-Yo solía vivir en una burbuja de felicidad donde mi familia era perfecta, pero nada más lejano de la realidad.

Puede que en un principio mi familia si haya sido perfecta, pero su perfección se fue apagando rápida pero silenciosamente despues de que yo cumpliera 8 años, ahí fue cuando todo comenzó a ir mal.

Flash back

-Papi, ¿estás bien?-preguntó mi hermanita al ver a papá con los ojos rojos.

-Sí, estoy bien princesa, es solo que vengo muy cansado del trabajo-sonrió- ¿y su madre donde esta?

-Fue a la tienda por los ingredientes para la comida y a la tintorería por mi traje de princesita-dijo ella inocentemente.

-Serás la princesita más hermosa de todas, ¿verdad Deidara?

-Claro que sí, y yo seré su fiel caballero acompañante-dije inclinándome como si estuviera frente a una verdadera princesa.

-Entonces papi y mami serán el rey y la reina ¿verdad?

-Claro que si Ino, claro que si-dijo sonriendo nuevamente para nosotros.

Pero ni yo ni Ino sabíamos lo mucho que le costaba sonreírnos.

Fin del flash back

-Las cosas comenzaban a cambiar con el paso de los días, primero tanto mi padre como mi madre salían más a menudo y casi nunca estaban con nosotros, pero siempre que los veíamos mi padre seguía sonriéndonos como si todo estuviera igual mientras que mi madre nos miraba con fastidio, el dejaba de sonreír cada vez que veía a mi madre, por alguna razón que nosotros desconocíamos ellos se habían distanciado.

Pero eso no era todo lo que pasaba, apenas Ino cumplió los 10 años mi madre comenzó a llenarle la cabeza con ideas acerca del mundo de la moda, el glamour, el modelaje, tuve que ver a mi hermanita haciendo dietas a los diez años y todo porque mi madre decía que sería una buena modelo, a papá no le gustaba eso, pero siempre que se metía mi madre decía "es mi hija" y el solo se iba sin decir nada.

Poco a poco Ino se fue acostumbrando a todas esas cosas y tomó el reto de ser modelo como si fuera su sueño desde el principio, la niña que me seguía a todos lados se convirtió en una caprichosa extremadamente celosa de su privacidad que detestaba a su hermano, incluso me había dicho que dejará de usar ese apodo infantil de princesa.

Y si, dolía, dolía mucho que esa pequeña hubiera cambiado tanto en tan poco tiempo, ya no más cariñosos "Deidara-onichan", ya no más "quiero ser como tú", solo un seco "Deidara" y otro "aléjate de mí", ya no más gestos amorosos de mi madre, ahora solo miradas de fastidio, ya no más sonrisas de mi papi, ahora solo miradas de tristeza y culpa.

Todos en la habitación vieron con tristeza al rubio (excepto Sai, claro), Deidara había comenzado a llorar por haber recordado todas esas cosas, era comprensible que estuviera en ese estado, su familia se había derrumbado cuando apenas era un niño.

Yo pensaba que las cosas no podían ponerse peor, pero estaba muy equivocado, porque el desastre de mi vida solo estaba comenzando.

Flash back

Recuerdo que era la fiesta de cumpleaños de Ino, mi hermanita tenía ya once años y tenía sueños de grandeza sobre el mundo del glamour, sus amigas todas unas presumidas y caprichosas, incluso había dicho que le gustaba un chico, TIENE ONCE AÑOS POR FAVOR.

Mis padres como ya se había vuelto costumbre estaban discutiendo por algo mientras creían que no los veíamos, entonces una persona entró por la puerta.

Era un varón muy similar a mi papi, pero su estatura lo sobrepasaba al menos con diez centímetros, tenía cabello rubio un poco más debajo de las orejas, un trabajado cuerpo y sus ojos poseían un agradable color miel.

En cuanto mi madre lo vio sus ojos se iluminaron como nunca antes y corrió para abrazarlo por el cuello, miré a mi padre sorprendiéndome porque la expresión en su rostro era la más triste que jamás le hubiera visto, solo bajó la cabeza para ocultar las lágrimas que brotaban de su rostro mientras decía:

-Ino, Deidi, les presento a Inoki... Mi hermano menor.

Yo solo me quedé shockeado por sus palabras, ¿hermano menor?, ¿desde cuándo tenia uno?, ¿Por qué apareció hasta ahora?

Y eso era solo el principio de la desgracia que se avecinaba.

Fin del flash back

-Las cosas iban cada vez peor-dijo Deidara-desde la llegada de Inoki mis padres comenzaron a actuar mucho más extraño de lo que ya lo hacían, mi papi lucia cada dia más triste aunque frente a nosotros trataba de ocultarlo, mi madre en cambio estaba cada dia más feliz y siempre con Inoki, incluso yo junto con Ino pasamos a segundo plano, para ella solo era: Inoki esto, Inoki lo otro, Inoki aquello, Inoki, Inoki, Inoki, y adivinen, Inoki.

En cuanto a él, he de decir que nunca me trató mucho, Inoki solo tenía ojos para Ino, no me refiero a que tuviera algún interés sexual en ella o algo por el estilo, era solo que parecía adorar a su recién descubierta sobrina, en cambio a mí me despreciaba, se le notaba a simple vista el odio que sentía hacia mí, pero yo no sabía la razón, deseaba con todas mis fuerzas saber porque me odiaba de esa forma, iba a odiar tanto la forma de enterarme...

Flash back

Acababa de regresar de la escuela y estaba muy cansado, el Sensei se había pasado con todo el trabajo que nos puso, arrojé mi mochila sobre la primera silla que encontré y me tiré sobre el sofá, prendí el televisor buscando algo entretenido que ver cuando vi a mi papi salir con pasos suaves de su habitación tapándose la boca con ambas manos mientras sollozaba, yo, curioso, me acerqué y abrí la puerta...

Mi madre estaba desnuda en la cama que compartía con mi papi teniendo sexo con Inoki, me cubrí la boca con las manos de la misma forma que hacia mi papi y voltee a verlo con tristeza, yo sabía cuánto él amaba a mi madre, cuando menos me lo esperé el salió corriendo fuera de casa, yo le seguí tratando de que se detuviera pues en su estado podía cometer una locura, pero ya era tarde...

Al tratar de cruzar una calle mi papi fue arrollado por el auto de unos chicos que escapaban de la policía, yo me arrodillé junto a mi padre quien solo trataba de sonreírme mientras su hemorragia lo hacía caer en la inconciencia.

Fin del flash back

-Mi papi fue trasladado al hospital-dijo secándose las lágrimas que tenía en la cara-entró en una especie de coma que duró tres semanas, al segundo dia de la cuarta semana el doctor nos informó que había despertado, él quería hablar con nosotros, uno a uno fueron entrando, hasta que fue mi turno.

Flash back

-Deidi-dijo felizmente-ya quería verte.

Miré con tristeza que se encontraba más pálido de lo normal, su cabello se veía seco y sus ojos carecían de vida, pero la sonrisa que en ese momento me mostraba era realmente genuina.

-Papi...

-Mira Dei, las cosas van a cambiar mucho a partir de ahora-dijo con un suspiró mientras se empañaba su mascarilla de oxígeno-como ya sabes, tu madre ha comenzado una relación con mi hermano-dijo tratando de no abandonar su sonrisa, yo solo pude maldecir mentalmente tanto a Inoki como a Akane, si, Akane, la palabra madre no le quedaba ya-la familia va a cambiar, Inoki será tu nuevo padre.

-Yo no quiero un nuevo padre-dije con seguridad-yo te quiero a ti, Inoki podrá ser muy pareja de Akane pero mi padre eres tú.

El solo me miró con tristeza mientras acariciaba mi rostro con su mano derecha-Gomenasai mi Deidi, pero me temo que las cosas ya no serán así-se arrancó con dificultad el collar que siempre llevaba, una cadenita de plata con cuatro plumas negras cual carbón-dicen que si crías cuervos te sacaran los ojos, pero ¿sabes una cosa Deidi?, hasta los cuervos llegan a sentir piedad de aquel que los crio y se los perdonan-dijo pidiéndome con su mano que me acercara-es una lástima que dos de ellos no tuvieran piedad de mi-dijo poniendo el collar en mi cuello.

No sabía a qué se refería con todos eso pero preferí no preguntar, solo abracé a mi papi tratando de transmitirle mi cariño para que se sintiera mejor.

-Deidi, a partir de hoy vas a experimentar muchas cosas malas, te encontraras con cuervos dispuestos no solo a sacarte los ojos sino también a consumir el resto de ti, prométeme que no te quitaras ese collar hasta que te hayas enfrentado a esos cuervos y hayas encontrado a una persona que te ame por sobre todas las cosas para que te cuide y le cuides, lo que menos deseo es que termines igual que yo.

-Lo prometo-dije sin saber porque usaba aquellas palabras, la enfermera llegó diciendo que el tiempo se había terminado, le di un abrazo a mi papi sin saber que sería el último.

Fin del flash back

-Al dia siguiente me dieron la peor noticia de mi vida, mi papi había muerto-dijo sollozando-él se había despedido de mí, se había despedido de todos, pero aunque eso solo era el comienzo de todo, su muerte fue lo que más me hizo sufrir.