¡Hola! ¿Qué tal han estado? Desde hace unos días quería actualizar esta colección de drabbles. En esta ocasión toca un fic corto que escribí, nuevamente, primero en inglés en mi perfil de AO3 y que es un poquito subido de tono con algo de humor porque, la verdad, me encanta escribir a estos dos en situaciones de este tipo.


SORPRESAS

Ya son dos meses desde que Yuuri se mudó con Victor y, para este momento, hay pocas cosas que no sabe sobre él. Algunas las descubrió mientras estuvieron en Hasetsu; otras, durante el camino a la final del Grand Prix. Y algunas más, desde que están juntos en San Petersburgo. Por ejemplo, Yuuri sabe cuál es el lado de la cama en el que Victor prefiere dormir y cuál es el cajón para sus calcetines y su ropa interior. Sabe cómo le gusta su café y, también, que siempre está despierto a las peores horas (peores porque Yuuri no es precisamente una persona matutina), pero siempre con una sonrisa.

El tiempo y la confianza también le han permitido conocer algunas otras cosas sobre él. Cosas privadas que nadie más sabe sobre Victor Nikiforov. Y cuando dice privadas, bueno, realmente lo son. Cuáles son sus fetiches, por ejemplo, o lo que le gusta hacer y que le hagan durante el sexo. Claro que eso no significa que no se sienta algo avergonzado cuando hacen o hablan de hacer cosas nuevas, pero hey, Yuuri siempre ha sido ansioso y eso no es algo que se quite en un par de meses.

Ahora bien, a Yuuri a veces le gusta sorprender a Victor. Es algo muy de ellos, en realidad, esos pequeños gestos diseñados para sorprender al otro. A veces son flores, una cena inesperada en algún restaurante escondido, un masaje de pies o, incluso, un "te amo" dicho en el momento menos esperado. Y es por eso que esta noche Yuuri está en la habitación que comparte con Victor, tratando de encontrar suficiente valor para usar ese vibrador que compró por internet hace un mes y (vamos, Katsuki), prepararse para cuando Victor esté de regreso.

Observa el objeto en sus manos y un temblor lo recorre repentinamente. Está demasiado nervioso y aunque de verdad (en serio, de verdad) quiere hacerlo, también se pregunta si no será demasiado o si a Victor le gustará algo así. Es decir, Victor ya mencionó en una ocasión algo sobre juguetes sexuales y el pensamiento ha estado en la mente de Yuuri desde entonces, pero quién sabe. Tal vez esto no es lo que Victor tiene en mente.

Aún piensa en eso cuando el ladrido de Makkachin le hace pegar un brinco y, cuando gira, ve a Victor en la puerta, mirándolo fijamente. Así que hace lo más lógico en ese momento e intenta esconder el juguete ocultándolo a su espalda.

—Hola, Yuuri —dice Victor.

—H-Hola. ¿Cuánto tiempo llevas ahí?

—Tiempo suficiente, parece —agrega Victor con una mirada llena de curiosidad—. ¿Qué estás ocultando?

—¡Nada!

Victor frunce el ceño por un momento. Después entra en la habitación y en su rostro aparece una gran sonrisa mientras se acerca a Yuuri poco a poco.

—¿Estabas tratando de sorprenderme con algo? —pregunta. Yuuri traga en seco.

—Ehh... ¿tal vez?

La sonrisa de Victor se ensancha.

—¡Oh, Yuuri! Sabes que amo las sorpresas. ¿Qué es ahora? ¿Chocolates? ¿Otro anillo? ¿Una foto de cuando eras un bebé?

—¿Por qué habría de sorprenderte con una foto de cuando era un bebé?

—No lo sé, pero me gustaría ver tus fotos de aquel entonces, eso sí sería una sorpresa interesante. Apuesto a que eras un bebé adorable.

Es en ese momento que Yuuri decide que sí, su sorpresa era demasiado y que, a pesar de todo, es bueno que Victor no haya descubierto qué era exactamente aquello con lo que quería sorprenderlo. Así que sonríe e intenta actuar como si no pasara nada, lo cual es un poco complicado cuando intentas esconder un juguete sexual estando justo frente a la persona de la cual quieres ocultarlo.

—¿Yuuri?

—¿Sí?

—¿Me vas a dar mi sorpresa?

Yuuri podría decir que no. Podría dar media vuelta y decir, literalmente, cualquier cosa para distraer a Victor. Pero, de alguna manera, encuentra el valor que tanto buscaba minutos atrás (porque siempre lo hace) y aún sonrojado y ligeramente avergonzado, le muestra a Victor lo que esconde. Hay un momento de silencio que se extiende por más tiempo del que a Yuuri le gustaría, y está por salir corriendo cuando Victor da un paso atrás y cierra la puerta de la habitación, echándole el cerrojo sin cortar el contacto visual con Yuuri.

Como dicen por ahí, lo demás es historia.

(Al final de cuentas, Victor es incapaz de decirle que no a Yuuri, en especial cuando se trata de una de sus sorpresas. Ahora tiene que pensar en algo para sorprender a Yuuri mucho más de lo que lo hizo con él).


Creo que, de alguna manera, esto sonaba más gracioso en inglés. En fin. ¡Hora de la autopublicidad! Recientemente comencé a publicar un fic Victuuri llamado "Resiliencia" que sigue el tropo de almas gemelas (soulmates), y quiero invitarles a leerlo. Están arriba el prólogo y los primeros dos capítulos y es algo angst, algo hurt/comfort y, eventualmente, habrá felicidad. Lo encuentran yendo a mi perfil.

Oh, sí. También si quieren leerme por otros lares, me encuentran en Twitter (cy_nogitsune) y en Facebook (Cydalima o cydaescritora).