Otro domingo, otro capítulo.
Antes que nada quería agradecer a las personas que se tomaron el momento de dejar su comentario, estoy muy agradecida con ustedes. Gracias por mostrar su apoyo a mi pequeña historia. No saben lo agradecida que estoy
Por otro lado, espero que les guste mi historia. Y me sigan apoyando en este proyecto
Disclaimer: Naruto no me pertenece. Solo mi OC es mío. Yo solo juego con la historia.
Y sin nada más que decir
¡A LEER!
Este capítulo ha sido editado
Akira no hablo con Sasuke en su primer día de clases. En medio de explicaciones por parte de su maestro, el siempre presente nerviosismo del primer día y tratar de no desesperarse cuando ese primer día consistió en conferencias y nada de práctica, el pensamiento de hablar con él se escondió en la parte posterior de su cabeza. Fue solo cuando llegó a su hogar que recordó su intención inicial de hablar con Sasuke.
A pesar de estar un poco decepcionada por la falta de actividad ese día, Akira aún se encontraba más que emocionada. Por lo que, cuando estaba cenando junto a su familia, se embarcó en una larga y extensa charla sobre su día. Les contó sobre lo que harían en los próximos días, los conceptos básicos que había podido responder en clase y como esperaban hacer un ejercicio de sobrevivencia en unos meses.
Su padre escucho tranquilamente junto a ella mientras alternaba en comer y hacer una que otra pregunta, eso solo llevo a que parloteara más y más, a su padre no parecía molestarle. Tan distraída como estaba hablando con su padre, no notó a la cara agria de su madre y la mirada de desaprobación que le mandaba su hermana.
La cena consistió en ella hablando animada a su padre mientras que su madre y hermana no decían una sola palabra
Cuando llegó la hora de dormir, se despidió y subió a su habitación cerrando la puerta tras ella. Se puso su pijama y acomodándose en la cama, tomó su libro y continúo con su lectura "Rasguños y Heridas", se demoraba un poco más de lo esperaba pero creía que era necesario entender lo mejor posible antes de continuar. Leyendo a través de sus extensas paginas hubo un punto que le llamo aun más la atención. Hablaba del Shosen Jutsu*
Un jutsu básico para cualquier Ninja Medico. Akira leyó con atención
El Shōsen Jutsu es un Ninjutsu Medico básico en el cual se acumula chakraen la mano y al transmitirlo por una herida, se acelera el proceso de cicatrización de la misma logrando detener hemorragias internas o externas. Se caracteriza por que el chakra que se genera toma un color verde. Esto permite al usuario curar a un paciente sin la necesidad del equipo médico o la cirugía, haciéndolo sumamente útil sobre el campo de batalla. La concentración y el moldeo de chakra en la mano están en función de la gravedad de la herida. Esto requiere un gran control de chakra que conlleva una alta dificultad, haciendo que solo unos pocos habilidosos expertos en el Ninjutsu Médico sean capaces de usarla aún entre los ninjas médicos
Y lo siguiente era una representación gráfica de cómo funcionaba el justu y como ejecutarlo correctamente. En el libro indicaba como moldear el chakra para hacerla, pero había cosas que no entendía. Yendo a sus estantes, tomó un libro grueso y de tapa dura, en la portada grandes letras dictaban "Chakra: función y ejecución" después de una rápida hojeada encontró la parte que necesitaba.
A través de todos los libros que había leído y se mencionaba el chakra siempre hubo algo que se repetía; el cuidado. El cuidado a tratar de usarlo y cuidado con cómo usarlo. Una mala ejecución podría afectar su red de charka.
Con su libro medico en un lado y el libro explicativo en el otro, Akira se sentó en el piso. Sabía que lo quería hacer no era recomendado, que se necesitaba la supervisión de un adulto y que si, no era cuidadosa, podría hacerse un grave daño. Aun así, eso no logró cambiar su mente y siguió con su planes
Si quería conseguir formar bien el Shosen Jutsu primero tenía que saber cómo controlar su chakra
Acomodándose con un cojín en la espalda, cruzo sus piernas y colocó las manos en sus muslos con las palmas hacia arriba. Primero tenía que hallar su chakra, no sabía cómo se sentía o como lucia así que empezar buscándolo le pareció una buena idea. Relajándose, puso la mente en blanco y empezó a buscar. El sentimiento era extraño, era como tratar de sentir la sangre; sabes que está ahí pero no la sientes.
La habitación estaba en completo silencio. Sus padres y su hermana parecían haberse acostado ya porque su hogar estaba sin ningún tipo de ruido. De la calle se oía el ruido ocasional de un ninja al pasar, pero ya era tarde así que el silencio reinaba en la Aldea de la Hoja
Su corazón parecía latir con más fuerza que nunca antes
Bum, Bum, Bum
Su corazón, su respiración, el suave viendo entrando por su balcón. Todo era tan… relajante. Sin querer, termino dormida en el piso con el cojín como almohada y los libros esparcidos a su alrededor. Se despertó a la mañana siguiente sintiendo el cuello rígido y mucho frió
Durante toda la semana, cada vez que era hora de dormir, tomaba sus libros y poniendo en posición siguió intentando encontrar su chakra, con cada día la desesperación crecía. Solo quería encontrar su chakra, ¿Por qué resultaba tan difícil? A veces el sueño la vencía y otras veces solo se rendía por esa noche y se iba a dormir. Leyó las instrucciones montones de veces, al punto de que podía recitarlas de memoria. Pero no fue sino hasta el mes siguiente que pudo dar algún resultado
Esa noche, estaba sentada de nuevo en el suelo en posición mientras intentaba sentir algo de su chakra. Había estado intentado durante semanas y aun no tenía resultados. Empezaba a desanimarse y a perder la esperanza. Salió de sus pensamientos desconsolados cuando sintió un cosquilleo debajo de su piel, era como una caricia de una flor; casi intangible pero aún estaba allí.
Lo había encontrado
Su chakra se sentía cálido, familiar. Era como si le estuviera dando una bienvenida. Ahora, tenía que exteriorizar ese chakra. Con una respiración profunda, imaginó a su chakra viajando por sus brazos y llegando a sus manos, estirándose hasta que salió por sus poros y se materializaba. Sintió un cosquilleo debajo de la piel, lo retuvo. A continuación, forzó a su chakra a salir, de una manera ordenada, calmada y curativa.
Frunció el ceño. Era más fácil decirlo que hacerlo.
Sintió que una gota de sudor le bajaba por la frente. Era agotador, su corazón chocaba con fuerza contra su pecho y el cuerpo le empezaba a sudar, pero no se rendiría. Estaría satisfecha con el mínimo indicio de chakra, tal vez debería haber hecho algunos ejercicios de control de chakra antes de intentar hacer esto. ¿Por qué no lo pensó antes?
No importaba el tiempo, no importaba cuanto le tomara, incluso si debía practicar toda el mes siguiente; Akira estaba decidida a lograrlo, a demostrar que ella podía. Intentó e intentó una y otra vez. El cansancio era cada vez peor, pero lo hizo a un lado y siguió insistiendo. No se rendiría, no lo haría, no podía. No notó que en el exterior cada vez se hacía más y más silencioso hasta que solo quedó el sonido de la noche. Todos se habían ido a dormir hace horas, descansando de un día agotador, excepto ella. No podría irse a la cama en paz si no lograba hacer aunque sea una mínima cosa, cualquier cosa
Lo volvió a intentar, esta vez sosteniéndolo por más tiempo, esta vez lo lograría. Akira se atrevió a abrir los ojos. Su boca se abrió al ver una capa de chakra color verde rodear sus manos. Lo… logró
Soltó una risa casi histérica. Lo había hecho, había completado y hecho con éxito su primer jutsu. Y nada menos que uno médico. Los más difícil por su alto nivel de control que requería ¡Y ella lo había hecho!
Ahora si cualquiera en su casa se lastimaba podía ayudar.
Sintió una ola de cansancio casi arrollador, sus ojos empezaron a cerrarse sin permiso y cuerpo se sintió pesado. En un instante el resplandor verde se había ido y dejó atrás al cansancio. Tal vez, no debía excederse
Tenía que decírselo al Sandaime, tenía que mostrarle lo que había hecho. Tenía que mostrarle que su confianza en ella no estaba desperdiciada. Pero eso sería mañana después de la Academia, por ahora apenas podía llegar a su cama.
Al día siguiente, Akira estaba impaciente. Ese día parecía que la Academia nunca se acabaría, quería correr hacia la Torre Hokage pero las horas parecían interminables. En este día en particular estaba recibiendo una larga y extensa charla sobre la historia de la aldea. Trataba con todas sus fuerzas no ceder al sueño y dormirse en el escritorio pero con cada segundo que pasaba parecía más una pelea perdida. Justo cuando su cabeza se inclinaba peligrosamente hacia la mesa, un ruido la levantó. Un ronquido. Miro a sus lados. No podría haber roncado ¿verdad? ella no roncaba. El ruido volvió.
Era Naruto
Su cabeza estaba recostada en el pupitre con los brazos extendidos a su lado, parecía estar dormido durante ya un rato. Akira sofoco una risa, era bueno no ser la única que encontraba esta lección aburrida. Dio una rápida mirada a todo el salón. Y no eran los únicos; Shikamaru dormida en silencio al lado de Choji, Kiba apenas lucia despierto apoyado en el respaldo de su silla mientras que Akamaru en sus piernas dormía tranquilamente, incluso la tímida Hinata lucia somnolienta.
Iruka-sensei empezaba a hacer preguntas
Akira observo como Shikamaru era despertado rápidamente por Choji, Kiba agitaba la cabeza tratando de despertarse mientras Akamaru se removía en su regazo y Hinata se enderezaba. El único que seguía dormido era Naruto
Rápidamente, Akira tomo una hoja de papel, escribió algo y después lo arrugo en una bola. Esperando a que Iruka-sensei se volteara, le arrojó la hoja de papel a la cabeza. Naruto se despertó de un salto. Entonces, notó la bola de papel a su lado. Miró a todo el salón se preguntó quién se la arrojó, y fue entonces cuando se topó con unos ojos grisáceos observándolo. La chica, Akira si recordaba bien, le hizo una seña. Su dedo apuntaba al papel. Con cuidado, Naruto abrió el papel, unas palabras le devolvieron la mirada
"Cuidado, Iruka-sensei está preguntando. No querrás que te coja desprevenido"
Naruto volvió a mirar a Akira, pero ahora la niña no lo veía, miraba fijamente al pizarrón, donde Iruka-sensei había empezado a explicar cómo se conformaban las Cinco Grandes Naciones. La niña le había advertido, lo había ayudado, nadie nunca había hecho eso antes. Naruto quería acercarse a ella, preguntar si querían ser amigos, poder jugar con ella, pero sabía lo que pasaría; como muchos antes, la niña jugaría con él y al día siguiente haría como si no existiera, porque le había dicho que se mantuviera alejada de él, siempre era así. Con ese pensamiento en su cabeza, Naruto se acomodó y prestó atención a lo que Iruka-sensei decía. O al menos lo intentó
Akira miro a Naruto y sonrió. Le había hecho caso. A pesar de que observaba con una mueca aburrida mientras se apoyaba en su brazo, estaba poniendo atención. Tal vez, con algo de suerte, podría hacer su primer amigo en la Academia
Pero aun así… ¡El día pasaba demasiado lento!
Resignada, se acomodó en su incomodo asiento y espero a que las clases terminaran
Cuando por fin la campana anuncio la hora de salida, no demoró en recoger sus cosas y luego salir corriendo de la Academia. No se detuvo hasta que tuvo la Torre Hokage al frente. Tuvo que detenerse un momento mientras trataba de coger aire. Quien hubiera pensado que la Academia quedaba tan lejos de la Torre Hokage. Con la respiración ya normalizada, entró al gran edificio. Caminó hasta que se topó con la secretaria del Hokage que, con un gesto vago, le permitió seguir.
Con la puerta de la oficina del hokage al frente, Akira dudó un momento antes de tocar dos veces. Su mano apretó con fuerza su falda, tal vez no había sido una buena idea venir. El Tercero era un hombre ocupado, no le iba a importar el logro de una pequeña niña. Tenía una aldea que dirigir. ¿Qué hacia ella aquí? El hombre no podía permitirse derrochar su tiempo. Se mordió el labio, el nerviosismo empezaba a crecer dentro de ella, pero antes de que pudiera dar media vuelta y decir "Perdón, puerta equivocada, buscaba el baño" la voz del Sandaime se oyó
-Entre
Ahora la excusa de estar buscando el baño no iba a servir
¿Por qué vino? ¿En que estaba pensando?
Entrando, vio al Sandaime sentando detrás de su escritorio mirando sobre algunos papeles, cuando oyó pasos levantó la mirada y se encontró con Akira. El Sandaime sonrió suavemente y dejo a un lado sus papeles. Siendo sincero con el mismo, tomaría la más mínima excusa para apartarse de esos papeles interminables por unos minutos
-Akira-chan ¿Cómo has estado, pequeña? –pregunto el Sandaime.
Akira corrió hacia él y ofreció sus brazos en una pregunta silenciosa, suavemente Hiruzen la levantó y la colocó en sus piernas con una sonrisa. El jamás había tenido una hija, tenía dos varones, así que para él era maravilloso tener a Akira, era una niña dulce
-Muy bien, ¿y usted, Hokage-sama?
El Sandaime dirigió su mirada a los papeles y dio un suave suspiro
-Oh, igual que siempre, supongo. -¿Acaso estaba maldito a estar sentando en esa silla toda su vida mientras revisa papeles? ¿Acaso era la maldición del Kage? Hiruzen no lo sabía, pero estaba fuertemente inclinado a creerlo –Bueno, pero eso no importa, querida. Y dime ¿a qué debo tu visita?
Akira se mordió el labio y bajo la mirada
-Bueno, es que quería mostrarte algo. Pero ahora que lo pienso, se ve tonto y no quiero que desperdicies tu tiempo - se llevó la mano a la mejilla y se rascó con el dedo índice
El Sandaime puso su mano en su barbilla y subió su cabeza con suavidad. Le estaba dando una sonrisa tierna, comprensiva
-Dime –dijo el tercero. No era una orden, era una petición. Pacientemente, esperó a que Akira tomara confianza. La chica en su regazo pareció meditar un momento antes de asentir
Puso sus manos enfrente de ella, justo a la vista del Sandaime y cerró los ojos. Lo había hecho la noche anterior, y después de un mes de trabajo duro no habría problemas en volver a hacerlo.
Abrió los ojos y sonrió cuando vio sus manos brillando en verde
-Últimamente he estado leyendo algunos libros sobre Ninjutsu Medico, y me tope con este jutsu, sé que no es la gran cosa o algo muy complicado pero pensé en mostrártelo para… bueno, para que veas que me estoy tomando mi entrenamiento en serio –aun con sus manos brillando volvió a bajar la cabeza con timidez
El Sandaime se había quedado en silencio, y toda la oficina estaba igual.
Akira podía sentir el corazón latiéndole en los oídos.
Estaba muy nerviosa y la fija mirada del Tercero apenas hacia algo para ayudar a su nerviosismo
-Akira ¿lo conseguiste tu sola? Me refiero, ¿tú misma pudiste hacer el jutsu sin ayuda?
Alzo la cabeza. Los ojos de hombre brillaban extrañamente
-No sin ayuda, me guíe por lo que decían los libros. Después de que pude entender lo que decían, simplemente seguí los pasos y me puse a practicar. He estado practicando desde hace semanas. Anoche logré por fin completarlo
-Realmente has estado entrenando muy duro ¿no es así?
Dio un fuerte asentimiento
El Tercero se la quedó viendo fijamente, sus ojos entrecerrados y la boca fija en una línea recta. Estaba serio, pensando. Akira tragó. Sea lo que sea que el Tercero estaba pensando con tanta meditación debe ser algo grave. El hombre lucia impasible mientras reflexionaba en silencio mientras sus pobres nervios crecían
Esta incertidumbre no era buena para su paciencia
Tal vez había hecho algo mal. Tal vez el Sandaime estaba hallando una forma suave de regañarla. Akira sintió que empezaba a temblar
-Tengo algo que preguntarte, Akira Nakamura –dijo por fin el Sandaime
Sus ojos se abrieron enormemente. Lucia serio mientras la miraba con lo que creía era determinación. La había llamado por su nombre completo. Definitivamente estaba en problemas
-Me has demostrado toda tu dedicación para convertirte en un ninja. Akira-chan. No cualquiera puede completar un jutsu por sí solo, especialmente uno médico, y más a tu edad, que requiere un gran control de chakra. Se ha notado tu entrega y esfuerzo, algo que no he notado desde mis tres estudiantes, y es por eso que ahora te estoy haciendo esta pregunta –dijo el Sandaime. Akira estaba a punto de desmayarse- ¿Quieres ser mi estudiante? Te entrenare lo mejor que pueda, lo prometo. Obviamente no podremos vernos todos los días, ya que tengo obligaciones que atender, y tú también debes hacer tus deberes en la Academia. Pero el resto del tiempo, me gustaría que me dejaras entrenarte. Sin embargo seré claro contigo, Akira; no quiero que imagines que voy a darte un entrenamiento para que alcances el estatus Jounin no mas salgas de la Academia, porque eso sería mentira, no cometeré el error de volverte una maquina sin emociones demasiado talentosa por su propio bien, no otra vez. Así que, ¿Qué me dices, Akira-chan? ¿Aceptas?
Si, Akira estaba a punto del ataque cardiaco
No podía creer lo que estaba pasando, el Sandaime Hokage le estaba ofreciendo ser su estudiante, El Sandaime, el tal aclamado Profesor, conocido por su gran sabiduría y ser temible en batalla. Él quería enseñarle a ella, una simple nacida civil. Había solo una respuesta válida en este caso
-Me encantaría –y entonces cayó en cuenta de lo que acaba de aceptar.
Una sonrisa lentamente empezó a cruzar por su rostro hasta que una enorme sonrisa parecía que la iba a partir. Lanzó un grito emocionado y sin pensarlo arrojó sus brazos alrededor del cuello del hombre. Sus ojos estaban sospechosamente húmedos. Akira estaba demasiado feliz para pensar que esa no era forma de dirigirse hacia el hombre más fuerte en el pueblo, y no era que a Hiruzen le importara, con una carcajada envolvió sus brazos alrededor de la niña pequeña.
Siguió riendo mientras Akira hablaba y hablaba emocionada. Parecía estar peleando entre seguir parloteando emocionada o echarse a llorar.
Era una niña tan buena
Solo esperaba estar tomando la decisión correcta
Sabia la presión que estaba poniendo sobre sus jóvenes hombros, era una niña terca y tal vez demasiado entregada para su bien. Actuaba pasiva y tranquila la mayoría del tiempo a causa de crecer en un hogar controlador, pero tal vez con la guía correcta esa fachada de timidez caería y una chica saliente y fuerte saldría a flote. Hiruzen Sarutobi, Tercer Hokage de la Hoja, se aseguraría de que esa mascara se fuera y solo quedara la Akira real.
Era una promesa
Uno supondría que al ser una Aldea Ninja lo secretos eran guardados celosamente, y que los rumores de algún ninja se desvanecerían en el olvido sin que se le diera importancia. Pero esto no era así, al contrario de hecho. Para ser una Aldea Ninja era increíble la velocidad con la que viajaban los chismes, los rumores eran pan de cada día, especialmente cuando involucraban al líder de la aldea. Así que no estaba realmente sorprendido cuando escuchó a varios ninjas rumoreando acerca de una nueva estudiante del Sandaime. Era increíble que sus ninjas fueran tan… comunicativos, uno pensaría que al ser ninjas serían más discretos.
Varios ninjas lo miraban incrédulos a pesar de que trataban de ser cautelosos. Continúo así unos días antes de que finalmente alguien se atreviera a preguntarle directamente. Fue Raido Namiashi, como su guardaespaldas, que le preguntó si los rumores eran reales.
Con una sonrisa tranquila, el Sandaime respondió
-Por supuesto –No tenía que dar más explicación. De hecho, acostumbraba a no darlas, y no iba a iniciar ahora
Raido abrió los ojos. Desde los tres legendarios Sannin, el Sandaime no había tenido ningún estudiante.
Ese chico debe ser algo especial para que haya sucedido de un momento a otro
-Puedo preguntar ¿quién es? –cuestionó Raido. Una inmensa curiosidad lo embargo. Cuando se había enterado del rumor que circulaba por toda la aldea, estaba comiendo con Genma, Aoba y Asuma. Kurenai había llegado con la noticia viéndose atónita, se sentó junto a Asuma, quien pronto se sonrojó aunque este lo negara, y paso a contarles el rumor.
Al principio todos estaban incrédulos, Asuma comentó que su padre estaba demasiado viejo como para tomar un estudiante, pero entonces Raido logró notar algo en Genma; no fue mucho y no duro tanto tiempo, pero hubo un atisbó de reconocimiento en sus ojos, como si el supiera algo que ellos no
-¿Tienes algo que contarnos, Genma? –pregunto Raido frunciendo el ceño
Al verse objeto de varias miradas, Genma soltó un suspiro, movió el senbon en su boca y habló contemplativo
-No sé nada en concreto, en realidad. Es solo que creo saber quién es la persona que el Sandaime acogió como estudiante pero solo es un presentimiento, nada más
-¿Quién crees que es? –preguntó Asuma de brazos cruzados
-Hace unos días hubo un accidente con un civil –empezó Genma – Yugao salvo a un niña y luego la dejo con el Sandaime. Un par de hombres borrachos trataron de lastimar a la niña, pero no llegó a más. Yugao los dejo inconsciente antes de que pudieran atacarla. Los padres de la niña fueron notificados, y fueron a la torre Hokage, yo fui a notificar su llegada y cuando estaba a punto de entrar a la oficina del Hokage la pared a mi lado explotó dejando un gran agujero. Pensando que era un ataque entre preparándome para pelear –Genma soltó un bufido y algo parecido a una sonrisa burlesca- Cuando entre encontré al Hokage ileso, la causante de tal estruendo resultó ser la pequeña niña a la que habían tratado de agredir. De un solo golpe logró perforar la pared
Decir que los demás estabas pasmados era poco; a Asuma casi se le cae su cigarrillo de la impresión. Genma siguió hablando como si no le importara sus expresiones
-Cuando subieron sus padres la niña les dijo que quería ser un ninja. No sé lo que habrá pasado antes de que yo llegara pero en ese momento el Hokage estaba realmente entusiasmado, orgulloso de que la niña se haya enfrentado a sus padres, aunque su padre pareció no importarle mientras su madre lucia como si fuera desmayarse en cualquier momento. El padre fue quien acepto meterla en la Academia –Esta vez Genma dio una sonrisa en toda regla- la madre estaba demasiado horrorizada como para poder hablar. Al final, el padre lleno los papeles, y estoy seguro que esa niña ahora debe ser una estudiante de la Academia
-Así que –habló Kurenai- tú crees que la nueva estudiante del Sandaime es esa niña
-No puedo pensar en alguien más –dijo Genma volviendo a su pose relajada
-Bueno, creo que va a ser interesante ver a esa niña ser entrenada por mi padre
-Yo aun no lo puedo creer –dijo Aoba
Después de esa charla, Raido fue directamente a la Torre Hokage a confirmar lo oído.
A pesar de su emoción, Akira no compartió las noticias con nadie. Su familia se enteraría, eso era obvio pero por ahora prefería mantenerlo en silencio. Así que no dijo nada, no mostró signo de que algo había pasado y siguió con su rutina normal
Las clases con el Sandaime empezaron al día siguiente.
Fueron a un campo de entrenamiento y se sentaron a la sombra de un árbol
-Está bien, Akira-chan –dijo Hiruzen – Quiero que me escuches con atención ¿entendido?
Akira asintió
-Tienes una gran fuerza ¿pero de qué sirve esa fuerza si no la sabes usar? –preguntó Hiruzen con astucia
Akira frunció el ceño y pensó profundamente.
No se le que ocurría nada
-No se –dijo Akira- Para hacer daño, tal vez
-Eso es verdad. Esa fuerza puede servir para hacer daño –El Sandaime se puso serio mientras le daba una inhalada a su pipa – Pero a que le haces daño es lo que debes preguntarte. Porque si tú no sabes cómo controlar esa fuerza con la que has sido bendecida, podrías hacer daño no solo a tu adversario si no también a tus compañeros y no queremos eso ¿verdad? –Akira negó rápidamente – Ser fuerte físicamente no te basta para llegar a ser un buen ninja. Tienes que saber cómo controlarla, como moverte para causar el mayor daño a tus adversarios sin lastimar a tus amigos. Debes aprender que tu fuerza no te hace invencible porque muchas veces tal fuerza puede volver a un ninja arrogante, haciendo que se lance a una batalla sin pensarlo, ya que está seguro que con su fuerza podrá ganar en un instante. Pero eso no es así ¿entiendes porque? –Al ver que Akira no respondió, el Sandaime siguió hablando - Para todo hay un camino a seguir, una forma de hacerlo, una manera de no exponerte a daños innecesarios que pueden ser evitados. No puedes esperar que con tu fuerza descomunal todo se resuelva. Tiene que haber una estrategia en todo lo que hagas, así no desperdiciaras tal fuerza y podrás hacer un rango de daño lo mínimo posible. Así no te expondrás a posibles daños y no dañaras a tus compañeros por accidente. Fuerza no es igual a poder
Akira jamás había pensado en eso.
Siempre había sido tratada con cautela por parte de sus padres, jamás dejando que se acerque a algo delicado de la casa y nunca permitiendo que se acerque a otros niños sin antes una advertencia sobre no mostrar su monstruosa fuerza. No podía tocar nada frágil porque era seguro que lo rompiera al tomarlo demasiado duro, o que de los nervios se le cayera y se rompiera.
No importa por donde se vea, siempre rompía todo
-Entonces vas a enseñarme como controlar mi fuerza y poder usarla contra mis enemigos sin que se convierta en un problema para mí –afirmó Akira con una sonrisa
El Sandaime asintió devolviéndole la sonrisa
-De hecho, he estado pensando en un estilo de Taijutsu que te convenga a la perfección –dijo Hiruzen sacando un pergamino algo viejo. Se veía un poco delicado y estaba amarillo en algunos lugares. Akira no quería pensar en cuanto tiempo había estado guardado, esperando por ser utilizado – Asumo que como hija de artistas sabes bailar
La miró, esperando confirmación. Akira asintió
-Bueno, podría decirse que este Taijutsu toma facultades tanto del baile como de lucha. Se llama Yugachi* y esta principalmente basado en el Goken*. Es una técnica donde se altera el esquivar los golpes del oponente con movimientos de danza al mismo tiempo que se contra ataca con un golpe de gran fuerza. Lo halle hace algún tiempo en unos pergaminos antiguos y lo aparte pensando que tal vez me serviría en algún tiempo a futuro. Y tenía razón. Así que- el Sandaime se paró con una sonrisa y se ubicó en el medio del campo – Lo primero que vamos a hacer es ver cómo es tu ataque, después veremos tu defensa ¿está bien?
-Claro
De un salto, Akira llegó a su lado.
La sonrisa que tenía el Sandaime hizo que los pelos de la nuca se erizaran, algo no estaba bien con esa sonrisa, y tenía miedo de averiguar que era. El Sandaime se arrojó su sombrero y con la otra mano se quitó el manto, debajo llevaba un traje negro con armadura en el hombro gris mientras que el brazo derecho y un casco ninja con el kanji para Tercer Hokage en la parte posterior.
De hecho se veía realmente intimidante.
¿Y se supone que tengo que pelear con… él?
Akira tragó el nudo en su garganta.
Sabía que no había posibilidad de vencerlo, pero de todas formas lo daría todo
El Sandaime se puso en posición. Estaba listo para luchar, aunque por la sonrisa en su rostro podrías decir que estaba jugando. La cara de Akira mostraba determinación. Colocó sus manos empuñadas enfrente de ella y, entonces, atacó.
Corrió hacia el levantando el puño y cuando estaba a punto de golpearlo el Sandaime agarró su mano mientras daba media vuelta en sí mismo y la tiraba sobre su hombro. Con un grito salió volando hasta el otro lado del campo
-No te apresures en atacar, el enemigo puede usar tu propia fuerza a su favor, tal como lo hice yo –explico el Sandaime sonriendo.
Se veía demasiado entretenido en opinión de Akira
Akira se levantó y volvió a atacar.
Esta vez lo primero que hizo fue dar una patada mientras daba una vuelta, el Sandaime interceptó su pie en pleno vuelo y le mando un golpe a la cara. De nuevo, Akira termino tirada en el piso.
Se quitó el sudor de la frente. Esto era demasiado difícil. Ella ya sudaba y no habían pasado cinco minutos mientras que el Sandaime lucia demasiado satisfecho parado con una pose relajada en su lugar
-Para un ninja la paciencia es esencial
-¡Deja de soltar frasecitas y de burlarle de mi! –gritó Akira sin ninguna gota de paciencia y volvió a atacar.
Esta vez no ataco de primera, bajo el cuerpo hasta que tocó el piso y se apoyó con una mano mientras mandaba una patada a los pies del hombre. Sin ningún problema, el Sandaime esquivó dando un salto.
Akira soltó un suspiro. Esto iba a ser definitivamente más difícil de lo que pensaba
Solo desearía que el Hokage no luciera tan divertido viendo sus intentos
Shōsen Jutsu: Jutsu Palma Mística
Yugachi: Está basando en el Hung Gar que es un sistema de Kung Fu desarrollado en el siglo XVII, es considerado un sistema Nam Pai, su traducción es "Boxeo de la familia Hung" fue elegido sus movimientos fuertes que representan la tierra pero también está basado en Tai Chi estilo yang que es principalmente fluidos elegantes, que actuando concertadamente con el medio ambiente
Goken: El Puño Fuerte es el estilo de lucha característico de Guy y Lee, tiene como propósito hacer el mayor daño físico posible. Es exactamente lo contrario al Puño Suave que es utilizado por el Clan Hyuga que hace que los daños sean al Sistema Circulatorio de Chakra
Entonces, cuéntenme, chicos ¿Qué les pareció el capítulo de hoy?
He decidió que de vez en cuando les dejare un dato curioso sobre la historia. Así que este es;
Dato Curioso: Desde el principio que pensé en escribir esta historia decidí que Akira debía tener la piel morena. ¿Por qué? Bueno, porque nunca he leído alguna historia tanto en ingles como en español donde la protagonista tenga la piel morena. y como latina se me hace un poco difícil identificarme con un personaje tan pálida como una pared asi que ese fue un punto fuerte para mí.
Espero que les haya gustado. Nos leemos el próximo domingo con un nuevo capítulo. No se olviden de comentar.
¡Hasta luego!
04/09/2019
Este capítulo ha sido editado
Espero lo disfruten
