El hogar de retiro de una mujer con un gran y bien pagado empleo, se convirtió súbitamente en el búnker de resguardo de una criatura alienígena híbrida, lo que vendría a ser Hiroki. En los próximos dos días que ambos se encerraron en casa, Shizuru a observar al niño, al similar al infierno se desató para esta madre inexperta.

Al crecer aceleradamente, el metabolismo de Hiroki era un agujero negro, que comía, comía, comía y comía. Podía devorarse sin inmutarse tres pizzas familiares y cuatro litros de agua con ella, luego echarse a dormir y despertar con hambre dos horas después. Así que la comida se volvió el medio estimulante perfecto para enseñarle al chico a hablar, a comunicarse y a parecer más humano, y de paso aprender de sus particulares habilidades. El no podía hablar por medio de la mente de Shizuru, pero de alguna manera la entendía según lo que pensara; podía segregar ácido solo con sus manos, y su fuerza si era sobre humana, pero más allá de eso, la particular regeneración de la especie de Natsuki, lectura de mentes, esas habilidades no las poseía; era la parte de su genética que era humana reclamando la imperfección en su cuerpo.

Así que, Hiroki aprendió a hablar vagamente, aprendió las señales de alerta de Shizuru, las palabras de seguridad y aprendió a mantenerse calmo, ya que al perder los estribos o asustarse, su ácido salía de sus dedos por sí solo.

Siempre después de trabajar Mai acude al departamento de Shizuru a ayudarle con Hiroki, y en algunas de las situaciones, esto ayudaba como terapia para su vida personal. Aquel día, al llegar, encontró el departamento cubierto de salpicaduras de agua, charcos de agua aquí y allá y humedades en los muebles. Dejo en el mesón de la cocina la comida que traía y avanzó con cautela hacia el recinto de dónde provenían unos extraños sonidos de chapoteo. Encontró a Shizuru, inclinada en la bañera, bañando a un no muy contento Hiroki.

-¿Me vas a explicar qué pasó aquí?

-Bueno, le sugerí que la miel era buena para la piel, y adivina lo demás; en el camino descubrí que odian el agua

-Vaya… ¿Cómo te sientes, Hiroki?- Pregunto sin animarse a entrar

El niño sacudió sus mechones mojados y disintió. Mai sonrió, conmovida con el niño, y salió, dándoles privacidad. Fue a la cocina, y de la bolsa que traía saco unas verduras y bandejas con cortes de carne; así, remangandose se dispuso a cocinar. Luego de haber cortado las papas, las cebollas y pimientos, Shizuru emergió del pasillo, frotándose la frente con el dorso del brazo. Suspiro.

-Se quedó dormido

-Y tú te ves hecha un desastre -Mai señaló con su cuchillo el cabello desordenado y las ropas arrugadas de la castaña

-Lo se, soy madre de un niño que crece a ritmo de sea monkeys -Shizuru se dejó caer en el sofá

-¿Te sientes bien?- Pregunto Mai volviendo a la labor de picar las verduras

-No realmente…

Hubo un momento de silencio. Desde que la farmacéutica Iwasaka se había puesto al frente de la investigación de Natsuki, los tratos hacia ella podían denominarse como poco menos que abominables. Era torturada con corrientes para estimular la segregación de sus ácidos, aquellos que ella se negaba a entregar. Al ella leer la mente, sabía que de entregárselos probablemente vendrían por más, y los objetivos de estos tipos iban incluso a querer diseccionar a Natsuki en busca de las particularidades de su especie. Lo único que la mantenía con vida era precisamente, el temor que causaba la sola idea de entrar al recinto con ella. Mai tenía que supervisar estas sesiones barbaridad, en las que los ojos débiles y suplicantes de Natsuki buscaban a Shizuru en los suyos… ¿Cómo explicarle que si querían salvarle, debía aguantar un poco más?

-¿Cómo esta?- Pregunto Shizuru finalmente

-Shizuru…

-Mai… Por favor

-Ahhh… -Mai dejo el cuchillo -Herida. Abatida y… deprimida. Te necesita

Shizuru guardó silencio.

-He tenido tiempo para pensar en lo que siento… -Shizuru apoyo los antebrazos en sus rodillas -Si lo que siento por Natsuki es lujuria o amor… si lo que ella me ofrece sería suficiente para una humana egoísta con yo… Y…

-¿Y?- Mai dio la vuelta hasta sentarse a su lado

-Me aterra pensar que estoy dispuesta a todo por estar a su lado

Mau suspiro. Entre el alivio y la sorpresa, miraba a su amiga sonreír consigo misma y mirar a través de la ventana.

-Entonces necesitaremos un plan

-Reune al equipo esta noche aquí. Tengo que sacarla de allí.

El mensaje de Mai fue enviado y recibido, y la reunión acordada.

Así que debido a ello, esa noche Shizuru se dispuso a ordenar el departamento: Retirar las cajas de comida rápida del contenedor de basura, aspirar y ordenar los muebles; mientras ella se encargaba de eso, Hiroki la observaba con atención. Desde el día en que Shizuru lo encontró, su apariencia había cambiado de la de un chiquillo de unos 5 o 6 años, a la de un jovencito de 11 o 12 años; el anonimato de este niño que crecía de esta forma era fundamental, y conformo el crecía, también aprendía. Veía todo el tiempo a su madre cuidándolo, atendiéndolo y en sus pocos tiempos libres, enseñándole unas cuantas cosas, el hablar, comunicarse, comportarse, y a suprimir las emociones de enojo, miedo y frustración que desencadenan la segregación del ácido heredado de la especie de Natsuki. Su cabello castaño liso caía sobre sus ojos y casi sobre sus hombros, y sus ojos violeta cada día se parecían más a los de Natsuki, reflejaban aquella inocencia y curiosidad que los de su madre.

-Estas asustada -Hablo el niño

-Así es- Sonrió Shizuru

Si bien Hiroki no leía los pensamientos, percibía el cambio de emociones de las personas en su entorno, y poco a poco comenzaba a asociar esos cambios de humor con sus intenciones.

-Pero estaré bien. Estaremos bien cuando saquemos a tu madre de ese lugar

-¿La mujer encerrada?

-La misma- Shizuru soltó lo que hacía y camino hacia el -Ahora nos necesita

-¿Hizo algo malo? -Pregunto con seriedad

-No, no hizo nada malo. De hecho, es por eso que vamos a rescatarla

-Es que… -La expresión de Hiroki se hizo confusa -Si no hizo nada malo ¿Entonces está mal que este viva?

-Por supuesto que no- Shizuru se puso de cuclillas para quedar a la altura de su hijo -Los hombres que capturaron a Natsuki no saben lo que es la compasión. Quieren usarla para otros fines, aunque ella no quiera

-¿Entonces está ahí por mí? ¿Yo soy quien no merece vivir?

-Hiroki, todos tenemos el mismo derecho a la vida. No importa de donde venga Natsuki o como naciste tu, la vida es un derecho que tenemos todos. Esas personas estás equivocadas.

-¡Tenemos que decírselo!

-Personas como ellos no entienden las cosas como tú y yo. Por eso rescataremos a Natsuki y huiremos muy lejos de aquí, solos nosotros

-Bueno…

-Esta noche vendrán algunas personas que nos ayudarán a sacarla de ahí, así que quiero que estés tranquilo ¿De acuerdo?

Hiroki sonrió. Con su dedo índice derecho trazo una cruz en la palma de su mano izquierda. Con Ely tiempo Shizuru había aprendido a comprender que ese era su señal para no dañar a nadie de buena gana.

Hiroki permaneció en la habitación de Shizuru, mientras que todo el equipo de la castaña y ella, reunidas en la sala, planeaban minuciosamente una maniobra de infiltración a las instalaciones, evitando guardias de seguridad, investigadores y el personal que ya estaba informado de la remoción de Shizuru del cargo como jefa del departamento. Y aunque no era el plan, necesitarían a Hiroki en un par de ocasiones. La información de Chie sobre los planes de la farmacéutica para con Natsuki, notificaban un traslado del espécimen a instalaciones desconocidas para sus propias prácticas, así que todo debería llevarse a cabo las siguientes doce horas.

Las llaves de entrada serían Haruka y Mai, quienes al estar familiarizadas con el trato e historial de Natsuki, eran a menudo tomadas en cuenta para la recopilación de datos de los científicos de la farmacéutica, así que aún tenían acceso a casi todas las áreas de las instalaciones. Mientras tanto, Chie aguardaron un par de calles más adelante del edificio, donde llegarían Natsuki, Shizuru y Hiroki, a partir de allí Shizuru tomaría el volante y escaparían.

Los detalles de la misión podían variar, e irónicamente estos detalles caían en ocasiones de las habilidades de Hiroki para facilitar la infiltración, y las capacidades de Shizuru de manejar el entorno de Natsuki y Hiroki, dos seres potencialmente peligrosos para cualquier ser humano que no sea ella. Así que después de listos los detalles, cada una salió del departamento de Shizuru dispuesta y comprometida con la misión.

Chie regreso a su cargo, suficientemente cerca de las órdenes de Reito.

Nao se encargó de tomar una de las camionetas de mensajería, antigua, sin sistema GPS incorporado, y sin documentos de identificación que guiaran al conductor.

Haruka te ubico unas cuantas cámaras de seguridad según su ángulo de rotación, esto para facilitar que Hiroki y Shizuru se infiltraran sin ser vistos.

Mai prepararía las muestras ocultas tomadas a través de los últimos casi dos meses y medio para pavimentar la huida de Shizuru con Natsuki y Hiroki y así ganar la protección de peces más gordos que quisieran comprar dichas muestras y a cambio, darles protección contra todo. La identidad del espécimen sería un misterio, pero la autoridad sobre esas muestras darían suficiente dinero para huir muy, muy lejos.

Shizuru empaco un par de maletas y transfirió sus ahorros a una cuenta segura, luego, salió en su auto con Hiroki y espero enfrente del edificio de su antiguo trabajo, esperando la señal de ingreso.

-Estas alterada- Hablo Hiroki

-Lo se- Sonrió Shizuru -Esto ansiosa por sacar a Natsuki de allí

-Ella… ¿Dijiste que es mí madre? ¿Cómo tu?

-Las dos lo somos. Ella te tuvo en su interior, yo di mi semilla para que navieras.

-Ya veo… -Hiroki miró por fuera del vidrio -Se siente sola

La extraña seguridad con la que el chiquillo hablaba era inquietante.

-Es verdad, debe sentirse sola

-No. Se siente sola

-Espera… ¿Cómo lo sabes?

-Su tristeza y soledad. Me duele…

-Ya veo… sientes lo que ella siente ahora mismo, ya que estamos tan cerca de ella ahora.

Hiroki trago saliva. Subió ambas piernas al asiento para apoyar la cara en sus rodillas, rodeando las piernas con sus brazos y comenzó a trazar X nerviosamente en la palma de su mano derecha. Shizuru sonrió, tomo la mano de su hijo haciendo que el niño pusiera sus ojos desconcertados en ella, quién le sonrió. Hiroki le regreso la sonrisa.

A pesar de pertenecer a otra especie, ya comenzaba a tener algo de simpatía con las emociones humanas, y a desarrollar las suyas propias. Por lo cual la sonrisa de su madre, de hecho, consiguió animarlo.

Al volver la vista a la entrada del edificio vieron a Chie salir, llevaba un cigarro en su mano izquierda y aguardo, luego lo encendió y miró hacia la dirección de ellos.

-Es hora- Shizuru se volvió hacia su hijo -Hiroki, los dos vamos a trabajar en equipo. Se lo que te he dicho sobre tus poderes, pero en este caso tienes que ayudarme con ellos

-¿Tengo que herir a alguien?

-Yo… -Shizuru frunció los labios -No lo sé… pero principalmente necesito quebrada algunas puertas para mí ¿Podrás?

-Lo intentaré -Asintió nerviosamente

-Ese es mí chico- Shizuru le sonrió peinando su cabello -Bien… Andando.

Ambos salieron del auto; Shizuru vistiendo unos jeans, una camisa de mangas largas color violeta y una gorra azul; llevaba un bolso en la espalda que cargaba la ropa que le pondría a Natsuki al llegar a ella, y de su mano derecha guiaba a Hiroki. Pasaron hacia un callejón contiguo al ala izquierda del edificio, donde una puerta del área de mantenimiento eléctrico se abrió, con Nao detrás de ella. La cámara miraba en ese momento hacia la pared contraria adónde se encontraban ellas, así que entraron rápidamente al edificio.

Al cerrarse la puerta, Nao volvió a asegurar la puerta, guardo en su bolsillo la tarjeta perteneciente a uno de los guardias, la cual abriría el sensor y seguro de dicha puerta. Les guiño el ojo y los dejo continuar.

Ya dentro del edificio, al menos en los pasillos con los reguladores y cisternas de todo el lugar, podían llegar a casi cualquier piso superior, pero para descender a los sub niveles tendrían que dejar los cuartos eléctricos y superar a los guaridas de autoridad cerca de los elevadores y luego lograr bajar al sub nivel 3, al cual solo se podía acceder por elevador. Para ese momento, en exactamente 5 minutos, Mai debía subir en el elevador y dejarles entrar.

Mientras el tiempo pasaba, ambos permanecieron ocultos detrás de la puerta que se encontraba apenas a unos 10 metros del elevador. Shizuru puso su cronómetro y suspiro. Hiroki se giró, poniendo sus dos manos en la superficie de la puerta.

-Sabe que estamos aquí- Murmuro mirando a Shizuru

-¿Natsuki?

-Asintió mis pensamientos. Y… está ansiosa… y asustada, muy asustada

-Antes ya estaba asustada

-No, ahora está aún más asustada

-Eso es extraño…

-¿Cambiamos de plan?

-No- Shizuru miró su cronómetro -Tenemos que sacarla de ahí ahora

-Bueno…

El cronómetro timbro; Shizuru lo detuvo y abrió la puerta en el momento que las puertas del elevador se abrían. Mai salió de el, tomando por un momento la atención del guardia de seguridad encargado de las puertas de este; Shizuru y Hiroki salieron de su escondite rápidamente, y antes de que el hombre se fuera la vuelta, Shizuru le dio un fuerte golpe con el bolso en la nuca; este cayo al suelo inconsciente.

-¡Que agresiva! -Le regaño Mai

-Claro, debía noquearlo con una caricia -Resoplo Shizuru entrando al elevador con Hiroki

Mai entro con ellas.

-Reito y su secretaria están supervisando una de las pruebas de Natsuki en este momento.

-Lo se- Asintió Shizuru -Eso no cambia nada.

-Ya se… Ya tengo las muestras en el auto, en cuanto ustedes salgan yo también veré a mí contacto en el centro

-Mama… -Le llamo Hiroki -¿Aquí es cuando tengo que usar mis poderes?

-Así es, cariño- Shizuru le sonrió

-Estas muy asustada

-Temo que por hacer esto algo te pase a ti también, y quiero recuperar a Natsuki también

-Te ayudare- Afirmó Hiroki

Al abrirse las puertas del elevador, debería estar pasando Haruka con la consola de sonido hacia el recinto de aislamiento de Natsuki; la consola estaría puesta sobre una mesa con ruedas y dos estantes inferiores, en los cuales habría un arma (previamente traída por Nao) y una bata y mascarilla con la cual se cubriría Shizuru. Hiroki tendría que ocultarse debajo de la consola de sonido y esperar la señal de Shizuru. Con algo de suerte no tendrían que atacar a nadie.

Al abrirse las puertas del elevador, allí estaba Haruka aguardando. Mai paso antes, cubriendo el paso de Shizuru quién ayudó a Hiroki a acomodarse debajo de la consola y cubrirse con una manta aislante para los cables. Agarro la bata, tapabocas y un gorro protector y rápidamente se puso los dos primeros, este en un transcurso de una lenta caminata de casi 6 seis metros desde el elevador hacia el primer recinto, camino al lugar donde se encontraba Natsuki.

-Al frente- Murmuró Haruka

Mientras se acomodaba el cabello debajo del gorro protector, Shizuru vio al frente a Reito con su secretaria y un par de hombres más, uno de ellos era rubio, cuyo rasgo característico era una gran nariz ganchuda y un par de lentes pequeños redondos. Las tres chicas pasaron frente a ellos en silencio, Shizuru agachando su cara.

-Tokiha-san…

Haruka y Shizuru siguieron su camino.

-¿Si, Kanzaki-san?

-El sujeto de prueba cancelo. Mí secretaria ya se encargó de la cancelación del contrato ¿Tienes el número de los otros dos sujetos?

-Uno de ellos vino hace poco, justo le íbamos a entrenar

-¿De verdad?

-Ella- Mai señaló en dirección a Haruka y la oculta Shizuru

-Oh, ya veo… Encárgate de prepararla. Tendremos una demostración en 15 minutos

Mai asintió y camino, alcanzando a Haruka y Shizuru, quienes a ese momento entraban al laboratorio de muestras.

-Cambio de planes- Murmuró pasando junto a ellas -Necesitan un sujeto de pruebas, entraras con Natsuki

-¿Hablas en serio?- Murmuró la castaña

-Ven conmigo, te pondremos el traje protector

-Espera ¿Cuándo este adentro que vas a hacer?

-Ya me encargue de eso. Haruka, dale algo de comer a Hiroki mientras esperamos

-Claro, yo soy niñera ahora!- Refunfuño Haruka

Shizuru acompaño de regreso a Mai, en el área de casilleros se puso rápidamente su traje protector, volvió a ponerse el gorro que cubría su cabello y luego el tapabocas. Terminado esto, ambas chicas coordinaron sus cronómetros al mismo; al comenzar el inicio de la experimentación, tendrían solo 5 minutos más antes de que las alarmas y guardias de seguridad llenarán el lugar y ya no pudieran escapar sin bajas. Hiroki estaría debajo del equipo de sonido de Haruka, que para el momento en que ambas salieron de los casilleros, ya estaba en su lugar.

Shizuru se colgó un falsa identificación del pecho y avanzó hasta el cristal frente a Natsuki.

Amarrada con cadenas que ponían sus brazos sobre la cabeza; con la cabeza gacha y los ojos cubiertos por su cabellera. Shizuru puso la mano en el cristal, deseando gritar, deseando diciéndole que se encontraba ahí y que todo estaría bien; entonces Natsuki levantó la cabeza y miró directamente hacia Shizuru. Como si la vida hubiera vuelto a su cuerpo, su mirada se iluminó, y algo nunca visto en ella, sus ojos se llenaron de lágrimas. Bajo la máscara Shizuru sonrió. Faltaba poco.

La alarma de apertura del ambiente de Natsuki acalló todo el lugar, Haruka le asintió a Shizuru luego de ponerle un equipo de transmisión (previa y rápidamente modificado) en su cuello; Mai tecleo el código de acceso al recinto, y las puertas se abrieron. Antes de entrar, por supuesto, debían deshacerse de las ataduras de Natsuki, este acero estaba elaborado de componentes químicos que repelen las reacciones corrosivas, por lo que Natsuki no podía liberarse por sí misma. Mai foto a Shizuru bajo la manga de su traje con la llave maestra de dichas esposas y cadenas, las cual había logrado robar de un descuidado sujeto de prueba que la perdió días atrás.

Shizuru entro, reprimiendo el deseo de correr hacia Natsuki y abrazarla.

Viniste!- Hablo Natsuki en su mente

Shizuru agachó la cabeza cual asentimiento disimulado.

-Lo oigo pensar. Trajiste a la cría

Shizuru miró en dirección a quienes observaban el experimento, quienes veían con notable extrañeza como Natsuki no mostraba hostilidad hacia el sujeto de prueba. Los ojos de Shizuru se pusieron sobre Reito y los dos interesados sujetos que lucían perturbadora mente insatisfechos.

-Quieren que te mate. Las últimas semanas, todas las personas que han entrado conmigo han sido asesinadas. Están estudiando una manera de usar mis armas para su beneficio, pero hasta ahora me he negado a darles nada que les sirva. Esta vez el traje que tienes absorberá las propiedades del ácido, solo te mataría si te doy en tus partes expuestas.

Shizuru gruño por lo bajo mirando a Reito. El cronómetro en su muñeca marcaba 2 minutos con 35 segundos. Rápidamente se acercó a Natsuki, quién permitió el acceso a su espacio personal, y sin enseñar la tarjeta en su manga, las cadenas cayeron.

-¡Detengase!- Ordenó Reito

-No tenemos tiempo- Murmuró Shizuru cubriendo el intercom -Si queremos huir de aquí, necesitaremos tu ayuda

-En serio viniste… -Hablo Natsuki viéndola

-¡Hablo!- Exclamó uno de los hombres junto a Reito

-Un momento… -Reito entrecerró los ojos viendo hacia Shizuru -¡Por supuesto! ¡FUJINO!

Shizuru suspiro. Se saco el tapabocas y el gorro mirando a Reito fijamente.

-Pero claro… Tenías que ser tu la única enferma que logró adiestrar a esa cosa a quien le dejaría acercarse tanto ¡Guardias!

Shizuru suspiro. Su cronómetro casi marcaba los 5 minutos.

-Natsuki… -Le hablo Shizuru -Para este momento ya debes saber lo que planeamos, así que necesito tu ayuda

-No puedo asegurar que no matare a nadie

-No matar. Solo sacarlos del camino

-… Bien…

Desde afuera del recinto, el tablero de sonidos de Haruka se levantó del suelo cayendo sobre Reito y sus dos invitados; en aquel descuido Mai tecleo el código de apertura del recinto y las puertas se abrieron, dejando salir a Shizuru y Natsuki.

Hiroki salió de debajo de la sábana que cubría la consola, poniéndose detrás de Shizuru y Natsuki, quién puso sus dos manos frente al niño y la castaña a modo de defensa; de la yema de sus dedos caían gotas de ácido que iban trazando un recorrido en el suelo a medida que avanzaban. Mai y Haruka se quedaron detrás de ellas, pero las seguían de cerca.

-Fujino, estás a punto de arruinar toda tu vida- Gruñó Reito tratando de ponerse de pie

-No me importa- Respondió Shizuru -Lo que hacen aquí es inhumano

-¡Esa cosa no es humana!

-¡Es más humana que cualquiera de ustedes!... Ustedes son unos enfermos, solo piensan en la guerra y en destruir… Que asco me dan

-Un momento…- Reito sonrió -¿Lo haces por ti?

-¿Qué?

-La cría… esta cosa… Shizuru Fujino ¿Te reprodujiste con un alien?

Shizuru guardó silencio.

-Entonces traicionado a la raza humana, por huir con algo que ni siquiera es de este mundo

-Tienes razón, es un ser de otro mundo -Shizuru esbozó una sonrisa -Pero es mí ser de otro mundo

Natsuki la miró sobre el hombro, esbozó una media sonrisa sin descuidar a las personas frente a ella. Mientras esa charla se daba, llegaron al elevador. Shizuru, Natsuki, Hiroki, Mai y Haruka entraron en el. Ya dentro, las dos últimas se sacaron sus batas e incómodos tacones, mientras, Shizuru sacaba del bolso que dejó a cargo de Hiroki, la ropa que trajo para Natsuki, quién se dejó guiar para usarla. Al llegar a la planta base aún hallaron el camino despejado, así que huyeron a toda velocidad.

Mai y Haruka escaparon en otra dirección, mientras Natsuki, Shizuru y Hiroki fueron hacia la camioneta que Nao les había conseguido, luego escaparon.

-¿Adónde vamos?- Pregunto Natsuki

-Tomaremos un barco que nos llevará a China, desde allí un avión a Noruega, serán al menos unos 8 días de viaje hasta que estemos a salvo- Respondió mientras conducía

-Entiendo

-¿Te encuentras bien?

-Hambrienta

-También yo- Agrego Hiroki

-Vaya, olvidaba con quienes hablo- Sonrió Shizuru -Compraremos algo en la carretera hacia el muelle

Condujeron por aproximadamente una hora. Luego de comprar algunas chucherías para mantener a Hiroki y Natsuki entretenidos comiendo, Shizuru tomo un atajo que unos minutos más tarde la tendrían en el muelle, listas para escapar de la vista de los curiosos. Otra parte del trabajo de Nao y Haruka en conjunto, era tener apagadas las cámaras de vigilancia de la carretera del camino designado, y así no serían encontradas sino ya cuando ya sería demasiado tarde para alcanzarlas.

-Lo que dijo ese hombre- Hablo Natsuki -Traicionaste a tu especie por mí

-Ya se- Asintió Shizuru -Ya lo hice, no importa

-No hay remordimiento en ti ahora mismo. ¿Por qué?

-¿Recuerdas la última vez que hablamos?

-Afirmativo

-Te dije que te amo- Shizuru sonrió al decirlo -Porque te amo estoy dispuesta a renunciar incluso a mí especie para protegerte. No sé si algún día merezca estar a tu lado, estás totalmente fuera del alcance de mí entendimiento; pero si puedo salvarte de esos monstruos

-Es algo totalmente demente

-Ya se- Asintió la castaña -Pero nunca me había sentido más viva

Y

Shizuru miró en el espejo retrovisor, Natsuki iba sentada en el asiento trasero al lado de Hiroki, ambos compartían un paquete de papas fritas. Las relaciones entre ellos eran tan sencillas como entender el fluir del agua; eran madre e hijo, se identificaban entre ellos y compartían fraternizando con naturalidad, solo así. Natsuki no dejaba de sorprenderla y crearle admiración, y ciertamente verla en compañía de Hiroki le conmovía más.

-Hiroki crece muy rápidamente -Le dijo Shizuru

-No lo suficiente. La madurez adulta la alcanzamos solo una semanas después de nacer

-¿Entonces el desarrollo de Hiroki es lento?

-Tiene tus genes, a eso se debe

Natsuki extendió la mano, Hiroki puso su mano sobre la de ella y Natsuki la miró, recorrió su antebrazo, luego miro el cuello del niño y su rostro; al terminar su evaluación solo le sonrió y mantuvo contra su regazo.

-Pero está todo bien.

-¿Lo cuide bien?

-Afirmativo

-Vaya, qué alivio… Creo que nos detendremos unas horas. Si tomamos un barco al extranjero ahora seguramente nos interceptaran. El contacto de Haruka hacia China aún no se contacta conmigo, así que tenemos que escondernos.

-¿En donde?

-A ver- Shizuru miró el GPS de su teléfono -La guía dice que unos kilómetros más adelante, en un desvío hacia un área de pesca hay un pequeño hostal, así que nos quedaremos ahí esta noche

Natsuki asintió.

Llegando a aquel hostal, ocultaron la camioneta tras una lona previamente guardada en el maletero de ella, sacaron sus cosas y entraron a la habitación.

El hostal era la típica cabaña grande con acceso a las habitaciones directamente desde el parqueadero; al pagar por la habitación, Shizuru agrego al costo de esta una cena para tres, luego llevo a Natsuki y Hiroki al cuarto y allí se encerraron. Natsuki y Hiroki se sentaron en una de las dos camas a devorar su cena; ya Shizuru sabía bien que el apetito de Natsuki también era sobre humano, por lo que no quedaría satisfecha fácilmente. Shizuru comió un par de bocados y le dejo el resto de su cena a ella, quién la recibió de buena gana, comiéndola vorazmente. Como era usual, después de comer, Hiroki se metió en las cobijas de su cama y durmió profundamente; este era un rasgo muy propio del niño, dormir a pierna suelta al sentirse satisfecho.

Natsuki se sentó junto a Shizuru en la otra cama, conservando el silencio del momento.

-Espero haber hecho lo correcto- Hablo Shizuru

-Gracias por regresar

-¿Crees que habría sido capaz de dejarte allá? ¿Con esos idiotas?

-La auto preservación de los humanos es algo que puedo entender muy bien. Lo que no entiendo es lo que hiciste

-¿Volver?

-No. Arriesgar tu vida por mí, incluso si tú no ganas nada.

-Claro que estoy ganando mucho- Sonrió Shizuru -Te estoy protegiendo, y te tengo a mí lado

-Eres honesta. Quizás otro humano habría dicho que lo hizo por mí.

-No vale la pena mentir cuando tú lees mis pensamientos. Así que conoces lo que quiero, lo que siento y deseo de ti

-Es verdad, se todo lo que pasa por tu cabeza en todo momento

Esas palabras sonaron un poco menos mecánicas de lo que usualmente lo hacían, saliendo de Natsuki. Y el motivo era que Shizuru pocas veces en el día se sacaba de la cabeza la carnalidad de sus instintos. Uno de los motivos por los que se deslumbró con Natsuki, fue el sinfín de sensaciones nuevas descubiertas al tener sexo con ella, incluso olvidándose que las dos pertenecen a especies diferentes. Pero no se sentía como si estuviera pecando, como si el precio que había generado a partir de ello fuera bizarro o sucio, esto se sentía más esos extraños casos que ves en la naturaleza de vez en cuando de un lobo interesándose en un zorro o un perro común. Un mundo diferente conoce cada uno, pero ese mundo deja de existir, incluso más allá del instinto mismo, cuando están juntos. Se sentía tan bien que estuviera tan mal…

El amor prohibido no necesariamente debía sentirse así; después de todo, según la religión, las mujeres son mucho más propensas a pecar cuando se les marca el límite de lo prohibido y lo permitido. Y gracias a ese mismo Dios que Natsuki ignorara completamente todos los límites y solo viviera a su parecer.

Mientras todos estos pensamientos banales pasaban por la cabeza de Shizuru, las manos de Natsuki viajaron a su pecho, sacando los botones de la camisa uno por uno. Shizuru la miró, mientras la peli azul continuaba desnudando a la castaña sin inmutarse siquiera porque detrás de ellas estuviera Hiroki.

-Natsuki

-Otras de mis habilidades son controlar los estados subconscientes de las débiles mentes de los humanos. Me asegurare de que no despierte

-¿Eso no lo dañará?

Natsuki distintivo. El último botón de la camisa violeta de Shizuru dejó caer la prenda deslizándose por los brazos de ella. Natsuki llevo ambas manos ahora al sostén de Shizuru.

-¿Estás haciendo esto por mí?

Natsuki disintió. Luego de terminar de desnudar su pecho, se puso de rodillas contra la cama abriendo la cremallera del pantalón de Shizuru y deslizándolo por sus muslos.

-Estaba totalmente segura de que no regresarías. Tenías lo que necesitabas, el estaba a tu lado y te protegería. Todos esos pensamientos caóticos que tenías, no los conseguía entender, incluso si estabas cerca para leerte mejor. Al menos no hasta que yo misma empecé a tener pensamientos así…

-¿Tú también?

-Para mí, tener sexo solo fue el método para no convertirme zángano; al menos en ese momento. Pero lo disfruté tanto como tú. Nadie nunca mencionó que podía disfrutar de ese proceso. Me sorprendí.

Luego de tener totalmente desnuda a Shizuru frente a ella, Natsuki trato de sacarse la camiseta, en vano. Nunca en su vida había usado algo parecido, así que una divertida Shizuru corrió en rescate de la jaloneada prenda para ayudarle a sacársela sobre la cabeza.

-Disfrute el tener sexo contigo antes. Y disfrute lo que sentías desde ese día. Lo disfrutaba porque también siento lo mismo.

-Vaya… -Shizuru sonrió

-Esperaba que antes de que me mataran allí, pudiera experimentar aquello de nuevo. Lo único que deseaba era poder verte una vez más.

-A eso se le dice agradecimiento

Natsuki negó con la cabeza.

-Tiene otra denominación- Respondió llevando sus dos brazos a la espalda baja de Shizuru para acercar el torso ajeno al suyo

-¿Y cuál es esa?- Pregunto Shizuru en voz baja, rodeando el cuello de Natsuki con sus dos brazos

-Lujuria.

Natsuki inicio el beso y Shizuru marco el ritmo. Retrocedió en sus pasos y se dejó caer sobre la cama con Natsuki sobre ella; si bien el beso marco el inicio de un juego de dominio más marcado, también se percibía un claro aumento en la desinhibición del deseo por sí mismo. Ahora las manos de Natsuki iban libremente recorriendo cada curva de Shizuru, sin medirse mucho más allá de la fuerza que usaba; después de todo sabía muy bien que de lo que hacía le gustaba a Shizuru y que no, y tocarla y agarrarla con fuerza le estaba gustando al grado de sacarle leves gemidos. Sujeto sus dos muslos levantándola de la cama para ella ponerse debajo de su cadera. Shizuru apoyo ambas manos sobre los hombros de Natsuki y tomo el comando de los besos, esos que son húmedos, que dejan escapar sonidos húmedos y lascivos, esos que cuando su intensidad es demasiada para sortear son llevados al cuello, al pecho, a todo el cuerpo de ser posible. Natsuki mantenía las manos en las caderas de Shizuru, haciendo que sus caderas se gritaran una contra la otra. El disfrute de las dos era bastante real, y más allá de ser el gozo erótico que el juego previo proporciona, también era la imperatividad contenida de llevarlo más allá de inmediato.

Natsuki levantó la cadera de Shizuru con sus dos manos, dejando salir de su entrepierna el miembro viril que, como propiedad única de su especie, podía usar más allá de ser un instrumento meramente reproductivo, igual que los hombres humanos. Este emergió, viéndose cubierto por los fluidos lubricantes de las dos, producto de un juego previo tan ardiente y esperado; la ansiedad a ese punto era insoportable. Shizuru agarro el tronco del pene de Natsuki con su mano izquierda y lo metió dentro de sí, deslizando su cadera hacia abajo para meterlo completamente. Solo un gemido entrecortado, aguardando unos segundos para permitirle a su cuerpo acostumbrarse a la sensación, y luego, comenzó a mover la cadera con libertad. Muévete Natsuki demostró estar en tal sincronía con los deseos carnales con Shizuru, que la castaña estaba teniendo muchos problemas para no alcanzar el clímax antes de tiempo. La fuerza y velocidad de las embestidas de Natsuki variaba, dependiendo de lo que el deseo de Shizuru dictará en ese instante. Para ese momento Shizuru mordía sus labios y aguantaba el reflejo de gemir lo mejor que podía, pero era imposible frenarlos todos.

Natsuki se dejó de mover. Tomo las caderas de Shizuru y dejo la posición para levantarse al lado de la cama. Haciendo gala de su fuerza sobre humana, agarro a Shizuru con la facilidad con la que levantas una pluma del suelo y la puso contra su cadera, penetrándola mientras se encontraba en 4. Shizuru gimió fuerte, dejando caer su pecho sobre la cama para meter la cara en las sábanas y así gemir con libertad. A este momento ya era demasiado el no dejarse venir; sus muslos temblaban y el sudor rodaba por cada una de sus curvas. Natsuki se inclinó hacia la espalda de Shizuru, sujetando con la mano derecha su pecho y con la otra sus labios, mientras atacaba su cuello con besos y mordidas. Todo el interior de Shizuru se revolvió, y sus piernas cedieron al momento de alcanzar el orgasmo. De su interior escapó una lluvia de fluidos, como solo un orgasmo digno de los dioses te pueden dejar salir.

Shizuru se recostó en la cama, respirando con fuerza y quitándose el cabello de la cara. Natsuki se recostó junto a ella, abrazando su espalda. Suspiro mirándola con una media sonrisa.

-Me pregunto si algún día seré suficiente para ti- Murmuró Shizuru mirándola

-Ya eres todo para mí. Eres todo lo que conozco de tu mundo que es bueno

-Me refiero al sexo.

-Aprendí a disfrutarlo de otra manera. Mí cuerpo es sensible, pero tus pensamientos con los míos me vuelven loca… De modo que solo tú puedes conseguir despertar lujuria en mí.

-Eso si que me hace sentir mejor…

-Pero quiero hacerlo una vez más

-Ay demonios -Rio Shizuru -Dos minutos, por favor

-Hecho

Shizuru sonrió consigo misma. Rodeo el pecho de Natsuki con su brazo y la beso en la mejilla.

Así, luego de tener una noche terriblemente movida, teniendo sexo aquí y allá, el amanecer fue el atenuante de la pasión. Se dieron un baño juntas, abrieron las ventanas y finalmente Natsuki permitió a Hiroki salir de su estado de sueño profundo y despertar. Mientras, Shizuru salió del cuarto y pidió en recepción servicio a la habitación y llevo los desayunos de los tres; por supuesto ambos devoraron con gran apetito su comida, mientras Shizuru los miraba entre conmovida y sorprendida.

-Hoy iremos al muelle, tomaremos un barco que nos llevará hasta china. Lo que deben saber, es que mientras estemos en el barco, debemos evitar ser vistos por la mayor cantidad de personas que podamos; usaremos lentes de sol y sombreros o gorras, lo que sea que nos mantenga alejados de la mirada de los curiosos

-Afirmativo -Respondió Natsuki

Terminaron de desayunar, empacaron sus cosas y salieron. Nuevamente Natsuki y Hiroki se sentaron en el asiento trasero mientras Shizuru conducía. La carretera se extendía kilómetros y kilómetros entre montañas y antiguos tempos, que en la actualidad eran destinos turísticos, pero que en otoño se veían extrañamente vacíos. Las carreteras despejadas, sin turistas ni caravanas. Esto cada vez se veía más sospechoso. Shizuru marco el teléfono de Mai y dejo el teléfono en altavoz.

-¿Shizuru?

-Mai ¿Dónde estás?

-En algún lugar de Kyoto, fui traída por el coger del comprador y estamos esperando la transferencia bancaria

-¿Has hablado con Haruka o las demás?

-Todo en orden, no te preocupes

-Ya veo… Bien, llámame si algo ocurre

Shizuru colgó la llamada.

-¿Todo en orden?- Pregunto Natsuki

-Si, si… Tal vez sean ideas mías…

O tal vez no. La camioneta detuvo su marcha, cuando a unos 200 metros de distancia se pudo ver una barricada de unos 4 autos de la policía, y dos más de color negro. El perímetro estaba cercado con un cordón de seguridad y los policías estaban armados. Así que habían sido interceptadas.

-Mierda… -Shizuru choco la cabeza contra el volante

-¿Nos van a llevar?- Pregunto Hiroki

-Negativo- Negó Natsuki

-Natsuki ya no tenemos donde huir

-Hay muchas habilidades mías que aún desconoces.

-No estarás sugiriendo… Natsuki?

Natsuki asintió. Apretó ambos puños y abrió la puerta trasera, bajando de este; camino hacia enfrente de la camioneta, miró a Hiroki y luego a Shizuru.

-Peleare.