Un pequeña nota/homenaje: se cumplió el primer aniversario de la muerte de Carrie Fisher el 27 y de la de su madre, Debbie Reynolds, el 28. Que la Fuerza esté con ellas siempre.


II

El fin de curso había llegado rápido, pero aunque todos anhelaban las vacaciones, nadie quería sufrir las dos últimas tediosas semanas de exámenes: ni los alumnos estudiando ni los profesores corrigiendo.

Han Solo estaba un poco agradecido de que fuera su última tarde en la universidad, aunque por el momento el verano se viera algo aburrido ya que no había ningún viaje a la vista. Mirando el campus por la ventana por última vez hasta el siguiente semestre, pensó en cuantas cosas había allí afuera aún por descubrir, y cuan ignorantes parecían las personas que caminaban por la vida tan indiferentes a la historia de cada uno; recordó su infancia y primera juventud rebosantes de curiosidad por saber cómo todo lo que lo rodeaba había sido construido, cómo y por qué había empezado todo. Sus alumnos (o la mayoría de ellos) poca importancia y dedicación mostraban en el asunto y eso se reflejaba en sus calificaciones. ¿Qué sería de la Arqueología sin profesionales con vocación? No quería ni imaginarlo.

Alguien llamó a su despacho, interrumpiendo sus divagaciones.

-Adelante-respondió. El sonriente rostro de Crix Madine apareció en la oficina.

-Hola Han-saludó, caminando hacia la ventana-bonita vista.

-Si con bonita vista te refieres a adolescentes tumultuosos que no aprendieron nada, entonces sí.

-Vamos, no seas tan duro-rió el hombre-¿estás libre esta tarde?

-Y todo el verano por el momento.

-Que suerte, porque puede ser que esté a punto de cambiar-Han lo miró con más atención.

-¿Qué sucede?

-Recibí un llamado esta tarde. Un hombre muy poderoso tiene un problema y le recomendaron hablar contigo.

-¿Quién es?

-Él prefiere presentarse en persona y nos ha invitado a su casa esta tarde- explicó Crix y Solo rodó los ojos, poco convencido- él podría hacer un gran aporte al museo.

-Para quedarse con un invaluable objeto arqueológico en su colección privada. Crix, no hago este tipo de trabajos, tú más que nadie lo sabes.

-No Han, la cuestión es que ese no es su objetivo. El hombre tiene un problema delicado y necesita ayuda no solo para encontrar un artefacto. Podemos ir a su casa y dejar que te lo explique antes de que te niegues, porque el tipo de verdad parecía desesperado.

Han Solo a veces podía ser demasiado empático para su propio gusto.


Había conocido gente rica, pero al parecer este misterioso sujeto los superaba a todos: se encontraban en la entrada de una mansión impresionante, alejada de la universidad y casi en las afueras de la ciudad. Tenía pinta de ser antigua, pero se mantenía en un excelente estado.

-¿Al menos me dirás de que trabaja?

-Es un senador, uno muy importante-informó Crix, justo cuando alguien abrió la puerta: era un mayordomo muy rubio que los miró de arriba a abajo con aire de suficiencia. Genial, son unos estirados pensó Solo mientras caminaban por un lujoso hall hasta una sala impresionante, con cuadros clásicos y enormes sillones, uno de los cuales estaba ocupado por un hombre que se puso de pie al verlos entrar.

-Gracias, Cipriano, ya puedes retirarte-indicó, antes de dirigirse a sus curiosos invitados y tenderles la mano-buenas tardes.

-Han, el es el senador Bail Organa. Senador, el doctor Han Solo-los presentó Crix y Han se quedó pensando en donde había oído ese apellido antes.

-Agradezco que haya venido, doctor Solo. Por favor tomen asiento.

-He venido más por intriga que por otra cosa.

-Siento el secretismo, pero la situación es delicada…

-¿Padre?-interrumpió una voz que Han detestó en aquel momento mientras la curiosidad lo carcomía. Entró a la sala una joven bajita de pelo y ojos oscuros, vestida con un equipo de equitación y un casco bajo su mano; la recordó muy bien al instante: era la chica que unos meses atrás había ido a protestar por la nota de su examen. ¡De ahí le sonaba el apellido! ¡Leia Organa!

-Leia, querida. No sabía que vendrías tan temprano.

-Oh, disculpa, no sabía que tenías una reunión… ¿señor Solo?-inquirió la muchacha, confundida.

-Hola, señorita Organa.

-¿Se conocen?-preguntó Bail.

-Es mi profesor de Arqueología, padre.

-Vaya-dijo este, sorprendido-que coincidencia. Esto demuestra lo poco que me cuentas de tu carrera, Lelila. A Crix lo conoces, supongo.

-Por supuesto-sonrió la chica con amabilidad y el susodicho devolvió el saludo con una sonrisa-es un gusto verlo, señor Madine. ¿Necesitan que me retire, padre?

El hombre la miró, debatiéndose si su hija era lo suficientemente adulta para estar presente. Ese era un tema por el que discutían mucho el último tiempo.

-Ahora que estás aquí ya no puedo mantenerte alejada de esto.

-Oh, ¿es por el asunto?-su padre asintió-de acuerdo, pero no es por ser grosera, ¿pero qué tiene que ver el doctor Solo en esto?

Han sintió la frívola mirada que le dirigió la joven.

-Me estoy preguntando lo mismo, no se preocupe-respondió.

-Tu profesor es un importante arqueólogo de campo más allá del aula al parecer-Leia lo miró incrédula- ha trabajado para el gobierno y recuperado artefactos antiquísimos que se creían perdidos para siempre.

-Nunca nos mencionó eso en clase, doctor-siseó ella, con un veneno implícito en su voz.

-Señor Solo-empezó Bail-¿ha oído hablar de los Cristales Kyber?

-Claro, pero ni siquiera yo creo que existan. El mito sostiene que eran la fuente de poder de las armas de los Jedi, una secta muy antigua de la que no se tiene rastro ni registro más que algunos creyentes que se alimentan de leyendas que oyeron por ahí.

Leia iba a contestar de una forma quizá no muy amable ante el tono despectivo con el que trató el tema, casi sugiriendo que su padre era un chiflado por creer en semejante cosa. Por suerte, la interrumpieron antes de que abriera la boca

-Al parecer un joven y su instructor encontraron una pista y partieron en su búsqueda, pero se les ha perdido el rastro.

-Espere un segundo, no soy un detective privado-advirtió Han-soy arqueólogo.

-Pero usted conoce de estas cosas. Somos lo más cercano a una familia que tienen ese joven y su maestro, de quienes no se nada desde hace más de un mes cuando me envió una carta que decía que estaban por viajar a Asia, junto con algunas de sus anotaciones e investigaciones. Iban en busca de los cristales. Si usted los encuentra son todos suyos; nosotros solo queremos saber que pasó con ellos.

Han observó la auténtica preocupación en los rostros del hombre y de su hija, aunque esta bajó la cabeza para evitar el contacto visual. De nuevo, a veces odiaba su empatía.

-De acuerdo, senador, lo haré-dijo-ayudaré en la búsqueda. Necesitaré toda la información que disponible para planear el viaje cuanto antes.

-Puedo llevárselo ahora-Han asintió y se puso de pie, listo para irse. El resto hizo lo mismo y notó que su alumna tenía una chispa casi de emoción en sus ojos.

-Supongo que tendré que preparar mis maletas-comentó Leia y la miró cómo si estuviera bromeando.

-¿Disculpe, señorita Organa?

-Iré con usted, doctor.

-Lo siento, pero trabajo solo. Además es muy arriesgado y no es para nada necesario que venga-allí estaba ese tono despectivo y suficiente de nuevo. Leia no se aguantó mucho más y se acercó a él con una mirada desafiante.

-Por supuesto que lo es-espetó, sin importar que el hombre frente a ella fuera profesor en la universidad en la que estudiaba-el joven perdido es mi hermano biológico, y probablemente la única conexión que me quede con mi familia de sangre.

Solo la miró fríamente, sabiendo que no tenía argumentos para debatir contra eso.


Había pocas cosas creíbles a esta altura para Han Solo, y una de ellas era ahora la perspectiva de lo que sería su verano.

-No puedo creer que me hayan contratado de niñero para llevar de vacaciones a la hija de un senador-siseó-y que tú lo hayas apoyado, Crix.

-Vamos Han, ya la oíste: es su hermano.

-Al que puedo ir a buscar solo-respondió-es impensado, y un riesgo enorme: si el chico desapareció hay alguien detrás de esto o el viaje es realmente peligroso.

-No parece una mala chica, no creo que cause problemas.

-Es la típica niña rica que cree que debe tener todo cuando quiere solo porque ser hija de un político. Se sacó un 7 en el primer examen y fue a reclamarlo cuestionando mi criterio de corrección. Es otra mocosa malcriada.

-A la cual tendrás que aprender a tolerar al parecer-rió Madine-además será la oportunidad perfecta para que le enseñes a un alumno esa parte de la Arqueología que no puedes mostrar en el aula.

-Antes de siquiera pisar un campo deben pasar 10 años en una biblioteca estudiando. Además Organa está en Ciencias Políticas, ni siquiera se porque eligió mi materia.

-Tal vez lo sepas cuando la conozcas más en el verano. No la prejuzgues, todos los alumnos son distinto fuera del salón, así cómo los profesores.

-No me agrada que una estudiante sepa de mi… otro trabajo.

-Ya no hay que hacer, Han, aceptaste ayudarlos; tienes que tomar aire y encararlo cómo siempre. Piensa que es por el museo y que descubrir los Cristales Kyber puede llegar a ser un hito en la historia de la Arqueología-dijo Crix, sabiendo convencer a su amigo-si no lo haces por una chica desesperada por encontrar a su hermano, al menos hazlo por vocación.

Los dos letras cruzaron miradas y Solo detestó a su amigo por haber tocado la sensible fibre de pasión por su trabajo.


Espero que les haya gustado. Aclaro que Cipriano es la adaptación de C3PO, pero seguro lo notaron; Crix Madine (personaje del episodio VI) es la adaptación de Marcus Brody en el mundo de Indiana Jones.

Espero sus reviews!