-Pues continuando con lo que les contaba he de decir que mi ingenuidad era muy grande, estaba convencido de que el color del amor que mi madre había dicho que buscara era el gris, confiaba ciegamente en Shin, aunque el solo hubiera buscado destruirme.

Cuando me enteré de que estaba embarazado la verdad es que me puse muy feliz, fui corriendo a decírselo a Shin...

Flash back

-Estas bromeando ¿verdad?-dijo con expresión neutral.

-Yo no bromearía con algo como eso Shin.

-No es mi hijo

-Claro que es tu hijo Shin, no he estado con nadie más.

-Lo sé, pero no lo quiero.

- ¿Por qué? Es nuestro hijo.

-En primera, no es mi hijo, es TU HIJO y en segunda, no es como si me importaras tanto como para hacerme cargo de los dos.

- ¿De-de que hablas Shin?

-Simplemente digo que nunca me ha importado en lo más mínimo tu bienestar y tampoco esperes que me importe "eso" que llevas dentro, lo que le pase a cualquiera de los dos me tiene sin cuidado.

-Entonces me mentiste DIJISTE QUE ME AMABAS-grité desesperado.

-Error, yo nunca dije que te amaba, si dije que te deseaba pero el hecho de que te amara lo asumiste tu solo-salió de la mansión mientras yo no dejaba de llorar.

Comencé a recordar todas las cosas que hacía por mí, las palabras bonitas que decia para alagarme y todos esos detalles, al mismo tiempo comencé a recordar las palabras de Kabuto:

"Debes terminar con Shin, no dejes que vuelva a tocarte ni a besarte, aléjate de él que solo te hara daño"

Shin solo va a destruirte

Él no te ama Sai, solo está fingiendo porque le conviene, conozco a los tipos como el, te endulzan el oído para que confíes en ellos, te hacen creer que te aman pero solo te utilizan, se aprovechan de que los amas para sus propios fines.

Me dejé caer de rodillas mientras seguía llorando- ¿Po-porque? ¿Por qué no te hice caso Kabuto? Si te hubiera escuchado las cosas serían distintas.

Fin del flash back

-Seguí llorando un rato más, poco a poco mis sollozos eran menores pero no dejaba de sentirme fatal, mis ojos estaban rojos de tanto llorar y habérmelos tallado en un intento vano de contener las lágrimas, yo simplemente queria estar solo con mi sufrimiento, pero al parecer el destino no estaba de acuerdo conmigo...

Flash back

Estaba sentado sobre el sofá abrazando mis rodillas, hace un par de minutos que el timbre había comenzado a sonar, no había querido abrir, pero quien sea que llamara a la puerta era en verdad insistente, ya un poco fastidiado por el incesante sonar del timbre me decidí a ver quién era, abrí encontrándome a los amigos de Sasuke.

Tanto Karin como Juugo y Suigetsu me miraban sorprendidos- ¿Qué es lo que quieren?-dije molesto por la interrupción.

-Buscábamos a Sasuke-kun-me dijo Karin.

-Pues pierden su tiempo Sasuke no está-dije cortante-y les agradecería mucho que se fueran-noté como ellos volteaban a verse entre sí y asentían, parecía que se hablaban con la mirada, yo simplemente me dispuse a cerrar la puerta, pero la mano de Juugo lo impidió-les dije que se fueran.

- ¿Te encuentras bien Sai-kun? Pareces bastante decaído-me preguntó la pelirroja.

-Es obvio que no está bien zanahoria, ¿acaso no ves lo rojos e hinchados que están sus ojos? Es obvio que ha llorado por algo.

-Debió pasar algo muy fuerte para que estes asi Sai-kun.

Yo solo los miraba desconcertado, estaban preocupándose por mí, aunque a mi cabeza llegó la idea de que lo hacían por mi hermano.

-Eso no les importa, ahora váyanse.

No sé ni siquiera como, solo sé que de una u otra forma había terminado sentado en las piernas de Juugo, me aferraba a él mientras lloraba y Suigetsu me acariciaba los cabellos susurrando en mi oído algunos "todo va a estar bien", poco despues Karin había regresado con un extraño té verde que no se veía para nada bonito y me obligo a tomarlo, sabía mucho mejor de lo que se veía e incluso le pedí otro, era completamente extraño, no los conocía de nada, solo sabía sus nombres y que eran amigos de mi hermano, nunca había tenido contacto con ellos y acababa de contarles todos mis problemas, incluyendo mi embarazo.

-Opino que deberías decírselo a tus hermanos-habló Karin-no puedes ocultarles algo como eso Sai.

-Pero no sé cómo vayan a reaccionar ¿Y si se decepcionan de mí?

-Son tus hermanos Sai-habló Suigetsu-no creó que ellos te abandonen.

-Yo...

No terminé de hablar porque escuche la puerta abrirse, entonces entró un malhumorado Sasuke que parecía querer matar al mundo, cuando me vio sentí como si me atravesara, bufó molesto.

-Sa-Sasuke, te-tengo algo que decirte-dije un poco nervioso.

-Pues habla rápido que no tengo todo tu tiempo.

-Yo... yo tuve una relación con Shin.

No sé si fueron las palabras que dije o el modo en que las dije, pero cuando terminé esa oración Sasuke me dio una fuerte cachetada y comenzó a gritarme.

- ¿CÓMO QUE TENIAS UNA RELACIÓN CON EL CHOFER?, ¿EN QUE DIABLOS ESTABAS PENSANDO SAI? ESTO ES GENIAL, AHORA SOY EL HERMANO DE UNA PUTA...

Lo poco que me quedaba de corazón terminó de romperse, había comenzado a llorar nuevamente, Sasuke seguía con su monologo pero yo no lo escuchaba, no queria oír sus hirientes palabras, lo único que alcancé a escuchar fue un fuerte golpe y despues salí corriendo sin rumbo alguno, estaba lloviendo pero eso no me importaba, solo queria alejarme de todo e imaginar que Sasuke nunca pronunció esas palabras.

Estaba tan perdido en mis pensamientos que no noté que estaba en medio de la calle y un auto se aproximaba hacia a mí, en algún momento noté el claxon de aquel auto y volteé pero ya era tarde, el auto me impactó y todo se volvió negro.

Fin del flash back

-Cuando desperté estaba en el hospital, la enfermera me dijo que tenía dos meses en coma pero que mi bebé estaba bien, no di mi nombre ni nada parecido, no queria que buscaran a mis familiares, en mi cabeza retumbaban las palabras de Sasuke y entonces pensé: si Sasuke piensa eso entonces Itachi tambien lo hará.

Todos en la habitación miraban el aun inexpresivo rostro de Sai, a pesar de que su historia estuviera llena de emociones el nunca expreso ninguna, ninguna sonrisa, ninguna lágrima, ningún bufido... no expresaba nada.

-Traté de ir a una clínica de abortos, no queria a este bebé que solo me recordaría toda mi desgracia, pero las personas de la clínica me dijeron que no podían practicarme el aborto porque tenía demasiado tiempo de gestación, ese mismo dia traté de hacerme abortar a la fuerza pero una persona me vio y me trajo aquí, dijo que si no queria al bebé lo diera en adopción cuando naciera, y bueno aquí estoy.

Todos analizaban lo contado por el chico, cuando se escuchó una nueva voz.

-Ja, tú tuviste suerte.

La persona que había hablado era un chico de cabello rubio largo con media coleta y un fleco que le cubria unos de sus ojos los cuales eran azules.

- ¿Quién eres tú para decirme eso y porque?-preguntó Sai.

-Mi nombre es Deidara Yamanaka y lo digo porque es cierto-se presentó cínicamente.

- ¿Y porque sería cierto?

-Porque por lo menos tu sabes quién es el padre tu hijo...