Buenas!
Tarde pero seguro aún continuo con la historia y si, aún falta muchas cosas por hacer
Ninguno de los personajes de INUYASHA me pertenece, y solo los que no forman parte de el son completamente miooos!
Un Viaje en el tiempo
Valera aquella noche durmió sin descansar, en su corazón había una amarga sensación de como estaba llevando su vida y sin importar que tanto pudo soportar para no reabrir aquella vieja herida recordó aquel día en el que marcaría el inicio de su desgracia.
Ella en aquel momento tan hermosa como siempre se encontraba junto a Salazar y Amira la cual aquel día se encontraba riendo con su padre a la vez que él le hablaba de alguna historia de él y su padrino Miroku, Amira era hermosa joven de ya quince primaveras y sus hermosos ojos grises como los de su padre tenían una luz que inigualable la cual encantaba a todos, su cabello con ondas pronunciadas al final del mismo y su hermosa sonrisa hacían que todo el que la conociera quedara prendado ante su belleza e infinita humildad, Amira no era como Valera en muchos aspectos eran polos opuestos, mientras que Amira decía lo que sentía Valera era muy recelosa de sus sentimientos, mientras Valera estudiaba Amira admiraba la fauna de la isla y cada regalo recibido por su padrino Miroku el cual eran libros sobre la fauna y animales silvestres de todos los reinos a lo cual la gran curiosidad de la rubia crecía mas y mas hasta el punto en que sus padres o más bien decir Salazar alentaba a su hija a seguir sus sueños de viajar y conocer nuevas fronteras, pero Valera mucho más consciente de la guerra en la que estaba instaba a su hija a no seguir con aquello, si no en entrenar durante muchas hora al día.
-. ¡Papá basta!- Escucho decir a su hija.- Tú y mi padrino están locos, pero claro es de esperar tú no eres una persona normal...- Salazar con unas cuantas arrugas y la misma sonrisa que su hija río ante aquel comentario.- Pero sabes, me encantara conocer a Motu y todo el reino de Afora...-Valera al escuchar aquello se alarmó tanto que no pudo suavizar sus palabras.-
-. ¿Con el permiso de quien vas a ir al reino de Afora?- Le preguntó a su hija la cual le dirigió una mirada dura y molesta con aquellos ojos grises.- No iras...-
-. Te equivocas mamá, iré al reino de Afora te guste o no yo soy lo suficiente mayor para tomar mis decisiones...- Contestó, aquellas discusiones eran una constante últimamente en la vida de los Salazar.- Iré con papá, seguro allí podrán ayudarlo con su maldición y no aquí esta isla ya no tiene nada que ofrecernos, debes aceptar eso...-
-. Y tú debes aceptar que no saldrás de esta isla sin mi consentimiento, ¿No entiendes que hay una guerra allá afuera? Miles de personas mueren...-
-. Prefiero morir en un campo que seguir respirando sin vivir de verdad.-
-. ¡Esto no se trata de vivir o morir! Se trata de tú seguridad, cuando acabe la guerra podrás hacer lo que quieras, hasta ese momento no.-
-. Valera los ataques han mermado mucho en Afora, y estoy más que seguro de que estaremos bien.- Salazas miro a su esposa y sin importar que agregó.- Partiremos al final de la tarde, yo mismo nos llevare y no hay más nada que decir o agregar al asunto...- Salazar tan alto e imponente se marcho juntó a su hija, allí empezaría su desgracia.
Luego de dos meses sin haber visto o hablado con su esposo o hija aquella mañana en su hogar vació llegó una invitación que cambiaría su vida.
Un baile por el cumpleaños número cuarenta de la reina, sería algo intimo y muy pocas personas irían debido a la situación actual, pero cuando llego al hermoso y decorado salón de la luna el cual su techo de cristal hacía que las estrellas se observaran y en medió de la pista de baile se encontraba su esposo e hija bailando hasta que un hombre muy conocido por ella fue en dirección a su hija y pidiendo permiso a su padre este le dio su mano sin pensar en más. Amira utilizaba un hermoso vestido azul resaltando sus piel y sus ojos y aquel hombre serio de semblante se relajo ante su hija como si de un tierno gato siendo acariciado se tratara, cuando su esposo la saco a bailar esta no lo dudo por un segundo y con un vestido verde oscuro se dirigió a la pista para estar cerca de aquella pareja.
-. ¡Eres tan encantador cuando te sonrojas!- Escucho las risas de su hija observando al hombre con el que bailaba, sus ojos se dirigieron a él y este le devolvió la mirada apenado pero luego paso a ser algo más, recelo e incluso molesta ya que ella había dejado en claro de que él no era alguien digno para su hija.
Durante las siguientes semanas a su llegada al palacio descubrió para su asombro que su hija y la de la reina congeniaban y ambas entrenaban y charlaban de todo un poco, Suki de dieciocho y su hija de quince eran amigas y eso le agrada, también noto que en sus entrenamientos los gemelos Caine algo que le disgustaba a más no poder, por ello una mañana decidió entrenar personalmente a su hija la cual acepto sin ningún inconveniente, luego de decir lo mal que estaba defendiéndose Salazar intervino.- La ilusiones de Amira son poderosas, no menosprecies los poderes de tú hija...- Salazar se veía un poco más joven desde que había llegado a Afora, se acerco a Valera y susurro palabras crueles en su oído.- Vuelves a menospreciarla ante todos y no dudare de que estas muy mal Valera...- Amira observó a sus padres Valera la observo y sonrío para tranquilizarla.- De nuevo...- Y una vez más empezaron, hasta que Amira de nuevo utilizo una ilusión que hizo que su madre se molestará al punto de acertarle un golpe en el rostro partiendo el labio de la rubia y haciendo callar las voces de los presentes, Valera al notar aquello se apresuró para tomar a su hija y observar el estado en el que estaba.- ¡No me toques!-Dijo la rubia mientra estiraba su mano para alejarla con sus poderes.- Estoy harta...-
-. Estas siendo infantil Amira...- Dijo su madre.- Estamos entrenando y muchas veces has recibido golpes...-
-. Nunca en el rostro...- Refuto su hija.- Papá y yo hemos entrenado mucho más fuerte de lo que tú y yo lo hacemos, he entrenado con Blacke y nunca me ha tocado el rostro, pero como no he hecho lo que has querido me has golpeado el rostro...-
-. ¿Y así pretendías ir por el mundo?- Preguntó Valera, Salazar consciente de lo que podría pasar intervino.-
-. Basta..- Le dijo a su mujer.- No es lugar para discusiones...-
-. Eres una infantil niña que no sabe lo que quiere, no sabes defenderte y pretendes ir por el mundo un mundo en el que hay una guerra en la cual no durarás ni un segundo...- Valera no le importo los comentarios de su esposo y continuo.- Nunca debiste dejar la isla desde un principio, mañana mismo nos marcharemos...- Dijo mientras deba la espalda y se dirigía a la salida.-
-. Te equivocas...- Dijo Amira.- Terminaras solo un día por tus actitudes, soy fuerte y ya soy lo suficiente mayor para tomar mis decisiones y he decidido que viajare y ayudare como pueda en esta guerra...-
-. ¿Ayudar?- Se preguntó Valera.- No tienes a nadie para ello no seas malcriada que mañana marcharemos a nuestro hogar...-
-. Tú hogar...- Valera observó los ojos grises de su hija, su cabello suelto tenía un poco de sangre por aquella herida, se veía sería y determinada se parecía tanto a su padre que tuvo miedo.- No iré contigo...- Dio media vuelta y se dirigió a los Caine, Blacke la protegió colocando uno de sus brazos en sus hombros mientras que Bankotsu la observó con recelo y un poco de odio.-
-. ¿Ves lo que hiciste?- Le grito a su esposo.- Amira es una malcriada y eso es gracias a ti...-
-. Amira es una joven mujer que busca encajar, busca que las cosas se hagan bien y le gusta ayudar, algo que aparentemente tú ya no haces.- Respondió Salazar.- Lo que has hecho hoy no tiene perdón y yo no puedo estar con una mujer que no le importa el bienestar y felicidad de su propia hija incluso si eso significa dejarla ir para adentrase en una guerra...- Valera antes de que Salazar se marchara preguntó.-
-. Permitirás incluso eso...- Dijo referente a la mirada de Bankotsu con ella y la protección de su hermano Blacke.-
-. Incluso permitiría eso si eso la hace feliz...-
Había pasado desde aquello tres años, Valera aquellos tiempos había estado de regreso a la isla sola ya que Salazar había hecho lo impensable y se había quedado en Afora para ayudar en lo que pudiera hasta que una noche inesperadamente sintió intrusos en su hogar, con silencio y pendiente de quien se encontraba a su lado se dirigió a la entrada y luego al jardín que con mucho esmero cuidaba.- Hola mamá...- Entre la luz de la luna distinguió tres figuras con túnicas que cubrían sus rostros, cuando prendió unas cuantas velas noto a su hija ahora ya que dieciocho se encontraba en medio de los hermanos Caine, tomando la mano a Bankotsu el cual la observaba con recelo, los dejo pasar a su hogar y preparo algo caliente mientras los visitantes se acomodaban recordó a su acompañante y cuando regreso a su habitación no lo encontró sintió tanto pánico que en cuanto se volvió a encontrar con su visita inesperada, su hija se encontraba acurrucando a un pequeño niño de cabellos rojos y mirada verde como la de ella, pero tan parecido a su abuelo que Valera lo cuidaba como su mayor tesoro.- Papá escribió en su última carta que el pequeño Gus era una monada y creo que se quedo corto...- Dijo Amira a su madre.-
-. Tú padre y tú siempre han sido más unidos...- Dijo mientras no le extrañaba aquella comunicación entre padre e hija, cuando a ella su madre apenas y le había escrito en todos esos años.- ¿Qué sucede?- Preguntó sin más mientras que su hijo en el regazo de su hija tocaba y admiraba el abultado viente de la misma.- Ya veo...-
-. Tengo seis meses...- Le dijo mientras su hermano tocaba su vientre curioso mientras dentro de este alguien respondía con movimientos aleatorios.- Creo que el pequeño le agrada a su tío Gus...- Tratando de suavizar el ambiente Amira solo observaba a su hermano y este sujetaba su vientre emocionado por tal interacción.- Serán la mejor dupla de la historia.- Agrego.- Bankotsu y yo hemos decidido por mi bien que de momento podría quedarme aquí hasta que nazca el bebé...-
-. Pondrías en riesgo a la isla por traer forasteros hasta aquí...- Respondió Valera.- Lo mejor sería que fueras a Sotolyrios sola.-
-. Quiero a Bankotsu junto a mi...- Dijo Amira.- Seremos padres, quiero que este allí para cuando nazca nuestro hijo.-
-. Entonces creo que no quieres mi ayuda.- Dijo Valera, Amira había cambiado con los años se veía madura y con aire tan determinado como el de su padre, sus ojos grises expresaban preocupación por la vida que llevaba en su interior.-
-. Mamá por favor...-
-. Su energía atrae problemas...- Le dijo, aquello era cierto por lo cual Amira respiro y Banktosu tomo de su mano para mostrar su apoyo.-
-. Estarás segura si tu madre lo dice...- Dijo Bankotsu en un tono suave.- Todo estará bien.-
-. Además estoy seguro que mi pequeña sobrina será una luchadora desde el primer momento...- Dijo Blacke acariciando el vientre de su cuñada y a la vez acariciando el cabello del pelirrojo.- Seremos dos tíos tan geniales que nada ni nadie se acercara a la pequeña...-Valera bufó ante aquel comentario.-
-. Creo que tus esperanzas de que mi nieto sea una niña están totalmente erradas.- Dijo Valera.- En la familia de tú padre el primogénito siempre es niño, las niñas no sobreviven y por eso siempre el primogénito es niño.- Recordó Valera, Amira sonrió y aquella noche daría paso al terrible final.
Un mes había pasado, y Sotolyrios estaba bajo ataque, Valera dejo a Amira sola en la cabaña debido a que estas habían estado discutiendo, cuando llego al sitió ya no quedaba nada ni nadie...
Salazar la culpó de su muerte y se llevó con él a su único hijo, Banktosu y ella nunca fueron amigos y luego de aquello ambos sentían un odio por el otro tan grande que se habían evitado hasta ese día, todo había cambiado y ella también.-Disculpe...- Dijo Min mientras que Valera despertaba de sus pensamientos en aquella banca en el jardín del mar.- Pero pensé que debía despertarla..-
-. Descuida...- Dijo mientras tomaba en cuenta su situación actual y decidió ir hasta sus aposento.- Gracias.-
Los demonios nunca duermen, y aquello valera lo sabia
Aquí de nuevo!
Dejen un review hermoso!
