El día de Oscar.

El mundo es muy pequeño, tengo que soportar a la versión Oz de Dumbledore en mi cabeza y tengo una vida de 13 años que la verdad no ha sido muy interesante. Llegué a este mundo por medio de la magia del director de Beacon, tengo que soportar dormir con Ruby ocultándome en su habitación pero como ella no está tengo que dormir con su exótica hermana que por cierto golpea tan duro cuando duerme que me hace querer hacer que vuelva su hermanita. Llevo visitando a Ruby desde hace tres días, parece ser que sus brazos ya están mejor después de ser atravesados como brochetas. De hecho le traje fruta y ella la ve con desgano.

— Quiero galletas Oscar.

— Sabes que no puedes, tus heridas no han sido cerradas y se te infectaran.

Suspiro esperada por su deseo de galletas, era obvio, dos semanas de comida de hospital te hacían querer algo diferente. Observe a Ruby con interés, ella es alguien admirable, tanto que da inspiración a todos, inclusive a mi. Eso es su encanto Oscar, es natural que inspire. Ozpin habló con su habitual tono solemne, de saber que yo algún día seré así me da escalofríos. No debes tener miedo, sólo me perderé, los recuerdos de lo que fui se irán y esta será la última vez, tu serás el último Ozpin. Era fácil para el decirlo, pero trataré de seguir siendo yo al final. Ruby toco mi Moreton amablemente mientras hablaba con compasión.

— Lamento que Yang te golpee mientras duerme.

— Esta bien, prefiero eso al frío de afuera.

— Cuando éramos pequeñas Yang hacia lo mismo, papa solía regañarnos por que pensaba que habíamos peleado. Era horrible.

— Tu hermana a veces me da un poco de miedo.

Era cierto, sus chistes malos combinados con su explosivo temperamento daban temor hasta la misma Salem. De manera abrupta sentí una fuerte presión en mucho cabeza, una mano me sujetaba con fuerza exorbitante, su hermana estaba parada detrás de mi.

— ¿Así que doy miedo? No pensé que fueras un niño tan grosero Oscar.

— Lo siento ama Yang podría por favor dejar de apretar mi cabeza.

Soltó mi cabeza al tratar de adularla, ella es terrible, pero cuando conocí su lado amable me trajo paz. Detrás de ella venían Blake y Weiss, las de este mundo eran muy… raras, las de nuestro mundo eran fuertes pero amables, estas son oscuras y raras. La siguiente fue Blake quien se veia orgullosa.

— Parece que tienes enfermero personal Ruby, es un muy lindo lazo, de hecho podría verlos juntos.

No pude evitar mi sonrojo ¿yo y Ruby juntos? Ella era bonita lo admito pero en realidad creo que la veo como una hermana mayor, aun así no descartaba la posibilidad. Mire a Weiss, está parecía nerviosa, pero mirándome con… ¿Celos? Parecía ridícula mi suposición pero, de nuevo sentí un poco punzante su mirada.

— Gracias Oscar por cuidar a mi hermana

— No son necesarias las gracias, yo hago lo que puedo por mi mejor amiga.

— Gracias Oscar.

Las RWBY y los JNPR de mi mundo son mi familia, cálidos, amables, reales, cosas que realmente aprecio.

Aprecia estos momentos Oscar.

Lo hago, tambien a ti te considero un padre.

Es grato saberlo, aunque a veces te exaspero. Recuerda que estamos enlazados.

Lo siento.

No me acordaba que nuestros pensamientos están unidos, debo cuidar lo que pienso o podria molestarlo. Oscar, debemos irnos, recuerda que debemos espiar lo que hace el yo de este mundo. Me despedí de las chicas saliendo del lugar, tenia razón, algo de ese Ozpin no me agradaba, debía saber sus planes.

Era tarde, me acomode en mi lugar de siempre en los ductos de ventilación, estaba muy seguro de que sabían de mi, en algún momento deberé huir de la mujer rubia. Glynda en mi mundo no es mala, de hecho es muy estricta, era maestra de tus amigos en nuestro mundo, lamento que se sacrificara por Vale. No sabia eso, quizá había cosas que el mismo me oculta. Alguien entro, era su yo de este mundo, seguido del general, por ultimo estaba ella, la profesora Glynda.

— ¿Ya tienen noticias de Raven y Summer?.

— Si, parece que asesinaron al director de Vacuo, fue el líder del renegado Faunus, Adam Taurus y la ex espía del White Fang Illia Amitola.

— También esta el caso de la unidad Robada, Jaques Schnee esta moviendo influencias para eliminar al ladrón Roman Torchwick, parece que no le gusta perder a sus hijas.

Escuchando la plática, escuché varios nombres desconocidos, pero según historias que Ruby me compartió, Torchwick era un ladrón que murió tragado por un Grimm en su mundo, fue como su Némesis. Seguí escuchando la plática entre estos tres.

— Winter quiere venir a Vale, su hermana le preocupa demasiado.

— Usemosla como carnada, Fall busca a las tres doncellas, démosle un motivo para venir.

— Entonces dale permiso a Winter. Raven y Summer vendrán pronto, así que aprovechemos para capturar a la mano derecha de Salem, hasta entonces haremos como si nada pasara.

Algo no me cuadra en esta situación, ¿Para que quieren a Cinder? Si ya tienen a las otras doncellas es ilógico que este buscando mas seguridad con las reliquias. El monologo interno de Ozpin fue algo que también me trajo dudas. Las doncellas solo son para poder usar la lámpara y los demás objetos, ¿para que quererlas?. Los tres se fueron, Salí del lugar y me dirigí al hospital, quizá Ruby sepa algo.

Escape de Beacon lo mas rápido que pude, pero en el lugar encontré algo interesante, un tipo con antifaz, cabello pelirrojo, una espada de samurai… ¿Adam Taurus?. Fue repentino y me escondí, debía tener cuidado, si lo que dijeron es verdad la chica camaleón debe estar cerca.

— Se que estas ahí niño, sal antes de que te mate.

¡Mierda! me descubrió, Sali empuñando mi bastón, tenia que ser muy cuidadoso, el le corto la mano a Yang, no debía confiarme.

Oscar, cambia, el es un oponente que no tendrá piedad de ti.

Lo sé, solo ten cuidado.

Hice el cambio de mentes, era claro que yo no podía ganar, pero el si, después de todo, era el director de Beacon.

— Lo lamento señor Taurus, solo quiero regresar a casa

— Te haré una pregunta ¿Sabes algo de Blake Belladona o Summer Rose.

— No.

— Muy bien, vete, pero si me engañas, te matare ¡tengo un buen ojo que todo lo ve!

Me dejo ir, que bueno es hablando, ahora solo debo cuidarme de Illia, ella puede camuflajearse, solo me queda ir a la habitación de Ruby. Camine directo al hospital, percatándome de que algo me seguía por los árboles, era ella. Llegue rápido al hospital, me escondí de los enfermeros que estaban en el lugar, subí las escaleras veloz, hasta el piso quince, en la habitación 215 estaba ella, dormía como un tronco, procedí a acurrucarme mientras susurraba.

—-Ruby, despierta, si me oyes no hagas ruido, alguien me sigue y si nos descubre nos matara.

— Entiendo.

Parece que esta despierta, muy bien, seguimos susurrando, esta vez me tenia abrazado bajo las cobijas, era raro.

— Encontré a Adam Taurus, busca a Blake y a tu madre, Ozpin de este mundo busca a Cinder de este mundo, debemos tener mucho cuidado con esto.

— Muy bien, vigilare a Blake y a mamá.

— Yo seguire espiando al director.

Lo lamentaba, ella sufrio mucho por mi ineptitud cono cazador, jamás estuve a su altura, debía disculparme con ella.

— Lo siento Ruby, siempre te arriesgaste por nosotros y yo solo podía quedarme detrás de ti.

— Eso no es verdad, tu y yo sabemos que fuiste tan importante lider y un hermano para mi.

Sentí un confort enorme, era, cómo si ella no fuera una doncella o una huntress, sino una chica normal, una que da afecto y comprensión, no pude evitar perderme en su calidez, me quedé dormido, ella será quizá la única persona que no defraudaría.

Era de mañana, me quite de Ruby que se veía tranquila, no sabia que decir, tenia tantas dudas que no tenia forma de expresarlas ¿Qué era lo que quería Taurus? ¿Qué hacia exactamente el director? ¿Por qué habían sido traídas a este mundo? Todo eso se quedara en mi cabeza, al menos ella y yo volveremos a ser salvadores del mundo.

Notas del autor.

Hola, este fue un chapter un poco raro, no se preocupen Oscar tendrá un cierto protagonismo, pero hasta ahí. Respondiendo a edrap: eso te lo dejo en duda que te aseguro responderé pronto con historia. De momento el pequeño adelanto de siempre.

En algun momento y Lugar.

Llegamos de Vacuo y después de esto lo que teníamos era una terrible situación, en una nave atlesiana, llegaba una mujer de cabellos blancos, ojos zafiros, un uniforme impecable de soldado, detrás de ella dos Robots del ejercito, Winter Schnee llego.