— Neji Hyuga.

Bien, la rubia no se había equivocado, el muchacho sí que era un Hyuga, pero no podía comprender lo que estaba haciendo en Akatsuki, su familia era muy rica y no tenía la necesidad de andar mendigando cuidados.

— No diga nada, sé lo que está pensando ¿por qué razón un Hyuga necesitaría de la absurda caridad?

La mayoría de las personas presentes fruncieron el ceño por el comentario del chico, Tsunade no era la excepción pero decidió serenarse para poder hablar con el castaño.

— Tienes razón, me lo pregunto, ¿por qué alguien de tan buena familia cómo tú se dignó a "rebajarse" pidiendo nuestra ayuda?

Ok, Tsunade no podía evitar contratacar y las mejillas sonrojadas del chico le decían que había tenido éxito.

— No tengo el apoyo de mi familia, ellos han decidido dejarme a mí suerte.

— ¿Y eso por qué?

— ¿Quieres la versión resumida o los detalles?

— Tengo tiempo, así que los detalles si no te molesta.

Tengo 18 años, mi padre es el fallecido Hizashi Hyuga, hermano menor y gemelo de Hiashi Hyuga, no tengo hermanos y no sé quién fue mi madre, ella siempre ha sido un completo misterio, nadie en mi familia sabe de ella y mi padre nunca quiso decírmelo, cada vez que le preguntaba me gritaba que dejara de hacer preguntas estúpidas y se ponía nervioso o se echaba a llorar.

Solía tener una tía llamada Hana, la esposa del tío Hiashi, ella era un verdadero ángel, nos trataba a mí y a mi padre con tanta amabilidad y dulzura, como si fuéramos las personas más importantes en el mundo. Ella falleció, pero esa dulzura fue heredada a su hija mayor Hinata, y desafortunadamente la menor, Hanabi, no lo hizo.

La familia Hyuga se rige por una jerarquía, si, tan anticuado como suena pero es cierto. La división es muy sencilla y pequeña, hasta parece algo ridículo llamarlo jerarquía pero así funcionan las cosas: dos familias; la principal y la secundaria.

Los miembros de la familia principal son habitualmente los primogénitos, el primer hijo de cada líder es respetado e incluso venerado, puede que seas hijo del primogénito pero si no fuiste el primero en nacer, te degradan a la rama secundaria.

Ese fue el caso de mi padre, solo fueron 5 minutos de diferencia pero eso no quitaba el hecho de haber sido el segundo en nacer, lo degradaron a la familia secundaria y por consiguiente a mí también.

Para que ni los lideres ni los miembros del clan olviden a donde pertenece cada quien, en algún momento no muy lejano a su nacimiento, a los de la rama secundaria se les pone un tatuaje en la frente.

Neji se sacó unas vendas que tenía en la frente revelando una equis de color verde en medio de dos líneas horizontales

Para los líderes de los clanes es un simple tatuaje, pero para nosotros es el eterno recordatorio de que siempre seremos inferiores a ellos, y de que nuestro destino está marcado desde nuestro nacimiento.

Hay ocasiones especiales en las que el primogénito no da señales de ser un buen heredero, por lo cual si llega a tener un hermano no se le pondrá el sello, se esperara a que el menor cumpla la mayoría de edad y si es más apto para el puesto de heredero que el primogénito, él se convertirá en el nuevo líder del clan mientras que al hermano mayor se le degradara a la familia secundaria.

Se colocó nuevamente las vendas.

Yo tenía 6 años cuando mi padre murió y quedé al cuidado de mi tío Hiashi, lo detestaba, a él y a toda la rama principal, para empeorar las cosas mi tía Hana murió solo un par de días después, dando a luz a Hanabi así que no tenía nadie que me consolara, pero ningún consuelo habría servido, no iba a perdonar que mi tío causara la muerte de mi padre.

Todos en esa habitación querían saber a qué se refería con eso último, pero no queriendo interrumpirlo callaron.

Apenas tuve la edad suficiente para cuidar de mí mismo Hiashi-sama (todos notaron que había más familiaridad en ese término que en el de tío) me encomendó el cuidado de sus hijas, según sus palabras yo debía agradecerle aquel "honor".

Hinata se había vuelto tan dulce y bondadosa como lo había sido mi tía Hana pero en medio de mi odio yo no era capaz de verlo, mientras que Hanabi era seria y fría como Hiashi-sama, ella era la favorita del clan. Las detestaba a ambas, y me fastidiaba mucho tener que ser su niñera así que las trataba mal.

Después de tiempo me enteré de cierta información que me hizo replantearme el odio que sentía hacia la familia principal, convirtiéndome en alguien muy protector para con mis primas, en especial con Hinata cuando noté esa aura angelical que la envolvía como pasaba con mi tía Hana.

Flash back

Recuerdo un día de escuela que tuvimos alrededor de mis 15 y sus 13 años, las clases eran sencillas para ambos pues ella era una estudiante dedicada y yo había sido llamado prodigio, los descansos los pasábamos juntos y solíamos tener amenas pláticas en el camino rumbo a la mansión Hyuga.

Ese día ya nos estábamos yendo cuando le agarró el trasero a mi prima, Hinata siendo la chica dulce y tímida que era solo se sonrojó, pero yo no iba a ignorarlo.

¡Hey, aprovechado! Parece que a ti no te han enseñado que debes respetar a las mujeres.

Ja — se atrevió a reírse el muy canalla — ¿y quién me va a enseñar?, ¿tú?, solo eres un doncelucho inútil — bufé molesto mientras Hinata miraba con lastima al pobre tipo que se atrevió a insultarme.

Más tarde

Creo que te pasaste Neji-nisan

¡Bah! Ese canalla debía aprender su lección.

Comenzamos a caminar dejando atrás a ese depravado, las cosas no terminaron bien para él, pero eso se sacó por aprovechado.

Fin del flash back

Cuando perteneces a un clan hay varias reglas a las que debes apegarte y en clan Hyuga siempre ha sido muy conservador, los varones pueden elegir a su pareja, ya sea alguien del clan o ajeno a él, a menos que el elegido sea un protegido del líder, cuando eso pasa necesitan el consentimiento del líder.

Los donceles y las mujeres no tenemos esos derechos, siempre nuestras parejas deben ser bajo el consentimiento del líder, la verdad nunca me había importado, tener pareja nunca estuvo en mis planes, solo hacer notar a la rama secundaria y nada más, pero yo no esperaba llegar a enamorarme.

Flash back

Mansión Hyuga

Neji-nisan — mi prima me llamó.

¿Qué pasa Hinata-sama? — pese a que éramos primos la estúpida jerarquía me obligaba a usar esa clase de honoríficos con ella.

Tengo que hacer un proyecto del instituto y pues como tus estas en una clase más avanzada, quería saber si... — comenzó a jugar con sus dedos mirando el suelo como si fuera la cosa más interesante del mundo y su cara estaba sonrojada, lancé una pequeña risilla.

Siempre hacia lo mismo cuando estaba nerviosa, y ¿Cómo se ponía nerviosa?, pues por muchas cosas, cuando hablaba con alguien (en especial con varones), cuando alguien se le acercaba de mas, cuando pedía algo, se veía tan indefensa e inocente, por eso la cuido más ella, es como mi hermana y temo que le hagan daño.

Claro que te ayudo con tu trabajo.

¿Co-como supiste lo que te iba a pedir?

Es que te conozco como la palma de mi mano

Ah, Neji-nisan, hay algo mas — la mire interrogante —. Es en parejas — ya no me gustó para donde iba la conversación — mi compañero viene en la tarde.

Es doncel ¿verdad? — Su silencio fue mi respuesta—. Con mayor razón te ayudare, no te quiero dejar con cualquier aprovechado.

Pe-pero él no es un aprovechado, es de los más respetuosos del instituto, hasta me defiende de los chicos, es un buen amigo.

Ignoré su comentario, para mí todos los varones eran iguales

Más tarde

Estaba ayudando a Hinata-sama con su tarea cuando nos dio hambre, me excusé con ella para ir por unos bocadillos y al volver a su habitación escuché las risas de mi prima acompañadas de una ligera risa masculina, era obvio que su compañero había llegado.

Abrí la puerta para encontrar a mi prima en el suelo mientras un peli negro le hacía cosquillas, me enojé.

Hinata — Hablé con tono frío y serio, haciendo que notaran mi presencia.

Ambos se levantaron pero ignoré al chico en favor de escanear a mi prima con la mirada, asegurándome de que el chico no le hubiera hecho nada.

Demo, Neji-nisan... — Me habló con un sonrojo en su cara.

Hablaremos de eso luego Hinata-sama, debemos continuar con tu trabajo — me giré hacia el chico — ¿tú eres...?

...

Fin del Flash back

— Disculpen debo ir al baño — Neji salió corriendo al sentir como las náuseas no lo dejaban en paz.