Bueno pues tras mucho tiempo volvi con este fic. Antes de nada muchas gracias a todo aquel que me dejara algún comentario en alguno de mis fics, poco a poco tratare de actualizarlos e ir poniéndome al día.
Este capítulo siendo sincera lo llevaba teniendo en mente desde hace bastantes meses. Mucho antes de que escribiera el capítulo de la fiesta benéfica de hecho. Un día se me ocurrió esta idea y me encanto. Puede que sea algo predecible, pero espero que os guste de igual forma que yo disfrute escribiéndolo.
Disclaimer: Bleach y sus personajes pertenecen a Tite Kubo, a mi solo me pertenece mi OC.
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Pocos días después el instituto de Karakura estaba organizando una excursión para estudiantes de último curso, por lo que a Kai le toco hacerlo con los alumnos de su clase. La dirección tenía la intención de preparar a sus alumnos a orientarse en entornos naturales, por eso mismo ahora se encontraba la clase entera de la rubia junto a otra clase más camino al bosque más cercano. Todos los alumnos tenían que ponerse en parejas a las cuales se les entregaba un mapa y una brújula.
-Chicos, ya sabéis lo que tenéis que hacer.- informó Kai parándose en un punto del bosque- Poneros en parejas con quien querías. Nosotros os estaremos esperando junto al autobús. Tenéis hasta las seis de la tarde.
Dicho aquello los dos profesores se dirigieron a la salida lo más rápido que pudieron y dando un rodeo por el lugar para evitar que los alumnos los siguieran e hicieran trampas de aquella forma.
-Eres hombre de pocas palabras- le comentó Kai al comprobar que casi no mantenían ni una conversación.- ¿Cuánto crees que tardaran?
-No mucho.- comprobó su reloj- Calculo que los primeros estarán a punto de llegar, tampoco les hemos dejado tan lejos.
-Con algo de orientación les debería de servir.- dijo ella mientras se apoyaba en el vehículo.
Y tal y como predijeron no tardaron mucho en llegar los primeros. Y así fueron llegando más y más hasta que parecía que estaban todos.
-Todos a dentro.- exclamo el otro profesor.- Sentaros vamos a contaros.
La rubia comenzó a contar a todos los alumnos que estaban dentro y hasta que termino no se dio cuenta de que faltaban dos personas.
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Byakuya estaba sentado en su despacho hablando con uno de sus compañeros cuando su teléfono comenzó a sonar. Al mirar en la pantalla el número que tenía registrado frunció el ceño y le pidió al otro sujeto que siguieran más tarde con aquella conversación.
-¿Diga?
-Hola- escuchó desde la otra línea- esto… esto no te va a gustar nada.- Byakuya frunció más el ceño por aquello.
-¿Qué ocurre?
-Oye escucha, intenta no ponerte de los nervios.
-¿Qué ha ocurrido?- volvió a repetir el hombre.
-Es Rukia. Ella e Ichigo se han perdido en el bosque.
-¿Cómo?- se levantó de su asiento.
-Voy a ir a buscarlos, pero como su tutor he pensado que tal vez querrías venir para encontrarla.
-¿Dónde estás?- contesto el tajante mientras cogía su abrigo. Después de que ella le diera la dirección Byakuya colgó y salió del despacho.
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Cuando llegó pudo ver que la chica estaba de pie andando de un lado a otro con ropa cómoda y que tras ella había un frondoso bosque, lo que hacía que el paisaje pareciera incluso sacado de algún cuadro. Byakuya negó con la cabeza para centrarse en la causa por la que había ido allí. Se quitó el cinturón de seguridad y salió del coche.
Ella lo miro y se detuvo en su sitio como si tratara de decidirse si acercarse a él o no. El siguió su camino con su característica estoicidad mezclada con algo de enojo recordando el último encuentro que habían tenido.
Los dos se encontraron de frente y se miraron sin querer decir nada. Aunque más bien ambos apartaban la mirada del otro.
-¿Qué es lo que ha ocurrido?- habló al fin él.
Kai lo miró y después se giró para ver el bosque.
-No lo sé. Cuando contamos a los alumnos faltaban ellos dos. Estuvimos esperando durante una media hora, pero todavía no habían llegado. El otro profesor se fue con los demás alumnos, yo me quede para ver si volvían.-Kai observo de reojo como Byakuya se cruzaba de brazos e imitaba la postura de la chica.-he avisado a los guardias forestales.
-Adentrémonos.- Kai lo miro y asintió con la cabeza.
Ninguno de los dos dijo nada mientras comenzaron a andar. Ella lo guio hasta el último lugar donde los vio por última vez algo avergonzada por haberse descuidado de aquella manera. Además de que no quería hablar con él tras el último encuentro que habían tenido. No quería tener que hacerle frente a aquel tema. Ella lo miraba de vez en cuando de reojo como si de ese modo podría averiguar en qué estaba pensando o esperar a que él dijera algo. Aquel silencio resultaba mucho más incómodo que cualquier otro tema, incluso aquel que no quería tocar.
Aunque con lo poco que conocía a aquel hombre, podía asegurar que él estaba demasiado molesto con ella, además de lo orgulloso y cabezota que descubrió que podría ser. Kai sonrió sin querer pensando en que en el fondo ambos no eran tan diferentes. Ella tampoco quería entablar una conversación con él por el mismo motivo.
-Aquí fue el último lugar donde los vi- rompió Kai el silencio.
-Puede haber alguna huella donde lleve al camino que tomaron.
-No lo creo, todos los alumnos estaban divididos y cada uno habrá cogido un camino diferente. No podemos asegurarnos que son las suyas las que seguimos.
-Intenta recordar hacia que dirección se fueron.
Kai estuvo pensando un momento y mirando a todas las direcciones tratando de recrear aquel pequeño recuerdo.
-Puede que fuera por allí- señalo una colina que iba hacia abajo- me pareció ver el pelo de Ichigo.
-Vamos.- ordenó él comenzando a andar.
Ella suspiro exasperada.
-Podrías decir algo más ¿sabes?- dijo ella quedándose en su sitio.
Byakuya se giró y la miró fijamente.
-¿Cómo qué?
-No sé, un "yo no he encontrado nada" "podemos ir por allí" o yo que se "¿Qué te parece si vamos por ese camino?" no una orden. Vamos- trato de imitar la voz del hombre.
Byakuya arqueó una ceja.
-No lo vi necesario. Vamos no tenemos tiempo que perder en tonterías.
-Eres insoportable- bufó ella y comenzó a andar delante de él.- No te hará daño tratar de…- las palabras que pronunció él la anterior vez resonaron en su mente "solo trataba de ser amab-"
-¿De qué?
-Olvídalo- dijo ella caminando más rápido.
Él la siguió y fueron caminando hacia dirección sur en el mismo silencio que al principio. La única diferencia era que estaba comenzando a oscurecer.
-¿Estás segura de que era por aquí? Hace tiempo que no veo ninguna huella.
Kai se detuvo tan rápido que si no la hubiera visto un par de segundos antes había acabado chocándose con ella.
-¿Qué ocurre?
-¿Qué huellas?-ella se giró y miró el suelo de su alrededor.
-Las únicas que había por este camino. Creía que las seguías.
-¿Y no podías haberlo dicho antes?- exaspero ella.
-Di por sentado que las estabas siguiendo. Además tú ibas delante.
-¡¿Y por qué me dejas a mi delante?!
-¡Tú te pusiste!- alzó la voz el hombre. Se apartó un paso mirando a su alrededor- ahora nos hemos perdido.
La chica se llevó las manos a la cabeza.
-Podemos volver hacia atrás.
-Hemos perdido mucho tiempo, está anocheciendo.
-¿Y qué sugieres?
Byakuya le dio la espalda observando el camino por el que habían llegado.
-Podemos perdernos si tratamos de volver. Además de perder más tiempo, no creo que lleguemos hasta el coche antes de que anochezca del todo. Creo que si seguimos esa dirección- señalo hacía su derecha- podremos llegar a algún lugar mejor.
-¿Qué hay de los chicos?- preguntó ella abrazándose a si misma.
-Es posible que los hayan encontrado los guardabosques o que hayan seguido hacia otra salida. Posiblemente ya estén fuera.- hizo una pausa- creo que es nuestra mejor opción.- la miró- ¿tienes frio?
Ella no dijo nada mientras él se quitaba su abrigo y se lo entrego.
-No lo necesito.- Byakuya enarcó una ceja siguiendo en la misma pose hasta que la chica se dio por vencida y cogió la prenda- gracias.
Byakuya comenzó a andar hacia la dirección que había señalado, por lo que a Kai no le quedó otra que seguir tras él sin importar su opinión al respecto. Al contrario que la anterior vez, ahora era Byakuya quien guiaba el camino mientras ella estaba tras él, observando cómo caminaba con elegancia.
Cuanto más se adentraban Kai estaba más convencida de que estaban totalmente perdidos y se preguntaba una y otra vez si el hombre opinaba lo mismo, pero no le dijo nada, mejor dicho, su orgullo le impedía preguntárselo. Si quería entablar una conversación más o menos amigable, tendría que hacerlo él, aquello era lo que pensaba.
Algo hizo que él se detuviera y por alguna extraña razón alzó su mirada al cielo.
-¿Lo has notado?
-¿El qué?- preguntó ella imitándole. No tardó mucho en tener una respuesta, un fuerte estruendo resonó por todo el bosque y por primera vez se fijó en que las nubes que tenían encima eran muy oscuras.- ¿Enserio? Esto no puede estar pasando.- dijo mientras unas gotas caían sobre su rostro.
-Deberíamos darnos prisa.- informo mientras volvió a andar.
-¿Crees que llegaremos?
-No. Como te he dicho antes lo mejor será ir a algún refugio.- dijo mientras resonaba otro trueno.
-Como si lo encontráramos. Prácticamente aquí no hay nada- comentó siguiéndole.
En apenas unos minutos la lluvia se hizo más fuerte, ambos trataban de aminorar el paso mientras buscaban un lugar, pero no veían nada. Tan solo podían tratar de ponerse bajo un árbol. Aquello no resultaba eficaz.
Pero obviamente aquella no era la única complicación, el suelo estaba completamente emborronado (además de que algunas partes estuvieran en una pequeña cuesta) por tanto era muy fácil que se resbalaran. Y las consecuencias casi fueron así para Kai. De no a ver sido porque Byakuya la agarró justo a tiempo evitando que cayera.
La sujeto firmemente del brazo y la atrajo hacia él. Ambos se miraron fijamente, durante unos segundos aunque su pelo estuviera pegado a sus caras empapadas, aunque fueran unos segundos ella abrió levemente la boca mientras él recorrió con su mirada entre los ojos de ella y sus labios. Ninguno de los dos lo admitiría, ninguno admitiría que realmente estaban anhelando volver a besarse como la anterior vez. Ninguno lo hizo y antes de que pudieran llevar a más, se separaron.
-Gracias- murmuró ella- sino me habría caído.
-Ten más cuidado.- fue lo único que le contesto.
La chica suspiro y los dos siguieron su camino, pero esta vez ambos iban más despacio y prestando atención a las partes que estuvieran más resbaladizas. Él pasaba antes y después le tendía la mano a ella para que se sujetara.
-Parece que hubieras pasado toda la vida aquí- le comentó ella con tono divertido.
Él la miro de reojo por un momento.
-De pequeño solía venir con mi abuelo. Además, el bosque siempre es un buen lugar por si quieres algo de tranquilidad.
-Nunca me lo hubiera imaginado.
-No te burles.
-No lo hago- reprocho.- ¿Por qué lo piensas?- Byakuya la miro y ella puso los ojos en blanco- No se por quién me tomas.
-Te recuerdo que tú fuiste la que me dijo "le daré clases a Rukia porque eso te fastidiaría mucho".- La observo y vio que ella estaba a punto de pisar un trozo de rama con musgo, puso un brazo frente a ella para frenarla- cuidado por donde vas, te lo dije antes.
-Dime una cosa- habló ella mientras trataba de pisar en los mismos sitios que él.- si antes venías por aquí, ¿por qué no trajiste nunca a Rukia?
-Era cuando era joven.
-Otra pregunta. Si venías por aquí ¿cómo es que nos hemos perdido?
-Porque tu ibas delante.- ella lo golpeó en el brazo- por aquí llegaremos a una cabaña.- siguió ignorando el gesto de la chica- No sé si habrá alguien, pero es mejor que nada.
-Podríamos ir hasta tu coche.
-Casi ha anochecido, está lloviendo, y está más lejos que la cabaña. Si seguimos así podríamos enfermar y no ver por dónde vamos, además de que está justo ahí- señalo al frente y ella pudo ver que así era. Entre la maleza había lo que parecía ser una pequeña cabaña de madera.
Los dos se acercaron hasta allí y se asomaron por la ventana para ver que no había nadie. Aparentemente parecía estar abandonada, por lo que decidieron intentar abrir la puerta la cual para su sorpresa no fue nada complicado. Entraron y vieron que los muebles tenían una gran cantidad de polvo y que al fondo había lo que parecía ser una chimenea.
-¿De quién es?
-Nunca lo supe. Estará abandonada, siempre estaba abierta.
-Apuesto a que aquí fue donde perdiste la virginidad.- bromeó y giró para observar como él apartaba la mirada.- No puede ser- dijo entre una mezcla de sorprendida y divertida- ¿en serio? Solo estaba bromeando.- se rio- primero la llevas a dar una vuelta romántica y luego la traes aquí- puso una mano bajo su barbilla pensativa- me pregunto en que parte sería ¿en el suelo junto a la chimenea, en el sofá, en una habitación?
-¿Quieres parar de una vez?- casi exclamo el hombre harto de aquella situación mientras se quitaba su traje.
-Está bien.
Ella observó que la fina camisa que llevaba debajo estaba completamente empapada y tan pegada a su cuerpo que marcaba perfectamente cada músculo de aquel hombre. Se mordió el labio obligándose a apartar la mirada y después comprobó que ella estaba igual que él. Avergonzada se tapó con el abrigo que antes le dejo él.
-¿Sigues teniendo frio?- la miro.
-¿Tú no?
-Ire a mirar si hay algo con lo que podamos taparnos.
Byakuya entró en una habitación en la que había una cama y un pequeño armario. Lo abrió con la esperanza de encontrar algo, pero fue en vano. Lo único que había en aquel lugar era la única manta que tapaba la cama. La cogió y se la entregó a Kai.
-No hay nada más.- se acercó a la chimenea- podríamos encenderla, aquí hay leña- señalo a un lado- pero no veo que haya nada para encenderla.
-Espera- Kai rebusco entre sus bolsillos y le tendió un objeto- trata de encenderlo con esto.
Byakuya lo observo, coloco algo de madera y comenzó a prenderla.
-¿Por qué tienes un mechero?- le cuestiono.
-¿Dónde lo hicisteis?- pregunto ganándose una mirada de reproche de él- es de un amigo.
-¿Y se lo guardas tú?- ella se encogió de hombros mientras él siguió con lo suyo.
Kai se sentó en el sofá mientras lo observaba. Tras asegurarse de que se había prendido bien el fuego, Byakuya se levantó y comenzó a quitarse la camisa.
-¿Qué haces?
-Esta empapada. Tú también deberías de quitarte algo o te resfriaras.
Kai comprendió dos cosas, la primera que tenía razón, si seguía con la ropa empapada podría enfermarse y lo mejor que podían hacer era dejar que se secara con ayuda del fuego.
Y la segunda: que aquella iba a ser una noche muy larga.
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Os dejo en medio del ¿suspense? ¿Intriga? No se como llamarlo ajajjaaj soy un poco cruel lo se. Espero que no os haya parecido algo predecible, todavía tengo unas dudas sobre como seguirá estando esta pareja jajaj.
El siguiente capítulo será Ichiruki.
