Este pequeñín lo escribí originalmente en inglés y lo compartí en AO3; aquí tienen la versión en español.


LO QUE SABE VICTOR NIKIFOROV

Hay muchas cosas que Victor sabe ahora que desconocía sobre Katsuki Yuuri. Antes de Yuuri, no existía tal cosa como noches apacibles y mañanas cálidas con un cuerpo junto al suyo; no existía tal cosa como sonrisas que le robaban la respiración y un corazón latiendo tan fuerte que no sería extraño que todo el mundo desde Rusia a Japón pudiera escucharlo. Antes de Yuuri, el éxito era más bien una cosa personal y no algo que podría ser de alguien más y hacerle sentir tan feliz como si fuera algo propio.

Antes de él, Victor nunca pensó que fuera posible amar tanto a alguien que la simple idea de pasar una vida junto a esa persona sería aterradora, porque la vida no sería la misma sin él. De hecho, el amor era un concepto tan extraño y abstracto, algo que le pasaba a otros, que amar a alguien era algo que parecía ficción. Por supuesto que en su vida hubo besos e, incluso, sexo ocasional por aquí y por allá, pero ¿amor? No, definitivamente.

Ahora que Yuuri es parte de su vida, Victor sabe muchas cosas que antes desconocía. Sabe que aprender un nuevo idioma es fácil y difícil a la vez, en particular cuando las lecciones son interrumpidas por besos y, en ocasiones, por Yurio (¡y alguien más!). Sabe que los mejores momentos son las mañanas frías buscando calor debajo de las sábanas, y caminar a Makkachin con su familia recién adquirida. Sabe que patinar nunca le trajo tanta alegría como ahora, que el éxito puede encontrarse en logros compartidos y que, a veces, la felicidad es un plato de katsudon cocinado en su departamento de San Petersburgo.

Y más importante: sabe que el amor no es algo que pasa sólo en los libros y las películas, sino también a él.

(También sabe que él podría considerarse o no una de las razones de la muerte de Yakov, si es que ocurre prematuramente... lo cual espera que no ocurra. Yakov es un buen hombre).


Gracias por leer.