¡Hola!

Naruto no me pertenece.


.

Luz de Vida

.

Capítulo IX

.

.

.

Mientras cenaban, Neji hizo público a sus dos compañeros el mensaje que acababa de recibir de Tsunade: exigía regresar lo más pronto posible. Les daba menos de un día para que emprendiera la marcha a Konoha.

Sin embargo, antes de salir de Konoha, Tsunade le había dado tres meses de tiempo, solo en estadía, y estaban a inicios del segundo. Así que no entendía por qué había recibido, unos días atrás, un mensaje de Gai en el cual pedía cuentas de la misión y ahora una orden de regresar por parte de la Hokage. Nunca una misión suya y de ese nivel había sido manejada con tal desorden.

Les explicó a sus compañeros las órdenes contradictorias que tenía sobre el regreso y que les informaría dentro de poco cuál sería el siguiente movimiento. Tenten murmuró que a ella le gustaría quedarse en la Aldea de las Nubes a pesar de la violencia del último ataque, mientras que Rock Lee se quejó porque llevaba demasiado tiempo sin ver a su maestro.

Lo bueno de nuestra estadía aquí es que ahora Neji se comporta mejor con Sakura—dijo Tenten con una sonrisa, consciente de que Sakura se había ganado el respeto de todos por su gran habilidad médica: traer a una persona del mundo espiritual no era algo que se viera todos los días. Además, ya Neji no era el ogro de la primera vez que estuvieron en Las Nubes, tan lleno de resentimiento contra quienes se llevaron la vida de su padre, ahora estaba mucho más animado. Lo apuntó con el cucharón y le dijo—. Antes parecía que querías comértela.

Justo en ese momento, Sakura entró a la habitación junto con Miyuki, saludó a los presentes y tomó su asiento en la mesa.

Todavía quiero—murmuró Neji.

Tenten levantó las cejas, sorprendida.

No puedes comértela, Neji—replicó Lee, con reproche.

Neji lo miró severo, como si no entendiera de lo que hablaba. Tenten estalló en una sonora carcajada que atrajo la atención de Sakura, que un segundo antes solo observaba sin ganas el plato de comida que tenía al frente. Miyuki refunfuñó sobre los modales adecuados que debía tener una dama a la hora de la cena, y Tenten quiso recordarle una vez más que las damas que ella conocía eran capaces de hacer sucumbir un ejército antes del desayuno y que si después querían comer como cerdos, lo hacían. Miyuki se sintió levemente ofendida y así continuó la cena por unos minutos.

No juegues con la comida—regañó Neji a Sakura. Había pasado al menos media hora y no se había llevado bocado alguno.

Sakura frunció el ceño, molesta por el comentario, pero le hizo caso: apartó el plato de comida y se marchó, mascullando una disculpa. Miyuki, olvidándose de los buenos modales, corrió tras ella.

¿No les parece que Sakura está muy delgada?—preguntó Rock Lee en cuanto Sakura se fue.

Tenten dejó de reírse y miró con preocupación el camino que Sakura había tomado.

¿Será por la técnica de Restauración de Almas que se ve tan débil?

Neji asintió.

Pero no se trata de una técnica prohibida, ¿cierto?—murmuró Tenten, con duda—. Un jutsu prohibido resulta dañino para el que lo recibe y para el que lo ejecuta. Como el Tigre del Mediodía de Gai, que desgarra los músculos del usuario. La técnica de Sakura no funciona igual…

Los otros dos hombres miraron el plato que Sakura dejó sin probar.

La Técnica de Sakura salvó a una niña. ¡No es una técnica prohibida!—dijo Lee, tratando de ver el lado bueno.

Eso no quiere decir que no le afecte a ella.

Rock Lee se llevó una mano a la barbilla.

¿Recuerdan cuando Gaara murió?—habló Rock Lee—. Fue revivido gracias a una Técnica Prohibida: La Reencarnación de la Propia Vida, un justu creado por la abuela Chiyo. Sakura estaba presente.

Neji le prestó atención.

¡Conozco esa técnica!—exclamó Tenten—. Kankuro me explicó que su objetivo era darle vida a las marionetas. La abuela Chiyo era la única persona que la conocía.

Rock Lee asintió.

El usuario da su fuerza vital al cuerpo inerte y usa su chakra como un intermediario para darle vida al muerto o a la marioneta. Una vida por otra, en el caso de la abuela Chiyo.

Espera, Lee—interrumpió Tenten—. ¿Estás diciendo que Sakura dio su fuerza vital a la niña? ¿Su vida por la de ella?

Rock Lee se alzó de hombros, preocupado. Las técnicas prohibidas no eran su tema favorito, pero sabía que debían ser utilizadas cuando era debido, no importaba el riesgo. Esa era su voluntad del fuego.

Para eso traíamos las llamas, con la energía e Tsunade… No creo que se trate de la fuerza vital de Sakura, pero sí algo de ella—expuso.

Tenten dirigió sus ojos a Neji en busca de una respuesta que aliviara sus dudas.

La anciana murió inmediatamente—dijo Neji: era lo único que se le ocurría. Sakura ejecutó la técnica y no murió. ¿A caso debía morir? ¿Estaba eso dentro del plan de Tsunade? ¿Por eso les exigía que regresaran ahora, porque Sakura no había muerto?

¡Murió inmediatamente! ¡Además, no es la misma técnica!—exclamó Lee, alterado—. ¡Sakura no ha muerto! Nuestra bella flor no nos dejará.

El Equipo 8 se sumió en un silencio poco usual. Tenten sabía que algo se traía Neji entre manos, pero lo que no sabía era qué tanta era la participación de Sakura en esos planes. Al cabo de unos minutos, Neji se levantó y siguió el mismo camino que Sakura había tomado.

.o.O.o.

No tardó en ubicar la habitación donde Sakura se había encerrado junto con Miyuki. Miró la puerta cerrada y por un momento quiso detenerse. No era completamente necesario hablar con ella, no le urgía saber qué opinaba ella sobre las órdenes contradictorias, podía tomar la decisión sobre la partida solo y hacerse cargo por su cuenta. No tenía por qué asegurarse que estuviera bien, ni preguntarle si se le ofrecía algo, ni siquiera a su tío le preguntaba si se le ofrecía algo.

Sin embargo, había un asunto que únicamente Sakura podría resolver. Sin molestarse en llamar, abrió la puerta.

¿Qué crees que estás haciendo, Haruno? No has venido a probarte vestidos—Fue lo que se le ocurrió decir cuando vio a Sakura parada en frente de un espejo, probándose un vestido muy elaborado.

Neji. Sal de aquí—dijo ella, girándose hacia él y enredándose con los pliegues de muselina de su vestido.

Tengo que hablar contigo.

Espera a que me mude.

No tengo tanto tiempo que perder.

Sakura arrugó la frente, mientras que Miyuki observaba expectante sin saber si era un irrespeto que Neji entrara o era el comportamiento usual entre ninjas adultos de aldeas extranjeras, con cierta tensión sexual.

Al cabo de unos segundos de pelea de miradas, Sakura le pidió a la niña que saliera y acomodándose mejor el vestido se sentó en un otomano.

¿Qué es lo que no puede esperar?—gruñó ella y cruzó las piernas.

Él se tomó su tiempo para tomar asiento en una silla cercana.

¿Lo puedes decir sentado?—gruñó ella, con molestia, cuando Neji puso su trasero en la silla—. ¿Y bien?—Neji no respondió nada. Ella perdió la paciencia—. Dirás la cosa tan urgente que tienes que decir ya… o te sacaré de aquí de un golpe. ¿No que no podías esperar?

Recibimos un mensaje de la Hokage—contestó con seriedad—. Dice que debemos alejarnos de la Sacerdotisa… lo más pronto posible.

¿Qué? Eso es imposible. Hay un lazo de chakra… Tsunade…

Lo sé, Haruno. Me lo has explicado—murmuró él. Estaba preocupado: odiaba los cambios de planes en misiones importantes—. Ten.

Sakura leyó el pergamino que Neji le dio y se sorprendió al reconocer la caligrafía de Tsunade en las siguientes palabras:

"Regresen inmediatamente a la aldea. El retraso es injustificable".

Esto no puede ser. Hay un lazo de chakra entre la sacerdotisa y yo. Tsunade lo sabe. Ella previó que la misión tardaría.

También hay relaciones tensas entre los dos países—señaló Neji.

Si no podemos llevar a la niña a Konoha, es obvio que yo debo permanecer aquí—habló Sakura—. No tiene nada que ver con política, es una cuestión de humanidad.

Neji se vio tentado a comentar que cuestiones de humanidad no eran tomadas en cuenta entre las aldeas. Pero no dijo nada, su intención no era traer a colación a cada momento la muerte de su padre… a pesar de que eso fue exactamente lo que hizo cada vez que solicitaron su ayuda la primera vez en Kumo. Negó con la cabeza, tratando de dejar todo aquello en el pasado.

Haruno. Necesitaré tu criterio médico para responder al proceso disciplinario en Konoha—dijo él. Después de todo, pensaba oponerse a una orden expresa de su superiora.

Sakura se puso de pie. No acatar la orden de un Hokage ocasionaba la apertura de un proceso disciplinario para investigar las razones de la desobediencia. Sabía, tan bien como Neji, que tenían razones de sobra para justificar la permanencia en la Aldea de las Nubes, pero eso no impedía que se hiciera la investigación, y que esto podría tener consecuencias fatales, una amonestación, una suspensión, una multa. ¿Con qué locura podría salir Danzo?

Por supuesto. Trabajaré en eso—dijo ella, con vehemencia—. Me sorprende que Tsunade nos obligue a regresar tan pronto, cuando eso puede afectar la vida de la niña. Obviamente, debe tener una información que desconocemos que la hace tomar esa decisión.

Una información que debemos suponer—agregó Neji. Si Tsunade ordenaba que regresaran era porque estaban en peligro—. Debemos mantener en secreto la existencia del Lazo de Chakra, ni siquiera la familia Onohara puede estar al tanto. Justificaremos nuestra estadía en esta casa con otras razones. Después de todo, somos invitados de honor. La familia Onohara debe creer que ya has cumplido con tu parte y que no existe nada más que puedas hacer por la salud de la niña… sin importar el resultado del Lazo de Chakra… o lo que yo haya hecho.

Entiendo—asintió ella y sonrió.

Neji miró la sonrisa con algo de duda. Recordó el inicio de su misión cuando solo la veía como una carga. En aquel entonces solo quería que le obedeciera sin chistar… Podía justificar sus acciones diciendo que la gravedad de la misión le había hecho pensar que solo debían ser eficientes y rápidos, pero sabía que solo estaba molesto y frustrado. El shinobi que aspiraba ser no debía dejarse llevar por sus emociones: ni por el sentimentalismo, ni la frustración, menos por el odio.

Sin más, asintió y se marchó.

Sakura meditó la información que su compañero le dio. Conforme los días pasaban y su chakra era rápidamente absorbido por el cuerpo de la niña se preguntaba si habría fallado irremediablemente en su vida como ninja. Quizá Tsunade sospechaba. Quizá Tsunade sabía que ya no tenía chakra. ¿Qué era un ninja sin chakra? Claro, estaban los artistas marciales como Lee y Gai, pero ella no les llegaba ni a los tobillos. Su fuerza provenía de su chakra, específicamente, de su excelente control de chakra. Para una especialista en controlar el chakra, estaba en una situación bastante triste.

En todo caso, si su técnica había fallado, entonces era su deber permanecer al lado de la paciente, no huiría del lazo, aunque la dejara sin fuerzas. Tenía que asegurarse de la efectividad del lazo por más que la niña mostrara mejoría. Claro, quedarse en la Aldea del Rayo, se sentía como huir de lo que le esperaba en la Hoja.

.O.o.O.

Sakura no dejó que la sorpresa se reflejara en su rostro cuando vio a Neji a fueras del Templo esperando por ella. Después de su breve conversación una semana atrás, Neji se había distanciado y por las averiguaciones que había hecho pasaba el tiempo fuera de la mansión. Nadie le había contado lo que hacía. Pero ella sospechaba.

Caminaron en silencio hasta la zona de las habitaciones; antes de entrar a su cuarto, Sakura no evitó la tentación y preguntó:

¿Has averiguado algo sobre quién me busca?

Neji arrugó un poco la boca.

No. Tenma solo se enteró que te buscaban y dio tu ubicación.

Sakura frunció el ceño: ¿en serio esa era la respuesta de un ninja? Parecía que no sabía que la información se escarbaba en todas partes: que debía averiguar por qué Tenma se enteró que la buscaban, por qué el niño sabía quién era ella, cuáles eran sus contactos… ¿O le ocultaba algo? ¿Por qué siempre pensaba que Neji le ocultaba algo? Él no había tenido la oportunidad de traicionarla como para que dudara de él. Pero siempre sentía que no le decía toda la verdad.

Neji…—murmuró ella, lo miró a los ojos para armarse de valor. Qué locura, pero aquellos orbes de plata le tranquilizaban a pesar de que no reflejaran ni una pizca de serenidad—. Espero no incomodarte con lo que te voy a decir.

La nariz de Neji se arrugó un momento, Sakura se detuvo para esperar la reacción de él, que fue silencio. Ella agregó:

Siempre pienso que me ocultas algo. Desde que inició esta misión tengo esa impresión. No me gusta—lo miró a los ojos, y lo notó levemente sorprendido—. No me gusta pensar mal de ti, pero tampoco me gusta que me ocultes información.

Neji se sorprendió con la confesión. Por un momento, la mujer le recordó a su prima y a Naruto, pero descartó la idea. No era hora de comparar las quejas de Sakura por una sola misión con aquellas conversaciones que habían calado tan profundo en él cuando Hinata le decía que él también sufría y cuando Naruto le demostró que el camino no estaba predestinado.

Debatió un momento en su interior y al cabo de un rápido análisis, le dijo:

Recurro a tu juramento como shinobi para exigir tu confianza.

Sakura abrió la boca un tanto exasperada. Esa era la respuesta más idiota que había escuchado en su vida. Recordarle que debía confiar ciegamente en sus compañeros como parte de su compromiso con la aldea era contradictorio: por un lado podría decirle que compartían la misma información y, por otro, parecía decirle que le ocultaba muchas cosas.

No quiero desconfiar de ti, pero no siento que tampoco pueda confiar en todo—dijo ella, con el ceño fruncido.

Eso me incómoda, Sakura—respondió Neji. Sakura evadió su mirada—. No me gusta que confundas aspectos personales con la misión, menos que dudes de mi capacidad. Tengo muy claro cuál es mi trabajo aquí y jamás he fallado una misión.

No era lo que quería decir, pero tampoco le parecía mal que Neji lo entendiera de esa forma. Sakura sintió que así se desquitaba por la forma en que él la trató anteriormente.

¿Ya enviaste a Tsunade un mensaje informando el ataque?—preguntó, evadiendo la situación delicada, y eso pareció surtir efecto.

Orochimaru—respondió él a la pregunta inicial.

Sakura apenas tuvo tiempo de hacer una mueca confundida, pues él la tomó del brazo y la metió a su habitación. Observó con el entrecejo fruncido como él cerraba la puerta con seguro y hacía un sello de protección. Sakura esperó que el lugar fuera seguro para hablar.

¿Orochimaru… me busca?—preguntó cuando Neji clavó sus ojos en ella.

Es una teoría. No he podido comprobarlo—explicó—. Cualquier persona versada en política entenderá las consecuencias negativas de esta guerra civil en el ámbito religioso y cultural si la vida de la sacerdotisa del Templo del dios del Rayo corre peligro. Si esta persona descubre que Konoha está pendiente de dicho riesgo, llegará a la misma conclusión que tuvo Maito Gai: se necesita un plan para revivir a la sacerdotisa si llegara a fallecer.

A esto hay que agregarle que Orochimaru conoce bien a Tsunade y debe saber del jutsu de Restauración de Almas.

Sakura asintió, dijo pensativa:

Y considerando que Tsunade no puede salir de la Aldea tan fácilmente, solo quedamos Shizune y yo para ejecutar la técnica.

Solo tú. Shizune está descartada—agregó Neji a la correcta elucubración de la mujer—. Un esbirro de Orochimaru tiene un ojo encima de Shizune siempre.

¿Quién?—preguntó aterrada Sakura.

Shizune está al tanto. El Clan Aburame se encarga de ofrecerle protección…—Guardó silencio al darse cuenta la cantidad de información secreta que estaba revelando tan fácilmente. ¿Por qué perdía la noción de la realidad cuando hablaba con Sakura? ¿Por qué le resultaba cada vez más fácil hablar con ella?—. Se trata de Kabuto.

Sakura frunció el ceño, preocupada.

Así que Orochimaru podría colocarme su Sello Maldito—murmuró, sus ojos vagaron por la frente de Neji, pero sus pensamientos estaban en el cuello de Sasuke.

No, demonios, Sakura. Él no hará eso.

¿Entonces qué quiere conmigo?—inquirió ella con duda.

Sellarte—respondió Neji, ante la mirada confundida de ella, agregó—. Pero eso no pasará. Joder: ¿tienes que decirlo como si fuera a ocurrir?

Ella bajó la mirada.

Solo es una forma de hablar—murmuró.

Parece como si esperaras que eso sucediera—dijo, y le causó sorpresa notar que ella parecía dar todo por sentado, justo como él solía hacer: "en el juego de la vida es imposible pretender mover piezas que no te corresponden".

No… no fue mi intención—titubeó, miró de reojo la puerta cerrada. "Ni que quisiera tener algo en común con Sasuke", pensó con desazón—. Orochimaru me busca y sabe que estoy aquí, pero no ha venido.

Neji volteó a arrugar el ceño.

Mi equipo es de élite. Orochimaru no es un imbécil que atacaría así no más.

No, Orochimaru no era impulsivo y además conocía bien a Tsunade, y eso iba en dos direcciones: Tsunade también conocía bien a Orochimaru. Su corazón latió emocionado cuando entrevió el plan de Tsunade en los eventos de los últimos días. Tsunade no estaba dudando de ella, estaba protegiéndola.

La contradictoria nota ordenándoles el regreso no era una acusación por haber fallado, era una pista falsa para Orochimaru. Tsunade sabía del ataque que sufrieron, el sistema de inteligencia de su aldea ya habría identificado que Sakura era buscada y por quién, así que probablemente el engranaje para protegerla, para garantizar su regreso seguro a la aldea se había puesto en marcha.

Orochimaru no volverá a atacar mientras estemos en esta Casa. Esperará a que salgamos, a que regresemos a Konoha. En los bosques, en los caminos, aun en las cuevas, estaremos más vulnerables. Y él lo sabe, y Tsunade también. Por eso recibimos el mensaje de Tsunade. Ella seguramente esperaba que fuera interceptado por Orochimaru y él debe estar detrás de algún grupo de viajeros pensando que se trata de nosotros; inclusive podría ser un equipo de Konoha que finja ser nosotros.

Neji era un ninja de élite, con pocas expresiones faciales, pero en su rostro se fue dibujando una leve expresión de asombro al comprender el plan, según Sakura lo iba narrando. Suspiró.

Entonces, cometí un grave error al salir de la casa y dejarme ver por los habitantes de la aldea.

Oh. Si tengo razón, probablemente. Pero por el tiempo que ha pasado sin que tengamos ataques, me hace pensar que realmente Tsunade utilizó un señuelo que se hace pasar por nosotros y nuestro atacante podría tardar un tiempo más en descubrirlo. Y es posible justificar tu presencia: por la historia que existe entre el Clan Hyuga y esta Aldea, Orochimaru consciente de eso podría aceptar como válido que tu misión aquí sea extendida por más tiempo.

Neji agradeció el esfuerzo por encontrar un panorama positivo, y se contuvo para no mostrar un pequeña sonrisa. Conocerla y hablarle le hacían sentirse tranquilo, como si realmente pudiera confiar en ella, como si ella realmente estuviera dispuesta a darlo todo por ayudarle.

—Veremos cómo se desarrolla. En cualquier escenario, cuando salgamos de aquí lo ideal es mantenerte oculta. Mañana haré unas visitas relacionadas con la muerte de mi padre—No podía creer que lo estuviera diciendo en voz alta, sin perder la calma—, para tratar de enmendar mi error—¿Cuál error? ¿Odiar a Hinata por algo en lo que ella no tenía la culpa o dejarse ver en el pueblo cuando Orochimaru creía que estaba regresando a Konoha? —. Les pediré a Rock y a Tenten que extiendan sus guardias y eviten ser vistos por personas ajenas a esta casa.

Suena a un buen plan—sonrió, se sentía fuera de peligro y tranquila. Con toda la preocupación que cargaba, sentía que merecían celebrar, pero también sabía que Neji no encontraría muchos motivos para celebrar solo por tener un plan—. Cuando terminemos esto y estemos de regreso en nuestra Aldea, deberíamos ir a celebrar.

Neji ejecutó el sello en la puerta y la abrió para que Sakura saliera.

Lo pensaré.

Gracias por invitarme a tu habitación—sonrió.

No te invité.

Ella soltó un bufido.

Cierto. Me metiste a la fuerza—dijo dando un paso amplio para salir al pasillo.

Tampoco hice eso—refunfuñó, pero recordó algo importante—. Sakura—Le detuvo la suave risa burlona, ella lo miró seria: reconocía el tono con el que había pronunciado su nombre y eso le erizó, porque le habló como si él le debiera algo—. Si la orden de regresar es un señuelo para Orochimaru, entonces, no me abrirán una investigación por desobediencia. Pero… te agradezco que hayas aceptado dar tu testimonio en caso de que lo hicieran.

Ella se alzó de hombros, restándole importancia.

Descansa. Mañana tendrás un día pesado—Se despidió con un seña de la mano.

.O.o.O.

Solo pensarlo me da escalofríos—murmuró Tenten, mientras acompañaba a Sakura en un pequeño tentempié de frutas secas y semillas en el Templo—. ¿Recuerdas la pelea entre Orochimaru y el Tercer Hokage? Orochimaru utilizó el Edo Tensei. Es horrible pensar que un hombre como él quiere algo contigo.

Sakura también se estremeció. Realmente, no le había dado muchas vueltas al tema de Orochimaru, porque irremediablemente, eso la llevaba a pensar en Sasuke… y en los esfuerzos que hacía Naruto por recuperarlo. No quería pensar en Sasuke. Tampoco estaba interesada en imaginar lo que un hombre como Orochimaru querría con ella.

—Aun debemos confirmar que se trate de él, pero me da cierta tranquilidad al menos tener una pista de qué se trata. No es agradable descubrir tu cabeza tiene precio.

—Tienes razón. No dejaremos que nada te suceda, Sakura. Eres un miembro importante de nuestra Aldea y además nuestra amiga.

—Gracias, pero por favor no seas tan formal. Solo hice lo que debía hacer, para lo que he entrenado.

"Y fue lo último que haré", pensó amargamente, pero no permitió que esa decepción alcanzara su rostro. No quería ofender la amabilidad de Tenten con un mal gesto. Cuando Rock Lee entró a buscar a Tenten para pedirle que lo acompañara a vagar por los solitarios pasillos de la casa, con el fin de que evitara que entablara conversación con los otros habitantes de la casa, Sakura tuvo una idea.

Tsunade los había enviado con tres llamas para la Restauración de Vida, sin embargo, Lee y los demás en un ataque habían perdido una. Se les había informado que se trataba de una previsión extra por parte de la Hokage, pero podría ser que esa llama fuera necesaria para Sakura, fuera lo que ella necesitaba para recuperar su energía, su chakra, su vida.

Necesitaba crear una.

Necesitaba intentarlo.

Tal vez eso podría salvarla de su retiro de la vida ninja.

Tal vez podría controlar el chakra de Neji.

Tenía que intentarlo.

Continuará…


Muchas gracias por seguir aquí.

La última actualización fue en el 2014, pero no he abandonado ninguna de mis historias, aunque mi proceso de escritura sea lento. Les agradezco mucho a las personas que han esperado, ojalá no se sientan defraudados y sería maravilloso si me cuentan su opinión. Me hace muy feliz ver que esta historia aun tiene lectores. Son los mejores.

Les adelanto que su tiempo con la sacerdotisa va terminando, pero los problemas de Sakura con el manejo de su chakra seguirán. Y aun falta conocer un escenario en el que puramente veremos NejiSaku.

Gracias a todos por su tiempo y nos leemos pronto :)