Retazos de versos cortos.
En mi piel se cuenta una historia. Una sin un final establecido. Una sin un pasado olvidado.
En cada centímetro de mi hay una historia grabada; cada surco es una vivencia y cada cicatriz, un tatuaje. En los lunares que forman una constelación en mi espalda; recuerdos de una vida.
En las arrugas de mis ojos se guarda un llanto; donde por mis mejillas resbalaron gotas amargas de alguna desventura.
En mis mejillas tengo el rastro de miles de besos; los que fueron dados y los que quedaron como un dulce recuerdo.
En la comisura de mis labios guardo una sonrisa envidiable; de esas que provocan risas. De esas que roban miradas. En ellos tengo la memoria de mi primer beso; el primero de muchos que jamas entregue. Cada linea de mi boca cuenta el como deje la infancia y me convertí en mujer.
Mi cuello narra la edad y mi madurez. El como y el por que. En sus pliegues tengo la historia de cada sueño, de cada noche y de cada despedida.
En mi pecho guardo el recuerdo de las caricias que jamas recibí, las que yo misma provoque y de todos aquellos deseos que libere. En su interior recicló vivencias y las absuelvo de sus pecados; siempre teniendo en mente su aprendizaje.
Mi abdomen cuenta con estrías mi glotonería; el como Sucumbo fácilmente a los placeres etéreos.
Mis piernas son otra historia ya que en ellas tengo lo mas bello de mi vida; mi infancia. Cada cicatriz es una carcajada. Cada cicatriz es una aventura. Cada cicatriz es una amistad que nunca volví a ver.
Mis pies me guiaron hasta aquí y estoy segura, aun tengo mucho por andar.
Todos somos un mapa abierto a quien nos quiera descifrar por medio de la piel. En ella encontraras tanto de mi que estarás dentro de mi propio ser. Te convertiré en tatuaje y te traeré oculto en la arruga de mi mejilla; esa que me recuerda que algún día me hiciste sonreír.
Anónimo.
