me dejó con Mariam.
—Tomó el lugar de tu madre.
—Más que una madre, fue una mentora. Me enseñó muchas cosas y me orientó para para aceptar lo que soy. Nunca me dijo que tenía que cambiar para los demás.
—Debió ser bueno tener a alguien allí para enseñarte.
—Creí que los monjes te habían ayudado.
—Los monjes me ayudaron a controlar mis poderes, no a entenderlos— hablo con cierta amargura, normalmente no ponía atención a ese detalle, pero saber que Jinx había tenido una influencia más positiva le daba cierta envidia—. Básicamente me enseñaron que eran malos y debía controlarlos sin importar las circunstancias. Eso conllevaba dejar de lado el ser niña.
—Cuando lo dices de esa manera suena terrorífico. No sé qué habría hecho sin ella y su apoyo.
—¿Sigues en contacto con ella?— decidió cambiar de tema, le resultaba incómodo pensar en si las personas que la criaron lo hicieron bien o mal.
—No. Me separé de ella cuando La Colmena me ofreció la oportunidad de unirme a ellos. No le gustó para nada mis intenciones de convertirme en una súper villana, como Madame Rouge.
—Eras muy joven.
—Y las personas a mí alrededor no ayudaban mucho, no cuando me apuntaban con el dedo llamándome bruja mientras lanzan rocas— la mujer de mejillas rosadas sonrió tristemente—, mi gran sueño era ser una villana fría y calculadora, una auténtica femme fatale.
—No tenías el mejor de los apoyos, aún y que ella estuviera allí.
—Eso no justifica mis sueños tontos— suspiró mientras trataba de explicar lo siguiente, aunque fueran amigas no dejaba de sentirse vulnerable al revelar lo siguiente—. No me atrevo a volver, ni siquiera para decirle que he tomado el camino correcto. A veces muero por hacerlo, pero me avergüenza tanto haber preferido a La Colmena y ese estúpido sueño que a mi madre de crianza.
— ¿Podrías llevarme con ella?
— ¿Yo? ¡No! ¿Qué parte de que no quiero volver no has entendido?
—Necesito que alguien me lleve. Ni siquiera se si es seguro, podría ser una sirviente de Trigon.
Jinx frunció el ceño profundamente, viéndola completamente indignada.
—Mariam no sirve a nada ni nadie. Siempre lo dice, y yo le creo.
—Jinx…
— ¡Joder! ¡No hagas eso!— con el contacto continuo con Jinx y algunos otros héroes con ascendencia similar a la de Raven se dio cuenta de algo, la jerarquía demoníaca se mantenía generación tras generación, no importaba que fueras un híbrido, y demonios de la talla de Trigon eran pocos, así que podía aprovechar que los demonios de menor categoría se sentían obligados a seguirla y obedecerla, con algunos su mera presencia era suficiente, pero con otros, como Jinx, necesitaba mostrar su otro par de ojos y estaban a su merced. Jinx pronto se dio cuenta de esto—. Odio cuando lo haces. Es en serio, no quiero volver. No estoy lista.
—Tan sólo quiero que me digas todo lo que sepas de Mariam.
—No tienes que usar eso para que te lo diga, ¡somos amigas!— se frotó los brazos, pocas cosas le hacían sentir como la mirada demoniaca de Raven—. Nunca supe exactamente que era, creo que era medio demonio como nosotras, no encuentro otra explicación de que supiera tanto de demonología sin parecer uno.
— ¿Cómo luce físicamente?
—Su piel es gris, como la nuestra. La última vez que la vi lucía como una mujer en sus setenta, su cabello ya esté completamente blanco— Jinx por un instante se quedó pensando, Raven pensó que quizás esto era más agridulce de lo que esperaba que fuera para alguien tan despreocupada como su amiga—. Pero sus ojos son inconfundibles, iguales a los de una cabra, escarlatas.
— ¿Una cabra?— arqueo la ceja algo incrédula, pero si Jinx tenía ojos como gato ¿por qué aquella mujer no de cabra?
—Sí, de cabra. Era espeluznante cuando te miraba fijamente y estaba molesta— ella sonrió, recordando cuando la regañaba por asustar a unos niños con sus poderes—. Debes de ir a la India, ella vive en una aldea que no está ni siquiera en mapas, pero llegarás. Mariam es muy famosa entre los aldeanos.
— ¿Segura que no quieres venir?
—No estoy lista, pero por favor, saludala de mi parte. Y por favor— se tiró en la cama e hizo un ovillo—, dile que no me he equivocado tanto
Acarició los cabellos cortos de su amiga, sabiendo lo tormentoso que puede ser tener esta clase de relación con tu figura materna, sabía que Jinx pronto se quedaría dormida debido a esto, así que le respondió rápido.
—Lo haré.
—Nightwing, podemos hablar.
—Justo eso quería pedirte— frunció el ceño, sin saber exactamente qué había hecho mal—. ¿Te ha molestado de nuevo Chico Bestia?
—¿Qué? No—casi gritó, casi. No quería darle motivos a su amigo para sospechar—. No quiero hablar de Chico Bestia, es algo personal.
—¿Personal?
—Sí, quisiera unos días libres.
—No veo problema— sabía que no lo habría, muy rara vez tomaba días libres y por eso no dudaría en decir que si —, ¿puedo saber para qué los quieres?
—No eres mi padre, Richard. Es algo personal, solo eso necesitas saber.
Se volteo, suponiendo que era suficiente y no necesitaba alegar más, pues normalmente recordarle cuál era su lugar era suficiente.
—Raven. Es cierto que no soy tu padre, eso lo sabemos muy bien— se detuvo abruptamente, más que nada por escuchar lo que sea que tuviera que decirle—, pero soy tu líder, y más que eso: Soy tu amigo. Me preocupo por ti. Sé que algo está pasando entre tu y Chico Bestia, y me gustaría que me lo dijeras.
—No está pasando nada.
Al mismo tiempo del vibrar de sus cuerdas vocales notó que también vibraba el vidrio de las ventanas.
—Él también me pidió unos días libres— se sorprendió, sin saber que decirle ante esta declaración—. Algo esta pasando, lo sé, y aunque trato de respetar la privacidad de ambos, honestamente temo que no puedan trabajar en equipo por malentendidos.
—No ocurre nada, de hacerlo ya te lo habría dicho— el tan sólo apretó los labios, deseando saber que estaba pasando con sus amigos.
Viajó hasta la India a escondidas, fingió que iba a encerrarse a meditar por días para "solucionar" sus dolores de cabeza. Tuvo que repetirlo una y otra vez, no quería que Chico Bestia entrara y se diera cuenta de que todo era una mentira. Robin iba a matarla si se enteraba de que le había mentido.
Tal y como había dicho Jinx, no tuvo dificultades para encontrarla, y cuando estuvo frente a Mariam, no supo que pensar, no importaba lo que ella hubiera dicho, ver es diferente a escuchar. Era una mujer bastante anciana, Raven sabía que definitivamente no era humana por el color de su piel, un gris más oscuro que el de Jinx, pero la prueba definitiva eran sus ojos: Escarlata, definitivamente como los de una cabra, su cabello era completamente blanco, así que no podía decir si lo había tenido alguna vez de ese mismo tono. La mujer la observó de abajo hacia arriba, quizás analizandola como ella lo había hecho previamente.
—Pasa— la invitó con tranquilidad, como si hubiera sabido que iba a llegar. Se dio la media vuelta y escuchó unos golpecitos en la madera que le recordaban al ruido que hacían las mujeres que usaban tacones, ¿Estaría usado unas de esos artefactos de tortura debajo de esa falda a su edad? No tuvo mucho tiempo para preguntarse porque los usaría dentro de su casa y a esa edad, porque inmediatamente la hizo y tomar asiento en una de las sillas de la cocina mientras ponía una taza de té frente a ella—. Necesitas ayuda, y Jinx te ha mandado acá.
—Supongo que si tiene el don de la videncia, sabe ya mi problema.
—Mi don es limitado, se que tienes dudas, y ya no tienes a nadie más que te ayude.
—Efectivamente— Le contó sus malestares, pero omitió sus inquietantes y cada vez más recientes sueños eróticos, y también quien era su padre, si esta mujer sabía de demonología lo mejor era que no los supiera, Mariam la escucho en silencio, pero en ningún momento sus inusuales pupilas dejaron de estar sobre Raven.
—No te ocurre nada malo— la voz de la mujer sonaba demasiado confiada, y a Raven no le gusto que respondiera eso apenas terminó de decirle las molestias que tenía desde hace semanas— No eres la primera a quien le pasa.
— ¿Entonces por qué estos dolores de cabeza?— cruzó los brazos contra su pecho, por más anormal que se viera esta mujer no podía confiarse—. No pueden venir de la nada.
—No lo hacen, es un proceso de maduración.
— ¿Maduración?— arqueo una ceja, ahora mucho más escéptica.
—Cada demonio femenino lo pasa, es lograr la maduración completa.
—No soy una demonio, y creo que ya estoy completamente madura, como puede observar— con otra persona no se habría atrevido a hacer alusión a su cuerpo, sobretodo porque era muy consciente de la manera en que la veían gracias a las curvas que tenía desde que era una adolescente, curvas que solo se acentuaron con los años, pero estaba hablando con una desconocida, y entre más claras quedaran las cosas mejor.
—Asumo que aún no has tenido tu primera menstruación— Raven no contestó, pero la mujer continuó hablando porque sabía que tenía la razón—, los demonios pasan por algo similar al ciclo estral*, pero no tienen celo hasta aproximadamente pasados los tres siglos de existencia. Aún así desarrollan cuerpos curvilíneos muy rápido para atraer la atención de humanos y que sea más fácil manipularlos. Las medio demonios son distintas, viven largas vidas comparadas a los humanos, pero aproximadamente desde los catorce años comienza el crecimiento de senos y caderas, pero no menstrúan hasta pasados los veinte, no es una edad exacta, he visto algunos casos en que llegan hasta los treinta.
Raven estuvo a punto de decirle que a Jinx no le fue tan bien en ese ámbito, pero se prefirió no cometer esa indiscreción y considero que lo mejor era preguntar.
— ¿Me duele la cabeza horrores porque estoy a punto de menstruar? ¿Sólo eso?
—Debo confesarte que en todo mi tiempo de vida no había visto a alguien que le doliera la cabeza debido a esto.
—No esta segura entonces— suspiro decepcionada, al menos había aprendido porque aún no menstruaba, ella que pensaba que era infértil y no tendría que preocuparse en evitar esparcir el legado de Trigon.
—Cada familia demoníaca tiene una maduración distinta, incluso varía entre familiares. En la mayoría de casos son marcas en la piel, aunque casos más graves son como los de Jinx, que fue prematura y sus ojos quedaron como los de un gato antes de presentar su primera menstruación, conocí a una chiquilla que le salió cola de perro y otra que podía ver en la noche a la perfección como las lechuzas, por nombrar a algunas— levantó sus faldas lo suficiente para mostrar sus pies, o más bien patas de cabra, eso explicaba el ruido al caminar—: Y yo quede así. Fue muy doloroso.
No se atrevió a preguntar qué era lo que le podía ocurrir a ella. Es más, prefería pensar que nada le iba a pasar, que estas eran mentiras.
— ¿Está segura?
—Lamento decirte que eso no va a funcionar en mi, querida— ni siquiera se dio cuenta de en qué momento dejó que su lado demoníaco la poseyera—. Puedo notar por tu porte que no eres hija de un demonio de rango mediano o menor como Jinx y otras niñas que he ayudado, así que no puedo decirte exactamente cuales serán las consecuencias.
Apretó los puños con coraje, pero en su mirada se notaba temor ¿Acaso nunca se desharía de Trigon?
—He luchado toda mi vida contra esta maldición. Esto no es justo.
—Oh, mi niña— la mujer se levantó de donde estaba para ponerse a su lado y poner la cabeza de Raven contra su pecho, abrazándola—, esto no es una maldición, simplemente es una condición de vida más difícil que las demás.
—No quiero cambiar— no se atrevió a apartar a la anciana, recordó cuando Starfire paso por su proceso de transformación, pero no creía que la suya resultará beneficiosa, ahora comprendía como se sentía.
—Tranquila— acarició los cabellos de Raven con ternura—. Mi cambio fue tan drástico porque yo soy tres cuartos demonio, tu tan solo eres la mitad. Será un cambio menor, quizás solo te vayan a aparecer marcas, como si fueran tatuajes, y a juzgar por la zona lo más probable es que sea en tu cuero cabelludo, ni siquiera se notará.
Ya no quiso decir más, quizás no iba a pasarle nada si tenía suerte, tal vez era infértil como tanto tiempo lo había creído. Por un momento deseó que las personas de Azarath hubieran hecho algo para evitar que esto le pasará, ¿No se les ocurrió que era peligroso que ella misma tuviera descendencia? Lo más probable es que ni siquiera creyeran que iba a sobrevivir. Ella misma no creía que iba a sobrevivir a esa profecía.
—Si me extirpó el útero, ¿esto se acabará?— aún le quedaba un poco de esperanza.
—Me temo que es demasiado tarde.
No iba a llorar, no iba a hacerlo.
—Gracias— dijo secamente para ponerse de nuevo la capucha, refugiándose en su sombra como cuando era más joven.
—Desearía hacer más— ella suspiró, evidenciando que su pesar era real.
—Jinx dice que lo siente mucho.
—Lo sé, siempre lo supe— cruzó los brazos acariciando suavemente la piel sobre sus ropas—, dile que puede volver cuando lo deseé, siempre estaré para ella.
Asintió y desapareció entre sus sombras, esperando que todo se quedará en marcas y nada más.
Raven se observó en el espejo, o más bien los restos de este, la fuerza de su impresión había sido tanta que la mayor parte de este había explotado en pequeños pedazos, quedando sólo los bordes más o menos intactos.
Se tocó las sienes, tratando de encontrar la manera de ocultar esos cuernos que destacaban tanto.
¿Qué iba a hacer ahora?
Me encantaría prometerles que actualizaré más pronto, pero entre que el fandom se estaba muriendo desde hace rato y los comics de Teen Titans me desilucioné. Mucho.
Si he actualizado hoy es porque el capítulo estaba practicamente hecho en un 95%. Gracias por leerme, aún no sé si también catalogarle como "Hiatus" o esperar a ver que pasa. Quizás en algún momento vuelva mi amor por el BBRae.
Espero volver algún día.
