Retazos de versos cortos.


Aún mantenía la presencia de tu caricia sobre la sabana. Podía sentir jugueteando tus dedos sobre mi Venus. Temblé ante tu tacto y me doblegue ante la pasión vibrante que colaba dentro de mi piel.

Extendí los brazos y busque tu figura; esos labios tan rojos que dejaban marcas en mi cuello. Te busqué cual sed mía y sólo encontré el oasis vacío. No estabas. Ni siquiera tu sombra.

El sueño sació mi necesidad pero la realidad me condujo a lo inevitable: tu ausencia.

Di vuelta y puse a llorar recordando lo que solíamos ser. Ese polvo de estrellas infinito. Esa marea en medio de un océano despejado. Reflejo de luna, sol de atardecer. Nubosa o Nova. Simplemente tiempo sublime.

Dejé atrás la huella de lo que pudimos ser y jamás sera. De aquellos sueños y arrebatos que nunca permitiremos.

Di vuelta y me hundí en la soledad. Contemplando con los ojos cerrados el desborde del ensueño.

Acaricie mis labios y pensé en ti: en como solías comerlos bajo la pasión.

Algún día sera menos escabroso acariciarme sin tu nombre.

Algún día...

Algún día que no es hoy.


Anónimo.