¡Hola! Gracias por entrar.
Naruto no me pertenece.
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Luz de Vida
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Capítulo V : Ejecución
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Sakura asomó la cabeza por encima del tronco que los escondía a ella y a Lee cuando escuchó el movimiento de un shinobi que se acercaba. Lo inmovilizó con hilos de chakra rápidamente y volvió a su escondite hasta que Neji les dijo que ya podían salir, unos minutos después.
Habían topado con un campamento imposible de rodear, por lo que Neji y Tenten avanzaron solos para inhabilitar a los ocho ninjas de Las Nubes que permanecían en el campamento, mientras los otros dos esperaban.
Cuando Sakura y Lee llegaron al campamento, encontraron a Tenten sedada por una fuerte droga. Sakura le atendió el corte y aplicó un menjunje a la herida; tardaría en recuperar la movilidad de su cuerpo, pero no era nada grave.
Lee increpó varias veces a Neji por permitir que Tenten resultara herida. Neji se defendió diciendo que hasta donde él sabía Tenten había recibido el mismo entrenamiento que ellos y tenía las mismas posibilidades de defenderse y de resultar herida, y que él hizo todo lo que estaba a su alcance por evitar que cualquiera resultara herido. Lee no estuvo conforme con la respuesta. Sakura pensó que Neji trataba a Tenten como un igual.
Sakura aprovechó que Neji no le prestaba atención para comerse una de sus barritas de energía. Estaba tan concentrada disfrutando de su sabor que no notó cuando Neji se le acercó y le arrebató la barrita. Sakura la vio convertirse en una bolita de masa en el puño de Neji para después perderse en el hueco de un tronco.
Neji la miró retador. Le preocupaba la tormenta que se acercaba, el estado de salud de sus compañeros y no soportaba ver a Sakura mordiendo esas barritas de energía. Apartó sus ojos de ella. Todavía no se explicaba cómo la muchacha, consciente de su reprochable conducta, seguía consumiéndolas.
Sakura hizo un puchero, pero no replicó porque una de las trampas que había colocado advirtió de la presencia de un ninja solitario.
Se trataba de un gennin, con un mensaje para el campamento, que empuñó, tembloroso, un kunai al verlos. No estaba bien entrenado, pues su postura era deficiente. Sakura vio una oportunidad y pasándole rápidamente a Neji, se acercó al gennin.
—No te haremos daño, si prometes ayudarnos—le dijo suave. El gennin la miró asustada, retrocedió lentamente—. Si decides no ayudarnos, tendremos que eliminarte.
Neji apretó los puños y se dijo que no la dejaba inconsciente solo porque no soportaría escuchar los reclamos de Tenten, pero le costaba creer que Sakura tuviera el valor para adelantársele y proponer tremendo trato sin consultarle. Cuando el niño tiró al suelo sus kunais y alzó los brazos, pensó que era inaudito que el niño creyera que podía negociar con Sakura… cuando claramente él era el jefe de la misión.
Sakura ató los tobillos del niño, llamado Tenma, a los de Lee, como precaución. Interrogaron al joven mientras hacían tiempo para que Tenten despertara. Neji observaba desde una distancia prudente. No descubrieron nada importante, salvo que los Onohara evitaban el contacto con cualquier persona ajena a la familia. Este fue el consejo de Gai para evitar que se descubriera la muerte de la sacerdotisa.
Neji se preguntó, por enésima vez, si Sakura Haruno tendría la capacidad para llevar a cabo su misión: salvar a la sacerdotisa. Le costaba confiar en ella. No podía sacarse de su cabeza los gritos que propinaba; las persecuciones histéricas con las que acosaba a su compañero de equipo; su voz suave; su necedad de hablar con el enemigo; el esmero que ponía en ayudar a los demás, aunque sus energías flaquearan; sus ojos expresivos que dejaban ver todo lo que pasara por su cabeza…
Lo cierto es que observaba todo lo que ella hacía y no podía sacársela de la cabeza. Gruñó cuando la vio ofrecer una barrita de energía al niño. Necesitaba alejarse de ella o la cabeza le estallaría.
Tenten despertó, tenía los brazos muy rígidos y estaba adormilada, sin embargo podía ponerse en pie. Sakura le aseguró que pronto se le pasaría, estuvo tentada a darle una barrita de energía, pero Neji le detuvo la mano con rapidez cuando se disponía a buscarla en su bolso.
—Ni se te ocurra—susurró con la muñeca de Sakura apretujada entre su mano. Activó su Byakugan aún observándola y sin soltarla. Sakura le sostuvo la mirada—. Vamos—dijo al grupo.
Sakura escurrió su mano del agarre, mientras se percataba que era la primera vez en toda su vida que no sintió ningún escalofrío al ver el Byakugan activo.
Le costaba asimilar que la tímida Hinata tuviera aquella penetrante mirada, por lo que si en Hinata le causaba una sensación incómoda cuando tenía el Byakugan, el semblante de Neji solía volverse aterrador. Pero esta vez fue diferente.
Sakura admiró la majestuosidad de una técnica antigua y perfeccionada. Pudo observar como el color del iris de Neji se oscurecía y como el chakra fluía por las venas de su sien. Se sintió diferente, observada de una manera diferente. Quizá por la cercanía… Quizá porque había algo en su mirada que la había hechizado… Quizá porque eran esos ojos los que inspiraban su técnica.
Tenma, el gennin de las Nubes, se quejó. Trató de evitar que avanzaran hacia su aldea, pero sus ruegos solo sirvieron para que Tenten lo silenciara con un sermón sobre el comportamiento de las personas secuestradas.
Avanzaron, Lee se apoyaba en Tenma y Tenten en Neji. El denso bosque les impedía avanzar rápido, de vez en cuando les llegaba el sonido de un trueno arrollador. Esquivaron, adormecieron y atacaron por sorpresa a los pocos ninjas que encontraban en el camino.
Sakura, que marchaba al final, observó como Tenten y Neji cuchicheaban entre ellos. Sintió un poco de celos. Se notaba la gran amistad que tenían por la forma en que compartían ideas y planes, inclusive sonrisas. Se preguntó si ella alguna vez podría tener una amistad así con Sasuke. –No-se dijo-. Jamás tendremos algo parecido a la amistad. Sacudió la cabeza y apresuró el paso, se colocó al lado de Lee.
Bordearon la muralla hasta encontrarse con una entrada, Neji deshizo el genjutsu que la ocultaba. Hicieron un trecho por un angosto túnel hasta un callejón. Antes de entrar a las calles de la aldea Oculta entre las Nubes escondieron sus bandas, Neji les susurró que cuatro ninjas los seguían.
Sakura apenas prestó atención. Ya era hora de ser sincera con ella misma: la misión del equipo de Gai era llevarla sana y salva hasta la casa del señor Onohara. No debía preocuparse por requerir protección, sino por lo que debía hacer. El vértigo la sacudió.
Lo que sucedió a continuación, Sakura no le prestó suficiente cuidado, pues se preparaba para la ejecución de la técnica. Apenas se enteró de las indicaciones de Neji, del ataque del que fueron víctimas, de los guardias del señor Onohara custodiándolos, de la entrega de Tenma y de la pelea que hubo. Mecánicamente, atendió la pierna quebrada de Lee y forcejeó con Neji cuando la separó de un maltrecho Lee.
Neji admitió internamente el buen tino de Sakura al haber llevado consigo al gennin Tenma; pues sirvió como garantía para evitar que los atacaran a muerte; sin embargo, la lucha ocurrió y Lee resultó gravemente herido. Cuando Sakura corrió a atender la pierna quebrada de Lee, los atacantes la lograron identificar como la médico del grupo.
Neji corrió hacia ella, dispuesto a protegerla, pero nadie más se le acercó, así que la separó de Lee. Por supuesto, jamás se imaginó que ella forcejearía con él. Ella debía ejecutar pronto una técnica de curación prohibida, no debía gastar sus energías en Lee, muchos menos contra él, la miró sin comprender y ordenó que otro médico atendiera a su amigo, con lo que Sakura se tranquilizó.
Cuando los atacantes se alejaron con Tenma y los enviados del señor Onohara se unieron a los ninjas de Konoha, Neji informó al líder la pérdida de una de las llamas y al escuchar la respuesta un peso se fue de él.
—Las tres llamas se trataba de una preocupación extra de parte de la Hokage—murmuró el ninja de las Nubes.
Sakura no se dejó llevar por el alivio que sintió, pues estaba demasiado ocupada peleando contra sus miedos.
Al poco tiempo de caminar entre las empinadas calles de la Aldea de las Nubes, se encontraron frente a una enorme mansión que aprovechaba el terreno irregular muy bien. Sakura meditaba y no se fijó por donde caminaba. Debía confiar en sus compañeros: que la protegerían hasta que ejecutara la técnica. Debía confiar… en ella misma, también.
La propiedad era grande y caminaron un gran trecho hasta llegar al templo donde se encontraba la familia Onohara. Gracias al Byakugan, Neji descubrió el gran poder que albergaba Sakura Haruno en su interior. Admiraba el perfecto control del chakra en Sakura, quien a pesar de tener reservas limitadas, había colocado una cantidad de chakra muy precisa en cada parte de su cuerpo y concentraba una gran cantidad en su centro y en sus manos.
Un anciano de ojos tristes y espalda encorvada, el señor Onohara, los recibió.
—Enhorabuena enviados de Konoha, bienvenidos sean a nuestro hogar una vez más.
—Tengo que ver a la sacerdotisa—dijo Sakura, sin tiempo para ceremonias.
Sakura siguió al anciano hasta el interior del Templo. Lee y Tenten no entraron, cuidaban de la entrada, además Tenten despachó a un grupo de lloronas que recibían dinero por llorar. Sakura, Neji y el padre de la niña caminaron hasta una amplia sala rodeada de pilares, en el centro sobre una mesa para colocar ofrendas se encontraba el cuerpecillo maltrecho de una niña pequeña.
El corazón de Sakura dio un vuelco, no estaba preparada para esto. Dio un paso hacia atrás asustada. No sabía que se trataba de una niña tan pequeña.
Sintió las manos de Neji en su espalda que la empujaban suavemente hacia delante. Su concentración flaqueó por un momento y avanzó, tambaleante, hacia el cuerpo.
—Los doctores nos han dicho…—empezó el anciano pero su voz se quebró.
—Aún hay tiempo—dijo la kunoishi, tratando de sonar convincente, porque necesitaba convencerse a sí misma. Echó un rápido vistazo a un informe de la salud. Los médicos encargados de mantener el cuerpo en buen estado hicieron un excelente trabajo. Las técnicas de embalsamiento y conservación de cadáveres en la Aldea del Rayo eran magníficas, así como prohibidísimas.
—¡Madre! Ella la salvará—exclamó una niña desde uno de los extremos de la sala.
Sakura no les prestó atención, pues Neji ya había colocado en un taburete las cajas con las llamas. Sakura se arrodilló al lado de la joven sacerdotisa y la examinó.
Estaba completamente limpia y tenía el abdomen y el pecho descubiertos, anteriormente le habían colocado una pomada hidratante, humedeció los labios de la pequeña con un algodón pasado por agua y se preparó para iniciar la inserción.
Lavó sus manos y rostro en un recipiente decorado con la historia del dios del Rayo que una de las criadas le acercó. –Por favor, resiste—le murmuró a la niña que gracias al cuidado y al uso de medicamentos no había alcanzado un nivel de putrefacción que eliminara cualquier intento por regresarla a la vida.
Antes de iniciar, se atrevió a mirar a Neji, que la miraba con muchísima atención. A ella y no a la niña.
—Sus ojos.
Cerró los ojos, creó con su propio chakra una barrera e invocó a la primera llama hasta sus manos. Ardía. Albergaba tal cantidad de poder y chakra que le costaba contenerlo. Grabó en su mente la sensación de poder que de la llama emanaba. Con sumo cuidado, la insertó en el vientre de la niña, despacio, esperando que el cuerpo adormilado aceptara al intruso. Mientras la primera llama entraba debía invocar a la segunda llama, para lograr una entrada sin interrupciones, si no corría el riesgo de que alguna otra alma entrara al cuerpo.
Despacio, segura de lo que hacía, la segunda llama fue insertada, ahora debía cerrar el orificio.
Era un proceso lento y requería de mucha energía, por un momento sintió que desfallecía. La operación debía ser limpia y cuidadosa. Un lazo de chakra se empezaba a formar entre ellas, un lazo de chakra que regresaría a la vida a aquella inocente niña.
Lo había logrado, había insertado las dos llamas. Y el lazo existía.
Su mayor logro como ninja médico. Ahora solo quedaba esperar que la niña recuperara sus fuerzas a través del lazo de chakra que se formó entre ellas.
Cayó desmayada.
Neji la socorrió rápidamente antes de que llegara al suelo.
El sudor perlaba el rostro de la mujer y él se preguntó por qué era tan insegura. Durante todo el camino, la debilidad de Sakura era alarmante y él dudó muchas veces de sus habilidades. Sin embargo, ahora se daba cuenta que la juzgó demasiado pronto: no tenía suficiente información de quién era Sakura Haruno para juzgarla como lo hizo.
El Byakugan le permitía observar la red de chakra de todas las personas, y pocas veces había visto una como la de Sakura: el chakra le obedecía completamente. El chakra fluía porque ella lo ordenaba. Pocas personas, a esa edad, tenían tal control. Además, pudo observar la ejecución de la técnica de Restauración de Almas y la formación de un lazo de chakra entre el cuerpo de la niña y Sakura. Sabía que nadie más podría realizar esas técnicas.
Si bien, no podía ver a través de la técnica, su Byakugan sí le permitió observar la fuerza del chakra de Tsunade, que Sakura contenía y manejaba con gran facilidad. Nunca había visto tal maestría en una técnica que implicara la manipulación del chakra ajeno. Ni siquiera en el taijutsu Hyuga.
Entonces, no entendía cómo una mujer capaz de hacer eso, podía ser tan insegura. ¿A caso sus amigos no sabían de lo que era capaz? ¿Ellos no conocían sus habilidades y su poder? ¿No sabían que Sakura Haruno acababa de evitar una guerra? ¿A caso ella no lo sabía? ¿No sabía la fuerza que había en su interior, el poder que tenía?
Vio delgadas ojeras, labios resecos y mejillas hundidas… y algo más.
Soledad.
Sakura estaba sola… o al menos ella debía pensar que lo estaba. Él sabía muy bien lo que era la soledad. La soledad a él lo convirtió en una persona rencorosa, mientras que a Sakura la convirtió en una persona insegura. Rencor e inseguridad eran lo mismo, y en la experiencia de él, se trataban igual.
Explicó a la familia de la niña que la técnica por su dificultad tardaría en surtir el efecto deseado, y que debían continuar con especial cuidado. Solicitó también que se le prestara atención médica a Rock Lee y a Tenten.
—¿Lo ha lo…?—empezó Tenten en cuanto Neji salió del templo, cargando a Sakura. Él asintió—. ¡Qué alegría! Deberíamos celebrar. Neji, no me mires con esa cara. Celebraremos en Konoha, está bien—sonrió al tiempo que se adelantaba—. Apúrense, no querrán mojarse.
Neji cargó a Sakura. Ahora que se había comprobado que era capaz de ejecutar la técnica, su vida corría más peligro y no confiaba en nadie.
—¡Nuestra Sakura será por siempre la encargada de revitalizar a la llama de la juventud!—exclamó Lee, agitando el brazo.
Un criado los guió hasta sus habitaciones, lejos del Templo. Tenten protestó sobre las dificultades para cuidar de la niña si dormían tan lejos, pero el anciano Onohara no prestó atención a sus reclamos.
—¿Neji, cuándo regresaremos?—preguntó Tenten, antes de entrar a la habitación que le asignaron.
—Haruno querrá ver a la niña recuperada—respondió Neji. Ese no era el plan: Tsunade ordenó que regresan en cuanto las llamas fueran insertadas, pero él notó algo extraño en la realización de la técnica y tenía grandes dudas de que Sakura despertara con fuerzas. Ahora que había pasado el estrés del momento, recordaba que Luz de Vida o Restauración de Almas era un jutsu médico prohibido… y si estaba prohibido, implicaba un daño para la persona que lo ejecutaba. Frunció el ceño, pensativo.
Tenten sonrió. Entendía perfectamente que a Neji no le gustara la Aldea de las Nubes, y que no estaban ahí para vacacionar, pero ella adoraba ese país. Además, quería disfrutar de la colección de armas de la familia Onohara.
O.O.O
Mientras Sakura dormía, Neji se reunió largamente con el señor Onohara, Tenten coordinó la defensa con los guardias de la Gran Casa y Lee regresó a las habitaciones para ser atendido por su pierna. Sin embargo, cuando Neji regresaba a la habitación, se lo encontró con muletas rondando por los pasillos.
—Ve a dormir.
—Sí, compañero. Unas buenas horas de sueño rejuvenecerán nuestros espíritus—dijo alegre levantando el pulgar y acomodando su peso sobre la muleta—. Solo me preguntaba dónde está nuestra bella flor Tenten.
—Ya sabes cómo le gusta el salón de armas—murmuró Neji que a veces se sorprendía por la obsesión de la muchacha con las armas—. Ya viene.
—Muchachos, ¡a dormir!—exclamó al verlos Tenten. —¿Lee, estás bien? —preguntó ella, cuando vio que Lee estaba apoyado en la pared, sin muleta y con una apariencia fatigada. El muchacho asintió y trató de reincorporarse, mas no pudo, la muchacha pasó el brazo por su espalda y lo ayudó—. Vaya, Neji, nada te cuesta ayudar de vez en cuando—le reprochó a Neji, que solo frunció el ceño molesto, mientras que Lee, sin que Tenten viera, le sonrió levantando el pulgar.
Sin embargo, Neji tenía otros asuntos en qué pensar como para lidiar con las tonteras de sus compañeros de equipo y no reclamó. Caminó varios metros atrás de sus compañeros. Necesitaba separarse de ellos y actuar, porque había un asunto sumamente grave que debía resolver lo más pronto posible. Por suerte, Lee le propició un momento para separarse.
—Espera, Tenten—sonrió Rock Lee, con cara de cachorrito herido—, acabo de recordar que iba a la cocina por agua.
—Ah, los baños están más cerca—repuso ella girándose.
Neji asintió y continuó presuroso hasta las habitaciones. Haciendo gala de sus habilidades ninja entró a la habitación de las mujeres. Tenten apenas había tenido tiempo de acomodar las cosas, se acercó al futón donde Sakura dormía.
Con su Byakugan inspeccionó la red de chakra de Sakura. Había un canal entre Sakura y la niña, por el cual la niña absorbía el chakra de Sakura y Sakura se quedaba sin chakra. –¿Son estos los únicos efectos secundarios?-pensó interesado al ver el daño en varios órganos y la debilidad progresiva de la mujer. En unas cuantas horas, Sakura tendría la piel pegada a los huesos.
Tenten y Lee se encontraban lejos, si lo hacía rápido no lo descubrirían, jamás.
Llevaba algunos meses practicando en secreto con su prima Hanabi una técnica que la misma chiquilla había imaginado: Donación de Chakra. Si su puño suave les permitía controlar el chakra de sus rivales, si con él podían insertar su propio chakra en el sistema circulatorio de otras personas para dañar, ¿por qué no habría de servir para sanar, para restituir el chakra perdido? Esta era su oportunidad para probar su técnica de Donación de Chakra.
Se concentró en el estómago de la mujer y llevó su mano a la blusa. Era mejor si la descubría, pero su mano se detuvo. Tenten y Lee ya habían salido de los baños y, aunque caminaban despacio, Tenten no tardaría en llegar.
Proyectó en su mente la imagen de Sakura realizando su jutsu médico a la niña, sabía cómo funcionaba aquella técnica. Su línea sucesoria no tenía la capacidad de ver a través de una técnica ni de mostrarle cómo funcionaba para copiarla; sin embargo, su capacidad de análisis y los muchos años de entrenamiento y estudio sí se lo permitían. Él jamás sería capaz de ejecutar Luz de Vida correctamente, pero sí entendía cómo funcionaba.
Observó su propio chakra azulado manar de sus dedos índice y corazón, mientras recordaba la primera vez que ejecutó correctamente una técnica del Souke. Él dedicó toda su niñez a aprender técnicas prohibidas, las observó, las estudió y logró ejecutarlas… Sabía que debía crear una capa protectora para que el chakra entrara libre de impurezas, y eso fue lo que hizo.
Una gota de sudor resbaló por su perfilada nariz. Lo había logrado, su ejecución debió ser muy pobre y rudimentaria, quizá hasta peligrosa, pero ya su chakra empezaba a movilizarse por todo el cuerpo de la kunoishi. Le produjo cierto placer observar su propio chakra recorriendo el sistema circulatorio de la mujer.
Al instante, Sakura dejó de sudar y su respiración se tranquilizó.
Sin prestarle más atención regresó a sus dependencias. Al poco tiempo, Lee entró dispuesto a hablar de las bellas flores; sin embargo, Neji hizo que tenía sueño pesado y la bestia verde se cansó de su monólogo y se durmió.
Entrada la noche el Byakugan Residual, que era otra técnica que Neji estaba perfeccionado que le permitía mantener algunas habilidades activas del Byakugan a pesar de estar en la inconsciencia del sueño, lo advirtió del peligro.
—Levántate—dijo a Rock Lee, mientras se ponía una camisa.
—¿Qué sucede, amigo?—preguntó Lee bostezando. Estaba cansado, pero no rehusaría una batalla nocturna contra Neji. De vez en cuando, peleaban en el medio de la noche, pero no tardó en notar que Neji tenía otras intenciones.
—Hay enemigos en la casa—dijo escuetamente y salió de la habitación.
Rock Lee reaccionó rápido, tomó una de sus muletas para ayudarse, descalzo y solo con el pantalón avanzó hasta el templo preparado para hacer una demostración de sus habilidades en taijutsu a los invasores.
Neji derribó la puerta de la habitación de las mujeres de un golpe, pues Tenten había cerrado con llave.
—Despierta, Tenten.
La muchacha abrió los ojos extrañada. ¿Era Neji el que estaba en frente de ella con el cabello suelto y hablando de proteger a una niña?
La chica comprendió y se levantó de un salto. Corrió junto con Neji, ambos con el cabello suelto y con la ropa de dormir. De camino, ella fue interceptada por una pareja de kunoishis, sostuvo una breve batalla, acabó con una pero la otra huyó. La dejó escapar y continuó hasta el Templo, donde Lee luchaba sin problemas, mientras la familia de la niña hacía lo que podía para evitar que ingresaran en el templo los atacantes. Le extrañó la poca violencia del ataque y que Neji no estuviera ahí. Se unió a Lee y a los guardias de la Casa.
Neji antes de llegar al Templo, se dio cuenta de que la misión de los atacantes no era la niña, si no Sakura, la persona capaz de insertar llamas. El ataque al Templo era una simple distracción, se maldijo por no suponerlo antes. Regresó hasta la habitación de sus compañeras y se interpuso entre una pareja de shinobis y una durmiente Sakura Haruno. La tomó entre sus brazos y salió de la casa por la ventana, con rumbo al Templo.
No tardaron en perseguirlo, pero él se protegió con un escudo de chakra, otra técnica que aún no perfeccionaba, y descubrió que era bastante efectiva. Una vez en el templo, Neji arrojó a Sakura a una de las estrechas cañerías internas del templo y se colocó junto a sus dos compañeros para enfrentar a los invasores.
Uno de los atacantes, saltó tras Sakura y la tomó como rehén. Sin embargo, la mujer se despertó a causa del golpe y con las pocas fuerzas que tenía hizo una técnica de sustitución. Sakura titubeó al ver que su técnica resultaba: no se imaginó que tuviera tanto chakra ni que el ninja cayera en la trampa. El hombre gritó frustrado al descubrir la silla que sostenía, pero fue silenciado por un ataque directo. Sakura cayó desmayada.
¡Hola! ¿Qué les pareció el capítulo? Neji anda por ahí repartiendo su chakra y esto tendrá graves implicaciones más adelante. Además, ya se dio cuenta que juzgó mal a Sakura :)
¿Qué opinan de la técnica de Restauración de Almas? No crean que se me olvidó que es kinjutsu y que Chiyo cuando utilizó Reencarnación de la propia vida murió… Como toda técnica prohibida tiene sus consecuencias y sacrificios… pero eso lo veremos más adelante. Con las técnicas de Neji (Donación de Chakra, Byakugan Residual y Escudo de Chakra) es que me pone celosa que el Sharingan tenga tantas técnicas y el Byakugan no...
Se me olvidaba decirles que Tenten tiene sus razones para decir que Neji es imposible de complacer y que con él no se puede lograr nada. Aunque las descubriremos más adelante.
¿Ya les conté que este fic es un monstruo de historia?
Espero puedan contarme qué les parece el fic. Cualquier crítica, duda, comentario, tomatazo, felicitación, será muy bien recibida. Realmente, me hacen feliz y les agradezco el tiempo que se toman para leer y para dejar tan hermosas palabras.
Un agradecimiento muy grande a todas las personas que me han acompañado a lo largo de este fic (y de otros) y un besote de Neji para las chicas que dejaron review: Rousse231, Gabitha, Sakuita 01, MarianitaUchiha, gi, mican y Katarina Hyuga. Siempre pienso en ustedes a la hora de escribir y realmente, espero les haya gustado.
Un abrazo.
PD: Creo que es la nota de autor más larga que he escrito.
PD2: Se les quiere c:
