Disclaimer: Ni la historia ni los personajes me pertenecen. La historia le pertenece a Gigi256 y los personajes son de Richelle Mead. Yo sólo me encargo de traducirla.


Capítulo 24

Hubo varias reuniones en las horas siguientes al ataque. Al principio, Rose había pedido que la dejaran asistir a las juntas, y después de su desempeño en el campus de la escuela primaria, creo que cualquiera habría aceptado su solicitud, excepto yo. Tal vez algunos ya veían a Rose como una guardiana más, pero todo lo que yo podía ver era mi Roza: fatigada, cansada por la batalla y merecedora de mucho más de lo que le había dado esta noche.

—Descansa, Rose. Peleaste duro esta noche. Te prometo que te contaré todo lo que suceda tan pronto como pueda.

Aunque finalmente cedió, no me había pasado desapercibida la mirada de preocupación que me dirigió antes de irse, y no la culpé por ello. Yo tampoco quería dejarla ir. Enviarla lejos, incluso por un corto periodo de tiempo y bajo la protección de la luz del día, parecía antinatural. Quería mantenerla a mi lado, donde sabía que estaría a salvo y protegida.

Al final, nuestros números eran mucho mejores de lo que inicialmente habíamos imaginado. Eso no quería decir que fueran buenos, o que celebraríamos la batalla como un éxito de ninguna manera, pero la pérdida total de vidas había sido mucho menor de lo que debería haber sido con un ataque de esta magnitud. Yo diría que era mejor de lo que podríamos haber predicho, excepto que nunca predijimos un ataque de este tamaño.

Según nuestra estimación, había al menos cincuenta Strigoi que habían atacado la escuela. En realidad, era una estimación conservadora, y el número podría haber llegado a los setenta y cinco. Era difícil de estimar en situaciones como esta. Logramos matar a veintiocho. Si bien ese número parecía impresionante, era desalentador cuando nos dimos cuenta de que todos nuestros planes y prácticas habían sido para un ataque grupal de unos veinticinco a treinta Strigoi. Hace dos días, una cantidad de cincuenta parecía inimaginable para el consejo guardián. Hoy era otra historia por completo.

Sin embargo, las bajas se habían dado en ambos lados. Perdimos a doce guardianes. Quince Moroi también habían sido asesinados, aunque muchos eran maestros o personal que habían sacrificado sus vidas para salvar a los estudiantes, o que habían sido atrapados en los terrenos de la escuela porque no estaban sujetos al toque de queda como los alumnos. Finalmente, estimamos que un grupo de trece personas, tanto Moroi como Dhampir, habían sido llevados cautivos. Muchos de ese último grupo eran estudiantes y ya se les consideraba muertos. Mientras enlistaban los nombres, había uno en particular que me dolía en el alma:

Edison Castile.

Rose había perdido a otro amigo. No sabía cómo le iba a contar esta noticia, o si incluso ya lo había descubierto por sí misma. Ciertamente esperaba que no estuviera sola cuando se diera cuenta de que Eddie había desaparecido. Ella había estado sola cuando Mason murió. No debería estar sola para soportar esto también.

Admitieron la advertencia temprana de Rose a Stan como una de las razones por las cuales se salvaron tantas vidas. Los minutos adicionales que ésta advertencia compró, les dió tiempo a los guardianes para terminar el cierre de los edificios rápidamente. También se hizo una pequeña nota de que los esfuerzos conjuntos de Rose y Christian, presenciados por Yuri, habían sido cruciales para evitar que los Strigoi llegaran a los dormitorios de la escuela primaria. Yuri incluso aseguró que era probable que ellos dos hubieran matado a diez Strigoi por su cuenta, lo que sería inaudito para un solo guardián.

El siguiente paso era traer algunos guardianes temporales para ayudar con la seguridad. Con tantos guardianes muertos, y muchos más heridos o incluso incapacitados en algunos casos, la Academia necesitaba ayuda de otros. Los primeros vuelos llegarían en cuestión de horas. Hasta entonces, estaríamos manejando horarios alterados. Las guardas habían sido restauradas de inmediato y ahora estaban bajo constante vigilancia.

Sin embargo, varios guardianes tuvieron que ofrecerse como voluntarios para el trabajo inmediato. Aunque solo sería un turno corto, sería agotador después de una batalla. Sin embargo, agradecí la oportunidad de calmarme y respirar un poco después del ataque y sus consecuencias. Sin mencionar todo lo que había sucedido antes. Aún tenía que pensar realmente en todo eso y procesarlo. Por el momento, todas las posiciones de patrullaje se realizarían en parejas para mayor seguridad, por lo que no obtendría el silencio que deseaba desesperadamente, pero si tenía suerte, me asignarían un compañero tranquilo que estuviera feliz de guardar silencio para sí mismo.

Cuando Yuri me apretó el hombro, no supe si debería sentirme aliviado o decepcionado. Ciertamente él no estaría callado, ni se guardaría sus comentarios para sí mismo, pero si había alguien que estaría feliz de ayudarme a "procesar" lo sucedido, sería él.

—¿Cómo estás "camarada"?

Le lancé una mirada y sus manos se levantaron en señal de rendición—. Entendido, no puedo usar el apodo.

Caminamos en silencio hacia el comienzo del lugar que nos tocaba patrullar, las primeras horas del día inusualmente ocupadas ya que la Academia estaba funcionando en un horario diurno por el momento. Sería incómodo para los estudiantes Moroi, pero sería más seguro para ellos en este momento. Para el mediodía, el lugar estaría tan ocupado como cualquier escuela humana.

—Tu chica estuvo genial hoy.

Sonreí, una pequeña sensación de orgullo se apoderó de mí—. Sí, estuvo genial. No debería haber tenido que luchar, pero me alegro de que lo haya hecho bien.

—Lo hizo más que bien, Dimitri. De hecho lo hizo mejor que todos nosotros. Parte de eso es gracias a su entrenamiento, por supuesto, pero gran parte de su éxito se debe a... ella. No tiene miedo de rebasar los límites. El luchar con Ozera… eso fue increíble.

—Fue imprudente. —Tenía que decirlo, solo por amor propio, pero en el momento en que lo hice, le sonreí y dejé que mis verdaderos pensamientos salieran a flote—. Pero realmente fue algo increíble ¿no? ¿Puedes imaginar cuánto más efectivos seríamos si los Moroi pelearan con nosotros? No estoy diciendo que tengan que arriesgar sus vidas más de lo que lo hacen ahora, y ciertamente no tienen que ir al campo de batalla como Christian lo hizo con Rose, porque eso fue bastante imprudente, pero si tan sólo se defendieran con su magia... habría menos bajas Moroi y menos bajas dhampir.

—Amigo mío, creo que el amor te ha hecho un idealista.

—Me temo que no puedo permitirme ser un idealista, o estar enamorado, Yuri.

—Bueno, ya estás jodido en uno de esos temas. —Traté de no dejar que su particular elección de palabras me afectara—. No creas que no me di cuenta que estabas significativamente más preocupado por Rose que por Christian, el Moroi, cuando encontraste a la pareja en el campus de la escuela primaria. Afortunadamente, primero te aseguraste que Lissa estaba bien, aunque sé que probablemente fue solo un golpe de suerte mientras buscabas a Rose. Pero, creo que podría tener una solución para ti.

Mi cabeza se volvió hacia él tan rápido que casi tropecé con mis propios pies. Me sonrió como el gato de Cheshire.

—Se me ocurrió hace un rato. Con Lissa siendo la última Dragomir, lo más probable es que vaya a ser entrenada en aspectos de política en la Corte, ¿verdad?

Asentí con la cabeza de acuerdo con él. Lissa estaba planeando ir a la escuela en Lehigh, pero al final, probablemente cumpliría su carrera política en la Corte. Finalmente, se esperaba que tomara el lugar que le correspondía a su familia en el Consejo.

—Y Rose probablemente será su guardiana.

—En realidad, tal vez no. Después de lo que pasó con Jesse, quién sabe si la dejarán graduarse. Incluso podría ser expulsada. Si la consideran demasiado inestable mentalmente, no la dejarán ser guardiana, y mucho menos una guardiana aceptable para la Princesa.

Yuri miró al suelo por unos momentos, antes de volver a hablar—. ¿Ya has hablado con Alberta sobre eso?

—No. No ha habido tiempo.

—Bueno, asegúrate de hacerlo primero, pero después de sus acciones en la batalla de esta noche, dudo que alguien vaya a recordar cómo defendió a su cargo del ataque de otra amenaza que intentó dañarla físicamente. —Yuri ladeó su rostro hacia mí, sugiriendo la fraseología que debería usar para defender a Rose si fuera necesario.

—¿Y después que?

—Y después sólo se tratará de si estás dispuesto o no a sacrificar tu orgullo y tu carrera por tu amor.

Cuando Yuri me explicó su plan, vi por primera vez la posibilidad de un futuro para Rose y para mí. Uno donde podríamos estar juntos sin sacrificar nuestras carreras, o la seguridad de Lissa, y aun así permanecer juntos y felices. Por una vez... sentí esperanza.


Solamente había tenido tres horas de descanso antes de regresar a la sala de guardianes, nuestra base de operaciones actual para la planificación estratégica. Estábamos programando la próxima ola de asistencia cuando el mar de guardianes se apartó para dar paso a dos infames mujeres Hathaway. Su andar decidido y el ceño ligeramente desaprobador de la madre de Rose, fue más que suficiente para llamar mi atención y me alejé del mapa que había estado examinando detenidamente.

—¿Que está pasando? —Traté de parecer distante y profesional con tantos guardianes a mi alrededor, pero era casi imposible, especialmente combinado con mi falta de sueño y los eventos de los últimos días. Sin embargo cedí a mis emociones un poco, resistí tocarla pero le pregunté rápidamente "¿estás bien?" para satisfacer mi necesidad de tranquilizar mi propia preocupación.

Sin embargo, ella eliminó mi preocupación, contando apresuradamente cuál era su propósito—. Creo que deberíamos organizar una misión de rescate.

—Sabes que nosotros…

—no solemos hacer eso. Sí, sí. Y sé que no sabemos dónde están... excepto que… tal vez yo podría averiguarlo.

Mis cejas se fruncieron, lleno de curiosidad en cuanto a cómo podría hacerlo.

Rose miró a su madre, quien ya había ido a hablar con otra persona acerca del cambio en las rondas de seguridad, dejándonos solos por el momento, y Rose habló en un susurro bajo—. Mason.

Permanecí en silencio, incapaz de refutar qué o a quién afirmaba ver, pero todavía no estaba dispuesto a admitirlo por completo. Aún tenía que pensar y aceptar el hecho de haber escuchado la voz de Mason.

—Lo vi justo antes de que los Strigoi nos atacaran esa noche. Estaba tratando de advertirme, advertirnos, sobre el ataque. Ya no puedo verlo porque las guardas han sido restauradas, pero de alguna manera... creo que él sabe dónde están los Strigoi. Creo que él podría mostrarnos dónde están.

A pesar de todo, todavía tenía mis dudas. Ya no se trataba de creer. Confiaba en Rose, y sabía que yo mismo lo había escuchado. Simplemente no quería creer que el Espíritu pudiera tener tanto efecto sobre ella. Una cosa era su vínculo con Lissa, y el que eso la convirtiera en una guardiana más efectiva para la princesa. Ver fantasmas y hablarles era otra cosa. ¿Eventualmente alguien intentaría abusar de eso, como Victor había tratado de abusar de los poderes de Lissa? Y luego estaba la Oscuridad que amenazaba la cordura de Rose, y aún no teníamos ni idea de cómo controlarla completamente...

—¡Vamos! Tienes que creerme después de lo que pasó.

Su susurro áspero y suplicante me sacó de mis pensamientos. Ella tenía razón. Rose no me estaba pidiendo que arreglara nada en este momento. Ambos sabíamos que no podía hacer eso. Todo lo que me estaba pidiendo era que le creyera y la apoyase. Incluso aunque estuviera aterrorizado por no saber hasta dónde nos podría llevar esto, podía hacerlo.

—Aún me cuesta aceptarlo completamente, pero está bien. Supongamos que es cierto. ¿Crees que puede simplemente llevarnos hasta dónde están? ¿Puedes simplemente preguntarle y él lo hará?

—Sí, creo que si puedo. —La certeza en su voz fue suficiente para construir mi propia confianza—. He estado luchando contra él todo este tiempo, pero creo que si realmente trato de trabajar con él, él me ayudará. Creo que eso es lo que siempre quiso hacer. Sabía que las guardas estaban débiles y que los Strigoi habían estado esperando el momento para atacar. No pueden estar muy lejos de nosotros... tuvieron que haberse detenido por la luz del día y deben de estar ocultos en alguna parte. Podríamos llegar hasta ellos antes de que los cautivos mueran. Y una vez que nos acerquemos lo suficiente, yo misma puedo encontrarlos.

—¿Qué quieres decir?

—Siento un tipo de náuseas cuando están cerca. Es algo molesto, pero es un gran sistema de alerta temprana. Lo sentí casi al mismo tiempo que vi a Mason en el bosque, pero no lo había sentido ninguna de las otras veces que lo vi por la Academia. De hecho me ayudó bastante mientras luchaba con Christian.

No pude evitar suspirar, y añadí otro extraño efecto a la lista de peculiaridades del Espíritu que Rose parecía estar reuniendo. Iba a tener que empezar a escribirlos pronto para poder tener registro de ellos.

—Pero Mason ya no está aquí, —le recordé—. Dijiste que no podía atravesar las guardas. ¿Cómo lograrás que nos ayude?

La sonrisa que Rose me dirigió fue una con la que estaba bastante familiarizado, pero en un entorno muy diferente. Normalmente la reservaba para salir de problemas, o cuando intentaba evitar trabajar durante los últimos cinco minutos de práctica, o una vez en un sueño muy desesperado, para robarme un beso que podría haber terminado siendo un poco más…

De cualquier manera, estaba impotente ante sus deseos cada vez que la utilizaba conmigo. Una parte de mí pensaba que ella también lo sabía.

—¿Puedes llevarme a las puertas de entrada?

Le dije a Alberta que iba a investigar algo, prometiéndole que si descubría algo, se lo reportaría inmediatamente. Estaba atrapado en medio de si realmente quería o no explicar un plan esperanzador para salvar a varias personas, y un plan que dependía de la información transmitida de un fantasma a una chica que algunos aún consideraban loca.

Sabía que me gustaría salvar a esos estudiantes y otras vidas inocentes sin importar qué, pero también sabía que sería desgarrador para Rose que pudiéramos obtener esa información, sólo para fallar en la ejecución del plan simplemente porque otros no creían que la información era confiable. La pérdida de Mason fue desgarradora para ella, y perder a Eddie también lo sería. Había una gran probabilidad de que aunque obtuviéramos la aprobación para la misión de rescate, él ya estuviera muerto. No podía ni imaginarme qué le haría esa pérdida al ya frágil estado de ánimo de Rose. Ella era fuerte, una de las personas más fuertes que conocía, pero incluso las personas fuertes podían romperse. Incluso los fuertes necesitaban apoyo. Rose estaba allí para mí en formas que ni siquiera yo sabía que necesitaba o quería. Incluso cuando la alejé al principio, ella siempre estuvo a mi lado. Yo quería estar allí para ella ahora.

Cuando llegamos a la puerta de entrada, les pedí a los guardianes de turno que la abrieran y nos dejaran pasar. El shock en sus caras hizo que pareciera que les había pedido que dejaran entrar a los Strigoi. Sí, dejar que un estudiante y un guardián salieran de la puerta principal sin una salida programada, incluso en circunstancias normales, era inusual, pero no era digno de esa reacción. Estaba agradecido por la confianza inquebrantable de Alberta cuando la llamaron por radio para su aprobación final, pero sabía que esto me ganaría una o dos preguntas de su parte, incluso si esto no funcionaba.

—Lo prometo, sólo será por unos momentos.

Aún así, sólo la abrieron lo suficiente para que uno de nosotros pasara a la vez, y Rose lo tuvo mucho más fácil que yo. Insistí en ir primero, traía una segunda estaca conmigo por si las dudas, aunque no importaba, ya que parecía ser que Rose aún tenía la que había logrado conseguir durante la batalla. Así que supongo que podía entender la paranoia de los guardianes que nos abrieron la puerta, pero los Strigoi se convirtieron en la menor de mis preocupaciones cuando atravesamos las barreras de las guardas.

Para mí, no fue nada. La barrera era una línea en el suelo que estaba delineada por marcadores de piedra y el desgastado sendero marcado por años de patrullaje regular de los guardianes. Sin embargo, en el momento en que Rose atravesó la línea invisible, sus ojos se cerraron y pude escuchar un pequeño gemido de dolor.

Cautelosamente, miró a su alrededor, a la nada, viendo cosas que yo no podía ver.

—Váyanse, —ordenó, en voz baja, pero con autoridad—. No tengo tiempo para ustedes. Váyanse.

Miré por encima del hombro al puesto de guardia. Con poco más que hacer en su cabina, era probable que dos desconocidos fuera de la puerta fueran lo más destacado en su hora de guardia, y debían estar observándonos y escuchando atentamente. No quería que fueran testigos de este espectáculo. Como era de esperar, estaban ansiosamente tratando de ver lo que estaba pasando y probablemente especulando sobre lo que estaba sucediendo, pero hice todo lo posible para ignorarlos. Rose era mi preocupación, no ellos.

Cuando volví a mirarla, ella tenía una pequeña sonrisa en sus labios. Seguía concentrada, buscando, pero ahora parecía haber un poco de victoria en sus ojos.

—¿Estás bien?

Ella asintió ante mi preocupación, aún buscando algo.

—Mason, —susurró—. Te necesito. —Pasaron unos momentos antes de que volviera a hablar, esta vez usando la misma voz autoritaria de antes—. Mason. Por favor, ven aquí.

Sin otra forma de "ver" más que a través de su lenguaje corporal, todo lo que podía hacer era especular, y parecía que él no quería venir. ¿Por qué la abandonaría ahora?

Ella lo buscaba, yo la miré, y finalmente, él vino.

—Me estabas haciendo quedar mal, —sonrió, inmediatamente aleccionándose un segundo después. Aparentemente en el más allá su amigo no era tan gracioso como lo había sido en vida—. Lo siento, necesito tu ayuda nuevamente. Tenemos que encontrarlos. Tenemos que salvar a Eddie.

Pausa.

—¿Puedes mostrarme dónde están?

Rose se volvió, mirando directamente detrás de nosotros. Miré en la misma dirección, tratando de descubrir qué era lo que estaba pasando cuando habló de nuevo.

—¿Llegaron por la parte de atrás de la escuela?

¿La parte de atrás? No había mucho allí, excepto por un bosque demasiado grande, el estanque Dornstan, y un par de antiguos puestos de guardia. Más allá de las guardas solo había desierto.

La mano de Rose rozó mi brazo—. Necesitamos un mapa.

No quería dejarla sola ni por un momento, pero no lo estaba, no en realidad. Había confiado en él en vida, y confié en Mason en la muerte. Unos segundos más tarde, teníamos un mapa de uno de los guardianes de servicio extendido en el suelo frente a nosotros.

Rose señaló un lugar cerca del estanque Dornstan, donde habíamos encontrado a Jesse y a los otros—. Aquí es por donde entraron, ¿no es así? ¿Dónde se rompieron las guardas por primera vez?

¿El estanque? ¿En el mismo lugar donde encontramos a esos estudiantes atacando a Lissa? ¿En el mismo lugar donde el Espíritu casi me la había robado? La miré en busca de confirmación, pero Rose seguía completamente concentrada en el mapa frente a ella y encontraba sus propias respuestas.

—No, eso no es posible. —Rose miró a nuestro guía invisible—. No puede ser. Este tramo de bosque junto a la montaña no tiene carreteras. Tendrían que haber ido a pie, y les habría tomado demasiado tiempo caminar desde la escuela en este otro camino. No habría tiempo suficiente. Habrían quedado expuestos a la luz del día.

Parecía frustrada, estaba prácticamente discutiendo con el fantasma. Si alguien quería acusarla de utilizar a Mason como excusa para plantear una idea propia bajo la apariencia de algún poder de otro mundo, había maneras mucho más fáciles de hacerlo que luchar con un fantasma durante cinco minutos sobre un mapa. Sin embargo, Rose ciertamente había llamado la atención de los otros guardianes a este punto.

—No pueden estar allí ahora. Ese terreno está expuesto. Puede que entraran por la parte trasera, pero tuvieron que haber salido por la parte delantera, abordar algún tipo de vehículo y haber huido.

Cuando parecía que Mason no cedería en el asunto, finalmente me preguntó—. ¿Hay algún edificio o algo por el estilo aquí? —Señaló una pequeña área en una sección boscosa en el mapa que flanqueaba una ladera de la montaña. La irritabilidad en su voz era clara—. Dice que salieron por ese camino, pero no podrían haber llegado a ningún lugar seguro antes de que saliera el sol, y Mason dice que aún están ahí.

Miré el mapa cuidadosamente, pensando en cualquier información que pudiera darle. No había explorado mucho más allá de los bordes de las guardas desde que había sido trasladado aquí, nunca tuve una razón para hacerlo. No podía pensar en una estructura que pudiera estar en esa área, mucho menos una lo suficientemente grande para resguardar a un grupo de Strigoi tan grande como el que nos atacó.

Con gran pesar, finalmente le respondí—. No que yo sepa. —Levanté el mapa, pensando en preguntarle a los otros dos hombres que habían estado aquí más tiempo que yo. Ya habían sido testigos de la mayor parte de esta locura, ¿por qué no preguntarles acerca de esta información también?

Ni siquiera había entrado por la puerta antes de que Stephen empezara a interrogarme—. ¿Qué demonios están haciendo?

—Probablemente no me creerías si te lo dijera, —respondí. Y no sabría cómo explicarlo si lo intentara.

—Entonces, ¿para qué querían el mapa?

—Estamos tratando de descubrir dónde podrían estar los cautivos. Si podemos descubrir su ubicación rápidamente, podríamos organizar un grupo de rescate. Hay estudiantes inocentes allí, al menos tenemos que intentarlo.

—¿Y esta información se encuentra fuera de las puertas? —Una vez más, Stephen parecía escéptico.

—Te dije que no me creerías.

Se encogió de hombros, antes de colocar el mapa sobre el mostrador de la cabaña.

—Has vivido aquí por un tiempo, ¿verdad? ¿Puedes decirme si hay algo por aquí? —Señalé la misma área boscosa que Rose me había mostrado cerca de la base de la montaña—. ¿Hay edificios antiguos o algo así?

—¿Edificios? No. —Pude sentir que la decepción comenzaba a arrastrarme hacia abajo de inmediato—. Sin embargo, hay una serie de cuevas que utilizábamos para llevar de excursión a algunos de los novicios hace algunos años. Uno de los profesores de geología las exploró completamente y creó mapas sobre ellas. Eran geniales para acampar y explorar. Podíamos explorarlas durante horas y eran enormes. Desafortunadamente, algunas de las cuevas se volvieron algo inestables hace algunos años y algunas comenzaron a agrietarse, así que dejamos de llevar a los estudiantes.

—¿Cuevas? ¿De verdad? ¿Qué tan lejos están?—No quería dejar que mi esperanza creciera demasiado rápido.

—No tan lejos. Tal vez a cinco millas. Los novicios de último año podían llegar rápidamente. Solíamos hacer que corrieran hacia allá con sus mochilas cargando como parte de su entrenamiento. —Había un recuerdo grato en su sonrisa, pero yo estaba atrapado en mi asombro. Mason y Rose lo habían logrado.

—Gracias. De verdad... no tienes idea.

—¿De nada? —En su confusión, Stephen me miró doblar el mapa apresuradamente otra vez y correr hacia la puerta de nuevo, hacia Rose.

—Rose... —Todavía estaba en shock, y verla sentada sola, o tal vez no tan sola, en el camino de tierra, trazando la grava con la punta de su dedo mientras esperaba por mis noticias, fue demasiado. Me miró esperanzada y preocupada—. Stephen dice que hay cuevas justo en la base de la montaña.

Parecía casi tan asombrada como yo, tal vez dudando de que esto realmente funcionara, especialmente cuando el mapa parecía no dar ningún resultado—. ¿Son lo suficientemente grandes?

—¿Lo suficientemente grandes como para que los Strigoi se escondan hasta la noche? —Asentí—. Lo son. Y están a solo cinco millas de distancia.


¡Chicas y chicos! El momento que nos arruinó las vidas hace tiempo está a punto de suceder de nuevo.

Ésta vez tengo una prgunta importante para ustedes. Sí Rose hubiera podido predecir que en ésta misión estaría intercambiando la vida de Eddie por la de Dimitri, ¿qué creen que hubiera hecho? Yo no creo que hubiera abandonado a su amigo, pero hubiera tratado por todos los medios posibles que Dimitri no fuera a esas cuevas. Aunque hubiera sido muy difícil lograr que Dimitri se quedara atrás, y más aún si ella encabezaría el grupo de rescate, pero conociendo a Rose, y sabiendo que ahí perdería al amor de su vida, estoy segura de que de alguna manera u otra lo habría logrado. Incluso podría apostar que lo habría drogado con tal de dejarlo a salvo en la Academia. ¿Ustedes que creen?

Bueno, aparte de eso, ¿qué les pareció el capítulo nuevo? Parece ser que Yuri es un gran amigo de Dimitri, y un gran apoyo para el, aunque no haya dejado que lo llamara "camarada" lol. Honestamente esos dos me encantan.

Bueno, espero que contesten mis preguntas y me digan sus teorías. Cuídense mucho y nos leemos en el próximo capítulo, que seguramente será desgarrador (T_T)