Al día siguiente todo fue tranquilo, como el adulto sin pelo en el pecho que era, se levantó con todo el animo que un quinceañero de treinta puede levantarse. Ninguno. Luego de lavarse la cara, pudo mirarse reflejado en el espejo, su cara lucía menos estirada que de costumbre, así que, aplicándose cremas, de esas que usaba generosamente, y poniéndose parte del maquillaje. Pudo por fin comer: leche, avena y una manzana. Un claro desayuno de campeones. Pero es que, para hacer el tipo de trabajos que hace, se requiere una dieta estricta, más cuando en la película, era el pasivo. Ahora que lo pensaba, esa era la primera película en la que trabajaba, normalmente subía sus cosas a una página porno donde le daban mucho dinero, pero ¡Wau! Una película era demasiado fantástico. Y, aunque no lo crean, no parecía ser esas películas donde llegan y tienen sexo, no señor. ¡Era una película erótica! ¿Lo pueden creer? Tendría diálogos complejos y todos. Todo basado en una novela real y éxito en ventas. En serio. Su emoción era demasiada. Pero ¿Quién será su compañero? Esperaba que fuera guapo, no como ese Christian Gray. Ese hombre era un asqueroso. Pero por lo que describía la escritora en sus anotaciones, parecía ser guapo. Cabello claro, ojos verdes, y piel ligeramente morena. No recordaba el nombre con exactitud pero parecía tener un nombre muy de chico guapo.

Tararea un poco la canción que estaba en sus auriculares mientras hace su trotada matutina, eran las 6 y necesitaba hacer sus ejercicios matutinos, que su figura no solo era por lo poco que comía. Era un loco con el ejercicio, llegando a hacer barras paralelas y bastante poledance, era todo un experto en el tubo, vaya que sí. Se volvía a la ir del tema. Cómo decía, luego de un rato vuelve a su apartamento y se da una ducha, poniéndose ropa luego del baño.

Baja al estacionamiento y se sube a su motocicleta, ganaba el dinero suficiente para tener esa belleza de moto y también un buen auto. Era un hombre con necesidades varias. Mira su celular, 7:30am perfecto para estar en el set. No puede evitar emocionarse, su primera película de verdad. ¡De verdad, verdad!

—Fuerte de verdad, verdad —tararea con diversión mientras que siente el motor vibrar.

Avanza rápidamente entre los autos, y siente como uno que otro lo puteada. Y estaba bien, son extranjeros estresados.

Llega al lugar a las 8 am, justo a tiempo. Ve a su mejor amiga en la entrada con una sonrisa confiada, parece que sabía que llegaría a esa hora a trabajar. Se lo había pedido antes, el es un muy buen trabajador. Já, que ironía que para hacer lo que le gusta, tiene que tener un horario tan apretado. Siente como le toman del brazo y caminan al edificio que se presenta frente a ellos, entran, saludan a todo el mundo con felicidad y miran al actor que trabajaría con él, recuerda vagamente que había aparcado su motocicleta como debía, así que estaba todo bien.

Cuando estaba en plena escena sexual con uno de los actores escucha un grito, era su compañero el que gritaba, sus ojos estaban en blanco y se agarraba el pecho con completo dolor. Le estaba dando un ataque al corazón, siente como cae el peso muerto encima de el y su respiración se detiene. Comienza a temblar y no puede escuchar lo que los demás gritaban a su alrededor, sólo siente que le quitan el peso de encima y al fin puede respirar con algo parecido a la normalidad.

Ve un par de ojos conocidos cuando de golpe se da cuenta de la realidad, habían muerto encima de el, y por la proximidad el sería el sospechoso principal, lo sabía, era obvio que lo culparían como el asesino.

Siente como pasan una tela por encima de sus hombros y como el calor de los brazos de esa persona lo tranquilizan, un paramedico se había acercado a tomarle la presión, estaba bastante shoqueado aún y apenas y se movía solo, su cuerpo se sentía pesado y sus manos temblaban demasiado.

Un camarografo del equipo le había llevado una botella con agua, cuando un muchacho desconocido se sentó a su lado, no quería que nadie se acercase, se sentía a morir.

—Kuroba-San ¿Le molesta si le hago unas preguntas?

—Por supuesto que sí. —Responde de manera grosera. Mira a su interlocutor y se encuentra con la cara del chiquillo del otro día. —Oh, eres tú. Muy bien, hazlas. —Le hace un espacio para que este se siente a su lado. Se sienta y le tiende la mano, era un vaso con un extraño y misterioso líquido café que desprendía un delicioso aroma.

—Es café, le pregunté a tu asistente y dijo que era algo que normalmente no te permites... Pero pensé que te haría bien. —Kaito agarra el vaso con cuidado y lo acerca a sus labios, bebe un poco y gruñe en aceptación. Estaba buenísimo.

—Ojalá pueda serte de ayuda...

—Kudo, Shinichi Kudo.— Le recuerda su nombre, no era su culpa ser malo con los nombres.

—Lo siento, Kudo-Kun, soy un poco malo con los nombres.

—No importa, ahora, déjeme hacerle unas preguntas...

—Por supuesto...— Se acomoda la manta que tenía en sus hombros y suspira, sintiendo como el frío se iba con cada sorbo de café que tomaba. Habían cosas deliciosas. Y ese café, sabía a gloria.

—A ver... —Murmura. —¿Cuál es su relación con la víctima?

—Solamente profesional, jamás lo había visto antes en persona, solamente en sus películas.

—¿Puede describir lo que vio antes que se desplomara?

—Sólo vi que se agarraba su pecho y caía encima mío, dios, fue horrible, como si hubiera hecho necrofilia...

—... ¿Me dejaría retirarle un poco de maquillaje? Es para hacerle un par de pruebas...

—Por su puesto, aunque, dudo que quede mucho... Tendrás que buscar porque con el sudor el maquillaje se corre y normalmente debemos aplicarnos mucho maquillaje. En cortos lapsos... Podría darte también un poco...

Se levanta, aún desnudo como estaba y deja caer la manta que tenía en sus hombros. Dejando que el calor del ambiente erizara los cabellos de su vientre, los únicos cabellos que tenía por cuenta propia (aparte de los de su cabello y cejas, claro está). Sintió la mirada profunda y caladora del detective, sintió como un dedo de él recorría su cuello buscando rastros de maquillaje. Cuando encontró, en su clavícula, extrajo un pequeño hisopo para sacarle la muestra y, muy lentamente, vio como él se agachó delante de él para verlo con minuciosidad.

—Lamento tener que hacer esto pero es procedimiento.

—No, no lo es.

—Claro que no, pero tengo que tener toda la información posible.

Ve como este se relame los labios y siente una ligera corriente atravesar su cuerpo, su cara estaba justo en su miembro y tomarlo de la cabeza para follarle la boca se veía tan fácil que daba miedo. Debía aguantar, cuando este tomó las puntas de la manta y la levantó, sintió como la tela recorrían toda la parte de atrás de sus piernas, su espalda y como se cerraba en su cuello. Fue una acción tan sexual que cualquiera estaría excitado. Sólo que él era un profesional, un gran profesional en lo que de trataba de sexo. Nadie podía excitarlo a menos que el quiera.

—Sí quieres verme más de cerca tendrás que invitarme una cena, por lo menos. —Lo molesta, mitad broma, mitad serio. No esperaba aquella respuesta.

—Sí, debería hacerlo, pero luego del caso ¿Vale?

"Oh jojojo, esto se viene divertido"

Porque, con trauma o no, Kaito quiere comerse a ese detective, y si él le corresponde, el no se le negará para nada. No viendo a ese muchachote tan buenorro que caminaba delante del.

Quizás debería ponerse su ropa. Aunque andar desnudo era una cosa muy cómoda. Ya recordaba a ese chiquillo ¿Sherlock? Que también andaba desnudo por la vida. Hm... A su actor le daba duro contra el muro en cualquier momento. Era tan apetecible, con ese acento británico tan delicioso... ¿Shinichi hablará en ingles? También deberá tener una voz maravillosa, aunque a Shinichi no quiere solo escuchar su voz normal o sensual. Quiere escucharlo gemir, escucharlo gemir en su oído como una gata en celo, dios. Eso sí lo estaba excitando.

Maldición. Se había perdido tanto en sus pensamientos que no pudo evitar estremecerse cuando sintió el puño de su amiga en su hombro.

—¡Vístete! —Le había dado un bóxer, se lo puso con rapidez y miró nuevamente a Shinichi, estaba llamando a todo el mundo y parecía querer dar a conocer su opinión, realmente parecía ser que tenía una buena explicación y el le gustaría escucharlo.

Aunque primero lo primero y a ponerse el bóxer. Mínimo. ¡Ah! Y tomar otro café.

Notas:

No mucho que decir.

Un saludo especial a Asakura Alice por su comentario.

Besos~