¡HOLA! Aquí está el segundo capítulo de ésta historia. Si les gustó, tienen algún comentario o sugerencia, déjenme un review. Gracias por leer…

Ya había pasado una semana desde que había decidido ejercitarse, después del incómodo y desagradable primer encuentro con el grupo de corredores, nada relevante había pasado. Los primeros días aún sentía las miradas curiosas del grupo y las burlas del trío o más bien del chico moreno y el largirucho, el rubio se mantenía con ellos pero no emitía ningún comentario, simplemente los ignoraba y a Harry con ellos y para el fin de la semana ya sólo el chico moreno lo miraba con diversión.

Como era de esperarse los primeros días no aguantó mucho en la pista, a paso lento y moderado lograba completar apenas media vuelta, cada día tratando de alcanzar un poco más, hasta que al concluir la primera semana logró realizar una vuelta completa. No era mucho y menos si lo comparaban con lo que hacían los atletas, pero para Harry era un gran logro. Los días fueron pasando y Potter cada vez aumentaba la distancia y velocidad con la que corría, y habiendo pasado tres semanas desde el comienzo ya notaba resultados. Su ropa comenzaba a quedarle más floja y su cara comenzaba a verse menos redonda.

En las tres semanas que habían transcurrido también pudo darse cuenta de dónde venía la soberbia y actitudes del chico moreno y compañía, los tres eran los mejores en el grupo, tenían mucha resistencia y eran increíblemente rápidos. Pero Harry pensó que si había que seleccionar al mejor, ese era el rubio. Harry se permitía observarlo de vez en cuando y pudo darse cuenta que en general era muy callado y retraído, no mantenía conversaciones muy largas con nadie, ni siquiera sus amigos, pero siempre iba adelante en todas las actividades y concluía antes que todos, seguido por los otros dos. Seguramente es el típico creído que por ser mejor que los demás cree que nadie lo merece y ni se digna siquiera a hablarles. Pensaba Harry de acuerdo a la impresión que el rubio le inspiraba. Esto hizo que se acordara de Neville: él es excelente en prácticamente todo lo que hace y siempre tiene una sonrisa y temas de conversación con todos, incluso conmigo. Es perfecto…y concluyó su pensamiento con un suspiro de enamorado. La comparación anterior hizo que incluyera al rubio a su lista de gente negativa junto con los burlones de sus amigos, aunque técnicamente el atleta no le había hecho nada, pero su impresión basada en su actitud bastó para ponerlo en el lado de la gente con la que no le interesaba tratar.

Estaba comenzando la cuarta semana y ya sólo le restaban esta y una semana más para regresar a clases, no les había mencionado nada a Ron y Hermione, y había evitado salir con ellos en vacaciones con excusas de que tenía encargos por parte de Sirius con tal de que todo el asunto fuera una sorpresa y todos se maravillaran con su cambio físico, sobretodo el "amor de su vida". Era verdad que estaba haciendo un gran esfuerzo por bajar de peso, incluso había tratado de mejorar y reducir su consumo alimenticio y hasta ahora le estaba funcionando bajando 2 kg por semana, con un total de 6 kg hasta la fecha. Su padrino estaba más que contento.

-Cada día estás más delgado, ya pronto te veré con tremendo cuerpazo- dijo con una sonrisa enorme en el rostro.

-Eso espero Sirius, ese es el plan- le había dicho.

-Sólo nunca olvides tu inhalador y trata de no sobre esforzarte- Harry sólo asintió ante la preocupación del mayor.

Desde pequeño Potter había desarrollado asma, una enfermedad que cierra los bronqueos en los pulmones dificultando la respiración cuando la persona se esfuerza demasiado o se expone a cosas como el polvo o el frío, esto había contribuido a su poca actividad física que combinados con una no tan buena alimentación fueron provocando su sobrepeso. Harry siempre cargaba su inhalador a todos lados, incluso Hermione tenía uno en caso de que lo olvidara y en la escuela ocurriera una emergencia. Cuando corría lo guardaba en uno de los bolsillos de sus shorts en caso de necesitarlo, al principio lo utilizaba al comenzar a correr porque si no comenzaba a sentirse mal. Poco a poco fue requiriéndolo menos hasta que en esa cuarta semana ya no lo usaba para nada, pero aún lo cargaba por si las dudas.

Era un lunes soleado y Harry estaba dispuesto a romper su récord de cuatro vueltas y media, los de atletismo estaban ahí pero a él ya no le importaba. Comenzó a caminar y vio que el grupo trotaba por la pista, al parecer hoy practicaban resistencia. Dio tres vueltas caminando y comenzó a correr, el grupo seguía trotando y logró ver al trío de estrellas a la cabeza liderados por el rubio, los alcanzó y vio que Draco recordó que ese al parecer era su nombre, lo veía. Ligeramente molesto por su presencia apuró el paso con tal de pasarlos, sin notar que algo había caído por su bolsillo.

Draco POV

Hoy era lunes, por lo tanto, les tocaba practicar resistencia. Era la actividad que más le gustaba, correr siempre despejaba su mente y permitía que se relajara. Había llegado temprano, como siempre, y esperó a que poco a poco sus compañeros llegaran. Su forma de ser no era muy sociable ni abierta, pero disfrutaba de la compañía de los demás y aunque en un principio estos lo veían con miradas curiosas y de expectación, se fueron acostumbrando a su forma de ser, a fin de cuentas era callado no grosero. Uno a uno fueron llegando y con ellos su instructor: Cedric Diggory. A pesar de que era su instructor, sólo les llevaba unos tres años de diferencia así que todos lo veían como uno más del grupo.

-Chicos, ya saben que hoy es resistencia así que vamos a hacer diez vueltas a trote normal, diez corriendo con velocidad y otras diez igual trotando normal- todos dieron un suspiro de frustración, todos menos Draco por supuesto.

-Nos quiere ver muertos-le había dicho Blaise en voz baja. Había conocido al moreno y a Nott cuando había ingresado al grupo, ellos eran los destacados y aunque a Draco no le gustaba presumir, sabía que él también era bastante bueno así que rápidamente se abrió un puesto entre ellos y se volvió bastante cercano a ambos. Asintió a lo dicho por su amigo.

-Sí, creo que sí- respondió.

-Venga, comenzamos- Cedric habló comenzando a trotar. Rápidamente todos se le fueron uniendo quedando él hasta atrás, como siempre, vigilándole el paso a todos.

Draco comenzó a trotar con Blaise y Theo siguiéndole de cerca. Iba concluyendo la segunda vuelta cuando vio que alguien entraba a la pista, era el chico que venía desde hace poco. Lo reconoció porque a pesar de ya haber reducido su figura notablemente, aún seguía siendo llenito. La verdad era que a diferencia de Blaise y Theo, él no encontraba gracioso el que hubiera comenzado a hacer ejercicio, es más, lo admiraba. Sabía que el correr no era cosa tan fácil y el chico se había mantenido por bastante tiempo, a comparación de otros a los que él había visto. Cuando él ya iba por la vuelta seis, vio que el chico comenzó a trotar y que ya los había alcanzado, lo miró rápidamente y se percató que el chico también lo miraba y que cuando sus miradas se cruzaron notó que su expresión cambió a una con un tinte de molestia, un poco contrariado vio como el chico aumentaba la velocidad y los pasaba rápidamente y también vio que algo había caído de su bolsillo.

-Alguien lleva prisa- le susurró divertido Blaise sin notar la caída del objeto, Draco lo ignoró y cuando se acercaron a donde se había caído, se desvió para recogerlo. Blaise y Theo se quedaron con él sin saber que ocurría.

-Se ha caído de su bolsillo-dijo levantando el inhalador.

-¿del gordo?- Draco rodó los ojos y simplemente asintió- es de chocolate seguramente, para darse fuerzas supongo- Blaise rió y Theo con él.

-No Blaise, no es chocolate. Es medicina para asma- Draco echó un vistazo a la pista notando que el chico de lentes ya estaba del otro lado- tengo que dárselo.

-No Draco, espe…-pero el rubio ya se había echado a correr para alcanzar al otro.

¡Nos vemos en el siguiente cap!