-Con el paso de los días Inoki se volvía cada vez más molesto.

Yo continuaba con el pensamiento de que quería fastidiarme la existencia solo porque no lo alababa de la misma forma que Ino y Akane, así que lo ignoré, ignoré las nalgadas, las miradas lujuriosas, las descaradas caricias ocasionales, ignoré que lo que él hacía no era lo que un familiar haría para molestar a otro, ignoré que ese tipo de cosas losa tíos no debían hacerlas a sus sobrinos.

Hasta que no pude ignorarlo más y me di cuenta de sus intenciones hacia mí.

Flash back

Me encontraba en la parte trasera de mi casa, con Akane haciendo las cosas como las hacia necesitaba vivir por mí mismo aunque no era problema, había aprendido hace tiempo a hacerlo, aprendí del mejor (obvio mi papi).

Estaba lavando a mano (Akane había vendido la lavadora para comprarse cosméticos) en la pila cuando sentí como me tomaban de las caderas.

Gruñí pues sabía perfectamente quien era.

-Déjame en paz Inoki, hoy no estoy de humor para aguantarte.

Solo sentí como pegaba su cuerpo al mío.

-Hablo en serio Inoki, suéltame ahora mismo si no quieres llevarte un buen golpe.

-Vaya, eres una pequeña fierecilla-dijo burlonamente-pero no me da la gana soltarte, me gusta estar así, ¿sabes algo Deidara? Tienes un cuerpo muy apetecible.

El horror me recorrió el cuerpo, sabía que lo que Inoki hacia no era del todo común entre familiares (aunque yo no lo viera como tal eso éramos) pero lo había dejado pasar pensando que lo hacía propósito para que me sintiera más incómodo de lo que ya lo estaba, solamente una manera de molestarme pero esto ya era otro limite.

-Soy tu sobrino-murmuré asqueado cuando sentí sus manos pasar por mis muslos.

Lanzó una carcajada- ¿Ahora eres mi sobrino? Desde que me conoces has negado que haya cualquier lazo familiar entre nosotros, para ti nunca fui el hermano de tu padre, siempre he sido un simple hombre para ti... y no sabes cuánto me alegra eso Deidi.

Rápidamente me solté de su agarre y lo miré a los ojos con furia-No uses ese nombre, no vuelvas a usar ese nombre que no tienes ningún derecho, no tienes ningún derecho de usarlo así como tampoco tienes derecho sobre esta familia, todo estaba bien hasta que tu llegaste, destruiste todo los que mi papi y Akane habían construido, tu sola presencia la alejó a ella de su esposo y a mi hermana de su padre.

-No, no, Deidi-sonrió burlonamente ante mi furia-mi presencia acercó a Ino a su padre, porque Ino había estado toda su vida alejada de él, y debo decir que su tío no supo tratarla como debía.

-Mientes-me apresuré a decirle al comprender el significado de esas palabras-Ino es mi herma...

-Media hermana, lo único que ustedes comparten es a Akane como madre, Ino es tan hija mía como tú lo eres de Inoichi, ¿Por qué crees que él no se sintió tan cómodo con Ino luego de mi llegada? Porque sabía que su verdadero padre estaba aquí.

Puso mis brazos a cada lado de mi cara mientras acercaba su rostro al mío.

-Inoichi siempre fue un idiota, un idiota terriblemente enamorado, él y Akane se hicieron novios cuando terminaron la escuela, no tienes idea de cómo el la idolatraba mientras ella se la pasaba coqueteándome, desde siempre lo había odiado y fue por eso en que no dude ni un segundo al momento de acostarme con Akane.

A cada palabra que decía yo estaba cada vez más furioso, apretaba los puños de la ira que me embargaba.

-Él siempre lo supo, siempre supo que yo me acostaba con su novia, pero como el idiota enamorado que era lo dejó pasar, muchas veces me acosté con ella aunque Inoichi también lo había hecho y un dia finalmente quedó embarazada, ella te esperaba a ti, se hizo las pruebas pero no eras hijo mío, eras de Inoichi.

Resopló con odio.

-Debo admitir que en su momento eso no me gustó para nada, nuestros padres los obligaron a casarse y mientras ellos estaban de vacaciones yo fui enviado a un reformatorio para jóvenes rebeldes.

- ¿Por qué no me sorprende?-dije con ironía.

-Sin embargo, que resultaras hijo de Inoichi me resulta bastante beneficioso, ya no me remorderá la conciencia por acostarme con mi hijo.

Ante sus palabras le di un buen golpe en la entrepierna completamente alarmado y salí corriendo mientras él me maldecía, me encerré en mi habitación respirando profundamente, poco le importaba ser mi tío, estaba dispuesto a poseerme.

Fin del flash back

-Me la pasaba todo el tiempo evitándolo, siempre que me lo cruzaba buscaba el mas mínimo pretexto para alejarme de él, llegué a un punto en el que se volvió completamente insoportable y exploté delante de Akane, le grité en su cara lo que Inoki estaba haciendo, es obvio que no me creyó para nada.

Flash back

-ERES UN MALDITO MENTIROSO ¿CÓMO SE TE OCURRE HABLAR ASÍ DE INOKI? SEGURAMENTE ERES TU EL QUE ANDA DE ZORRA.

Lo peor de todo era que Ino la apoyaba.

- ¿Por qué mientes Deidara?-me dijo entre dientes-Es obvio que mi papá nunca haría algo así, ¿estas molesto porque ya no eres el principito de la casa?, ¿te molesta que te quitara tu lugar?

Ninguna de las dos escatimaba en insultos hacia mí y alabanzas hacia Inoki, yo también me puse a gritarles que decía la verdad hasta que casi me quedó afónico, Akane sin dejar de estar furiosa me tomó del codo fuertemente y me arrastró hasta la puerta, la abrió de par en par y me empujó fuera de la casa.

-LARGATE Y NO VUELVAS, ESTA YA NO ES TU CASA ¡ZORRA!

Fin Del flash back

-Está claro que entré por la ventana pero de nada sirvió, lo poco que tenía ahí Akane lo había quemado, sabía que no podría volver a esa casa, tampoco es que quisiera, aun así debía encontrar un lugar donde dormir.

Me la pase vagando y los primeros días me alimentaba de la lastima de las personas y dormía en los parques, entonces conocí a un hombre llamado Kakuzu, el avaro más grande del mundo que tenía una especie de negocio parecido a la trata de blancas, pero ninguno de los donceles o chicas que trabajaban para el estaban disgustados, se veían muy a gusto con su trabajo así que como ya se imaginaran entre en su negocio.

Fui una gran novedad pues era el primer virgen en mucho tiempo así que el precio por mis servicios fue muy alto, la verdad es que lo disfrutaba, esos hombres ricos que me llevaban a fabulosas fiestas y me compraban todo lo que quisiera siempre y cuando fuera complaciente en la cama, no me molestaba para nada, pero desgraciadamente hice lo único que estaba prohibido en el negocio.

Apunto a su abultado vientre.

-Olvidé usar los métodos anticonceptivos y quedé embarazado, al principio traté de abortarlo pero por más métodos que usara no lo conseguía, hierbas, pastillas, mover cosas pesadas, uno de mis compañeros incluso me aventó por las escaleras para ver si lo perdía (aunque eso fue idea suya, yo no lo hubiera intentado voluntariamente), pero nada funcionó.

El resto de la historia es relativamente corta; Kakuzu se enteró, me despidió, terminé en la calle otra vez pidiendo limosnas y no dejaba de comerme la cabeza tratando de averiguar quién sería el padre de mi bebé considerando mi tiempo de gestación, tal vez podría hacer que se hiciera cargo del niño, pero era completamente inútil, me había acostad con demasiados hombres como para saber cuál sería, y aun si lo supiera, ninguno se querría hacer cargo alegando que el bebé no era suyo, despues de todo, yo era un prostituto.

Después encontré este centro comunitario mientras vagaba por allí, entré por si alguien se apiadaba de mí y me brindaba algo de alimento, entonces Konan-san me habló de lo que hacían aquí y me dijo que si no podía cuidar del bebé podía darlo en adopción una vez naciera, mientras tanto ellos me ayudarían para que no pasara nada grave al crio o a mí, como resultado aquí me tienen.

Todos (excepto Sai y otra personita más) miraban a Deidara con una mezcla de comprensión y un poco de molestia, entendían a lo que se refería con lo dicho anteriormente sobre no saber quién era el padre de su hijo, pero lo que había hecho había sido completamente irresponsable de su parte, podría ser poco más que mayor de edad (en México la mayoría de edad son 18 años, en mi fic Deidara tiene 19) pero eso no quitaba que fuera un crio aun.

-Pero...-se escuchó a una persona hablar con furia contenida- ¿QUÉ TODOS USTEDES SON IDIOTAS O QUÉ RAYOS LES PASA?-gritó exaltando a todos en la habitación.

El que había gritado era un chico de piel acanelada, una corta y alborotada cabellera rubia, un par de ojos azules como el cielo y tres marquitas a cada lado de la mejilla que parecían bigotes, no aparentaba tener más de 17 años y al igual que los anteriores tenia una notable pancita de embarazo.

-USTEDES TRES SON UNOS ESTUPIDOS INSENSIBLES, HABLAN DE SUS HIJOS COMO SI NO FUERAN NADA, ¿CÓMO PUEDEN CULPAR A ESOS INOCENTES DE TODOS SUS MALES?

El rubio se había mantenido en silencio durante todos los relatos, desde el momento en que sus compañeros habían dicho que odiaban a sus bebes, así que esperó y los escuchó con paciencia, haciendo un gran esfuerzo por analizar todo lo que ellos contaban para encontrar la razón por la que odiaban tanto a sus bebés, pero a medida que más escuchaba más furioso se ponía.

¡Todo lo que contaban eran completas tonterías!

Ciertamente le parecía muy injusto como había tratado la vida a esos chicos, Neji había sido echado de su casa como si no fuera nada y había perdido a la persona que amaba, Sai había sido engañado por el que creía el amor de su vida y despreciado por sus hermanos, y Deidara había perdido a su padre para luego terminar con un asco de familia que al final lo desecharía.

La vida no se lo había dejado precisamente fácil a ninguno.

¡PERO SUS BEBÉS NO TENÍAN LA CULPA DE NADA!

Aceptaba que si no puedes cuidar de un bebé o no lo quieres (como era el caso actual) era mejor idea darlo en adopción, pero es que las razones de estos chicos para despreciar a sus bebés le sacaban de quicio.

¡El bebé no le dijo al tío de Neji que lo echara de casa ni a Shikamaru que se enojara con el!

¡El bebé no le dijo a Shin que abandonara a Sai ni a su hermano Sasuke que le dijera todas esas cosas!

¡El bebé no hizo que el padre de Deidara muriera, que su tío quisiera violarlo ni que su mamá y su hermana le dieran la espalda de ese modo, tampoco hizo que se fuera de prostituto!

Definitivo, esos chicos eran idiotas.

- ¿Quién te crees que eres tú para llamarnos así?-preguntó un enojado Neji.

-Me creo Naruto Namikaze-habló de la forma más pacifica que pudo, aunque su tono destilaba furia-y solamente digo lo que es verdad, son ustedes unos estúpidos egoístas.

-Si estás aquí no eres muy diferente a nosotros-dijo muy confiado Deidara- ¿Qué hiciste?, ¿escapaste de casa como Sai? ¿O te echaron a patadas como a mí y a Neji?, ¿Por qué estás aquí solo viviendo tu embarazo?, ¿Por qué el padre no quiso hacerse cargo? ¿O tal vez no sabes tú tampoco quien es el padre?, ¿Qué pasó con tu familia?, ¿apareció el desprecio cuando supieron tu embarazo? ¿O cuando lo supiste ya estabas muy lejos como para que se enteraran?

-Si respondo en orden a todas tus preguntas pues... Hui de casa, no se quién es el padre y despreciaron completamente el hecho de que estuviera embarazado-vio las caras burlonas del castaño y el rubio-pero yo estuve en situaciones muy distintas a la suya, no soy como ustedes, principalmente porque yo si voy a cuidar a mi bebé.

- ¿Eres diferente a nosotros?-preguntó Sai aun con su rostro neutro-No hiciste algo muy distinto a lo que nosotros hicimos, quitando el hecho de que quieres a tu bebé ¿Qué te hace distinto?

-Pues si me escuchan como yo los he escuchado no tardaran en enterarse.

Los donceles asintieron esperando a que empezara, aunque estaban seguros de que ese chico era justo como ellos.