Retazos de versos cortos.


Soy una persona sensible que ama la musica de la vida. Soy de quien escucha y siente cada altibajo de una canción; la hago mía sin percatarme que yo soy quien le pertenece.

"Quiero escuchar tu voz; llenarme de ella y sentirla respirar en mi oído..."

Soy una persona sensorial que no teme corear palabras intangibles. No teme desgarrar su garganta y extraer de sus fauces la acústica de una melodía. Mi vida es una canción que no habla de sexo, drogas y rock and roll.

"Que su tonada acaricie mi lóbulo y excite mi imaginación."

Mi letra cuenta la historia de una vida en jubilo. Rebosante y rapiña. En su tonada esconde los secretos de un acorde jamas igualado. Exclusivo y privado.

"Deseo escucharla decir mi nombre. Que lo repitan hasta que, en mi memoria, quede grabada la textura de ella..."

La orquesta calla mientras abre el telón. Los violines chillan su cuerda armoniosamente cuando me ven entrar vestido de arlequín.

La opera empieza y me vuelvo Pagliaccio. Mi oscuridad me envuelve y muestra de mi lo peor de mi interior. Mis pecados y tentaciones. Mis penas y tristezas.

"Quiero oír sus graves y agudos. Sus altibajos y notas altas susurrando su alegría..."

Calla la flauta y el órgano recita, agónica, mi melodía. Esta me restaura y expira mi frivolidad. Caigo a sus pies mientras en mis oídos escucho su sonata menor.

"Toca mi interior con el sonido de tus labios y hazme sentir la tartamudez en tu garganta."

La musica me redime, vive en mi y yo vivo de ella. Danza en mi interior y enciende en llamas la dádiva ancestral que me antecede. Unge mi alma y exalta mi aliento.

Todo con su sola esencia; esta envuelve la mía y la corrompe con su fascinación.

"Recitame con el alma. Compenetra con tu voz la mía. Llename de ella y haz que olvide los sonidos externos a tu boca."

Soy un ser de musica que cada día respira notas altas. Un ser que grita lo que siente y siente lo que calla... Siento, vivo, existo.

" ¿Deseas mi devoción?..."

¿Que seria de mi sin ti? Simplemente, un mortal mas en las garras monótonas de una rutina imperecedera...

Siendo gris sin una canción fantasma siguiendo mi andar.

"Solo di mi nombre."

Revolucion interior es lo que siento al amplificar las cuerda de un bajo sonoro. Danza frenética d emi corazón cuando los platillos chican al compás de un tambor. Cierro mis ojos y me entregó a la música de una vida. De una apetitosa melancolía que consume energía con su sonido.

Libertad.

Paz.

Y una trompeta.


Anónimo.