Buenaaaaas! ninguno de los personajes de Inuyasha me pertenece, solo son un pequeño puente para que mi historia pueda llegar a ustedes por este canal! comentario adicional abajooo!
El sabio del Pantano
Kaguya fue una princesa hace miles de años atrás, su historia era contada a los niños y niñas que soñaban con ser caballeros, una hermosa princesa de la luna que cayó a los encantos de un joven mortal y corriente ser, la historia difería mucho de la realidad, su hermano Kai nunca había querido que su hermano fuera la sucesora de sus padres, por lo tanto enloqueció su mente y alma al robar a su hijo recién nacido, la mujer enloqueció a tal punto que su poder fue corrompido por el mayor odio y amor una combinación peligrosa, la cual la había hecho casi invencible, esa pizca de amor que aún quedaba en lo más recóndito de su ser palpitaba, y ella sabía que aquello podría ser su mayor debilidad, su estocada final, por eso necesitaba a Koga a su lado, quizás no fuera de mucha utilidad en aquellos momentos pero sabía que cuando llegara el momento el le daría su vida por la de ella.
-. Mi señora...- La voz baja de aquel hombre no la inmuto, seguido de una explicación detallada de lo ocurrido en Motu, en donde se encontraban los reyes y reinas exiliados por su poder, sabía que Koga no duraría mucho y eso era un beneficio, cada vez que Koga era dado por muerto él rondaba con su alma por el terreno de la batalla, y traía la mejor información posible.-...él niño aún lo siguen buscando, Inuyasha y Kagome estan cada vez más cerca mi señora...-
-. El tiempo y el conocimiento esta de nuestro lado Koga...- Le dijo mientras un espejo con marco dorado ovalado le mostraba a sus enemigos.- Ni Inuyasha ni Kagome podrán con lo que tengo preparado, sigue así y nadie notara lo que muy pronto les tengo preparado a tus viejos amigos...- El espejo le regreso la imagen de un hombre con ojos borrosos, este le devolvió la mirada como si supiera que estaba allí, y sintió tanto odio que quiso gritar, pero el tiempo se lo daría todo.- Ve...- Susurro y Koga desapareció de un pof de la habitación oscura y siniestra.
Inuyasha observaba a Kagome, el tiempo y los años eran prueba de que la mujer cumplía con su palabra, Kagome era dedicada a lo suyo, y a Inuyasha eso le atraía en cierta forma, quizás en otras circunstancias le habría propuesto ser su esposa si aquella guerra no hubiera iniciado.- Inuyasha...- Se encontraban en un pantano descuidado y sucio, Kagome que iluminaba todo mediante una pequeña antorcha lo guío mediante un pequeño e inservible muelle, pudieron apreciar ante la penumbra un nihil que los esperaba, de piel pálida y venosa los miro con sus ojos vacíos y les dio la bienvenida, Inuyasha y Kagome la siguieron a través de la ruinas y observaron templos destruidos, maleza salvaje y descomposición en el lugar, se adentraron un poco más en el terreno y en el centro de un pequeño pueblo se encontraba un choza de palmas cecas, la nihil los adentro a la pequeña choza la cual estaba habitada por un hombre mayor, de piel morena llena de pecas y arrugada por el tiempo, ojos vidriosos haciendo notar su falta de visión, los recibió con una sonrisa ausente de dientes, sin cabello alguno aquel hombre aparentaba unos cien años.- Bienvenidos...- Les dijo con voz tan ronca y gruesa que se sorprendieron al momento del saludo, ninguno había escuchado una voz tan llena de sabiduría y amabilidad en años.- Espero que mi morada sea de su agrado...-
-. Gracias por recibirnos...- Dijo Kagome sonriendo un tanto inquieta.- Hemos escuchado de su gran habilidad para encontrar personas y quisieramos...-
-. ... quisieran que consigan al joven Seth Rush...- Interrumpió el sabio.- Antes de buscar al futuro creo que deben mirar al pasado para entender que están buscando en realidad...- Le dijo, mientras que un joven menudo les daba unos tazones con una bebida de apariencia fétida.- Tomen mi té especial, Augusto le ha agregado mi toque personal finalmente...- Inuyasha y Kagome tomaron asiento en catres disponibles para ellos mientras Augusto con su cabello rojo y ojos verdes los miraba con atención.
Ambos tomaron, habían sido advertidos por Emir Dos Muertes que el sabio era un hombre enigmático que no trataba a nadie que no pudiera ser ayudado por él, cuando preguntaron por el nombre de aquel hombre Emir no les dijo ni una palabras, pero les advirtió que no preguntaran aquello, era un tema que no era de importancia para el viejo pues ya era viejo y había vivido mucho, que su nombre ya no importaba, cuando ambos tomaron aquel brebaje sintieron un tirón en sus estómagos y pensaron por un momento que morirían pero algo los llevo de nuevo a donde estaban, para cuando abrieron los ojos observaron una pradera hermosa el sol les pego el rostro y lo sintieron tan real que no entendían donde estaban.
Entonces Él Sabio los observó, estaba de pie sin camisa y un largo pantalón suelto, su cuerpo estaba lleno de tatuajes que al momento de darles la espalda llevaba una gran salamandra tocando con su boca a la cola de otra salamandra, formaban un circulo grande en su espalda y eran rodeadas por otras criatura, entre ellas un pequeño animal que no supieron reconocer estaba en la esquina de aquel cuadro, los miro con sus ojos opacos y sonrió.- En mi espalda llevo a cada uno de los animales familiares...- Les comentó mientras Kagome e Inuyasha lo seguían dudando de lo que pasaba.-Es una antigua tradición...-
-. ¿Qué hacemos aquí?-Preguntó Inuyasha.
-. Esto era el reino de Noxexs...- Inuyasha no lo podía creer, aquel lugar no podría ser el lugar que lo vio crecer, era un lugar hermoso y lleno de vida.- Un niño no es malo porque nace malo...- Dijo mientras caminaban unos metros más y se encontraban con un pequeño río.- Un hombre se vuelve malo al pensar que merece todo por nada...-Luego de aquellas palabras continuaron su camino, y ahora el castillo ahora más que familiar para ambos estaba a su vista, entraron y observaron todo tan iluminado que les sorprendió, pero más aún a la mujer que estaba frente a ellos.
Kaguya se encontraba con una prominente barriga, y frente a ella un hombre de ojos y cabello dorados, en contraste con los de Kaguya negros y ojos verdes olivas, ambos discutían, la princesa Kaguya lloraba de impotencia.- No puedes ser así en la vida hermano...-
-. Hermana lo que cargas en tú vientres es un sangre sucia...- Recalcó el hombre.- Haz mezclado nuestra sangre con alguien tan impuro, una total escoria para nuestro pueblo, no puedes pretender que aún sigas en la linea sucesoria al trono, y mucho menos que eso que crece dentro de ti viva...- Kaguya le dio una bofetada, y la escena cambio tan rápido como pudo, ahora Kaguya se encontraba en una habitación delirando, mientras su hermano tomaba a su bebé en brazos y lo entregaba a una mujer oculta en las sombras.- Mata a la criatura y olvida todo lo que has visto...- La hechizo, pero la mujer no cayó totalmente en el encantamiento, y huyó tan lejos como pudo.
Kagome miro a Kaguya postrada en aquella cama, llena de delirios y en mal estado, hasta recuperar un poco la consciencia pasada las horas y quizás días, cuando la mujer preguntó por su bebé, su hermano solo pronunció de forma ruda una frase que la marcaría por siempre.- Lo he matado...-
Kaguya por un momento quedó estática, sin poder moverse ni un poco, pero luego llego la ira, el desespero la angustia y luego algo tan profundo y maligno como el odio inundo el corazón de la princesa Kaguya.- ¡Reinaras tú y tu descendencia hasta que llegue alguien como mi bebé para destronarte y morirás solo y amargado!- Poco a poco la luminosidad del lugar fue decayendo.- No quedará nada de ti, y nadie te recordará por nada, ¡Asesino!- Exclamo mientras que tomando fuerza desde lo más profundo lo maldijo a él y toda su progenie.- ¡Maldigo estas tierras hasta que me devuelvas a mi hijo!- Y tan rápido como llegaron se esfumaron y fueron despertados de aquella visión.- Espero que les guste mi té de fresas...- Ambos aturdido fueron atendidos por el siervo del sabio, pasado unos minutos Inuyasha preguntó.- ¿Mi familia es...?-
-. Claro...- El sabio aclaro.- Cuando tu antepasado destrono a el sobrino nieto de Kaguya esta le sonrió a tú familia y han reinado hasta hoy día...- El sabio explico e Inuyasha siguió escuchando.- Kaguya ha utilizado a todo el mundo para un propósito, todos hemos sido parte de su juego ahora deberán detenerla...-
-. Pero esto...- Kagome estaba un poco exasperada por toda la información dada.- No nos da absolutamente nada...-
-. Te equivocas...- Le respondió el sabio.- Kaguya fue condenada y encerrada en un mundo aparte de nosotros, en la nada y fueron hechos cinco instrumentos para encerrarla ahora deberán todos los involucrados que se beneficiaron de alguna manera por su ira recrear cinco piezas y así destruirla...-
-. ¿Pero su alma aún no estará en paz?- Preguntó Kagome.
-. Esa es una pregunta sabia...- Señalo el sabio.- Debe enfrentarla alguien de alma libre, alguien cuyo destino influya en la vida de los demás solo y cuando este aparezca, con la convicción de entender de que aunque la ira de Kaguya puede estar justificada no es preciso que haya iniciado una guerra, la ira es un estado en el que todo hemos pasado en algún momento, la ira de perder a un ser querido, la ira de perder a un hermano o hermana, la ira de perder ante la locura...- El sabio los miro y tomo un poco de té humeante.- La ira es una fase, Kaguya se ha aferrado a ella durante mucho tiempo y es hora de que alguien pueda llevarle un poco de paz, si no es así el tiempo para todos ustedes seguirá detenido...-
-. ¿Como darle paz a alguien cegado por el odio?-Preguntó Inuyasha molesto.- Ella no podría ser derrotada de una manera tan fácil...-
-. Tienes razón...- Apoyo Kagome.- Es demasiado fácil para ser verdad.- Ambos estaban pensando en el desperdicio de aquel viaje y la información dada.-
-. Creo que deberías de ver esto...- Augusto fue llamado por el sabio de un chasquido de dedos del sabio, enseguida el chico le tendió a Inuyasha un pequeño bulto cubierta por un harapo viejo.- Hace mucho tiempo cuando aún era un simple niño miraba a la luna y le rogaba porque me diera respuestas, verás nunca fui criado por mis padres.- Inuyasha destapo el bulto y era una pequeña águila de cristal.- Cuando llegue aquí a Sotoeternal no tenía más de quince, y entre en una de las ruinas que vieron al llegar, un nihil me hizo preguntas que yo me hacía todos los días, cuando entre lo primero que sentí fue un poder dentro de mi, un calor hermoso y acogedor, y luego miles de almas aparecieron ante mi...
Cien personas en una habitación una mitad con ropas finas y hermosas joyas, la otra llena de historias escritas con tinta en su piel, con todos tenía algo, los ojos de algún pariente lejano las pecas mi nariz y mis labios de todos tenía algo en común, cuando los mire bien quise hacer miles de preguntas, hasta que un hombre de cabellos largos y negros me miro sonriendo, junto a él había otro ser mucho más alto y de mi color, ambos me explicaron que ellos eran mi familia, ellos eran mis raíces, entonces vi algo que me aterro tanto que por un segundo quise que todo acabara, mis padres no estaban entre la multitud, podría decirse que quizás ellos me habían regalado o tirado como se hace con la comida en mal estado, pero ambos vieron la duda en mi mirada y me lo dijeron, ambos estaban vivos y ambos estaban dolidos por no poder estar conmigo, quizás pude haber tenido una vida diferente, pero pensé en lo que me había traído hasta allí, esa era mi vida, y podía mejorarla sin tener que conocerlos, tenía a personas que nunca conocí guiándome y apreciando a un niño por lo que era...- Explico.- Sentí ira, y decepción pero me sentí tan amado que me sentí muy afortunado de conocerlos y de saber que era amado, el amor cura y repara de maneras misteriosas a los corazones como el mío o el de Kaguya, solo hace falta una pieza, y creo que tú hermana la ha descubierto...-
Kagome lo miró y de verdad quiso creer en sus palabras.- Mi hermana no ha dejado nada...-
-. Eso es porque no te atreves a ver más allá...- Le contestó tomando té y pidiendo más a Augusto.- En el camino se les abrirán las oportunidades pero mientras tanto, por favor acepta de este anciano esa pequeña pieza de cristal, he oído que tú madre se encuentra muy enferma...- Le dijo el sabio trayendo a Inuyasha amargos sentimientos.- Estoy más que seguro que ella apreciara una pieza tan hermosa como la que te estoy dando...- Inuyasha observó la pieza de cristal con melancolía y no pronunció palabra alguna.- Espero haber dado solución a todas sus preguntas y dudas pero es tarde y deben descansar para partir mañana a primera hora, Sotoeternal no es un lugar para hermosas flores de luz como usted...- Kagome sonrío y se despidió del anciano pero Inuyasha se quedo y el anciano espero hasta que este le hablara.- Tengo miedo...- Dijo Inuyasha como un niño pequeño.- ¿Qué tal si no soy suficiente para esto?-
-. Eres Inuyasha...- Le dijo el sabio- Hijo de Izayoi e Inu no Taisho, ¿Por qué dudas?-
-. Porque...- Sentía tanta ansiedad que el sabio entendió que quería el joven.- Porque no debí ser rey...-
-. Estoy seguro que tú hermano estaría dispuesto a seguir a un Rey como tú...- Inuyasha levantó su mirada confundido.- Estoy ciego, pero mis oídos escuchan muy bien aún, y creo que ambos escogieron su camino, tú decidiste enfrentar a tú madre, tú decidiste tratar de dar solución a todo lo que estaba sucediendo a tu alrededor, tú fuiste el que tomo esas decisiones, tú hermano ha tomado otras que han influenciado también a otras personas, ser el primero o el último no importa lo importante es como te comportas en el trayecto que puedes mejorar y a quien puedes ayudar...- Le tendió una taza de barró la cual el acepto gustoso.- Hace un tiempo tuve una hija, ella era mi luz era el fruto de mi amor, y di todo lo que sabía de amor hasta más, ella murió hace un tiempo por la guerra, su madre y yo lloramos, pero en mis lagrimas y en las de mi esposa había amor aún así en aquella circunstancia, porque habíamos amado y porque nos recordaban que nuestro mayor tesoro estaría siempre en nuestras memorias, verás...-El sabio suspiro y tomó un poco de su té.- A veces no podemos hacer felices a todos, no superamos ciertas expectativas que tienen sobre nosotros, pero eso no significa que no cumplamos con las nuestras.-
-. Es fácil decirlo viniendo de usted, es un sabio...-
-. Que mi rostro no te confunda.- Sonrió.- No he tenido una vida fácil, y la muerte de mi hija ha sido lo más doloroso que he podido pasar, pero estoy seguro que ella vivió como quiso y pudo, fueron sus decisiones no las mías, no dependemos de otros, ella dependió de mi hasta cierto punto, y luego allí hizo su vida, con miedo y curiosidad, pero sin perder el interés de vivir...- Lo miro tan directo que sintió una conexión más allá de ser una simple conversación.- Tú eres el que quiere ayudar a terminar esto, y tu buena voluntad sera recompensada...-
Inuyasha aún inseguro cambió de tema y preguntó por sus tatuajes, el anciano rió de buena gana y le sugirió que fuera a dormir, ambos se despidieron e Inuyasa de un impulso hablo antes de marcharse.- Lo siento mucho...- El sabio no entendió aquella disculpa.- Siento lo de tú hija y de que no pudieras conocer a tus padres...-
-. Siendo sincero contigo...- Hablo el sabio con una gota de pícaro en su rostro.- Me he salvado de no estar con mi madre y mi padre, lo más seguro es que estuviera en tu posición...- Rió tan feliz que Inuyasha se contagió de su buen humor.- Nunca me habría acostumbrado a tanta formalidad, y referente a mi hija, ella era tan terca como una mula así que si lamentara su muerte estoy seguro de que vendría y me asustaría del miedo con tal de poder matarme y dejar de sentirme mal...-
-. Su hija era un personaje...- Le dijo.-
-. No has visto nada...-
Ambos se despidieron finalmente, algunas preguntas estaban resuelta ahora solo faltaba emprender el camino y lograr los objetivos...
Fácil no?
Bueno, aquí ta...
Espero que les guste!
Saludooos!
Jenny California
