Pasaron los días. La seguía sin reaccionar; se encontraba en un sumido estado de sueño en el que su ritmo cardíaco y respiratorio decrecieron estrepitosamente. El calor en su cuerpo y estado del mismo indicaban que solo se trataba de un estado de hibernación controlado, y se debía probablemente al recientemente descubierto embarazo. Estas noticias se difundieron rápidamente, muy a pesar de que Shizuru no hizo un reporte al respecto, y muy pronto el dueño y señor de esta investigación descendió a los acentos a constatar la información. Aquella mañana Shizuru despertó con un alarmante mensaje de Haruka avisándole de esto, por lo cual su rutina de prepara ion para el trabajo se adelanto, y para las 6:30 de la mañana ya se encontraba deambulando a zancadas en los pasillos mientras luchaba con la manga de su bata y por poner su credencial en su posición. Dio una vuelta en un pasillo para encontrarse de frente con el elevador abriéndose y con el, a Reito y su secretaria entrando al lugar.

-Vaya, Fujino… ¡Qué casualidad!

-Tanta cómo llegar al lugar que dejó a mí cargo, director Kanzaki

-Tanta cómo que sigues aquí por tu estupendo trabajo- Reito dio una amable palmada en el hombro de la castaña

Camino por el pasillo en dirección a la cámara donde K se mantenía recluida. Hace un par de días, dos sujetos de prueba firmaron los acuerdos y contratos, accediendo ellos a servir como el personal que constantemente tomaba pruebas, ultrasonidos, exámenes y revisaba el estado de K personalmente. En ese momento se encontraba traban dentro, y Reito se puso frente al cristal a ver con suma curiosidad a la joven objeto de las pruebas.

-De no ser porque ya sé que no es humana, pasaría por una- Comento manteniendo ambas manos en los bolsillos de su pantalón -¿Cuánto tiempo de embarazo tiene?

-A juzgar por el periodo de división de las células y la formación del cigoto, luego la formación de órganos y crecimiento de…-

-Respuesta corta, por favor- Le interrumpió el

-Lo que en humanos serían 6 meses, semanas más, semanas menos… El desarrollo del embrión, de su cuerpo, y el crecimiento del bebé como tal, es inaudito… Seguimos descubriendo cosas sobre K todos los días

-¿Quién?- Reito y su secretaria la miraron

-El espécimen- Corrigió Shizuru -Es impresionante, en general

-Entonces, si se desarrolla tan rápido…. ¿Cómo el mes que lleva aquí no se dieron cuenta de eso?

-Bueno… -Shizuru agarro nerviosamente la manga de su otra mano girándose hacia el cristal -Tenemos la teoría de que los de su tipo se reproducen asexualmente

-¿Y eso que es?

-Cambian de género por un corto periodo de tiempo, de ese modo fecundan sus óvulos y se embarazan. Hay varias especies de peces, reptiles y anfibios que se reproducen de ese modo

-Interesante…

-Señor- Le hablo Shizuru -A este ritmo, dará a luz en unos días… ¿Qué hacemos con la cría?

-Las madres son más protectoras, agresivas y territoriales que en soledad. Y esa cosa es peligrosa… Solo nos interesa ella, no la cría, así que sepárenlas e intenten mantener viva la cría, si no pueden lograrlo, el espécimen 1 es la prioridad

Reito siguió su recorrido por las instalaciones; Shizuru se quedó atrás, digiriendo la última orden como una de las peores condenas. Aunque K y ella fuesen de diferentes especies, el solo hecho de que esa criatura tuviera su ADN, la hacia parcialmente su responsabilidad… Y eso no era lo que quería para ese bebe, o para K. Así que luego de la visita de Reito, decidió volver al cubículo de K, donde las pruebas habían terminado.

Por primera vez en meses, todo el equipo de Shizuru se encontraba reunido y a disposición de tan importante suceso: Una criatura extraterrestre, embarazada, bajo su jurisdicción. Mai, Haruka, Chie, Nao y Aoi conformaban un completo equipo.

Mai, graduada en ingeniería química, aprovechando sus conocimientos en lo que al desarrollo de antídotos, agentes de descontaminación y análisis de nuevas muestras. Ella lideraba el departamento de toma de muestras y su jurisdicción.

Haruka era experta en todo lo que a funcionamiento de sistemas requería, constantemente monitorean las señales de audio buscando frecuencias anómalas tanto exteriores al edificio, como incluso en el ritmo de pasos y movimientos efectuados por K dentro del recinto. Gracias a ella se pudo determinar que el andar de K era más propio de los felinos, por la forma en que su peso de distribuye y la fuerza con la que corre o camina.

Chie y Aoi son los ojos y oídos de Shizuru en los pisos superiores. Ninguna decisión es tomada arriba sin que Shizuru se entere y se prepare para ella, excepto está vez, ya que todas fueron tomadas por sorpresa. Y finalmente Nao es la mujer a cargo de sonsacar información en el exterior; sobornar, callar, pagar o informar. En toda compañía metida en cosas importantes se necesita a alguien con la capacidad de mentir, engañar y seducir en tantos idiomas como Nao podía, y era muy buena en eso. Gracias a ella lograron reclutar a todos los sujetos de prueba, en base a favores personales que le debían por fuera.

-Es raro tenerlas a todas aquí- Les sonrió Shizuru a todas

-Para servirte- Chie le hizo un saludo militar con dos dedos -¿Cómo han ido las cosas acá?

No sentía que estuvieran bien. Pero en cuanto a la investigación, iban mejor que nunca… comenzaba a dividirse en su compasión por K y su trabajo.

-Todo en orden, mejor que nunca

-¿Por qué duerme?- Pregunto Nao mientras comía maní

-Estas en un estado de hibernación controlado- Explicó Mai -Durante este estado, los niveles químicos del cerebro que estimulan el sueño duplican su segregación, llenando al cerebro de toxinas que obligan a todos los sistemas del cuerpo a ralentizara hasta el mínimo. Pero esta viva

-¿Y eso le pasó por el embarazo?- Pregunto Aoi más visiblemente preocupada

-Creemos que es así- Respondió Shizuru mirando a través del cristal

-¿Entonces no ha vuelto a morir nadie?- Consulto Nao

-No, desde el último hace unos días, tuvimos éxito

-¿Con quién?- Preguntaron las tres recién llegadas casi al unísono

Mai y Haruka vieron a Shizuru en silencio. Las tres jóvenes vieron a la castaña con visible admiración, sin saber si felicitarla o preguntarle cómo fue, así que fue ella quien finalmente tomo la iniciativa de responder a sus cuestionamientos.

-K y yo tenemos una relación más estrecha. Ella solo se comunica a mis pensamientos, no lo hace con nadie más… descubrimos que su especie es más compleja de lo que pensamos, tienen ciertas conductas naturales que dominan incluso por sobre la preservación de su especie; aunque no alcance a preguntarle sobre de dónde viene o que quiere aquí…

-¿Sólo eso alcanzaste a sacarle?- Pregunto Nao recobrando la postura

Las palabras se detuvieron en sus labios. Recordó que después que K revelarle todo aquello, fue su turno de entregársele en bandeja y servirle como conejillo de indias. Era lo mínimo… K venía siendo lo como una chica modestamente buena los últimos tiempos, si se puede omitir las muertes; y al tocarla la primera vez, fue muy delicada. Las manos de ese ser alienígena fueron gentiles, fueron complacientes, fueron más humanas y empáticas que cualquier otras manos que hubieran podido tocarla antes.

-¿Fujino?- Le llamo Chie

-Si, fue todo lo que le pude sacar… -Respuesta dejando sus ojos en el suelo

-Interesante…

-Hay un reporte en la oficina de recaudaciones donde pueden leer todo lo obtenido, para que se familiaricen con el caso y conozcan a K; ella es buena, no tiene intenciones hostiles. Quienes asesino fueron tomados como amenaza… es el equivalente a ir contra un león salvaje a tocarle las pelotas u esperar que te agradezca

-Tienes algo de razón… -Murmuro Aoi

-Solo, necesito que estés más perceptiva que nunca con los movimientos de Reito allá arriba; algo me dice que quiere sacarle partido económico al embarazo de K

-Te mantendré informada

-Chie, mantente en las redes de comunicación de Kanzaki con los organismos estadounidenses que nos tienen del cuello, por favor

-No hay problema- Chie le guiño el ojo amistosamente

Y luego de charlar un poco más de esto y aquello, amenizar el reencuentro con unos café y unas cuantas risas, cada quien regreso a sus áreas de trabajo. Shizuru en especial tenía montones y montones de trabajo que gracias a K y sus recurrentes exámenes y tomas de muestras, la tenían sumergida en un ciclo sin fin de papeleo que terminó de ordenar demasiado tarde para aliviarse con otro café, pero si a tiempo para dar rienda suelta a su creciente alcoholismo. Así que saco una botella de vino blanco de uno de sus cajones, tomo su bolso y camino al elevador.

Los pasillos de todo el sub sótano se encontraban en total oscuridad, salvo por uno de los paneles de te hoy del pasillo, contiguo al área de aislamiento de K. Este se encontraba a unos 30 metros del elevador, y por supuesto los ojos carmesí de la castaña ya venían evaluando si podría ir a echarle un vistazo a K antes que llegara el elevador… Finalmente el impulso "¡Que demonios!" Actuó primero y termino yendo al recinto donde su alienígena preferida se encontraba. En la misma posición fetal en que venía estando hacía días. Puso su mano derecha abierta contra el cristal, como un reflejo del deseo inconsciente de estar más cerca de ella… quizás era compasión, empatía, o quizás…

Quito los dedos del cristal, empuñando su mano al mismo tiempo que sus labios se fruncían. Los impulsos irresponsables en su trabajo podrían costarle mucho… Claro que… Se encontraba totalmente sola en ese momento. El elevador al descender la distrajo, y pudo sacar su mente de esos pensamientos poco profesionales. Resuelta a escapar lo antes posible, regreso en sus pasos rápidamente, huyendo de aquel desenfrenado deseo de encontrarse en contacto con aquel misterioso ser al que, comenzaba a apreciar más de lo que admitía.

Al llegar a casa dejó todas las cosas en el sofá del recibidor. Ya con la botella de vino blanco abierta, paso directo en dirección a la ducha, dejando una estela de ropa de oficina por donde daba paso. Al llegar al baño dejo el agua tibia correr; se saco las pantimedias, los tirantes de estas en su cintura, sus bragas y el sostén; se sujeto el cabello sobre la coronilla de la cabeza, y aún con la botella en su mano, se sumergió en la tina llena a media altura de agua tibia. Un gran suspiro de alivio escapó de sus labios mientras con su mano libre de licor, puso un poco de jabón relajante en el agua, y así dio el primer trago a su botella de vino. Las últimas noches al llegar a casa resultaban serle una verdadera tortura; entre todo el trabajo que el proyecto de investigación sobre K, su reciente embarazo, las quejas por los sujetos de prueba fallecidos, y la autorización de recursos prescindibles para la investigación, no le quedaba tiempo ni de respirar, y quizás en parte eso fuera uno de los motivos por los que beber se había convertido en su desliz culposo. Pero los últimos días, esas prioridades burocráticas estaban puestas a un lado por un pensamiento más poderoso… y con este pensamiento su mano derecha soltar cuidadosamente la botella de vino en el suelo y se sumergió en el agua, trazando una imperativa línea de autosatisfacción en medio de sus piernas, donde un vaivén comandado por su muñeca llevaba todo el placer posible que una mujer puede brindarse a sí misma.

Su cabeza viajo en el tiempo hasta aquella noche, donde por fruto de un chantaje, decidió darse voluntariamente a K, un espécimen extraterrestre, para llevar a cabo el acto sexual de los de su especie… que pronto descubrió, era exactamente como el que ella conocía en la piel de un ser humano. Las palabras de K hacían eco en su cabeza, indicándole que era imprescindible que Shizuru alcanzar el máximo de los placeres, lo cual significaba que incluso haberla elegido en ese momento no era coincidencia: para aquel entonces Shizuru estaba en su ciclo fértil más fuerte, habiendo ovulado tan solo un par de días atrás. Así que, en palabras de K que ella pudo entender, su interior debía estimularse tanto como para que los fluidos propios resultantes del clímax, trajeran ese tan anhelado huevecillo hacia ella. Inicialmente no comprendía como lo lograría… luego la respuesta se esclareció.

FLASHBACK

K demandó a Shizuru recostarse en el suelo, en silencio y sin protestar, argumentando ya conocer lo suficiente del tema como para saber llevar a cabo todo el proceso. Shizuru obedeció, haciendo caso más que nada a su instinto de supervivencia, sabiendo que debería hacer exactamente todo lo que ella dijera, sobre todo teniendo en cuenta que solo sus manos representaban una muerte aterradora. K gateo en el suelo hasta donde ella se encontraba, agachándose a la altura de los pies; Shizuru dio un respingo al sentir la presión de los labios de K sobre sus dedos, comenzando a ascender hacia el empeine, y luego a los tobillos. Su aliento cálido traspasaba la fina tela del traje protector… Estaba siendo de hecho, muy gentil. Y la sensación podía describirse como cómoda.

Subió un poco más rápido hasta las rodillas, llevando la ruta de sus labios trazando franjas en Zigzag en toda área de piel que pudiera abarcar, aún si se encontraba cubierta. Aquello comenzaba a poner los pelos de punta a la castaña, quién como primer reflejo respiraba entrecortada mente por la boca y apretaba las manos… conforme sus labios iban escalando hacia la cadera, el miedo se desvaneció totalmente. De alguna manera K sabía muy bien como relajar su cuerpo, a pesar de que ¡Ni siquiera eran de la misma especie! Y entonces recordó… que todo el tiempo K estuvo leyendo la mente de todos a su alrededor… teniendo en cuenta que todos en algún momento del día pensamos aunque sea un par de minutos en sexo, y asimilando toda la teoría del brindar y recibir en esos pensamientos, K ya sabía muchísimo sobre el tema, y lo estaba llevando a la práctica muy exitosamente en ella. Mientras todo esto daba vueltas en su cabeza, el cabello azulado de K llegó hasta la altura de sus labios; pudo percibir un aroma de hecho muy similar al de los seres humanos, como ese que queda en la coronilla de la cabeza cuando besas a alguien… Su mano izquierda tocó el cabello de K, sacándola de la ronda de besos inocentes que daba en sus costillas; sus ojos verdes chocaron contra los ojos rojizos de Shizuru, y por unos instantes, ambas miradas sorprendidas, la una por la existencia de la otra, se conectaron a un nivel que solo podía definirse como mágico. K se dejó acariciar el cabello, sintiéndose a salvo, y Shizuru se dejó romper el traje que separaba una piel de la otra.

Fin FLASHBACK

Solo recordar aquello fue suficiente para alcanzar el máximo del placer que se podía dar a sí misma. El vapor se mezclaba en perlas que corrían por su frente, junto con su sudor propio. Suspiraba muy agitadamente. Las olas de la tina habían desbordado, mojando la ropa que quedaba regada en el suelo; y ya sonriendo desfogado ese sucio deseo, salió del agua y se saco el pecado, yendo a la cama aún con su botella a medio tomar en la mano.

Desnuda, con su cabello húmedo y despeinado, agitada por su reciente adquisición de un orgasmo nocturno y visiblemente afectada, se dejó caer en las sábanas lila de su cama.

Aún si su cuerpo había obtenido el tan anhelado escape que solo un orgasmo brinda, su mente seguía en otro lugar… allá, en el sub sótano 3, junto a K y al que ya sabía llamar en su mente como su bebé.

Sacudió la cabeza y tomo un largo trago de vino.

No podía seguir pensando en K así.

No podía seguir rememorando ese momento pecaminoso.

No podía… ¿Desearla?

-¡Mierda!- Arrojó la botella de vino al suelo -Sal de mí cabeza… Sal de mí cabeza… Sal de mí cabeza…

Continuaba repitiendo lo, manteniendo ambas manos sobre sus ojos. De alguna manera, entre esas recriminaciones en voz alta, logro conciliar el sueño y dormir.

Sin embargo, el silencio y tranquilidad que solo dormir proporcionan le fue arrebatado. Su teléfono vibraba en algún lugar del vestíbulo, haciendo esa tonada rápida toda una tortura; las primeras tres veces lo ignoro, se giró al otro lado y se cubrió la cabeza con la sábana, pero después de la quinta ya era demasiado… algo debía estar ocurriendo. Así que salió del cobijo de su cama y busco el teléfono, en un revoltijo de cartera, abrigo, falda, camisa… celular. 7 llamadas perdidas de Mai. Regreso la llamada.

-¡Dónde estás!

-En casa, durmiendo- Verifico en el reloj de pared que aún era hora de dormir

Ven ahora mismo!

-¿A tu casa? Mai, quedamos en que solo cogimos para la fiesta de año nuevo, no hay derecho a repetir jajajaja

-¡I-Idiota! Hablo de K

-¿Qué pasó con ella?- Shizuru se enserio

-Recibí una alerta en casa por el cambio en su ritmo cardíaco… al llegar lo verifique y…

-Dilo de una vez, Mai

-Tiene contracciones. -La respiración de Shizuru se detuvo -¡Va a dar a luz ahora!

-Voy en camino -Colgó el teléfono y se puso de pie rápidamente

Agarro su ropa del suelo, se vistió a toda velocidad y salió del departamento apenas con el teléfono en una mano y las llaves del auto en otra. Siendo pasadas las 4 de la madrugada bien podía darse el lujo de subir a más de 100 km/h y llegar en tan solo un par de minutos. Bajo por las escaleras. Al llegar encontró solo las luces del recinto de K encendidas, y Mai en el tablero de los signos vitales.

-¿Cómo esta?- Pregunto mientras se desabotonaba la camisa

-Estas le, el ritmo cardíaco del feto se acelera, ha tenido dos contracciones pausadas en un lapso de tiempo de 40 minutos, acaba de salir de una

-Eso nos da por lo menos un par de horas- Respondió agitadamente sacándose los tacones -¿Preparaste un traje para mí?

-Aquí- Mai saco la mencionada prenda de su bolso -¿Estás segura que entraras?

-Si despierta, seré la única a la que querrá ver sujetando nuestro bebé

-…¿"su" bebé?- Mai alzó una ceja

Shizuru trago saliva

-De todos… Nació bajo nuestra custodia… Nuestro- Hablo sin verla mientras se bajaba la falda

-Entiendo… -Murmuro la pelirroja mirándola inquisitivamente

-Ayúdame con la cremallera-Le pidió Shizuru dándole la espalda

Se había encargado de ponerse el traje rápidamente, Mai subió la cremallera poniendo el seguro aislante del traje y revisando las costuras en las extremidades.

-¿Qué tengo que hacer?- Pregunto sacándose los mechones de cabello atrapados

-Como K aún tiene esa membrana en su sexo, tenemos que hacer una ecografía para ver el estado del bebé. Y cuando halla un espacio entre las contracciones de 4 minutos hay que hacer una cesárea. Eso suponiendo que el feto no rompa el saco amniótico y empiece a tragar líquido, en ese caso tendremos que hacerlo antes

-Entonces hay que hacerle una cesárea

-Me prepare para eso- Mai le enseñó una bandeja de utensilios -Bisturí, escalpelo y paletas, esas las sabes usar. Pero al mismo tiempo tienes que cuidar de no cortar al bebé y tampoco dañarla a ella. Esto… -Enseño una jeringa -Es un sedante poderoso, tienes que darle a K esto después de sacar al bebé, no queremos que despierte antes de cerrarla.

-De acuerdo.

-Y tendrás que verificar en una ecografía el estado del bebé cada diez minutos- Arrastró una pantalla y monitor junto a la bandeja de instrumentos -Y tomar sus signos vitales, de los dos

-Diablos… -Shizuru se sobo la frente

-Esta noche serás un equipo de 7 en una sala de maternidad -Le sonrió Mai golpeando su hombro

-¿Llamaste a Haruka?- Pregunto mientras se ataba el cabello en una coleta

-Vendrá en cuanto pueda, si el parto se retrasa un par de horas, llegará a tiempo para ayudarte

-Aunque así fuera, nadie puede entrar ahí conmigo… -Suspiro la castaña -De acuerdo, abre ya

Mai tecleo en el panel de autorización y la puerta se abrió. Shizuru paso arrastrando los dos monitores, uno para los signos vitales de K y otro para las ecografías del bebé. Ordenó la bandeja de instrumentos en el suelo junto a K y el trabajo comenzó.

Las venas de K estaban recubiertas por un tejido gomoso denso que imposibilitaba la toma de muestras o venas en sitios que no fueran el cuello, por lo tanto la vía para mantenerla hidratada fue puesta en el lado izquierdo, debajo de su mandíbula. Tomo su ritmo, saturación, puso las vías que mostraban el estado de los latidos y finalmente, estiró el cuerpo de K para hacer una ecografía.

El bebé se encontraba en posición fetal, su cabeza hacia abajo, girado hacia la derecha. A pesar de que los latidos del corazón de K son unos cuantos segundos más acelerados que los de los humanos, los latidos del bebé se escuchaban como los de un humano; eso era preocupante… ¿Y si K se despertaba, y atacaba al bebé?

-¿Todo en orden?

-En orden- Le contesto a Mai

Se sentó a un lado, y espero.

Aquella fue la hora más larga de toda su vida. Solo al lado de K, revisando los monitores y sin hablar más que para dar las cifras de sus signos vitales a Mai; noto que desde que se sentó a su lado, no había hecho realmente lo que hubiera deseado: Aprovechar estar tan cerca de ella, sin miedos ni reparos. Mai las observaba con ojo crítico, así que no podía demostrar demasiado… Pero una simple caricia. Eso sí le podía entregar. Levantó la mano y paso los dedos por la cabellera de K, hasta llegar a su mejilla, pero al tocarla algo ocurrió.

Una descarga de luz en su cabeza, como un destello que se sentía como si memorias ajenas fueran implantadas en su cerebro: Cielos color violeta, árida tierra negra. Muchas mujeres, que andaban libremente desnudas por doquier, todas con la cabellera cobalto de K.

-Ya es hora…

-¿K?- Murmuró Shizuru manteniendo los ojos cerrados

-No. Esa es solo una parte de mí nombre…

-Que… -Modulo Shizuru apoyando su mano en el suelo como soporte -¿Cuál es tu nombre?

-Los míos guardan memorias desde el primer instante que abren los ojos. Tenemos nombres diferentes para todo, pero lo que yo primero vi, se llama igual…

Aquella memoria ajena condujo la vista de Shizuru hacia el cielo violeta cubierto con nubes grises; las nubes se separaron dando lugar a una gigantesca luna roja.

-¿Natsuki?

-Ahora es tu turno de darle nombre a la criatura que se aproxima.

-¡Espera!

La mano de Shizuru se separó de la piel de K… Mejor dicho, Natsuki, acabando con aquel flash errático de la memoria ajena. Respiró hondo, recuperando la compostura en el momento en que Mai golpeaba el cristal con ambos puños, viéndose muy preocupada

-Estoy bien, estoy bien -Le respondió sobándose la frente -Es otra de las habilidades psíquicas de Natsuki

-¿Ahora se llama Natsuki?

-Ese es su nombre, la luna se lo dio

-… ¿Qué?- Mai alzó una ceja

-Larga historia.

El monitor mostró un aumento en el ritmo cardíaco del feto. Shizuru reviso el monitor checando con el estetoscopio la condición de cerca.

-La placenta se debe haber desprendido. -Agarro un par de guantes y acercó la bandeja de instrumentos -Mai, tu eres mis ojos, guíame lo que mejor puedas

-¿Qué no trabajaste como ortopedista por un año en un hospital?

-Hace tres años, si… Y era ortopedista, no obstetra, ginecólogo y mucho menos internista ¡Y ella es una extraterrestre!

-Ubica los huesos de la cadera y traza una línea con el bisturí de unos 15 centímetros, profunda unos 3 centímetros después de la primera capa de piel

Shizuru miro la impasible cara de una Natsuki muy inconsciente todavía.

-Perdón… -Hundió la hoja del bisturí en la piel de su abdomen iniciando la cirugía

Pasaron unos tortuosos casi 30 minutos, mientras Mai luchaba con descifrar porque la musculatura de Natsuki era particularmente dura, o porque el saco amniótico no se había roto, de hecho, el bebé tuvo que ser extraído en su mismo saco y puesto a un lado. El sedante a K fue aplicado, y las suturas fueron efectuadas. Los pocos conocimientos de la especie de K indicaban que de hecho, los bebés nacerían dentro de una clase de crisálida, lo cual se traducía a dentro de su saco amniótico, que para sorpresa de Mai y Natsuki, solo se movía ocasionalmente.

Shizuru limpio la herida de Natsuki, viendo con aun más asombro como su cuerpo al dejar de sangrar empezaba a segregar otra clase de baba espumosa que cubría las heridas, y conforme los minutos pasaban, actuaba como un agente regenerador.

-Esto es demasiado para mi- Shizuru se quitó el sudor de la frente -¿La incubadora está lista?

-No lo sé, llegue con mucha prisa… ¿K está bien?

-Natsuki- Corrigió la castaña suspirando con dificultad

-Como sea, tú llevas ahí ya casi dos horas, tienes que salir.

-Esta bien… Pero ve por la incubadora primero

-Ah, claro… -Mai se alejó por el pasillo

Tiempo suficiente para Shizuru darse una licencia muy, muy atrevida, y agacharse a besar la frente de Natsuki. Y aunque no esperaba una reacción, está se estremeció y hasta esbozó una media sonrisa. Shizuru se incorporó, tomo con cuidado el saco con el bebé, el cual extrañamente se estaba endureciendo, y espero junto a la puerta. Mai llego con la incubadora, tecleo la clave de apertura y Shizuru fue libre de salir.

El saco fue puesto dentro de la incubadora, la cual se llevó al departamento de pruebas que Mai dirigía, y Shizuru fue libre de ir a los casilleros a cambiarse. La exposición a los gases tóxicos expedidos por Natsuki la dejaron afectada, con respiración dificultosa, sudoración y una terrible migraña. Luego de darse una gran ducha desinfectante y volver a ponerse su ropa, corrió a la división de pruebas y biología, donde Mai se hallaba muy ensimismada regulando dos tableros a la incubadora: Uno que media los signos vitales, y otro que media los cambios de temperatura.

Si bien al salir del cuerpo de Natsuki el saco era color rosa, pasadas casi dos horas este había tomado un color más vino tinto y adoptaba una dureza que gradualmente aumentaba. La mañana llego, y con ella el personal operativo comenzó a llegar. La noticia del nacimiento del bebé del espécimen alienígena lleno de furor las instalaciones, todos querían verlo, saber del parto, o tratar de adivinar cuando nacería. Pero solo una persona se preocupó cuando Natsuki comenzó a despertar.

Del otro lado del cristal, allí estaba Shizuru de pie, viendo a una desorientada Natsuki ponerse en pie con cierta torpeza. La herida en su abdomen no había dejado rastro alguno, así que a la lista de cosas desconocidas sobre ella se añadía un poder regenerativo sorprendente y desmedido.

-Aquí estoy- Le hablo por el intercom

-¡Lo estás!- Hablo a su mente corriendo al cristal a verla -Ahí estas

-La crisálida está a salvo. Yo personalmente estoy supervisandola, nada pasa allá de lo que yo no me enteré. Lamentó habértelo quitado…

-¿Qué lamentas?

-Haberte separado de tu bebé

-Desde nuestro nacimiento ya somos seres independientes. Nuestra única relación trascendental es la que forjamos con quien tomamos como compañera después del nacimiento.

-¿Entonces las parejas son trascendentales pero los hijos no lo son?

-Ya sabes el motivo por el que nos reproducimos, para no hacernos zánganos. Eso no es un proceso que nos genere apego o cariño con la cría

-Definitivamente ustedes son muy diferentes jajajaja

La mano de Natsuki se deslizó en el cristal, el cual tenía un grosor de unos 15 centímetros hasta llegar a la mano de Shizuru, quién mantuvo su palma abierta, mirando los dedos de Natsuki fruncirse, con esa ansiedad propia de la gran separación que ese cristal les daba.

-¿Qué es el amor?- Los ojos de Natsuki se mantuvieron en la mano de Shizuru

-¿Cómo?

-Acabas de pensarlo. Y pensaste en una mujer…

-Ah… Jajaja si, bueno… Pensaba en la última vez que sentí estás cosquillitas, me acordé de mí primera novia… Oye, tú lees nuestras mentes, ya debes saber lo que es el amor

-Entiendo que es lo que buscan las personas al juntarse unas con otras. Y en ausencia de el, se separan

-Y por otros motivos -Asintio Shizuru -Pero entiendes lo básico…

-¿Por qué pensaste en eso ahora?

-Por… -Las palabras se detuvieron antes de salir -Por…

Volvio a ver la mano de Natsuki, luego la suya. La realidad descendió a sus hombros y recargo todo su peso, incluso entregándole esta sensación de picazón en la planta de los pies propia de un gran shock de ansiedad. Natsuki estaba en este momento detrás de ese cristal, como un sujeto de prueba, un ser de otro planeta, alguien que no es de SU especie. Un ser INHUMANO. Comenzar a realizarse con alguien que ni siquiera es humana…

Deslizó la mano del cristal al mismo tiempo que agachaba la mirada.

-Por nada -Shizuru aclaro su garganta

-Ya no puedo leerte

-Tengo cosas por hacer… Pero vendré a verte antes de irme ¿Si?

Sin esperar respuesta, Shizuru se marchó. Por lo que restaba del día, Shizuru se encerró en su oficina. Mai se encargó de cerca del cuidado de la crisálida, por lo cual podía darse esa licencia para sumergirse en sus propias emociones encontradas.

Atracción, cariño, curiosidad, deseo… Demasiadas cosas rondaban en su cabeza. Los recuerdos de aquella noche en que aquella cría híbrida fue engendrada no ayudaban a su cordura a hilar situación en la que esto tuviera algún sentido. Así que, incluso si era demasiado temprano, agarro su botella de vino y empezó a beber, hasta que los pasos apresurados fuera de su oficina cesaron y lo único que se podía escuchar era el TIC TAC del reloj de pared. Luego de dar el último trago a la botella, la puerta se abrió.

-Oh… Sigues aquí- Comento Mai al verla

-Solo de cuerpo

-Venia a dejar los informes del día de la crisálida. Quedó en la cámara criogenica, solo se abre bajo mí autorización de voz, por cierto

-Gracias por encargarte… -Dejo la botella vacía en la mesa

-Te ves… ¿Confusa?

-Jejeje lo notaste…

-Anda- Mai se sentó frente a ella -Cuentame de que se trata

-Mai… ¿Te has sentido confundida por amor?

-Ufff… En mí situación actual, llegue a confundirme hasta contigo

-En serio… Confundirte en serio

-Vaya, vaya… -Mai sonrió recargando ambos codos en el escritorio -Estas enamorada

-Esees el punto, ni siquiera se lo que siento. A los alcohólicos les funciona beber para entender sus sentimientos, yo me confundo más

-¿Sales con alguien?

-Si… No… No se- Shizuru se frotó el rostro -Tuvimos sexo. El mejor sexo que han hecho en mí vida

-Oye, ya me ofendi con eso

-Fuiste una fina doncella, Mai, pero esto estuvo fuera de este mundo

-Entonces no estás enamorada, solo encariñado con su cuerpo

-Siento estás cosquillas en el pecho… Ya sabes, como cuando ves a un persona que quieres de verdad

-Entonces te estás enamorando- Mai se rasco el cuello -A decir verdad me confundes

-Es que esto es imposible- Sonrió con tristeza -Aunque quisiera darle rienda suelta, esto es literal y totalmente imposible

-¿Por qué? ¿Es de la competencia?

-No, es… Imagínate la situación más imposible en que alguien se puede sentir atraída por otra persona- Shizuru la miró fijamente -Algo… ¡Demente!

-Hmmmm ¿Tiene VIH?

-No es nada que los banales humanos podamos entender…

-… Humanos… -Mai se rasco la barbilla

Volvio a ver a Shizuru, quien llevaba su mirada a una vieja fotografía doblada en el escritorio: Una fotografía de Natsuki. "Nada que los banales humanos podamos entender"

-Oh no… -Mai miró con horror a Shizuru -¡Mierda, no!

Shizuru asintió soltando una risita burlona.

-¡¿Con Natsuki?!

-No te imaginas lo bien que se siente compartir esto con alguien más

-¡P-Pero… Ustedes… Tu…!... ¡¿Te cogió?!

-Fue más un trato de equivalencia, ella tenía que hacerlo, pero en el camino… algo surgió

-El bebé… -Los ojos de Mai se fueron a sus informes en la mesa -¡¿Es tu hijo?!

Shizuru le volvió a sonreír, está vez con cierta tristeza.

-¿No vas a felicitarme?

-Ay no… Me siento mal… -Mai se sujeto la frente con ambas manos -Esto es… mierda, cuando decías amor imposible me imaginé una tipa pobre que reparte la pizza en tu casa y es parte de una red de tráfico de órganos en Indonesia ¡No que un alien te cogió!

-Baja la voz- Shizuru saco una botella de vino sin abrir de uno de sus cajones -Bebelo, pasa el trago con algo

-¡Estas violando leyes! El acuerdo Darwin contra la experimentación con humanos, pones en peligro la especie ¡Esa cosa es mitad humano, tu hijito!

-No puedo lidiar con eso sola. Necesito tu apoyo

-¡Oh no! Si la criatura saca tus ojos y te delata yo no me meteré en eso

-Primero, si saca mis ojos será precioso, y segundo, solo necesito que lo cuides particularmente bien ahora que sabes su origen

-No se ni siquiera a que Dios rezarle ahora… Quizás al espagueti con albóndigas ¿El era alien?

-No, es pagano -Shizuru guardo la fotografía de Natsuki en su bolsillo -¿Me ayudarás?

-¡Supongo que no tengo opción!

-Gracias… Eso alivia un poco la tensión de esta crisis de mierda

Mai se saco las manos del rostroy la miró con curiosidad.

-Entonces… Te estás enamorando de Natsuki

-Por fin llegamos a eso

-Ella… Ella no es humana, ni siquiera sabemos lo que es… No se comunica

-Se comunica conmigo por medio de telepatía. Sabe lo que siento… lo que siento… mis deseos… Ahhhh hoy me preguntó sobre el amor, pensé en eso cuando la vi despertar y ahora mí cabeza está hecha un lio

-Mierda, esto es serio- Mai se cruzo de brazos pensativamente -Shizuru, sabes que soy pro amor… y que las historias de amor imposible me inspiran, pero… Esto escala a otro nivel de imposible

-Lo se- Asintió la castaña

-Vaya… Lo siento mucho…

-Yo también… Si que lo lamentó

-Oye… -Mai se acercó al escritorio hacia ella -Aunque sea imposible, y cuando acaben nuestras investigaciones no sepamos sobre el futuro de Natsuki… ¿Quieres continuar? ¿O prefieres detenerte?

-Natsuki solo se abre a las pruebas si es conmigo, y ahora más que nunca solo me querrá ver a mí… eso no me deja espacio para deshacerme de este enamoramiento… No tengo más opción que dejarlo ser, y al final… Romper mí corazon

-Pues… Somos las últimas en el edificio ahora

-La última vez le pedí a Haruka que desconectará las cámaras ¿Lo olvidas?... Paso como un bajón de corriente, dos veces eso no se lo creerán

-¿Recuerdas la transferencia de pruebas de respaldo? En caso de que los de arriba quieran de un día a otro llevarse todo y no tengamos nada con que pedir un pago generoso

-Claro, Haruka tu y yo estamos juntas en eso

-Bueno, con el nacimiento del bebé he estado sacando pruebas extra, por lo que antes de irse Haruka dejo las cámaras apagadas hasta las 2… Tienes una hora

-Mai… Cuando todo esto acabe, no podré estar con Natsuki… No habrán vidas felices, no habrá final de fotografía…

-Esto es todo lo que tenemos ahora… ¿Lo tomas o lo dejas?

-Por supuesto que lo tomo. Sin corazones rotos no estaría esclavizandome para un niño rico como lo hago -Shizuru se puso de pie -Por ejemplo, me acosté con una hetero que resultó ser mí mejor amiga y tuve que decidir entre nuestra amistad o una relación que probablemente terminaría mal

Shizuru se puso de pie y camino hacia la puerta.

-Todos tenemos el corazón roto… Espera ¿Quién es esa amiga?

-En el pasado esta, Mai- Respondió saliendo de la oficina

-¡Hey! ¿Hablabas de mí?- Insistió siguiéndola

Shizuru ignoro sus preguntas mientras buscaba un traje a su medida para entrar en el ambiente de Natsuki. Mientras se desnudaba recordó con esta ansiedad impresa en la piel la imperatividad de aquella noche; en manos de una mujer inhumana, en manos de alguien que la hizo sentir tan viva, o más viva de lo que nunca se aventuró a cuestionarse. Tocó su pecho: Su corazón acelerado, respiración agitada, unas cuentas gotas de sudor surcaban su cuello. Estaba demasiado nerviosa como para entregarse en ese mismo instante… pero había querido esto por tantas noches.

¡Si! Ya podía aclararse y admitir consigo misma que deseaba a Natsuki con cada célula de su cuerpo, su piel ansiaba su roce gentil y salvaje. Recordó aquella noche, tomándose dos minutos para controlarse

FLASHBACK

Con la yema de su dedo índice, Natsuki rompió el traje de Shizuru a todo lo largo de su cuerpo hasta llegar a su ombligo. Observo la Antonia de la castaña con un dejo de curiosidad y perversión, entonces las mucosas de sus órganos femeninos comenzaron a absorberse en su piel pálida. Shizuru se sonrojo, al estar frente a los pechos femeninos más delicados y simétricos que habría visto. Tal y como las de un ser humano, aunque no lo fuera. Antes de poder pensar en dirigir sus manos a ellos, Natsuki se puso sobre ella, aprisionando sus muñecas con ambas manos; olió su cabello, luego su frente, y finalmente se detuvo en sus labios, dándoles una lamida que estremeció a Shizuru causándole un escalofrío que arqueo su espalda, así cuando sus labios se abrieron para liberar un jadeo, Natsuki la beso. Este obviamente era un primer beso para la peli azul, ya que la delicadeza con la que frotó sus labios con los ajenos no era la de alguien acostumbrada a decorarlos, y aún así, tal gentileza y lentitud dejaron el cuerpo de Shizuru en una tortuosa pausa de deseo… Más. Quería más. Necesitaba mucho más.

Aferró ambos brazos alrededor del cuello de Natsuki pegándola contra su cuerpo; con suma facilidad Natsuki la levantó del suelo, se sentó en sus muslos y glúteos, acomodando a horcajadas a la castaña sobre su cadera; el beso continuo, aumento la intensidad; ambas lenguas danzaban, soltando sonidos lascivos, obscenos y jadeos de ambas. ¿Cómo funcionaba el cuerpo de Natsuki? Aún no lo sabía por completo… Pero lo estaba disfrutando también. Su mano viajo entre las piernas de Shizuru, frotándola contra le entrepierna de ella. Las manos de Shizuru se cerraron bruscamente contra la nuca y espalda de Natsuki, mirándola con curiosidad y ojos encendidos propios de alguien que arde en deseo.

-¿Lo estás disfrutando?- Pronunciaron sus labios en voz baja

-Ha-Hablas…

-Para ti- Respondió sin dejar de mover su mano -¿Lo disfrutas?

Shizuru pego la frente contra la clavícula de Natsuki, reprimiendo lo que mejor podía los gemidos de sus oídos; hacía mucho tiempo no se daba el gusto de entregarse en cuerpo a nadie, por lo que los placeres sexuales no eran algo que su cuerpo acostumbrara sentir los últimos seis menos, por lo menos. Pero si… Lo estaba gozando.

-S-Si… -Gimió a su oído

-En ese caso no me detendré…

Metió la mano entre la tela rota del traje, adentrándose en las húmedas carnosidades ardientes que clamaban ese placer de sus dedos. El solo hecho de tener esos dedos dentro de sí ya era un shock de adrenalina importante, estar teniendo sexo con un ser INHUMANO era incluso más atemorizante… Pero a esas alturas, para como sus gemidos dejaron de obedecerle y salían casi a gritos, ya no podía reprimirse más. Lo estaba disfrutando mucho

FIN FLASHBACK

Aquel recuerdo no sirvió para nada para sacarse los nervios de encima… Se puso de pie, secando el sudor de su cuello y frente, saliendo al área de contención de Natsuki. Mai ya se encontraba ahí, y el código de autorización estaba puesto.

La puerta se abrió y Shizuru entro.

Natsuki la esperaba de pie, con la sonrisa propia de una adolescente enamorada que encuentran a su amor platónico de toda la vida, y una sonrisa igual asomó por unos instantes de Shizuru. Miró a Mai a través del cristal, quien con una sonrisa entre sorprendida y melancólica agitó su mano despidiéndose; tecleo un comando en el tablero de la sala y el reloj se puso sobre ambas chicas: 45 minutos era lo que tenían antes de que las cámaras comenzarán a funcionar.

Y así, las dejo solas.

-Natsuki… -Hablo Shizuru rompiendo el silencio

-Por fin puedo verte -Hablo Natsuki en voz baja

-… Tenemos que hablar

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Bueno, mis estimados lectores, me alegro mucho que este fic les haya gustado.

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Pero no se preocupen, aún si perdiera no planeo dejar este fic a medias.

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