Capítulo 6: "La verdad"
- Verás… yo… yo… –intentaba hablar, pero los nervios le impedían hablar con claridad– me voy a casar… –dijo con lágrimas en sus ojos.
- ¿Qué? –preguntó Nanoha pensando que había escuchado mal.
- Voy a casarme en menos de 15 días, Nanoha. –dijo sin mirarla a los ojos.
- Tú… –Nanoha se puso en pie y dio una bofetada a Fate– Te has burlado de mí. ¿Por qué? ¿Sólo querías acostarte conmigo? ¿Has jugado conmigo? –preguntaba furiosa y con lágrimas en los ojos.
- Si sólo quisiera acostarme o jugar contigo, me habría marchado de madrugada cuando me desperté. –dijo firme mientras recibía otra bofetada– No me he burlado de ti, Nanoha. –recibió otra bofetada– Tampoco he jugado contigo. –recibió otra bofetada– No sólo quería ni quiero acostarme contigo. –recibió otra bofetada– Déjame explicarte sin que me abofetees. –decía mientras ponía su mano en la mejilla que había sido abofeteada una y otra vez– Déjame explicarte.
- No quiero escucharte, Fate. ¡Vete de mi casa y no vuelvas! –gritaba la cobriza.
- ¡NO! –gritó poniéndose en pie– No me iré hasta que me escuches. –dijo bajando la voz– Yo te escuché ayer. Ahora escúchame tú. Una vez que me escuches, me iré si eso es lo que deseas, pero por favor, déjame explicarte. –suplicó.
- Está bien. –dijo más calmada Nanoha– Pero después te irás y no volverás nunca más. No quiero saber nada más de ti.
- De acuerdo. –dijo Fate con el corazón roto en mil pedazos– No creo en el amor. –suspiró– Tampoco me caso por amor. Como sabes, estoy trabajando en el hospital general de Uminari. Ese hospital lo regenta mi madre, Precia Testarossa, la mujer que llegó anoche a mi apartamento. Estudié para hacerme cargo de ese hospital, pero para ello, mi madre dijo que tendría que casarme al cumplir los 30 años. Siempre estuve sola, no tenía amigos y nunca me enamoré, por lo que acepté. Ella quería hacer negocios con un amigo suyo, por lo que le ofreció mi mano a su hijo e hizo un contrato prematrimonial. ¿Qué más daba si nadie me amaría nunca? –rió con ironía mientras la cobriza la miraba con tristeza escuchándola hablar así de ella misma– Aun así, le pedí a mi madre que me diera la oportunidad de encontrar una pareja y de casarme por amor. Ella aceptó, pero me puso una fecha máxima. Si no encontraba un amor verdadero para esa fecha, tendría que casarme con el hijo de su amigo. Esa fecha expiró hace cuatro semanas… y mi amor verdadero huyó hace un año. Te dije que soy mujer de palabra, así que estoy aceptando mi destino. –explicaba con dolor y lágrimas que no pudo retener por más tiempo– ¿Recuerdas que dije que Ginga quiso hacer algo por mí y yo no se lo permití? –la cobriza asintió– Ella quería casarse conmigo para evitar que mi madre me emparejara con alguien a quien no conocía y no amaba, pero no podía permitirle hacer eso. Es cierto que nos quisimos, pero estando conmigo, conoció a su actual pareja. Ella se había enamorado y jamás me perdonaría que hubiera cometido esa locura por mí. –Nanoha escuchaba atenta– Yo no creía en el amor hasta el día en que te conocí, que pensé que por fin alguien me amaba, que había encontrado a mi alma gemela y sentía amor verdadero por alguien: por ti, pero entonces huiste. Con esa huida, mi corazón se rompió y mis esperanzas de poder casarme con alguien por amor se esfumaron, porque para mí eras, eres y siempre serás el amor de mi vida, Nanoha. Nunca me he burlado de ti. Te amo y no te he mentido sobre eso. –cogió su chaqueta y se dirigió hacia la puerta, y, sin girarse, continuó hablando– No me arrepiento de nada, Nanoha. Mi corazón seguirá recordándote porque te amo más que a mi vida. Jamás dejaré de amarte. Cada vez que vea el atardecer te recordaré como hice hasta ahora, porque sí, eres la persona que mi corazón se niega a olvidar. Ojalá te hubiera conocido en otras circunstancias. Te deseo toda la felicidad del mundo lejos de mí, la mereces. –empezaron a caer nuevamente lágrimas de sus ojos– Cuídate, Nanoha. Como me has pedido, me iré y no volveré nunca más. Haré que me olvides porque nunca más nos veremos. –abrió la puerta, giró hacia Nanoha para ofrecerle una última sonrisa y se marchó con su corazón hecho trizas de nuevo.
Nanoha quedó estática y llorando. ¿Por qué tuvo que ser tan idiota y decirle a Fate que se marchara, no volviera y que la olvidara? Quería correr tras ella y pedirle perdón, pero sus piernas no le respondían. No podía dejar de pensar en las palabras de la rubia y en todo el dolor que cargaba. ¿Por qué su madre le hacía eso? Tenía que haber alguna solución para que pudieran estar juntas y que no tuviera que casarse con alguien a quien no amaba. ¿Por qué tuvo que huir ese día de Fate? Por culpa de su estupidez dejó ir a su alma gemela, al amor de su vida, a esa hermosa persona que hacía que su corazón se acelerara con su sola presencia. Fate creyó en el amor gracias a ella y ella le rompió el corazón, al igual que ahora.
Tenía que hacer algo. Había llegado el momento de hablar con Hayate y Signum. Ellas lo sabían todo desde un principio. Era hora de pedir explicaciones. Nanoha llamó a su castaña amiga y le pidió que fuera a su casa con Signum para almorzar juntas, idea que a su castaña amiga le encantó. Preparó el almuerzo y esperó en el sofá, con copa de vino en mano, por sus dos amigas. Llegó la hora acordada y Hayate y Signum fueron puntuales. Nanoha abrió la puerta, las saludó como siempre y les dejó paso para que entraran a su apartamento. La cobriza sirvió la comida y se sentaron alrededor de la mesa para comer.
- Yo… quiero contaros algo, chicas. –dijo la cobriza bajando la mirada.
- ¿Qué pasa, Nanoha-chan? –preguntaba su castaña amiga.
- Sé que me ocultasteis que hace un año me acosté con Fate-chan. –Signum y Hayate abrieron los ojos como platos– Hayate-chan, sabes lo mal que lo pasé. ¿Por qué no me contaste la verdad? Si lo hubieras hecho, Fate-chan y yo estaríamos ahora juntas y no estaría a punto de casarse con alguien que no soy yo. Vosotras sabíais la verdad, ¿cierto? –ambas asintieron– ¿Por eso pusiste anoche la cara de preocupación al decirte que me había enamorado de ella? –la castaña bajó la cabeza– ¿Por qué no me contasteis la verdad? –preguntaba sin poder retener más las lágrimas– Sois mis mejores amigas… ¿por qué…?
- Nanoha-chan…
- Testarossa me lo pidió. –dijo Signum– Ella me llamó después de no encontrarte en su apartamento. Me dijo que tu rechazo le había partido el corazón y que se iba a Italia. No podía aguantar ese dolor. Me pidió que, si alguna vez preguntabas por ella, que hiciera como si no existiera. Después de eso, ella volvió a dejar de creer en el amor y aceptó su desino, casarse con alguien sin sentir amor. Al fin y al cabo, nadie la amaría nunca... Tras hablar con ella, llamé enseguida a Hayate para contarle lo sucedido. Cuando terminé de contárselo, tú apareciste en nuestro apartamento…
- Apareciste en casa llorando y yo… tuve que mentirte. –terminó de decir Hayate.
- Tenéis que ayudarme. –decía Nanoha mientras lloraba– Amo a Fate y quiero estar con ella. No quiero que se case con alguien que no sea yo. Por favor, ayudadme. –suplicaba Nanoha.
- ¿Le has dicho que la amas? –preguntaba la castaña.
- De hecho… le pedí que se marchara, que me olvidara y que no me buscara nunca más. –dijo bajando la cabeza– Soy una completa idiota. La he vuelto a herir nuevamente.
- ¿Por qué le dijiste eso? –preguntaba la pelirosa.
- Porque soy una idiota. –confesaba la cobriza– Estaba muy enfadada. Me sentí utilizada y se lo dije antes de que me explicara la situación que la envolvía. Cuando terminó de contarme las razones, se marchó, tal y como le pedí, y no pude correr tras ella. Mis piernas no me respondían y lo único que podía hacer era llorar. –lágrimas volvieron a resbalar por sus mejillas.
- No podemos hacer nada, Nanoha-chan. –decía la castaña– Su madre ha venido para llevársela y prepararla para el casamiento. Es demasiado tarde… –dijo con tristeza Hayate.
- Puede que podamos hacer algo, pero debemos encontrar y contactar con Lindy-san. Es la única que puede ayudar a Testarossa en estos momentos… –dijo Signum– Pero necesitamos más tiempo. Nanoha, ¿estás segura de que quieres luchar por ella?
- Sí. Estoy segura, Signum. La amo y quiero luchar por ella. No quiero huir más. Quiero estar con ella. –decía firme la cobriza.
- Bien. Esto es lo que haremos. –sonrió la pelirosa– Hayate y yo vamos a ir a casa de Fate a buscarla. Como su madre está allí, le diré que le hemos preparado una despedida de soltera sorpresa y que nos la llevamos. Su madre no se negará porque me conoce bien. Una vez que esté con nosotras, la llevaremos al lugar que nos indiques, Nanoha. Confiésate y dile la verdad sobre tus sentimientos. Tienes que retenerla todo el tiempo posible. Mientras estáis juntas, Hayate y yo iremos a casa de Ginga para que nos ayude a encontrar a Lindy Harlaown, la otra madre de Testarossa. –Nanoha quedó sorprendida por lo que acababa de escuchar– Una vez que la encontremos, estoy segura de que detendrá la boda y podréis estar juntas. Harlaown-san es la única que puede detener a Precia Testarossa.
- Gracias. Por remota que sea la posibilidad, estoy dispuesta. Esta vez todo saldrá bien. Estoy segura. Nos encontraremos en el acantilado. Aquel lugar es especial para Fate-chan y para mí.
- Bien. ¡Que comience el plan! –dijo alegre la castaña.
Este es el que será el penúltimo capítulo. En el siguiente resolveré la trama (ya sea triunfando el Nanofate o no). En caso de que lo pidan o de que el capítulo se alargue, haré un Epílogo.
Yo soy de las que dice que el amor lo puede todo, menos sobrevivir a una infidelidad. Veremos como acaba esta historia. ¿El amor lo podrá todo aquí? ¿Encontrarán a Lindy-san? ¿Podrá Nanoha confesar sus sentimientos a Fate? ¿Se cancelará la boda? En el siguiente capítulo lo sabremos ;)
Nuevamente gracias a todos aquellos que se pasan por aquí a leer esta historia, ya sea siguiéndola o no, comentando o no. Infinitamente... gracias.
* Saizouh: Espero haber resuelto tu duda sobre el porqué no puede romper el compromiso: Fate es una mujer de palabra, hay un contrato prematrimonial y ha vuelto a dejar de creer en el amor... ¿Triunfará el Nanofate? La historia se complica...
* Nadaoriginal: Espero haber resuelto tu duda sobre el porqué se va a casar. En cuanto con quién, lo sabremos en el siguiente capítulo, que creo que será el último.
* rijaja.77: Ya ves que acertaste de lleno. Fate se va a casar... ¿podrán superar este gran inconveniente?
